Batería de Reseñas #24

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¡Próspera mañana a todos! Vigésimo cuarta Batería de Reseñas, con grapas de Panini y resaca del Salón de Barcelona. Esta semana, la Mano vuelve a meterse (¿Lo pilláis? ¡Meter mano! Ugh…) en la vida de Daredevil, los héroes se preparan para darles estopa a los Skrulls hasta debajo de la lengua, la Patrulla X se enfrenta a un nuevo Club Fuego Infernal no hortera y no nostálgico, Loki maquina y los Thunderbolts chupan cámara. Vamos a ello.

Daredevil Nº40
Edición original: Daredevil #112
Guión: Ed Brubaker
Dibujo: Michael Lark

DAREDEVIL Nº40

¡Vuelve la Mano! Y esta vez, escrita por Brubaker. Por fin. Brubaker es un tío al que le gusta renovar conceptos, así que seguro que le hace un lavado de cara a la organización. Puede que la organización entera, harta de años de derrotas, decida cambiar sus métodos y sus planteamientos, convirtiéndose en una fuerza temible, manejable y realmente letal. Para ello podrían celebrar varios combates entre ellos hasta que sólo queden cinco ninjas (cinco, la mano, ¿lo pillas?), los mejores y más aptos, y que éstos se preparasen para ser los mejores asesinos del mundo… y que, por ejemplo, decidan establecer un santuario del crimen en Japón, y…

Ah no, espera, que no va a hacer nada de eso. Que prefiere que sigan siendo los Masillas de los puñeteros Power Rangers, otra vez.

Efectivamente, vuelve la Mano, y vuelve tan inútil como siempre, carne de cañón vestida de rojo. Cinco de ellos son incapaces de derrotar a un hombre desarmado, no digo más. Sociedad de élite de asesinos, y un cuerno. Carne prescindible tipo lemming, más bien. Pero esta vez incorpora un personaje nuevo, Lady Bullseye, cuya personalidad parece encajonada en el estereotipo del Japón feudal, con todo lo que ello implica. De momento su papel está siendo bastante limitado, su personalidad genérica y sus intenciones, vagas. Pero no todos los villanos tienen por qué demostrar todo su potencial en su segunda aparición, así que aún siendo un personaje no demasiado interesante, merece un voto de confianza.

Por otra parte, continúa la tradición de que la serie regular de Daredevil muestre muy poco Daredevil y mucho Matt Murdock machacado. Durante los últimos años (siendo el “los últimos” sustituible por un “bastantes” o incluso un “demasiados”) la directriz fundamental del guión con Matt Murdock ha sido la de hundirlo de todas las formas posibles. El caso es que para sobreponerse a ello más que valor y arrojo hace falta mucho aguante y un santero que le quite el mal de ojo. ¿Estamos ante un error de concepto? Daredevil es el Hombre sin miedo, no el Hombre tentetieso. Es agradable leer historias sobre perseverancia y resistencia a la adversidad, pero en primer lugar aburren, y en segundo no dejan espacio a historias sobre heroísmo y valor. Por no decir que el resultado de todo esto está siendo un personaje con cada vez menos palabras, más sumido en su mundo, más anodino y más gris. Ni siquiera le conceden el placer de desarrollar algo de cinismo corrosivo, un carácter duro o una actitud a prueba de balas. Le apalean, y encima capan su personalidad. Pobre cabrón.

A modo de interludios tenemos un par de peleas con Tarántula y Puño de Hierro como protagonistas (eh, no os reviento nada, ¡están en la portada!) que son todo lo que podías esperar de una pelea con el piloto automático y ninjas inútiles de la Mano metidos en medio. Es decir, una cosa pobre e insípida, aunque Lark intente meter algún que otro truco, como siluetas. Ah, y el número termina con un ¿cliffhanger? que suena a la segunda venida de Stick, o algo. En resumen, piqué con este número por curiosidad sobre Lady Bullseye, pero de momento hay demasiado poco personaje. Lo demás está ya muy visto: Matt Murdock dolido y afectado, la Mano, y referencias a artes marciales y Japón. Despertadme cuando no estemos a mediados de los 80.

