Tatsumi

El padre del gekiga regresa a nuestras librerías con una deliciosa colección de relatos cortos

Por
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Edición original: Seirin Kogeisha
Edición nacional/ España: Satori Ediciones.
Guión: TATSUMI Yoshihiro
Dibujo: TATSUMI Yoshihiro
Traducción: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
Formato:Rústica con sobrecubiertas. 264 páginas
Precio: 20,00€

TATSUMI Yoshihiro es uno de los nombres más importantes en el desarrollo del manga como un medio cultural de masas. Nacido en 1935 en la ciudad de Osaka, vivió los horrores de la II Guerra Mundial y experimentó las consecuencias de la derrota nipona, como la escasez de alimentos y el hecho de crecer en un país devastado. A partir de su acceso a la escuela secundaria comenzó a leer los trabajos de TEZUKA Osamu, OSHIRO Noboru o Saka Bontaro, y pronto sintió interés por producir sus propias historietas, siendo el fundador de una organización de aficionados al manga y elaborando una revista manualmente. Tras unos años como mangaka profesional, Tatsumi identificó la necesidad de crear historias acordes a las inquietudes y necesidades de aquellos adultos que habían crecido leyendo los mismos mangas que él en las librerías de préstamo, pero que llegados a ese estadio evolutivo requerían obras con mayor profundidad, por lo que acuñó el término gekiga para referirse a un movimiento artístico cuyo objetivo era crear historias con contenidos adultos, rompiendo con los códigos narrativos, los argumentos y la estética visual de los mangas infantiles, en pos de estructuras más complejas, atmósferas opresoras historias más maduras y un dibujo más realista, natural y detallado.

La revolución del gekiga supuso una catarsis para la industria japonesa del cómic, a la que pronto se sumaron otras leyendas del medio, como SHIRATO Sanpei, HIRATA Hiroshi, ISHINOMORI Shôtarô, MIZUKI Shigeru, los hermanos TSUGE, SAITO Takao, KOIKE Kazuo, KOJIMA Goseki o IKEGAMI Ryoichi, de los que la mayoría publicó sus obras en las páginas de la prestigiosa revista Garo. A pesar de que en un inicio Tezuka se posicionó abiertamente frente a la escuela del gekiga, manifestándose con beligerancia contra sus modos, el éxito de los participantes en este movimiento y la presión de un público que quería seguir disfrutando de los trabajos del ídolo de su infancia provocaron que, finalmente, el padre de Astroboy abrazara el movimiento, creando una revista propia para este tipo de contenidos (COM) e iniciando una nueva e interesante etapa de su carrera artística. El triunfo de lo que comenzó siendo un movimiento minoritario, terminó convirtiéndose en un terremoto que transformó para siempre el cómic japonés, expandiendo su público destinatario, que a partir de entonces abarcó a un espectro de población mucho mayor, y que acabó derivando en el actual seinen>.

A pesar de que algunos autores del movimiento gekiga solo fueron apreciados durante mucho tiempo en pequeños círculos, Tatsumi se convirtió en un autor de culto, apreciado incluso más allá de las fronteras de Japón, siendo uno de los autores cuyas obras se movían y eran apreciadas en círculos underground de Estados Unidos y Europa. Por este motivo, algunos de los relatos incluídos en este volumen, como Infierno o Goodbye, ya se habían publicado con anterioridad en nuestro país, y es que antes de que se produjera el boom del manga a principios de los 90, La Cúpula publicó varios de ellos en distintos números de su revista El Víbora, culminando en la mítica portada del nº 58, que se adelantó al asentamiento definitivo del cómic japonés en el mercado europeo, y posteriormente, publicaron tres volúmenes de relatos cortos, además de dos volúmenes publicados por Ponent Mon. En todos los casos, las páginas tenían la particularidad de tener un remontaje de las viñetas, para adaptarlas al sentido de lectura occidental sin recurrir al espejado, por lo que esta es la primera ocasión en la que se publican con su diseño y sentido de lectura original.

