#ZNCine – Crítica de El Juego de Gerald, de Mike Flanagan

Reseña de El Juego de Gerald, adaptación de la novela homónima de Stephen King dirigida por Mike Flanagan y protagonizada por Carla Gugino y Bruce Greenwood

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Dirección: Mike Flanagan
Guión: Mike Flanagan, Jeff Howard, basado en la novela de Stephen King
Música: The Newton Brothers
Fotografía: Michael Fimognari
Reparto: Carla Gugino, Bruce Greenwood, Henry Thomas, Kate Siegel, Carel Struycken, Chiara Aurelia
Duración: 103 min
Productora: Intrepid Pictures, Netflix
Nacionalidad: Estados Unidos

 

La Torre Oscura, It, próximamente 1922 y a modo de series televisivas La Niebla y Castle Rock. Este año 2017 las adaptaciones a la pantalla grande y pequeña de novelas de Stephen King están de enhorabuena y no porque todas ellas estén siendo un éxito (mientras el film de Andrés Muschietti se ha convertido en la película de terror más taquillera de la historia la traslación a imágenes en movimiento de las aventuras del pistolero Roland Gilead ha sido un considerable batacazo de taquilla) sino porque no se recuerda a corto plazo una temporada con tanta y tan variopinta propuesta centrada en trasladar la palabra del autor de Maine a los medios audiovisuales. Netflix también se ha subido el carro y el pasado 29 de septiembre estrenó dentro de su catalogo El Juego de Gerald, versión cinematográfica de la novela homónima de King editada en 1992 que la plataforma streaming se ocupa de distribuir estando protagonizada por Carla Gugino (Sin City) y Bruce Greenwood (Kingsman: El Círculo de Oro) entre otros. El encargado de dirigir y co escribir, junto a Jeff Howard, el largometraje es el cineasta Mike Flanagan, conocido dentro de los círculos del cine de terror por algunas de sus obras previas como Ouija: El Origen del Mal, Hush, Somnia: Dentro de tus Sueños (Before I Wake) o la saga Oculus.

Como novela El Juego de Gerald se alejaba un poco del terror más ortodoxo cultivado por Stephen King en obras como El Resplandor, El Misterio de Salem’s Lot o Cementerio de Animales y se acercaba más a relatos de suspense como Misery, Ojos de Fuego, La Zona Muerta o algunas de las piezas que escribió bajo el pseudónimo Richard Bachman como Carretera Maldita (Roadwork). La historia narra cómo un matrimonio de mediana edad formado por Gerlad (Bruce Greenwood) y Jessica (Carla Gugino) decide pasar un fin de semana en una casa a las afueras de la ciudad para intentar despertar su algo aletargada vida sexual. Justo cuando empiezan a realizar lo que pareja llamaba el “Juego de Gerald”, consistente en esposar a la mujer al cabecero de la cama, este sufre un infarto de miocardio fulminante que lo mata en acto dejando a Jessica maniatada, alejada de la civilización y a merced de un perro hambriento y un extraño individuo al que ella llama “Luz de Luna. La mujer tratará de salir viva de esta situación límite sirviéndose sólo de su ingenio e instinto de supervivencia, aunque no sin antes enfrentarse en el proceso a muchos de los fantasmas de su pasado que harán acto de presencia cuando su sus facultades mentales comiencen a mermar.

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Vaya por delante que la versión cinematográfica de El Juego de Gerald es considerablemente fiel a la novela en la que se basa, tanto que hace unos días hubo cierta polémica cuando el largometraje se estrenó por el hecho de que Mike Flanagan y sus colaboradores han querido ser tan respetuosos con el material original que han incluido tal cual el prólogo del libro que en su momento fue acusado de romper el tono del trabajo de Stephen King, pero de eso puntualizaremos algún detalle más adelante. Lo cierto es que sin ser una obra brillante la película de Mike Flanagan tiene algunos alicientes y aciertos que la convierten en una pieza meritoria, tan sencilla como bien ejecutada y con varios pasajes memorables. Vaya por delante que trasladar al medio audiovisual un trabajo literario que ocurre casi en su totalidad en la mente de su personaje protagonista es de un mérito para quitarse el sombrero y tanto Flanagan como Jeff Howard consiguen mantener el interés del espectador gracias a una escritura sólida y bien estructurada que alterna el tour de force entre sus dos actores principales con los flashbacks de la infancia del personaje de Jessica que se suceden a lo largo de casi todo el metraje.

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En cuanto a la dirección del autor de Absentia podemos hablar de tres grandes virtudes a la hora de abordar un producto como el que nos ocupa. En primer lugar consigue adaptar su puesta en escena a una casi única localización que es la habitación de matrimonio donde sucede el grueso del relato, consiguiendo transmitir por medio de las cuidadas angulaciones, sutiles movimientos de cámara y la colocación de los encuadres una continua y creciente sensación de claustrofobia y amenaza que recae completamente en el personaje de Carla Gugino. En segundo lugar consigue ejecutar un puñado de escenas considerablemente efectivas relacionadas con el “Moonlight Man” que eludiendo jump scares de baratillo y efectismos innecesarios llegan a transmitir una perversa inquietud que dan muestra clara de que el cineasta estadounidense lleva años curtiéndose dentro del género de terror. Por úlitmo, y aunque es algo que cualquier cineasta con un mínimo de inteligencia haría, Flanagan se dedica a dar cancha a su pareja de protagonistas para que puedan deslumbrar con un trabajo que es casi una obra de teatro en la que ambos aprovechan al máximo el entorno perfecto en el que se encuentran para explotar concienzudamente sus capacidades interpretativas.

