Pasión por los cómics

Reflexión sobre el medio y las reacciones que genera en un momento de alcance histórico.

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La noche que murió Gwen StacyTodavía soy capaz de recordar cómo iba con mi padre al cine camino a ver Spider-Man 3. Casi a saltos, imaginaba cómo representarían al simbionte, qué harían con los lanzarredes y daba la plasta a mi padre con cómo era en las viñetas. Salí de la sala de cine tan contento como decepcionado años después al repasar el filme. En ese tiempo que pasa, cambia el gusto, lo que esperas y aquello de lo que eres consciente al plantarte ante esos 140 minutos. Lo que permanece impasible es el amor por el personaje.

Amor y pasión. De ahí nace cualquier reacción, sea de crítica o sea de alabanza. Esto se aplica a los cómics, pero también al fútbol o a muchos otros ámbitos. Surgen de años viviendo a los personajes y convirtiéndoles en compañeros de vida. Estableciendo relaciones con ellos según los autores mueven sus destinos.

Amor y pasión.

TDKR portadaConfieso también que, de manera estúpida, me daba rabia cuando llegaban al gran público. De repente todos eran aficionados de aquello que me había costado más de una mirada rara y dolía un poco que no pagaran el mismo precio. Como digo, era estúpido y ya no es así. Celebro que esa pasión llegue a más gente. Que vivan y sientan lo que yo, porque tiene un punto mágico.

Vivimos una era de oro para aquellos que amamos este medio. Nunca antes había existido esta capacidad de acceso, de diferentes maneras de disfrutarlo y de alcance mundial. Ahora muchas más personas comparten esa pasión, y el mundo nos acompaña y entiende qué era eso que veíamos.

Pero si en cada español vive un entrenador de fútbol y un político, del mismo modo todos llevamos dentro un crítico.

WatchmenAsí las cosas, cuando sale el siguiente gran blockbuster, estamos ansiosos por verlo. Desde el primer teaser empezamos a analizar. Nos emocionamos en la silla con el primer tráiler y discutimos horas y horas antes de verla, y aún más horas al salir de la sala. Por supuesto no todas las reacciones son positivas, y aquí se empiezan a crear bandos. Los me gusta y los no me gusta. Pepsi y Coca-Cola. Real Madrid y Barcelona. Derecha e izquierda. Star Wars o El Señor de los Anillos. Pokémon o Digimon. Nesquik o Colacao.

Etcétera ad eternum.

En la diferencia de opiniones se inicia la guerra. Y a veces, con mucho desánimo, veo lo estúpida que resulta. Unos acusan a otros de “maletines de una productora”. Los otros dicen que “si no tienen gusto los de allá, pues qué se le va a hacer”. Se recurre rápidamente al ataque personal por encima de la valoración de la obra o el debate en el que ambos bandos defienden su postura desde el respeto.

Nos olvidamos del amor y la pasión.

Crisis en Tierras InfinitasLa muerte de Gwen Stacy. Crisis en Tierras Infinitas. Chris Claremont y sus X-Men. El Regreso del Caballero Oscuro. Watchmen. V de Vendetta. Frank Miller. Kingdom Come. The Walking Dead. Alan Moore. Action Comics. Los Vengadores. Image. Marvel. Vertigo. DC. Más todo lo que me dejo. Para todos y cada uno de vosotros hay un nombre, un autor o una historia que hace que le de un pequeño bote el corazón.

No deberíamos olvidar lo que compartimos. Amor por los cómics. Pasión. Esa conexión única hace que cuando algo te decepciona, te rompa por dentro y lo critiques hasta la saciedad. Que si algo te entusiasma, lo eleves a los altares y lo alabes hasta el fin de tus días. Tendremos posturas enfrentadas, pero nacen de un sentimiento común. Un amor por los cómics que todos tenemos. Esto es lo que nos une. Compartimos una pasión. Brindemos por ella.