TATSUMI es una colección de relatos cortos que sirven de reflejo de las inquietudes artísticas de su autor y que permiten apreciar sus cualidades narrativas, dejando un poso de reflexión en los lectores tras haberlos degustado. Una constante presente en todos ellos es el fabuloso estilo artístico de este legendario mangaka, con una asombrosa y fluida capacidad narrativa, que provoca la experimentación de diferentes emociones, que guía con delicadeza a los lectores a través de sus páginas sin inútiles distracciones, con un dibujo sincero y directo, que busca plasmar la realidad de manera fidedigna y que se centra en los elementos más importantes, sin dar lugar a una sobrecarga visual que avasalle y sature a los asistentes a este espectáculo. El ojo de Tatsumi es demoledoramente certero a la hora de analizar la realidad e identificar la mezquindad de la sociedad, mientras que la destreza de sus manos le permite plasmarla con terrible simetría. Es un animal que abruma por su capacidad para comprender, dominar y utilizar el lenguaje gráfico para vehicular sus pensamientos y remover la conciencia de quienes tengan la suerte de acercarse y disfrutar de su trabajo.

En estos relatos, concebidos en su mayoría entre 1970 y 1972, Tatsumi plasmó con maestría los horrores y las miserias que asolaron a su país durante la posguerra y que vivió en primera persona, llevándolo a una experimentación de la infancia muy alejada de la que cualquier niño merece, pero que supuso los cimientos de una sólida carrera artística. Sin embargo, no se conformó con realizar una fría y superficial traslación de este cruel contexto al papel, sino que lo dotó de un conmovedor trasfondo, gracias a su capacidad para profundizar en las diferentes y complejas dimensiones de cada persona y sumergirse en las profundidades de la condición humana, identificando las reacciones coherentes de sus personajes ante ciertos acontecimientos y plasmando con dureza sus consecuencias.

Las historias de este volumen están imbricadas por el estilo gráfico propio de Tatsumi, por el uso de personajes anónimos y mundanos, reflejo de ciudadanos corrientes a los que da una voz de la que anteriormente se les privaba, por su habilidad para manejar las estructuras y los tiempos narrativos del relato corto y por la implicación personal que se manifiesta en ellos, permitiendo dar forma a sus preocupaciones.

De esta manera, en Infierno retrata el horror producido por la bomba atómica lanzada sobre la ciudad de Hiroshima, dejándolo en un segundo plano para situar bajo el foco de atención un crimen diferente, aunque igualmente aterrador, haciendo gala de una gran capacidad para desarrollar una historia de suspense en un reducido número de páginas. En Ocupado da rienda suelto a los miedos personales asociados a su profesión, a la inestabilidad laboral y a la incertidumbre de un futuro en el que cada vez será más difícil conservar su privilegiada posición. La primera vez de un hombre refleja algunos aspectos asociados a las relaciones de pareja y el sexo, como la ausencia de amor en el matrimonio, las infidelidades o la impotencia sexual. En Escorpión. Who are you? plantea dudas existencialistas, una búsqueda del autoconocimiento a través de un desasosegador uso de la reiteración. Cría hace hincapié en los peligros de la alienación en un mundo cada vez más globalizado. La montaña de los viejos abandonados en Tokio y Querido Monkey abordan el instinto de supervivencia y la importancia de las deudas morales contraídas durante nuestra vida. Goodbye es uno de los relatos más sobrecogedores, en el que plantea la prostitución como la única vía posible de supervivencia para las mujeres japonesas tras la guerra, y mostraba un final a ese camino que parece plausiblemente común para todas aquellas que tuvieron que recurrir a la venta de su cuerpo. Finalmente encontramos Campana fúnebre, un relato que data de 1979 y que aborda el peligro de la construcción de castillos de naipes en la vida real. En resumen, es una delicia poder disfrutar de la disciplina de un autor convencido de seguir su propio camino, y es que estos relatos son “una semilla, un diamante en bruto si pensamos en la influencia que ejercen”, como bien se indica al final del volumen.

