El Origen del Universo Ultimate

Aunque parezca mentira, el Universo Ultimate, nueve años después de su extinción, vuelve a estar de moda. Quién se lo iba a decir a aquel Raúl Gutiérrez de 12 años que en aquel lejano año 2000 comenzaba a leer cómics de superhéroes y lo hacía a través de lo que se dio en llamar Tierra 1610 o Universo Ultimate.

Y así es, tras la magnífica Ultimate Invasion de Jonathan Hickman y Bryan Hitch del año 2023, Ultimate Spider-Man, Ultimate X-Men y Ultimate Black Panther han desembarcado tanto en territorio USA como en España, seguidas de una interesante The Ultimates que para nada es lo que podríamos imaginarnos aquellos que tenemos en un pedestal a aquella primera serie de Mark Millar y del ya nombrado Bryan Hitch.

Pero no se vayan, que todavía hay más. Ultimate Wolverine ya está en librerías españolas, con un evento anunciado en Estados Unidos para finales de este 2025, sin que sea descaballedo pensar que títulos se irán añadiendo a la renovada línea definitiva de la Casa de las Ideas, la cual según se anunció desde un comienzo no duraría más de dos años (algo que por supuesto, está por ver).

Pero el objetivo de este trabajo no es hablar de esas series. Todas ellas tienen todavía muy pocos números como para poder hacer un análisis pormenorizado de las mismas, y forman parte de un proyecto en construcción que juzgaremos cuando termine o, al menos, cuando lleve una andanza lo suficientemente larga y estable en el tiempo como para poder hablar de producto cerrado.

El fin de este artículo es algo bien distinto: Devolver al mundo del cómic y, por supuesto, a Zona Negativa, todo aquello que me ha dado hablando de aquellos cómics que me hicieron meterme en esta afición de lleno y de cabeza, para no salir nunca jamás de ella.

Y es que, con el Universo Ultimate en concreto, pude vivir aquella sensación que a veces escucho a otros compañeros y amigos de esta web, y es el de esa vinculación tan fuerte y estrecha con los cómics de tu tiempo, hasta el punto de que hay una parte emocional de ti que considera que siguen siendo tan buenos como el primer día, tan actuales como en su origen, que son hijos de su época sí, pero también de las venideras.

Por supuesto, esto no es así y cuando he releído el Universo Ultimate , he podido ver cómo ese aire de “definitividad” con el que dicho universo se definía a sí mismo, se esfumó casi tan pronto como llegó; cómo esos cómics, hablan de una época, la del 11S y la de la vergonzosa prisión de Guantánamo, que hoy ya nos queda bastante más lejana, aunque sus consecuencias hayan infectado la forma de legislar y de hacer política de occidente y se sientan hoy más cercanas con la llegada (otra vez) de Donald Trump a la Casa Blanca.

Pues bien, he titulado a este artículo Auge y Caída del Universo Ultimate porque me propongo a través del mismo, hacer un recorrido de todo lo que fue y significó este Universo desde su llegada en el año 2000 hasta su cierre en el año 2015, tres lustros de cómics que influyeron mucho sobre el resto de series de la editorial, aunque las mismas no pertenecieran a dicho universo, o incluso sobre la Distinguida Competencia y sus Nuevos 52.

Por tanto, y dado el nombre del artículo, hablaré de los comienzos de este Universo, que se prometían tan esperanzadores, hasta aquel evento de 2008 llamado Ultimatum que puso fin a la Tierra 1610 tal y como la conocíamos, para relanzar de nuevo al Universo Ultimate con nuevas series que llegarían hasta la llegada del Hacedor en el año 2010, La Muerte de Spiderman en el año 2011, Cataclismo en el año 2013 y el Fin del Universo Ultimate en aquel aciago 2015.

Para ello, antes tenemos que hacer un breve ejercicio de historia del cómic reciente: Hoy en día, es por todos sabido que la década de los noventa (con honrosas excepciones) supuso una auténtica debacle para el cómic superheroico, y especialmente para Marvel Comics, a la que la especulación que la propia empresa había alimentado estuvo a punto de llevarle a la bancarrota.

Si bien Marvel, a finales de dicha década había salido ya de este riesgo de cierre, la realidad es que los lectores nuevos no entraban en su universo, cuya complicada e intrincada continuidad alejaba hasta al más aguerrido de los potenciales nuevos aficionados. Por el contrario, en DC comics no pasaba lo mismo, puesto que Batman Forever había vuelvo a llevar la Batmanía a las tiendas, logrando la compañía de Burbank tener unas ventas lo suficientemente holgadas para mantenerse a flote y ostentar el trono superheroico como editorial.

En esta tesitura se intentaron no pocos experimentos para reflotar la situación de Marvel Comics como editorial, para lograr la confianza del nuevo lector y, a la vez, mantener a los lectores de siempre que ya ni eran tantos, ni eran tan fieles a una editorial que había tenido tiempos mejores.

Una de las ideas quizás más extrañas que se tuvieron fue la de Spiderman: Capítulo 1, una maxi serie escrita y dibujada por John Byrne entre 1998 y 1999 que trataba de contar el origen de Spiderman de nuevo, para un público nuevo, dándole a conocer las bondades y virtudes del trepamuros sin tener que conocer la historia previa del personaje que acababa de salir de una insufrible Saga del Clon.

Sin embargo, Capítulo 1, era exactamente lo que John Byrne: Una colección de otro tiempo que no comprendía que se debía de encontrar una nueva forma de acercar Marvel a sus lectores potenciales que huyera de los cánones antiguos y de una forma de contar historias ya caduca.

Y es que sí, en esta casa respetamos y amamos a John Byrne, cuyo talento nos ha dado entre otras muchas grandes obras, las que quizás sean las mejores etapas de la Edad de Bronce de Superman y de Los Cuatro Fantásticos, definiendo ambas series para el futuro, pero la realidad es que el autor, una vez llegó el Siglo XXI, no supo adaptarse a la nueva época, convirtiéndose en un vestigio de otros tiempos.

En Capítulo 1, la historia de Spiderman que se contaba era exactamente la misma que Stan Lee y Steve Ditko llevaran a cabo en 1963. Donde antes había una máquina de escribir, ahora aparecía un ordenador. El Jersey de Peter era algo más moderno, sí, pero el cómic resultante no era sino una burda copia de aquellos primeros pasos de Spiderman en la década de los sesenta que mostraron una nueva forma de hacer cómic a los lectores de entonces, pero que eran incapaces de hacer lo propio con lectores que ya entraban en un nuevo milenio.

Y es que, Byrne no sabía cómo hablaban, vestían o se comportaban los jóvenes de 1998, y por ende, no era capaz de realizar un cómic que consiguiera enganchar a los lectores adolescentes de aquella época. Por otro lado, su obra tampoco iba a encandilar a los lectores de siempre, quienes ante la opción de leer Capítulo 1, o la etapa fundacional del lanzarredes, muy probablemente, eligieran lo segundo.

Para conseguir sangre nueva entre sus fans, Marvel tenía que incluir sangre nueva entre sus miembros, y de este modo, en el año 2000, Bill Jemas asumió la dirección de la editorial. Jemas era un completo desconocido en el mundo de los cómics, pero llegaba a Marvel cargado de nuevas ideas y de un sentir que no era sino el popular del mundo al otro lado de la ventana al que Marvel siempre había mirado pero que hacía años que había olvidado.

De este modo, Jemas no podía soportar acercarse a una historia que le requiriera “hacer los deberes” o lo que es lo mismo, cargarse de lectura previa de años anteriores para poder entender y comprender la historia que tenía entre manos y que en principio le había llamado la atención. Jemas consideraba que si él tenía esa opinión, que le llevaba a no leer un cómic de Marvel, los adolescentes directamente ni se acercaban a ningún producto de la editorial.

Por ello, Jemas apostó por una idea que tenía dos vertientes que iban unidas la una a la otra de forma inevitable: La primera, realizar un reinicio editorial que no dependiera de continuidad previa, y que permitiera al nuevo lector acercarse a Marvel Comics sin tener ningún conocimiento de los personajes de la editorial. La segunda que, en la medida de lo posible, los personajes revirtieran a su edad adolescente para así atraer a lectores adolescentes que se sintieran más identificados con ellos.

La idea no era ni mucho menos nueva, y desde luego, no exenta de riesgo, y si no, que se lo digan a DC Comics con aquella Hora Zero que resultó desastrosa en términos editoriales, o, precisamente a los ya mencionados Nuevos 52 que en 2011 dieron lugar a toda una pléyade de series “de reinicio” de las que a día de hoy apenas si puede salvarse la cuarta parte.

Marvel tenía claro que aquella podía ser la dirección correcta, pero que por otro lado, no se podía descuidar al Universo Marvel tradicional, dejando de lado tanto al lector más constante y añejo, como precisamente, a esa continuidad que, aunque tediosa y compleja la mayoría de las veces, era la que daba a Marvel esa sensación de estar ante un universo vivo en el que todo lo que ocurría tenía consecuencias, formando parte de una interminable historia río.

De este modo, este nuevo proyecto de Jemas y Quesada tendría lugar dentro de un universo propio, nuevo y distinto, que permitiera a ambos editores, así como a los guionistas e ilustradores encargados, hacer prácticamente lo que quisieran con sus personajes, pero sin que ello afectase a las series que en ese momento la editorial tenía en desarrollo.

Para aquellas series, la Casa de las Ideas, poco a poco iría contactando con autores de gran renombre tanto de dentro como de fuera del mundo del cómic, pero esto es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión, puesto que se encuentra extramuros del objetivo del presente artículo.

Para aunar ambas formas de pensar, Jemas contactó con un autor que había tenido mucho éxito en el mercado del cómic independiente y que como él, venía cargado de nuevas y frescas ideas, Joe Quesada, al que ya hemos mencionado unas pocoas líneas más arriba.

Ambos editores pusieron toda la carne en el asador en aquel proyecto que, al comienzo se llamó Ground Zero, y en gestar desde el inicio dos series: Spiderman y La Patrulla X, quizás las colecciones que más podían empatizar con un público adolescente. Pues bien, el primer paso para llevar estas series a cabo, era contactar con los talentos adecuados que pudieran hacer de ellas las colecciones que Jemas y Quesada querían para su nuevo proyecto editorial.

La llegada del Spiderman Definitivo

Para la primera de ambas series, Quesada utilizó los contactos de su etapa en el mundo independiente, e hizo llamar a un autor que en aquel mercado con series como Torso o Jinx, había cosechado un moderado pero reconocible éxito: Brian Michael Bendis.

Este sería el autor que se encargaría de actualizar la figura del arácnido para un nuevo público adolescente, y que de hecho, escribiría a éste desde su origen hasta el final de la colección, ya protagonizada por otro alter ego, llegando a ser el autor sobre cuyos hombros descansara la estructura de eventos y sucesos del Universo Marvel tradicional hasta su salida de la editorial en el año 2017, dos años después de la extinción del Universo Ultimate.

Para Spiderman, Bendis tenía claro que lo importante era la construcción del joven Peter Parker, ese muchacho de quince años que, a la vez que percibe como determinados cambios se abren paso en su cuerpo y en su mente, sufre un accidente que lo dota de increíbles poderes, complicando aún más su vida en el proceso.

Pero un joven no es nadie sin otro entorno de jóvenes que lo hagan creíble, que realmente consigan que el lector adolescente que leyera estos cómics se sintiera uno más de aquel grupo de muchachos que discutían, hablaban, intercambiaban bromas, o incluso eran víctimas de amoríos y/o acoso escolar en aquel ambiente infestado de hormonas y taquillas que eran los institutos.

Para ello, Brian Michael Bendis se documentó, llegando a acudir a institutos personalmente, de cómo hablaban los jóvenes, de qué era lo que les interesaba, y, en definitiva, de cómo construir sin ser ni mucho menos un adolescente, toda una miríada de personajes adolescentes que lograran conquistar el corazón de sus potenciales lectores de carne y hueso.

Con el instituto Midtown como eje y pilar central de su serie, Bendis tan solo tenía que construir la estructura periférica de su serie, que se cimentaría sobre otros cuatro personajes: Tía May, Mary Jane y, por supuesto, la dupla compuesta por Norman y Harry Osborn.

Llegados a este punto, hemos de hacer una reflexión que se aplica a estos cómics, pero también al resto de los que formarían parte de la línea Ultimate: Y es que una cosa es prescindir de décadas de continuidad que tan solo apartaran al nuevo lector de Marvel Comics, y otra no aprovecharse de lo ya construido en ellas. No hacía falta crear nuevos villanos o conflictos. Si había algunos que ya habían funcionado perfectamente en el pasado, tan solo era necesario actualizarlos para una nueva generación.

De este modo, la Tía May ya no era una frágil anciana a la que cuidar, sino una mujer de mediana edad fuerte, a la que la pérdida de su esposo y la crianza en solitario de Peter la hacen todavía más independiente, reflejándose muy bien en la escritura de Bendis lo que supone educar a un joven en pleno despertar adolescente que además, acaba de adquirir grandes poderes, a la par que perdía a un referente paterno y que comienza a ocultarle sus andanzas superheroicas con toda clase de mentiras.

Mary Jane es quizás también el personaje más cambiado respecto de la versión original que conocemos del personaje. En primer lugar porque, al comienzo de la colección no hay una Gwen Stacy que haga las veces de primera novia de Peter, y en segundo lugar porque no estamos ante la muchacha despampanante con futuro en el mundo de la actuación y del modelaje que se fija en el empollón de turno, sino ante una amiga de la infancia del personaje que vive a su lado (en esto igual que en el Universo Marvel tradicional) y que resulta tan prodigiosa en los estudios como el propio Peter, naciendo poco a poco entre ellos un enamoramiento fruto de muchos años de profunda amistad.

El caso de Harry también es ligeramente distinto al de Peter, y fuertemente influenciado por la película de Sam Raimi, que aunque llegaría a cines dos años después de publicarse el primer número de esta colección, ya estaba en desarrollo desde mucho antes, por lo que es lógico que se compartieran ideas para aumentar las sinergias entre ambos productos.

Harry es diseñado aquí como el mejor amigo de Peter desde el instituto, si bien se trata de un muchacho popular y atractivo que aprovecha su amistad con Peter para que éste le haga los deberes y le ayude con los estudios a cambio de que el acoso escolar que sufre el pobre Parker disminuya lo suficiente como para que nuestro protagonista pueda vivir su día a día.

Por supuesto, Harry no sería nada sin Norman, su padre, que aquí sigue siendo el magnate de Oscorp que experimenta con la fórmula Oz, un sustituto del suero del supersoldado que, al fin y a la postre, terminará por crear al Duende Verde (que aquí es un monstruo verde casi similar a Hulk) y a Spiderman, por lo que Norman, a la par que pierde la cabeza, se obsesionará cada vez más con Peter, hasta el punto de considerarlo de su propiedad.

Otros conocidos personajes arácnidos como el Doctor Octopus, Elektro o el Hombre de Arena pasarían por esta serie, con sus orígenes similares a los de los personajes originales pero imbricados siempre dentro de la continuidad del Universo Ultimate. De hecho, el mismo accidente que creaba a Spiderman y al Duende Verde, sería a su vez, el que creara al Doctor Octopus.

La serie tampoco olvidaba ese aspecto tan interesante que tenía Spiderman como serie urbana en la que tenían lugar diversas guerras de bandas, por lo que también veríamos pasar por la misma a personajes muy importantes tanto para Marvel como para esta colección como Kingpin, Cabeza de Martillo, Marta Plateada o la Gata Negra entre otros muchos.

Esta colección incluso adaptaría a su manera la muerte de Gwen Stacy (que desembocaria en su posterior resurrección) estando todo ello relacionado con la existencia de Eddie Brock como Veneno (siendo el simbionte una creación de los padres de Peter y Eddie que hacía aún más importante todo el pasado y su implicación en el presente en esta serie) siendo Gwen una muchacha rebelde y problemática pero de buen corazón muy distinta de aquella dulce y sosa Gwen que crearon Lee y Ditko.

Bendis no solo se atrevía con adaptar a su manera el fallecimiento de Gwen, sino que también jugaba con la idea del Duende, pero siendo éste nada menos que Harry Osborn, a quien su padre inoculaba el suero duende a traición, jugando el guionista de Cleveland con otras ideas como la Saga del Clon, denostada en el Universo Marvel original, pero genialmente narrada en esta colección, y dando vida a un interesante personaje como Jessica Drew, presentada aquí como el único clon viable de Peter, que no era sino una perfecta visión femenina del héroe.

Este es otro de los puntos considerados “fuertes” del Universo Ultimate en sus orígenes: La idea de que todo está relacionado, de que casi existe un entramado común que une los destinos de todos los personajes, lo que a futuro será aprovechado de cara a hilarlo con grandes eventos de los que este universo, como no podía ser de otra manera, también estará plagado.

En cuanto al dibujo de la serie, éste en su mayoría, fue desarrollado por Mark Bagley, viejo conocido del personaje que ya había dibujado al mismo y que aquí demuestra una solvencia y un arte sin igual, que se encuentra entre lo mejor de sus trabajos, máxime si tenemos en cuenta que dibujo 110 números de la serie, todos ellos consecutivos, y siempre junto a Bendis como guionista, superando el record de Stan Lee y Jack Kirby en Los Cuatro Fantásticos y siendo por tanto Bagley y Bendis el equipo creativo que más números consecutivos ha permanecido en la misma colección.

Mención especial merece el proyecto Ultimate Marvel Team Up, una suerte de números casi independientes en los que Spiderman hacía equipo con otros personajes de este Universo. Ello servía para traer a la palestra a autores poco convencionales que hacían con el personaje lo que querían aún con menos ataduras que en el propio Universo Ultimate que ya era bastante libre de por sí.

De este modo, ahí tenemos a Matt Wagner, Phil Hester, Ande Parks, Mike Allred, e incluso la colaboración estelar de Bill Sienkiewicz que ilustró una genial historia en la que el trepamuros unía su destino al de Daredevil y al del Castigador.

Estas historias eran cada una de su padre y de su madre, con una calidad variable y en su mayoría serían desechadas por series posteriores que buscaban llevar las colecciones en cuestión por otros derroteros que cambiaban el canon establecido por ellas.

Desde luego, si hubiera que desechar algo de la larga trayectoria en viñetas de Ultimate Spiderman, y a pesar de la calidad de alguna de estas historias, sin duda, sería este sello dentro de la colección del arácnido definitivo.

Finalmente, no hemos de olvidar que sería en esta colección en la que Brian Michael Bendis haría gala de su estilo narrativo descompresivo que tan popular (y en muchas ocasiones denostado por no pocos lectores) le haría con los años.

Si en la primera grapa clásica de Amazing Fantasy #15 Stan Lee y Steve Ditko ya nos contaban la muerte del Tío Ben, la picadura de la araña radioactiva y el comienzo de Spiderman como superhéroe con su traje tradicional, aprendiendo la lección de poder y responsabilidad, en Ultimate Spiderman el origen del personaje abarcaría todo un primer arco de seis números en los que tendríamos tiempo de sobra de conocer bien al Tío Ben antes de verle morir y de entender perfectamente las motivaciones de nuestro adolescente protagonista.

Podríamos seguir hablando largo y tendido sobre esta serie (a la que volveremos puntualmente a lo largo de este artículo) pero el Universo Ultimate es vasto y muy amplio y necesitamos poner el punto de mira sobre otras series y autores.

Ultimate X-Men: La versión definitiva de los Hijos del Átomo

Si antes decíamos que la película de Spiderman de Sam Reimi y Ultimate Spiderman se habían retroalimentado mutuamente, hasta el punto de influenciarse la una sobre la otra, en el caso de la versión Ultimate de La Patrulla X, es innegable que la labor cinematográfica previa de Brian Singer (cuya primera parte data del año 2000, un año antes de que el primer número de Ultimate X-Men viera la luz) tuvo muchísimo peso.

Y es que, esta colección que en inicio estuvo guionizada por el popular Mark Millar con dibujo, principalmente de los hermanos Kubert (Andy y Adam) mostraba a una Patrulla X en la que prácticamente todos los miembros de la primera película aparecían en sus páginas y en la que, los trajes de los personajes eran por supuesto, más comiqueros que los de la cinta de Singer, pero muy influenciados por ese cuero negro y ese falso aire de realismo que la película trataba de mostrar en cada fotograma.

En este caso, Millar sabía perfectamente dónde estaba el auténtico origen de La Patrulla X como serie popular, y por ello ya desde el principio, al igual que en la película de Singer, abordaba a personajes y tramas que habían nacido en la sacrosanta Segunda Génesis de Len Wein y David Cockrum y que se habían desarrollado durante la aclamada etapa de Chris Claremont al frente de la serie.