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Empecé con series animadas como 'Spider-Man y sus Asombrosos Amigos' y el 'Spider-Man' de los 90. En las viñetas, mis primeros números fueron unos 'Marvel Team-Up' de Bill Mantlo, Chris Claremont y John Byrne. A eso le siguió Gerry Conway en 'Amazing Spider-Man', con la muerte de Gwen Stacy. El asunto continuó con los 'X-Men de Claremont' desde que se afianzan en Australia, y fui creciendo acompañado del 'Ultimate Spider-Man' de Bendis, cuyos 'Nuevos Vengadores' me abrieron al resto del actual universo Marvel. La Casa de las Ideas es mi sitio, y actualmente disfruto del 'Venom de Cates/Stegman', el 'Immortal Hulk de Ewing/Bennett', 'Daredevil de Zdarsky/Checchetto'... y de cualquier buena serie que me haga recordar por qué disfruto con esto de los cómics.
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Pedro Pascual Paredes
28 mayo, 2016 18:29

Gracias Nacho por el artículo.

Yo al ser un lector no veterano, por ello mis emociones son recientes, comk la lectura del número 100 y 150 de TWD, el cómic mudo de Batman y Robin, el 50 de Batman y la salida de DKIII o el reciente Rebirth ( ambos comprados en inglés ¡Soy incapaz ddesperar meses a tenerlos en mis manos!)

Una cuestión que no has planteado y que podría ser interesante en relación a esta pasión por los comics, que como bien has dicho influye en nuestra opinión, es el efecto que tiene en ello el poder leer infinidad de comics, así como la critica de un comic no comprado ni leido en papel : ¿La opinión es igual cuando te has gastado tu dinero y era un comic esperado por ti?

Creo que ahora, en muchas ocasiones, hay una critica aséptica, lo cual la puede convertir en lo mas objetiva posible, pero deja de lado un hecho crucial en la ecuación: la emoción, la espera, la lectura ansiada con el comic entre las manos. A mi es algo que me ocurre de igual manera con mi otra pasión, la música, no opino igual sobre el vinilo (que tanto ha costado) que el mp3.

Por último Nacho, permite dos “quejas”:
1) Me ha dolido que en las enfrentamientos míticos, hayas colocado el señor de los anillos en lugar de Star Trek.
2) Creo que mas que manos negras o teorias conspirativas, la competencia desleal entre compañías enfrentadas es “norma”.

Un saludo

Miguel Ángel Crespo
Autor
28 mayo, 2016 18:52

Comparto tu reflexión, Nacho. Creo que señala lo que para mí son los dos grandes problemas del fandom actual: el ver con malos ojos la apertura al gran público y, sobre todo, la polarización extrema. Lo primero es algo en lo que hemos caído todos en algún momento, por la misma razón por la que a un niño pequeño no le gusta que un desconocido juegue con sus juguetes. A todos nos gusta sentirnos únicos y especiales, ser los que más saben o los que más dominan, pero madurar significa aceptar que no somos tan únicos ni tan especiales y que siempre habrá alguien que sepa más que nosotros. A medida que el mundo del cómic se ha ido expandiendo hemos tenido que madurar y aceptar que esos personajes no son nuestro dominio exclusivo. Algunos lo han aceptado más que otros y aún hay quién no lo han aceptado en absoluto, pero tarde o temprano todos acabaremos haciéndolo porque el cómic ya ha llegado hasta el gran público y el proceso es irreversible. Películas, series, espacios de cómic en grandes superficies… ahora esos personajes están al alcance de todos y eso es algo que deberíamos celebrar. Que hasta mi venerable madre sepa hoy quiénes son personajes como la Bruja Escarlata y la Visión a mí me parece un avance increíblemente positivo, sin duda.

Respecto a la polarización, no hay nada que me parezca más negativo y agotador que esta tendencia a colocarse en los dos extremos de un continuo y convertirlo todo en una lucha. Sobre todo me resulta agotador que muchas veces los fans lo reduzcamos todo a Marvel vs. DC, olvidándonos en ocasiones de que hay otras muchas editoriales americanas que publican cómics excelentes o que estamos viviendo una época dorada de la novela gráfica española. Qué más dará quién los publique mientras los cómics sean buenos. No hay ningún problema en tener ciertas preferencias. De hecho, todos las tenemos, pero dejarnos llevar por ellas más allá de la razón no nos beneficia a nosotros ni al medio que tanto nos gusta. Corremos el riesgo de olvidarnos del amor y de la pasión, como bien indica tu reflexión. Quizá deberíamos pasar menos tiempo metiéndonos en un conflicto que no lleva a ninguna parte y más celebrando la afición que nos une a todos. Viene bien que alguien nos lo recuerde de vez en cuando.

