Marvel Limited Edition. Mujeres Marvel

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A finales de los años sesenta en EEUU, surge de manera airada la llamada segunda ola del feminismo. Un movimiento que reacciona contra el rol tradicional de la mujer durante los años cincuenta, los momentos posteriores a la II Guerra Mundial, que en Norteamérica supusieron la consolidación del país como primera potencia mundial. Ese desarrollo del estado del bienestar propulsó una potente efervescencia reivindicativa, centrada en sectores tradicionalmente oprimidos, por raza, sexo o condición, y que llegaron a retroalimentarse, unos a otros. El clima era propicio y las respuestas fueron acordes, llegando incluso a la desobediencia civil y política. Así se proclama el llamado Movimiento de Liberación de la Mujer, por fin algo de tipo organizado que superaba con mucho las reivindicaciones de tiempos pretéritos. El que había sido llamado, de forma despectiva, “el sexo débil” decide que basta ya, que es hora de protagonizar sus propios destinos. Obras debidamente fundamentadas, como la “Mística de la Feminidad” de Betty Friedman, la “Política Sexual” de Kate Millet o la “Dialéctica del Sexo” de Shulamith Firestone, entre otras, demuestran al mundo que las mujeres tenían una firme pretensión de cambiar el statu quo. La situación política y social del momento nunca ha sido algo ajeno a Marvel Comics, la editorial que se preciaba de trasladar el mundo real a las viñetas de su producción. Por lo que en la Casa de las Ideas pronto comenzaron a esforzarse en el tratamiento de sus personajes femeninos, dando lugar a una mayor confianza en mujeres protagonistas para sus revistas. Panini Cómics y SD Distribuciones han recopilado una muestra y lo han titulado con el nada sugerente nombre de Mujeres Marvel, algo que en la editorial madre se lleva haciendo desde hace una buena temporada con sus recopilaciones Women of Marvel.

Para este tomo, en concreto, se ha optado por incluir apariciones estelares, con protagonismo exclusivo de varias féminas, en el formato magazine, es decir, publicadas bajo el sello Curtis, el segmento dedicado a público adulto, por tanto, inmunes al Comics Code Autorithy. Se han seleccionado historias de personajes bastante populares, como la Viuda Negra o Jean Grey de los X-Men, junto a secundarias poco conocidas como las Hijas del Dragón, Satana o la efímera Lady Daemon. Todas ellas cubren un arco cronológico que va de 1976 a 1981, en cabeceras como Marvel Preview o su continuación natural, Bizarre Adventures, por citar algún ejemplo. Debido a que el tomo es una suerte de antología, cuyo fuerte se encuentra en la brevedad y variedad de sus relatos, vamos a hacer una introducción inicial para conocer a las protagonistas de la función, observar el punto desde donde parten estas heroínas. Como es tradición, dejaremos la parte final para la reseña en cuestión, por si algún lector o lectora desea pasar directamente a las conclusiones. Veamos el panorama en la compañía, justo cuando estos proyectos echaban a andar.