Así, desde el principio, y a la par que se nos explicaba de dónde nacía la rivalidad entre Magneto y el Profesor Xavier, veíamos como éste último reclutaba a Coloso, Tormenta y otros personajes de capital importancia, al tiempo que Lobezno era enviado como espía por Magneto para destruir a su enemigo desde dentro.

Por supuesto, Cíclope, Jean Grey, Hank Macoy y un joven Bobby Drake estaban presentes en esta colección desde el principio como los buenos y confiables alumnos que finalmente acababan trayendo a Logan a la senda del bien, no sin una divertida rivalidad entre Scott y Lobezno motivada por la relación del mutante de las garras de adamantium con Jean Grey que, en manos de Millar, era profundamente explícita (y no exenta de cierta pedofilia).

Magneto era ya aquí el malvado terrorista que todos conocemos (y amamos), con unos planes mucho menos ridículos que lo que hoy pueden parecernos aquellos que diseñaran Stan Lee y Jack Kirby, y que aquí realmente se convertía en un auténtico peligro para la comunidad internacional, lo que hacía que los mutantes fueran temidos y odiados desde el principio, dado el peligro que suponían para el resto de la humanidad.

Por supuesto, Pietro y Wanda Maximoff, a quien el propio Millar (como veremos más adelante) aprovecharía después para su colección Ultimates, también tenían aquí mucho peso en la historia, sobre todo en el primer arco de la misma en el que una inexperta Patrulla X lo daba todo para capturar y apresar al antiguo mejor amigo de su maestro.

Millar estuvo en la colección durante un total de treinta y tres números, en los cuales casi en su totalidad se desarrollaría y muy bien el conflicto entre homo sapiens y homo superior, así como la eterna rivalidad entre Charles y Erik, y la dualidad de Lobezno, en unos números que, sin llegar a la excelsa calidad de Ultimate Spiderman, resultan sin duda muy entretenidos y rescatables a día de hoy.

Hasta el evento Ultimatum, del que hablaremos en el momento oportuno, la colección cambiaría de equipos creativos (con grandes nombres en la misma como Brian K. Vaughan o Robert Kirkman), siempre aguardando la llegada de un Brian Singer que nunca terminaba de desembarcar en la colección, pero convirtiéndose en una serie que, aunque entretenida, nunca terminaría de llegar a la calidad que tuvo en manos de Millar.

Ultimate Fantastic Four: La Primera Familia Adolescente.

Y de Mark Millar y Brian Michael Bendis seguimos hablando para abordar nuestra siguiente colección, Ultimate Fantastic Four, en la que ambos autores, verdaderos e indiscutibles padres del Universo Ultimate guionizaron a cuatro manos sus seis primeros números.

A diferencia de lo que ocurría en la clásica etapa de Stan Lee y Jack Kirby, no estábamos aquí ante un maduro Reed Richards que llevando a cabo un experimento en el espacio exterior fuera transformado junto con su familia en un ser dotado de increíbles poderes. El cuarteto fantástico era aquí mucho más joven de lo habitual, siendo Richards un muchacho superdotado que sufría bullying en el instituto que siempre rescatado por su mejor amigo, Ben Grimm.

Sería precisamente su inteligencia la que le valdría ingresar en el Instituto Baxter, una fundación que cultivaba las mentes de los más inteligentes desde muy jóvenes, en la que conocería a Susam Storm (hija de uno de los promotores del proyecto) a su hermano Johnny (quien por supuesto, no era uno de los muchachos super inteligentes que asistía a clase allí, pero que sí estaba presente constantemente) y a Victor Van Damme (cuyos apellidos eran ligeramente modificados para dar una sensación de novedad y verosimilitud que lo hicieran más cercano al lector) que ya desde el principio se configuraba como el eterno rival de Richards.

Víctor, no era aquí de ascendencia gitana, sino que resultaba ser descendiente de Vlad Tepes, el famoso empalador que daría pie a la novela de Drácula de Bran Stoker, siendo un noble que se consideraba por encima de casi todo ser humano que pisara la tierra.

Este primer arco argumental que contaba con dibujo de Stuart Immonen narraba cómo Richards descubría un espacio paralelo al que bautizaba como Zona Negativa, el cual poco a poco iba explorando a través del envío desde el Edificio Baxter de distintos objetos y alimentos.

Cuando se consideraba preparado para ello, y sin contar del todo con el apoyo del ejército (del que formaba parte su padre) y de la Fundación Baxter, Richards emprendía una expedición a la Zona Negativa en la que, como no podía ser de otra manera, estaba acompañado por Susan Storm (con la que comenzaba a nacer cierta atracción sentimental), el hermano de ésta que se autoinvitaba a la aventura, y Ben Grimm, su amigo de toda la vida que era elegido para pilotar la nave que exploraría tan extraño lugar.

Por supuesto, la expedición encontraba sus peligros y era precisamente cuando el cuarteto de amigos y compañeros regresaba, cuando se daban cuenta de que su fisonomía había cambiado de la forma que ya todos conocemos, comenzando su aventura como supergrupo, la cual era más impulsada por el ejército y por la Fundación Baxter, que por un deseo de los muchachos de salvar el mundo.

El accidente que daba a los futuros cuatro fantásticos sus poderes, era por supuesto propiciado por Víctor Van Damme, cuyo ego no le permitía dar por buenos los cálculos de Reed Richards, los cuales modificaba a espaldas de éste causando el desbarajuste que ya todos conocemos. Sin embargo, sufriría su castigo, puesto que dicho accidente le daría un aspecto metálico muy similar al del Doctor Muerte clásico, dando lugar al nacimiento del popular villano marvelita que encontraba aquí a su versión definitiva.

Finalmente, resulta interesante comentar que en esta colección, Mark Millar dio a conocer a otro universo paralelo muy popular: El de los Marvel Zombies. Una serie de experimentos de Reed Richards lo hacían conectar con un universo paralelo que a priori parecía ser el de la Tierra 616, pero que finalmente, resultaba ser el de estas contrapartidas devoradoras de carne de nuestros héroes favoritos, las cuales invadían el Universo Ultimate y eran contenidas por nuestro fantástico y definitivo cuarteto con no poco esfuerzo.

La colección continuaría hasta el evento Ultimatum, del que por supuesto hablaremos en su momento, y otros autores se sumaron a la misma, como Mike Carey, autor de grandes series en DC/Vertigo como Lucifer o The Unwritten. Las ideas de Carey asaban por adaptar a Thanos al Universo Ultimate, en una historia plagada de buenas ideas que, sin embargo, nunca hicieron mella en los lectores.

The Ultimates de Mark Millar y Bryan Hitch: Los Vengadores del Siglo XXI

Y llegamos por fin a la obra de esta primera etapa del Universo Ultimate que probablemente más haya influenciado en cómics y películas posteriores. Y es que sí, puede que Ultimate Spiderman fuera la más popular y longeva, pero los dos primeros volúmenes de The Ultimates no solo dieron a conocer a Los Vengadores a toda una generación, sino que podríamos decir que fueron la obra en la que los productores de Hollywood se fijaron cuando decidieron poco a poco, desarrollar el Universo Cinematográfico Marvel.

A comienzos del año 2000, como ocurría con casi el resto de las colecciones que formaban el Universo Marvel, lanzarse a la lectura de Los Vengadores no era tarea fácil. A lo largo de sus cuarenta años de existencia había habido muchas y muy diversas alineaciones del supergrupo, el cual, si bien siempre contaba con primeras espadas de la editorial, normalmente, para su serie regular solía quedarse con personajes más secundarios, apareciendo los auténticos pesos pesados solo en momentos clave de la serie.

Como ocurría con el resto de las series que fundaron el Universo Ultimate, Joe Quesada y Bill Jemas tenían claro que en la simplificación de los grandes conceptos que hicieron famosa a la colección estaba el éxito. Pero, ¿Qué era aquello que hacía a Los Vengadores lo que eran? Una gran parte de ello era su subtítulo: Los Héroes Más Poderosos de la Tierra.

De este modo, estos Ultimates, denominación con la que se daría a conocer a Los Vengadores para alimentar las sinergías existentes entre las distintas colecciones de este nuevo universo, tenían que estar formados por aquellos superhéroes que prácticamente no tuvieran rival y que se unieran contra aquellas amenazas tan grandes que no pudieran ser combatidas por ellos solos en solitario.

Otra parte fundamental de la serie tenían que ser las dinámicas de grupo. Y es que, en este Siglo XXI que acababa de nacer, poco a poco la técnica narrativa en el cómic USA estaba cambiando, y, como era lógico, los temas a tratar también. Por supuesto que a los lectores nos seguían interesando las grandes batallas entre superhéroes, cuanto más espectaculares mejor, pero nos interesaban más las relaciones entre los miembros del supergrupo en cuestión que habían llevado a dicho conflicto.

Con estas premisas en mente, la colección fue entregada a Mark Millar, guionista que, como hemos comentado anteriormente, también llevo a cabo Ultimate X-Men y Ultimate Fantastic Four, y que ante todo buscaba que, cada arco argumental de The Ultimates funcionara como una gran superproducción de Hollywood, como una película de los Héroes Más Poderosos de la Tierra que poder vender a productoras como si de un blockbuster veraniego se tratara.

En la labor contaría con el dibujo de Bryan Hitch, autor británico que si precisamente sabía de algo era de otorgar espectacularidad a las grandes escenas de acción en sus tebeos. Ambos autores ya habían trabajado juntos en otro grán éxito de principios de este siglo y finales del anterior: The Authority, cómic que llevaba la idea del supergrupo a cotas más altas, entendido como unión de grandes héroes que entienden que para salvar el mundo no solo debían luchar contra supervillanos, sino anticiparse a los conflictos y acabar con los grandes males de la tierra como el hambre o la guerra.

No cabe duda de que The Ultimates es, en gran medida, un sucesor espiritual de The Authority pasado por el filtro de Marvel, y desde luego, eso determinó gran parte de su grandeza.

Como decíamos, cada arco argumental, en palabras de Millar tenía que tratarse de una gran superproducción hollywoodiense, y la realidad es que, como posteriormente demostró el propio Millar, este autor sabe muchísimo de la cultura pop que engancha a los jóvenes en cada momento y de las grandes tramas que funcionan entre el público mainstream. Para muestra, basta con fijarse en que es el autor que más franquicias propias ha visto adaptadas a la gran y a la pequeña pantalla, anticipándose en muchas ocasiones a las mismas, creando sus cómics ya pensando en su adaptación posterior.

Los miembros elegidos para formar parte de Los Ultimates tenían que tener un nexo común que hiciera las veces de presentación y, además, darse a conocer directamente en esta serie. Y es que, se trataba de respetar al máximo esa idea con la que el Universo Ultimate se había creado de que todo fuera más simple y fácil de seguir para los lectores. Para saber qué ocurría en The Ultimates, solo había que leer The Ultimates y ninguna otra serie más.

Los personajes a tratar eran los siguientes:

Por un lado el Capitán América. En esta ocasión, el Centinela de la Libertad no solo formaría parte del grupo desde el principio, sino que la colección giraría prácticamente en torno a él. Cómo en el Universo Marvel Original, Steve Rogers había quedado congelado en el hielo tras su última batalla (que en esta ocasión era directamente contra los nazis, no contra el Barón Zemo o Cráneo Rojo) y era rescatado en la actualidad. Esta actualidad, no era la de los años sesenta, era la del año 2000 (aspecto que buen acierto fue trasladado a la gran pantalla en la primera cinta del personaje dentro del Universo Cinematográfico Marvel).

En este punto resultaba muy curioso que en manos de Millar, el Capitán América era un individuo de extrema derecha que no comprendía el mundo tan decadente en el que había despertado pero, a la vez, mantenía intactos sus principios heroicos, por lo que el propio Millar conseguía hacer una versión del Capitán América que era extremadamente fascista pero también, extremadamente heroica.

Ello resulta chocante, si miramos unos pocos años al futuro, y es que sería el propio Millar quien escribiera en el Universo Marvel original Civil War, evento en el que el Capìtán América lideraba precisamente al bando disidente a la Ley de Registro Superhumano y por tanto se convertía, en cierta medida, y para el publico estadounidense, en lo que en dicho país sin alternativa de izquierdas real y palpable, se define como un comunista.

Iron Man, seguía siendo Tony Stark y aquí el personaje se mantenía más o menos igual a su contrapartida de siempre, pero acentuando sus imperfecciones y defectos. De este modo, el alcoholismo del personaje y su carácter de multimillonario prácticamente hacían que la mayoría de sus escenas se escribieran solas. Viendo a este Tony Stark hoy en día, y al de Robert Downey Jr., nos queda bastante claro en quien se inspiró el MCU para construir a su Iron Man.

Por su parte, el Hombre Gigante y La Avispa, eran aquí novios desde el instituto, miembros de la división científica de SHIELD, especialistas en el suero que les permitía cambiar de tamaño y… tenían una relación tóxica con maltrato físico y psicológico por parte de Hank hacia Janet que cobraba una gran importancia dentro de la trama.

Millar decidía de este modo actualizar la desgraciadamente popular viñeta de Avengers #213, convirtiendo lo que en la década de los ochenta fue un solo golpe (no por ello menos grave) en una auténtica paliza (con quemaduras de primer grado incluidas) que despejaba todas las dudas acerca del auténtico carácter de Hank como maltratador.

En cuanto a Thor, éste era quizás el personaje de mayor poder dentro del grupo. En The Ultimates, era retratado directamente como un Dios con todas las letras, un joven noruego que había descubierto que era el hijo de Odín desarrollando grandes poderes y ganando un séquito de seguidores entre los que propagaba el pacifismo.

Thor aceptaba ayudar a Los Ultimates, pero solo a cambio de que SHIELD destinara grandes sumas de dinero a las causas benéficas apoyadas por el dios nórdico.

Finalmente, tenemos a Bruce Banner, acomplejado científico de SHIEL,D que había ayudado a todos los miembros del grupo pero que solo conseguía el desprecio de éstos, a la vez que su ex novia, Betty Ross lo sometía a un constante maltrato psicológico. Este Banner ya había tenido un pasado como Hulk, habiendo erradicado ya a la bestia de jade de su organismo, lo que hacía que SHIELD solo confiara en él como científico, pero como es lógico, jamás como superhéroe.

Pues bien, eran precisamente los demonios internos de Banner y su complejo de inferioridad, los que empujaban a éste a mezclar su suero de Hulk con la sangre de Steve Rogers (activo con el que antes no pudo contar) para tratar de estabilizar a la bestia convirtiéndose en un héroe… resultando todo aquello en la creación de un Hulk de color gris aún más despiadado y terrible que el anterior.

De este modo, y curiosamente, en el Universo Ultimate el Hulk Verdoso era anterior al Hulk Gris, al contrario de como ocurría en la continuidad Marvel tradicional.

Como en la primera historia de Los Vengadores, sería precisamente este Hulk la excusa que necesitaba el grupo para unirse y enfrentarse al enorme monstruo, ganando la confianza del público y justificando la ingente cantidad de millones de dólares del contribuyente que el Gobierno de los Estados Unidos de América había gastado en promocionar y equipar a su supergrupo.

Pero antes de continuar con nuestro análisis de los dos primeros volúmenes de la serie, toca hablar de ese nexo de unión del grupo al que antes nos referíamos, y que no es otro que Nick Fury. En efecto, el conocido Director de SHIELD en el Universo Marvel, aquí desempeñaba el mismo puesto de trabajo, y era el encargado de ir convenciendo uno a uno a los miembros de los futuros Ultimates para que se unieran a su iniciativa. Este Nick Fury era mucho más descarado que el que conocíamos, y como veríamos a futuro, un auténtico maestro de la conspiración que dejaba al original a la altura del barro en ese campo. Y además, este Nick Fury tenía un distintivo físico que lo hacía muy distinto del habitual. Y es que no solo era de raza negra, sino que Bryan Hitch lo había dibujado a imagen y semejanza de Samuel L. Jackson.

Fury había ya aparecido previamente en Ultimate X-Men, también guionizada por Millar, y era un hombre de raza negra, pero con un aspecto más convencional que no tomaba referencias de ningún actor o celebridad conocida. Fue aquí, en The Ultimates, donde se creó a un Nick Fury tan popular, que el propio Samuel L. Jackson pediría interpretarlo en cines, a lo que Hollywood respondió encantado, llegando tras estas películas a sepultarse al Nick Fury original, que ahora en el Universo Marvel original ya no existe, siendo una entidad conocida como El Invisible que no guarda relación algunas con el superespía que fuera en otros tiempos.

De hecho, Nick Fury Jr., nombre con el que se conoce al hijo ilegítimo del Nick Fury original, es idéntico en aspecto al Nick Fury del Universo Ultimate y al de las películas y es el que desde hace tiempo desempeña el papel de superespía que tuviera su padre. Y es que, el cine y la popularidad que éste da a ciertos personajes acaba por imperar, puesto que lo mismo ocurrió con Lobezno, que desde hace años tiene en los cómics un aspecto más cercano al de Hugh Jackman, o con Iron Man que hace tiempo que es mucho más parecido en carácter y forma de comportarse a Robert Downey Jr.

Pues bien, pasamos al siguiente arco argumental de la colección, en el que el Capitán América tendría más protagonismo, puesto que el enemigo a batir eran los nazis contra los que luchara sesenta años antes. Y es que, Fury explicaba a los Ultimates, que el ejército nazi de la Segunda Guerra Mundial había sido formado en secreto por una raza alienígena conquistadora, la de Los Chitauri (concepto que, de nuevo, llegó al cine en la primera película de Los Vengadores), que ahora habían vuelto a terminar la tarea que no pudieron finalizar por culpa de Steve Rogers.

Para acabar con estos malvados aliens, los Ultimates ya nombrados contarían con Ojo de Halcón y Viuda Negra, presentados aquí como dos agentes de SHIELD expertos y muy buenos amigos entre ellos (al igual que ocurriría poco después en el cine) y con Mercurio y La Bruja Escarlata, traídos a esta colección desde Ultimate X-Men, y presentados como dos mutantes que trataban de rehabilitarse tras los desmanes causados por Magneto.

El conflicto se resolvía entra grandes batallas y explosiones, con una intervención estelar de Hulk que dejaba un momento que hoy ha envejecido de manera muy deshonrosa (aquel “Hulk no ser mariquita”) y un Steve Rogers que con aquel “¿Qué es esta A? ¿F de Francia?” crearía un chiste interno que todavía hoy es recordado con no poco cariño, llegando a convertise en un meme del cómic mainstream.

Además, sería en este arco argumental en el que Steve Rogers decidiría, como hombre antiguo y clásico que era, hacer de caballero andante para Janet Van Dyne, propinando una paliza a Hank Pym por lo que éste le había hecho a su mujer, lo que quizás en el cine clásico de los años cuarenta hubiera conseguido que ganara el amor de la chica en apuros pero que aquí, en manos de Millar, conseguía que Janet se enfadara con Steve, de quien terminaría siendo pareja, pero en sus propios términos y no porque necesitara ser salvada.

Y es que, aunque Millar no lo pretendía y su serie hoy en día podría ser considerada homófoba hasta cierto punto, en ella ya había tintes de empoderamiento femenino que ya iban teniéndose en cuenta en la industria, y que poco a poco, y afortunadamente, iban abriendo paso al feminismo.

El siguiente arco argumental de la colección, también a cargo de Mark Millar y Bryan Hitch, suponía una auténtica vuelta de tuerca al concepto. Si el primer arco argumental había servido de presentación de los personajes y el segundo les había dado una gran amenaza externa a la que enfrentarse, ahora empezarían los problemas internos del propio grupo merced a diferentes ardides que llegaban desde todas partes y a la vez.

De este modo, todo comenzaba con el descubrimiento de que el Doctor Bruce Banner era Hulk, y de que por tanto, un miembro de SHIELD y de los Ultimates había sido responsable de la muerte de miles de personas. Ello desataba una auténtica crisis de confianza en el super grupo y en el gobierno, que éste decidía resolver de la única manera posible: Condenando a muerte a Bruce Banner y dejándolo por tanto a merced de la justicia que pedía su cabeza.

Seguidamente, se planteaban no pocas dudas acerca de la auténtica naturaleza de Thor, cuando diversos informes provenientes del hospital psiquiátrico en el que había estado interno antes de ser consciente de sus poderes hablaban de un enfermo mental que había robado tecnología experimental del gobierno noruego y que creía ser el hijo del Dios Odín.

El resto de los Ultimates dejaban de confiar en Thor por esta razón y ello desembocaba en un enfrentamiento que terminaba con el Dios del Trueno solo y derrotado.

