Zona Manga – Introducción a los tipos de manga

¡Bienvenidos a una nueva era de grandeza para Zona Negativa! Con el artículo de hoy damos el pistoletazo de salida a la renovación del manga dentro de esta página web. En los meses que siguen vais a ver cómo reestructuramos contenidos para dar mayor cabida a especiales sobre autores, historia del manga, series varias y, sobre todo, noticias, actualidad y muchas otras cosas que están por llegar. Pero por ahora mantendremos en secreto unos días más nuestro ambicioso plan porque durante tres semanas vamos a ocupar el horario habitual de los futuros especiales nipones con tres artículos introductorios, especialmente pensados para todos aquellos que os sentís atraídos por el cómic japonés, pero que os da miedo acercaros a él porque parece salido de otro mundo. Y, para el resto, hemos enfocado los escritos de tal manera que estamos seguros que encontraréis alguna cosilla que no sabíais, así que nadie pierde el tiempo leyendo lo que viene a continuación.

Sobre este primer artículo, nos hemos decidido por la enumeración y clasificación de los diferentes tipos de manga porque es una herramienta que puede ser de bastante utilidad para los recién llegados. Por supuesto, como sucede con todas las clasificaciones, hay excepciones y aspectos debatibles, y por eso mismo nuestra nueva incorporación en el equipo Manga, Oriol Estrada, os va a dar su opinión al respecto sobre el tema a modo de conclusiones (además de participar en el desarrollo de algún que otro género). A nosotros nos basta con que después de leer este artículo sepáis a qué se refieren las diferentes editoriales cuando clasifican su catálogo por géneros. Por supuesto, si os llama la atención una obra en concreto, lo mejor es leerse reseñas de aquel título. Pero si lo que os interesa es buscar un tipo de manga particular y no tenéis ni idea de cómo hacerlo, lo que sigue os puede ser de cierta utilidad.

Y no nos extendemos más, vayamos a por faena:

Los mangas por edades y géneros

La primera clasificación de manga es muy sencilla, tanto que simplemente nos ordena los tebeos según edad y sexo del lector:

1-. Dentro de la clasificación por edades, el kodomo es el manga destinado a un público infantil. Evidentemente, son los tebeos que leen los niños antes de pasar a otros como el Shojo o el Shonen.

– Una de las principales características de estos mangas es que suelen utilizar historias autoconclusivas. Es obvio que los grandes seriales no son tan apropiados para los niños como las aventuras sueltas. Esto también implica que los personajes deben estar muy bien definidos y deben ser entendibles nada más verlos. Aquí no sirve el desarrollo de personajes.
– Las historias suelen ser de fantasía o ciencia ficción, y el uso de criaturas fantásticas está muy extendido ya que son un elemento indispensable para llamar la atención del infante (y la temática fantástica también hace que el Kodomo sea atrayente para éste además de potenciar su imaginación).
– Una de las grandes diferencias con otros géneros es que el Kodomo suele ser moralístico. Estos tipos de manga tienen una función didáctica y, por lo tanto, siempre deben enseñar algo al lector (generalmente reflexiones sobre las cosas que están bien y las que están mal). Si una historia no tiene una lección moral, sí será didáctica ya que enseñará algo que el niño también puede aprender en la escuela.
– Como es de esperar, no encontraremos sexo o violencia, aunque sí problemas que puedan salvar los protagonistas o algunas regañinas. En definitiva, el equivalente a violencia para los menores de edad.
– Los trazos sueñen ser claros y simples, con colores primarios.
– Como curiosidad, este tipo de manga se crearon para aficionar a los niños a la lectura.
– No existe una diferenciación tan clara de sexos. Hay kodomo para niños, kodomo para niñas, pero lo más habitual es el kodomo que se puede leer por niños y niñas.
– El kodomo acepta algunas clasificaciones, por ejemplo:

1. Kodomo basado en leyendas occidentales. Evidentemente, será el kodomo más cercano a nosotros.
2. Kodomos originales o adaptaciones de carácter japonés. En realidad sería el cajón de sastre donde irían a parar todas las obras que no formen parte del 1, del 3 o del 4.
3. Kodomos con personajes “cute” tipo Hello Kitty que están dirigidos a un público femenino.
4. Su equivalente masculino, que sería tipo Pokémon.

– El hecho de que sea un género dirigido a los niños no significa que no sea consumido por adultos. Como también sucede en el mercado occidental, hay que diferenciar entre obras infantiles o aptas para todos los públicos. Una obra propiamente infantil tiene unas características que hace que los adultos difícilmente podamos disfrutar de ella (por ejemplo, los Teletubbies), sin embargo un obra para todos los públicos sí contiene elementos que hace que, a pesar de su simpleza, los adultos sí puedan visionar dicho trabajo juntos a sus hijos (por ejemplo, Doraemon).

Ejemplos:

Los caballeros de Mundo Mon – En la categoría de manga kodomo recuperamos una reseña realizada por Jordi Querol, la cual podéis encontrar aquí mismo, dedicada a Los caballeros de Mundo Mon de Satoru Akahori y Hideaki Nishikawa, una obra que sigue la historia de “Mondo es un chaval al que le gusta muchísimo la aventura. Considera su vida algo monótona y tiene sueños sobre un extraño mundo. Su mejor amiga Rokna le comunica un día que su padre inventor ha construido una máquina para ir precisamente a ese mundo de los sueños, alejado pero real, lleno de monstruos, seres fantásticos, dragones, elfos y enanos“. En opinión de nuestro redactor Jordi Querol, “Los Caballeros del Mundo Mon se engloba en ese grupo de series dirigidas a los más jóvenes de la casa, que buscan acción a raudales, humor a borbotones (pero sin mirar la calidad), emociones a flor de piel de forma extrema (¡mira que llorar por un caracol!), un guión no muy profundo y repetitivo a cada capítulo y algún personaje picante“.

Otros ejemplos: Doraemon de Fujiko F. Fujio, Hamtaro de Ritsuko Kawai, Keroro de Mine Yoshizaki, Beyblade de Takao Aoki, YU-Gi-Oh! de Kazuki Takahashi.

¿Son o no son un pelín infantiles?

2-. Shonen: también conocido como Shōnen o shounen es un género de manga dedicado a varones jóvenes, generalmente a partir de 12 ó 13 años, aunque el término japonés en realidad se refiere a todos los chicos desde que entran en la escuela elemental hasta que cumplen los 15 años de edad. El shonen es un género base que ha dado pie a multitud de tipologías, de manera que es difícil dotarlo de características. No es solo que muchas de ellas se hayan convertido en el rasgo principal de un género, es que además, el shonen en sí es tan amplio que la generalización es prácticamente imposible. Para cada característica que nombremos habrán decenas de obras que sean excepciones. Aun así, para que tengamos una idea más clara de lo que es un shonen, vamos a enumerar algunos de sus elementos diferenciadores.

– Los shonen suelen ser mangas de acción y aventuras, muchas veces violentos. La sangre no tiene por qué ser un elemento muy visible dentro de los actos violentos, ya que la mayoría de las luchas tienden a ser limpias y espectaculares.
– Una característica de muchos shonen es el trabajo en equipo. La camaradería y la amistad es un tema que se trata una y otra vez en estos tebeos, e incluso existen algunos en los que los malvados se cambian de bando en determinados momentos. La amistad se suele justificar porque los personajes se unen para luchar o conseguir una meta común (y esa meta justamente suele ser la que justifica las escenas de violencia o de conflicto).
– De la misma manera que el público del shonen es principalmente masculino, sus autores suelen ser hombres. Todas las historias se narran desde la perspectiva de un varón, lo cual implica que el papel de la mujer suele estar en un segundo plano (mujer objeto sexual o florero), y si no, éstas se masculinizan. Para explicarlo con un ejemplo que conozcamos todos, en Dragon Ball, la mujer de Goku en la edad adulta se comporta como una ama de casa. La novia hija de Satan parecería una heroina pero en realidad imita el perfil de todos los otros personajes de la serie, con lo que se masculiniza. No hay rasgos que nos muestren su feminidad.
– Por supuesto, a la hora de explicar una historia de amor se hará de una manera más simple y directa, ergo, más masculina.
– Los mangakas shonen suelen utilizar un dibujo menos estilizado que el de las mujeres, con más efectos gráficos que permitan reflejar escenas de acción en detrimento de las florituras o, en algunos casos, de la contextualización. Por supuesto, esta es una característica muy fácil de echar a tierra porque hay tantos estilos de dibujo como mangakas.
– La mejor manera de identificar a un shonen es la siguiente: si se publica en una revista shonen, será un shonen aunque no lo parezca.

