Torpe de nacimiento, de ABE Yaro

Infancia y paternidad

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Edición original: Umareta Toki kara Hetakuso (生まれたときから下手くそ) (Big Comic Original Zoukan – Shogakukan, 2014)
Edición nacional/España: Torpe de nacimiento (Astiberri Ediciones, 2024)
Guion: ABE Yaro
Dibujo: ABE Yaro
Traducción: Alberto Sakai
Corrección: Soraya Pollo
Rotulación y maquetación: Alba Diethelm
Edición: Héloïse Guerrier
Formato: Rústica con solapas. 288 páginas
Precio: 19,00€

Memoria familiar

«No hay hombre que nunca se haya mostrado ridículo y torpe»

ABE Yaro se ha consagrado como autor de prestigio desde que se diera a conocer internacionalmente hace algo más de un lustro gracias a La cantina de medianoche, un manga en el que realiza una radiografía de la sociedad japonesa actual desde una pequeña taberna nocturna, enlazando los platos típicos de la gastronomía nipona con la idiosincrasia y los avatares que ocurren a sus personajes en cada capítulo. A pesar de la dificultad que supone el hecho de contextualizar todas las historias en un restaurante de reducidas dimensiones para mantener el interés de los lectores, ha conseguido mantener fresca su propuesta y continuar trabajando en ella a día de hoy, 18 años después de su primer capítulo viera la luz.

Astiberri Ediciones, responsable de su edición española, ha publicado recientemente Torpe de nacimiento, manga que vio la luz originalmente en las páginas de la revista Big Comic Original Zoukan, de Shogakukan, entre 2014 y 2017. En esta ocasión, Abe se remonta a su niñez para narrar una historia autobiográfica, cimentando el enfoque de los capítulos en dos perspectivas fundamentales: la percepción que tenía de sí mismo y del mundo durante su infancia y la relación con su padre, con quien compartía una naturaleza apocada, patosa, lenta y desorganizada, puesta de manifiesto en el propio título de la obra.

A pesar de tratarse de una familia nuclear constituida por cuatro miembros y de la importancia que la madre, e incluso los abuelos, del autor tuvieron en su prosperidad, la principal referencia de interacción en dicho núcleo se sitúa en su padre, tratando de manera superficial las relaciones del pequeño Abe con el resto de su familia. Akira es presentado como una figura paterna de gran presencia en el seno familiar, un hombre de naturaleza bonachona y hedonista y una persona caracterizada por sus virtudes y sus defectos.

Aunque su intención principal es resaltar la importancia que su padre tuvo durante su niñez y lo vivos que se mantienen sus recuerdos junto a él, el autor no cae en el error de ensalzar desmesuradamente su figura y muestra una mirada honesta a su corazón, retratándolo en sus momentos de grandeza y en los de flaqueza, siempre poniendo el foco de atención sobre los efectos que sus acciones tenían sobre su hijo y la naturaleza lenta, torpe y desorganizada que ambos compartían. Abe sintetiza muy bien la presencia de la figura paterna y la importancia que pueden tener sus acciones en el desarrollo de la personalidad de sus hijos. De esta forma, vemos que el hecho de llamarlo blandengue desde muy temprana edad determina el autoconcepto y la autoestima del pequeño Abe, y que esa idea se convierte en una losa contra la que tiene que luchar a lo largo de su vida.

En el dibujo de Abe contrasta su aparente sencillez con la complejidad con la que potencia las emociones de sus personajes y las transmite a los lectores. Se trata de un autor muy hábil, que combina la habilidad para la caricaturización de Tezuka, Uderzo o Watterson, con diseños que dotan de gran ternura a sus historias, y la gran capacidad expresiva de Takemiya o Urasawa, cuidando los gestos de sus personajes, que transmiten mucho con la manifestación de las emociones en sus rostros, pero también con sus miradas y sus silencios, como ya pudimos comprobar en La cantina de medianoche. La estructura de páginas de este manga, basada en el uso de grandes viñetas con planos cercanos a los personajes, y una perfecta síntesis narrativa entre texto y dibujo imprimen un gran dinamismo y hacen que nos encontremos ante una lectura muy ágil.

Abe retrocede hasta el momento en que tenía dos años al comienzo de la historia, una fase muy temprana de nuestra vida a la que nuestra memoria casi nunca alcanza, pero que se trata de la más importante para nuestro desarrollo, porque es el período en el que se perciben multitud de estímulos novedosos de nuestro entorno cercano. Además tiene un enfoque global sobre los primeros años de infancia, incluyendo las primeras muestras de socialización fuera de la familia, los roles de los niños en las clases, la relación con sus maestras de la escuela infantil, la continua evolución en las habilidades físicas y psicológicas o la necesidad de afrontar la enfermedad y la muerte en el seno familiar. Con el paso de los capítulos y el crecimiento del protagonista, se observan muy bien detallados los cambios que se producen en los ámbitos físico, cognitivo o social en cada estadio de su desarrollo evolutivo.