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Lector
28 mayo, 2016 19:11

Buen artículo, aunque en mi opinión reduces el comic al género superheroico y dos o tres obras más (en este caso representado por The Walking Dead). Que es lógico y más sabiendo cual es el fondo del artículo y la página en la que estamos, pero a veces me pregunto si el lector de comics es como el hincha al que solo le interesa su equipo y le da igual el resto del deporte (no aplica solo a fans de los superheroes, he visto ese comportamiento en lectores solo de manga, BD, undeground, etc.).

Pedro Pascual Paredes
En respuesta a  Save
28 mayo, 2016 19:44

Posiblemente tengas razón y es una pena. Yo leo Dc, pero creo que Image es la que mejores obras esta produciendo (la veo como una especie de nueva Vertigo) Disfruto del universo Dc- y eso que es una mala época- y de la originalidad o “lectura adulta” de Image.
Con ello poco tiempo me queda para algun que otro cómic europeo o español. Marvel apenas leo, salvo obras recomendadas o por si autor (Caballero Luna y Karnac de Ellis, La Vision de King, o Daredevil). Pero no por un enfrentamiento Dc/Marvel, sino por falta de tiempo

Un saludo

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Lector
En respuesta a  Pedro Pascual Paredes
28 mayo, 2016 21:45

Yo lo entiendo y respeto, pero creo que es autolimitarse. Es como si alguien que se considera cinéfilo y solo ve cine blockbusters, o como esos aficionados a la música que no salen del rock.

Pedro Pascual Paredes
En respuesta a  Nacho Teso
29 mayo, 2016 1:59

Uff! Nacho, tienes que animarte a leer Image, lo vas a disfrutar: Clase Letal, Ciencia Oscura, Descender, Southern Bastard, Injection, etc

pelayo
pelayo
Lector
29 mayo, 2016 0:05

Creo, Nacho, que el corolario a tu artículo podría ser “Por qué algunos pueden llegar a ser tan capullos cuando hablan sobre algo por lo que se supone que sienten pasión”. En este nuestro caso: los tebeos.
En ocasiones creo que se debe a un desconocimiento de la naturaleza del objeto (los tebeos) y del sujeto (el aficionado). Decía Hannibal Lecter -citando las Meditaciones de Marco Aurelio-: “De cada cosa, pregúntese qué es en sí mismo”. Y muchos aficionados por los cómics deberían autoexaminar esa pasión y averiguar de dónde procede y en qué tipo de objetos está fundamentada.

Hay gente que odia la Navidad porque de pequeño tuvo malas experiencias en esa época, y gente que le encanta por lo contrario; luego, cuando celebran la Navidad en realidad están reactivando una felicidad de su infancia en vez de celebrar la infancia de Jesucristo. Con los tebeos pasa algo parecido: algunas obras son consideradas “obras de culto” u “obras maestras” no por sus propios valores sino por que fueron conocidas a muy temprana edad, o en una época de formación y proporcionaron muchos y/o grandes momentos de diversión y felicidad; pasan los años y se mitifica esa felicidad y ese tebeo, y luego nos cuesta reconocer que en realidad era bastante malo, no porque se haya quedado antiguo para nosotros, que hemos crecido, sino que ya en su momento era malo. Y eso lo saben los editores porque la nostalgia es un pozo del que están sacando precisamente ahora toneladas de papel entre cartones. “!Y que nadie se meta con el tebeo X porque entonces lo ponemos a caldo por no respetar a los popes!”. Porque luego entra en acción el sistema de “lo de antes si que era auténtico, lo de ahora es una birria”, que esgrime cada generación porque cada una tiene su Edad de Oro frente a la de Bronce de estos jovenzuelos…

Por otro lado está el universal factor “soberbia”, según el cual cada uno se considera a sí mismo como fiel de la balanza de la calidad: si a mí me gusta es bueno, si a ti no te gusta es que no tienes ni idea, y viceversa. Creo que en el caso de los aficionados a los tebeos hay un elemento extra: no sé si somos muchos o pocos los que por saberse que nos gustaban los tebeos hemos recibido alguna que otra burla, risita o incluso humillación -por ejemplo en el colegio-. Eso puede crear a veces un efecto de rebote: cuando se está en foros donde el tema son los tebeos, hay quien parece que devuelve esa frustración contra aficionados que o son más noveles, o tienen menos lecturas, están menos duchos en los entresijos de tal colección o tal personaje, y para sentirse reyes del cotarro dicen “cómo se nota que no has leído tal o cual, leete esto antes de hablar, anda… etc…”. Hay quien monta un blog propio sólo para tratar así a quien se atreva a disentir (si es que publica su comentario).