Mujeres, Marvel os necesita

Como hemos señalado en la intro, Marvel Comics rápidamente se dio cuenta de que debía ser sensible a los movimientos de liberación de la mujer. Protagonistas femeninas habían existido desde siempre en la editorial, incluso contando los tiempos de Timely-Atlas, y mucho más evidente con la llegada de la Era Marvel. Heroínas como la Bruja Escarlata, la Chica Invisible, la Avispa o la Chica Maravillosa así lo atestiguaban. Sin embargo, si aplicáramos una lupa virtual, veríamos que aquellas estaban definidas por ser compañera de, esposa de, o peor, enamorada de…. Desde finales de los sesenta se nota que hay un influjo de cambio con respecto a esa postura. Quizás, una piedra de toque fuera Avengers#83 (fecha de portada, diciembre de 1970), escrito por Roy Thomas y dibujado por John Buscema, junto a Tom Palmer en las labores de entintado. En este episodio se presentaban las Liberadoras, un grupo con una suerte de activista feminista a su cabeza, la Valkiria, que reúne a clásicas de la compañía para enfrentarse a sus contrapartidas masculinas. Medusa, la Bruja Escarlata, la Viuda Negra, la Avispa, todas asumen los preceptos revolucionarios, sabedoras de las injusticias para con su género. En esta historia, las superheroínas utilizan vocabulario fácilmente atribuible al movimiento feminista, por lo que Thomas sabía muy bien lo que hacía. La aventura tiene su trampa, pues esa Valkiria no es más que la malvada Amora, la Encantadora, disfrazada y dispuesta solo para complacer sus fines. Y así, siendo malpensados, podríamos argüir que el guionista presentaba a la “feminista” como la villana de la historia. Pero suerte que el bueno de Roy no es sospechoso de tales comportamientos, dado que bajo su mandato como Editor Jefe se dio un paso importante en cuanto a la igualdad, dentro de la editorial.

Roy Thomas se convirtió en responsable editorial en 1972, y una de sus primeras decisiones, arriesgada sin duda, fue el tratar de instaurar un pequeño segmento en la editorial con creadoras y personajes femeninos. Tampoco hay que ser miopes, en los tiempos que precedieron a Thomas hubo mujeres laborando en la compañía, siendo el caso más evidente el de Marie Severin. Pero sí hay que ser conscientes que se trataba de una escueta minoría. Roy trató de impulsar un giro normalizador. Una pequeña avanzadilla que si triunfaba, podía resultar un cambio importante dentro de la industria. De esta manera, él mismo gestionó el talento entrante y dispuso el espacio necesario para The Claws of the Cat, Night Nurse o Shanna, the She-Devil. Desgraciadamente para Roy, el mercado no parecía respaldar tales proyectos, por lo que su crédito a ese respecto no tardó en agotarse. Los mandamases dispusieron algo más simple, algo menos elaborado: realizar versiones femeninas de sus homólogos masculinos. Por lo que, desde mediados de los años setenta y primeros ochenta, vimos proliferar ese fenómeno. Spider-Woman, Ms. Marvel o Hulka son ejemplos tácitos de este singular proceder. Sin salirnos de esas fechas, los relatos de féminas en revistas antológicas se convirtieron en algo habitual, ya fueran en formato comic-book o en el más arriesgado del magazine, dado que en ellas se podía mostrar violencia y sexualidad de forma impúdica. Nos vamos a quedar con este último segmento, pues todas las tramas de este tomo provienen del mercado del blanco y negro.

Como hemos dicho, nuestra intención es descubrir quiénes son, de donde vienen, estas mujeres Marvel que protagonizan el MLE. Para hacer un pequeño adelanto, hablamos de Bobbi Morse, a la larga conocida como Mockingbird (o más elegantemente, Pájaro Burlón), las Hijas del Dragón, Satana, Lady Daemon, la Viuda Negra, Fénix y Elektra. Cada una de ellas con una idiosincrasia, una particular misión en su recorrido editorial, pero unidas en que, en manos de autores inteligentes (todos hombres, hay que precisar), eran capaces de jugarles de igual a igual a sus compañeros masculinos.