Ejemplos:

Ranma 1/2 – En la categoría shonen podríamos mencionar muchos títulos pero resaltaremos uno, Ranma 1/2, un manga de Rumiko Takahashi que se ha convertido en un auténtico clásico y referente para obras posteriores. Este shonen, como comentaba Jordi T. Pardo hace un tiempo en una reseña que podéis leer aquí mismo fue “publicado entre 1987 y 1996 en la revista Shūkan Shōnen Sunday de la editorial japonesa Shōgakukan” y sería “adaptado al anime en 1989 por Studio DEEN para Fuji Television con notables resultados de audiencia“. La sinopsis es la siguiente: “Ranma Saotome y su padre Genma han regresado de un largo y accidentado viaje de entrenamiento a China. De nuevo en Japón, ambos se establecen en el dōjō de un viejo amigo de Genma, Soun Tendo, a cambio de casar a una de las tres hijas de este con Ranma. […] Lo que todavía no conocen sus nuevos inquilinos es el secreto de Ranma y Genma: están afectados por una curiosa maldición por la cual cuando entran en contacto con agua fría se convierten, respectivamente, en una chica pelirroja y un enorme panda volviendo sólo a su forma física original cuando se bañan con agua caliente”. En su reseña, Jordi T. Pardo, alaba a Rumiko Takahashipor la capacidad de resolución de sus relatos inundados de inocentes gags subidos de tono y planteamientos que rozan el surrealismo pero también, inconscientemente, por una conjugación casi perfecta, en base al género que abordar, entre dibujo e historia que consigue mostrarse tremendamente natural y fluida y ofrecernos un verdadero entretenimiento en mayúsculas” siendo una muestra más de un estilo repleto de “aventuras, romance y humor disparatado a través de las cuales (Rumiko Takahashi) ha dibujado un rico universo, absurdo, entrañable y emocionante al mismo tiempo, y del cual Ranma 1/2 es uno de sus mejores exponentes y representantes“.

Otros ejemplos: Hunter x Hunter de Yoshihiro Togashi, Toriko de Mitsutoshi Shimabukuro, Bleach de Tite Kubo, Rurouni Kenshin de Nobuhiro Watsuki, Dragon Ball de Akira Toriyama, One Piece de Eiichiro Oda, Naruto de Masashi Kishimoto, Musculman de Yudetamago, Detective Conan de Gosho Aoyama, Nekomajin: El Gato Mágico de Akira Toriyama.

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¡Pardiez! ¿Esto es lo que le gusta a la juventud?

3-. El Shojo también es conocido como Shōjo o shoujo. Como sucediera con los anteriores ejemplos, esa palabra japonesa significa algo relacionado con el sexo y la edad. En este caso, joven chica.

– Como curiosidad, antes de los años sesenta los tebeos eran consumidos principalmente por chicos, y el shojo se creó para ellos. A partir de los 60, las chicas empezaron a inundar el mercado del cómic japonés, y eso supuso una transformación vital. Un grupo de artistas femeninas llamado Grupo del año 24 debutó en 1969 y dieron unos no tan pequeños pasos para que el shojo sea el que es ahora. Conclusión: el shojo tradicionalmente no está escrito única y exclusivamente por autoras, también es campo de hombres.
– Gráficamente, una cosa muy representativa del shojo son los ojos gigantescos, grandes estilismos e incluso cierta desnudez.
– El arte suele ser más inexacto que el del shonen porque las historias dibujan más emociones que peleas. Las florituras y todos los elementos que permitan dar mayor expresividad a los personajes son imprescindibles.
– Por supuesto, el dramatismo también suele estar a la vuelta de la esquina.
-Como sucediera con el shonen, esta es la forma más fácil de reconocer un shojo: si se publica en un magazine shojo, lo es.

Ejemplos:

Clover – Es complicado hablar del género shôjo en el manga sin citar al grupo creativo CLAMP, el nombre bajo el que se esconden de autoras Ageha Ohkawa, Mokona Apapa, Tsubaki Nekoi y Satsuki Igarashi, reconocidas popularmente en Japón como las Reinas del Shōjo durante las últimas dos décadas al ser responsables de títulos como Tokyo Babylon, Tsubasa: RESERVoir CHRoNiCLE o la presente Clover. De esta misma nos hablaba hace un tiempo Jordi Querol en una interesante reseña que podéis leer completa aquí mismo,de la que rescatamos previamente su sinopsis: “una misteriosa organización encarga a un soldado casi retirado la custodia y responsabilidad de una niña con grandes poderes que ha estado encerrada toda la vida. No se sabe el destino, simplemente seguirla donde le dicte el corazón. Pero otras organizaciones con objetivos obscuros también quieren a la joven, por el tesoro que guarda en su interior“. De la obra, el compañero Jordi Querol, comentaba cómo esta presenta “una narrativa peculiar, un argumento que parece no avanzar pero que te va uniendo cabos, un grafismo claro y limpio con una lucha eterna entre el blanco y el negro en una composición de página nada esquemática hacen de él un rara avis“.

Otros ejemplos: Love Flowers de Yuna Anisaki, Random Walk de Wataru Yoshizumi, La Flor del Sueño Eterno de Yuana Kazumi, Princesa Posesiva de Minami Kanan, Yamato Nadeshiko Shichi Hedge de Tomoko Hayakawa, Deseo de Ayane Ukyo, Mayme Angel de Yumiko Igarashi.

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Así se ven las CLAMP a ellas mismas. Sin comentarios.

4-. Literalmente hombre joven, el seinen es un género del manga que va dedicado al público masculino mayor de edad. Generalmente, el perfil del lector es el de alguien que busca otros tipos de argumentos diferentes a los que se ofrecen en el shonen. El seinen abarca infinidad de argumentos y estilos gráficos, por lo que es literalmente imposible establecer características globales comunes. Si bien es cierto que puede parecer que predominen los argumentos violentos o con contenidos sexuales, es sólo una porción de lo que se puede encontrar en Japón. A continuación pasamos a explicar los subgéneros del seinen más importantes:

– Mangas de samuráis: Dentro del país del Sol Naciente existe una tradición comiquera muy extensa en lo que al manga de samuráis se refiere, y es uno de los géneros más antiguos que podemos encontrar. El camino del samurái mantiene sus mismos valores a la hora de transcribirlo al papel: lealtad y honor. Muchas de las historias aquí narradas pueden ser reales (Vagabond, La venganza del guerrero repudiado) o también ficticias (El lobo solitario y su cachorro). A pesar de que las temáticas samuráis se narran también en el shonen, la mayor parte está ambientada a un público adulto y no son exportadas a países extranjeros por las diferencias culturales.

– Mafias: La yakuza también tiene publicadas sus andanzas en el papel, pero, y aún más agudizado que en el caso de los mangas de samuráis, las diferencias culturales hace que se exporte muy poca cantidad de esta temática a países extranjeros. Las características principales de este tipo de argumentos son los mismas que caracterizan a las bandas: negocios, extorsiones, prostitución… En España están publicados algunos títulos de esta temáica, como Santuario, Oldboy o Goku.

– Horror/Terror: Si hemos hablado de los samuráis y la yakuza, el horror japonés no podía perderse la cita. Dramas psicológicos, monstruos, mutilaciones o cualquier otro recurso que sea capaz de hacernos estremecer es bienvenido en estos géneros. Aquí, y a diferencia de los dos casos anteriores, el terror japonés es bastante más atractivo para el público extranjero, por lo que contamos con numerosos autores y obras publicados en España: Suehiro Maruo, Hideshi Hino, Shigeru Mizuki, Junji Ito

– Autobiografías y relatos históricos: También tienen relevancia los relatos autobiográficos, véanse por ejemplo las autobiografías de Shigeru Mizuki o de Yoshihiro Tatsumi (Una vida errante). Normalmente son obras que se publican en un punto avanzado de la vida del autor, por lo que éste ya habrá alcanzado la madurez. Son obras sobrias donde el concepto de metamanga sale a la luz, ya que en ciertos puntos el autor hablará de cómo se ha convertido en mangaka (si ese es el enfoque que le quiere dar). Los relatos históricos, por el contrario, suelen ser densos y tratarán bien la vida de un personaje relevante en la historia de Japón (Hokusai), o bien un periodo concreto (El árbol que da sombra).