Invasión Secreta Nº06
Edición original: Secret Invasion #06 y Skrulls!
Guión: Brian Michael Bendis
Dibujo: Leinil Francis Yu

INVASIÓN SECRETA Nº06

A partir del tercer número de Invasión Secreta, Brian Bendis ha entrado en una dinámica curiosa, aparentemente basada en seguir reincidiendo en lo de siempre (narración estirada, lenta y aburrida, diálogos vacíos, planos excesivos para consumir la mayor proporción de página posible y demás marcas de la casa), pero insertando de cuando en cuando un momento o frase chula. Se agradece el intento de mantener la atención del lector con alguna que otra escena impactante, pero la gracia de éstas es que estén rodeadas de una historia sustanciosa, ya que de lo contrario es como ponerle guindas a un pastel de cartón. Este número, o al menos el 90% de éste, es un muy buen ejemplo de ello: sus páginas tienen varias viñetas que van desde lo guay a lo enmarcable, pero pierden toda su fuerza al verse rodeadas de tanta secuencia mediocre. Y es que Bendis sigue teniendo evidentes dificultades para plasmar en papel procedimientos narrativos que funcionan muy bien en películas, por ejemplo, pero que en cómic requieren de un tratamiento un poco más dedicado. Y no, extender un párrafo por un montón de páginas de viñetas grandes no es un tratamiento dedicado: más bien al contrario, la sensación de estar pasando páginas sin contenido y de estar perdiendo el tiempo se va haciendo tan grande que cuando llega el personaje estrella, es recibido con un aliviado “por fin”.

Esto, en cuanto la forma. El contenido. Básicamente, el ataque Skrull lleva las de ganar, pero bien ganadas, aunque la resistencia superheróica empieza a recuperarse del shock y a organizarse como es debido. Organizarse, ¿para qué? Para una batalla campal, claro está. ¿No pensarías que iba a acabar de otro modo, verdad? La invasión pensada y planeada durante miles de años, capaz de crear réplicas de superhéroes (¡y de Galactus, incluso!) y de sustituir a personas clave durante un montón de tiempo acaba resolviéndose en una gran batalla de dos frentes. Siempre se agradece una buena pelea a los JLA/Vengadores, o incluso a lo Guantelete del Infinito (si no se es tan exigente) pero, ¿era mucho pedir que el final de un acontecimiento de semejante magnitud se resolviese de forma un poco más compleja? Echar la vista atrás a todo lo planeado, y a los lados con todos los spin-offs y derivados, deja un sabor agridulce. Por un lado sí, vamos a tener nuestro gran combate con algunos personajes desaparecidos largo tiempo en acción. Pero por otro, no parece que vaya a ser muy diferente de los que hemos visto a lo largo de la serie (¡ni qué decir de otras!) y trabajarse semejante tinglado para resolverlo a puñetazos sabe a poco.

¡A no ser, claro, que tengamos ante nosotros una lucha grandiosa! Green Lantern: Renacimiento también termina con combates, y es una maravilla, y el arco KIA de la Iniciativa, cúspide de la serie, tiene un par de números que son casi exclusivamente estopa pura y dura. Pero claro, es que Renacimiento es grandioso y el final de KIA, sorprendente y feroz. Y Bendis no es lo que se dice un rey Midas de las peleas a gran escala. Más bien, al contrario. Como que tiende a pinchar. O peor. Hace no mucho (vale, en realidad ha pasado bastante tiempo, pero mi cerebro se niega a aceptarlo) podían leerse en las series de los Vengadores combates en los que héroes y villanos usaban cerebro y poderes para derrotar a sus adversarios, hasta que llegó Bendis e instauró la dinámica de “puños y pistolas” que tan claramente se vio reflejada en el asalto de los villanos a la casa de los Vengadores anti-registro. Lo mismo esta última batalla de Invasión Secreta es pura épica y quita el hipo, pero con el recorrido y el currículum de Bendis, todo invita a pensar en lo contrario. Deseo equivocarme.