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Porque si algo destaca en un proyecto como El Juego de Gerald es su pareja de protagonistas. El canadiense Bruce Greenwood aborda con soltura un papel que parece hecho a su medida, el de hombre y marido ejemplar que esconde ciertas conductas oscuras en su psique que irán saliendo a la luz poco a poco aunque la mayor parte de ellas sean puestas en tela de juicio desde la personal visión de su esposa. En cambio Carla Gugino realiza el mejor trabajo de toda su carrera con un rol complicado tanto física como psicológicamente, teniendo que que realizar la mayor parte de su trabajo sentada y atada a una cama y recibiendo por fin un reto interpretativo en el que su belleza o físico no tienen por qué determinar la personalidad del personaje. Entregada a la causa, recibiendo inestimable ayuda de unos magníficos efectos de maquillaje y protagonizando uno de las escenas mejor realizadas en cuanto a violencia explícita de lo que llevamos de año (la demostración de que no son necesarios litros de hemoglobina y cantidades industriales de vísceras para realizar una escena impactante que transmita malestar al espectador) la actriz de Watchmen resuelve con nota la difícil tarea de dar vida a un personaje tan interesante y poliédrico como el de Jessica.

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Con varios puntos en común con otras de las mejores, y menos conocidas, adaptaciones de novelas de Stephen King al celuloide como Eclipse Total (Dolores Claiborne) o Cujo, un epílogo que sin ser desdeñable sí se asemeja al del libro en que rompe en cierta manera la atmósfera onírica de gran parte del relato (aunque siempre es un placer ver a Carel Struycken en pantalla sea dentro o fuera de Twin Peaks) y hasta unos secundarios que con su breve aparición demuestran veteranía (Henry Thomas) y un prometedor futuro (Chiara Aurelia) El Juego de Gerald no será recordada en un futuro como una gran película o una pieza que marque un antes y un después dentro de las traslaciones cinematográficas, o televisivas, de relatos del autor de Maine. Pero gracias a la meritoria labor de sus equipos técnico y artístico y a la inteligencia demostrada por sus principales responsables a la hora de mantener el subtexto perverso y nada complaciente del autor de Christine o Los Chicos del Maiz, que no siempre es respetado cuando la letra se extrapola al celuloide, nos encontramos con un producto que merece la pena el visionado dejando claro con su eficiencia que la obra literaria del padre de Joe Hill sigue siendo una efectiva fuente de inspiración para Hollywood.

  Dirección: Mike Flanagan Guión: Mike Flanagan, Jeff Howard, basado en la novela de Stephen King Música: The Newton Brothers Fotografía: Michael Fimognari Reparto: Carla Gugino, Bruce Greenwood, Henry Thomas, Kate Siegel, Carel Struycken, Chiara Aurelia Duración: 103 min Productora: Intrepid Pictures, Netflix Nacionalidad: Estados Unidos   La Torre Oscura,…
Dirección - 7.5
Guión - 8
Reparto - 8
Apartado visual - 7.5
Banda sonora - 7

7.6

Interesante adaptación de la novela de Stephen King con un sólido, guión buena factura técnica y una excelente labor por parte de un inspirado Bruce Greenwood y una pletórica Carla Gugino.

Vosotros puntuáis: 7.96 ( 2 votos)

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frankbanner49Igverni Recent comment authors
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Igverni
Lector

Muy buena crítica, muy de acuerdo en todo.

Yo no sabía nada de la historia más allá de la premisa básica de la mujer que quedaba atada a la cama tras morir el marido, y no había visto ningún trailer ni leido nada. Mi gran duda inicial era si este argumento daba de si para una película de 100 minutos, y la verdad es que me llevé una sorpresa super positiva. Una película muy recomendable con dos actuaciones excelentes, y un giro muy bien contado, aunque quizá con un final un poco “chof” (aunque sea muy fiel al original).

Para ver una castaña un lunes por la noche, ver “El juego de Gerald” en casa fue un gran entretenimiento. Esto me lleva a como Netflix (y otros) están cambiando el paradigma audiovisual. ¿Hubiera pagado por ver esta película en el cine? Al 99% probablemente no, y hubiera sido una pena perdérsela. Para mi, esto es CINE con mayúsculas, aunque no se estrene en una sala.

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Lector
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Me gustó.
Es curioso como sin tener ni idea de que era un relato adaptado de Stephen king (la ví sin saber nada de la película,lo juro) la estaba viendo y me decía a mí mismo: “coño,parece una cosa sacada de Stephen king”.
Y me pasó igual con 1922. Exactamente lo mismo. De repente y en poco tiempo, disfruto de dos adaptaciones del de Maine, ¡sin saberlo !.
Por cierto, esta última, 1922, me ha parecido mejor incluso que la de EL JUEGO DE GERALD, con un Thomas Jane FANTASTICO (tratad de verla en versión original. El acento sureño que se marca para la cinta es bestial) y con momentos muy “creepys”.