Conocerse entre anécdotas
El paso a la edad adulta y los avatares de la madurez siempre han sido una importante fuente de inspiración para algunos artistas, especialmente en una época (y en aquellos lugares donde es posible) en la que tenemos el privilegio de vivir la adolescencia envueltos en la protección de nuestros padres. En cierto momento llega el día de dar el paso, de convertirnos en un ser independiente que logre alcanzar metas y construir un proyecto de vida del que sentirse orgulloso. Y ese camino no siempre es sencillo. No todos logran cumplir con los hitos normativos y deseables de la vida adulta ideal: casarse, formar una familia, alcanzar un puesto de éxito… Y mientras nos comparamos con los que sí, nos preguntamos: ¿es esto todo lo que puedo esperar de mí?
Derek Kirk Kim es un autor que supo hablarnos de esto mismo en su debut como autor completo, La misma diferencia. Una obra con la que logró el aplauso general de la crítica, y que aquí pudimos leer gracias a Astiberri. Han pasado casi dos décadas desde entonces, con la obra ya descatalogada, y la editorial bilbaína ha decidido aprovechar la nueva serie del autor que ha publicado, La última sirena, para reeditar también este trabajo fundacional que nos descubrió a un autor a seguir. Pero, ¿quién es Derek Kirk Kim?
Nacido en Corea del Sur alrededor de 1974, Kim se crio a partir de los ocho años en Pacifica (California) tras migrar su familia a los Estados Unidos. Allí recaló en la Academy of Art University de San Francisco, ciudad que acabaría convirtiéndose en su residencia a posteriori. Su primera publicación la encontramos en 1999, cuando crea junto a su amigo Gene Luen Yang la serie Duncan’s Kingdom (Image Comics), en la que ejerce como artista.

A partir del año 2000 también comenzó a publicar tiras semibiográficas en formato webcómic, que terminarían viendo la luz en formato físico de la mano de Top Shelf en 2003, bajo el título de Same Difference and other stories. Aquel fue su galardonado debut autoral. Posteriormente ha compaginado distintos trabajos (como la serie Tune o The Eternal Smile, ambas publicadas por First Second, y siendo la segunda responsable de un premio Eisner) con otros proyecto más enfocados en el mundo audiovisual, donde ha trabajado como diseñador de personajes en series como Hora de Aventuras o a creado la videoserie Mythomania. Recientemente volvió a Image Comics para estrenar The Last Mermaid, una serie de fantasía de la que esperamos poder hablaros próximamente.
Regresando a Same Difference and other stories, la obra que nos ocupa, estamos ante un trabajo que supuso la triunfal puesta en escena de Kim en el tablero del cómic USA. Y es que su estreno como autor completo se coronó nada menos que con los premios Eisner, Harvey e Ignatz, la santísima trinidad de la escena estadounidense. No cabe duda de por qué Astiberri ha querido resucitarla después de tanto tiempo
Lo que nos encontramos en La misma diferencia (su título en español) es técnicamente una recopilación de historias, aunque el protagonismo absoluto lo tiene la historia que da nombre al volumen, y que es tanto la más extensa como la más trabajada. En ella nos encontramos con Nancy y Simon, dos jóvenes amigos que, tras un día de confesarse mutuamente historias personales que cargan con cierta vergüenza, emprenden un fugaz viaje durante el cual terminarán replanteándose sus maneras de enfocar las relaciones con los demás y su futuro.

El relato que nos plantea aquí Derek Kirk Kim es un slice-of-life tan casual que podríamos decir que lo que sucede en su trama carece por completo de importancia, sin mayor relevancia que el día más rutinario de cualquiera de nuestras vidas. Y así sería si no fuera por la magistral habilidad del autor para escribir diálogos. Kim nos entrega un constante toma y daca entre sus dos protagonistas, que destilan una química maravillosa y creíble, y nos adentra en ese sosegado caos del joven que se acerca a la treintena sin sentir que su vida se dirige hacia una meta.
Todo ello lo logra con constantes dosis de humor y de naturalidad, pero también con ese brillo de madurez que adquirimos cuando revivimos nuestros errores de juventud y nos avergonzamos de cosas que no sabemos por qué hicimos. Es uno de esos trabajos que demuestran que la trama es a veces un detalle completamente irrelevante frente al talento de un autor a la hora de poner una palabra detrás de otra en las bocas de sus personajes.
El libro se completa con otras doce historias cortas que también vieron la luz en su página web. Hablamos de historias de carácter mucho más anecdótico que la principal, que no pasan de un puñado de páginas y que casan mucho más con el espíritu de bitácora emocional que ejercían estas historias para Kim en su momento. Son en su mayoría tiras de carácter personal, en algunos casos puros desahogos instantáneos para cosas que se le pasaban por la cabeza al autor en ese momento. Hay también lugar para tiras de carácter más humorístico, como Oliver Pikk o Entrevista con un humano, pero es un contenido mucho más ligero que la historia principal, en la que se contempla el verdadero talento del autor coreano a la hora de desarrollar su escritura y su narrativa.

En el apartado gráfico nos encontramos con un estilo habitual para un webcómic. Kim se centra en un dibujo caricaturesco y sencillo, en blanco y negro y con el detalle justo. Sin embargo, resulta interesante ver la variedad de enfoques estilísticos según la historia, su tono y su ambición, siendo una vez más La misma diferencia la que muestra una mayor evolución y un mayor desempeño a la hora de crear páginas más sofisticadas, aunque siempre manteniendo la expresividad cartoon de sus personajes. Al final nos queda un interesante collage de fases de la evolución artística de Kim.
En definitiva, La misma diferencia es un trabajo que merecía la pena volver a tener disponible. La ópera prima de Derek Kirk Kim como autor completo es un trabajo en el que, a través de sus distintas historias cortas, podemos contemplar la evolución de un autor que termina eclosionando en un magnífico narrador de enorme sensibilidad a través de la historia que da título al libro, un chispeante cruce de diálogos entre dos amigos que desmenuza el camino a la madurez. Una de esas obras que nos recuerdan que, cuando el autor tiene talento, podría hablar de cordones de zapatos y cautivarnos igualmente con sus palabras.
Lo mejor
• Los maravillosos diálogos con los que Kim desarrolla a su pareja de protagonistas.
Lo peor
• El resto de historias son de carácter mucho más ligero que la principal.
Guion - 9
Dibujo - 8
Interés - 8.5
8.5
Magnética
La maravillosa habilidad para escribir diálogos de Derek Kirk Kim convierte las historias más livianas y casuales en una lectura envolvente.