Comenzamos con la Cazadora. Así presenta Mike Friedrich a Bobbi Morse en sus aventuras adultas, vividas en Marvel Super-Action#1. La doctora Barbara Morse debuta en las páginas de Astonishing Tales#6, a cargo de Gerry Conway y Barry Smith (junio de 1971, fecha de portada). Todavía sin nombre conocido, irrumpe en la casa familiar de los Plunder, buscando a Ka-Zar, el señor de la selva escondida. Sus primeras atribuciones parecen ser algo de típico psíquico, aunque no tardamos en descubrir la verdad sobre ella. En el #12, Roy Thomas decide que el personaje es una doctora en biología, olvidando la cuestión extrasensorial, y que además trabaja para S.H.I.E.L.D., en un proyecto que trata de replicar el suero del Supersoldado. Es Thomas el que le otorga el nombre y el propósito, pero sería Mike Friedrich el que desarrollaría a la buena de Bobbi, como la Agente 19. Sin duda, nos hallamos ante el guionista que mejor la supo tratar en estos estadios iniciales. Estableció un tira y afloja amoroso con Ka-Zar, pero siempre manteniendo una personalidad propia, para nada seguidista de la figura masculina. De hecho, es el mismo Kevin Plunder el que accede a visitar Nueva York, por el motivo aparente del suero, pero la realidad es que lo hace para no mantenerse alejado de Morse. Mientras que estuvo Friedrich al timón en la colección del selvático, Bobbi fue una secundaria habitual. Con su desaparición, la Agente 19 corrió la misma suerte, llegando los nuevos autores a asimilar de manera romántica a Ka-zar con su homóloga Shanna, la Diablesa.

La Cazadora, dibujo de George Evans

Antes de que eso ocurriese, Mike Friedrich tuvo la suerte de desarrollar una aventura individual con Morse, en la revista Marvel Super-Action, al ladito del Punisher. Nos presenta las pesquisas de la agente, que pasa a adoptar el sobrenombre de la Cazadora (the Huntress), para introducirse en todo un submundo de corrupción protagonizado por agencias gubernamentales. El personaje y su nueva personalidad no pasaron de aquí; no hubieron nuevas aventuras en magazines, muy probablemente por el alias escogido, ya que había una personalidad de idéntico nombre en DC, plenamente asentada. En Marvel Team-Up#95 (casi cuatro años después de esta aparición, en 1980) la recuperamos, para los restos, vestida ya como Pájaro Burlón, aspecto que mantendría toda la década, hasta despuntar en su periplo en West Coast Avengers, su momento de mayor popularidad. Tras un periodo oscuro, con desaparición editorial incluida, tuvo una rentrée fulgurante durante Secret Invasion, lo que dio a pie a que volviera a ser miembro activo del catálogo editorial y, con el tiempo, a una serie ciertamente polémica en Marvel Now!, a cargo de Chelsea Cain. Su postrera estancia conocida ha sido como secundaria de lujo en Spider-Man, por lo que el lector tiene claro que Bobbi ha retornado para quedarse.

Las siguientes en pasar son las Hijas del Dragón, el dúo formado por Collen Wing y Mercedes Knight. Ambas dos son creaciones que surgen en el entorno de Puño de Hierro. La primera de ellas, Collen, es de origen japonés. Desplazada a EEUU, por los típicos motivos profesionales de un padre fichado como profesor de Estudios Orientales en Columbia, fue criada como una auténtica samurái en las montañas de Honshu. En Marvel Premiere#19 (noviembre de 1974, fecha de portada), la colección antológica protagonizada por Iron Fist, choca con Danny Rand, por obra y gracia de Doug Moench, guionista de esta historia, y la dupla Neal Adams-Larry Hama, autores gráficos de Collen. A partir de aquí, se mantendrá atada a la serie del artista marcial, bajo el impulso de creativos tan importantes como Chris Claremont o John Byrne. De hecho, estos autores jugaron a mezclar personajes con otra franquicia que llevaban en danza, los X-Men, e incluso se dieron varias citas entre el líder del grupo, Scott Summers, y nuestra Collen.