Ejemplos:

Hokusai – En la categoría de manga seinen recuperamos una reseña, a la cual podéis acceder desde aquí mismo, realizada por los compañeros Alberto de Sosa y Jordi T. Pardo, sobre una obra de Shotaro Ishinomori, un autor “clave en el temprano desarrollo y asentamiento del manga en Japón. Fue uno de los autores del Tokiwa-so, que a día de hoy se considera la cuna del cómic nipón. Allí coincidió con otros autores de la talla de Osamu Tezuka (su mentor), Fujio Akatsuka, Fujiko Fujio y Yoshiharu Tsuge“. En la presente Hokusai este destacado mangaka realiza un trabajo de corte biográfico a mayor gloria del destacado ilustrador, pintor y grabador japonés Katsushika Hokusai. Pero, Hokusai, “no es un simple relato biográfico lineal, Shotaro Ishinomori divide la historia en diferentes capítulos centrados cadauno en algunos destacados pasajes de la vida adulta de Katsushika Hokusai entre los que va saltando, casi de forma aleatoria, narrando acontecimientos más alejados en el tiempo para luego volver sobre otros precedentes […] construyendo un retablo, un puzzle no falto de complejidad psicológica, lleno de interesantes matices y tonalidades“.

Otros ejemplos: Zetman de Masakazu Katsura, Barrio Lejano de Jiro Taniguchi, Regreso al Mar de Satoshi Kon, El Libro de los Insectos Humanos de Osamu Tezuka, Gantz de Hiroya Oku, Sex de Atsushi Kamijō, Monster de Naoki Urasawa, Adolf de Osamu Tezuka, Yotsuba de Kiyohiko Azuma.

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¿Es serio? Es seinen.

5-. Josei: la relación shonen-seinen se repite entre en shojo y el josei. como podéis suponer, el Josei es el manga dedicado a mujeres más adultas, aunque no siempre muy adultas ya que el rango de edad puede oscilar entre los 15 y 44 años. O sea que unas de las características que ya podemos adelantar es la cantidad de historias y enfoques diferentes que encontramos en este género. No es lo mismo escribir para una quinceañera que para una treinteañera.

– Este tipo es bastante más moderno que el shojo ya que apareció en los 80 como una evolución natural del shojo. El yaoi, del que ya os hablaremos más adelante, forma parte del josei. Sus historias suelen ser de hombres que se enamoran de otros hombres y… son tan populares que explican la explosión del Josei en los 80.
– Evidentemente, uno de los temas más utilizados en el Josei es el sexo y la sexualidad, pero desde el punto de vista de la mujer. Aquí importan también los sentimientos. Por eso a veces la sexualidad se deja de lado y se ofrecen historias de romanticismo “realístico”. Y el término realístico hace referencia a que se omiten los ideales románticos y estilizados del shojo. No existe la obligación de introducir príncipes azules… como mucho duques verdes.
– También existen muchas historias Josei que tratan sobre las experiencias cotidianas de las mujeres japonesas.
– Por supuesto, vemos muchos más estilos de dibujo, muchos más experimentos, etc. En el Josei no se limita la imaginación.
– Y decimos adiós a los ojos gigantescos. A las mujeres adultas no les gusta tener ojos de pez.
– Se desarrolla mucho más los personajes, sus necesidades, sus sentimientos, etc. Y a veces las obras tienden a ser muy introspectivas y lentas.
– Su gran punto fuerte es el impacto emocional. Las mujeres consiguen impactar más a sus lectoras que los artistas masculinos.

Ejemplos:

Paradise Kiss – En el apartado de manga josei hemos de hablar de la mangaka Ai Yazawa, una de sus más exitosas representantes desde mediados de los años noventa con obras como Historia de un vecindario, Paradise Kiss o la posterior Nana. En el caso de Paradise Kiss, uno de sus trabajos más populares, el compañero Jordi T. Pardo nos ofrece su reseña aquí mismo, comentando como en esta obra encontramos “un shōjo manga, dentro de la subcategoría josei equivalente al seinen manga masculino, serializado entre el año 2000 y el 2004 en la revista Zipper de la editorial Shōdensha“. Esta es, a su vez, una especie de secuela independiente de Historia de un vecindario, siguiendo la historia de Yukari Hasayaka, una joven estudiante que sufre un auténtico vuelco en su vida cuando entra en contacto con “un grupo de estudiantes aspirantes a diseñadores liderados por el magnético y egocéntrico George“. Para Jordi T. Pardo, siguiendo sus reflexiones, “estamos ante un relato, aparentemente romántico, en el cual las relaciones personales son tratadas desde un prisma más humano y entendiendo que el verdadero tema sobre el que versa la obra es el autoconocimiento y la madurez […] evitando los manidos clichés del género con habilidad y talento.”

Otros ejemplos: Historia de un vecindario de Ai Yazawa, Honey and Clover de Chika Umino, Bunny Drop de Yumi Unita, Blue de Kiriko Nananan.

George y Yukari de Paradise Kiss
Qué bien sienta hacerse mayor...

Otros tipos de manga

Dentro de la clasificación básica encontramos muchos otros tipos de manga. Nosotros os vamos a hablar de algunos, pero no todos:

1-. El Jidaigeki no es un tipo de manga propiamente dicho ya que es extrapolable a otros medios de comunicación como el cine o el teatro. Es fácil de diferenciar respecto a otros géneros ya que trata sobre el periodo Edo japonés (1603 a 1868), por lo que nos encontramos todos los elementos típicos de la época: samuráis, mercantes, artesanos, gente del campo, etc. Por supuesto, la mayoría de luchas tienen relación con espadas y otras armas de la época.

– Los Jidaigeki tienen sistemas de clasificación propios. Por ejemplo, una forma de ordenarlos consiste en la geografía, es decir, se juntan los mangas de este tipo según el lugar donde acontecen los hechos principales. Otro sistema de clasificación sería el rango social del protagonista, o lo que es lo mismo, dependiendo de si los personajes principales son samurais de alto rango o ciudadanos de a pie, el Jidaigeki será de un tipo u otro.
– Aunque el final feliz es más propio de la cultura norteamericana, en el Jidaigeki también nos lo encontramos. El final casi siempre es una lucha de espadas en la que vence el protagonista.
– Pero para ello ha debido de pasar por miles de penurias. Dramas, traiciones y demás argumentos trágicos están a la orden del día en este tipo de mangas.
– Por supuesto, dado el periodo en el que se ubican estas historias, el uso del lenguaje difiere al actual. Quizás eso sea más visible en las películas, en las que los actores utilizan dialectos y acentos antiguos para enfatizar la sensación de pasado.
– No es obligatorio, pero muchas veces nos encontramos con que el héroe tiene una frase o expresión característica que es repetida una y otra vez.
– Como los roles de los personajes son tan importantes, nos extenderemos un poco en ellos:

1. Los guerreros pueden ser: samuráis (hombres al servicio militar de un señor llamado shogun, el rango es hereditario), ronin (samuráis sin señor al que servir, sin estatus y con dos espadas), Bugeisha (hombres o mujeres que viajan por el país para perfeccionar el arte de la espada) o ninja (del servicio secreto, especialistas en artes de camuflaje).
2. Los artesanos generalmente son herreros o carpinteros.
3. Los mercantes se pueden tratar desde el punto de vista de los propietarios o los empleados. Estos últimos van desde el bantō (más alto rango) hasta el tedai (rango más bajo). Los niños que trabajaban para mercaderes se llaman kozō.
4. Gobernante: el más alto rango es el de the rojū. Después siguen los wakadoshiyori, los bugyō o administradores, los kanjō bugyō (que se encargaban de las finanzas) y los Edo machi bugyō (que controlaba policía y bomberos).
5. Policía: también conocida como machikata. El más alto rango era para yoriki (Que era un samurái) y le seguía el dōshin (otro samurái). Los de la patrulla eran los okappiki y shitappiki (ciudadanos communes).

Ejemplos:

La venganza del guerrero repudiado – Para hablar del fenómeno jidaigeki en el manga recurrimos a una reseña del compañero Alberto de Sosa de la obra La venganza del guerrero repudiado de Hiroshi Hirata. Este título, cuya reseña completa podéis encontrar aquí mismo, sería publicado en 1962 y “forma parte de la historia negra del manga en Japón. No en vano fue censurada en su época, con quema de ejemplares incluidos, y sin haber sido desempolvada de las arcas oscuras del manga hasta el pasado 2004. Cuarenta y dos años a la sombra por la denigrante representación a la casa Eta, considerados no-hombres“. De esta manera, en La venganza del guerrero repudiado de Hiroshi Hirata, “encontraremos escenas muy, muy violentas, casi sádicas, algo increíblemente sorprendente teniendo en cuenta la época de la que estamos hablando. Esta extrema violencia contrasta enormemente con el dibujo de la obra, puesto que Hirata emplea siempre trazos a pincel. Más que un manga, parece que estemos observando unas pinturas hechas en pergamino“.