A ello había que sumar la revelación de que la Viuda Negra era en realidad una agente doble que jamás había dejado de servir al kremlin, lo que además suponía la muerte de la familia de Ojo de Halcón a manos de la pérfida agente doble.

En realidad, todo se trataba de un plan de Loki, Dios Nórdico de las mentiras y hermano de Thor que era el responsable de que todos estos secretos que afectaban al grupo fueran revelados, ya fueran ciertos o no, y todo ello con el fin de destruir a los Ultimates y a sus miembros desde dentro.

Loki se las arreglaba para que las tensiones generadas en la comunidad internacional por la aparición de Los Ultimates terminaran de germinar, creando su propio grupo de Ultimates con miembros rusos, afganos y chinos cuya misión no era otra que acabar con los héroes de América.

Luchando contra ellos y contra criaturas malignas llegadas de Asgard, los Ultimates (junto con un Hulk que en realidad no había muerto merced a la naturaleza de los poderes del coloso gris y a la connivencia de Nick Fury) conseguían finalmente salvar el día, siendo precisamente un enfrentamiento contra Loki lo que terminaba de unirlos como grupo, reclamando su independencia respecto del gobierno estadounidense.

Resultaba de este modo curioso que el incidente fundacional que dio origen a Los Vengadores de Stan Lee y Jack Kirby fuera aquí el fin de fiesta de Millar y Hitch, y el paso aunque fuera en espíritu de Ultimates, a Vengadores.

The Ultimates continuaría con un tercer volumen de muchísima menos calidad que la dorada etapa Millar/Hitch. A cargo de Jeph Loeb y Joe Madureira, quienes introdujeron a miembros nuevos (que luego resultaron no serlo tanto) en el grupo como Pantera Negra. La historia comenzaba con la activación de los Robot Ultron de Hank Pym que suponía la difusión de una cinta sexual de Tony Stark con La Viuda Negra, así como con el fallecimiento de La Bruja Escarlata y de Mercurio, y la creación de una serie de duplicados de los miembros del grupo a través precisamente de Ultron.

La mente maestra detrás de todo aquel plan resultaba ser el Doctor Muerte, lo que no servia de mucho cuando Magneto se enteraba de la muerte de sus hijos, culpando directamente a la comunidad superheroica, en lo que daría lugar al evento Ultimatum, decisivo y decisorio para el Universo Ultimate y del que hablaremos más adelante.

Crossovers imposibles y mini series especiales: La cohesión del Universo Ultimate

Hasta el momento hemos hablado de las series que fueron poco a poco conformando el Universo Ultimate, cada una de ellas protagonizada por un personaje o personajes determinados. Pero para que un universo superheroico en el que todo supuestamente “estaba conectado” funcionara como un reloj, eran necesarias conexiones entre las distintas colecciones, crossovers que dieran al lector esa idea de cohesión que tanto gusta dentro del fandom.

Si bien es cierto que, como ya hemos comentado un poco antes, Ultimate Team Up narraba diversos crossovers protagonizados siempre por Ultimate Spiderman y por otros héroes, la realidad es que dicha serie quedaba casi en su totalidad fuera de continuidad siendo más una excusa para que artistas no tan vistos dentro de Marvel o incluso del cómic mainstream USA aportaran su propio punto de vista en un universo en el que todo valía. Pero como decimos, la mayoría de esas historias a futuro no encajaron con el resto de historias que se contaron dentro del Universo Ultimate, por lo que a pesar del valor artístico de muchos de sus números no podemos hablar en este apartado de Ultimate Team Up.

Ultimate Six: Spiderman y los Ultimates

Dada la popularidad tanto de Ultimate Spiderman de Brian Michael Bendis por un lado, como de The Ultimates de Mark Millar, no es de extrañar que muy pronto, ambas franquicias unieran sus destinos en una serie propia.

De este modo nació Ultimate Six, una mini serie en la que se actualizaba el concepto de Los Seis Siniestros, grupo de villanos clásico de Spiderman cuyos miembros han ido cambiado según épocas en el Universo Marvel Tradicional, y dada la peligrosidad de estos (mucho mayor en la Tierra 1610 que en la 616), se necesitaba de la intervención de los Vengadores Definitivos para que Spiderman pudiera lidiar con el caos que estos desataban sobre su vida.

Ultimate Six, publicada en 2003, se componía de siete números escritos todos ellos por Brian Michael Bendis y dibujados por Trevor Hairshine, conocido autor que poco después realizó algunas de las mejores series del renacido Universo Valiant como Divinity o Eternity. Además, el propio Joe Quesada prestó su lápiz para el primer número, lo que resulta de gran importancia dado su puesto por aquel entonces de editor jefe, siendo además, uno de los mayores impulsores del Universo Ultimate.

Y es que, la editorial quizás hubiera preferido que fuera Bryan Hitch el encargado de dibujar esta serie, pero este autor solía rebasar los tiempos de entrega dado el detalle de su dibujo, por lo que se decidió confiar la serie a Hairshine.

Todo comienza con Elektro, quien lucha contra el Capitán América, Viuda Negra y Iron Man en una batalla que termina con sus huesos en una prisión de máxima seguridad situada bajo el Triskelion, el cuartel general de SHIELD y de los Ultimates.

Poco después, el Capitán América, Thor, la Avispa, Ojo de Halcón y Iron Man aprovechan una aparición de Kraven el Cazador en televisión para interrogarle sobre las mejoras genéticas ilegales que el presentador de reality show convertido en villano ha recibido. Tras un enfrentamiento sencillo para nuestros héroes, Kraven termina igualmente en la misma prisión.

Dentro de estas instalaciones penitenciarias se encontraban ya el Doctor Octopus, el Hombre de Arena y el Duende Verde, todos ellos encerrados allí tras sus distintos enfrentamientos con Spiderman, que siempre han sido seguidos muy de cerca por SHIELD y por Nick Fury.

Los cinco villanos, liderados por un Norman Osborn que constantemente alude a la existencia de un sexto miembro necesario para completar su equipo, engañan a los distintos agentes de SHIELD y a Hank Pym para liberar a Octopus a cambio de información, lo que en realidad resulta una trampa que termina con todos los villanos huidos del Triskelion y preparados para desatar el caos sobre Nueva York.

Dada la íntima relación de estos criminales con Peter Parker, rápidamente Nick Fury pone a Peter Parker y a la Tía May en especial protección, pues son muy conscientes de que puede ser un objetivo de Osborn y su banda de poderosos malhechores.

Sin embargo, Peter no puede quedarse quieto sin hacer nada y decide patrullar la ciudad vestido como Spiderman, siendo rápidamente abordado por Osborn quien, después de permitir que Kraven lo torture explica a Peter que lo considera de su propiedad, puesto que fueron sus experimentos y de los de Otto Octavius los que crearon a Spiderman.

Precisamente por eso, Osborn quiere que Peter se una a su equipo, convirtiéndose en el sexto siniestro, siendo el objetivo del grupo atacar la Casa Blanca y sembrar el caos en el país entero. Cuando Peter se niega a tomar parte en tan malévolo plan, Osborn le amenaza, diciéndole que si no colabora con él acabará con la vida de Tía May y de Mary Jane.

Afortunadamente, cuando los Seis Siniestros llegan a la Casa Blanca, SHIELD y los Ultimates ya están allí, y una vez que el Capitán América informa a Peter de que su tía y Mary Jane están a salvo, Peter decide pasar a la acción y dejar de obedecer las órdenes del Duende Verde como un autómata.

Sin embargo, el poder de Osborn es muy grande, por lo que SHIELD lleva a Harry hasta su padre para que logre convencerlo de parar su ataque. Aprovechando el momento de duda que posee a Norman, la batalla termina con los cinco siniestros encerrados de nuevo en prisión pero con mejores medidas y mayor seguridad para evitar que un desastre como éste vuelva a ocurrir.

Conviene explicar que Ultimate Six tiene lugar entre el primer y el segundo volumen de The Ultimates, lo que explica el papel de Viuda Negra en el bando de los buenos y la ausencia de personajes como La Bruja Escarlata o Mercurio.

Además, Bendis se molesta durante esta serie en explicar por qué otros prisioneros del Triskelion como Hulk o Magneto no han escapado, lo que alimenta aún más si cabe esa sensación de que en el Universo Ultimate todo estaba relacionado, y que ningún paso se daba sin tener en cuenta el amplio engranaje que este universo trataba de hacer funcionar.

Si bien estamos ante una serie de planteamiento muy simple, puesto que hablamos simplemente de la unión de varios villanos y su confrontación contra los héroes más populares del Universo Ultimate, la realidad es que Bendis escribe grandes diálogos que ponen muy bien en situación la psicología de los distintos personajes, haciendo Hairshine un trabajo de dibujo verdaderamente espectacular.

Tan es así, que esta serie es indisoluble de la serie regular de Ultimate Spiderman, suponiendo un momento clave en la vida de Peter que más tarde traería desagradables secuelas.

Ultimate Adventures. La fallida sátira de Batman y Robin

En esta cobertura que estamos realizando del Universo Ultimate, es inevitable hablar de series que aunque hoy en día prácticamente nadie recuerda, formaron parte del mismo. Una de ellas es Ultimate Adventures, que presentaba al Halcón Búho y a Woody, dos sosías de Batman y Robin que, curiosamente eran los primeros personajes del Universo Ultimate creados específicamente para este Universo y que no resultaban versiones actualizadas de ningún héroe previamente existente en el Universo Marvel (si bien se basdaban en el ya mentado dúo dinámico de la Distinguida Competencia).

Publicada entre Septiembre de 2002 y Enero de 2004, constaba de seis números escritos por Ron Zimmerman y dibujados por una estrella, Duncan Fegredo.

La historia nos presenta a Hank Kipple un muchacho problemático que vive y estudia en un Orfanato Católico en el que no cumple las normas, pero que logra vencer a unos atracadores que irrumpen en el mismo con la ayuda del conocido héroe Búho Halcón.

Tras dicho suceso, el alter ego del vigilante nocturno, un rico filántropo llamado Jack Danner, regresa a dicho orfanato dispuesto a adoptar a uno de sus residentes. Tras entrevistarse con varios niños, Jack elige a Hank, simplemente porque a éste no le importan sus riquezas, siendo de hecho bastante mordaz y contestatario con Jack, lo que hace que éste lo considere más necesitado de cariño y dotado de una personalidad propia.

Eventualmente, Hank descubre la doble vida de su benefactor, y tras varias discusiones con éste, se le une en su lucha contra el crímen, enfrentándose ambos a Larry Jones, el Director del Orfanato y a su secretaria Ms. Willow, que no dejan de ser dos versiones muy particulares y descafeinadas del Joker y Harley Quinn.

Dichos enfrentamientos terminan por fortalecer la relación entre Padre e Hijo adoptivos y tras un reconocimiento por parte de los Ultimates un nuevo dúo superheroico nace, listo para proteger la ciudad.

Sin embargo, este cómic no tuvo apenas buena acogida entre el público, lo que motivó que su aventuras no fueran más allá y que nunca jamás, en adelante, se hablara en el resto de series de su existencia, algo claramente deliberado dado el esfuerzo del Universo Ultimate por construir una continuidad más estrecha y correlacionada entre sus distintas series que la del Universo Marvel.

Ultimate War: En enfrentamiento definitivo entre los Ultimates y los Ultimate X-Men

Es el momento ahora de hablar de Ultimate War, un cómic del año 2002 con guion de Mark Millar y dibujo de Chris Bachalo en el que precisamente se narraba el primer gran enfrentamiento entre Los Ultimates y La versión Ultimate de la Patrulla X, siendo precisamente ambas series escritas por Mark Millar, por lo que este cruce estaba llevado a cabo por alguien que conocía perfectamente a esta versión de los personajes que por él había sido creada.

Al final del primer arco de Ultimate X-Men, Magneto era asesinado a manos de Charles Xavier, a quien no le restaba otra opción que acabar con la vida del que fuera su mejor amigo para que éste no matara a sangre fría al presidente de los Estados Unidos.

Sin embargo, los lectores sabíamos que en realidad Xavier no había matado a Magneto, sino que todo se debía a un truco mental del profesor Xque había manipulado a los testigos del incidente para que estos pensaran que Magneto estaba muerto. En realidad, el amo del magnetismo tenía su cerebro lavado por Xavier y precisamente cuando descubre lo que le ha ocurrido, declara su guerra contra la humanidad.

La reaparición de Magneto hace que Nick Fury pida explicaciones de este suceso a Xavier, y al enterarse de la verdad, lanza a sus Ultimates contra la Mansión X, lo que resulta en un gran enfrentamiento entre ambos supergrupos.

Durante esta serie, descubríamos curiosos detalles como que Lobezno y Steve Rogers habían combatido juntos en la Segunda Guerra Mundial (aunque Logan no lo recordaba). El enfrentamiento se saldaba con la huida de los X-Men, continuando la historia en el arco argumental El Retorno del Rey ya perteneciente a Ultimate X-Men, el cual a su vez suponía la batalla definitiva del amo del magnetismo con los alumnos de Xavier.

Ultimate X4: La unión de mutantes e imaginautas

Ya que hablamos de series limitadas y especiales dentro del Universo Ultimate, tras analizar Ultimate War que enfrentaba a los Ultimate X-Men contra los Ultimates, toca referirse brevemente a Ultimate X4, serie limitada de dos números publicados en Febrero y Marzo del año 2006.

Con guion de Mike Carey y dibujo de Pasqual Ferry, quienes en ese momento se ocupaban de guionizar y dibujar la serie principal de Ultimate Fantastic Four, la trama arranca con un robo dentro de la Escuela Xavier, orquestado por una esbirra de IMA (Ideas Mecánicas Avanzadas) que logra hacerse con Cerebro.

Los mutantes, engañados por IMA creen que los responsables de dicho robo han sido el personal del edificio Baxter, lo que inevitablemente enfrenta a los alumnos de Xavier con los Cuatro Fantásticos, situación que, como suele ser costumbre en este tipo de cómics se termina resolviendo para bien con la unión de ambos grupos contra el auténtico enemigo a batir.

Ultimate Iron Man: La Odisea de Orson Scott Card

Si hablamos de Orson Scott Card, lo que viene a la mente de la práctica mayoría de quienes estén leyendo este artículo no es precisamente Iron Man o un cómic de Marvel, sino El Juego de Ender, una novela de ciencia ficción que derivó en una extensa saga de ciencia ficción que, en su momento fue muy popular entre los lectores.

Precisamente porque Bill Jemas y Joe Quesada buscaban ser rompedores con este nuevo universo que tenían entre manos, tuvieron la idea de invitar al mismo a autores que no fueran conocidos por su labor en cómics superheroicos. La idea no era tan extraña, y es que, al fin y al cabo, a Bendis se le había fichado desde la escena Underground.

Lo que se encargó a Scott Card no fue otra cosa que realizar una serie sobre Iron Man en solitario, que acabó convirtiéndose en dos series que nunca llegaron a culminar en una tercera que terminara de cerrar lo que el escritor de ciencia ficción había abierto en las mismas.

La primera miniserie data del año 2005, con dibujo de Andy Kubert, siendo la segunda del año 2008 con ilustraciones de Pasqual Ferry.

En ellas, se narraba el nacimiento y origen de Antonio “Tony” Stark (nombre hispano como homenaje a su abuelo materno), pero de una forma muy distinta a la que podíamos imaginar. El joven Tony nacía con una enfermedad en la piel que amenazaba con acabar con su vida al menor contacto con el aire, lo que su padre Howard (quien lo había tenido casándose en segundas nupcias con María Stark) solucionaba con un pigmento tecnológico de color azul que adhería a la piel de su hijo.

Dicho pigmento evolucionaría en la armadura que todos conocemos, o al menos en su versión Ultimate que pudimos ver en The Ultimates. Por la historia pasarían conocidos personajes del universo de Tony Stark, como James Rhodes y personajes nuevos como Nifera, ambos amigos de la infancia del protagonista.

Por supuesto, la serie introducía al clan Stane como los principales villanos de la colección.

No estamos ante una mala serie, pero sí ante unos cómics que se alejan tanto de la propuesta original de Iron Man que nunca calaron entre el público, por lo que no tuvieron el éxito necesario para que esa tercera serie llegara para finalizar las tramas abiertas. Y es que, el fin del Universo Ultimate era actualizar al Universo Marvel para una nueva generación de lectores, pero no hasta el punto de que sus protagonistas quedaran irreconocibles.

Precisamente por esto, el tiempo (como hizo con algunas de las historias de Ultimate Team Up protagonizadas por Spiderman) terminaría por descanonizar esta historia, lo que se hizo de tapadillo y por la puerta de atrás en la serie de Ultimate Comics: Avengers que supuso el regreso de Mark Millar a la Tierra 1610, y de la que hablaremos más tarde.

Ultimate Human. Iron Man contra Hulk

Entre Enero y Abril de 2008, llegó una miniserie de cuatro números guionizada por Warren Ellis y dibujada por Cary Nord, en la que Bruce Banner, pide ayuda a Tony para que éste purgue el virus que lo convierte en Hulk de su sangre. Sin embargo, la versión Ultimate del Líder se opondrá a ambos héroes, puesto que quiere la sangre de ambos para sus propios y villanescos propósitos.

Por supuesto, al ser el futurista definitivo, Tony consigue que Bruce Banner sea él mismo y que se libre de Hulk, con unos nanitos que evitan que se transforme, pero como era de esperar, el enfrentamiento final contra el villano requiere que dichos nanitos sean apagados y que, al final de la serie, todo siga igual.

Ultimate Wolverine vs Hulk. Garras contra Gamma

Si os hablo de Damon Lindelof lo más probable es que no penséis en cómics. Y sin embargo, este conocido guionista y showrunner de algunas de las mejores series que se han emitido en televisión (Lost, Watchmen, The Leftovers etc) escribió su propia mini serie perteneciente al Universo Ultimate.

Dicha colección, contaba con el dibujo de Leinil Francis Yu y a pesar de tener tan solo seis números, se prorrogó desde el año 2005 al año 2009 debido a los problemas de agenda del guionista, que cómo nosotros ya sabemos, estaba enfrascado en varios proyectos televisivos.

En esta serie, como su propio nombre indica, el Goliath Esmeralda (porque sí, aquí es de color verde en lugar de gris) y el mutante de las garras de adamantium se enzarzan en la típica pelea en la que los lectores debemos juzgar quien es más fuerte. Lo curioso, es que se realice un cómic de este tipo dentro del Universo Ultimate, puesto que no deja de oler a clásico, ya que la primera aparición de Lobezno se produce precisamente en un cómic en el que se enfrentaba a Hulk en el ya histórico The Incredible Hulk #180 de Len Wein, John Romita Sr. y Herb Trimpe que fue publicado en Noviembre de 1974.

La historia narraba con SHIELD contrataba a Lobezno para acabar con Hulk, que había escapado de la custodia de la agencia gubernamental, y se había retirado a un templo en el Tíbet en el que tenía su propio harem.

El cómic no da para mucho más que no sea la eterna batalla entre ambos personajes, pero no deja de ser una aventurilla entretenida que contentó a no pocos fans. Sin embargo, dado lo que se dilató su publicación en el tiempo, los eventos que se narran en este cómic no transcurrían a la vez que el resto de series del Universo Ultimate, por lo que tenemos que entender que nada de lo que aquí tiene lugar es canon de dicho universo.

Ultimate Galactus Saga: La actualización de uno de los más temibles villanos Marvel

La siguiente serie especial que debemos de comentar es Ultimate Galactus Saga, que como su propio nombre indica, suponía la incorporación al Universo Ultimate de la versión definitiva de Galactus, el devorador de mundos.

Esta obra abarca en realidad de tres mini series, todas ellas guionizadas por Warren Ellis, uno de los primeros espadas británicos del cómic mainstream USA.

La primera de ellas, con dibujo de Trevor Hairshine y Steve Epting respondía al título de Ultimate Nightmare (Pesadilla Definitiva) y durante sus cinco números (publicados entre Octubre de 2004 y Febrero de 2005) narraba cómo una misteriosa amenaza sin forma llegaba a la Tierra, afectando a las mentes de los mutantes telépatas del Universo Ultimate. La amenaza en cuestión se propaga por radio, conduciendo a muchos de sus receptores al suicidio, lo que provoca la investigación del suceso por parte tanto de SHIELD como de la Patrulla X.

El origen de esta transmisión procede de Tunguska, Rusia, donde se encuentran supersoldados creados durante la época de la URSS que atacan a los héroes. Por supuesto, todo ello con el correspondiente enfrentamiento entre Ultimates y X-Men pues la relación entre ambos grupos, como ya se vio en Ultimate War, nunca ha sido precisamente de amistad.