Misty Knight debuta un poco después, en Marvel Premiere#21 (marzo del 75, fecha de portada). En este caso, su autoría hay que atribuirla a Tony Isabella y a Arvell Jones, aunque a la buena de Misty se le buscó un encuentro casual algo más antiguo, para conectarla con el Universo Marvel. En Marvel Team-Up#1, un número realizado por Roy Thomas y Ross Andru, Spider-Man y la Antorcha Humana evitan el robo por parte de unos cacos corrientes a una joven afroamericana. Pues bien, dos años después (en el #64 de la misma colección), la propia Knight recuerda ese incidente como suyo propio, por lo que se crea un perfecta conjunción de acontecimientos. El caso es que su primer debut, el original, también es en la colección de Puño de Hierro, un personaje con quien entablará relaciones muy personales, ya que ha sido su eterna novia hasta hace prácticamente dos días. Mercedes es una experimentada policía de Nueva York. Durante su servicio habitual, se hace buena amiga de Collen Wing. Misty es alguien que se tomaba muy a pecho su trabajo por lo que, cuando descubrió oculta una bomba en un banco, no dudó en actuar para salvar vidas. En el proceso perdió un brazo, algo que la incapacitaba en su día a día como policía. Tony Stark se vio fuertemente impresionado por su acto de heroísmo, por lo que le facilitó un brazo biónico, cortesía de las últimas tecnologías de Industrias Stark.

Las Hijas del Dragón, imaginadas por Marshall Rogers

La detective Knight tenía un carácter más bien aguerrido, por lo que no le sentó nada bien que la sacaran de la calle, alegando una suerte de minusvalía, y relegándola al aburrido papeleo. Como resultado de este proceso, Misty abandona el cuerpo de Policía de Nueva York. Forma junto a Collen una agencia de detectives privada, Investigaciones Nightwing, aunque en el mundo del hampa se las reconoce mejor como las Hijas del Dragón, una nada velada imitación a lo que estaban montando Danny Rand y Luke Cage con su agencia Héroes de Alquiler, personajes a los que siempre han estado unidas, a lo largo de los años. Chris Claremont y Marshall Rogers trataron de darles recorrido con aventuras individuales en las revistas para adultos, como Deadly Hands of Kung-Fu o Bizarre Adventures, pero su marcado carácter de secundarias no les ha dejado prosperar, más allá de estos intentos en magazine o de una mini serie en 2006. Cuando pensamos en Collen o Misty, casi siempre se encuentran cerca Danny o Luke. Su importancia cada vez más acusada en el apartado visual, en el micro universo urbano creado por Netflix, puede ser un indicador de que, tarde o temprano, recaben la atención merecida.

Nuestra próxima parada es un personaje atado a la esencia de las revistas Curtis. Satana es la hija del Demonio, así, con mayúsculas; una súcubo que se dedica a absorber esencias vitales, instruida sabiamente por su maléfico padre. El personaje surge del intento de los editores Marvel por tocar el tema del satanismo, en su escalada profesional de convertirse en referente del terror en el mercado estadounidense, pese a que enfrente tenían un hueso duro de roer con las revistas publicadas por Warren. Stan Lee fue su principal impulsor, pero hay que señalar a la pluma de Roy Thomas y al lápiz de John Romita Sr. como los que dieron salida a su primera aventura individual, en Vampire Tales#2. Una historia muy breve, de solo cuatro páginas, que servía como punto de arranque en un segmento que el personaje desarrollaría en este magazine en blanco y negro. Autores como Gerry Conway, Esteban Maroto, Tony Isabella, Chris Claremont y George Evans serían los encargados de perfilar el sinestro camino de nuestra protagonista, aunque fuera en un errático peregrinar, de revista en revista, desde Vampire Tales, pasando por The Haunt of Horror, para finalizar en Marvel Preview.

Pin-up de Satana, cortesía de Vicente Alcazar

Satana es un personaje complejo de desarrollar. Quizás sea su periplo en Curtis lo que mejor la define, donde se puede explotar su parte maléfica, sin desentonar en un entorno como el de Marvel. Hubo su intento de trasladarla a comic-book, iniciado por el guionista que mejor la ha tratado, históricamente, el gran Chris Claremont. Pero la dificultad de imbricarla en tramas que no fueran sobrenaturales la ha dejado muy alejada de la primera plana. Tuvo una importante participación en los Thunderbolts de Jeff Parker y, de forma reciente, la hemos tenido protagonizando una serie sobrenatural con Espíritus de Venganza, pero realmente poca cosa para alguien de su potencial.