Así que lo que tenemos es un número largo (por estirado) en el que los héroes se preparan para la última batalla mientras los Skrulls dan por hecho que han ganado y empiezan a desgranar los detalles de su imperio a los terrícolas. No tiene mucho contenido, los Skrulls podrían ser sustituibles por casi cualquier estereotipo de imperio galáctico (un poco más ñoño, quizá) y la preparación de los héroes no transmite tensión ni expectación por la torpeza de Bendis a la hora de plasmar cualquier situación que no sea un silencio extenso e incómodo. Las pocas apariciones estelares no compensan un cómic con todos los defectos del guionista y un profundo sabor a relleno, o a estirado, que tanto da. Una sombra de lo que fue la serie al principio. Invasión Secreta se la juega el mes que viene a una sola carta: si la pelea y posterior conclusión están a la altura, podremos hablar de una miniserie irregular, pero con una presentación y desenlace notables. Si se mantiene al mismo nivel, quedará en la categoría de quiero y no puedo, una premisa ambiciosa e interesante con una entrada espectacular, pero que va perdiendo fuelle número a número hasta desinflarse por completo. Pero bueno, por lo menos ha dejado un panorama algo cambiado en el Universo Marvel allá por EEUU, introduciendo algunas ideas interesantes, así que eso al menos lo habrá hecho bien.

Patrulla X Nº42
Edición original: Uncanny X-Men #502
Guión: Matt Fraction y Ed Brubaker
Dibujo: Greg Land

PATRULLA X Nº42

Me gusta la nueva actitud de la Patrulla X. Mucho. Me gusta lo que representa el que se trasladen a San Francisco después de un ataque y me gusta que no se amilanen tanto ante las agresiones. Me gusta que se haya encontrado un equilibrio entre ser una pandilla de llorones y un grupo paramilitar, porque parece que cuando se trata de escribir mutantes o es una cosa, o es otra. Y esta situación supone una combinación francamente buena de ambas perspectivas.

En primer lugar, trasladarse a San Francisco es una opción inteligente. Sí, construir una mansión donde volaron la anterior para decir a tus enemigos “eh, aquí estoy, no voy a moverme” es un acto valeroso y digno de elogio… cuando no se repite durante 30 años. Si una ubicación no es más que un reclamo de enemigos y además está plagada de gente que te odia, lo inteligente es buscar pastos más verdes y mejores alternativas. Y es lo que han hecho. En vez de llorar sobre las cenizas por enésima vez y de lamerse las heridas entre sollozos, o en vez de empuñar los cuchillos como estandarte, cogen los bártulos y se van a un lugar donde no se les desprecie. Parece mentira que una idea tan simple y, sobre todo, tan lógica, haya tardado tantísimo tiempo en materializarse. Miedo al cambio no será, porque los mutantes venden estén en un extremo u otro. En cualquier caso, es toda una declaración de intenciones por parte de esta nueva etapa, además de un movimiento valiente en la dirección correcta y un buen punto de partida. No se puede pedir más.

Por otra parte está la actitud. No sé vosotros, pero no me molesta ver a la Patrulla X poniendo en algún aprieto a los malos y haciéndoles saborear algo de miedo. Es más, me gusta, siempre y cuando no sea el centro de la historia, se ejecute con cierta elegancia y no se exagere hasta la caricatura (*tos*X-Force*tos*). Whedon trabajó bien esta caracterización del grupo, al menos en los primeros números de Astonishing (los mejores, según el arriba firmante, antes de que le diese por ignorar completamente cualquier lógica, ya fuese para crear villanos o para anular a un personaje), aunque se notaba demasiado el enfoque proactivo y de buscar pelea. En este caso, esta perspectiva está ejecutada de forma mucho más natural y más acorde con respecto a los que son los X-Men. Ellos están ahí para ofrecer cobijo y ayuda, no para atacar. Pero haz algo equivocado con ellos, y te habrás metido en un problema MUY grande. Ese es el espíritu.

Pero, ¿de qué trata la historia? Pues ronda por esos lares el Club Fuego Infernal. Nuevo grupo, pero distintos procedimientos y aspectos. ¿Versión nueva y renovada, referencia gratuita a los 80, o combinación creativa de ambas? Ya lo veremos. El concepto original ha intentado volver a la palestra varias veces después de su momento álgido, cada vez con peor resultado, así que quizá lo más sensato era hacerle un lavado de cara completo y convertirlo en algo distinto. Mutantes actuando de forma inteligente y coherente, conceptos viejos – aparentemente – descartados a favor de otros nuevos, una actitud valiente pero no violenta por parte de los protagonistas… es como si la serie de la Patrulla X hubiese recibido una inyección bien cargada de cordura e inteligencia. Gracias, Fraction y Brubaker. Después Han conseguido aportar frescura a la serie a base de buenas decisiones.

