Just Imagine Stan Lee’s Superman

Muchos no sabrán que Stan Lee también trabajó para DC Comics. Aquí traemos una de sus obras para la Distinguida Competencia.

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Edición original: Just Imagine Stan Lee’s Superman.
Guión: Stan Lee.
Dibujo: John Buscema.
Color: Chris Chuckry.
Formato Grapa:.
Precio: Descatalogado.

 

Hoy es un día para recordar la obra y el trabajo de Stan Lee. Mucho han hablado de él mis compañeros (y muchos medios de comunicación, fans, etc.) estos días en esta web, en redes sociales, en el maravilloso podcast dedicado a su vida y obra. Pero creo que pocos, o casi nadie, se ha parado a hablar de que Stan Lee, el padre de Marvel Comics, también tuvo un hueco en sus años de tan extensa carrera para trabajar en otra editorial. Y es que en 2001 comenzó la publicación de Just Imagine, una obra que escribió en la Distinguida Competencia. Así es, Stan Lee también escribió para DC Comics. Y creo que es un momento inmejorable para recordar aquella obra.

Just Imagine Stan Lee Creating the DC Universe es una serie antológica de trece números, recopilados por DC en tres tomos y un omnibus (único formato disponible en el catálogo de DC) inéditos en España, en los que Stan Lee reinventa en cada entrega a un personaje clásico de DC. Aparentemente todas eran historias independientes, pero un villano común va apareciendo en cada número. Se trata del reverendo Dominic Darrk, un personaje creado por el propio Lee para este proyecto que a nadie sorprenderá la tipología de nombre del susodicho. Éste pertenece a la oscura Iglesia del Poder Eterno, de la cual se va sabiendo poco a poco cuales son sus intenciones. Todas las historias convergen en el último número, titulado Crisis. El bueno de Stan no pudo resistirse a usar esa célebre palabra en la historia de DC durante su estancia.

Salden, el Superman de Stan Lee.

La premisa de Just Imagine… era bien clara: dar carta blanca a Stan Lee para que creara su propia visión del Universo DC bajo su planteamiento. Personalmente, hubiera sido maravilloso que cogiera una serie clásica y contara historias nuevas (qué disfrute hubiera sido que escribiera sobre los Challengers of the Unknown, el equipo creado por su compañero Jack Kirby antes de que ambos dieran vida a los 4 Fantásticos) pero la idea final también era buena. Sabiendo cómo es la bibliografía de DC, The Man podía hacer a su antojo, sin pensar en continuidades, hechos canónicos ni ideas establecidas de cómo deberían ser los personajes que se fuera sacando de la chistera. Teniendo esta libertad creativa, identificando su obra como su propio elseworld, empezó a escribir como le vino en gana. Y el resultado fue una más que interesante miniserie. En el caso que vamos a tratar, para conmemorar su paso por DC Comics en un día tan señalado como hoy, vamos a echar un ojo a la idea de Superman que tuvo para esta reinvención. Aunque, como he dicho unas líneas antes, me hubiera encantado leer una historia del auténtico Hombre de Acero creada por Stan Lee, la visión que presentó sobre él en su ideario resultó un aire nuevo y un relato agradable de leer.

Dejó de lado a Kal-El, el meteorito, sus padres biológicos, sus padres adoptivos, el Daily Planet y renombró al kryptoniano como Salden, un miembro de la policía de su planeta, un cuerpo de élite avanzado cuyos miembros evolucionan sometiéndose a experimentos científicos para llegar a ser más fuertes, auténticos superhombres capaces de combatir el crimen contra los villanos más despiadados de su mundo. Sin embargo, no todos los seres del planeta son capaces de resistir dichos experimentos, genéticamente son incompatibles y no pueden evolucionar. Esta desgracia es la que vive Salden, es más débil que sus compañeros al no estar modificado, pero combina su endeble cuerpo con una fuerza de voluntad e inteligencia mayor que la de los demás. Se entrena a conciencia y en el combate utiliza su ingenio para vencer el mal. Es por ello que consigue encerrar a muchos villanos a pesar de su debilidad física.