Y también hay que reconocer la naturaleza del objeto sobre el que se habla y/o se discute, hay que saber qué es en realidad un tebeo, cómo se hace, para quién se hace y por qué se hace. Tradicionalmente existía el malentendido de que los tebeos eran para los niños, y los aficionados nos esforzábamos en decir a quien quisiera escucharnos que eso no era así; sin embargo, muchos aficionados creen que TODOS los tebeos están dirigidos -casi personalmente- a ellos, y si a ellos no les gusta tal o cual tebeo es que son un fracaso de tebeo y sus autores unos mantas que no entienden nada. “Me encanta DMZ y me parece que la nueva Batgirl es una mierda en comparación”. En particular, la industria del comic-book actual se encuentra desde hace lustros en recesión y por eso está intentando llegar a más tipos de público para simplemente SOBREVIVIR, no para hacer ingeniería social, pero se está encontrando con el mismo público de siempre que está poniendo a caldo esos nuevos productos porque no son “lo de siempre”, y alguno parece que incluso se sienten amenazados y hablan de “cuotas raciales” o de “coñ*series” (A mí personalmente no me gusta A-Force de Marvel, el tratamiento de personajes no coincide con lo que sé de ellos (para mí tiene tan poca identidad de grupo como Los Defensores, Los Campeones o menos) pero sé que no es una serie dirigida a un lector como yo, y por eso le deseo la mejor de las suertes y espero que dure muchos números).

Porque hay un término con el que cada vez tengo más problemas: “el aficionado de toda la vida” (refiriéndose en concreto a los aficionados a los superhéroes). Es una idea tan errónea como que mi Seat Panda es una porquería porque el motor no le arranca después de 800.000 km de rodaje. La naturaleza de los tebeos de superhéroes es que en realidad son culebrones de aventuras y fantasía, y que no están pensados para que alguien los lea durante 15, 20, 30 años seguidos, porque a plazos tan largos las incongruencias argumentales, repeticiones, situaciones de inmovilismo, la necesidad de ¡¡CLIFFHANGERS ABRACADABRANTES!! que luego acaban en nada, etc… son tan patentes como obligatorias, más aún cuando se trata de productos de empresa a explotar y no de obras de autor. Antiguamente, un chaval comenzaba a leer tebeos a los 8-10 años y los dejaba a los 15-17, cuando ya empezaba a tener otras aficiones y gastos, siendo reemplazada por una nueva generación; y durante esos años de lectura los tics endémicos de tal producto no eran tan apreciables ni acumulativos, y el lector no veía fatigada su capacidad de atención o sorpresa, y no eran tan necesarios los reboots, las renumeraciones, los cambios de status de los personajes, y Spiderman se podía tirar 20 años con el mismo traje porque en esos 20 años 4 generaciones diferentes de lectores habían leído sus historias, pero cuando 1 misma generación es la única que está al pie del cañón durante 20 años es cuando hay que meterle un cambio de traje y de status cada 4-5 años. Y por supuesto, en la comparación casi siempre -con excepciones- salen ganando en calidad los primeros tiempos de esos 20 años. Hay que saber cuando es tiempo de dejar de preocuparse por los superhéroes y mudarse a otros géneros, y volver de vez en cuando, de visita, y hacerse esa colección o esa etapa que destaca por su novedad y/o calidad sobre el mainstream.

Conócete a tí mismo, conoce QUÉ son en realidad los tebeos que te gustan y te disgustan y POR QUÉ, y camina con los zapatos de los demás, como decía Atticus.