Por supuesto, no todo es bonito, y aunque el guión es bastante bueno, no puede decirse lo mismo del dibujo. De hecho, se puede decir justo lo contrario. Que es una chapuza. Integral. Greg Land, resumen para ermitaños, es un señor que considera dibujar el calcar actrices porno en pleno gemido, y para el cual “narrar” no es más que una palabra de 6 puntos en el Scrabble. Hay un montón de material hilarante en internet al respecto y recomiendo encarecidamente echarle un vistazo. Aquí es tan malo como siempre y no se molesta en mejorar: todas las mujeres tienen el mismo cuerpo artificial y exagerado, los personajes resultan estáticos y sosos, la expresividad se divide en cara de póker y sonrisa profident, la composición de página es limitadísima y cuanto menos hablemos de la narración, mejor. Es un desastre de principio a fin, hace daño a la vista, y aleja a este número del sobresaliente.

Thor Nº15
Edición original: Thor #10
Guión: Joe M. Straczynski
Dibujo: Oliver Coipel

THOR Nº15

Después de una presentación buena aunque quizá un poco larga, parece que el Thor de Strac empieza a moverse, y en una dirección interesante, además. En primer lugar está Loki, o su nueva encarnación, que de momento está siendo un personaje interesante. Su caracterización básica no da pie a mucho juego, ya que… bueno, es Loki el Embaucador, ¿qué se puede esperar? Sabes desde la primera página que va a ser una víbora cruel y manipuladora, y que hasta la última de sus palabras va a ir orientada a desgracias a los dioses asgardianos. Así que teniendo una motivación básica e inamovible, de lo que se trata es que el personaje intente conseguir sus objetivos con estilo. Y lo hace bastante bien. El hecho de que conozcamos sus intenciones le resta intriga a sus maquinaciones, pero la interacción con los personajes es buena y su modo de hacer que los demás cumplan su voluntad también. Básicamente es una versión menos frontal de Loki, más sibilina incluso (tipo “¿Quién yo? Pobre de mí.”) y con un plan que todavía no conocemos. No está mal eso de coger a un personaje de un solo truco – es lo que tienen las figuras mitológicas, no suelen tener más de dos rasgos de personalidad – y hacer que siga mereciendo la pena seguirle la pista. Buen trabajo.

También hay buena interacción (uno de los aspectos fuertes del número, sin duda) entre Thor y Balder, no tanto por el contenido de las conversaciones sino por las actitudes, la narración, los planos, hasta las composiciones de viñeta y página… todo está perfectamente pensado para crear no sólo un toma y daca de palabras, sino un ambiente determinado y elaborado en la que ambos personajes se encuentren. Bastante maduro, bien escrito y fantásticamente dibujado por Coipel, que ilustra con mucho estilo cada uno de los matices que rodean a Thor/Balder/Loki. ¡Ah! Tampoco deja de lado la interacción entre dioses y hombres: un aspecto ejecutado con tanta elegancia, humor y, ¿por qué no?, cariño que se ha convertido en una de las joyas de esta serie.

En cuanto al desarrollo de los acontecimientos, esta vez avanzan un poco más deprisa, aunque como pone en el primer párrafo, esto está empezando a moverse. Eso quiere decir que todavía estamos en las primeras etapas del desarrollo, cuando Loki empieza a mover ficha y el resto de los personajes – los principales, por lo menos – van posicionándose: si bien cada número tiene mucho que ofrecer y varias ideas distintas, la historia en su conjunto está tardando un poco en tomar forma. No obstante, la calidad de la serie hasta ahora, el nivel de la ambientación, la interacción entre personajes y la narración compensan con creces el lento transcurrir de la trama. Y por último, un mensaje para los que todavía no hayan empezado con esta serie: éste es un muy buen momento para incorporarse a ésta. Los números anteriores han sido eso, una presentación, devolver a los personajes a la palestra: ahora es cuando empiezan a usarse para que la historia avance, y por lo tanto es un buen momento para subirse al carro.

