New X-Men 4 de 7. Revuelta en la Escuela

Grant Morrison pone el acento en la adolescencia en este tomo de New X-Men.

Por
2
1360

Edición original:New X-Men 134-138.
Edición nacional/ España:Panini Cómics.
Guion:Grant Morrison.
Dibujo:Frank Quitely y Keron Grant.
Entintado:Norm Rapmund, Tim Townsend y Avalon Studios.
Color:Chris Chucky.
Formato:Tomo en tapa dura, 136 páginas.
Precio:15 €.

Smells like a teen spirit era el título que Kurt Cobain daba a una canción convertida hoy en día en leyenda y que nunca terminaremos de entender, pero que aludía a ese volcán en erupción que todos llevamos dentro cuando somos adolescentes, y que en muchas ocasiones explota con una virulencia que no conoce amigos ni enemigos.
Morrison es consciente de esto, como también es consciente de que el fuego adolescente no es ni malo ni bueno, si no solo una fuerza de la naturaleza que todos hemos tenido en nuestro interior y que no podía dejar de escribir y analizar en un cómic que, en síntesis, trataba sobre un buen puñado de adolescentes con poderes conviviendo bajo el mismo techo.

De este modo, en este tomo de New X-Men, Grant Morrison introduce a Quentin Quire, personaje de su creación, que se nos presenta aquí como un adolescente super inteligente con problemas para ligar y para relacionarse adecuadamente con sus pares, que de repente, en su ansia por impresionar a los demás, aprovecha el asesinato de un popular artista y diseñador mutante a manos de una turba de homo sapiens enfurecidos para ganar la popularidad que siempre le ha sido negada.

Así, y a través de un periódico olvidado en el que los humanos retrataban a los mutantes como seres que los esclavizarían, ataviados con una vestimenta muy curiosa, Quire se viste del mismo modo, y reúne un grupo de acólitos que se dedican a aterrorizar a los homo sapiens que les rodean, dejando claro que están aquí para sustituirlos y que son imparables, todo ello aderezado de la correspondiente droga que aumenta los poderes mutantes pero que es muy peligrosa para sus consumidores.

Si a esto le sumamos que en este punto de la etapa de Morrison, Xavier tenía planeada una jornada de puertas abiertas en la que pensaba abrir la institución a los medios e instituciones sapiens para probar que los mutantes podían convivir en paz con los humanos, y que Quire aprovecha esta circunstancia para secuestrar la escuela, tenemos un caldo de cultivo que termina por entrar en ebullición en unas páginas en las que Frank Quitely (que vuelve a la colección) desarrolla un trabajo excelso.

Y es que, Quentin Quire sería un Magneto con ínfulas que sin la experiencia y las derrotas previas de éste, ni sus conocimientos, tan solo destruye, mata y domina sin dirección ni plan alguno, buscando imponerse por el mero hecho de considerar que hace lo correcto y por obtener la admiración de los compañeros de instituto que lo ningunean y de las chicas que le gustan pero no quieren nada con él.

Sin duda, y con permiso, quizás de su final, se trata este tomo del epítome de la etapa de Morrison, que aquí comprende perfectamente al adolescente que una vez fue y retrata a una juventud a la que ama y entiende con nula condescendencia y mucho cariño, poniendo de hecho el acento sobre el carácter erróneo de los adultos, que por mucho que tengan la razón al respecto de que Quentin Quire se equivoca y debe ser detenido, no comprenden que se trata de un muchacho en época de cambios que quizás, habiendo sido tratado de otra forma, no habría dado los pasos hacia el infierno que practica.

Tan es así, que tan solo Lobezno termina de ver las cosas como realmente son, con un Xavier y una Emma Frost mucho más altivos que de costumbre.
La importancia de Quire para la colección iría in crescendo, siendo una de las figuras más importantes del evento mutante Cisma, y hoy en día una pieza clave del X-Force de Benjamin Percy inmerso dentro de la etapa de Jonathan Hickman, empezando todo aquí, en este tomo de New X-Men cuya reseña podéis leer en estas líneas.

