Reseña de Naftalina y entrevista con Sole Otero

Argentina y familia.

Por
0
621

“Me interesa muchísimo la dinámica de la culpa, y como culpa y responsabilidad tienen un límite muy difuso. Siento que muchos de los conflictos humanos están relacionados con ese límite.”

Hace unos pocos días acaba de aparecer Naftalina la última novela gráfica de Sole Otero que fue galardonada con el XIII Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic. Así que además de hacer una reseña de la obra hemos querido entrevistarla, algo que hemos podido hacer gracias a su amabilidad y a la de Salamandra Graphic.

Sole Otero es una historietista e ilustradora argentina nacida en 1985. Debutó en el mundo del cómic con Salita Roja, un webcómic aparecido en 2006. Le siguieron otros como Agustina Apple se transporta, Sólo le pasa a Sole, La verdad de la milanesa y La pelusa de los días, este último le sirvió para llamar la atención de La Cúpula que lo publicó en formato físico en 2015. Dos años después publicó con ellos su siguiente obra Poncho fue. Gracias a una beca otorgada por la Maison des Auteurs de la localidad francesa de Angoulême puedo trabajar durante 2017 en Intensa publicado por Astiberri Ediciones. Una estancia que repitió el pasado año y de donde surgió Naftalina. Tiene dos cómics publicados en Argentina que todavía están inéditos en nuestro país: Siempre la misma historia y La de las botas rojas. Además de a la ilustración y al cómic también se dedica a dar clases de dibujo, confecciona muñecos de tela e ilustra libros infantiles, revistas y periódicos.

Entrevista a Sole Otero.

Zona Negativa (ZN): Lo primero, ¿qué tal estás pasado estos tiempos tan inciertos?

Sole Otero (SO): La verdad es que bastante bien. Por suerte los momentos más tensos del año los pasé acompañada y ocupada con el libro, y luego puse mi energía en instalarme en Francia. Quizás ya estoy un poco cansada de todo esto, queriendo volver a la normalidad, a poder visitar a mi familia, a poder ir a festivales, pero imagino que para todos es igual.

ZN: ¿Qué supuso recibir el Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic?

SO: Sin dudas ha sido una nueva confirmación de que estoy haciendo lo que quiero, lo que me gusta, y que debo continuar. Nunca pensé que algo así pudiera pasar, pero me dio muchísima seguridad haberlo ganado. Ahora estoy tratando de relajarme y reconectarme con nuevos proyectos.

ZN: ¿Cómo ha sido tu estancia en Angoulême? ¿En qué se diferencia de la primera? ¿Habría existido Naftalina sin esa estancia?

SO: Mi estancia en Angoulême ha sido feliz y productiva, tan productiva como la primera, en la que trabajé en “Intensa”, pero bastante más feliz, quizás porque ya tenía bastantes cosas más claras en mi vida. Creo que Naftalina hubiera existido igual, pero con otra forma y en otros tiempos.

ZN: Vilma, como muchísimas mujeres, nunca pudo elegir que quería hacer con su vida, ya que su familia y la sociedad eligieron por ella, ¿es diferente la situación ahora para las mujeres?

SO: Creo que depende del contexto de cada una. La gran mayoría estamos condicionadas por alguna cosa, y muchas todavía no pueden elegir para nada.

ZN: ¿Crees que se pueden tomar decisiones libres, sin estar influidos por el contexto o estamos condenados a repetir los errores de nuestros mayores?

SO: Yo creo que implica un trabajo de consciencia muy grande, un verdadero esfuerzo, pero me parece perfectamente posible.

ZN: En tus obras anteriores hablabas sobre todo de relaciones de pareja tóxicas, pero en este se trata de relaciones familiares igual de problemática, todas tus protagonistas cargan con una sensación de culpa que las bloquea, ¿por qué se produce esa sensación de culpa?

SO: Creo que es mi tópico favorito a la hora de escribir porque es algo que cargo dentro gracias a mi educación católica. Me interesa muchísimo la dinámica de la culpa, y como culpa y responsabilidad tienen un límite muy difuso. Siento que muchos de los conflictos humanos están relacionados con ese límite y termino constantemente reflexionando sobre ese tema.

ZN: En la obra vemos a cinco generaciones de una familia, a través de ellos vemos la historia reciente de Argentina, ¿es importante conservar viva la historia y memoria?

SO: Por supuesto que sí, en una época en la que el fenómeno de borrar la memoria, reescribir las noticias, y manejar la información para cambiar la percepción de la realidad de manera tan arbitraria se ha vuelto tan común, creo que la clave para mejorar el mundo está en aprender del error, revisar los hechos y no olvidarlos, al igual que recordar quién los escribió y por qué.

ZN: A pesar de ser una obra muy ligada a la historia argentina trata temas universales como el maltrato, el machismo o la soledad, que siguen existiendo, ¿por qué crees que no conseguimos revertir esos problemas?