A estas alturas, pocos no reconocerán a la Viuda Negra, aunque sea por la icónica imagen de Scarlet Johansson en el MCU. Es triste que un personaje con tanta solera sea mayormente conocido por su éxito cinematográfico y no por su aportación al cómic. Hablamos de alguien que debutó en 1964 (fecha de portada), en Tales of Suspense#52, la colección donde Iron Man hacía de las suyas. Stan Lee y Don Heck habían convertido las aventuras del Hombre de Hierro, un rico industrial armamentístico reconvertido a superhéroe, en la más evidente representación de la lucha entre bloques, típica de la Guerra Fría. Por tanto, espías rusos o antagonistas chinos eran algo habitual para el bueno de Tony Stark. En este número teníamos la recurrente aparición de la Dínamo Carmesí, la versión soviética de Iron Man, pero además traía de regalo la presentación de una sugerente femme fatale llamada Natasha Romanov. Ahora sabemos que se trata de una espía entrenada en la temible Sala Roja, a las órdenes de la KGB. Su cometido era infiltrarse en Industrias Stark pero Tony es alguien realmente avispado, logrando obstaculizar sus intenciones. Natasha permaneció asociada a Tales of Suspense e incluso logró conectar con un criminal de poca monta, un tal Hawkeye (Ojo de Halcón, para los amigos), para que se unieran en una lucha común contra el Hombre de Hierro.

Paul Gulacy nos pone la peli de Natasha que todos querríamos ver

Lee debía de tener cierto interés en el personaje puesto que mantuvo su intentona de que no fuese olvidada en la cabecera de los Avengers. Primero como enemiga, claro, pero en un inesperado giro de acontecimientos, lograría asociarse con los Héroes más Poderosos de la Tierra. Avengers#30 (julio de 1966, fecha de portada) nos muestra que con la Viuda Negra habían jugado el desagradable truco de lavarle el cerebro, participando en una maléfica formación con Power Man y el Espadachín. Pero es que, en la saga que va del #32 al #33, los Vengadores se enfrentan a la Sociedad de la Serpiente y Natacha se convierte en aliada, más que en villana. La definitiva constatación de su paso al lado bueno de la vida vendría en Avengers#36, con la problemática de los Ultroides y con Roy Thomas ya como guionista titular.

Desde entonces, sus asociaciones han ido permutando, pero siempre como parte de las heroínas del Universo Marvel. Ha sido integrante oficial de los Vengadores, llegando a ser su líder en un momento determinado, el miembro de más alto rango de los Campeones y agente en activo de S.H.I.E.L.D, su terreno preferido, el del espionaje; es por eso que destaca su aportación en Bizarre Adventures, puro género negro. A primeros de los años setenta protagonizó, en solitario, un segmento en la revista Amazing Adventures, con autores de la talla de Gary Friedrich, John Buscema, Gene Colan o el propio Roy Thomas. Más relevante fue su asociación al personaje de Daredevil, con el que compartió aventuras durante una buena temporada (al menos desde el #92 hasta el #107 se dividían el título en la portada).

Cuenta en su haber con hasta seis volúmenes USA, aunque también hay que precisar que la mayoría han sido breves intentos de asentar al personaje. El primero de ellos data de 1999, una mini serie de tres números en el sello Marvel Knights, a cargo de Devin Grayson y J.G. Jones. En 2001 continuó Grayson, ayudada por Greg Rucka, también en el sello Marvel Knights, tratando de ordenar las relaciones entre las distintas Viudas Negras existentes. Después de esto, series centradas en el pasado de Natasha o focalizadas en la actualidad Marvel, demuestran que Black Widow es un activo capital para la editorial. Recientemente pudimos observar los hechos acaecidos en Secret Empire, donde era una actriz a destacar en toda la función. Tras la finalización del evento perpetrado por Nick Spencer, donde perdimos su rastro más fresco, seguimos su pista en Tales of Suspense, donde dos de sus más allegados, como son el Soldado de Invierno y Ojo de Halcón, descubren que la Romanova tiene su propia agenda y no está dispuesta a dejarla perder.