Otros ejemplos: Vagabond de Takehiko Inoue, Hanzo: El Camino del Asesino de Kazuo Koike y Gōseki Kojima, Asesino de Hiroshi Hirata.

Cuanto drama, cuanto drama...

2-. Japón tiene una gran tradición en lo que a manga deportivo se refiere. Si bien ya se habían creado algunas historias anteriormente, fue a finales de los 60 cuando el género explotó definitivamente gracias a Ashita no Joe (Joe del mañana), una historia sobre la vida de un boxeador que no sólo se considera de las creaciones más importantes del manga de deportes moderno, sino una obra maestra a nivel global. Muchas veces se utiliza el término Spokon (sports konjô, tenacidad deportiva) para hablar del conjunto de manga deportivo, pero se utiliza incorrectamente ya que sólo hace referencia a las historias en las que el protagonista hace verdaderas locuras para intentar ser el mejor. Algunas características del manga deportivo son:

– Exaltación de la amistad y trabajo en equipo: Normalmente el o los protagonistas se apoyan en otras personas, bien sean superiores de profesión, familiares, etc. para conseguir llegar alto en el deporte. Estas personas suelen cobrar relativa importancia en los momentos de decadencia tras una derrota (que las habrá).

– Acción/emoción: Da igual del tipo de deporte que se trate, siempre se va a intentar atraer al lector con momentos emocionantes donde el futuro del protagonista depende de un sólo golpe, una canasta, una decisión, etc. ¿Y es que qué sería del fútbol sin los goles en el descuento?

– Trabajo duro: Uno no puede llegar a ser el mejor en algo si no entrena lo necesario, y este tipo de escenas quedan reflejadas en el manga más a menudo de lo que pareceo. Para ello, el autor emplea técnicas a fin de no caer en la monotonía: humor, cambio de escenarios…

– El rival: Siempre, siempre, siempre existe la figura del rival. El más malo, el más bueno, el más guapo (que se lleva a la chica que le gusta al protagonista)… Y al que éste deberá vencer en última instancia. Hace algún tiempo la figura del rival podía coincidir con el de una persona americana, normalmente dentro del ámbito de algún deporte típico americano (béisbol, boxeo), con la que el japonés acababa despachándose a gusto y venciéndolos en su propio terreno. Se dice que esto era así como vía de escape los recuerdos de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente no está tan extendido

Ejemplos:

El Bate Mágico – Para esta categoría recuperamos una reseña de nuestro redactor de antigüedades Javier Agrafojo: El Bate Mágico de Gosho Aoyama. Este título, del creador de Detective Conan, como cuenta Javier Agrafojo aquí mismo resulta ser “una entretenida historieta de superación personal, con todos los tópicos asociados al deporte como manual de autoayuda, pero también es un relato bisoño, de prueba de capacidades, de ensayo de técnicas, de ajuste de cuentas con viejos sueños infantiles”. De esta manera, “Aoyama cumple en la representación de lugares comunes (están todos: el partido que se gana en el último minuto, el jugador que saca fuerzas de flaqueza, la novia que confía en él para el tanto decisivo, la mala praxis de los rivales, etc.)“.

Otros ejemplos: Captain Tsubasa de Yōichi Takahashi, Slam Dunk de Takehiko Inoue, Real de Takehiko Inoue, The Prince of Tennis de Konomi Takeshi .

Un deportista soñador...

3-. Mahô shôjo: también se conoce como mahou shoujo o majokko y tal como su nombre indica, se trata de un subgénero perteneciente al shôjo, ergo, destinado a un público principalmente femenino. Los Mahô shôjo son mangas que están protagonizados por unos personajes llamados “magical girl”. Evidentemente, hablamos de chicas con poderes mágicos. Este género está tan extendido que mucha gente confunde el shôjo a secas con el Mahô shôjo.

Las características del género son muy lógicas:

– La protagonista tiene poderes especiales, a veces es propio de ellas mismas, y otras veces lo consigue gracias a un instrumento mágico que les proporciona ese poder. Es muy habitual que se puede transformar. De hecho, actualmente el término magical girl suele estar muy asociado a la transformación, pero eso es porque en 1992 se publicó una serie titulada Sailor Moon que alcanzó grandes cotas de popularidad y marcó unas pautas a seguir para los títulos que la siguieron.
– El conflicto de los Mahô shôjo suele ser bastante importante: o hay que salvar el mundo, o luchar con demonios o alienígenas. En ese sentido, es muy parecido al género superheroico occidental. Eso sí, hay que volver a nombrar Sailor Moon, porque antes de su publicación, los Mahô shôjo simplemente hablaban de niñas que usaban sus poderes para hacer el bien, la lucha contra el mal en plan heroico se popularizó en 1992.
– Siempre existen tramas secundarias más cercanas a las lectoras. Los Mahô shôjo presenta a las protagonistas en escuelas, y hace que éstas tengan problemas con los chicos o con sus amistades. En definitiva, se crea un vínculo con la realidad que permite que las lectoras se sientan identificadas con sus heroínas favoritas.
– Muchas veces nos encontramos con mascotas mágicas, algo lógico dado el carácter mágico de estas series.
– Otro paralelismo con los superhéroes es el concepto de doble identidad. Las chicas mágicas harán todo lo que esté en sus manos para que la gente no las relaciones con sus identidades superpoderosas.
– Otras cosa que nos encontramos, pero no es obligatoria, son los trajes (sobre todo si hay una transformación, a la que la chica asume su identidad heroica, lleva un traje muy elaborado).

Ejemplos:

Puella Magi Madoka Magica – “En Japón”, comenta aquí mismo Jordi T. Pardo al hablar del género mahô shôjo, más popularmente conocido como magical girls, “Puella Magi Madoka Magica es uno de los últimos referentes en este sentido y un verdadero fenómeno digno de ser estudiado“. Esta historia “nace en 2011 como anime a raíz de una producción conjunta de Shaft y Aniplex en la cual Akiyuki Shinbo (Nanoha, Bakemonotogari) ejerce como director y Gen Urobuchi (Fate/Zero, Phantom: Requiem for the Phantom, Psycho-Pass, Blassreiter) como guionista de este experimento enclavado dentro del subgénero dark mahō shōjo caracterizado por su corte más psicológico y oscuro de lo normal“. El inmediato éxito de la propuesta la llevaría a una adaptación al manga publicada “paralelamente al anime en la revista Manga Time Kirara Forward de la editorial japonesa Houbunsha y fue llevada a cabo por la artista Hanokage basándose directamente en el trabajo y la historia de Gen Urobuchi y Ume Aoki“. ¿Qué hace especial a Puella Magi Madoka Magica respecto a otras obras del género? “El tono y la estética de Puella Magi Madoka Magica”, continúa Jordi T. Pardo, “son los clásicos de un shōjo manga cualquiera del montón, incluso se adivinan ciertos patrones y tópicos suyos, pero el habitual y empalagoso romanticismo de estas historias esta atenuado y lleno de sutilezas y ambigüedades en sus situaciones y en el tratamiento de algunos temas“.

Otros ejemplos: Pretty Guardian Sailor Moon de Naoko Takeuchi, Cardcaptor Sakura de CLAMP.

Escena del anime Puella Magi Madoka Magica
Cualquiera se mete con ellas...

4-. Mecha: Este no es un género manga propiamente dicho ya que nos lo encontramos muy bien afincado dentro de la cultura popular tanto oriental como occidental. Mecha es una palabra derivada de Mekka, que en realidad significa mecánico, lo cual incluiría coches, pistolas, computadores y todo tipo de utensilios. Sin embargo, dentro del manga y del anime se conoce principalmente por referirse a un tipo de máquina muy determinado: el de los robots u otros tipos de máquinas que son controlados por gente desde su interior. Esa acepción supone que las máquinas son muy grandes (aunque bastaría con que alguien cupiese dentro, en realidad su tamaño suele ser mucho más prominente). Algunas son humanoides, otras tienen formas de vehículo… Todo depende del gusto del autor.