En cuanto al dibujo del tomo, como hemos comentado, Quitely retorna a la colección, acompañado de Keron Grant, lo que hace que este tomo se encuentre por encima de otros que hemos visto anteriormente, plasmando Quitely todo lo que tiene en esta revuelta a la escuela tan particular y real como extraña y psicodélica.
¿Hace falta que os diga que esta compra es obligada?

Edición original:New X-Men 134-138. Edición nacional/ España:Panini Cómics. Guion:Grant Morrison. Dibujo:Frank Quitely y Keron Grant. Entintado:Norm Rapmund, Tim Townsend y Avalon Studios. Color:Chris Chucky. Formato:Tomo en tapa dura, 136 páginas. Precio:15 €. Smells like a teen spirit era el título que Kurt Cobain daba a una canción convertida hoy en…
Guión - 8.5
Dibujo - 8.5
Interés - 8.5

8.5

Teenaz

Grant Morrison pone el acento en la adolescencia en este tomo de New X-Men.

Vosotros puntuáis: 8.78 ( 10 votos)
2 Comments
Antiguos
Recientes
Inline Feedbacks
View all comments
Justiciero Desmesurado
Justiciero Desmesurado
Lector
19 septiembre, 2020 21:09

Mi arco favorito de Morrison en la franquicia X.
 
“un cómic que, en síntesis, trataba sobre un buen puñado de adolescentes con poderes conviviendo bajo el mismo techo”
 
Pero con muchas diferencias a como se había tratado antes, por que esto en sí no es lo nuevo. Los X-Men originales en los sesenta son eso mismo, un grupo de cinco adolescentes y su tutor, concepto que tras la revisionada patrulla-X de la segunda genesis se recupera a principios de los ochenta con Los Nuevos Mutantes. El porque los adolescentes de Morrison son tan virulentos en comparación con los adolescentes que retrataban Lee en los sesenta o Claremont en los ochenta es el quid del tratamiento de Morrison.
 
“Y es que, Quentin Quire sería un Magneto con ínfulas que sin la experiencia y las derrotas previas de éste”
 
Tampoco veo yo está analogía correcta aunque Quentin aquí abogue por la supremacía del homo superior (y lleve camisetas con logo “Magneto was right” delante de Xavier) porque si lo hace no es desde el convencimiento que pueda tener magneto, lo hace como el adolescente que un día empieza a dibujar esvásticas, por que es la posición más radical que encuentra para llamar la atención y a la vez conseguir devotos a su alrededor. Quentin como el adolescente rabioso que es al descubrir que sus mayores no son ni tan sabios ni tiene todas las respuestas, en este arco es más un Joker “que quiere ver el mundo arder” que un Magneto en cualquiera de sus fases.
 
“Tan es así, que tan solo Lobezno termina de ver las cosas como realmente son”
 
Y bien retratado (Lobezno bien escrito siempre será un buen personaje), como el más empático con los jóvenes y menos propenso a prejuzgar.
 
Gracias por la reseña.

Odiseo
Odiseo
Lector
21 septiembre, 2020 15:54

Concuerdo en que este arco es una especie de final del run, o quizás su primer final. Lo podrían haber dejado ahí y quedaba muy bien. Siento que después lo que se cuenta se sostiene por episodios y escenas muy buenas, pero con cierta inconsistencia.

Y muy de acuerdo con justiciero desmesurado, Quentin es el típico alumno que no encaja y que se deslumbra con esvásticas, que en este caso corresponden a la narrativa terrorista de Magneto.

La originalidad de Morrison es que plantea algo que es muy habitual y que quizás nunca se había visto con todos los alumnos X anteriores, en que había desenfado juvenil, pero en el fondo desinteresado en la política, todos con una brújula moral muy ajustada a lo que sus tutores les transmitían, cuando lo cierto es que la adolescencia es ruptura y rebeldía, no siempre bien encauzada y generalmente mal entendida por los adultos.

En el diálogo entre Quentin y Xavier la argumentación de Quentin es notable, sabemos que está equivocado, pero Xavier no logra convencerlo ni a él y quizás tampoco al lector. Que la resolución venga por la intervención de otros alumnos es muy relevante, los adultos no logran convencer, son los pares los que deciden la balanza. Y ojo con la premonición de lo que después llamarían los “incels”, esos adolescentes que no consiguen ligar y terminan odiando y destruyendo para llamar la atención o desquitarse.