Linternas, o Lanterns, si preferimos su título en inglés, es la incorporación más reciente a la parrilla televisiva del DCU de James Gunn y Peter Safran, si por DCU entendemos aquellas series y películas que, a su manera, forman un universo compartido en el que dichos productos se relacionan entre sí.
Antes incluso de su estreno, Linternas recibió un hate bastante injustificado en redes, y todo ello porque parecía que se trataba de una serie apegada al planeta Tierra, con poco protagonismo de los anillos de poder otorgados por los Guardianes de Oa, y más cercana a una serie procedimental de policías.
Pues bien, aquello no solo era cierto, sino que, de haberlo sido, nunca habría justificado que se juzgase un producto sin conocerlo, como tampoco resulta justificable que, cuando hablamos de series o películas basadas en obras de cómic, juzguemos la calidad de estas en función no de su propuesta, sino de su grado de acercamiento o alejamiento de la obra original.
Sea como fuere, y apartándome de dichos debates, que considero superficiales, innecesarios y del todo banales, la realidad es que Linternas me ha sorprendido, y para muy bien.
Y es que, aunque en mi caso que hubiera mayor o menor acercamiento a los cómics de Linterna Verde, o a la etapa de Geoff Johns al frente del personaje, que es mi favorita, era algo que me daba igual, sí que tenía la sensación de que esta serie no iba a ser mala per se, pero sí que iba a pasar sin pena ni gloria, por no ofrecer una propuesta mínimamente interesante que la hiciera recordable en un mundo como el actual, en el que la oferta de las plataformas de streaming es inabarcable.
Linternas
Sentada esta premisa, debo decir que no podía estar más equivocado. Linternas ha resultado, a lo largo de sus ocho capítulos, ser para mí la “serie de la semana”, la que llegaba cada lunes con muchísima expectación y aquella que más me ha hecho disfrutar durante las ocho semanas que ha durado su visionado.
Ello, además, resulta todavía más importante cuando estamos ante la primera serie de este renovado DCU en la que Peter Safran y James Gunn no son showrunners ni tampoco guionistas de ningún capítulo. Y es que esa labor corre a cargo de otros autores, los cuales, ya adelanto, son de altura.
Por un lado, tenemos a Chris Mundy, auténtico showrunner de la serie (y, por tanto, el responsable de la dirección que toma la trama a lo largo de, por el momento, su única temporada), que escribe varios de los capítulos y que conocemos de grandes series como Ozark o Mentes Criminales.

A su lado, tenemos a un autor de sobra conocido para casi cualquier geek televisivo: Damon Lindelof, autor que estuvo detrás de Lost, la serie que cambió la forma de hacer y ver televisión hace ya veintidós años, y responsable de otras grandes series como The Leftovers, o de la magnífica adaptación televisiva de Watchmen.
Finalmente, quien también escribe algunos de los capítulos de esta serie no es otro que Tom King, autor que en este caso es conocido por casi cualquier aficionado, no tanto a la televisión, sino a los cómics, y en concreto a los de DC, compañía con la que tiene un contrato en exclusiva y para la que nos ha dado, en los últimos años, algunas de sus mejores obras como Strange Adventures, Supergirl: Woman of Tomorrow (cuya adaptación cinematográfica pudimos ver hace muy poco), Mr. Milagro o Rorschach, sin olvidar su enorme Visión para Marvel Comics, ni su trabajo en el mercado independiente con grandes obras como Helen of Wyndhorn.
Con este plantel encargándose de la serie, resultaba prácticamente imposible que la obra resultante no fuera de calidad.
Linternas se configura a priori, y solo en lo relativo a su contorno externo, como una suerte de serie procedimental de detectives, con John Stewart y Hal Jordan, que tienen que resolver un curioso misterio en la pequeña localidad de Rushville, donde varias personas han muerto durante un partido de fútbol y parece que por obra de unos alienígenas.
A partir de aquí se desarrolla un auténtico whodunit en el que ambos personajes tendrán que averiguar quiénes son los responsables de la matanza y qué tiene todo esto que ver con los Manhunters, los peligrosos e incontrolables predecesores de los Linternas Verdes, cuya forma de juzgar era demasiado radical para los Guardianes de Oa.

Sin embargo, no solo de esto trata la serie, la cual se construye, como suele ocurrir en este tipo de obras, con sus personajes.
Linternas nos presenta a Kyle Chandler (Manchester frente al mar) como un Hal Jordan maduro, descreído e iconoclasta que resuelve las misiones que se le encomiendan a su manera y, en la mayoría de las ocasiones, contra el criterio del Corps; esto es, un Hal Jordan perfecto en lo que se refiere a adaptación pura y dura.
Por otro lado, tenemos a Aaron Pierre (Rebel Ridge) como John Stewart, el Linterna Verde más joven, llamado a ser el sucesor de Jordan y, aparentemente, destinado a este puesto desde su nacimiento, con la presión profesional y familiar que ello le ha generado desde su niñez.
Por supuesto, el Guy Gardner de Nathan Fillion hace un par de interesantes cameos que unen esta serie, ambientada principalmente en el año 2016, con lo que vimos en Superman y con lo que veremos en la segunda película del Hombre de Acero, que llega el año que viene.
En lo relativo a personajes secundarios, Kelly Macdonald (Trainspotting, Boardwalk Empire) es Kerry Kane, la sheriff de Rushville nacida en Gotham City que, muy a pesar de Jordan, debe colaborar con los dos Linternas Verdes para resolver el misterio que envuelve a su ciudad de adopción.
Junto a ella se encuentran Jason Ritter como Billy Macon, el abogado y marido de Kerry; y Garret Dillahunt y Poorna Jagannathan como William Macon y Zoe, respectivamente, personajes que saben mucho más de lo que dicen conocer.
Con este caldo de cultivo, Linternas, que como ya hemos dicho se divide en ocho capítulos, se toma el tiempo estrictamente necesario en resolver el misterio en torno al que gira la temporada, para después discurrir por otros interesantes derroteros que para nada veíamos venir.
En lo relativo a fotografía (labor de Armando Salas, Florian Hoffmeister y Gregory Middleton), tenemos un estilo oscuro y sencillo en el que resalta muy bien el verde de la linterna y, en general, toda la iconografía del Green Lantern Corps.

La serie es muy consciente de que estamos ante el medio televisivo y no ante una película de cine a la que se le concede más presupuesto, ni tampoco ante El Pacificador, serie insignia del DCU a la que se le otorga un presupuesto mayor. Sin embargo, Linternas es capaz de compensar esta falta de dinero con talento, que es exactamente lo que ha caracterizado a la buena televisión durante décadas. De este modo, aunque tenemos pocos superpoderes o usos de la linterna, se justifica plenamente que ello sea así, al igual que otras cuestiones como que los Guardianes aparezcan en escasas ocasiones y con apariencia humana.
Con una trama que nos mantiene en vilo de principio a fin, y una miríada de sorpresas para los fans de los cómics que no comentaré en esta crítica libre de spoilers, Linternas se revela como la gran sorpresa de este 2026 en lo que a adaptaciones de cómic se refiere.