En las instalaciones rusas ambos grupos encuentran ya por fin el origen de la transmisión: Un robot llamado Visión que les comunica que viajó a la Tierra cien años antes, pero que fue capturado antes de llegar a su destino por la Unión Soviética. El objeto de su llegada a la tierra no era otro que advertir de la gran amenaza que pronto iba a invadir la misma y a la que Visión da en llamar Gah Lak Tus. De esta forma, un personaje tan importante dentro de Marvel como La Visión unía su destino al de Galactus, suplantando la condición de heraldo de Estela Plateada y ofreciendo una visión del conflicto muy distinta a la que Stan Lee y Jack Kirby crearan en su famosa trilogía.

La siguiente parada es la mini serie Ultimate Secret, con dibujo de Mark Morales en sus dos primeros números y de Scott Hannah en los dos siguientes de los cuatro que componen esta serie. El guion por supuesto, como en todas las series de esta clase, es de Warren Ellis.

En ella, unas instalaciones secretas de S.H.I.E.L.D. en Nuevo Mexico son atacadas por la raza alienígena Kree. Ello obliga a uno de los agentes allí destinado, Philip Lawso,n a revelar su auténtica naturaleza, la de miembro de los Kree (de nombre Mar Vehl) para defender a la Tierra del ataque de su propia gente.

Lo que Lawson explica, es que ante la inminente amenaza de Gah Lak Tus de la que ya oímos hablar en Ultimate Nightmare, la raza Kree ha decidido confinar a los humanos en el planeta Tierra para que sea atacado por Gah Lak Tus y de este modo tratar de saciar el hambre de la poderosa entidad sin que ello afecte al resto del universo.

Ello lleva a que Nick Furia tome consciencia de la gravedad de la amenaza que interceptaron en Tunguska y de la que Visión les advirtió, por lo que recaba la ayuda de Los Cuatro Fantásticos y de los Ultimates, a sabiendas además, de que otros Kree vendrán, y en mayor número. Efectivamente, esta nueva fuerza Kree Liderada por el comandante Yahn Rgg llega a la Tierra donde a duras penas, es rechazada por nuestros héroes, que logran activar el mecanismo de auto destrucción de su nave pero no sin antes descargar importantes y jugosos datos para saber cómo derrotar a Gah Lak Tus.

Si la anterior serie nos presentó a una versión definitiva y muy distinta de la original de La Visión, esta serie hace lo propio con la figura del Capitán Marvel, o incluso de algunos de los villanos Kree clásicos como Yon Rogg, haciéndolos mucho menos nobles que en la Tierra 616.

Todo ello resulta un curioso ejercicio por parte de Warren Ellis de cara a actualizar conceptos para este nuevo universo, metiéndose ya de lleno en la parcela cósmica de Marvel que hasta este momento, el Universo Ultimate había dejado a un lado sin que le interesara ahondar en ella.

Finalmente, llegamos a Ultimate Extinction, serie de cinco números que llega al año siguiente, en 2006, con dibujo de Brandon Peterson. En ella, Nick Furia descubre que Estela Plateada ha llegado a la tierra para proclamar la llegada de Gah Lak Tus, pero no como un heraldo arrepentido, sino como un servidor de su amo que crea un culto a su alrededor, consistente en un enjambre de naves espaciales inteligentes que forman una mente colmena que se encuentra a una semana de llegar a la tierra.

Capitán América, El Halcón (Sam Wilson que debutó en el Universo Ultimate es esta trilogía), Iron Man y Mahr Vehl llevarán a cabo varias batallas para lograr ganar tiempo, mientras que los psíquicos Jean Grey Charles Xavier, junto a Reed Richards trazan un plan.

El plan psíquico falla al momento, puesto que la mente de Gah Lak Tus es tan vasta en inmensa que nada pueden hacer los mutantes contra ella.

Sin embargo, el plan del joven Reed Richards surte efecto: Teleporta la energía de un Big Bang latente, o lo que es lo mismo un universo en destrucción y posterior nacimiento al corazón del enjambre Gah Lak Tus, lo que destruye el 20% del mismo, provocando el “miedo” de la entidad que decide retirarse.

Este suceso será muy importante en años venideros, porque será la posición (a priori contraria) de Richards ante su capacidad para crear este tipo de armas la que lo haga poco a poco ir evolucionando hacia otra personalidad, la que tiempo después terminará en denominarse, El Hacedor.

En este punto y ya para terminar con este apartado, debemos hacer referencia a una mini serie llevada a cabo por Mikey Carey y Brandon Peterson, Ultimate Vision, en la que se exploraba más la figura de esta heraldo robótica de Gah-Lak-Tus, la cual acababa teniendo una suerte de relación amorosa con la versión Ultimate de Sam Wilson, el Halcón, y en la que hacía entrada George Tarlenton, que en la Tierra 616 es más conocido como M.O.D.O.K.

Ultimate Daredevil & Elektra: La actualización del Hombre sin Miedo

Llegamos a dos series que a día de hoy no son muy recordadas dentro de las muchas colecciones que plagaron el Universo Ultimate, y ello a pesar de estar protagonizadas por dos de los personajes más populares de la Casa de las Ideas.

La primera de ellas, titulada simplemente, Ultimate Daredevil & Elektra, cuenta con el guion de Greg Rucka (experto en esto de analizar a vigilantes urbanos) y con dibujo de Salvador Larroca y contó con cuatro números que vieron la luz en el año 2003.

En ella se nos cuenta, una vez más, como se conocieron Matt Murdock y Elektra Natchios, partiendo de su coincidencia en la misma Universidad, siendo en este caso Elektra hija de un empresario con no pocos enemigos que querían su cabeza.

Por su parte, al comienzo de la historia, Matt ya tiene sus poderes, pero es la relación con Elektra, y el hecho de que se estén produciendo agresiones sexuales a mujeres en el campus, lo que hará que Matt decida liarse literalmente la manta a la cabeza y ejercer de justiciero por el área universitaria.

Ello hará a su vez, que Elektra, quien como Matt había recibido entrenamiento de artes marciales, decida por supuesto tomar cartas en el asunto y, lo que comienza con un tórrido romance entre ambos personajes termina por serparlos dados sus distintos puntos de vista al respecto de cómo afrontar el castigo a los criminales.

La serie, por otro lado, no dejaba de ser una crítica a cómo los más poderosos (en este caso, los alumnos ricos de la universidad hijos de influyentes hombres) en no pocas ocasiones se salen con la suya, agrediendo a los más débiles simplemente porque pueden.

Una serie que si bien no es muy recordada a día de hoy es de una calidad media-alta que la situá en mi ránking personal entre una de las mejores miniseries de la Tierra 1610.

La segunda y última de las series de las que vamos a hablar en este apartado, es Ultimate Elektra, que funciona como una continuación de la anterior y en la que Salvador Larroca repite a los lápices, siendo el guion en esta ocasión de Mike Carey.

En ella, y tras su amarga separación, Matt Murdock trata de encontrarse con Elektra, solo para descubrir que su antigua novia ha terminado por abrazar la oscuridad, trabajando para Kingpin, el jefe del hampa neoyorkino.

Ambos personajes tendrán que lidiar con sus diferencias de pensamiento al tiempo que se enfrentan a la versión ultimate de Bullseye en esta serie de cuatro números que vio la luz en el año 2004.

Ultimate Power: El crossover más inesperado

Desde que el Universo Ultimate nació, una de las promesas que más veces se habían hecho por parte de Marvel es que no habría crossovers con el Universo Marvel tradicional, esto es, que la Tierra 1610 y la Tierra 616 jamás cruzarían sus caminos.

Al margen de que esta promesa fue incumplida unos años más tarde (pero a un precio muy gustoso de pagar del que ya hablaremos en su momento), la realidad es que ello no impedía que el Universo Ultimate se cruzara con otros universos que no tuvieran nada que ver con la Tierra 616.

En un primer momento, Mark Millar ya jugó con la idea en Ultimate Fantastic Four, como hemos narrado unas líneas más arriba, cuando hizo creer al respetable que Los Cuatro Fantásticos de siempre unirían sus caminos a los de su versión más joven y definitiva, pero en realidad todo fue un truco para introducir a los Marvel Zombies en la editorial.

Pues bien, entre Diciembre del año 2006 y Febrero de 2008 tuvo lugar la serie Ultimate Power, que narraba la inusual batalla entre la práctica totalidad de los héroes del Universo Ultimate y los miembros del Escuadrón Supremo, pero no los de la serie clásica de estos homólogos de la Liga de la Justicia, si no una suerte de su versión Ultimate.

Para entender este cruce, es inevitable pues, que hablemos precisamente y muy brevemente del Escuadrón Supremo y de su actualización a través de la colección Supreme Power.

El Escuadrón Supremo, entendido como una versión Marvel de la Liga de la Justicia, creada para que desde la Casa de las Ideas se pudiera jugar con personajes como Superman, Batman, Wonder Woman, Flash y otros sin infringir los derechos de autor, fue una idea llevada a cabo por Roy Thomas y John Buscema en Avengers #85, cómic de Febrero de 1971 en el que este Escuadrón Supremo hacía su debut para, tras varias apariciones, tener una colección propia cuyo primer volumen duró doce números y que estaba escrita por Mark Gruenwald.

Como hemos explicado, el Escuadrón Supremo no era sino un trasunto de la Liga de la Justicia, puesto que sus miembros eran claramente homólogos de ésta, solo que con otros nombres. Superman pasaba a ser Hyperion. La Princesa Zarda era Wonder Woman, Halcón Nocturno hacía las veces de Batman, el Zumbador encarnaba a su propia versión de Flash y el Doctor Spectrum hacía lo propio con Linterna Verde.

Pues bien, en el año 2005 estos héroes que venían de la Tierra 712, fueron actualizados en otra tierra, es decir por unas versiones más modernas de ellos mismos que no guardaban continuidad con lo escrito en el pasado. Este nuevo universo, llamada Tierra 31916 fue llevada a cabo por nada más y nada menos que Joe Michael Straczynski y Gary Frank en la serie Supreme Power, que comenzó en el año 2005 y que narraba los comienzos del Escuadrón Supremo desde el inicio y de forma más acorde a las estructuras de narrativa en cómic Siglo XXI.

¿Nos suena de algo? Por supuesto, JMS y Gary Frank estaban haciendo con el Escuadrón Supremo lo mismo que Bendis, Millar, Bagley, Hitch y compañía con el Universo Marvel y que dio lugar a la creación del Universo Ultimate. Supreme Power fue una serie enclavada dentro del hoy extinto sello Max de Marvel Comics (y por tanto enfocada a un público más adulto) y durante varios números nos contó la historia de Hyperion, Halcón Nocturno, Doctor Spectrum, Zumbador, Zarda y compañía, pero de una forma mucho más oscura que hacía ver que ninguno de estos personajes eran buenos per se, sino que todos tenían sus grises e incluso sus negros con los que lidiar.

Pues bien, tras dicha serie y varios especiales dedicados a series en solitario protagonizadas por Hyperion, Halcón Nocturno y Doctor Spectrum, ya con el grupo formado, arrancaría la serie Escuadrón Supremo enclavada precisamente en esta Tierra 31916 que, lamentablemente no duró más de siete números debido a sus bajas ventas. De hecho, el número 7 permanece inédito en España, puesto que las distintas recopilaciones siempre han llegado hasta el sexto, que, de alguna manera, cerraba más o menos la trama.

Precisamente porque en el año 2006, el concepto de Supreme Power estaba en alza, buscando Marvel darle más popularidad, a Joe Quesada se le ocurrió la genial idea de realizar un crossover entre este grupo y el Universo Ultimate, para de este modo conseguir dar más empuje a las colecciones y series nacidas de ambos universos alternativos.

El resultado se llamó Ultimate Power, serie limitada de nueve números cuyo primer tercio fue escrito por Brian Michael Bendis (arquitecto Marvel del momento y uno de los padres del Universo Ultimate, por lo que resultaba perfecto para narrar el comienzo de la serie que tomaba lugar precisamente en la Tierra 1610), a quien relevó hasta el sexto número Joe Michael Straczynski (quien no podía quedar fuera de esta fiesta al ser el creador de esta actualización del Escuadrón Supremo), dejando para el final a Jeph Loeb, un escritor que con sus luces y sus muchas sombras no podemos negar que vale para todo.

El dibujo sería llevado a cabo a lo largo de toda la serie por Greg Land, autor que personalmente no es del gusto de quien esto escribe, pero que aquí no hacía un mal trabajo y servía perfectamente para dar cohesión a un cómic por el que pasaban hasta tres guionistas distintos.

La historia era más o menos sencilla, puesto que como casi todos los crossovers planteaba la típica situación absurda que motivaba un enfrentamiento entre ambos grupos de héroes nacido de los malentendidos para ya hacia el final, unir sus fuerzas contra el auténtico enemigo común.

En este caso, todo comenzaba con el Reed Richards Ultimate, quien había creado una tecnología (similar a la que lo llevara a él y a sus tres compañeros a la Zona Negativa de la que volvieron transformados de forma irreversible) que le permitía explorar otros universos paralelos, algo que estaba motivado por su ansia de conocer lo desconocido y de encontrar una cura para Ben Grimm.

Sin embargo, Nick Fury veía el peligro en dicha tecnología y prohibía expresamente a Reed su uso, lo que éste desoía en cuanto podía.

Lo siguiente que sabíamos es que, de algún modo, dicha tecnología había llegado a la Tierra 31916 transformando ésta en un auténtico infierno, con un organismo alienígena que invade y destruye todo a su paso, por lo que el Escuadrón Supremo (nativo de dicho universo) decidía viajar a la Tierra 1610 para apresar a Reed Richards (quien en cada una de las esferas exploradoras de multiversos había insertado un mensaje holográfico en el que se presentaba, por lo que no era muy difícil saber quién era el responsable de todo aquello).

Reed, sintiéndose culpable de lo ocurrido, acepta su responsabilidad y viaja a este otro Universo para ser apresado, lo que Nick Fury considera duro pero justo, por lo que prohíbe al resto de héroes prestar ayuda al joven líder de Los Cuatro Fantásticos.

Por supuesto, el resto de Los Cuatro Fantásticos, Los X-Men, Spiderman y Los Ultimate desoyen estas órdenes y combinando sus conocimientos científicos con la magia de Mjolnir (el martillo de Thor) crean un portal al Supremeverse para rescatar a su amigo.

Mientras tanto, Reed es confrontado por el Doctor Burbank, uno de los clásicos villanos de la Tierra 31916 dotado de enorme inteligencia quien le confiesa que todo ha sido su idea: El gobierno le había pedido encontrar un modo de matar a Hyperion y el resultado de su investigación no es otro que el organismo alienígena que está consumiendo el Supremeverse.

Además, hay un conspirador en la sombra que aprovecha toda esta situación para salir indemne de la misma y conquistar la Tierra 31916 ya que no ha podido hacer lo propio con la Tierra 1610, y éste no es otro que el Doctor Muerte.

Por si ello fuera poco, Nick Fury era conocedor de toda esta situación desde el principio, habiendo conspirado precisamente para que Reed le desobedeciera y poder desarrollar sus planes en otro universo, lo que llevaba a que el resto de Héroes Marvel acordaran que Fury fuera apresado en el Supremeverso por sus crímenes contra éste, hartos como estaban de sus intrincados subterfugios.

Ultimate Origins. Los orígenes del Universo Ultimate

Y llegamos por fin al fin del Universo Ultimate, o al menos al principio del fin. Pero tranquilos, que todavía nos queda mucho artículo por delante. Y es que, si en este universo todo podía ocurrir, si el Universo Ultimate estaba hecho no solo para actualizar los personajes de Marvel, sino para romper cánones y tradiciones consagradas, llegaba el momento de poner todo patas arriba y sobre todo, de que lo ocurrido no tuviera vuelta atrás.

Aquella idea se llamaría Ultimatum y de ésta hablaremos en el siguiente apartado, porque antes, tenemos que hablar de su predecesora, Ultimate Origins, con guion de Brian Michael Bendis y dibujo de Butch Guice que durante cinco números que tuvieron lugar entre Agosto y Diciembre de 2008 nos desvelaron no pocos secretos de la Tierra 1610.

Todo comienza trayendo de vuelta una escena de Ultimate Marvel Team Up #3, en la que Spiderman hacía equipo con Hulk. Bruce Banner, justo antes de transformarse en Hulk, le decía a Peter Parker que todo estaba conectado. Se refería, supuestamente, a que cada cosa que veíamos en el Universo Ultimate formaba parte de un entramado mucho más grande, que el atribulado Banner bien conocía.

Quién nos iba a decir que una serie como Ultimate Marvel Team Up, que en su mayoría trajo cómics que rápidamente fueron descanonizados del Universo Ultimate, contendría el punto de partida para el evento más grande de este universo. Pero en fin, estamos hablando de Brian Michael Bendis, guionista tanto de aquella serie como de Ultimate Origins, por lo que resultaba perfectamente lógico que uniera ambas ideas, ya que las dos procedían de la misma mente pensante.

La siguiente escena nos lleva a 1942, en medio de la Segunda Guerra Mundia,l en una batalla sita en Tenaru en la que un prototipo de supersoldado (que nos recuerda bastante al Ciudadano V de los Thunderbolts) fallece salpicando la bandera estadounidense de sangre.

Un año después, tres soldados americanos, nada menos que Wilson Fisk, James Howlett (es decir, Lobezno) y Nick Fury, son sorprendidos por la policía mientras trataban de saquear una casa en Sicilia, siendo Fury seleccionado para el Proyecto Renacimiento, o lo que es lo mismo, para ser supersoldado.

Lo que podría parecer la concesión de gran honor, no deja de suponer el encierro de Fury y de otros tantos soldados de raza negra en un laboratorio en el que se experimenta cruelmente con ellos. Fury resulta ser el más apto en las pruebas del suero y con la superfuerza que acaba de adquirir libera al resto de prisioneros.

Es curioso que Bendis, de esta forma, lleve al Universo Ultimate la experimentación con personas de raza negra para probar los efectos del suero supersoldado, idea que había tenido lugar unos años antes, en 2003 en el Universo Marvel convencional, por Robert Morales y Kyle Baker en La Verdad: Rojo, Blanco y Negro, cómic que presentaba a Isaiah Bradley, el precursor de raza negra del Capitán América que años después tuvo su adaptación al Universo Cinematográfico Marvel en la serie Falcon y el Soldado de Invierno y en la película Capitán América: Brave New World.

Poco después vemos a James Howlett en un lugar distinto pero similar al anterior, el Proyecto Arma X, del que intenta escapar sin éxito, En éste, el Doctor Cornelius, científico jefe de este proyecto, llama a Lobezno el “Mutante Cero”.

La historia salta hasta un presente en el que el equipo de SHIELD, liderado por Carol Danvers, descubre un artefacto de piedra, con una especie de ojo rojo en su interior que bautizan como El Vigilante. Lo siguiente que se nos muestra es a Dum Dum Dugan, conocido personaje unido a Fury y a los Comandos Aulladores en la Tierra 616, reclutando a Steve Rogers para el Proyecto Renacimiento, cuyo resultado ya es de sobra conocido por todos.

Volvemos al pasado, y al Proyecto Arma X, en el que un joven Erik Lehnsherr, hijo de una de las científicas del complejo, libera a Lobezno de sus ataduras, matando poco después a su madre, quien le dice que tan solo trataba de buscar una cura para “su enfermedad”. Erik es enfocado leyendo un libro escrito por Charles Xavier en el que se habla de los mutantes y así, ambos personajes se conocen e inician su amistad, instalándose en la Tierra Salvaje en la que van aceptando a otros mutantes a los que entrenan en el uso de sus habilidades.

El General Ross entra en escena poco después, tratando de convencer a un Nick Fury que tras determinadas heridas debería estar en mucha peor condición, de ser el siguiente supersoldado, algo que Fury rechaza tajantemente.

Poco a poco nos vamos acercando al presente, en el que Nick Fury crea el Segundo Proyecto Renacimiento , en el que colabora con grandes científicos como Hank Pym, Franklin Storm (el padre de Susan y Johnny), Richard Parker (el padre de Peter) y por supuesto, Bruce Banner.

Su misión, partiendo de la sangre de Nick Fury (lo que los mencionados científicos desconocen), es crear la siguiente versión del suero supersoldado. El resultado de esos experimentos termina en la creación de la primera versión de Hulk del Universo Ultimate, de color verde, que asesina a Richard y Mary Parker en su paso furioso por el laboratorio. Peter, todavía un bebé, se salva, puesto que Hulk revierte a Banner al darse cuenta de lo que ha hecho, y con ello podemos explicar la primera escena de Ultimate Team Up #3 a la que este cómic regresaba en su comienzo.