– Evidentemente, el mecha es un género ubicado dentro de la ciencia ficción y generalmente dirigido a un público masculino, por lo que lo podríamos encajar como subgénero del shonen, si no fuese por un pequeño detalle, y es que los mechas pueden estar destinado a un público de cualquier edad, ergo, puede ser shonen, kodomo o seinen. El contenido, tono y tratamiento de la historia variará muchísimo según el tipo de lector.
– Dentro del mecha encontramos diferentes clasificaciones. Por ejemplo, una propia del anime es la de Super Robot y Robot Real. El Super Robot se caracteriza por dejar de un lado las leyes de la ciencia a favor de aumentar el interés de la historia y/o poderes del personaje principal. Los robots suelen tener transformaciones y los humanos suelen tener un insaciable hambre de justicia. Por su lado, los Robot Real están más ligados a la ciencia ficción, en el sentido que buscan razonamientos lógicos que expliquen su existencia. Por lo tanto, serán instrumentos más cercanos a las máquinas y vehículos militares reales y sufrirán problemas tales como errores de funcionamiento, falta de munición, etc.
– No todos los mechas son mecánicos, algunos tienen componentes biológicos.
– Aunque el mecha lo hemos definido como un robot en el que se puede introducir una persona, no siempre es así, y por eso existe esta otra clasificación:

1. Sentiente: los robots tienen la habilidad de pensar, sentir o tomar decisiones.
2. Que se puede vestir: las personas se pueden introducir dentro del robot y manejarlos desde el interior, pero los usan como si fuesen un traje.
3. De control remoto: las personas los pueden controlar remotamente.
4. Pilotado: como en el 2, los personajes se introducen en el interior, pero conducen, no visten.

– Por supuesto, un mecha puede cumplir varias de estas características a la vez, excepto las excluyentes entre sí.

Ejemplos:

Z-Mazinger – No se puede tratar el tema de los mechas en el manga sin recurrir a la leyenda, el Mazinger Z de Gô Nagai, pero en este caso recuperamos una reseña de Z-Mazinger, una reinterpretación y actualización del personaje de finales de los años noventa realizada por su mismo creador. Para ello, nos acercamos a una reseña de Luis Javier Capote Pérez aquí mismo, en la que este nos cuenta que, “en lo esencial, la historia sigue siendo la de siempre: Koji Kabuto maneja a Mazinger, un gigantesco robot que constituye la principal línea de defensa de la Tierra frente a la amenaza del Doctor Infierno y sus brutos mecánicos“. Las diferencias con el original “asoman cuando Nagai decide meterse de lleno en un apartado que en la serie original se tocaba muy de pasada: la Grecia clásica y su mitología. Así, Mazinger deja de ser creación científica para convertirse en los restos mortales del dios heleno Zeus, en tanto que el Doctor Infierno se convierte en el brazo ejecutor de una facción olímpica que aspira a conquistar el planeta para otras deidades“. Por lo tanto, “en resumidas cuentas“, concluye Luis Javier Capote Pérez, “tenemos la nueva versión de un memorable clásico que servirá a los nostálgicos para reencontrarse con su infancia, a los curiosos para ver qué era lo que tenía esa serie de imborrable y a los aficionados más avezados para conocer en qué anda uno de los artistas más importantes que ha dado Japón al noveno arte“.

Otros ejemplos: Gundam: The Origin de Yoshikazu Yasuhiko, Patlabor de Masami Yūki.

5-. En realidad, la etiqueta hentai (literalmente “pervertido”, en japonés), solo sirve para referirse al manga y anime erótico o pornográfico fuera de las fronteras japonesas. En Japón se utilizarán términos como “H manga” (el equivalente a nuestra “X”),“manga para mayores de 18 años”, o más a menudo, las etiquetas propias de cada subgénero (como el yaoi o el yuri). Cuando hablamos de este tipo de manga (o anime) nos referimos a cualquier obra cuya temática principal sea el sexo de forma totalmente explícita, es decir, que su propósito final sea mostrar escenas eróticas o pornográficas. Esto no implica que cualquier manga con contenido sexual explícito sea un manga “hentai”, ya que en el gekiga es habitual que se encuentren escenas eróticas o pornográficas (pero que no son necesariamente el foco principal de la historia).

Fuertemente influenciada por los americanos después de la Segunda Guerra Mundial, la censura japonesa es en buena parte responsable de la forma que han tomado los H manga a lo largo del tiempo. La prohibición de mostrar genitales de forma detallada e incluso mostrar pelo púbico, han fomentado la creatividad de los mangaka a la hora de recrear con sus dibujos el acto sexual. Se utiliza mucha metáfora, mucha insinuación, y a menudo formas poco definidas pero fácilmente identificables. Esta pornografía, menos explícita, también ha contribuido a que las historias que se plantean en estos manga tengan argumentos y situaciones algo más elaboradas que los cómics X occidentales, y que no se queden en la mera excusa para rápidamente ir al grano (como suele ocurrir en los manga de U-Jin, uno de los autores más conocidos en Occidente). La censura sobre el pelo púbico hizo que muchos autores japoneses empezaran a dibujar a chicas y chicos sin pelo, creando así cierta confusión respecto a las edades de los protagonistas, y haciendo saltar las alarmas en algunos países.

Por supuesto, existen autores que se saltan cualquier censura (que suele ser más autocensura que otra cosa), y pueden dibujar pelo púbico o genitales de forma totalmente explícita (como el mismo Shintaro Kago).

Si bien dentro del manga erótico/pornográfico existen autores cuyo estilo se puede catalogar como realista, obras como “Cybelle” de Azuma Hideo, con un estilo mucho más icónico e infantilizado, han marcado mucho el manga H de las últimas décadas. Se considera a Azuma padre del “lolicon”, uno de los géneros más en boga (y también de los más polémicos).

El “hentai” tiene infinidad de subgéneros, y como no podemos ponernos a definirlos todos en este artículo, os dejamos con una lista de algunos de ellos: yaoi, yuri, lolicon, shotacon, bakunyuu, futanari, incest, omorashi, tentacle erotica, ecchi…

Ejemplos:

Endless Love – Para hablar de hentai recurrimos a una antigua reseña de Marc Bernabé, la cual podéis encontrar en su blog Mangaland, dedicada a una obra del género de los años ochenta del mangaka Susumu Tsutsumi, verdadero nombre del más conocido Chiyoji. De este autor, conocido por títulos como Miss 130 de El príncipe del manga, nos explica Marc Bernabé los clichés y tópicos de sus historias que se repiten en Endless Love: “mujeres más bien maduras o de aspecto maduro (nada de lolitas), de generosísimas curvas y prominentes pechos y de nombre “Reiko Higuchi”, que, por una causa u otra, se lo acaban montando con un hombre. Las historias de Chiyoji, casi todas ellas cortas (de unas 20 páginas) suelen tener un fuerte componente de humor, por lo que resultan bastante amenas de leer“. En este sentido, Endless Love, “es una de estas obras clásicas de este autor, con un dibujo espectacularmente bonito, pero con los argumentos de siempre de Chiyoji. Reikos de generosos cuerpos montándoselo, en historias con un alto componente humorístico, con todo tipo de hombres en todo tipo de situaciones“.

Otros ejemplos: Peach de U-Jin, La Escuela Desvergonzada de Gô Nagai, Vanity Angel de Kaori Asano, Nurse Angel Ririka de Hiroyuki Utatane, Front Innocent de Satoshi Urushihara.

6-. Yaoi/Shounen-Ai: en esta ocasión hemos juntado dos géneros porque hay una relación intrínseca entre ambos. El yaoi, también conocido como Boy’s Love, narra historias de amor y desamor entre hombres. El Shounen Ai, por su parte, hace exactamente lo mismo. La diferencia entre un género y otro radica en que en el yaoi podemos encontrar (y encontramos) escenas sexuales más o menos explícitas, mientras que en el Shounen Ai el sexo pasa a un segundo nivel y los personajes como mucho se cogen de la mano, se dan un beso inocente, etc.