Thunderbolts Nº17
Edición original: Thunderbols #125
Guión: Christos N. Gage
Dibujo: Fernando Blanco

THUNDERBOLTS Nº17

¿Soy yo, o Piedra Lunar tiene aún menos ropa que en el número anterior? Bueno, es la hora de repartir estopa a los Skrulls y los Thunderbolts no van a quedarse atrás. Más que nada porque hay cámaras delante y toca aparentar: es gracioso e ingenioso que el estatus quo del Universo Marvel post Invasión Secreta vaya a estar determinado (¡no diré cómo, no diré cómo!) por el oportunismo en vez de por el valor. Una perspectiva agria, pero con un toque de cinismo bastante divertido y abundante mala uva. Esta idea por sí misma es bastante chula y atrevida, a su manera.

El guión es aceptable, pero nada del otro mundo. En primer lugar, no hay mucho contenido: después de acabar con unos cuantos Skrulls sin sudar demasiado, los Thunderbolts llegan al escenario de la última batalla y toman parte en ella. Así que tenemos algunas escenas de acción al principio con unas gotas de la notable caracterización de Gage, para luego pasar a más escenas de acción, esta vez con algo de previsible interacción entre los Thunderbolts y los demás héroes. La acción, una parte sustanciosa de este número, estaría bastante mejor con un dibujo más esmerado o detallado. Blanco no es el dibujante más adecuado para esta clase de contenido y, si bien algunas viñetas concretas tienen un aspecto bueno, en su mayoría no están a la altura de las explosivas circunstancias.

Como hasta ahora, hay varios momentos que intentan ser más divertidos de lo que finalmente consiguen. Esto se debe a que la actitud de villanos cuasi-reformados de los Thunderbolts está muy bien, pero a la larga hace que se repitan los mismos chistes, las mismas actitudes. Sus acciones y palabras se vuelven previsible y un poco monotemáticas, y eso es lo peor que puede pasarle a un grupo que pretende ser más o menos provocador. Sin embargo, incluso en este aspecto consigue el guionista arrancar alguna que otra buena escena, un pedazo de conversación divertido, o algún momento interesante. Son los menos, pero tienen su punto. Por último, uno de los puntos fuertes de este ejemplar es la narrativa de Gage, que dirige los acontecimientos y enlaza varias conversaciones bien trabajadas con mucho oficio.

En general estamos ante un número de transición entre el antiguo estatus quo de los Thunderbolts y el nuevo, un buen momento para hacer un alto en el camino y echar un vistazo al pasado y futuro del grupo. Mirando atrás, vemos que no ha habido muchos cambios. Ellis estaba más interesado en pasar de todo y hacer barbaridades que en hacer avanzar la serie, y si viene eso nos dejó un montón de momentos impagables y números memorables (Norman Osborn en plena ansia de sangre, por ejemplo), también estancó la colección. Posteriormente fueron introduciéndose tramas nuevas y algunas ideas con potencial, pero manteniendo la esencia de la nueva alienación y su forma de interactuar entre ellos y con el resto del mundo. Parece ser que en Marvel han advertido que algunos sub-argumentos no bastan para aportar frescura e interés a un grupo de personajes con unas características tan definidas, y han decidido agitar un poco su situación para empezar casi desde cero, con una perspectiva nueva y valiente. Veremos a qué conduce, pero es de agradecer que hayan decidido dar un giro tan pronunciado en la colección antes de que degenere y se vuelva aburrida.

Y hasta aquí llega la cosa por esta semana. La semana que viene a la misma Bat-hora en la misma Bat-ería…

Me siento sucio después de haber hecho ese juego de palabras. Ruego disculpas.

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Mt
Mt
9 junio, 2009 8:43

¿Alguien ha dicho Daredevil de Brubaker?
¡Meeaaaaabuuuurrrooooooo!

Erik Lensherr
Erik Lensherr
Lector
9 junio, 2009 9:02

La verdad es que Greg Land, aún y no siendo mal dibujante, peca de falta de sentido de la narrativa, y es muy “posturitas”..cosa que para un cómic de superhéroes no pega….en fín, al menos los guiones de Bru y de Fraction son inteligentes e interesantes…..y además tenemos a Terry Dodson….que se alterna con Land en los arcos de la serie….

