LA ETERNA TRAGEDIA DE BEN REILLY
«También son tus recuerdos.»
Llegamos al final de la recopilación de la etapa Beyond de la cabecera de El Asombroso Spiderman en formato Marvel Premiere. En este último tomo Patrick Gleason, Kelly Thompson, Zeb Wells, Cody Ziglar y Jed Mackay (la junta de Beyond al completo con la notable sustitución de Saladin Ahmed por Mackay) se unen con un amplio equipo de artistas para poner el punto final a esta era del arácnido tras seis meses de historias. En este caso encontramos cinco números de la serie regular y un último especial que cierran los hilos argumentales y hacen la transición hacia la etapa de Zeb Wells en solitario al frente de la colección.
La trama se retoma en el punto que lo dejó el tomo inmediatamente anterior, la Duende Reina ha hecho estallar el Daily Bugle destruyendo las pruebas de los crímenes cometidos por la corporación Beyond, así como de la extensa manipulación de la memoria de Ben Reilly que han llevado a cabo como parte de su programa para tener su propio Spiderman en nómina. Como consecuencia, un Ben trastornado ha rescatado a Janine para emprender su venganza contra la compañía, dejando atrás a Mary Jane con la Duende Reina. Todo queda en manos de Gata Negra y un aún maltrecho Peter Parker para poner a salvo al Bugle y descubrir qué le sucede a Ben.

Los dos primeros números que aquí se recogen están escritos por Gleason, aunque sea más habitual verle a cargo de los lápices en estas dos entregas muestra sus capacidades como guionista. Son números que demuestran cariño y conocimiento de los personajes con los que trata al tiempo que mantienen un ritmo frenético. Aquí se resuelve, por el momento, la trama de la Duende Reina, de una forma excesivamente abierta. Más que llegar a una conclusión natural parece que la colección decide abandonar la idea en favor de la siguiente. Los dos números siguientes están escritos por Thompson y uno a medias con Jed Mackay a cargo de los diálogos. La autora estadounidense intenta introducir comicidad al tiempo que pretende manejar la dinámica entre los dos Spiderman unidos al fin sin alcanzar realmente un equilibrio y de nuevo, abandonando un hilo a medias. El último número de este volumen se torna hacia lo predecible, enfrentando a ambos Spiderman entre sí y termina de llevar al barro al personaje de Ben. Por encima de todo es un número fácil de disfrutar, Peter sobre todo tiene varias oportunidades de brillar y Wells maneja bien a los secundarios. La cuestión se torna ocre cuando empieza a allanar el camino para la etapa que estaba por comenzar con Wells como guionista en solitario, pero eso es harina de otro costal.

En cuanto al dibujo, es una procesión constante de artistas, en general de alto nivel, pero con estilos propios que no siempre casan entre sí. Destaca la labor de Mark Bagley, a cuyo estilo se le notan los años pero cuando da en el clavo es difícil no apreciarlo y Sara Pichelli también nos regala muy buenos momentos participando en una colección arácnida, pero por encima de todos destaca Patrick Gleason. El artista estadounidense conocido por su exitoso paso por DC aterrizó en Marvel con un contrato exclusivo tras cerrar una etapa para el recuerdo en Superman y la Casa de las Ideas no se ha mostrado como el lugar ideal para él, siendo pocos los números a los que ha dedicado sus lápices. En el último número de este tomo y junto al colorista Bryan Valenza nos enseña el tremendo potencial que la editorial tiene en sus manos, pudiendo disfrutar de todo un despliegue artístico.
En definitiva, un tomo irregular que parece no tener claro qué dirección quiere seguir. Como apunte, el número especial incluido en el tomo, que se encarga principalmente de cerrar una batalla con Lagarto empezada en la serie regular, es un ejemplo de uno de los problemas que en mi opinión tuvo la etapa de Beyond. Para ser una iniciativa que contó con más de 23 números en apenas seis meses, contando especiales, acusa demasiado a menudo de falta de páginas. A mi parecer, esto se debe a intentar abarcar demasiado, queriendo introducir personajes y grupos nuevos con los números especiales actuando como parches mal disimulados que contribuyen poco a la trama central. Por otro lado, es quizá una obra poco recomendable para fans de Ben Reilly, ya que lo que al principio se prometía como un regreso triunfal acaba resultando en un nuevo descenso que rápidamente se quiere dejar atrás.
Lo mejor
• El dibujo de Gleason.
Lo peor
• Hay demasiados cambios de dirección.
Irregular
Guión - 5.5
Dibujo - 6
Interés - 5
5.5
Un tomo irregular que parece no tener claro qué dirección quiere seguir.









El número de MJ-Felicia me parece el mejor número de Spiderman desde que lo dejó Slott y el por qué pide tanta gente a Mckay como guionista para el trepamuros (yo prefiero que no, que luego se acaban quemando por la editorial y los fans somos muy pejigueras).
Un saludo y gracias por la reseña, que nos recuerda que la etapa de Wells no ha estado tan mal, ni mucho menos.