Estos géneros tienen unas características muy determinantes:

– Tanto el yaoi como el shounen ai son mangas principalmente escritos por mujeres heterosexuales, y dirigido a un público femenino mayoritariamente heterosexual (entre el 80-85% son lectoras y el 50-60% reconocen que solo se sienten atraídas por hombres). Esto implica que las historias yaoi y shonen narran las relaciones masculinas bajo una visión puramente heterosexual, con lo que ningún manga de este tipo puede ser considerado representativo de cualquier otra condición sexual.
– Cuando se habla de yaoi, lo primero que viene a la mente de sus lectoras son los términos seme y uke. Estas palabras hacen referencia al rol que juegan los protagonistas de una relación yaoi. El seme es el dominante, el activo, el que lleva las riendas de la relación. El uke sería el pasivo, el sumiso, el que hace todo lo que el seme le ordena. El uke vive por y para el seme. El otro tiene un papel protector. A veces el seme es el ideal de hombre inalcanzable. En definitiva, se toman los papeles tradicionales de las relaciones heterosexuales y se considera que el seme es el hombre y el uke es la mujer. Repito que el yaoi es un género que está escrito bajo un prisma heterosexual y ficción y realidad no tienen nada que ver.
– El uso de las mujeres en este tipo de manga es puramente casual. Algunas autoras han utilizado repetidamente a las mujeres como elementos negativos de la historia (madres malvadas, “amigas” que obstaculizan relaciones, etc.) por lo que se ha llegado a considerar que el yaoi es misógino. Con el tiempo, la chica pérfida ha ido cayendo en desuso.
– Los personajes seme suelen retratarse como hombres ciertamente masculinos y con magnetismo animal. Los uke son de rasgos más afeminados, a veces andróginos, lo cual puede facilitar que una lectora llegue a sentirse identificada con un uke.
– La promiscuidad o la homofobia no suelen ser temas recurrentes en las historias yaoi. En el yaoi se narran historias de amor apasionadas y que rompen barreras, amor para toda la vida. Por lo tanto, los factores externos que vayan en contra de una relación se utilizan para dramatizar.
– Y ya puestos a dramatizar, a las autoras les encanta que el seme fuerce al uke en algún momento. En algunos yaoi existe una enfermiza tendencia a banalizar la violación.

Glosario:

Shotacon: aunque en Japón también se utiliza para otras cosas, Shotacon es el término con el que en occidente se conoce a un género que describe relaciones (muchas veces platónico) entre un joven y un adulto. Dependiendo de si el adulto es o no del mismo sexo que el/la adolescente, el shotacon será una evolución del yaoi o de otro tipo de género.

Tokyo Babylon – Par hablar de manga yaoi y shōnen-ai utilizaremos nuevamente como ejemplo, sobre todo para la segunda subdivisión, una obra de CLAMP, Tokyo Babylon, de la que podéis encontrar una reseña de Jordi T. Pardo aquí mismo (). De esta obra, nos cuenta nuestro redactor, nos cuenta su sinopsis: “[…] Subaru Sumeragi, un joven de apenas dieciséis años, se ha convertido en el decimotercer líder de su familia y se ha trasladado con su hermana gemela Hokuto a la ciudad de Tokyo para poner sus habilidades al servicio de la lucha contra espíritus malignos y demonios de todo tipo. Allí Subaru y Hokuto conocerán a Seichiro Sakurazuka con el cual, a pesar de las dificultades, establecerán una profunda y sincera amistad que marcará el destino de todos ellos para siempre“. Entrando en más detalles, como comenta Jordi T. Pardo, “en Tokyo Babylon las CLAMP, más allá del componente romántico propio del shōnen-ai, la profundidad sentimental y emocional de sus personajes y el vehículo cómico en el que estos se apoyan en sus primeros capítulos, podemos hallar una curiosa perspectiva sobre temáticas de cierto calado social y medioambiental. Todo ello sin olvidarse de la acción, la cual funciona en muchas ocasiones como un shōnen manga clásico en la que el protagonista debe ir superando diferentes retos y derrotando al enemigo de turno, en este caso espíritus, demonios y todo tipo de seres sobrenaturales cuyas historias tienen un importante componente humano“.

Otros ejemplos: Gravitation de Maki Murakami, Yami no Matsuei de Yoko Matsushita, Bronze de Minami Ozaki , X-1999 de CLAMP.

Uyuyuyuyuyuyuyu!!!.

7-. Yuri/ Shōjo-Ai: volvemos a juntar dos géneros porque hay una relación intrínseca entre ambos. De hecho, existe un gran paralelismo con el yaoi, ya que el yuri también es conocido como Girl’s Love (similar al Boy’s Love), y narra historias de amor y desamor entre mujeres. El Shōjo –Ai volvería a ser la versión light del Yuri, es decir, la primera se centraría en los aspectos emocionales mientras que el Yuri también incluiría los sexuales.

– Una de las diferencias con el yaoi es que sí existe Yuri para mujeres y para hombres. Son productos diferentes que se publican en revistas de diferentes tipo, y con sus propias características (aunque tampoco son tan distintos). El yaoi, como ya dijimos, está dirigido a un público más determinado.
– Este componente masculino del yuri ya lo encontramos en el magazine titulado Barazoku, que fue el que dio nombre al género. Barazoku es una publicación destinada a hombres homosexuales, y el término yuri era el que se utilizaba para nombrar a sus lectoras.
– Muchas de las historias de las primeras etapa del yuri trataban amores imposibles y/o platónicos que llegarían a su fin en algún momento de la vida de las protagonistas. La idea detrás de eso era que el amor entre mujeres era una etapa que finalizaba cuando éstas abrazaban la heterosexualidad.
– Ya en los años setenta, las historias yuri repetían un esquema del que hablamos en el yaoi, con la típica relación de – en este caso – mujer más adulta que se enamora de una joven. Por supuesto, el escándalo y los problemas estaban a la vuelta de la esquina.
– Ya en la actualidad, el yuri continúa su evolución y trata una variedad de temas que antes era impensable: desde las relaciones lesbianas normalizadas y realísticas hasta historias de amor mezcladas con ciencia ficción y mechas.
– A pesar de ser un género en sí mismo, el yuri también lo encontramos mezclados con otros en los que las relaciones entre mujeres son tratadas de una manera más o menos natural.

Ejemplos: Pietà de Nanae Haruno, Strawberry Shake Sweet de Shizuru Hayashiya, Otome Saku de Ryuu Asagi, Yume Yori Suteki Na de Yae Shimano, Prism de Shou Higashiyama, Marriage Black de Hashiba Hayase.

Y aún más tipos de manga

Hay muchísimos más, pero en vez de desarrolarlos, vamos a recuperar algunos que ya os citamos en otro artículo de Zona Negativa que podéis leer aquí. Su redactora fue Celia Bayarri Gausi y nos dijo:

Dentro del Shounen, encontramos varios subgéneros:

En el Harem manga, también conocido como “comedias de enredo”, se encuadran las típicas historias de un chico rodeado de muchas chicas, donde debido a la convivencia se dan lugar a situaciones embarazosas, confusiones y triángulos amorosos, y cada chica desarrolla un mayor o menor afecto por el protagonista. Este término fue creado en occidente, ya que a este tipo de mangas se los conocía más como Lovecomi, y fueron creados para atraer a un público que de otro modo solo se interesaría por el Seinen. Algunos de los mangas más representativos de este género son Love Hina, Tenchi Muyo! o las obras de Masakazu Katsura.

Otro de los subgéneros es el Moe, también conocido como Maho Kanojo (o “novias mágicas”). En él se suelen usar personajes fetiches, es decir que cumplen los requisitos para ser la chica que cualquier adolescente soñaría con tener de novia. Así pues, el personaje principal siente debilidad por chicas con una o varias características en particular. Ejemplos de este subgénero serían Video Girl Ai o Ah! Mi Diosa.

Dentro del Seinen se encuentran varios subgéneros, siendo quizás el más desconocido el Gekiga (que en muchas ocasiones es considerado como un género independiente, pero para muchos profesionales no se trata más que de un subgénero dentro del propio Seinen), que literalmente significa “imágenes dramáticas”. Este estilo fue creado por un popular mangaka, Yoshihiro Tatsumi, debido a que quería dejar patente que su estilo era muy distinto de los mangas que se publicaban en la época, en su mayoría para niños. Este es un estilo oscuro y underground que retrata la crudeza de la sociedad nipona, poniendo de manifiesto los más bajos instintos de los japoneses. Por lo general, las historias son más realistas y maduras, aunque en ocasiones se abusan de los factores chocantes. Una buena muestra de este estilo serían los mangas Infierno, Goodbye o Mujeres, del padre del género, Yoshihiro Tatsumi.

Uno de los subgéneros del Seinen que últimamente están en su apogeo es el de La Nouvelle Manga (que pese a que el manifiesto de Frédéric Boilet lo identifica como género independiente, no es más que una variedad experimental del Seinen), ya que la mayor parte de las obras publicadas por Ponent Mon son de este estilo. Fue creado por Frédéric Boilet, francés que actualmente reside en Japón, que quiso fusionar lo que para él era lo mejor de cada estilo: la capacidad del manga de crear buenas historias con la estética y diseño de los cómics europeos (o bandes déssinées).