Lo siguiente que hace Nick Fury es infiltrarse en el Proyecto Arma X, solo para darse cuenta de lo que realmente está pasando allí, lo que le trae de vuelta a su pasado como conejillo de indias sometido a frecuentes torturas. Fury decide matar a todos los mandamases del proyecto y a los sujetos de sus experimentos, para evitar su sufrimiento, tomando la decisión de que nadie debe experimentar nunca más con humanos. El único en salvarse es T’Challa, a quien Fury salva puesto que le recuerda a sí mismo.

Lo último que vemos es al monolito conocido como el Vigilante apareciéndose delante de Sue Storm y advirtiéndole de que algo horrible va a ocurrir, comenzando todo con Rick Jones, un vecino de Peter Parker, brillando como una supernova en el jardín de su casa.

Esta serie, que introdujo en el Universo Ultimate a importantes personajes como T’Challa, Rick Jones o incluso Uatu (aunque jamás se le llamara así ni fuera antropomórfico) fue diseñada como el prólogo a Ultimatum, el evento del que hablaremos a continuación y que, como hemos mencionado antes, cambió el Universo Ultimate de cabo a rabo durante lo que a éste le quedaba de vida.

Ultimatum: El Fin del Universo Ultimate (o al menos, el primero de ellos)

Y llegamos por fin a Ultimatum, ese gran evento que estaba llamado a marcar un antes y un después en el Universo Ultimate, y que había ido precedido de la ya comentada Ultimate Origins.

La serie, pensada como un evento autocontenido (esto es, con muy pocos tie ins en otras series, que de hecho cuando existían exploraban las consecuencias de lo ocurrido) se compuso de cinco números (publicados entre Enero y Septiembre de 2009), escritos por el irregular Jeph Loeb y dibujados por David Finch.

En un Universo como el conformado por la Tierra 1610 en la que todo lo que ocurría, supuestamente, tenía consecuencias auténticas e irreversibles, la existencia de un gran crossover que involucrara a todos los personajes de este universo se antojaba como algo muy grande, puesto que era de esperar que más de un personaje muriera y que ello trajera grandes cambios.

Si bien no pocos personajes dijeron adiós a la vida tras este evento, resulta curioso que Brian Michael Bendis ya por aquel entonces jugueteara con la idea de matar a Peter Parker, convirtiéndolo en un mártir, una idea que finalmente abandonaría pero que, como veremos después, no dejó de rondar por su cabeza hasta que finalmente la llevó a cabo.

La campaña publicitaria que por Marvel fue desplegada para anunciar este evento resultó muy llamativa, comenzando un año antes en el final del octavo número de Ultimate Power que simplemente anunciaba “March on Ultimatum” (Rumbo a Ultimatum). El mismo año 2009, en prácticamente todas las series del Universo Ultimate, se incluía un anuncio que simplemente indicaba “Ultimatum” y en el que aparecía una lápida que decía 2000-2008, aludiendo al nacimiento del Universo Ultimate y a su inminente muerte.

No cabe duda de que, estando ante un sello secundario de Marvel cuyas ventas no iban bien en todas sus colecciones, la idea de cerrar el Universo Ultimate se planteaba como algo plausible, existiendo por tanto planes para ello, planes que encajaban perfectamente con lo que Jeph Loeb quería contar en Ultimatum.

Si todo iba bien, estaríamos ante un evento más de este universo, pero si las cosas no salían como Marvel quería, siempre podía suponer el broche de oro para este sello editorial.

Como preludio a esta serie no solo tenemos Ultimate Origins, sino a la propia The Ultimates, o más concretamente, al volumen tres de esta serie, escrito por el propio Jeph Loeb y dibujado por Joe Madureira, en el que Ultron había asesinado a la Bruja Escarlata, siendo Mercurio asesinado por Ojo de Halcón cuando interceptó a supervelocidad una flecha dirigida a su padre.

A pesar de que la mente detrás de todos estos sucesos había sido la del Doctor Muerte, esto no estaba tan claro para Magneto, quien loco de dolor por la muerte de sus hijos, robaba el Martillo de Thor, utilizando sus poderes mutantes para invertir la polaridad magnética del planeta Tierra.

Todo esto desencadenaba una fuerte Tempestad sobre Nueva York que inunda la ciudad entera, causando la muerte de millones de personas, entre ellos los mutantes Dazzler, Bestia y Rondador Nocturno.

Mientras los héroes tratan de reaccionar ante lo ocurrido, con Spiderman sobrepasado tratando de salvar a todos cuanto puede, en el caos reinante, La Mole mata a La Avispa y procede a comerse su cadáver, lo que desata la ira de Hank Pym que mata al pesado miembro de la Hermandad de Mutantes Diabólicos.

Mientras el Doctor Muerte, Zarda y Reed Richards deciden urdir un plan para rescatar a Nick Fury del Universo de Supreme Power donde está preso, una comatosa Susan Storm pierde el control de sus poderes.

Por si esto fuera poco, Valkyria, la novia de Thor, muere durante el caos desatado por Magneto, lo que motiva que el Dios del Trueno decida acudir al Valhalla para reclamar su alma, donde ve al Capitán América, porque éste aparentemente acaba de morir.

Para salvarlos a ambos, Thor tendrá que llegar a un acuerdo con Hela, Diosa Nórdica de la muerte, acuerdo cuyas consecuencias conoceremos más adelante y en otras series ajenas a Ultimatum.

El Profesor Xavier intenta razonar con un Magneto loco de dolor, y cuando el telépata compara a Erik con Hitler éste no aguanta más la situación y mata a Xavier.

Mientras tanto, Spiderman supuestamente yace muerto en el Sancta Sanctorum del Doctor Extraño a donde había acudido en busca de ayuda solo para verse envuelto en una explosión que tiene lugar dentro del místico hogar de Stephen Strange, cuando el Maestro de las Artes Místicas perece a manos de Dormammu.

Por otro lado, Los Ultimates y parte de La Patrulla X van por su lado buscando acabar con Magneto quien reina impasible desde una ciudadela flotante que él mismo se ha construido.

Esto supone la muerte de Ángel a manos de Dientes de Sable.

Adicionalmente, Magneto utiliza sus poderes para que el visor de Cíclope y el traje de Iron Man ataquen a Lobezno, distrayendo al mutante lo suficiente para que Magneto lo mate eliminando el adamantium de su esqueleto y dañándolo más allá de toda regeneración posible.

Sin embargo, la salvación llega gracias a Nick Fury. Y es que, utilizando un enlace mental creado por Jean Grey, Fury enseña sus memorias a Magneto, revelándole que los mutantes (tal y como vimos en Ultimate Origins) no son el siguiente paso evolutivo, no son un homo superior, sino el resultado de un experimento fallido que trataba de recrear sin éxito el suero del supersoldado.

Al darse cuenta Magneto de que su misión divina no es tal, decide devolver el magnetismo de la tierra a su estado normal, si bien Cíclope roto de dolor, decide matarlo.

Días después, Cíclope comparece en el Congreso para debatir en contra de una ley que permitirá el asesinato de todo mutante que sea avistado, lo que de hecho, termina con un tirador anónimo matándolo en el acto de un disparo en la cabeza.

En otra elipsis, vemos a La Cosa en Latveria, quien mata fríamente al Doctor Muerte, puesto que todo el caos de Ultimatum ha sido causado por sus engaños y planes egoístas.

Pero la paz no durará mucho tiempo, puesto que Mercurio aparece al final del evento vivo y coleando y sujetando el yelmo de su padre dispuesto a continuar lo que éste empezó mientras una misteriosa mujer le susurra al oído.

Si bien con esta viñeta tan impactante finalizaría el evento Ultimatum y con él, lo que podríamos definir como la primera temporada del Universo Ultimate, cuatro cómics más fueron publicados en forma de epílogo; explorando los mismos las consecuencias que Ultimatum había tenido en tres de las series principales de la Tierra 1610, Ultimate Spiderman, Ultimate X-Men y Ultimate Fantastic Four.

Comenzando por el trepamuros, dos números especiales titulados Ultimate: Spiderman Requiem con guion de Brian Michael Bendis y dibujo de Stuart Immonen, el que sería el segundo dibujante titular de la colección tras la larga estancia de Mark Bagley.

En dichos números, la trama abre con John Jonah Jameson devastado ante el caos que la ola Ultimatum ha traído a Nueva York, acabando con el edificio del Daily Bugle. Al haber visto en primera persona como Spiderman se jugó la vida tratando de salvar a tantos ciudadanos como fuera capaz, Jameson se da cuenta de su error, de que Spiderman nunca fue un delincuente, sino que de hecho, se trata de uno de los mayores héroes que jamás ha tenido la ciudad.

Al cotejar con Ben Urich que, si bien el edificio del Bugle no está operativo para publicar el periódico, la página web sí que lo está, Jameson se pone a escribir y decide realizar un artículo especial disculpándose con la ciudadanía por el trato dado a Spiderman durante estos años, ensalzando su figura como héroe en distintas catástrofes como el asalto de Madame Hydra contra Tony Stark o uno de los ataques de Hulk, historias ambas que pudimos ver en Ultimate Marvel Team Up.

Mientras escribe, Urich advierte a Jameson de que Spiderman ha muerto, por lo que el artículo se convierte en un obituario que finalmente no resultará tan catastrófico al revelarse en las últimas viñetas que Spiderman está vivo bajo unos escombros.

Seguimos con Ultimatum: X-Men Requiem, número especial con guion de Aaron E. Coleite y dibujo de Ben Oliver en el que los sucesos se sitúan justo después del evento, con Kitty Pryde llevando los huesos del brazo de Logan a la Mansión X y Hombre de Hielo, Jean Grey y Pícara rindiéndole homenaje. Poco Después, Bobby congela y destruye la mansión X, al darse cuenta de que ya no es su hogar, no puede serlo, puesto que el edificio se construyó como un lugar de paz para los mutantes, paz que estos nunca jamás volverán a conocer por culpa de las acciones de Magneto.

Finalmente, lo poco que queda del cuerpo de Lobezno es enterrado, levantándose una lápida para él y para el resto de mutantes caídos en la masacre, con personajes como el Capitán América, o incluso Mística y Dientes de Sable, acudiendo a presentar sus respetos.

Por último, nos queda por comentar Ultimatum: Fantastic Four Requiem, con guion de Joe Pokaski y dibujo de Robert Atkins, que igualmente arranca poco después del evento. Por un lado, Johnny Storm se lamenta de haber discutido con su padre poco antes de que la Ola de Ultimatum acabara con la vida de éste, al tiempo que rememora como Dormammu aprovechó el caos reinante para utilizar el fuego de Johnny como vía de escape al plano material para poder asesinar al Doctor Extraño antes de que el demonio fuera derrotado.

Por su parte, Reed, devastado, regresa con sus compañeros de equipo, lamentándose de que si Muerte no es detenido, seguirá haciéndoles daño una y otra vez, lo que sabemos que es utilizado por la Cosa como argumento para ir a Latveria y asesinar a Víctor.

Además, este número especial supone sino la despedida del grupo, que de hecho, no volvería a tener una colección propia en este universo, no al menos con el nombre Ultimate Fantastic Four. Y es que, en el entierro de Franklin Richards (padre de Johnny y Sue, no confundir con el hijo de Reed y Sue de la Tierra 616 que nunca llegó a nacer en la Tierra 1610), Johnny es apartado por su hermana, acudiendo la Cosa a SHIELD para alistarse como piloto, mientras que Reed regresa a casa de sus padres para comenzar una nueva vida.

Ultimate Comics: Una nueva forma de entender el Universo Ultimate

Si bien es verdad que al tiempo de planificar Ultimatum la idea de dar carpetazo a la Tierra 1610 pasó por la cabeza de Marvel Comics, la realidad es que finalmente, el evento solo supuso el final de lo que podríamos llamar la primera temporada de este universo definitivo, por lo que sus series más populares regresaban con renovada fuerza y ya, desde su portada, con un título que dejaba claro que todas ellas pertenecían a un sello común: Ultimate Comics.

Este banner acompañaba a la portada de cada serie y refrendaba aún más esa idea de que todo lo que pasaba en las series del Universo Ultimate tenía repercusión sobre otras colecciones, siendo la premisa, al ser siempre un máximo de cuatro las grapas las que se publicaban cada mes dentro de este universo, que el lector pudiera adquirir todas ellas sin un gran esfuerzo ni económico, ni de lectura.

Ultimate Comics: Spider-Man. Si algo no está roto, no lo arregles

Obviamente, la primera de esta series de las que debemos hablar es Ultimate Spiderman, renombrada como Ultimate Comics: Spider-Man, y que comenzaba con un nuevo número 1 a cargo de Brian Michael Bendis y de David Lafuente, quien sustituyó a Stuart Imonen que a su vez fue quien antes de Ultimatum recogió el relevo ilustrador que tan alto había dejado Mark Bagley.

En esta colección, que comenzaba con un primer arco argumental llamado “El Mundo según Peter Parker” la acción tomaba lugar seis meses después de la oleada aniquiladora de Magneto, con varios cambios en la vida de Peter.

En primer lugar, éste compaginaba sus clases de instituto y su vida como Spiderman con un trabajo basura en un burger que le ayudaba a colaborar con la Tía May en el pago de facturas y a costear su caro fluido arácnido.

En segundo lugar, Peter y Mary Jane habían dejado la relación de pareja de nuevo (algo que ya había ocurrido antes en la colección cuando Peter dejó a Mary Jane para no volver a ponerla en peligro y estuvo saliendo con Kitty Pryde hasta que dejó a ésta para volver con MJ de nuevo).

En esta ocasión, Peter ya arrancaba con una nueva novia que no era otra que Gwen Stacy. De este modo, la continuidad tradicional, una vez más, se asemejaba a la de este nuevo universo, pero en esta ocasión Gwen no había sido la primera y trágica novia de Peter, sino que era su tercera pareja, habiendo ya fallecido para después resucitar merced al simbionte de Matanza que corría por sus venas.

Por si esto fuera poco, y dado que la Ola Ultimatum había afectado profundamente en las vidas de muchos neoyorkinos que habían perdido a sus familias o incluso sus viviendas, nuevos inquilinos llegaban a la casa de los Parker, que ya de por sí estaba habitada por el propio Peter, Gwen (que se había quedado allí tras el asesinato de su padre con una madre que la había abandonado años antes) y May.

En esta ocasión Bobby Drake también conocido como el Hombre de Hielo de la Patrulla X y Johnny Storm, o lo que es los mismo, la Antorcha Humana de los Cuatro Fantásticos, pasaban a residir con los Parker, puesto que Peter era el único adolescente que conocían (tanto en su faceta civil como superheroica) fuera de sus respectivos grupos que habían sido disueltos tras la masacre llevada a cabo por Magneto.

Ello daba lugar a situaciones muy divertidas, convirtiéndose la colección en una especie de sitcom de compañeros de piso que, además, rendía homenaje a aquella añeja serie conocida en España como Spider-Man y sus Asombrosos Amigos que fuera emitida entre los años 1981 y 1983.

La serie seguiría esta divertida dinámica hasta que tuviera lugar el evento conocido como La Trilogía del Enemigo Definitivo, del que hablaremos largo y tendido más tarde, y en el que Spiderman tuvo un importante papel.

Además, otro gran evento, que marcaría el fin de la segunda temporada del Universo Ultimate tendría lugar y con Spiderman en el centro de todo. Este no era otro que La Muerte de Spiderman, que por supuesto, también recibirá un apartado propio en nuestro análisis dada la importancia que tuvo para la Tierra 1610, para Spiderman, y como fenómeno editorial.

Ultimate Comics: Avengers. Los Black Ops superheroicos de SHIELD

A nadie se le escapa que además de Ultimate Spiderman, el otro gran éxito de este universo previo a Ultimatum fue, sin duda The Ultimates, de Mark Millar y Bryan Hitch. La “ultimatización” de los héroes más poderosos de la tierra, reconvertidos en ídolos de masas financiados por el gobierno y completamente disfuncionales fue un éxito de ventas indiscutible que de hecho sirvió de punto de partida para llevar el concepto de Los Vengadores al cine para todos los públicos en el año 2012.

Por eso, y siguiendo la premisa que hemos mencionada antes, de no alterar aquella que ya por sí mismo funciona, y dado que el volumen tres de The Ultimates de Jeph Loeb y Joe Madureira apenas si gustó a los lectores, Marvel Comics decidió traer de vuelta a Mark Millar para hacer lo que mejor se le daba: Romper las normas.

De este modo llegó Ultimate Comics: Avengers, una colección en la que diversos héroes del Universo Ultimate formaban equipo para llevar a cabo aquellas misiones que los Ultimates por su cara pública no podían realizar. En sus filas, militaban algunos personajes que también estaban en el grupo principal, como el Capitán América, pero sin que su paso por dichas misiones dejara rastro alguno.

El primer arco argumental de dicha serie, con dibujo de nada más y nada menos que Carlos Pacheco, enfrentaba a Steve Rogers, Iron Man, Ojo de Halcón y otros, contra nada más y nada menos que Cráneo Rojo.

Sin embargo, este Cráneo Rojo no era el líder de la II Guerra Mundial que todos creíamos conocer por nuestro bagaje en el universo Marvel convencional, sino el hijo de Steve Rogers cuya existencia éste desconocía, que harto de vivir en un edificio militar y de estar constantemente sujeto a pruebas médicas, un buen día decidió arrancarse la piel de la cara, tatuarse una cruz gamada en la frente, y acabar con el orden establecido.

Si este arranque ya nos parecía alucinante, los siguiente seis números de la serie, con dibujo de Leinil Francis Yu traían de vuelta al Castigador (a quien ya habíamos visto brevemente en Spiderman) y al Motorista Fantasma para acabar con el que fuera el profesor universitario de Bruce Banner que le enseñó a crear la fórmula de Hulk, que había mejorado, siendo ahora un líder criminal que operaba en el narcotráfico.

Pero no se vayan que hay más. Mark Millar estaba desatado en esta serie, y decidió que los vampiros también serían una amenaza a tener en cuenta, por lo que infectó a la mayor parte del Triskelion y de los héroes de Nueva York en su siguiente paso por la colección con dibujo de Steve Dillon, en un fin de fiesta que daría lugar a grandes incidentes diplomáticos y que consistió en teleportar el edificio del Triskelion con sus infectados a Irak, donde la noche neoyorkina se convertía en sol abrasador.

Aquello además, lo llevaba a cabo un resolutivo Steve Rogers con el Martillo de Thor (o al menos, con una buena copia del mismo, la que perteneciera a Perun).

De este grupo se encargaba Gregor Stark el hermano mayor de Tony, creado expresamente para este Universo, que resultaba ser un perfecto perfeccionista además de un perfecto cretino que deseaba superar a su hermano en todo, con creaciones tan divertidas como el clon inteligente de Hulk, llamado Hulk Nerd que arrancó más de una sonrisa a los lectores del momento.

Ultimate X: Los X-Men más temidos y odiados que nunca

Mientras los Ultimate Avengers y los Nuevos Ultimates (de los que hablaremos un poco más adelante) gestionaban sus distintas misiones, estando abocados, cada vez más a un enfrentamiento entre ambos grupos, los mutantes no lo tenían nada fácil, pues a estos, como ya demostró el asesinato de Scott Summers en las postrimerías de Ultimatum se les consideraba responsables por parte de la población, de la masacre perpetrada por el amo del magnetismo.

Todavía sin serie regular propia, pero sin que Marvel quisiera desarrollar esta segunda temporada del Universo Ultimate dejando fuera a los mutantes, llegaba Ultimate X, una serie limitada de cinco números con guion del irregular Jeph Loeb y con dibujo de Arthur Adams que nos presentaba al nuevo Lobezno, hijo del anterior, llamado Jimmy Hudson, a un nuevo mutante alado que respondía al nombre de Derek Morgan y a Liz Allan, quien ya supimos en Ultimate Spiderman que era en realidad hija de la Mole y que tenía poderes ígneos.

Jean Grey, escondida bajo un pseudónimo, era la encargada de buscar a todos estos seres de increíbles poderes y reunirlos para hacer un frente común mutante y luchar por la supervivencia de los suyos, en una serie que no era muy buena, pero que resultaba lo suficientemente simpática y amable como para dejarnos con ganas de saber que más les ocurriría a los X-Men tras el reclutamiento llevado a cabo por Jean Grey.

