Dirección: Kane Parsons.
Guion: Kane Parsons.
Música: Edo Van Breemen, Kane Parsons.
Fotografía: Jeremy Cox.
Reparto: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell, Krista Kosonen, Avan Jogia, Philip Granger.
Duración: 101 minutos.
Productora: A24, 21 Laps Entertainment, Atomic Monster, Blumhouse-Atomic Monster, Chernin Entertainment, Oddfellows Pictures, Phobos.
Nacionalidad: España.

MÁS ALLÁ DEL LÍMITE

«Es como pedirle a alguien que nunca ha visto un perro que dibuje uno. Podrás explicarlo a detalle, y tal vez acierte en algunos aspectos, pero nunca será como la experiencia de ver un perro.»

Entender el fenómeno Backrooms es algo complejo, algo así como hacer un viaje en el tiempo. Un año antes de que la pandemia eclosionara, en 2019, un usuario anónimo publicó en la web 4chan una imagen que bien podría ser una oficina tras una mudanza acompañada del siguiente texto: «Si no tienes cuidado y atraviesas la realidad por error en las zonas equivocadas, acabarás en las backrooms, donde no hay nada más que el olor de una vieja moqueta húmeda, la locura del amarillo monocromático y el interminable ruido de fondo de luces fluorescentes zumbando al máximo, y aproximadamente seiscientos millones de millas cuadradas de habitaciones vacías segmentadas al azar en las que quedar atrapado. Que Dios te ayude si escuchas algo rondando cerca, porque seguro porque seguro que te ha escuchado». Así, esta loca teoría surgida de internet es el punto de partida, el germen de este auténtico terremoto que pocos vieron venir.

Backrooms
Se alquila oficina con muchas posibilidades.

Lo primero que llama la atención de Backrooms es la insultante juventud de su director. Con apenas veinte años, Kane Parsons ha asombrado al mundo del séptimo arte con una ópera prima que expande la mitología de su trabajo anterior. Procedente de Youtube, donde era conocido como Kane Pixels, realizó una serie de cortometrajes a partir de 2022 obteniendo la atención de millones de personas. Tenía 17 años. Parsons se encargó de dar forma a la semilla plantada en el ciberespacio utilizando el manido recurso del «found footage» a un extraño cosmos liminal. En mitad de una serie de cortos que poseen su propia cronología, surge A24 para trasladar este particular universo a la gran pantalla. La productora estadounidense, responsable de terroríficas cintas como Devuélvemela o Hereditary, ha conseguido su particular gallina de los huevos de oro arriesgando al máximo con un director inexperto. Con solo diez millones de presupuesto, Backrooms ya ha alcanzado, mientras escribo estas líneas, más de doscientos millones de dólares en su taquilla mundial. La apuesta ha merecido la pena.

Ambientada en 1990, Backrooms arranca con una grabación cámara en mano. La imagen, en 4:3, nos muestra un recorrido por extrañas estancias que parecen surgidas de un viaje psicodélico. La imposible arquitectura de una oficina que parece no tener fin (ni ventanas) pronto genera claustrofobia y desasosiego. En la piel de la persona que está realizando dicha incursión, sentimos y padecemos en todo momento. La inmersión es completa. Al ya de por sí inquietante entorno debemos añadir una extraña presencia que parece rondar el lugar. Las cartas están encima de la mesa. Vamos a pasar un mal rato en la sala de cine con riesgo de mareo profundo.

Tras este misterioso prólogo, que nos retrotrae a los cortos filmados por Parsons, se detiene la grabación y comienza la película. Chiwetel Ejiofor interpreta a Clark, arquitecto frustrado con ciertos problemas de temperamento y consumo de alcohol que visita a una terapeuta con la idea de reconducir su vida. Nominado al Oscar por su papel en Doce años de esclavitud (Steve McQueen, 2013), la carrera de este actor londinense tiene títulos tan notables como Amistad (Steven Spielberg, 1997), Love Actually (Richard Curtis, 2003), Melinda y Melinda (Woody Allen, 2004), Hijos de los hombres (Alfonso Cuarón, 2006), Plan oculto (Spike Lee, 2006), American Gangster (Ridley Scott, 2007), Marte (Ridley Scott, 2015), Doctor Extraño (Scott Derrickson), El rey león (Jon Favreau, 2019) o La vida de Chuck (Mike Flanagan, 2024). Ejiofor se esfuerza en cuerpo y el alma encarnando a un personaje que, por culpa de sus miedos, comienza a perder la cordura.