También dedica algunos capítulos a su trabajo como dibujante de manga, a las experiencias que lo llevaron a tomar la decisión de dejar su trabajo en una agencia de publicidad para dedicarse a las viñetas y al éxito alcanzado con La cantina de medianoche, que es visitada por Akira en uno de los capítulos, realizando un crossover en el que mantiene el esquema de su obra más importante, que será muy agradecido por sus lectores habituales. Además de todo esto, rinde un sentido homenaje a la figura de SANOGAWA Noboru, un autor cuyo trabajo impresionó a un joven Abe a pesar de su breve carrera como mangaka, al que menciona en diversas ocasiones y dedica el epílogo con el que cierra el volumen.

Torpe de nacimiento es una obra que apreciarán quienes ya hayan leído algún volumen de La cantina de medianoche, pero no hay que pensar en ella como un mero complemento a esta, sino que alberga un gran valor propio y será considerada positivamente también por quienes se acerquen por primera vez a este autor, con un enfoque muy bien planificado sobre la infancia y la relación con su padre a través de las anécdotas de cada capítulo, a la vez que deja inferir la influencia de sus experiencias en su vida futura, una interesante evolución personal del protagonista a lo largo del tiempo y un apartado gráfico entrañable.

La renovación de la apuesta de Astiberri por este autor es una excelente noticia. Si bien en su país de origen este título fue publicado en dos tomos recopilatorios, la editorial bilbaína ha decidido editarlos en un único volumen, manteniendo acertadamente el formato de La cantina de medianoche, por lo que estamos ante un tomo de encuadernación rústica con solapas, de un tamaño A5 (14,8 x 21 cm), con buen papel y aspectos técnicos, como traducción, rotulación y maquetación muy cuidados. Además, se incluye un epílogo firmado por el propio Abe, en el que detalla de manera entrañable cómo ha sido su relación a lo largo del tiempo con Sanogawa y qué fue de él tras abandonar el mundo del manga.

Lo mejor

• El sincero ejercicio de memoria que el autor realiza, sin dulcificar la figura de su padre, poniendo de manifiesto tanto sus virtudes como sus defectos
• La habilidad con la que Abe imbrica episodios de su infancia con etapas posteriores de su vida y el desarrollo de su carrera como mangaka.
• El guiño a los lectores de La cantina de medianoche con el crossover entre ambas historias.
• El bonito homenaje que Abe brinda a Sanogawa, destacando su influencia artística a pesar de no haber tenido una trayectoria exitosa en el manga.

Lo peor

• Algunos matices se perciben mejor si se ha leído con anterioridad La cantina de medianoche.

Edición original: Umareta Toki kara Hetakuso (生まれたときから下手くそ) (Big Comic Original Zoukan - Shogakukan, 2014) Edición nacional/España: Torpe de nacimiento (Astiberri Ediciones, 2024) Guion: ABE Yaro Dibujo: ABE Yaro Traducción: Alberto Sakai Corrección: Soraya Pollo Rotulación y maquetación: Alba Diethelm Edición: Héloïse Guerrier Formato: Rústica con solapas. 288 páginas Precio: 19,00€…
Guión - 9
Dibujo - 8.2
Interés - 8.8

8.7

Torpe de nacimiento es un manga entrañable, que explora de forma detallada y concisa la infancia de su autor y la relación con su padre.

Vosotros puntuáis: 9.66 ( 2 votos)
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Fer García
Abandoné la Logia Negra y llegué a la ciudad de Málaga en 1984. Mis primeras lecturas fueron los clásicos francobelgas y los cómics de un ratón y unos patos que, años más tarde, gobernarían un vasto imperio. Devoré tiras de prensa, hasta que un niño con cola de mono apareció en mi televisor buscando unas bolas mágicas y el manga me atrapó. Pasé años en blanco y negro, pero los superhéroes llenaron mi vida de mallas y capas de colores. Sobreviví a la Era Hiboria en compañía de un bárbaro y su espada salvaje. A finales de los 90 sentí vértigo, el arenero me llevó al mundo de los sueños y caí en los oscuros abismos del underground. Viajé en el tiempo a través de la banda de Moebius, desde el salvaje Oeste al Largo Mañana. Un mago de Northampton me contó grandes historias y su hijo calvo me dio setas alucinógenas. En Italia probé el fumetto y un marinero maltés me llevó hasta la Pampa argentina, donde tuve mi último recreo antes de conocer al hombre eterno. He estado en Camelot en los días del Rey Arturo, en el planeta Mongo y en las letras del Oceáno Atlántico. En mis aventuras siempre estuve acompañado por un asombroso grupo de profesionales españoles. Los escritos del maestro Eisner me revelaron los secretos de un nuevo lenguaje y ahora solo veo el mundo en viñetas... Cómic camina conmigo.
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