Valoración final del XXIV Salón del Manga de Barcelona

Después de 4 intensos días llenos de actividades, entrevistas y compras compartimos nuestra valoración final sobre la edición XXIV del Salón del Manga Barcelona

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Ahora que ya ha bajado el telón del XXIV Salón del Manga de Barcelona llega el momento de hacer una valoración final del evento. La directora general de Ficomic, Meritxell Puig, apuntaba esta mañana en una entrevista que muy probablemente las cifras de asistencia volverían a superarse respecto al año anterior. Recordemos que el año anterior el Salón del Manga se alargó durante cinco días, eventualidad que dejó a la organización y trabajadores exhaustos. De hecho, el año pasado ya indicaron que no volverían a repetir un calendario de esas características. Realmente, la percepción que daban los pasillos, los stands, las presentaciones y las actividades era de auténtico éxito. Por esta razón, no nos ha extrañado nada que los datos finales hayan sido de 150.000 visitantes, dos mil más que el año pasado.

A nivel organizativo, cada vez tenemos menos pegas que ponerle a Ficomic. Empecemos por la distribución del espacio. Ficomic ha llegado al punto de equilibrio entre las zonas puramente de merchandising (palacio 1), las de editoriales (parte trasera del palacio 2.1), las mixtas con tiendas de cómics y otros artículo (parte delantera del palacio 2.1), las zonas de videojuegos (lateral del palacio 2.1), zona de restauración (palacio 2.2) y exposiciones y actividades (palacios 4 y 5). Ha costado llegar a este punto, pero realmente ahora la circulación de asistentes es muy fluida y hay una coherencia en la planificación. En este sentido, es interesante la localización final de los stands de fanzines en la parte delantera del palacio 2.1, que subsana el agravio que este colectivo sintió el pasado año.

Siguiendo con la distribución de espacios, la diseminación de zonas de actividades socio-cuturales por los palacios otorga una bocanada de aire fresco a los espacios de mayor condensación de gente. Además, esto ha permitido quitar las charlas, conferencias y mesas redondas de los palacios y llevarlas a un lugar más adecuado para poder hablar y debatir. Quizás sería interesante que Ficomic valorará la opción de trasladar las presentaciones de prensa, master class y actividades más multitudinarias a la Sala Manga 5, ya que la Sala Manga 3 donde se han realizado este año se ha quedado corta en muchas presentaciones. Así mismo, sería interesante que reservaran las dos o tres primeras filas de este espacio durante las presentaciones editoriales a prensa, para asegurar que los medios podamos hacer bien nuestro trabajo.

El tema de las exposiciones es, como dice el refrán, una de cal y otra de arena. Sólo había cinco exposiciones y ninguna organizada por Ficomic, ahora bien es cierto que traer la macro-exposición Lenguaje, objetos y bestias, de la Japan Media Arts Festival ha implicado un gran trabajo por parte de la organización. Un trabajo que aplaudimos y agradecemos. De hecho, quizás un camino a tomar a partir de ahora sería hacer menos exposiciones pero de más calidad y con más recursos multimedia. Quizás es pedir demasiado al ajustado presupuesto de Ficomic, pero por pedir… que no quede.

El mismo refrán que en el párrafo anterior se podría aplicar al folleto del salón. El mapa que todos recordamos de las ediciones anteriores se ha fusionado con la Revista del Salón del Cómic de Barcelona para dar lugar a un folleto grapado. La idea es buena y la maquetación está mucho más cuidada que la de la Revista del Salón del Cómic pasado, pero los contenidos hay que mejorarlos. Ninguna pega a la entrevista a Paru Itagaki, Emika Kamieda, Nana Kitade y Junnyan, pero faltaba información sobre las conferencias de las Salas Manga 3 y 5. Eso sí, el detalle de la lectura en sentido oriental es… ¡Fantástico!

Lo demás ya lo comentamos en las primeras impresiones: una agradable sorpresa recuperar al tejido de librerías que siempre han sido un aliciente para el aficionado, la dificultad de trabajar con editoriales y autores japonesas y la poca predisposición de estos a salir de sus fronteras, la apuesta por contenidos más allá de lo cultural y más relacionados con el anime y el manga, etc. El Salón del Manga parece estar madurando, de la misma manera que lo está haciendo el aficionado y el perfil de manga y anime que llega a nuestras fronteras. En Japón deben entender que podemos ser un mercado pequeño pero que se hacen las cosas bien y pasión no falta en ninguno de los engranajes que mueve la afición al manganime en España.

Con el hype de una edición fantástica aún recorriendo nuestras venas sólo podemos decir una cosa: ありがとうございます!! (muchas gracias!!)

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(Barcelona, 1990). Nacida con la necesidad de hacer decenas de cosas a la vez; me licencié en filosofía y ahora recorro otra aventura. Entré en el mundo del manga en un buena momento: en pleno boom de principios de siglo. Cuando por televisión emitían Evangelion y el salón del manga no tenía entradas limitadas. Fascinada por la estética gótica, oscura y dantesca, mi autora de cabecera es Kaori Yuki. Pero, reconozco que los mejores mangas que he leído son de Naoki Urasawa y Osamu Tezuka. Mi máxima: las buenas historias son aquellas que dejan huella en el alma del lector.
Barcelona (Septiembre, 1980). Licenciado en Historia. Mi obsesión por las novelas de misterio y aventuras facilitó mi acercamiento al cómic con los Clásicos Ilustrados que adaptaban historias como El Escarabajo de Oro o La Isla Misteriosa. Luego llegarían Mortadelo y Filemón, Superlópez, Spider-man y Dragon Ball. Descubrí las posibilidades del medio con autores como Alan Moore, Neil Gaiman o Kurt Busiek desarrollando mi ecléctica pasión por la viñeta: cómic estadounidense, europeo, manga y webcómics. En la actualidad, colaboro como reseñista y articulista en esta, mi segunda casa, hablando de cómics y cine.

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