Dando réplica a Ejiofor nos encontramos a Renate Reinsve, quien poco a poco se va asentando en el país del Tío Sam (A Different Man, Presunto inocente). Nominada al Oscar por su papel en Valor sentimental, este hecho supuso la segunda colaboración de la actriz noruega con Joachim Trier tras La peor persona del mundo. En Backrooms, Reinsve se mete en la piel de Mary, psiquiatra con un método particular que tiene como paciente a Clark. Ambos personajes tienen en común pesados traumas que les siguen importunando en su día a día. Los fantasmas del pasado se materializarán de alguna forma en el nuevo espacio que les aguarda. Del resto del austero reparto cabe destacar a Mark Duplass, aunque sea más por nombre que por presencia. Protagonista de la franquicia Creep, en esta ocasión Duplass da vida a un misterioso observador que aparenta tener respuestas a las preguntas que nos iremos planteando. Por terminar con el apartado interpretativo, Finn Bennett y Lukita Maxwell son una pareja que recuerda a aquellos jóvenes que rodaban los anuncios comerciales de Saul Goodman. Desgraciadamente, la prevención de riesgos laborales no parece importarles demasiado. La vida pirata (no) es la vida mejor…

Siguiendo con los nombres propios, Osgood Perkins (Longlegs), James Wan (Maligno) y Shawn Levy (Deadpool & Lobezno) apadrinaron el proyecto desde la producción. El hecho de que tres cineastas tan relevantes arroparan a Parsons implica una confianza brutal en la propuesta. William Bromell (Ash vs Evil Dead) participó en la escritura del guion junto al propio Parsons que, por si fuera poco, también firma la amenazante banda sonora junto con Edo Van Breemen, responsable de la partitura de The Monkey.

Bienvenido a la República Independiente de mi Casa. Clark tiene un infructuoso negocio de muebles que parece hacer frontera con un tipo de dimensión desconocida. En la tienda hay augurios de que algo raro ocurre, pero la guinda del pastel es un halo de luz que desprende cierta pared del sótano. Picado por la curiosidad, el personaje interpretado por Chiwetel Ejiofor traspasa el portal para entrar de lleno en un plano singular. Infinitas estancias cuyas paredes amarillentas y luces fluorescentes contrastan con la falta de ventanas. Como si de un videojuego en primera persona se tratara se tratara, cada nivel está compuesto por fases que resultan desasosegantes. Extrañas habitaciones, que parecen haber sido vomitadas por un diseñador de interiores en pleno trance lisérgico, generan mal rollo al escaparse de toda lógica. Atravesando tabiques o suelos asoman sillas o armarios. Una especie de Alicia en el País de las Maravillas minimalista que cuenta con cantidad de glitches.

Ante todo, Backrooms es una película que propone una experiencia sensorial. El miedo de sus protagonistas es trasladado a unos espectadores que, piensan, todo puede pasar. Realmente, no sabes lo que te vas a encontrar a la vuelta de cada esquina. Backrooms es prima hermana de Cube y recuerda vagamente a Severance por la concepción laberíntica de su escenario principal. La sensación de bucle (esa copia de una copia de una copia) corroe la linealidad, dando como resultado un acabado abstracto, tremendamente complejo, que se presta a diversas interpretaciones. Si la Escalera de Penrose se metamorfoseara en película, sería algo parecido a este universo creado por Kane Parsons.

LO MEJOR

+ Un punto de partida tan loco como inquietante.
+ Provoca auténtico miedo.
+ El tándem protagonista de garantías formado por Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve.

LO PEOR

La sensación de que se vaya a convertir en franquicia por su incuestionable éxito.
Ciertas decisiones del tercer acto no serán del gusto de todo el mundo.
El personaje de Mark Duplass promete más de lo que ofrece.

Dirección: Kane Parsons. Guion: Kane Parsons. Música: Edo Van Breemen, Kane Parsons. Fotografía: Jeremy Cox. Reparto: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell, Krista Kosonen, Avan Jogia, Philip Granger. Duración: 101 minutos. Productora: A24, 21 Laps Entertainment, Atomic Monster, Blumhouse-Atomic Monster, Chernin Entertainment, Oddfellows Pictures, Phobos. Nacionalidad:…
Dirección - 7.5
Guión - 7
Reparto - 7.5
Apartado visual - 7
Banda sonora - 6.5

7.1

Viral

El fenómeno Backrooms, surgido en internet, se instala en carteleras reventando la taquilla mundial bajo la dirección del jovencísimo Kane Parsons. Los nominados al Oscar, Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve pasan las de Caín en un espacio más allá del límite.

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