Lo más interesante de este cómic, además del personaje de Jimmy Hudson que pasaba a ser el nuevo Lobezno, era que Liz Allan tenía un hermano que había heredado los poderes de su padre, llamado Teddy, que, harto de que todo el mundo a su alrededor siempre lo despreciara por su aspecto físico, había decidido, hacer algo con sus poderes, pero uniéndose a Mercurio (quien resultaba estar vivo) que retomaba el papel de villano que antes perteneciera a su padre.

Ultimate Comics. Iron Man. Las Armor Wars definitivas

Que nadie se asuste, que no vamos a hablar de la inexistente continuación del extraño Ultimate Iron Man de Orson Scott Card, sino de la historia en solitario protagonizada por Tony Stark que Warren Ellis y Steve Kurth llevaron a cabo justo después de Ultimatum.

Este breve serie de cuatro números, explicaba como Iron Man lidiaba con el trauma de haber sido él quien lanzara su rayo que causó la muerte de Lobezno controlado por Magneto) mientras que su tecnología estaba siendo robada y comercializada ilegalmente por terroristas que buscaban con ello fortalecer sus malvadas causas.

Una serie que no daba mucho más de sí, pero que resultaba muy entretenida y contribuía a poner al personaje de Tony en perspectiva para lo que pudiera pasar después.

Ultimate Comics: Captain America. La llegada de Nuke

Si el Vengador Dorado había tenido su serie en solitario, el Centinela de la Libertad no podía ser menos. Un Jason Aaron por entonces no tan conocido como ahora, con Ron Garney como dibujante, nos presentaba a un Steve Rogers que al comienzo de la aventura era secuestrado por Frank Simpson, conocido en la Tierra 616 como Nuke, y que aquí hacía las veces de un malogrado Capitán América que había operado bajo la administración Nixon cuando Rogers estaba todavía congelado en hielo.

El objetivo de esta mini serie no era otro que poner a Steve Rogers contra las cuerdas en sentido físico pero sobre todo moral, al explicarle Nuke (convertido en un terrorista) que su amada América de los años 40 hacía mucho que había abandonado el sueño americano, llevando a cabo horribles guerras como la de Vietnam o la de Irak.

Por supuesto, Steve terminaba por triunfar sobre el mal, manifestando que ya conocía todo aquello por haberlo estudiado, y que para él, el ideal de un Estados Unidos mejor del que tenían siempre debía ser preservado.

Ultimate Comics: Thor. El origen del Dios del Trueno Definitivo

Si la trinidad deceíta está compuesta por Batman, Superman y Wonder Woman, la vengadora, la forman Iron Man, el Capitán América y Thor, y por ello era lógico que en esta nueva temporada del Universo Ultimate, Thor también tuviera su serie en solitario.

La misma, estaba guionizada por Jonathan Hickman, que entonces no era tan conocido como lo fue posteriormente, pero que se forjó en Marvel con series como ésta, que estaba dibujada por el insigne Carlos Pacheco.

En ella se narraban los orígenes de Thor que gracias a la etapa fundacional de The Ultimates de Mark Millar y Bryan Hitch, ya sabíamos que había escapado de un psiquiátrico porque había sentido la llamada del trueno y de Odín, pero nunca supimos cómo ingresó allí, ni qué papel jugó el taimado Loki en todo ello.

Una historia que si bien apenas aportaba al Universo Ultimate como tal, resultaba escrita y dibujada con mucho oficio y se encuentra entre algunas de las mejores mini series de este universo.

Ultimate Comics: New Ultimates, el relevo de los Vengadores Definitivos

Si antes hablábamos de los Ultimate Avengers y de Mark Millar, diciendo que se encargaban de las operaciones encubiertas que el gobierno no quería encargar a los Ultimates por ser estos la cara pública del heroismo estadounidense, ahora tocaría hablar de, precisamente, qué ocurría con este grupo.

De esta forma llegaba New Ultimates, con guion de Jeph Loeb y dibujo de Frank Cho. En las páginas de esta serie limitada de tan solo cinco números, Thor, la Valkyria, Ka-Zar, y otros héroes menores se enfrentaban a orcos, goblins y otros engendros de Asgard comandados por La Encantadora en una serie que si bien no resultaba muy interesante, sí que era lo suficientemente entretenida, y que sentaba las bases para Vengadores vs Ultimates, el pequeño evento que daría cierre a las dos colecciones para volver a unificarlas en una y que además se entrecruzaría con La Muerte de Spiderman.

Sin embargo, antes de hablar de dichos eventos, tenemos que mencionar la importante Trilogía del Enemigo Definitivo.

La Trilogía del Enemigo Definitivo. El Gran Crossover del Universo Ultimate post Ultimatum

A lo largo de este trabajo ya nos hemos referido varias veces a que si algo hizo que el Universo Ultimate conectara con las nuevas generaciones de lectores de cómics de superhéroes del momento, además de el necesario reinicio de los personajes más populares de la Casa de las Ideas, sin duda esto fue el hecho de que las distintas series que se publicaban al mes eran entre tres o cuatro, un número muy reducido si comparábamos las publicaciones del momento de Marvel en su universo tradicional o de DC Comics.

Ello, junto con el hecho de que el Universo Ultimate, a pesar de mantener una continuidad muy sencilla y estructurada, contaba con no pocos relanzamientos situados en momentos clave de su publicación (como en este punto todas las colecciones iniciadas tras Ultimatum), hacía que para el lector fuera muy cómodo subirse al carro de la Tierra 1610.

Finalmente, y enlazando ya con los cómics objeto de este apartado, el Universo Ultimate no tenía muchos eventos, y cuando los tenía su cifra se alejaba mucho del clásico evento anual que Marvel llevaba imponiendo para su Tierra 616 desde los tiempos de Dinastía de M.

Además, estos eventos podían leerse con gran facilidad por sí solos, sin que tuvieran apenas tie-ins, y si es que estos existían, formaban parte de la colección de cada personaje de forma muy orgánica, hasta el punto de que con la lectura del tie-in en concreto no se hacía necesaria la lectura del evento.

Así ocurría con las tres sagas que componían la trilogía de Gah-Lak-Tus ya analizadas en esta monografía, con Ultimatum, y desde luego con la llamada “Trilogía del Enemigo Definitivo” formada por los siguientes cómics:

Ultimate Comics. Enemy (serie de cuatro números escritos por Brian Michael Bendis y dibujados por Rafa Sandoval, publicados entre Marzo y Julio de 2010).

Ultimate Comics. Mistery (serie de cuatro números también publicados en el año 2010 con el mismo equipo creativo).

Ultimate Comics. Doom (serie de igualmente cuatro números cuyos últimos capítulos ya entraban directamente en 2011, y que también estaba a cargo de Bendis y Sandoval).

Estos cómics, orientados como tres mini series consecutivas, en no pocas ocasiones han sido reeditados como si fueran parte de Ultimate Spiderman o incluso de Ultimate Fantastic Four, y es que, aunque los mismos implican al resto del Universo Ultimate, no cabe duda de que la importancia que en ellos tienen tanto Peter Parker como lo que quedaba del cuarteto fantástico es capital.

Lo que Brian Michael Bendis plantea aquí es la existencia de distintos ataques de supuesto origen alienígena, lanzados contra centros neurálgicos del Universo Ultimate, lo que lleva a la implicación de Mar Vehl, que seguía en el Proyecto Pegaso como espía Kree al servicio de la Tierra y de los Ultimates, dado el origen de la amenaza.

Estas amenazas eran investigadas por SHIELD, así como por Peter Parker y el único clon que le quedaba, Jessica Drew, hasta que se descubría que el origen de las mismas procedía de otra dimensión y que quien traía a dichos enemigos, el villano detrás de esta historia, no era otro que Reed Richards, quien fuera el líder de Los Cuatro Fantásticos del Universo Ultimate.

Pero.. ¿Qué pretendía Richards? ¿Por qué había llevado a cabo este ataque sin cuartel contra la tierra? La razón de todo ello era simplemente que una vez que la oleada Ultimatum azotó Nueva York, y Reed decidió abandonar su grupo superheroico, se dio cuenta de que el mundo no podía ser salvado una y otra vez tras las constantes amenazas que llegaban a éste, y que por ello, había que sanarlo desde dentro, tratando su enfermedad como si fuera un cáncer, con una fuerte quimioterapia que, si en el proceso dejaba millones de víctimas y ciudades destruidas, suponía un precio a pagar más que asumible.

Bendis, que puede gustar más o menos como guionista, pero que sabe enlazar muy bien las tramas que construye con elementos del pasado reciente, situaba el origen de estos pensamientos nihilistas del joven Richards en una viñeta muy concreta de la etapa de Millar en Ultimate Fantastic Four en la que Reed le decía a Susan Storm que quizás el problema del mundo fuera la humanidad.

Del mismo modo, enlazaba con el final de la trilogía de Gah-Lak-Tus de Warren Ellis, amenaza que si recordamos conseguía ser neutralizada gracias a un arma creada por el propio Reed consistente en universos en miniatura que creaban su propio Big Bang para atacar con la explosión al enjambre del coloso galáctico.

De este modo, y gracias a una continuidad retroactiva muy bien estructurada, Bendis lograba que fuera creíble que poco a poco Reed se hubiera convertido en un nihilista megalomaníaco, siendo la oleada Ultimatum la última gota que colmaba el vaso de su paciencia respecto de la humanidad, y lo que motivaba su gran ataque contra el Universo Ultimate.

Por supuesto, los héroes se enfrentaban a Reed, siendo la labor de Susan una de las más recordadas de este evento, consiguiendo superar su amor por el que fuera su novio y dirigiendo todo su poder contra él. La fuerza combinada de La Cosa, La Antorcha Humana, La Mujer Invisible, Spider-Man, los Ultimates y otros héroes de la Tierra 1610 lograba salvar el día, pero no sin que Reed escapara, prometiendo venganza contra sus antiguos compañeros de batalla.

Ello resulta curioso, porque quien aprovecharía esto para pasar de guionista proveniente del indie apenas conocido a figura capital en Marvel sería Jonathan Hickman, quien como analizaremos más tarde convertiría a este Reed villanesco en El Hacedor, uno de los villanos más temibles de todo el Multiverso (y personaje fetiche de Hickman) y de hecho, quien finalmente y en 2023, resucitara el Universo Ultimate que llevaba muerto desde 2015.

Con ello, Hickman haría lo que en otras dos ocasiones ya había hecho, mejorar y expandir un concepto introducido por Bendis, como ocurrió también con los Guerreros Secretos (en la versión del grupo creada por Bendis) o con los Iluminati.

Hickman ya estaba presente en Marvel antes de crear al Hacedor, como hemos visto en series como la ya comentada Ultimate Comics Thor, pero sería este hecho, al que luego nos referiremos más en detalle, el que haría que todas las miradas se volvieran hacia él.

Vengadores contra Nuevos Ultimates

En este punto de su historia, y tan solo cinco años antes de finalizar, cuestión que todavía no se sabía, el Universo Ultimate tenía claro que la mejor forma de incrementar ligeramente sus ventas (que a pesar del relanzamiento post Ultimatum ya no había recuperado ese esplendor que da la novedad) era seguir enlazando eventos autocontenidos que tuvieran lugar en algunas de sus colecciones.

Conforme a aquella premisa, nació Vengadores vs. Ultimates (Avengers vs. New Ultimates) mini serie de seis números que tuvo lugar en el año 2011 y que con guion de Mark Millar y dibujo de Leinil Francis Yu (que habían realizado juntos Ultimate Comics: Avengers, y que respecto de Millar suponía confiar en un autor fundamental para The Ultimates desde el origen de este universo) y que, como su propio nombre indicaba enfrentaba a los dos supergrupos que existían en la Tierra 1610: Los Nuevos Ultimates de Tony Stark, y el grupo de operaciones encubiertas formado por Gregory Stark (hermano de Tony) con el beneplácito de Nick Furia (que ya en Ultimate Avengers había logrado regresar del Universo del Escuadrón Supremo en el que estaba confinado) y que respondía al nombre de Vengadores.

Lo que Gregory Stark quería llevar a cabo, era una supuesta salvación del mundo, no de una forma tan nihilista y final como Reed Richards, pero sí dotando de supersoldados y hombres gigantes a la población de los países árabes sometidos a crueles dictaduras o a entre otros Estados, Corea del Norte, para que así estos se rebelasen contra sus tiranos.

Lo que ocurría, sin embargo, era que en realidad Gregory quería controlar al nuevo gobierno que surgiera de aquellos conflictos (que eran la forma de Millar de hablar de la Primavera Árabe que estaba teniendo lugar en ese mismo momento en el mundo real), para así vencer a su hermano Tony de una vez por todas, al que siempre había envidiado.

Si el lector detecta que algo de lo comentado aquí choca frontalmente con lo narrado en los cómics de Iron Man que escribiera Orson Scott Card, es porque como se explicó en el análisis de estos, los mismos habían sido sacados del canon del Universo Ultimate, haciendo un comentario socarrón Mark Millar por boca de sus personajes en Ultimate Avengers al manifestar que lo visto en aquellos tebeos no era sino una teleserie de mala calidad protagonizada por el Vengador Dorado.

Por supuesto, los Nuevos Ultimates (formados aquí por Thor, Ojo de Halcón, el Capitán América y Iron Man entre otros) no iban a permitir que los delirios de grandeza de Gregory Stark se hicieran realidad, lo que los enfrentaba al grupo formado por El Castigador, Máquina de Guerra, o Tyron Cash (Black Hulk, el maestro de Bruce Banner mencionado hace tan solo unas líneas) entre otros.

Sin embargo, un poco antes de que el enfrentamiento terminara con la victoria para el bando de los buenos, Spiderman veía como El Castigador estaba a punto de abatir al Capitán América con un rifle de francotirador, por lo que se interponía entre la bala y su objetivo, recibiendo un potente tiro en las tripas que se remendaba como podía con telarañas, un desagradable suceso que enlazaría este evento con el siguiente, uno de los puntos más candentes de la Tierra 1610: La Muerte de Spiderman.

La Muerte de Spiderman: El fin del personaje más icónico y querido del Universo Ultimate

Para entender la Muerte de Spiderman, tenemos que comentar varios aspectos previos del personaje tanto dentro como fuera de la ficción.

En este punto, año 2012, teníamos que entender que Spiderman estaba viviendo una época dorada conviviendo en su casa de Forest Hills con Gwen Stacy (con la que había estado saliendo para después volver una vez más con Mary Jane), Johnny Storm y Bobby Drake, y recibiendo entrenamiento de Iron Man, Thor y el Capitán América (a regañadientes de este último) para lograr ser algún día un héroe mejor que todos ellos.

Sin embargo, con el paso de los años se había fraguado muchas enemitades, algunas de ellas muy peligrosas, y Norman Osborn (que paradójicamente culpaba a Peter de la muerte de Harry a pesar de que había sido perpetrada por el propio Norman en forma de Duende, asesinando a su hijo al que había inoculado suero duende a traición) no olvidaba, por lo que resucitaba a Los Seis Siniestros, o a lo que quedaba de ellos, para que juntos lanzaran un último y final ataque contra Peter Parker.

El Doctor Octopus, que era uno de los primeros en ser llamado por Norman Osborn para ejecutar la venganza, decidía echarse para atrás, puesto que había cambiado su visión sobre Peter tras Ultimatum, lo que terminaba con su muerte a manos de Norman.

El resto, siendo estos Electro, el Hombre de Arena, el Buitre y Kraven el Cazador, junto con por supuesto, Norman como Duende Verde, se dirigían inmediatamente y tras escapar por enésima vez de la prisión de SHIELD contra la casa de Peter en Forest Hills, a donde éste llegaba como podía, con una herida de bala infringida por el Castigador en su intento de abatir al Capitán América.

El hecho de que la muerte de Spiderman tuviera lugar en este concreto momento editorial fue una jugada muy inteligente por parte de Brian Michael Bendis, que ya llevaba bastante tiempo jugando con esta idea y que casi había llegado a ejecutarla durante Ultimatum. Y es que, es difícil de entender en un universo como Marvel, sea éste Ultimate o la Tierra 616, que Spiderman se vea solo ante enemigos de tanto poder sin que nadie le ayude, pero si se crea un evento paralelo como lo era Vengadores contra Nuevos Ultimates que hacía que la plana mayor de la Tierra 1610 se encontrara ocupada, sin poder auxiliar a Spiderman, el caldo de cultivo era perfecto para llevar al trepamuros a la muerte.

Recordemos que ya en Ultimate Six, Norman Osborn había creado a los Seis Siniestros y había atacado la Casa Blanca, pero sus planes se veían frustrados no tanto por la labor de Spiderman, como por el papel que jugaron los Ultimates.

En cuanto a Bendis, el autor de Cleveland es padre de dos niñas adoptivas de raza negra, y desde hacía mucho tiempo llevaba jugando con la idea de un Spiderman Negro, y consideraba que aquello solo podía tener lugar en el Universo Ultimate, donde su libertad para jugar con el personaje era plena, y que además, para que aquello tuviera el suficiente impacto, tenía que hacerse tras matar al Peter Parker original.

La idea del Spiderman negro perseguía a Bendis desde que viera al actor Donald Glover en la serie Community con un pijama de Spiderman, y desde entonces no le había abandonado.

De este modo Peter (con una herida de bala en el estómago propiciada por el Castigador) se lanzaba a la batalla, conseguía con gran esfuerzo en unas escenas maravillosamente dibujadas por Mark Bagley, que volvía para la ocasión, acabar con todos los villanos que se le oponían, excepto con Norman, quien como Duende Verde se lanzaba a por Peter desatando todo su poder.

Peter, como último acto heroico y viendo que Norman se lanzaba contra su querida Tía May, lanzaba un camión cisterna contra Norman que explotaba acabando con el otrora líder de Oscorp y que en el proceso dejaba a Peter moribundo con esa ominosa frase que marcaría historia y que dirigía a May Parker: “No pude salvar al Tio Ben, pero pude salvarte a ti”.

Toda esta historia, en cuyo prólogo participaron David Lafuente, Sarah Pichelli y Chris Samnee como ilustradores, tuvo lugar en Ultimate Spiderman 151-160 (la colección había vuelto a su numeración original para anticipar lo que venía, que había sido ya anunciado por Bendis en redes sociales con su habitual estilo socarrón que nadie se tomaba en serio).

Pero aún quedaba una última pieza en el camino, y ésta fue Ultimate Fall Out, mini serie de seis números que actuaba como réquiem por Spiderman y que escribía Bendis, con la colaboración de otros autores como Nick Spencer y Jonathan Hickman, y en cuyo dibujo colaboraban según cada número, Mark Bagley, Gabriel Hardman, Steve Kurth, Sarah Pichelli, Luke Ross y Billy Tan.

En Fall Out, traducida en España como La Muerte de Spiderman: El Día Después, personajes como Kitty Pride, Nick Furia, o incluso Steve Rogers lidiaban a su manera con la muerte de Peter, celebrándose un concurrido funeral por su alma (ya con la identidad de Spiderman revelada al público al identificarse su cadáver) y con momentos desgarradores como aquel en el que la tía May abofeteaba al Capitán América por no haber acudido al rescate de Peter, quien lo idolatraba a pesar de que Rogers nunca creyó en él.

Y en el último número de Fall Out, Bendis y Pichelli presentaban a un Spiderman nuevo, vestido con un traje de Spiderman cutre que había sacado de una tienda de disfraces, y que unos meses después de la muerte del arácnido original aparecía para retomar el trabajo del trepamuros donde Parker lo había dejado.

Cuando la pelea terminaba, aquel misterioso lanzarredes se quitaba su máscara, y ante nosotros se revelaba el rostro racializado de Miles Morales, una de las últimas contribuciones de Brian Michael Bendis al Universo Ultimate y a Marvel en general, y quizás el personaje de este siglo que más famoso se ha vuelto a lo largo de los años, marcando un antes y un después en la cultura transmedia de nuestra era.

Miles Morales, el nuevo Ultimate Spiderman

Hablar de Miles Morales, es hablar de un personaje nacido en el año 2011 en el seno de la serie limitada Ultimate Fall Out que hacía las veces de requiem por la muerte del Peter Parker Ultimate y que ha supuesto un auténtico fenómeno de masas que excede con holgura el mundo del cómic superheroico.

Para entender dicho fenómeno, así como todo lo que tiene que ver con la gestación del personaje, es inevitable recomendar la obra de mi compañero y amigo Nacho Teso; Miles Morales: Cruzando el Mito Arácnido, en el que su autor desgrana todos los cómics en los que aparece el personaje, así como su importancia como fenómeno transmedia, una lectura que además de ser muy importante como complemento de lujo a este artículo, resulta un auténtico placer para quienes hemos tenido el honor de leerla.