Uno de ellos, llamado Gundor Gorrok (¿alguien nota el sello Stan en el nombre?), un villano que es una mezcla de Lex Luthor (por su calvicie) y Zod (al ser del mismo planeta que el protagonista) consigue escapar de prisión y acude en busca de Salden para vengar los años que le ha hecho pasar entre rejas. Su venganza le lleva a matar a la mujer del policía y huir en una nave lejos de su planeta, en busca de otro lugar que tiranizar. Pero Salden, desesperado, le persigue y viaja con él tras una lucha en el interior de la nave. Así, ambos llegan a la Tierra. Como vemos, hasta ahora, todo nuevo. Un origen que nada tiene que ver con la historia en que se inspira.

En la Tierra Stan Lee desarrolló una lista de justificaciones para que protagonista y antagonista descubrieran rápidamente sus poderes y habilidades especiales, sin nombrar la influencia del sol amarillo ni el rojo. Aprenden a hablar porque descubren que el lenguaje terrestre tiene una veintena de caracteres frente a los miles del idioma de su planeta. La atmósfera es más fina, lo que les permite flotar y más tarde volar, además de mejorar su vista más allá de sus posibilidades en su entorno natural, levantar más peso y hacer uso de su fuerza. Al aterrizar en lugares distintos, ambos emprenden sus propios planes. Mientras que Gundor pone en marcha su estrategia de dominio a base de fuerza en ese primitivo mundo, Salden quiere usar la tecnología del lugar para poder hacer funcionar la nave que le lleve de vuelta a su hogar. Pero se encuentra con que, teniendo las herramientas necesarias para avanzar en ingeniería, la humanidad está más ocupada en otros menesteres, como combatir el crimen y las relaciones diplomáticas que mantienen una tensa paz. Es entonces cuando decide luchar por la paz mundial, pues entiende que será la única situación en la que el ingenio de la Tierra se centrará en evolucionar tecnológicamente hasta lograr los medios que le ayuden a volver a su hogar.

Salden intentando detener a Gundor antes de poner rumbo a la Tierra.

Resulta muy interesante. Salden decide convertirse en el héroe de la Tierra con un propósito personal, casi egoísta. Pero sin dejar de hacer el bien. Su personalidad es más seca, seria, casi huraña, en contraposición al Superman clásico. Para asentarse en un hogar decide ganar algo de dinero trabajando en un circo, haciendo acrobacias que en su planeta sería incapaz de lograr para impresionar al respetable y al dueño. Cuando consigue lo que necesita, lo deja para establecerse por su cuenta. Y así, con su destreza sobrehumana llama la atención del mundo entero, en especial, de una tal Lois Lane, que no es periodista, sino una representante de talentos con altas miras de negocio. Todo muy diferente a lo que conocemos. No por ello menos bueno.

Salden Superman deteniendo a los secuaces de Gundor.

En el apartado artístico estaba John Buscema, con una calidad clásica perfecta para el desarrollo de la historia. Rediseña a Superman con un aspecto casi irreconocible. No sé hasta qué punto tuvo Stan Lee algo que ver con el dibujo, pero Buscema crea a un Superman rubio, de mirada oscura, con una cicatriz en forma de S en la mitad izquierda del rostro. El traje azul, la capa roja y el cinturón amarillo fueron respetados. Pero la capa no era como la clásica, sino que era un arnés con hombreras definido como un artefacto que le hacía volar en su planeta, pero que no le funciona en la Tierra tras su aterrizaje, pero eso tampoco resulta un problema. El cuello acaba en pico, amarillo, con dos emblemas de la casa de El, casi imperceptibles, que cruzan el pecho en diagonal. Viste unos guantes rojos desde el antebrazo que cubren hasta la última falange de los dedos, con un refuerzo en el dorso de las manos, como los que usan los luchadores de artes marciales mixtas. Una imagen muy dura y acorde con el rediseño duro del personaje.

Salden y su Lois representante.