Llegamos al personaje más desconocido de todo el elenco y cuya única participación en tebeos Marvel localizamos aquí. Hablamos de Lady Daemon, creada por el talento conjunto de Chris Claremont, Michael Golden y Terry Austin para Bizarre Adventures#25. Megan Daemon es una muchacha criada en las Tierras Altas de Escocia, lugar de magia y ritos arcaicos. Megan tiene una hermana, Aelisabeth, y ambas crecieron curioseando libros druídicos que ni ellas mismas llegaban a comprender. A partir de entonces, sucesos trágicos comenzaron a ocurrir a la madre y al padre de la familia, sospechosamente relacionados con las actividades de las dos hermanas, aunque nunca confirmados. Aelisabeth abandonó las tierras escocesas, renegando de su familia, por lo que Megan acabó convertida en Lady Daemon, la cabeza visible de un clan ancestral venido a menos. Nos localizamos, de manera cronológica, a finales de los años 30, en pleno ascenso del nazismo. La mujer vive rodeada de fuerzas arcanas en su castillo cuando la proposición de Ian MacInnis, su único amigo en la zona, dará lugar a un cambio fundamental. Lady Daemon accede a salir de las Tierras Altas, en dirección a Nueva York, embarcados en el dirigible Hinderburgh, cuando fuerzas primigenias no les pondrán las cosas fáciles, en busca del poder que subyace en Megan Daemon.

Lady Daemon, Michael Golden y el Hinderburgh

Como ven, Claremont tira de tradiciones míticas escocesas a la vez que une acontecimientos que se produjeron en tiempo real, en la época seleccionada para la historia. De hecho, Golden utiliza fotomontajes para confeccionar la trama gráfica. A la conclusión de este argumento, no volvimos a saber nada de los Daemon o MacInnis. Probablemente, sería cuestión de que la aventura funciona de manera autoconclusiva o que se utilizaran personajes con enrevesados temas de derechos. En el linaje de nuestra protagonista se hace mención a los pictos, nombre antiguo con que se conocía a los habitantes de la Caledonia pre-romana y una licencia tomada por Claremont de las historias de Robert E. Howard, que además conectaba con las tradiciones de Kull o del mismo Conan en persona. Por otro lado, el emisario extraído de la Oscuridad Exterior, uno de los peligros que aparece en la historia, engarza con el tipo de demonio que tanto gustaba a HP Lovecraft, tal y como se puede nombrar a los N’Garai o los Dioses Antiguos. Aquí también podemos hilar una pequeña conexión con el pasado del Patriarca Mutante, puesto que en Marvel Spotlight#24, el team-up entre Satana y Daimon Hellstrom, se introdujo a Kathara, que se autodenominaba como “aquella que controlaba la Oscuridad Exterior”.

El caso es que Lady Daemon no ha vuelto a ser utilizada desde 1981, fecha de su única aparición. No hay ningún dato que conecte su aventura con la continuidad Marvel, teniendo en consideración que su trasfondo se localiza a primeros del S.XX, previa llegada de los prodigios al mercado americano. Por tanto, es una rareza, una anomalía en su catálogo, un intento por parte de Chris Claremont de unir tradiciones escocesas, esoterismo, literatura pulp y algo de contexto histórico. Y lo tenemos aquí, en este Marvel Limited Edition, para ser degustado por los lectores españoles.