I´m with a Skrull!
Lector
9 junio, 2009 9:23

Bat-eria Alberto… te vas a llevar un bat-azo… te mereces ser convertido en bat-ido…
Y no, lo siento, no estoy de acuerdo conque Patrulla X este mejor que Thor, el cambio de ubicacion esta bien y eso, el planteamiento no es malo, pero brubaker no le coge el punto a los mutantes, un desarrollo demasiado lento para unos acontecimientos que irremediablemente van a terminar resolviendose a ostias (si es que es la mejor forma de solucionar las cosas… en los comics de supes digo), el tratamiento de personajes resulta bastante nefasto, ciclope vuelve a tener el palo de una escoba en el culo, rondador esta claro que ya no pinta nada en la patrulla x (pa estar asi vete a excali… no, espera, cancelada, bueno, pues a los nuevos vengadores que aceptan a personajes maltratados), coloso es una llorona triste, y Emma Frost parece mas bien una vecina de Mujeres Desesperadas que ese gran personaje que han sabido recrear, y todo esto se viene repitiendo desde el nº 500. De Thor solo puedo decir que lo disfrute numero a numero, y cuando llegué al nº 12 me quedó un regusto a un decompresive bien hecho, bien llevado, bien pensado y sorprendente.

Juanjo C
Juanjo C
9 junio, 2009 9:48

A mi me gusta mucho Brubaker, pero reconozco que la serie de DD está muy estancadita, yo cuando se vaya el Bru ya no le doy ni una oportunidad más, la dejo.

La patrulla esta mucho mejor de lo que esperaba, y tb soy de la opción de que Land es terrible.

No se serán los años pero me vuelvo más exigente y estoy dejando muchas cosas por aburrimiento, lo que sí que me estoy leyendo con ansia es el Capi y El viejo Logan a pesar de que nunca me he hecho lobezno.

Thor la empece pero la he dejdo por leeeeeeeenta, y eso que está bien pero es que va muy pero que muy lenta, y luego se iran sus autores y volveremos al Thor coñazo de siempre y eso que es uno de los personajes más geniales de Marvel.

ipso_facto
ipso_facto
Lector
9 junio, 2009 10:33

Pues yo voy a discrepar del trabajo que Brubaker y Fraction están haciendo en los mutantes. La actual etapa de los X-men, además de aburrida no aporta nada nueva salvo el (muy acertado) cambio de ubicación. Todo lo que ha hecho Brubaker con los mutantes (Deadly Genesis, Caida y auge del imperio Shiar…) me parece soberanamente aburrido, por no hablar de que tiende a alargar situaciones como un chicle de forma innecesaria. Para colmo no hay un solo concepto novedoso en sus X-men recuperando viejos conceptos, caducos ya de tan sobados (ha empezado con el consabido “odio anti-mutante” y seguirá con… bueno, eso ya lo iréis “re-“descubriendo). Si a eso le añadimos una caracterización de los personajes blanda, sosa y de escaso carisma (a años luz de los logros de Morrison y Whedon… y que conste que hablo de CARACTERIZACIÓN de los personajes) el resultado es plano e insulso. Para colmo la aportación de Greg Land no ayuda a hacer el comic más digerible. Land es un ilustrados vistoso capaz de hacer bonitos posters, sobretodo cuando es una femina la protagonista, pero con un nulo sentido de la narrativa y una muy limitada capacidad expresiva. En el extremo opuesto tenemos el Thor de Strazynsky: simplemente maravilloso. Tanto en el apartado gráfico, con un Coipel en estado de gracia, como en el narrativo. Yo creo que se acusa injustamente de lento a Strazynsky, cuando lo que está haciendo es tomarse su tiempo para desarrollar las tramas y describir a los personajes. Su apuesta es arriesgada ya que por un lado recupera las raices mitológicas del personajes, prescinciendo de su lado más superherorico, y por otro se centra en una historia de intrigas palaciegas, poniendo más atención en el suspense y el diálogo que no en la acción. Es un cómic distinto, y supongo que por eso decepcionará a aquellos que busquen más acción y peleas, pero a mí personalmente me parece de lo mejorcito que está publicando Marvel actualmente.