Igverni
Lector
En respuesta a  pelayo
29 mayo, 2016 10:04

Impresionante comentario, lo has clavado!!

hammanu
hammanu
Lector
29 mayo, 2016 9:26

Yo no veo mal la apertura al gran publico, pero el problema es que no hay tal ya que lo único que van a “consumir” son las películas o videojuegos. Muy poca gente se a aficionado con esta “fiebre” de los superhéroes. Eso si, si que conozco a gente que compra comics aunque estos eran mas tipo independientes o de vértigo y se han introducido en el mundillo de los supers. Ya tuve una discusión con uno que se aficiono a Aquaman con lo del New52 y criticaba a Jason Momoa por su aspecto en la peli BvsS, y le comente si había leído la etapa de Peter David a ver si li sonaba de algo lo que comentaba. El problema que cada cual tiene su visión de los supers por lo que conoce o cree conocer y prácticamente desconocen su larga y rica historia. Esta gente aun tiene disculpa porque es obvio que no se puede saber todo, pero lo que me revienta a mi son los que no leen nada y por ejemplo criticaban a Gal Gadot por ser WW ¡Cuando no se ha leído un tebeo en la vida! y es mas hace años me chuleaban que lo mejor son los Mortadelos y no las tonterías de supes. Ahora esa persona se ve (y alaba) las de Marvel. Por eso yo comprendo que fans de toda la vida se cabreen un poco y eso que el problema es que los comics rechacen su propia mitología para amoldarla a la opinión general y darle un aroma mas a su versión fílmica.
Fijaos que en el comic independiente y europeo la cosa va muy bien, y es en las dos grande donde falla la cosa. Hace falta una buena lavativa ya sea para recuperar fans o intentar captar nuevos lectores y esto se hace contando buenas historias y dejándose de frikadas.

Igverni
Lector
29 mayo, 2016 10:26

Enhorabuena Nacho por tu articulo!!

Cuando se critica a alguna obra normalmente es porque se tiene una conexion emocional con ese personaje, historia, autor, etc. Si algo no te interesa ya no lo compras para empezar, y por tanto no merece la pena ni el tiempo que empleas en la critica.

En mi caso, nunca conecte con Star Trek, asi que nunca entendi ni participé en la rivalidad entre fans de esta saga y de Star Wars, ademas que está claro que Star Wars mola mucho mas, jejejeje.

La verdad es que los lectores de comics estamos disfrutando de una edad de oro, en lo relativo a variedad, calidad y posibilidad de acceso a estas obras, que amplian el abanico de los superheroes.

Y con eso deberiamos quedarnos, aunque , claro, muchos crecimos con los SH y si somos amantes de la lectura en gran parte es gracias a ellos, es normal que los SH estén en nuestros corazones de fans.

Y por eso mismo entiendo que alguien pueda decir que el actual Spiderman no es SU spiderman, idem para Thor o el Capi. Y lo cierto es que NO lo son, y asumirlo es la primera obligacion para disfrutarlos. O quedarte con las versiones clasicas de tu estanteria, ambas opciones son correctas.

Un tema que da para muuuuchos comentarios, saludos a todos!!!

ultron_ilimitado
ultron_ilimitado
Lector
30 mayo, 2016 0:19

Pues parece que a algunos no nos queda más remedio que aceptar y fastidiarnos.

Aunque yo me pregunto, sí el género va cada vez peor y ellos siguen insistiendo en sus tácticas narrativas y de marketing, ¿no será que a lo mejor la culpa es de esas cosas? ¿No será que los números 1, los crossovers, los golpes de efecto sin sentido… no sólo echan al lector veterano sino que no consiguen llamar la atención de los nuevos?

Aegon
Aegon
Lector
2 junio, 2016 21:53

En cierta medida creo que una de las principales causas de las malas críticas es que no pensamos antes de criticar. Muchos aficionados afirman que una obra les gusta o no, pero más de una vez suele ser porque sí, sin plantearse qué tenía el cómic para atraerme.

Y muchas otras es que haya un tropo que no guste y por lo tanto tachar a la obra de mierdón al canto. Voy a hacer una alegoria con los videojuegos: ¿veríais razonable que alguien dijese que The Witcher 3 es un mierdón de juego solo por la bajada gráfica? ¿No, verdad? Pues sustituye The Witcher 3 por Thor y bajada gráfica por “personaje femenina” y voilá.

Cuando Alan Moore decía que el medio era infantil-prepúber como sus lectores y había sido incapaz de crecer muchos se indignaron, pero lamentablemente esta actitud se confirma día sí y día también.