La historia deja con ganas de más, pues termina la lectura sintiendo que la trama no está ni mucho menos cerrada. Y no lo estaba, pues todas tienen su cierre en el #13. Pero, una vez presentado al héroe en el mundo, con un villano traído del suyo y otro enemigo superior, con el que ni siquiera llega a cruzarse, ya teníamos sobre la mesa los ingredientes suficientes como para enganchar a cualquiera, queriendo saber más de este Salden, Superman, tan diferente del conocido por todos y tan atractivo a la vez. La conclusión final de la miniserie es tan efectiva como entretenida, por lo que Just Imagine Stan Lee Creating the DC Universe es una lectura muy recomendable por todos los fans de DC Comics y de la obra de San Lee, que tuvo una gran idea. De hecho, tuvo trece grandes ideas que, de haber gozado a lo mejor del tiempo necesario podría haber desarrollado en una serie mayor. Quién sabe. Lo que sí que tenemos es una obra en forma de auténtica rareza en la bibliografía de Stan Lee.

Como curiosidades hay que destacar que, en el momento en que Salden busca un nombre humano se fija en una furgoneta de helados de un negocio llamado ‘Clark & Peter’ y un cruce calles entre Parker Pl. y Kent St. Stan metió un ‘Peter Parker’ sutilmente. También, hay unos cuantos momentos, como los que ocurren hasta que el personaje aprende a hablar inglés y algún otro, en los que aparecen unos cuantos cuadros de texto en los que el autor introdujo mensajes cómicos al lector. También la experiencia circense de Salden es un guiño a la inspiración de Siegel y Shuster de los acróbatas y forzudos de circo a la hora de diseñar a su personaje. Éste, una vez se encuentra en su casa, lee cómics y así aprende cómo debe ser un superhéroe. Unos bonitos detalles. Además, tenemos el estilo narrativo de cómic clásico, en el que los globos de diálogo dan una inmensa cantidad de información, para que el lector sepa en todo momento lo que está ocurriendo. Un estilo en desuso hoy en día, típico de la Edad de Oro y de Plata, de la escuela de Stan Lee.

Su paso por DC fue breve, pero intenso. Esta obra, que tristemente no ha sido publicada en nuestro país, representa un hecho que todos los fans de los cómics de superhéroes debemos tener en cuenta. Y es que, por encima de las rivalidades editoriales están los autores, los creadores, las personas que hacen que todo esto sea posible y tenga sentido. Al final, esas personas se van moviendo, la vida les va guiando de una manera u otra, haciendo que sus destinos les lleven a lugares insospechados. Por citar unos ejemplos, hace escasamente un año supimos que Brian Michael Bendis, uno de los autores más importantes de Marvel en las últimas décadas, recalaba en DC con un contrato en exclusiva. Actualmente Jeff Lemire escribe en ambas enditoriales: The Terrifics y Sentry. Uno de los altos directivos de DC, Jim Lee, tuvo una destacada etapa dibujando a los X-Men, franquicia en la que también trabajó Grant Morrison antes de escribir obras maestras con Superman y Batman. En su día John Byrne destacó con los 4 Fantásticos, Namor y Uncanny X-Men y también con Superman. Uno de los autores que mejores historias ha escrito de Daredevil y Batman ha sido Frank Miller. Len Wein creó a La Cosa del Pantano y Lobezno. Jack Kirby también viajó y creó en ambas editoriales. Al igual que Stan Lee hizo finalmente, aunque, como decimos, su paso por DC fue casi anecdótico, pero fue. Podríamos poner muchos ejemplos, pero los nombrados bastan para ilustrar el mensaje. Disfrutemos de los cómics y sus autores, olvidando las editoriales.

Descansa en paz.

  Edición original: Just Imagine Stan Lee's Superman. Guión: Stan Lee. Dibujo: John Buscema. Color: Chris Chuckry. Formato Grapa:. Precio: Descatalogado.   Hoy es un día para recordar la obra y el trabajo de Stan Lee. Mucho han hablado de él mis compañeros (y muchos medios de comunicación, fans, etc.)…
Guión - 7
Dibujo - 6
Interés - 9

7.3

Un regalo que la historia hizo a los lectores de cómics. Una visión diferente del Universo DC.

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Vansalth
Vansalth
Lector
20 noviembre, 2018 16:38

Muy interesante esta obra, que desconocía por completo. Lástima que no esté publicada en nuestro país.