Está claro que una de las grandes sorpresas de finales del pasado año fue It: Bienvenidos a Derry, serie con la que Andy Muschietti continuaba lo que había empezado en 2017 y prolongado en 2019 con las dos películas que supusieron la nueva adaptación de It, la popular novela homónima que Stephen King escribiera en 1986.
En esta reseña ya hablábamos de la novela original, de la primera adaptación de la misma para televisión, protagonizada por el finado Tim Curry, así como de las películas y de la serie que ampliaba el universo de estas y que, como indicábamos unas líneas más arriba, suponía la continuación de esta historia por parte de Andy Muschietti.
Y es que, si bien novelas de It no hay más que una (ya que la obra en cuestión no forma parte de una saga), esta historia, como ocurre con otras escritas por Stephen King, contiene ciertos elementos que la relacionan con otras obras del autor dentro del propio cosmos de ficción creado por este. Así, determinados elementos de It aparecen en obras como El resplandor o La Torre Oscura (considerada por muchos, entre los que me encuentro, la obra definitiva de Stephen King).
Aprovechando toda esta mitología que ya aparecía en la novela, pero que no podía trasladarse íntegramente a la pantalla, tanto por cuestiones de metraje como de guion, en las dos películas que Muschietti llevó a cabo sobre el malvado Eso, Bienvenidos a Derry llegaba para contarnos otra de las apariciones cíclicas de la criatura en Derry (que se producen cada veintisiete años).
Curiosamente, la primera temporada se ambientaba en 1962, es decir, en un periodo apenas posterior al de los acontecimientos principales de la novela original, que transcurren entre 1957 y 1984. Hay que recordar que la adaptación cinematográfica de Muschietti también modificó la cronología, situando la historia de Los Perdedores cuando eran niños en 1988 y su reencuentro como adultos en 2016.
De esta forma, y en formato televisivo, Bienvenidos a Derry ahondaba más en el pasado de la pequeña localidad estadounidense, en la explicación de cómo Eso llegó a la Tierra desde las estrellas, refugiándose en una caverna, en qué tenía que ver la deidad conocida como la Tortuga en todo esto, etc.
Además, Bienvenidos a Derry desarrollaba algo que ya se atisbaba en las películas: la existencia de determinados elementos procedentes del meteorito en el que llegó la criatura que podían utilizarse para dañarla. Estos fragmentos, convertidos en afiladas puntas, constituían una de las pocas armas capaces de hacer frente al malvado ser que procedía de más allá de las estrellas.
La Historia de Derry
Pues bien, con todo esto en mente, y a sabiendas de que Bienvenidos a Derry fue concebida para contar con tres temporadas, cada una de ellas ambientada en una época más pretérita que la anterior y centrada en distintos ciclos de alimentación de Eso, separados por veintisiete años, Muschietti y HBO Max decidieron amenizar la espera con un capítulo especial que vio la luz el 31 de octubre, o lo que es lo mismo, el día de Halloween, fecha señalada y muy apropiada para estrenar nuevo contenido protagonizado por el terrorífico Pennywise.
Así es como llegamos a La historia de Derry (A Story of Derry), un especial de treinta minutos en el que, si bien Andy Muschietti figura acreditado como productor ejecutivo, es Tazbah Chavez quien se encarga de la dirección.
Ello resulta muy apropiado, ya que el capítulo cuyo análisis realizamos en estas líneas está protagonizado por los nativos americanos que tuvieron uno de los primeros encuentros conocidos con Eso, mucho antes incluso de que este adoptara la apariencia de Pennywise.

Por ello, que esta primera aparición, con actores y protagonistas de ascendencia indígena, sea llevada a cabo por una directora como Tazbah Chavez es quizás la mejor opción posible. Y es que Chavez no solo tiene mucho talento como poeta, guionista, productora y directora, sino que además ya ha trabajado en Reservation Dogs, una serie en la que el elemento nativo americano es esencial y de la que algún día espero poder hablaros.
El guion corre a cargo, por un lado, de Cherie Dimaline, escritora canadiense de ascendencia indígena que ha trabajado en series como Asesinato en el fin del mundo, y, por otro, de Jasmyne Flournoy, escritora que ha trabajado en series como La Acólita o Falcon y el Soldado de Invierno.

Este capítulo especial, como decíamos, trata sobre el encuentro de varios jóvenes miembros de una tribu indígena, los Shokopiwah, en una época situada varios siglos antes de los acontecimientos de la serie. Estos jóvenes, interpretados por Kiawentiio, Isabel Deroy-Olson y MorningStar Angeline, actrices todas ellas de ascendencia indígena, son más sensibles a la influencia de Eso debido a su juventud. Durante la expedición que emprenden para descubrir qué es lo que impide a sus mayores expandir las tierra sobre las que se asienta la tribu, se encuentran de bruces con la criatura y deben enfrentarse a ella como buenamente pueden.
Al no existir todavía en este momento de la cronología de It la figura de Pennywise, el extraterrestre utiliza otras formas, como la de un alce gigantesco o la de una especie de colonizador grotesco y temible, recurriendo así a los miedos de los niños protagonistas para utilizarlos en su perjuicio.
Este capítulo ahonda, por supuesto, un poco más en el papel que cumplen las trece puntas afiladas creadas a partir de los restos del meteorito en el que llegó Eso y que pueden dañarlo, complementando a la perfección lo que ya conocimos sobre estos curiosos artefactos en la primera temporada y que, de hecho, se iban transmitiendo entre los nativos americanos de generación en generación.

Entre el reparto no podía faltar alguien como Zahn McClarnon, actor nativo americano de gran talento al que hemos podido ver en series como la ya mencionada Reservation Dogs, Fargo, Westworld, Ojo de Halcón o Echo, y que, de hecho, ya trabajó a las órdenes de Mike Flanagan en Doctor Sueño, otra adaptación de una obra de Stephen King que, además, constituye la segunda parte de El resplandor.
En un momento muy dulce tanto para Stephen King (cuya popularidad raras veces ha decaído a lo largo del medio siglo de vida de algunas de sus novelas) como para sus obras, La historia de Derry supone otro añadido más a las adaptaciones basadas en las magníficas obras del escritor de Portland.