John Space
John Space
9 junio, 2009 11:21

“¿Alguien ha dicho Daredevil de Brubaker?
¡Meeaaaaabuuuurrrooooooo!”
Yo tambiéeeeen, y eso que me gustabaaaaaa. En fiiiiiin…

sierra
sierra
Lector
9 junio, 2009 13:20

A mi me el numero anterior de la patrulla x no me gustó mucho. Creo que bru los escribe escesivamente pijos .

javier
javier
Lector
9 junio, 2009 13:57

¿lo de irse a San Francisco no lo había hecho ya Claremont?

ultron_ilimitado
ultron_ilimitado
9 junio, 2009 14:10

Bastante de acuerdo con lo dicho sobre Invasión Secreta. Aunque este número 6 mejora algo respecto del 5 al final la sensación que queda es que si todo se resuelve con una ensalada de hostias de dos ejercitos frente a frente la cosa se queda un poco floja. Y encima con el mencionado precedente de que a Bendis en general no se le da muy bien coreografiar batallas con muchos personajes. Mira que yo era de los que estaba flipando con los primeros números pero si al final todo se reduce a esto habrá que admitir que, sin ser basura, IS habrá sido una historia que no pasa de ser aceptable y entretenidilla muy lejos de la saga gloriosa que nos prometian y por tanto una decepción.

Atonman
9 junio, 2009 15:06

Lo fuerte es que hay quien opina que la etapa Bendis es muy inferior a la de Brubaker, cuando en interes, fuerza y carisma le ganaba por goleada.

Y esta última saga es una muestra de ello, de cómo está siendo una etapa sin ningún camino, sin ningún interés y con un protagonista aburrido y deprimente. Con Bendis Matt Murdock era, al menos, un tipo fuerte que sabía sobreponerse a cualquier cosa y hasta mentir si era necesario. El momento en que discutió lo de su identidad secreta con el editor del Globe era impagable.

Saludos.

Atonman
9 junio, 2009 15:07

Y por cierto, antes de que se me acuse pro-Bendis o algo así (que me gusta el guionista, eso no lo voy a negar), me llevé un chasco muy gordo con Invasión Secreta, uno de sus trabajos con más potencial pero el más desaprovechado, flojo y cutre con diferencia.

Saludos.

Sergio Robla
Admin
9 junio, 2009 15:13

¡Eh, que la Bat-ería ya la tenía registrada yo!

Tildoras
Tildoras
9 junio, 2009 15:42

A ver, una cosa. Quizás se me crucifique por lo que voy a decir pero es mi opinión y la digo: Greg Land es uno de mis dibujantes preferidos. Llamadlo ilustrador si quereis, pero a mi me encanta.

Greg Land es un excelente dibujante en mi opinión. Es capaz de dibujar absolutamente cualquier cosa que le eches, cualquier serie, de cualquier personaje o género y eso yo creo que hay que valorarlo porque no todos son capaces.
Se le critica por una total falta de narrativa y un resultado final que queda frío, pero yo que lo llevo siguiendo desde Crossgen, creo que puedo aclarar en mi opinión este detalle. Greg Land puede dibujar como ya digo CUALQUIER serie, pero no va a amar igual cada serie. Entonces él va a mantener siempre su estilo, pero en aquellas series que veais un resultado final más frío son simplemente las que dibuja en plan alimenticio, autómata, sin sentimientos y esto le lleva pasando desde que lo contrataron para Marvel en casi todo lo que hace para ella: un dibujo bonito, muy detallado, pero frío en esencia.
Esto es un deje que tiene todo artista en los trabajos que hace profesionalmente pero que son puro encargo ¿o acaso no notais diferencia entre los proyectos en los que Warren Ellis se implica de verdad y los que son puramente alimenticios? vamos que Tokyo Storm Warning no es Planetary precisamente. Sus Astonishing X Men no son Global Frecuency. Cada artista refleja de una manera aquellas cosas en las que está implicando parte de su ser y aquello que está haciendo porque se lo han encargado.

A Greg Land esto no le ocurría cuando dibujaba Sojourn en Crossgen. Yo ahí lo descubrí y me quedé fascinado de la belleza de cada una de sus páginas y puedo afirmar con total convencimiento que yo entendí totalmente la narración de las viñetas o sea que tenerla la tenía. Me transmitía la magia y la épica del mundo de Arwyn y la serie perdía mucho el mes en que ponían otro dibujante porque Land tenía vacaciones. Por esto a mi encanta, pero Marvel sencillamente no es su sitio.