SO: Porque hay una justificación ligada a la biología que es todavía muy difícil de desterrar en nuestra sociedad, y que ha sido tomada fuertemente por las religiones y otras estructuras ideológicas, incluyendo al mercado y al capitalismo. Aun los que somos conscientes de esto somos bombardeados constantemente por estas ideas entonces cambiar requiere un esfuerzo consciente muy grande (parecido al que individualmente necesitamos para no repetir los errores de nuestros padres).

ZN: En la obra, la crisis económica argentina de principios de siglo es muy importante, ¿cómo la recuerdas? ¿Ha podido recuperarse el país o está encadenando crisis de manera continua?

SO: La recuerdo francamente un poco menos que la protagonista, y sólo a través de la mirada de mi familia, porque yo todavía era muy chica y no tenía la independencia cómo para conocer realmente sus efectos. Sin embargo, me está tocando ahora ver de nuevo como la crisis se repite. Es una experiencia muy rara porque me ha ayudado a tomar conciencia de lo que debe haber sido para nuestros padres vivir eso y al mismo tiempo cuidarnos de la angustia.

Creo que el país se ha recuperado un poco y ha vuelto a caer y parecería, ojalá que no, que ese ciclo se repite una y otra vez, sin dejar crecer a la industria cómo sería ideal que lo haga.

ZN: ¿Hay algo de Sole en Rocío y Vilma? ¿Es posible crear una obra así sin poner parte de ti?

SO: Si, hay algo de mi en ambas. Esa Rocío quizás se parece a una Sole mucho más actual, y no tanto a mí misma en esa época, y esa Vilma quizás representa mis miedos. No sé si puedo generalizar sobre qué significa escribir, pero yo siempre necesito proyectar o identificarme en alguna parte de cada personaje.

ZN: En tus obras siempre se pueden observar cambios en el estilo y en Naftalina vemos un cambio gráfico tanto en los lápices como en el color, ¿a qué es debido?

SO: Básicamente a que me encontraba de viaje, y el papel resulta muy pesado. En paralelo descubrí el iPad, gracias a una sugerencia de mi hermano, y me gustó cómo quedaba el traslado de la estética que estaba trabajando con los marcadores al pasarla al digital. En general busco que el material acompañe lo mejor posible a la historia, pero también me gusta poder cambiar de técnica para no aburrirme.

ZN: ¿Qué aporta el color a tus cómics?

SO: Creo que es un elemento más, y muy importante, a la hora de comunicar. Es una herramienta más de expresión, como la narrativa o la composición.

ZN: ¿Qué nos puedes contar del Premio Estímulo a la Escritura Todos los tiempos el tiempo?

SO: Que es un gran honor poder participar como jurado y que me pone inmensamente contenta ver a la novela gráfica y al libro álbum como categorías, supone una ganancia de terreno significativa. Pronto estaremos eligiendo a los ganadores y es algo que me tiene muy emocionada.

ZN: ¿Qué autores de cómic sigues en la actualidad?

SO: En este momento estoy fascinada con Tara Booth, Inechi, Aisha Franz, Lea Murawiek, Nick Drnaso, Bretch Evens, Olivier Schrauwen, Michael DaForge y varios más.

ZN: ¿Qué podemos esperar de Sole Otero después de Naftalina?

SO: Estoy trabajando en un par de libros cortos, uno de ellos para niños, y empezando una novela gráfica nueva. Esta vez volviendo a la comedia y metiéndome un poco en el género de terror. Quiero nuevamente explorar géneros y salirme de lo realista, aunque no se si alguna vez podré abandonar lo costumbrista del todo.

ZN: Muchas gracias por tu atención y amabilidad, esperamos que Naftalina sea todo un éxito.

SO: ¡Gracias a vos!

Reseña Naftalina

Portada Naftalina Sole Otero

Edición nacional/ España:Salamandra Graphic
Autora:Sole Otero
Formato:Rústica, 336 páginas.
Precio:25€

Cada nueva obra de Sole Otero es una experiencia nueva y estimulante para el lector, puesto que su estilo es tan mutable que a simple vista parece dibujada por una persona distinta. Sin embargo, siempre hallamos temas comunes en ellas como la manera en la que las persona interactúan y como se construyen y destruyen sus relaciones marcadas por el complejo de culpa. En Naftalina, a diferencia de en Poncho fue e Intensa que trataban de las relaciones de pareja, opta por una historia de relaciones familiares, pero a pesar de tratarse de otro tipo de relaciones, las dinámicas y los roles que se generan son similares. Así que vemos como construyen, evolucionan y se destruyen sus vínculos afectivos.

Naftalina nos cuenta la historia de Rocío, una joven argentina de diecinueve años, que al perder a su abuela Vilma se muda a la casa familiar que le deja en herencia. La casa despierta los recuerdos que tiene de su ella y comienza a rememorar su vida. Una vida marcada por la tragedia y las decisiones que sus padres tomaron sobre su futuro, lo que la llevo a convertirse en alguien amargada y aislada de todos los que la habían querido. Rocío se enfrenta a una encrucijada similar, puesto que no sabe qué hacer con vida, y el futuro que sus padres tienen pensado para ella no es el que desea. Así que debe tomar una decisión que la aleje de la infelicidad a la que se vio abocada su abuela.