Baste con decir por ahora que a catorce años de su creación llevada a cabo por Brian Michael Bendis y Sara Pichelli, Miles Morales además de haber protagonizado varios cómics del Universo Ultimate, y del Universo Marvel tradicional, ha aparecido en tres videojuegos de Play Station, ha protagonizado dos películas de animación (de gran recaudación en taquilla y de enorme reconocimiento entre el público con la tercera todavía en vías de estreno), ha aparecido en varias seres animadas y es a todas luces, el Spiderman de una generación.

Y es que, si cuando Peter Parker fue creado en 1963, buscaba empatizar con los lectores adolescentes del momento, al tratarse de uno de los primeros superhéroes de dicha franja de edad en protagonizar un cómic sin ser el sidekick de un héroe más maduro y adulto, esto mismo es lo que Bendis trató de hacer con Miles en el año 2011, algo que a todas luces consiguió.

Así, en el Siglo XXI, los lectores adolescentes y no tan adolescentes, empatizan mejor con un muchacho afrolatino de trece años que ha descubierto sus poderes arácnidos y que si bien, no es precisamente víctima de acoso escolar como si lo era Peter tanto en su versión original como en su versión ultimate, tiene problemas propios de su edad y de su desarrollo personal que no distaban mucho de los problemas del joven americano medio, que a día de hoy pertenece a un espectro mucho más amplio que el del hombre blanco heterosexual.

Tal fue su éxito e importancia, que cuando el Universo Ultimate estaba languideciendo, algo que trataremos un poco más adelante hacia el final de este artículo, la colección de Miles Morales era la única que aguantaba el tipo, manteniendo una calidad muy alta, hasta el punto de que fue uno de los personajes protagonistas del evento Secret Wars de 2015 de Jonathan Hickman y Esad Ribic que, entre otras cosas, dio carpetazo a la existencia de la Tierra 1610, y el único personaje, junto al Hacedor que pasó a formar parte del Universo Marvel tradicional tras quedarse huérfano de universo propio.

Tan pronto como apareció en Fall Out, Miles pasó a protagonizar su propia colección arácnida dentro del Universo Ultimate, la cual era simplemente Ultimate Spiderman, el volumen dos de ésta, en el que se nos explicaba cómo había adquirido sus poderes, algo que entroncaba directamente con el inicio de la colección del Ultimate Spiderman original.

De este modo, y tras darse cuenta Norman Osborn de que había sido su fórmula Oz, inoculada en una araña la que había dado sus poderes a Peter, durante años había tratado de replicar el mismo experimento una y otra vez, pero sin éxito.

Sería la araña número 42 la que finalmente tendría éxito, pero ésta no permanecería mucho tiempo en Industrias Oscorp, pues Aaron Davis, tío de Miles y experto ladrón de tecnología para seres mejorados que a su vez era una versión Ultimate de El Merodeador, robaba en Industrias Oscorp sin darse cuenta de que la araña número 42 se introducía en su mochila.

En una conversación con su sobrino, dicha araña mordía a Miles, y así nacía un nuevo arácnido en Nueva York, el cual además de tener los mismos poderes que Peter, era capaz de “volverse invisible” camuflándose con el entorno, y de inocular una especie de toque eléctrico paralizante en sus enemigos al que llamaba “Toque Venenoso”.

Sin embargo, no sería hasta meses después de haber obtenido sus poderes, lidiando con ellos como podía, que Miles decidiría hacer algo con ellos, deteniendo al Canguro en la ya conocida viñeta de Ultimate Fall Out y poco después a Elektro, lo que haría que Nick Fury se fijara en él y le diera un traje de Spiderman negro y rojo, considerándolo digno de suceder al tristemente finado Peter Parker.

Miles era muy parecido a Peter en muchos aspectos, como en las dudas que lo asaltaban a cada paso o en cómo afrontaba el clásico axioma del poder y de la responsabilidad, pero también era muy distinto a su predecesor en otras cuestiones.

Para empezar, Miles no era huérfano, ni era criado por sus tíos sino que lo educaban su madre Rio Morales, de origen puertoriqueño (auténtica declaración de intenciones que suponía que los padres de Miles decidieran darle el apellido materno) y su padre, Jefferson Davis, policía afroamericano de Nueva York.

Miles tenía un tío ya mencionado, Aaron Davis, el cual era un referente familiar muy importante en su vida, pero ni de lejos el que fue el Tío Ben para Peter. En primer lugar porque Aaron no había criado a Miles, y en segundo lugar, porque era un delincuente que no se hablaba con su hermano policía ni con su cuñada, convirtiéndose en una figura “guay” en la que Miles se fijaba para escapar de las tensiones menores del día a día que le producían el instituto y la familia.

En cuanto al número 42, éste no solo era el de la araña que picaba a Mies, sino el del número que Miles sacaba en el sorteo que le permitía acceder becado a una escuela privada para jóvenes superdotadas la Brooklyn Visions Academy, por lo que se convertía en un número muy importante para el personaje.

Por otro lado, el 42 es el número que encarna el sentido de la vida, según fue establecido por la divertida novela La Guía del Autoestopista Galáctico publicada en 1979 y primera parte de una saga escrita por el humorista Douglas Adams. Sin duda, y dada su edad, es muy posible que Bendis quisiera rendir un homenaje al trabajo de Adams, que supuso un referente culturar para él.

Tan pronto como Aaron se enteraba de que su sobrino era el nuevo Spiderman, dejaba de ser ese Tío Guay que Miles adoraba, y lo que hacía era chantajear a su sobrino con contar su secreto si no utilizaba sus poderes para ayudarlo en sus crímenes, lo que terminaba con una pelea entre ambos que como resultado y sin ser culpa de Miles, acababa con la muerte de Aaron Davis.

De este modo, el origen de este nuevo Spiderman también se unía así a la muerte del tío del personaje, pero con un significado mucho más oscuro y cruento que el de la muerte del Tío Ben.

Conforme avanzaba la serie, Miles cobraba más importancia como personaje, también en el resto del Universo Ultimate, permitiéndole codearse con el Capitán América o con Iron Man, formando parte de los Ultimates en algunas ocasiones, y afrontando la pérdida de su madre a manos del simbionte Veneno, lo que añadía a su historia un drama que lo hacía más cercano a Peter Parker.

Para Miles, ser Spiderman no solo significaba ayudar al prójimo, sino lidiar cada día con el ominoso legado de Peter Parker, que había muerto salvando la ciudad y que se había convertido en el imposible ejemplo a seguir de un Miles que además era dos años más joven que Peter cuando obtenía sus poderes.

No obstante, conforme avanzaba la colección, y tras dejar Miles de ser Spiderman durante un año en un claro homenaje al mítico Spiderman No More de John Romita, Peter Parker volvía de entre los muertos (un regreso que sin estar mal escrito nunca terminó de ser creíble, teniendo que ser cerrado ya fuera del Universo Ultimate en la serie Spider-Men II), decidiendo dejar de ser Spiderman y pasar su manto a un Miles que ya contaba con el beneplácito de la Tía May, Mary Jane y Gwen Stacy, aderezado todo ello en una batalla final contra Norman Osborn, que también había conseguido eludir a la muerte.

Miles, antes de mudar de universo, conocía al Peter Parker, al original en su sempiterna treintena, en Spider-Men, una serie de Brian Michael Bendis en la que ambos personajes viajaban al universo del otro, lo que le sirvió para tener un mentor que le ayudara a posteriori una vez que Miles pasó a formar parte de la Tierra Primordial en la que además, tenía y tiene varias series propias.

Quién le iba a decir a Brian Michael Bendis, que aquella visión que tuvo de un Spiderman negro cuando vio al actor Donald Glover vestir un pijama de Spiderman en Community, terminaría por significar tanto para la comunidad de dentro del cómic y de fuera de él, siendo de hecho algo con lo que el propio Glover siempre se ha mostrado colaborador, habiendo interpretado brevemente a Aaron Davis en Spiderman No Way Home y en Spiderman: A través del Spiderverso.

Los Ultimates de Jonathan Hickman: La llegada del hacedor

Mientras el Universo Ultimate lidiaba con la trágica muerte de Spiderman, las distintas series en las que se estructuraba este universo debían de continuar, y Jonathan Hickman como guionista, fue el elegido para iniciar la nueva etapa de The Ultimates con un gran enfoque que pondría el primer peldaño de lo que sería uno de los personajes más importantes no solo del Universo Ultimate sino, posteriormente, del Universo Marvel convencional: El Hacedor.

El dibujo fue llevado a cabo por Esad Ribic, en lo que sería la primera colaboración entre dicho ilustrador y Hickman pero no la última, ya que poco después, ambos llevarían a cabo Secret Wars, el evento Marvel de 2015 que fue fundamental para la editorial y, como veremos, también para el Universo Ultimate.

Al Reed Richards ultimate que pasaba de ser un héroe adolescente a un cruel villano con aspiraciones mesiánicas y eugenésicas ya lo habíamos conocido en la genial Trilogía del Enemigo Definitivo guionizada por Brian Michael Bendis, pero sería Jonathan Hickman quien rescataría este concepto y lo mejoraría como poco después hizo en otras ocasiones con otras ideas del escritor de Cleveland, como los Guerreros Secretos del Siglo XXI o Los Iluminati.

En esta ocasión, The Ultimates comenzaba con nuestro planeta amenazado por varias crisis en varios frentes, que dejaban a Thor, Iron Man, el Capitán América (descreído y que había vuelto a ponerse el uniforme de las barras y estrellas muy a regañadientes, puesto que había renunciado a su puesto tras la muerte de Peter Parker de la que se consideraba responsable) y otros personajes incapaces de reaccionar junto con SHIELD ante los distintos golpes que iban llegando de todos lados.

Pero el peor de todos ellos era sin duda Reed Richards, quien rebautizado como el Hacedor, había llegado de un viaje de cientos de años en el futuro con una nueva civilización creada por él y llamada La Ciudad para acabar con la Tierra tal y como era conocida, sustituyéndola por su idea de sociedad perfecta.

Reed aquí ya resultaba mucho más amenazador que antaño, habiéndose desprendido de sus gafas y con un casco que le tapaba media cara y que ocultaba un ojo muerto y un cerebro deforme y estirado para poder acoger todo el conocimiento que había adquirido durante los siglos transcurridos.

Hickman se convertía así en el padre adoptivo del Reed Richards malvado, personaje que tras este cómic tendría gran importancia y que pasaría así a formar parte del top de villanos más temibles de Marvel Comics.

De hecho, la situación se salvaba por muy poco, y dejaba un Washington DC inexistente, con el Presidente de los Estados Unidos muerto, con un panorama con el que tras esta breve etapa de doce números tendría que lidiar Sam Humphries, guionista de la siguiente fase para estos personajes.

Hickman, en estos años, no solo desarrolló esta etapa de un año de los Ultimates, sino que, igualmente guionizó (con dibujo de Rafa Sandoval) una mini serie de cuatro números protagonizada por Ojo de Halcón, Ultimate Comics: Hawkeye, cuyos hechos entroncaban directamente con lo narrado en sus Ultimates.

Aquella serie, protagonizada por el famoso arquero marvelita, no era gran cosa, pero servía para despejar la siempre existente duda, al menos en el Universo Ultimate, de si Ojo de Halcón tenía o no poderes, ya que Hickman narraba como Clint Barton había sido sometido a un experimento por parte de SHIELD que había convertido su visión en una especie de telescopio humano.

Ultimate X-Men: El genocidio del homo superior

En lo que se refiere a los X-Men, los que otrora fueran los alumnos más aventajados de la Escuela Xavier para jóvenes talentos, se encontraban como ya sabemos desde Ultimatum y merced a la ya comentada serie limitada Ultimate X, en la clandestinidad, ya que el gobierno estadounidense había iniciado una caza contra el homo superior a resultas de los desmanes cometidos por Magneto.

Pues bien, los encargados de la nueva etapa de Ultimate X-Men dentro de este complicado contexto no serían otros que Nick Spencer (Spiderman, The Fix) quien como Jonathan Hickman por aquel entonces todavía no era tan conocido dentro de Marvel pero lo hizo lo suficientemente bien con el Universo Marvel como para pasar a series de más empaque dentro de la editorial; y Paco Medina (Academia X, Agentes de S.H.I.E.L.D.).

Lo que Spencer y Medina llevarían a cabo no sería otra cosa que continuar con lo ya visto en Ultimate X, con el grupo de Jean Grey (bajo el pseudónimo de Karen Grant), Jimmy Hudson, Derek Morgan, Liz Allan y Kitty Pride luchando por su supervivencia en un mundo que ahora más que nunca, los temía y odiaba.

En el otro lado de la ecuación se encontraba Mercurio, quien influenciado por el espíritu de la Bruja Escarlata trataba de suceder a su padre, llevando a los mutantes al lugar que les correspondía como raza superior, por mucho que se hubiera descubierto que no eran sino un creación del homo sapiens.

Sin embargo, Mercurio erraba en sus cálculos a la hora de buscar la solución final para los humanos y por error, lanzaba a toda una legión de centinelas Nimrod contra los mutantes a los que tanto quería beneficiar.

Como dato curioso para esta serie, la misma dejaba entrever que tanto Magneto, como Charles Xavier habían vuelto a la vida, y que las versiones ultimate de Mr. Siniestro y Apocalipsis tendrían mucho que decir en el futuro.

Sin embargo, la llegada del crossover del que vamos a hablar a continuación, y las bajas ventas a las que en general (con la honrosa excepción de Ultimate Spiderman) se estaba enfrentando el Universo Ultimate hicieron que todo aquello quedara sin desarrollo, con interesantes tramas abiertas que nunca veríamos cerrarse.

Divididos Caemos, Unidos Resistimos, el crossover que unía los destinos de los mutantes, los Ultimates y Spiderman

Una vez que tanto Nick Spencer en Ultimate X-Men, como Jonathan Hickman en The Ultimates, como Brian Michael Bendis en Ultimate Spiderman habían sentado las bases de un Universo Ultimate en el que los centinelas Nimrod aniquilaban mutantes a diestro y siniestro con Washington D.C. destruido y el Presidente de los Estados Unidos muerto por obra y gracia del Hacedor, con Miles Morales haciendo lo que podía como Spiderman para salvar el día, llegaban una serie de cómics que unían las tres colecciones en lo que sería el crossover titulado Divididos Caemos, Unidos Resistimos.

Decimos crossover porque no hablamos de un evento. En efecto, Divididos Caemos, Unidos Resistimos, no era una colección en sí misma a la que el lector pudiera acceder, si no una trama transversal que afectaba a todo el Universo Ultimate y que podía ser leída en sus distintas colecciones.

En lo que a The Ultimates se refería, habiendo relevado Sam Humphries a Jonathan Hickman, en las páginas de esta serie sería en las que se rescataría como nueva amenanza a afrontar, al hijo que Thor y Hela gestaron durante Ultimatum, como pago exigido por la diosa de la muerte asgardiana para que Thor escapara de Hel con el Capitán América.

En el caso de Ultimate Spiderman, y como así sería hasta el final de este universo y más allá, Brian Michael Bendis seguía a cargo de Miles Morales, al tiempo que Brian Wood se hacía cargo de los mutantes.

La situación de caos absoluto hacía que Estados Unidos estuviera sumido en un clima de guerra civil, necesitándose líderes fuertes para afrontar la crisis venidera.

De este modo, todo se saldaba con la ayuda de Steve Rogers, quien decía hacer más por su nación convirtiéndose en el nuevo Presidente de los Estados Unidos (en una icónica viñeta que casi calcaba el discurso con el que Roger Stern le hizo negarse a aceptar tal honor en los años ochenta), al tiempo que Kitty Pryde decidía dejar de huir y se alzaba como la nueva líder de los mutantes, dispuesta a luchar por los suyos desde su nuevo paraíso acordado con el gobierno Estadounidense: Reserva X.

Ello abriría otra retahíla de problemas para los mutantes que Wood trataría con no poco acierto en su etapa al frente de la serie, puesto que Jean Grey consideraba que Kitty no era apta para liderar a los mutantes y desde las naciones gemelas de Tian comenzaba una ofensiva contra Kitty que terminaría con la victoria de la segunda a un alto coste para el homo superior.

Por si esto fuera poco, Miles Morales se enfrentaría a la pérdida de su madre a manos del renacido simbionte Veneno, lo que le llevaría a colgar su traje durante un año en lo que seria una clara reinterpretación del mítico Spiderman No More de John Romita Jr., al tiempo que una nueva versión de Kang el Conquistador (que en realidad resultaba ser una versión futura de Susan Storm) llegaba dispuesto a hacerse con las Gemas del Infinito y con el control del universo en los olvidables The Ultimates de Joshua Fialkov y Carmine Di Giandomenico.

Cataclismo: El Último Gran Evento del Universo Ultimate

Y llegamos a otro de esos eventos en los que el Universo Ultimate se enfrentaba a su extinción total, como ya ocurriera en Ultimatum, pero por desgracia, con una clara vocación de impresionar al lector que dejaba claro que la Tierra 1610 ya no era lo que fue, necesitando de constantes conflictos a gran escala para que los lectores no se olvidaran de ella.

Y es que, no hay que olvidar que Ultimatum llegó en un momento de muy buena salud del Universo Ultimate, ocho años después de la creación de éste, mientras que Cataclismo llegaba en el año 2013, tan solo cinco años después de Ultimatum y veinticuatro meses después de la muerte de Ultimate Spiderman, un suceso que si bien no supuso el fin del Universo Ultimate ni una amenaza a gran escala, sin duda, motivó un antes y un después para este universo alternativo con el relanzamiento de todas sus colecciones.

Pues bien, Cataclismo llegaba como una especie de nuevo ultimatum para el Universo Ultimate motivado por la fusión de el enjambre Gah Lak Tus que ya habíamos conocido en el lejano 2004, con el Galactus de la Tierra 616 quienes unían sus esfuerzos para acabar con el Universo Ultimate.

En el transcurso de la trama, Miles Morales y El Hacedor unirían fuerzas para buscar la forma de acabar con tan grave amenaza con un viaje express a la Tierra 616 que terminaba por otorgar a Kitty Pryde el poder necesario para enfrentarse al Galactus fusionado y salvar el día.

Sin embargo, a resultas de todo aquello Thor y el Capitán América desaparecían en combate, lo que dejaba al Universo Ultimate desprovisto ahora sí, de prácticamente todas sus figuras tomadas de sus homólogos clásicos (ya no existía Peter Parker a pesar de su resurrección, ni Scott Summers, el Profesor Xavier, Magneto y un largo etcétera de personajes que habían muerto o simplemente desaparecido), haciendo descansar el futuro de este universo tantas veces reiniciado en los hombros de personajes de reciente creación o en las pocas versiones ultimate que existían de otros personajes.

Editorialmente, Cataclismo funcionaba de forma muy similar a Ultimatum. Y es que, al evento principal, de cinco números, de Brian Michael Bendis y Mark Bagley, con la colaboración de otros dibujantes, lo complementaban miniseries que tenían lugar tanto en Spiderman, como en The Ultimates como en Ultimate X-Men que, en los tres números de los que se componían cada una ampliaban lo que el evento significaba para cada uno de los personajes dle universo Marvel definitivo.

Año 2014-2015: El Principio del Fin para el Universo Ultimate

En este apartado hablaremos de las últimas series que se desarrollaron en los dos últimos años de vida del Universo Ultimate, esto es, entre 2014 y 2015. Quizás cada una de ellas merecería un apartado a parte, pero dados los pocos números que conforman cada una, así como su baja calidad, creemos que es más lógico hablar de estas series como un todo.

No obstante, apenas diremos nada sobre Ultimate Spiderman, y es que, esta serie, como ya hemos comentado en alguna ocasión a lo largo de este artículo, fue la única que siguió vendiendo bastante bien hasta el final de este universo, con Brian Michael Bendis a los mandos de la misma y un final abrupto en el que Miles quedaba en manos del Doctor Muerte, gracias a Hydra y a la traición de la que era su novia, una trama que nunca llegaría a cerrarse por la llegada de cierto evento multiversal Marvel que cambiaría todo para este universo.

Como ya ocurriera con Ultimatum, o con La Muerte de Spiderman, Cataclismo supuso (una vez más) el relanzamiento de la línea Ultimate con nuevas series y nuevas colecciones.

De este modo, tanto los Ultimates como Los Cuatro Fantásticos y Spiderman eran relanzados con nuevos números uno. En este caso, los mutantes quedaban fuera de este nuevo relanzamiento, por lo que su historia dentro del Universo Ultimate terminaba con el enfrentamiento entre Tian y Reserva X, Jean Grey y Kitty Pryde, por el liderazgo del Homo Superior.