El gran PERO de este dibujante es que siendo MUY capaz (porque lo es, no me cabe la menor duda) es EXTREMADAMENTE VAGO y por eso se dedica a calcar ciento y la madre de fotos porque ¿para qué calentarse en crear una composición de página, hilvanar una secuencia narrativa de movimientos o rostros de personajes si ya existen por ahi? los copia y ya tiene el tebeo hecho. De este modo puede entregar mes a mes sin retrasos con ese estilo tan detallado y esto le hace ser un dibujante cumplidor, pero que mientras mantenga estas manías nunca va a poder subir al status de Artista. Es una pena, porque es capaz de dibujar sin estos trucos tramposos.
Ojo, tampoco hay que pasarse con la crítica , que por copiar fotos no se hace el tebeo sólo. Hay que hacerlo y el que crea que es tan fácil pues oye ¡hazlo tú! a ver si lo es y que Marvel te contrate.  Algunas personas se pasan tres pueblos y en cada mención a Greg Land mes a mes tienen que repetir la misma crítica. Yo creo que con una o dos veces que lo digas es suficiente para que sepamos que Greg Land no te gusta, no hacen falta diecisiete. Sí, Peter García te miro a tí. A muchos otros también, pero a ti sobre todo: caaaaaaaansiiiiiiiiiino.

En definitiva, preferiría que Greg Land volviese a dibujar una serie épica y mejor fuera de Marvel, fuera de los superhéroes (que se nota que no le importan un comino). Algo como Red Sonja, que Dinamite no siempre le pone dibujantes decentes o por supuesto ojalá algún día viesemos resucitar a Crossgen y Land volviese a Sojourn, de dónde nunca debió salir.

Y ya he terminado. Creo que es mejor así con un argumento detallado y razonable que implique crítica y opinión, pero valore todos los detalles positivos y negativos que quedarse en la pura critica destructiva, repetitiva y cansosa hacia Greg Land de “es nefasto y copia fotos” que tan cansina se vuelve por la red.

I´m with a Skrull!
Lector
9 junio, 2009 16:12

Es que no solo copia fotos, copia sus dibujos una y otra y otra y otra vez, los dibujos de otros etc, y ya no estamos hablando de copias, estamos hablando de CALCOS, si, eso de dibujar encima de otra cosa, ya sea foto o dibujo, asi cualquiera cumple al mes sin tener que currarse composiciones porque solo tiene que hacer un collage en el que parezca que los unos interactuan con los otros, y sintiendolo mucho, calcar no es “tener un estilo de dibujo”, de hecho solo tienes que ver el link que ha puesto manhunter.

John Space
John Space
9 junio, 2009 16:25

“”aprended primero vosotros a dibujar y luego si me mostrais vuestro trabajo y supera a Greg Land entonces tendreis derecho a criticarlo. Mientras tanto, me parece a mi que vuestra opinión importará bien poco. (…)
Enviado por Darío | 11 de Agosto 2008 a las 02:33 PM””

x-ternon
x-ternon
9 junio, 2009 17:34

-A mi me gusta el Daredevil de Bru no lo veo tan nenaza y me gustan sus secundarios, y su patrulla tiene algunas buenas ideas, a mi lo del Deadly genesis, Vulcano, Darwin y el nuevo estatus de la patrulla-X  me parecen interesantes, otra cosa es que sus tebeos han sido la mayoría sosos, probablemente porque ha fallado la caracterización que Morrison y Whedon bordaron como comenta ipso-facto.

-Respecto a Greg Land  me parece que su método calco-collage es perfectamente válido y no es el culpable de que su narración flaquee como lo hace, por lo menos es limpio y puede dibujar bonito aunque ahora mismo es muy artificial. Resumiendo, que me parece flojo pero no porque calque

sibaix
sibaix
Lector
9 junio, 2009 18:10

Totalmente deacuerdo con Tildoras, un dibujante fascinante pero que en Marvel no luce.

Abrian
9 junio, 2009 23:09

John Space – Y si queremos criticar Wolverine tenemos que hacer una superproducción primero, que supere los 10 millones de dollares con actores de alta categoria y un argumento que dure al menos dos horas y sea mejor que la de Wolverine?

Por que hasta yo podría. ;D