Así, en La Nouvelle Manga se cogen las distribuciones occidentales de viñetas y se fusionan los dos estilos de dibujos, dando un aspecto de manga pero sin las exageraciones de los tópicos, con un resultado sobrio y atractivo. Algunos de los mayores exponentes de este estilo son autores como Jiro Taniguchi, Kan Takahama o el propio Frédéric Boilet

Uno de los subgéneros más desconocidos es el de Compañeros de Batalla, debido a que hoy en día ya no se utiliza tal y como fue creado. En efecto, este estilo nació durante la Segunda Guerra Mundial para alentar y dar fuerzas a los soldados japoneses, y no se publicó en forma de tomo, sino que consistía en una serie de carteles que se pegaban en las paredes. Como bien indica el nombre, la historia se solía enmarcar durante la guerra, y se ensalzaban las relaciones de amistad de los combatientes. Por su cercanía con esta definición, un manga actual que se correspondería con este estilo sería el de Saikano, Mi Novia el Arma Definitiva.

Otro de los subgéneros es el Yonkoma. Se trata de tiras verticales humorísticas de corta duración, generalmente ocupan 4 viñetas, que pueden repartirse tanto en una tira vertical como en dos tiras de dos viñetas cada una. Este es uno de los estilos con más tradición en Japón, que se podría comparar por su similitud con obras occidentales como Garfield, Snoopy, o las tiras de Calvin y Hobbes que aparecían en los periódicos. Lo más común es encontrarnos con que las recopilaciones en tomo muestren dos Koma (tiras) por página. Podéis encontrar ejemplos de este estilo en los mangas Azumanga Daioh, Sr. Asesino o Yotsuba.

También es frecuente encontrarlos en las páginas extras de los tomos (páginas que los autores realizan expresamente para los tomos recopilatorios) con el fin de añadir una nota de humor, como es el caso de las contraportadas de
Midori Échame una Mano o Las perversiones de la Dra. Liam.

El Loli-con, abreviación de Lolita Complex, que se centra en el sexo con niñas preadolescentes, ya sea de un adulto con una niña o de dos jóvenes. Al igual que con el Hentai en general, no se considera pornografía infantil ya que se asume que las personas representadas no son reales, por lo que no se puede aplicar este término. La contrapartida sería el Shota-con, abreviación de Shotaro Complex (debido a que este es un nombre muy frecuente en niños japoneses), que también incluye relaciones de un niño con un adulto (tanto hombre como mujer) o entre dos jóvenes

A continuación nos encontramos con el Futanari, bastante recurrente en los mangas Hentai, y en el que los protagonistas suelen ser hermafroditas, principalmente mujeres con pene, que se autosatisfacen, o se dedican a dar placer a otras mujeres u hombres.

Ya dentro del Hentai underground tenemos el Ero-guro, abreviación de la pronunciación japonesa de las palabras inglesas Erotic-Grotesque. Se trata de un género en el que además de sexo explícito nos podemos encontrar con que mientras este tiene lugar, también suceden desmembraciones y violaciones con uso de todo tipo de artilugios, e incluso muertes e imágenes escatológicas. Uno de los mayores autores de este género es Suehiro Maruo.

Por último, nos encontramos con el Tentacle-rape, que como bien habréis podido suponer por las palabras utilizadas nos suele mostrar monstruos que poseen tentáculos violadores de jovencitas. Este género se situó al principio dentro de Ero-guro, pero tuvo tanto éxito que se acabó considerando un género distinto. El anime de Tentacle-rape por excelencia es Urotsikidoji, mítico para muchos de los fans.

Ya por último, quisiera hablaros de dos de los géneros más recientes y que más impacto realizan en nuestro país: el Amerimanga y el Iberimanga. El Amerimanga se trata de una historieta dibujada por un autor americano o canadiense (aunque también se incluyen cualquier país que no sea China, Japón o Corea) que ha adoptado el estilo y los rasgos del manga, incluso dibujados por autores de estos países pero afincados en los EEUU. Generalmente podemos encontrar los rasgos típicos (y tópicos) de los mangas: grandes ojos, caras redondeadas, cabellos con peinados imposibles… Este término se creo en Estados Unidos, pero debido a la expansión del mercado japonés han dado lugar a otras diferenciaciones, como World Manga (cómics de estilo manga de cualquier país que no sean los arriba citados) o Western Manga (manga europeo)“.

Conclusiones

Lo que habéis leído hasta aquí son unas descripciones muy generales y meramente orientativas de lo que uno puede encontrar en el inabarcable mercado del manga en Japón, y en una pequeña parte en el mercado español. Pero esto no es un dogma, no es un biblia.

Cuando empezamos a preparar este artículo ni siquiera estábamos todos de acuerdo en la necesidad de dividir el manga en géneros. Y había buenas razones para estar en contra de ello. A menudo, estas etiquetas, con sus definiciones y sus características indispensables, no se aguantan cuando aparece algo que mezcla de uno y de otro, o que no acaba de ser del todo una cosa, pero tampoco es otra, y aún sirven menos cuando aparece esa obra totalmente inclasificable. Hay muchísimas excepciones.

De hecho, buena parte de las etiquetas que hemos mencionado, como shounen, shoujo o kodomo, aparecen en Japón con una finalidad más demográfica que estilística. Surgen de la necesidad de las editoriales en diferenciar el manga en función de la edad a la que van dirigidos (que luego los mayores lean manga para adolescentes, o que los chicos lean manga para chicas, ya es otro tema). Por supuesto, hay características que funcionan mejor o gustan más a ciertas edades o géneros, y de ahí que estas etiquetas hayan acabado convirtiéndose también en descripciones genéricas, sobre todo fuera de Japón. Para nosotros un shounen manga es un manga de acción (más que un manga para adolescentes), y un shoujo manga es un manga “sobre chicas” que no necesariamente “para chicas”. Las demografías en nuestro mercado no tienen porque funcionar igual que en Japón, de hecho, muchos de los lectores que empezaron leyendo manga en los años 90, siguen leyendo sobre todo shounen. Y si seguimos la lógica editorial japonesa, deberían estar leyendo gekiga y otros géneros. Hay más ejemplos, como el de Shin-chan, un manga que aquí se puede vender como “kodomo” (para niños), y que en realidad en Japón va dirigido a un público más crecidito. En definitiva, aunque usemos una terminología japonesa, la hemos adaptado a nuestras necesidades y a nuestra realidad, llegando incluso a inventar nuevas etiquetas (como hentai).

Entonces, si ni siquiera estamos siguiendo los criterios sobre manga que utilizan en Japón, si hay manga que es de acción pero no es para jóvenes, o hay manga para jóvenes que no tiene acción, si hay shoujos que en realidad son comedias, y muchas variaciones más, ¿de qué demonios sirve este artículo introductorio? Pues tenemos la esperanza de que sea una especie de faro para esos navegantes a la deriva. Una forma de haceros las cosas más sencillas.

Imaginaros por un momento que quiero hablaros de un disco de un grupo que no habéis escuchado en vuestra vida. Os hablo de unas guitarras potentes, de ritmos a medio tiempo mezclados con blastbeats, de una voz grave y rasgada. ¿Sabríais de qué tipo de música os estoy hablando? Probablemente no, a no ser que estemos en un contexto muy determinado. Pero si al empezar os digo que este es un disco de Death Metal, o un disco de Hard Rock, quizás nos entendamos mejor.

Porque podemos describiros el argumento, el estilo de dibujo y muchas más cosas de un manga con gran detalle, y aún así, podéis no tener muy claro de qué tipo de manga os estamos hablando. En cambio, si os decimos que esto es un “shounen al uso”, puede que ahora ubiquéis rápidamente el contexto en el que nos estamos moviendo, nos ahorramos algunas líneas, y además, tenéis una imagen más clara de lo que podéis esperar de la obra en cuestión. Pero de la misma forma que todos los discos de Death Metal o Black Metal no suenan igual, tampoco hay dos manga iguales, y os podemos asegurar que no nos ahorraremos explicaciones si tenemos que hablaros de uno de esos manga atípicos, o si un manga es una mezcla de shounen y shoujo, o de gekiga y kodomo (si es que esto es posible).

Este artículo queremos que os sirva como una referencia, para empezar a tener una imagen en la cabeza de lo que se puede esperar del mundo del manga (que es algo mucho más amplio de lo que suelen pensar la mayoría de lectores de cómics no-manga de nuestro país), y también para que podamos usar estos “atajos” que son las etiquetas. Pero como ya hemos apuntado, son unas definiciones muy generalistas, y que no pueden jamás ir por delante de la naturaleza de cada obra.