Desde que diera inicio a su línea manga, Satori Ediciones se ha caracterizado por cuidar hasta el último detalle de sus tomos, presentado productos muy atractivos realizados con materiales de gran calidad. La editorial gijonesa publica este título siguiendo los patrones de todos sus mangas, por lo que nos encontramos ante un tomo en formato A5 (15×21 cm), con una robusta encuadernación rústica, vestido con unas preciosas sobrecubiertas y que incluye un bonito marcapáginas, marca de la casa. Además, la edición incluye interesantes extras, tales como un epílogo firmado por el propio Tatsumi, una breve autobiografía que repasa los momentos más importantes de la vida de este autor y unas notas sobre cada uno de los relatos incluidos en este libro, firmadas por ASAKAWA Mitsuhiro, investigador del gekiga. El volumen tiene 264 páginas y cuenta con un precio de 20 euros. A continuación pueden verse varias imágenes de esta fabulosa edición, que una vez más denota el mimo que los responsables de esta editorial ponen al diseño de sus distintos elementos, haciendo justicia al desempeño de una de las figuras más relevantes de la historia del manga.

Edición original: Seirin Kogeisha Edición nacional/ España: Satori Ediciones. Guión: TATSUMI Yoshihiro Dibujo: TATSUMI Yoshihiro Traducción: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés Formato:Rústica con sobrecubiertas. 264 páginas Precio: 20,00€ TATSUMI Yoshihiro es uno de los nombres más importantes en el desarrollo del manga como un medio cultural de masas. Nacido en…

VALORACIÓN GLOBAL

Guión - 9.3
Dibujo - 8.8
Interés - 9.3

9.1

Conmovedora

Tatsumi es una excelente colección de nueve relatos cortos que permiten disfrutar del fantástico trabajo de una de las mayores y más relevantes figuras del manga, un autor indispensable cuyas ideas transformaron la realidad e hicieron posible el cómic japonés adulto.

Vosotros puntuáis: 9.5 ( 5 votos)
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Doppelgänger. Abandoné la Logia Negra y llegué a Málaga, España, en 1984. Mis primeras lecturas fueron los clásicos francobelgas y los cómics de un ratón y unos patos que, años más tarde, gobernarían un vasto imperio. Devoré tiras de prensa. Un día, un niño con cola de mono apareció en mi televisor buscando unas bolas mágicas y el manga me atrapó. Pasé años en blanco y negro, pero los superhéroes llenaron mi vida de mallas y capas de colores. A finales de los 90 sentí vértigo, el arenero me llevó al mundo de los sueños y caí en los oscuros abismos del underground. Viajé en el tiempo, desde el salvaje Oeste al Largo Mañana, a través de la banda de Moebius. Un mago de Northampton me contó grandes historias y su hijo calvo me dio setas alucinógenas. En Italia probé el fumetto y un marinero maltés me llevó hasta la Pampa argentina, donde tuve mi último recreo. He estado en Camelot en los días del Rey Arturo, en el planeta Mongo y en las letras del Oceáno Atlántico. En mis aventuras siempre estuve acompañado por un asombroso grupo de profesionales españoles. Los escritos del maestro Eisner me revelaron las posibilidades del medio y ahora solo veo el mundo en viñetas... Cómic camina conmigo.
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mespinpe
mespinpe
Lector
15 septiembre, 2020 13:42

Joer. Con lo poco Tatsumi que se ha publicado por aquí, ya se podían haber estirado y que fuese un volumen con material completamente inédito…

Volta
Volta
Lector
16 septiembre, 2020 10:57

Lo poco que he leído de Tatsumi lo hace un imprescindible.
Pues a mi me viene genial este tomo, caerá para navidad seguro.