Jean Grey es el Fénix. Pocos aficionados no entenderían esta relación. Pero hay que recordar que Jean nació como la Chica Maravillosa, la única integrante femenina de los llamados X-Men, que introdujo el concepto mutante en la editorial allá por 1963. Grey era telequinética, una alumna de primer nivel en la Escuela de Charles Xavier. Junto a todo el elenco principal, Jean compartió peripecias y camaradería con el resto de sus compañeros durante los años 60, por lo menos hasta que fueron cancelados por bajas ventas. A pesar de contar con autores de renombre como Roy Thomas, Werner Roth, Arnold Drake o Neal Adams, el concepto ideado por Stan Lee y Jack Kirby no tuvo el respaldo necesario. A mediados de los años 70, la colección seguía publicando reediciones pero un grupo de editores se propuso recuperar las esencias de aquellos bisoños mutantes. Len Wein, Chris Claremont y Dave Cockrum dieron paso a un nuevo periodo de grandeza con la Segunda Génesis, en el que se recuperó a Jean Grey para la formación.

John Buscema unido al Fénix y a los X-Men

Su puesto de Chica Maravillosa fue evolucionando en manos del tándem Claremont-Byrne, dando lugar al Fénix. El cambio de nombre y la asunción de poderes de tipo cósmico tenían más importancia de lo que aparentaba. Se estaba cocinando un empoderamiento de personaje femenino como los cánones mandan, uno que dejaría marcada a toda una generación con su conclusión en la “Saga de Fénix Oscura”. Y para ello, Jean tuvo que desaparecer, iniciando un ciclo muerte y resurrección que hacía justicia a su sobrenombre. Precisamente, la historia de este tomo se focaliza en uno de esos periodos donde el Fénix no estaba operativo. Desde la perspectiva de Sara Grey, amante hermana de Jean, revivimos momentos de una vida, que en aquellos momentos pensábamos que nunca iba a volver.

Pero en su esencia, en su sino, está el regresar, de cuando en cuando, para remover los cimientos de todos aquellos que la conocieron y que llegaron a amarla, de manera profunda. Y si no es así, se le buscan suplentes como la adorable Rachel Grey, su hija perteneciente a una línea de tiempo alternativa, o la mesías mutante, Hope Summers. En la actualidad Marvel, la tenemos de nuevo de vuelta, pues desde los tiempos de Grant Morrison en New X-Men, fechados a primeros de este siglo, no teníamos a la Jean auténtica. Sí a la versión adolescente, que llegó a obtener serie propia durante el periodo ubicado en Legacy, traída directamente del pasado de la Patrulla X por Brian Michael Bendis, en el ya lejano inicio de Marvel Now! Jean es mucha Jean y ahora mismo la tenemos protagonizando una de las Patrullas, la Roja para ser concretos, bajo la sabia batuta de Tom Taylor.

La última de la galería es la misteriosa Elektra Natchios. Surgida durante el maravilloso periodo en que Frank Miller revolucionó la cabecera Daredevil, la buena de Elektra fue creada con un propósito a corto plazo, volver patas arriba la vida del abogado ciego de la Cocina del Infierno. Presentada como un amor de juventud de Matt, durante el periodo universitario, el personaje creció en un ambiente tranquilo junto a unos padres, diplomáticos griegos, que no estaban exentos de enemigos. Su madre fue asesinada, lo que afectó a la psique de la pequeña Elektra. El padre consiguió asentar un puesto de embajador en EEUU, lo que provocó el traslado del clan Natchios y el encuentro con Murdock. Por aquellos días, la muchacha ya había comenzado su entrenamiento en artes marciales, sabedora de los peligros que circulaban en su entorno, y todo voló en pedazos cuando el cabeza de familia fue, igualmente, masacrado por unos asesinos. Comienza el viaje de Elektra hacia lo sobrenatural, con la Casta, y al fondo del todo, la Mano, el verdadero peligro en la sombra. Ese es el camino de la nueva mercenaria al servicio de la Casta, la temible Elektra.