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Originario de Badalona o Barcelona según como se mire, publiqué mi primer artículo para Planeta DeAgostini, por pura casualidad, en 2006 y desde entonces no he parado de escribir tanto para esta editorial como para ECC. Mi especialidad son los tebeos norteamericanos y me apunté a Zona Negativa en 2012 para hablar de aquellos temas que aún me quedan pendientes.
Barcelona (Septiembre, 1980). Mordido por una viñeta adquirí un asombroso interés por el mundo del cómic y sus galaxias cercanas. Los Clásicos Ilustrados que adaptaban novelas de misterio y aventuras fueron mi primer pasaje a este universo. Luego llegarían Mortadelo y Filemón, Superlópez, Spider-Man, Dragon Ball y V de Vendetta. Para comienzos del siglo XXI había desarrollado una ecléctica pasión por el medio. En la actualidad, disfruto especialmente del cómic independiente estadounidense y el manga. En está, mi segunda casa, colaboro como reseñista y articulista hablando de cómics, cine y series.
Presentándome como uno de los más jóvenes del equipo, empecé a colaborar en el proyecto Zona Negativa en octubre de 2011 gracias a una recomendación del propio Marc Bernabé. Actualmente cubro –o intento cubrir– todo lo que tiene que ver con el manga publicado en España, tratando tanto noticias como reseñas. Mis andanzas en el mundo del cómic nipón empezaron relativamente tarde, aproximadamente en septiembre de 2007. Sin embargo, rápidamente me desvinculé de lo que serían los gustos típicos de los aficionados al manga. Actualmente soy un apasionado del manga clásico y con cada lectura intento no sólo entretenerme, sino aprender un pedazo de la historia del cómic nipón en todas sus vertientes: autores trascendentes, obras padres de cada género, etc. Y, con más o menos éxito, estos conocimientos que adquiero son los que intento trasladar a mis textos.
De Mataró de toda la vida, nacido al mismo tiempo que la década de los ochenta. Mi primer recuerdo comiquero es tener un Superman de Byrne en las manos (sin saber leerlo aún), después vino Bruguera, Marvel, y finalmente un chaval con cola de mono que me cambió la vida; le dediqué un documental llamado Songokumanía. Algunos me consideran un experto en manga y cultura japonesa, y puede que tengan parte de razón, pero como lector de cómics no me cierro a nada (sigo siendo un Marvel Zombie). Hablo de Todo Lo Que Mola mi blog, en la radio, y desde 2013 en Zona Negativa.

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Cassidy
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Cassidy

Un artículo muy útil, siempre me hago un lío con los tipos de manga^^u Gracias!!

samanosuke
Lector

Muy útil el artículo. Yo me considero bastante conocedor del manga, pero gracias a mi memoria siempre me he hecho un pequeño lío con la nomenclatura de los géneros más allá de los más conocidos (siempre me cuesta recordar el jidaigeki), así que viene estupendo para consultar ante la duda y tener varios aglutinados.

A ver qué nos tenéis preparado y espero que tenga una respuesta tan positiva como otras secciones de la web (aunque, personalmente, lo dudo. Ya voy a empezar a contar cuánto tarda en primero en preguntar si tal o cual obra está editada en sentido de lectura occidental xD).

db105
Lector
db105

Por curiosidad, ¿cómo son las cifras de venta de manga en lengua española, comparados con las ventas de comics americanos y europeos?

Oriol Estrada Rangil
Lector

db105,

una curiosidad que hace años compartimos muchos! Y es que las editoriales nunca han querido dar sus cifras. Así que una de las pocas formas que tenemos de ver como está el mercado es el número de tomos publicados al año.

JJ
Lector
JJ

¿Yotsuba, Only Yesterday y ¡¡ Shin Chan !! son mangas kodomos? hummm curioso…

Oriol Estrada Rangil
Lector

JJ, la clasificación tiene más que ver con las demografías que utilizan las editoriales de aquí que las propias japonesas. Aunque comparto mis dudas al respecto, no deja de ser cierto que aquí Shin-chan se ha acabado dirigiendo a los niños, al igual que Detective Conan. Y digamos que ese es el criterio que se ha utilizado aquí. Que por supuesto es discutible. Aunque algunos títulos más que otros.

SalvaSpike
Lector
SalvaSpike

Buen articulo pero con bastantes errores a la hora de clasificar las series:

“Historia de un vecindario” es shojo en vez de josei. Se publicó en la Ribon.

“Tsubasa Reservoir Chronicle” es shonen en lugar de shojo ya que se publicó en la Shounen Magazine. Es comprensible el error porque las CLAMP habian publicado mayoritariamente shojo hasta ese momento.

“Detective Conan” es shonen, no kodomo. Se publica en la shonen sunday.

Yotsuba es seinen, no kodomo. Se publica en la Dengeki Daioh.

Shin chan es seinen, no kodomo. Se publicó en la revista Manga Action

Nekomajin es shonen, no kodomo. Se publicó en la revista Shounen Jump

Keroro es shonen, no kodomo. Se publica en la resvista Shounen Ace.

Astroboy y Doraemon, no estoy muy seguro, pero creo que se consideran shonen aunque tengan una tematica infantil.

Saludos

Jordi T. Pardo
Autor

Bueno, a la hora de hacer algunas clasificaciones teníamos nuestras dudas, pero dado el tono divulgativo pensamos que sería más sencillo clasificar según se han dirigido ciertas series en nuestro país. Hay otras que comentáis que revisaremos pero, yo personalmente, el que se haya publicado en una revista u otra a veces no me acaba de convencer, porque, por ejemplo, ¿si Paradise Kiss se clasifica como josei porque no Historia de un Vecindario cuando el manga tiene exactamente el mismo tono y las mismas características (siendo además una “secuela” de la otra)? Y, por ello, en algunos casos, se generan estas dudas, pero gracias por las correciones y apuntes 😉

samanosuke
Lector

También está el caso de Death Note que por publicación, si no recuerdo mal, debería estar encuadrada en shonen, y a mí personalmente me parece más adecuada dentro de los seinen. Y así muchos más casos, como también comenta Jordi.

Liponidas
Lector
Liponidas

OH YEAH! brindo por este artículo, hace tiempo que necesitaba una mínima aclaración y no encontraba nada que me convenciera.
Enhorabuena Enrique!

FotoStorm
Lector

sos habei liao compadre, en verdá son tos tebeos.

ShintaX
Lector
ShintaX

Hola. Me parece un buen artículo. Siempre tendremos la eterna discursión sobre como catalogar una serie; Por temática y/o estilo narrativo? Por la revista en la que se publicó?
Yo prefiero guiarme por la primera, me parece más exacta. La dicisión de en que revista publicarlo a podido obedecer a cuestiones puramente editoriales (periodicidad,etc).
Por otro lado, @FotoStorm; no son tebeos, son Mangas. No solo me parece un error llamarlos “tebeos”, si no que odio esa palabra.

NobTetsujin
Lector
NobTetsujin

Shintax, por meterme en la discursión, la palabra “tebeos” para mí no sólo no tiene nada de malo sino que me gusta bastante. Y aunque fuera de Japón utilicemos la palabra “manga” para referirnos específicamente al tebeo japonés, pues tebeos son (o cómic, o historietas, etc.)

Si que me disgusta el concepto negativo que parece sugerir la palabra “tebeo” entre los propios lectores de cómic.

ShintaX
Lector
ShintaX

Es que Tebeo no es la palabra correcta. Es el nombre que tenía una revista donde se publicaban historietas humorísticas. La palabra que se debería utilizar si no quieres referirte correctamente a dichos productos como Manga, es “historieta Japonesa”. No se trata de que me guste o no la palabra, se trata de que no se utiliza apropiadamente.

samanosuke
Lector

Sería una revista, sí, pero creo que la utilización de la palabra a lo largo del tiempo (desde 1917 ya son años) ya le ha dado ese significado sinónimo de cómic o historieta. Vamos, esta discusión la hemos tenido varias veces por ZN en cuanto al significado de las palabras: yo me quedo con el que le damos las personas con su uso antes que el académico, así que el uso de tebeo me parece acertado.

SalvaSpike
Lector
SalvaSpike

“Historia de un vecindario” es claramente shojo, sigue bastantes de los tópicos y tiene un tono mas infantil que Paradise kiss o Nana, que son los unicos josei de la autora. El hecho de que Paradis kiss sea una secuela d “Historia de un vecindario” no implica que vaya dirigida al mismo publico. Es una simple curiosidad, ya que es una obra autónoma que se disfruta perfectamente por si sola.