La novela gráfica hace un recorrido por la historia reciente de Argentina desde principios de s. XX hasta la crisis económica del 2001, momento en el que se desarrolla la historia de Rocío. Gracias a sus vivencias y a los recuerdos de la historia familiar somos testigos de cómo ha cambiado la vida en el país sudamericano en cien años, aunque como en el resto del mundo hay problemas que todavía no se han resuelto como el machismo o la homofobia. Una historia que no solo refleja la realidad de su familia, sino la de todo el país. Aunque ella y su abuela son las protagonistas principales de la trama, en esta ocasión cuenta con un mayor elenco de personajes que le sirven para reflejar diferentes aspectos de la sociedad actual y pasada. Algo que dota a la obra de una mayor profundidad.

Las historias de Rocío y Vilma se van alternando de manera muy natural, es muy fácil reconocer cuando se produce el cambio puesto que varía el color de las páginas, lo que le sirve la autora para establecer un paralelismo entre lo que ambas sienten y a lo que se enfrentan. Ambas buscan ser dueñas de su futuro y rebelarse contra el rol que la época y sus familias les quieren imponer, lo que les genera enfrentarse a un conflicto generacional con sus padres. Por desgracia para Vilma y por suerte para Rocío, la sociedad ha progresado y ahora las mujeres tienen más libertad, aunque el machismo estructural y cotidiano sigue poniendo palos en las ruedas del progreso y la igualdad. A pesar de las semejanzas de sus caracteres, su educación y entorno hacen que no miren la vida de la misma forma.

Naftalina Sole Otero

A lo largo de las páginas de Naftalina vemos como Vilma y su familia llegan a Argentina huyendo del fascismo, porque la lucha de su padre por mejorar las condiciones laborales le puso en el punto de mira. Mientras crece vemos como sus padres la obligan a tomar el rol de madre y ama de casa que la sociedad lleva años imponiendo a las mujeres, a pesar de que ella quería ser maestra. Sin embargo, el dinero para los estudios va destinado a su hermano pequeño y ella debe renunciar a seguir haciéndolo para trabajar y llevar otro jornal a casa. Su primera relación con un hombre acaba en violación y embarazo, la solución es buscarle otro hombre que quiera casarse con ella aceptando al niño, aunque ella no le ame y la condene a un futuro de infelicidad. Acepta todas esas imposiciones por ese concepto de culpa y abnegación tan arraigado en las sociedades católicas. Todas las decisiones que no ha podido tomar terminar por hacer de ella una mujer amargada o infeliz que termina por convertirse en alguien muy toxica con todos los que se relacionan con ella, que acaban por verse obligados a romper cualquier contacto.

En todos sus trabajos previos hemos podido ver como Sole Otero nunca se acomoda y siempre buscar cambiar su estilo para dar con el que mejor se acomode a la obra. En esta ocasión opta por un entintado más limpio y unos colores planos que funcionan muy bien. El uso de color es fantástico no limitándolo únicamente a una mera función descriptiva, cumpliendo con la función de potenciar las emociones de los personajes, además de servir para indicarnos cuál de las dos historias se está contando. Narrativamente la obra es un compendio de las herramientas que ofrece el medio a la hora de contar una historia, con algunos recursos gráficos realmente brillantes, además de que al tratarse de una obra de gran extensión se puede tomar el tiempo necesario para que cada escena tenga su propio ritmo.

Naftalina Sole Otero

La edición de Salamandra Graphic es de alta calidad con un diseño y una maquetación fantástica. Desde que tomaron el testigo de la editorial De Ponent, cada año nos traen un puñado de grandes obras, además de ser coparticipes del Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic.

Naftalina es una historia sobre las relaciones familiares y sobre el pasado y presente de Argentina y sus gentes. Supone la confirmación, si es que todavía hacía falta, de Sole Otero como una autora de primer nivel.

"Me interesa muchísimo la dinámica de la culpa, y como culpa y responsabilidad tienen un límite muy difuso. Siento que muchos de los conflictos humanos están relacionados con ese límite." Hace unos pocos días acaba de aparecer Naftalina la última novela gráfica de Sole Otero que fue galardonada con el…
Guión - 9
Dibujo - 8
Interés - 9

8.7

Familia

El pasado y presente de Rocío y su abuela Vilma se entremezclan con el de Argentina en una obra que despierta un montón de sentimientos.

Vosotros puntuáis: 5.68 ( 6 votos)
Artículo anteriorBatman #46-47
Artículo siguienteLas escalofriantes aventuras de Sabrina, de Roberto Aguirre-Sacasa y Robert Hack
Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments