Comenzar una crítica de una serie basada en personajes de DC Comics hablando de Marvel, o mejor dicho, de Disney, no es quizás el mejor principio. Pero tenemos que dar las gracias a Marvel. Porque si Marvel Studios no hubiera despedido a James Gunn tras los tweets que en tono de humor éste vertió en la red social de la gran X, el Director y guionista nunca hubiera sido contratado por DC, donde a día de hoy no solo es el máximo responsable junto a Peter Safran del devenir de este nuevo y reiniciado universo cinematográfico, sino el guionista y director de la mayoría de sus productos.
Sí, todos sabemos que Disney no tardó prácticamente nada, ante las protestas y críticas de gran parte del respetable en readmitir a James Gunn, pero ya era tarde. Gunn ficharía en exclusiva con DC, no sin antes marcharse de Marvel por la puerta grande, cerrando su magnífica trilogía protagonizada por Los Guardianes de la Galaxia.
Gracias a aquellos sucesos, tenemos hoy en día a James Gunn haciendo grandes cosas por el Universo Cinematográfico de DC Comics, un universo por el que, hace muy poco, nadie daba un duro, al discurrir como un auténtico sinsentido en el que, si bien existían algunas películas o series dignas de mención, faltaba planificación y calidad.
Pues bien, tras El Escuadrón Suicida, película del año 2021 con la que James Gunn comenzaba su andadura en este universo, cambiando Marvel por DC, y la primera temporada del Pacificador (personaje presentado en la película que acabamos de mencionar) que data del año 2022, 2024 fue el año de Comando Monstruo, serie animada conectada con El Escuadrón Suicida, llegando en verano de 2025 Superman.

En esta nueva adaptación del Hombre de Acero, que despejaba toda duda acerca del reinicio del Universo DC, el Pacificador de John Cena hacía un breve cameo, anticipando su regreso para este mismo año 205 en el que hemos podido ver la segunda temporada de esta magnífica serie.
Lo primero que tenemos que señalar acerca de esta segunda temporada, es que hay dos formas de verla. La primera, y como es lógico, inmediatamente después de la primera temporada. Si actuamos así, entenderemos el noventa por ciento de lo que la serie tiene que contar y no nos perderemos en las líneas generales de su argumento.
Sin embargo, y a pesar de que el concepto de Universo Compartido de James Gunn no es exactamente el de Marvel Studios, al estar este nuevo DCU compuesto por productos más independientes, la realidad es que si vemos la película y series anteriormente mencionadas por su orden de estreno, esta segunda temporada obtiene un valor añadido.

En ese sentido, la labor de Gunn se parece mucho a la de guionistas como Geoff Johns, que en cada una de las series que guionizan intentan hablar de determinados personajes o tramas que conectan el argumento general de toda su andadura en el Universo DC.

Quien conozca a James Gunn y su trabajo, sabe que para éste la música es un aspecto muy importante de sus series y películas, como ya demostró en Guardianes de la Galaxia con los tres inolvidables volúmenes del Awesome Mix.
Pues bien, en esta ocasión cada capítulo no es introducido con el hoy mítico Do you wanna taste it de Wig Wam, sino Oh Lord de Foxy Shazam, banda sonora que se convierte en sello de esta segunda temporada, logrando que una canción desconocida para el gran púbico esté hoy entre lo más escuchado de Spotify y otras plataformas musicales.
Dejando estas cuestiones de lado, la segunda temporada arranca donde lo dejó la primera, si bien con pequeños cambios (vía sarcasmo) en la escena final en la que la Liga de la Justicia de Zack Snyder es sustituida por La Banda de la Justicia de James Gunn, y a su vez después de Superman, con unos 11th Street Kids, en el paro tras las declaraciones que Leota hizo sobre su madre, Amanda Waller, al final de la primera temporada.
En horas más bajas que nunca, y sin saber valorar lo suficiente la amistad de sus antiguos compañeros de equipo, Chris Smith, también conocido como El Pacificador, usará el portal multiversal de su padre bajo los efectos de las drogas llegando por accidente a un universo paralelo en el que aparentemente todo es mucho mejor que en aquel del que él procede.
En este universo, el Pacificador es respetado como un gran héroe, su hermano está vivo, y su padre también, sin ser el malvado maltratador que conocimos en la primera temporada. Por si esto fuera poco, Emilia Harcourt fue oficialmente la novia de Chris en esta realidad, lo que motiva a nuestro querido y torpe Pacificador a mudarse allí permanentemente, suplantando a su contrapartida en busca de la felicidad que siempre le es esquiva.
Mientras tanto, en su universo de procedencia, Rick Flag Sr., interpretado magistralmente por Frank Grillo, busca venganza por la muerte de su hijo a manos de Smith, al tiempo que resulta conocedor de que éste tiene un portal a distintos universos en su poder.
Ello será la excusa oficial para llevar a cabo su vendetta, buscando sea como sea, la ruina total de Chris.
Con este caldo de cultivo comienza una segunda temporada en la que a nivel tanto de dirección, como de guion como de argumento James Gunn no ha superado la primera temporada, pero como mínimo la ha igualado.

Si algo no está roto, no lo arregles, y en ese aspecto Gunn ha mantenido los mimbres que hicieron grande a la serie en su primera temporada, trasladándolos perfectamente a la segunda, creando con ello otra pieza magistral dentro del DCU actual y de la oferta de streaming global.
Si algo destaca en esta serie, es como sin perjuicio de la acción y el humor, que impregnan cada capítulo, Gunn es capaz de cautivar emocionalmente al espectador con momento dramáticos que te cogen desprevenidos y que demuestran un análisis de personajes y una evolución de los mismos, raras veces vista en este tipo de productos.
La banda sonora está repleta de temas de metal ochentero como Fucking my Heart in the Ass de Steel Panther que resultan perfectos para una serie de este tipo, cuya fotografía, nuevamente repleta de color y luminosidad es muy acorde a la obra.
En resumen, y a pesar de las críticas a su final que personalmente ni entiendo ni comparto, un regreso del Pacificador por todo lo alto a nuestros televisores, móviles y tabletas.
Dirección - 8
Guión - 9
Reparto - 9
Apartado visual - 7
Banda sonora - 7
8
Magnífica
La segunda temporada del Pacificador, demuestra una vez más que el Universo DC televisivo y cinematográfico es un lugar para quedarse si está en las manos de James Gunn y Peter Safran.









Me la terminé ayer y diré que ha gustado. Diría que más que la primera.
No le va a cambiar la vida a nadie, pero es bastante entretenida, te ríes con alguna chorrada y lo cierto es que mola. Lo cual no es poco.
Quién iba a decir que una serie mofándose del arquetipo clásico del guardián de la ley americano iba a acompañar a Civil War de Alex Garland como el retrato más relevante y premonitorio del desastre sin precedentes que estamos viviendo desde el epicentro de Estados Unidos
Definitivamente no disfrute esta segunda temporada como la primera. Senti que no arrancaba nunca, que daba vuelta en lo mismo sin avanzar. El ultimo capitulo fue un meeeehhh, lo senti mas como un epilogo y el cap 7 como el final.
Tenia un gran hype pero se fue desinflando.