En cuanto a Los Cuatro Fantásticos, el experimento a realizar por parte de Marvel resultaba, cuanto menos, curioso. Si recordamos el inicio de este extenso artículo, Ultimate Fantastic Four de Brian Michael Bendis y Mark Millar había dado inicio a la versión definitiva de la Primera Familia, con una colección de bastante duración (cuarenta y nueve números) en la que participaron otros guionistas sucesores de Millar, como Mike Carey, que finalizó en Ultimatum, tras el importante paso del cuarteto fantástico por la trilogía de Gah Lak Tus y sin olvidar la participación de dichos personajes en la Trilogía del Enemigo Definitivo, en Ultimate Spiderman, en Los Ultimates de Joshua Fialkov y, por supuesto, en Cataclismo.

Pues bien, con la colección original de Ultimate Fantastic Four olvidadísima tras seis años sin que ésta fuera retomada llegaba Ultimate FF, siglas que servían tanto para Fantastic Four (Cuatro Fantásticos) como para Future Foundation (Fundación Futuro), el grupo de investigadores y estudiantes que en la Tierra 616 fundara Reed Richards dentro del Edificio Baxter.

En este caso, con Johnny Storm recuperándose de sus heridas sufridas durante la debacle de Las Gemas del Infinito, Tony Stark (único Ultimate original que todavía pervivía en este Universo ya que Bruce Banner tras Ultimatum perdió la poca popularidad que le quedaba en su versión Ultimate), Sam Wilson y Susan Storm (que ya estaba felizmente casada con un Ben Grimm que conservaba sus poderes pero no así su aspecto rocoso) creaban la Fundación Futuro con el fin de enfrentarse a los distintos problemas que el multiverso les brindaba. A lo largo de seis números, estos personajes se enfrentaban a Namor, al Doctor Muerte (en versiones Ultimate de los mismos que resultaban no ser exáctamente las que conocíamos) e incluso a la versión porcina de Miles Morales (procedente del mismo universo que Peter Poker, Spider-Ham), sin olvidar por supuesto un encuentro con el Hacedor.

La serie estaba escrita por Joshua Fialkov y dibujada por Mario Guevara y André Araujo y no pasó de su primer arco argumental contado en esos seis números que, por lo menos terminaban cerrados. Y es que, esta serie no gustó lo suficiente como para que fuera debidamente renovada, terminando así la aventura de lo poco que quedaba del cuarteto fantástico en el Universo Ultimate.

Finalmente, y antes de pasar al último apartado, ya por fin, de este artículo, toca hablar de Los Jóvenes Ultimates, una serie de doce números (divididos en dos arcos argumentales) con guion de Michael Fiffe y dibujo de Amilcar Pinna, en sus primeros seis números para después pasar, en los seis siguientes, al guion de Joshua Fialkov y al dibujo de Ginannis Milogiannis, todavía con Amilcar Pinna en algunos números.

Titulada All New Ultimates en USA, esta serie nos contaba cómo Miles Morales, Bomba, Capa, Puñal, Spiderwoman y Kitty Pryde decidían dar un paso al frente y crear su propio grupo de Ultimates ante la disolución de los anteriores por desaparición/muerte/retirada de sus miembros.

El concepto resultaba interesante, puesto que se apoyaba en lo que en su momento fueron Los Jóvenes Vengadores para la Tierra 616 y en otros tantos supergrupos adolescentes que tanto Marvel como DC habían tenido a lo largo de sus muchas décadas de historia pero, por desgracia, el desarrollo dejaba bastante que desear.

A lo largo de los doce números que dura la colección, que por tanto, tuvo un año de vida, estos nuevos Ultimates se enfrentan a las bandas callejeras que infestan Nueva York con enredos amorosos de por medio.

Estas tres series, Ultimate FF, Jóvenes Ultimates y el relanzamiento de Ultimate Spiderman fueron las tres últimas balas que Marvel sacó de su recámara para de algún modo lograr recuperar la confianza perdida en un Universo que desde la Muerte de Spiderman solo se había desinflado, sin recuperar jamás la gloria de antaño.

Las historias que contaban no eran especialmente originales ni atrayentes, tampoco estaban escritas con mucho oficio y, desde luego, contaban con un dibujo bastante convencional que no terminaba de destacar.

Todo ello, obviamente refiriéndonos tanto a Ultimate FF como a Jóvenes Ultimates, ya que en el caso de Ultimate Spiderman, la serie siguió siendo igual de buena que desde su comienzo, con un Miles Morales que sería lo único rescatable de este Universo Ultimate en extinción, como veremos a continuación.

Ultimate End. El Fin del Universo Ultimate

Y llegamos al final de este artículo, puesto que el Universo Ultimate en el año 2015 terminó, y no solo editorialmente, puesto que Ultimate End fue la última serie de cómics en salir con este sello, sino porque la Tierra 1610 quedaba extinguida.

¿Cómo se orquestó todo ello? Para responder a esta pregunta tenemos que hablar, por supuesto de los cómics de la línea Ultimate y de Brian Michael Bendis y Mark Bagley pero también de Jonatan Hickman, Esad Ribic y de sus Guerras Secretas.

Empezando por este último, conviene recordar al lector que en el año 2015 tuvo lugar Secret Wars, un evento Marvel llevado a cabo por los mencionados Jonathan Hickman y Esad Ribic mediante el que el Doctor Muerte salvaba al multiverso de la extinción llevada a cabo por los Todopoderosos creando Mundo Batalla, un único universo compuesto por retazos de los demás, en el que Muerte gobernaba como Dios y Emperador.

Todo lo que no formaba parte de Mundo Batalla se había extinguido con el ataque de los Todopoderosos, si bien al final de Secret Wars y con ayuda de Miles Morales, el Hombre Molécula y Franklin Richards, se creaba un nuevo multiverso bastante parecido al anterior con la diferencia de que en él, ya no existían algunos universos que sí que formaban parte del complejo cosmos marvelita antes del evento.

El Universo Ultimate era uno de estos universos. El ataque de los Todopoderosos lo había borrado del mapa y nunca jamás volveríamos a saber de él, por lo que todos sus personajes, con excepción de Miles Morales, el Hacedor, Jimmy Hudson y la familia y amigos de Miles se podían dar por muertos.

Para explicar todo esto, había que acudir en primer lugar al principio de Secret Wars, al número 0 de la serie, en el que veíamos como a resultas de las incursiones (choques entre distintos universos que Jonathan Hickman llevaba narrando desde su larga y disfrutable etapa en Los Vengadores) la Tierra 616 y la Tierra 1610 se estaban acercando la una a la otra, condenadas a su destrucción mutua salvo que una de las dos acabara con la otra.

Cuando los distintos héroes de una y otra tierra estaban buscando soluciones al conflicto multiversal, el Doctor Muerte conseguía salvar al multiverso creando Mundo Batalla y extinguía el Universo Ultimate, si bien una nave especial tripulada por personajes de la Tierra 616 (Jane Foster como Thor, Reed Richards, Pantera Negra y Star-Lord) y Miles Morales conseguía escapar de todo aquello, llegando a la ilusión creada por Víctor Von Muerte con pleno conocimiento de qué era lo que había pasado en realidad.

Por su parte, villanos como Thanos, el Cisne Negro (personaje creado por Hickman para su etapa en Los Vengadores) o el Hacedor entre otros, también conseguían sobrevivir, creándose así un conflicto entre los dos grupos de héroes y villanos que no pertenecían a Mundo Batalla, el Doctor Muerte y los propios habitantes de Mundo Batalla.

Ello explicaba que al final del evento personajes como el Hacedor o Miles Morales sobrevivieran a la extinción de su universo, encontrando un nuevo hogar en la Tierra 616 renombrada como Tierra Primordial (denominación que ha caído en desuso por no haber logrado calar jamás entre el fandom ni ser promocionada lo suficiente por Marvel como editorial).

Y es que, lo que estaba claro es que puede que el Universo Ultimate ya no vendiera lo suficiente, puede que fuera gran idea que había muerto de éxito y a la que había que dar el tiro de gracia, pero no se iba a prescindir de aquellos personajes o conceptos que sí que tenían popularidad entre los lectores y que funcionaban comercialmente, pasando los mismos al Universo Marvel tradicional.

Pues bien, dado que aquella incursión entre la Tierra 616 y la Tierra 1610 de la que hemos hablado hace muy poco, marcaba el final del Universo Ultimate, Marvel decidió que los fans de este universo merecían una explicación un poco más larga de cómo se acababa con este universo tras quince años de existencia, y para ello llegó la serie Ultimate End, miniserie de seis números que estaba llevada a cabo por nada más y nada menos que Brian Michael Bendis y Mark Bagley.

Y es que, era lógico y justo que aquellos que habían formado el dúo creativo más reconocido del Universo Ultimate (con permiso de Mark Millar y Bryan Hitch) desde el comienzo de éste, fueran también quienes se despidieran del mismo.

Sin embargo, y dejando el magnífico trabajo de Bagley a un lado, puesto que la calidad de su dibujo no es cuestionable, lo que nos encontramos en Ultimate End no es sino un auténtico despropósito.

En lugar de realizar una serie que ponga el foco en sus personajes y en cómo estos viven el último día de su universo y por tanto de sus vidas y de las de todo aquello que conocen, lo que tenemos es un comité de emergencia reunido por Nick Fury en el que los distintos héroes que todavía quedaban en el Universo Ultimate, debatían cómo afrontar el problema de la incursión de la Tierra 616. Y la solución no era otra que una sucesión de insoportables frases entre personajes en los que se demostraba nula empatía ante una situación tan grave y muchas ganas de pasar a la acción con la obligada ensalada de tortas habitual.

El final de la serie era abrupto, con la batalla entre los héroes de ambos universos que finalmente no se daba (con el Hulk del Universo Ultimate que de repente y sin explicación reaparecía solo para enfrentarse a Doc Green, el Hulk del momento editorial de la Tierra 616 del año 2015) y los personajes de la Tierra 1610 mirando hacia arriba para ver como el apocalipsis se apoderaba de su Universo, borrándolo de la existencia.

Un final muy indigno para un universo que no solo fue sobresaliente en la mayoría de sus series hasta el año 2012, sino que marcó la forma de hacer cómics y de entenderlos en Marvel, que como editorial tomó muchas referencias del Universo Ultimate para los eventos que tuvieron lugar desde el año 2005 y que marcaron la hoja de ruta del Universo Marvel tradicional.

Sin emoción, sin empatía y sin cariño, desaparecía el Universo Ultimate de nuestras vidas. Por la puerta de atrás y sin que apenas nos diéramos cuenta.

Sin embargo, no todo estaba perdido. Como hemos explicado, Miles Morales y el Hacedor pasaban a la Tierra Primordial. El primero, junto con su familia y amigos para protagonizar su propia serie arácnida guionizada en su primera etapa por Brian Michael Bendis hasta que éste abandonara Marvel Comics por DC Comics en 2017. El segundo, para ser utilizado como villano en las sombras en diversas series, como Los Nuevos Vengadores de Al Ewing o el Veneno de Donny Cates.

Jimmy Hudson también sobrevivía, formando parte de una alineación de los X-Men compuesta por miembros de distintos tiempos y universos, pero parece que este personaje está en la actualidad bastante olvidado por lo que, salvo que haya cambios o nuevas ideas al respecto, podemos darlo por muerto.

Con el tiempo llegaría el año 2023, y con él, el nacimiento del nuevo Universo Ultimate, gracias a la serie introductoria Ultimate Invasion de Jonathan Hickman y Bryan Hitch que contaba como El Hacedor escapaba de la prisión en la que los Vengadores lo habían metido por sus crímenes. Al fugarse, el Hacedor buscaba recrear su universo de origen.

Solo que este nuevo universo que nacía de la maquiavélica mente de este Reed Richards villanesco que tanto nos gusta no era la Tierra 1610 sino la Tierra 6160 (una especie de acrónimo numérico entre Tierra 616 y Tierra 1610) y por tanto un nuevo Universo Ultimate distinto del que conocíamos previamente.

A día de hoy, y a fecha de publicación de este artículo el Nuevo Universo Ultimate cuenta con sus propios Ultimates, sus X-Men, un Lobezno y un Pantera Negra con series propias y un nuevo Spiderman, todos ellos con un enfoque muy distinto al que tuvieran en el Universo Ultimate original y dentro de un sello que aunque lleve el nombre Ultimate en sí mismo, y esté compuesto por, en su mayoría, series de cómics muy interesantes, no tiene nada que ver con el Universo Ultimate tradicional.

Un Universo Ultimate que nació en el año 2000, murió en el año 2015 y que nos dio mucho a no pocos lectores, siendo sus cómics los culpables para quien esto escribe, de que a día de hoy lea y adquiera cómics con asiduidad y escriba en esta página web.

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12 Comments
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AlbierZot
AlbierZot
Lector
26 julio, 2025 10:31

Gran repaso. A mí lo ultimate en tanto Elseworlds me mola. Como campo de pruebas para jubilar personajes y conceptos 616 me repatea. Nuevos aportes Bien. Reciclados Mal. Y el universo Ultimate es un batiburrillo de ambos. Ergo Mal. Siempre que una idea Ultimate puede ser aplicada al 616 se muere un gatito.

Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
26 julio, 2025 11:08

Lo de «dulce y sosa» Gwen me ha dolido XD
No, en serio, esa primera Gwen de Lee y Ditko era de armas tomar, es después cuando Romita suavizará su carácter.

Ultimate Spiderman es una droga, empiezas a leerla y quieres más, más. La colección entera no baja de un sólido ocho u ocho y medio. Es difícil elegir una saga, pero así a bote pronto te vienen a la mente «Poder y responsabilidad», «Curva de aprendizaje», aquella tan graciosa en la que Peter y Lobezno intercambian cuerpo, el nacimiento de Venom, la Saga del Clon (qué pedazo de historia se marcó ahí el amigo Bendis, que dejó en el más absoluto ridículo a la del clon de los noventa), la muerte y resurrección de Gwen, todas aquellas donde sale Norman Osborn (convertido hoy en un amiguete de Peter Parker), Ultimatum y sus consecuencias (de donde creo que Zdarsky toma la idea de revertir la relación entre Spiderman y Jonah), la muerte de Spiderman, la llegada de Miles Morales, Spider-men …

Y el momentazo, sin duda, fueron los chistes de Peter sobre gordos en la misma jeta de Kingpin. Jajajaja.

Fue una auténtica bestialidad de serie.

Last edited 7 meses atrás by Hijo de Jor-El
Eddie Brock
Eddie Brock
Lector
En respuesta a  Hijo de Jor-El
26 julio, 2025 12:28

Yo tenía el ultimate Spiderman la tenía entera en grapa era buena… Y se la acabe entera a un amigo. Al fin se resume en que no es el Peter con el que creci. Por cierto creo que aunque no tuviera repercusión ninguna el Peter Ultímate no debió resucitar. Pedazo historia la de su muerte epílogo, todos llorando y y demás y al poco resucita tal cual sin explicación . Estaba muerto ahora no. Entiendo que en el universo normal no le puedan matar pero en el Ultímate ya que montas todo el tinglado y encuentras sustituto chulo haberlo dejado así.
Grandisimo artículo.

Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
En respuesta a  Eddie Brock
26 julio, 2025 22:11

Pues allá a principios de 2008, cuando el Mefistazo y BND, la sensación que había era que el Spiderman de Ultimate parecía más auténtico que el original.

Eddie Brock
Eddie Brock
Lector
En respuesta a  Hijo de Jor-El
27 julio, 2025 19:38

Tienes razón las historias del Spidey Ultimate eran mejores. Es más una percepción mía un tema de sentimientos. Molaba mucho pero no era mi Peter Parker.

Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
26 julio, 2025 11:53

La de los hermanos Camaleón es otra que me dejaba. Lo dicho, una maldita droga.

Linkin Boy
Linkin Boy
Lector
26 julio, 2025 12:49

Pedazo de articulo, ¡enhorabuena!

Cuando salió, piqué con Ultimate Spiderman, Ultimate X-Men y The Ultimates y todas me encantaron. Tenía 13 o 14 años y hay viñetas que se me quedaron marcadas a fuego.

Mi tebeo favorito era el de la revelación de Peter a MJ, me pareció una preciosidad (j Cels Piñol publicó una carta mía, ¡cómo echo de menos el correo de los lectores).

Justiciero Desmesurado
Justiciero Desmesurado
Lector
26 julio, 2025 19:22

“Además, sería en este arco argumental en el que Steve Rogers decidiría, como hombre antiguo y clásico que era, hacer de caballero andante para Janet Van Dyne, propinando una paliza a Hank Pym por lo que éste le había hecho a su mujer, lo que quizás en el cine clásico de los años cuarenta hubiera conseguido que ganara el amor de la chica en apuros pero que aquí, en manos de Millar, conseguía que Janet se enfadara con Steve, de quien terminaría siendo pareja, pero en sus propios términos y no porque necesitara ser salvada.

Y es que, aunque Millar no lo pretendía y su serie hoy en día podría ser considerada homófoba hasta cierto punto, en ella ya había tintes de empoderamiento femenino que ya iban teniéndose en cuenta en la industria, y que poco a poco, y afortunadamente, iban abriendo paso al feminismo.”

Janet se enfada con Steve porque Janet quiere y está enamorada de Hank.  Aunque cambia de pareja pronto se aburre del clásico (y predecible) Steve Rogers, tan perfecto para el mundo por fuera y tan soso y aburrido (para ella) en la intimidad. Porque Janet 1610 no es ni más feminista, ni más “moderna” (de mentalidad) ni más independiente o empoderada que la versión 616, que de hecho pronto seria líder de grupo ya en los años ochenta en la etapa Stern y mostrando así una punta en lanza feminista y desde luego bastante más vanguardista en lo que a feminismo se refiere que su contrapartida Ultimate.

La Janet 1610 aparte de ser bastante más simplona y superficial que su modelo 616 está aquejada de trauma de hibristofilia. Ella está en una relación (muy) tóxica, que de tanto se podría tildar de enfermiza, con Hank precisamente porque tiene querencia por las actitudes agresivas de este. La escena de agresión que manda a Janet al hospital viene de una pelea que por los comentarios que se lanzan previa y durante la misma nos deja ver que no es precisamente la primera y parece dar a entender que es un (enfermizo) juego entre ellos. Que evidentemente se les va de las manos.

En Vengadores 213 sí muestra una historia de maltrato unidireccional (he recordado que lo discutimos en esta entrada Boletín Marvel #110 – Zona Negativa). Janet intentaba acercarse y apoyar a un Hank que cayendo en profunda depresión que pagaba su propia frustración con su pareja, lo cual se mostraba en lo creciente y despectivo de sus comentarios hacia ella hasta el detonante de la famosa viñeta de la bofetada.

En definitiva:

Capitán America es reaccionario y militarista, que no de “extrema derecha” o “extremadamente fascista” (aunque común hoy en día, usando esos términos en ese grado para personajes de derechas o conservadores de esa forma nos quedaríamos sin adjetivos superlativos para personajes como Craneo Rojo), y su tolerancia con la sociedad americana de los dosmiles así lo muestra. Furia u Ojo de Halcón serian tan de derechas como este Rogers, solo que en su caso el contrate frente al Steve Rogers 616, progresista y compasivo, como el Superman de Marvel, por faro moral y ejemplo para sus respectivos universos, hace que ese contraste choque mucho más.

Thor es un hombre con poderes aumentados enloquecido que cree ser un dios admirado por un grupo de hippies. Una parodia del 616.

Iron Man es un ególatra pagado de si mismo, pegado a sus adicciones sin avergonzarse de ellas que contrasta en actitud con el humanitarista Tony Stark (al menos el clásico de las etapas oro, plata y bronce).

Wanda y Pietro mantienen una relación de incesto.

En definitiva Ultimates no son más progresistas, para nada. Son más inmorales. Ese el juego que plantea Millar. Como se dice en el articulo, más cercanos en espíritu a The Authority que a sus versiones 616. Si la industria se abria hacia otras formas no fue desde luego en Ultimates.

ElTh
ElTh
Lector
26 julio, 2025 21:03

Nunca le vi la gracia (ni sentido) a este universo, la verdad.

ibim
ibim
Lector
26 julio, 2025 22:21

Ultimate Spiderman fue mi vuelta al redil de los tebeos, tenia treinta y tantos ya pero lo disfrute como un crio.

Pedazo pedazo de articulo, impresionante, gracias

Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
27 julio, 2025 0:44

Buah, ¿y el número 13 cuando Peter le cuenta su secreto a MJ?

Creo que incluso recibió algún premio