Está claro que el personaje funciona bajo el potente entramado montado por Frank Miller en esta colección. Elektra es alguien muy “Miller”, podríamos decir, una mujer independiente, fría e implacable, pese a esas evidentes conexiones con Matt. Y ahí es donde radica su importancia, puesto que Frank tenía claro que iba a matarla, desde el minuto uno, para dar forma a su historia, una suerte de tragedia griega, como la ascendencia de la familia Natchios. El influjo sobre Daredevil se marcará a fuego, desde que Murdock fue consciente que la había perdido, para siempre, como bien demostró la Novela Gráfica Elektra Lives Again. La historia que tenemos en este MLE es anterior a ese desarrollo. Se encuentra localizada en octubre de 1981, si hacemos caso a la fecha de portada. Dado que la mercenaria debuta en enero de ese mismo año y muere en abril de 1982 (recordamos, fechas de portada), nos hallamos en lo alto de la popularidad de Elektra y de su autor, un Frank Miller que estaba dispuesto para poner la directa hacia el estrellato y así grabar con letras de oro su nombre en el cómic norteamericano.

Frank Miller nos deleita con Elektra en glorioso blanco y negro

Miller siempre tuvo una especial querencia por este personaje. No quiso que nadie la tocara, llegando a establecerse una especie de pacto no escrito con los editores para que permaneciera muerta, por lo menos hasta que él la quisiese de vuelta. Pero ya sabemos cómo funcionan los rudimentos de la industria, difícilmente se detiene, por lo que Elektra ha tenido vida más allá de Frank Miller. En el año 1997 se dio luz verde al primer volumen con su nombre en el encabezado, realizado por Peter Milligan y Mike Deodato Jr., que casi llegó a la veintena de números, que no es que se considere un recorrido exitoso. Más extenso fue su siguiente paso por Marvel Knights, auspiciado por Brian Michael Bendis a primeros de este siglo. Breve pero satisfactorio se puede definir el volumen tres, a cargo de Haden Blackman y Mike del Mundo, ya en Marvel Now! Una bella elegía sobre el personaje. El último de todos ellos lo tenemos prácticamente de ayer, puesto que su popularidad televisiva en el entorno Netflix, con Daredevil y The Defenders, dio lugar a una mini serie que tomaba su principal imaginería de aquí.

Seas de los que están de acuerdo con su creador original, y consideras que Elektra murió con Miller, o de los que todavía disfrutas con las andanzas de la mercenaria griega, no se puede negar que la mejor versión de la misma la tenemos en aquellos maravillosos años 80, con un autor en lo más dulce de su arte y de su concepción del medio. Y aquí, en este MLE, disfrutamos de una buena muestra de ello.

Cerramos este apartado, tras el repaso de las diferentes protagonistas que circulan por este tomo. Ha llegado el momento de centrarnos en las historias individuales, que como hemos apuntado, funcionan de manera antológica en este Mujeres Marvel. Si merece o no la pena su adquisición pasa a dilucidarse en las líneas siguientes.

Mujeres Marvel

 

Edición original:. Marvel Super-Action#1, Deadly Hands of Kung-Fu#32-33, Marvel Preview#7 y Bizarre Adventures#25,#27-28
Edición nacional/ España:. Panini Cómics y SD Distribuciones
Guión:.Chris Claremont y otros
Dibujo:.Marshall Rogers, George Evans y otros
Entintado:.Frank Springer, Bob McLeod y otros
Formato:. Tomo en tapa dura
Precio:.

32 euros

 

Los caminos editoriales son inescrutables. Y mucho más complicado es satisfacer al aficionado. Recopilaciones cronológicas, selecciones del mejor material….se haga como se haga, siempre habrá alguien que ponga el grito en el cielo. El caso es que en la línea Marvel Limited Edition hemos tenido un poco de todo, aunque hasta ahora no nos habíamos cruzado con un tomo que es claramente una antología, ya que sus lazos entre sí son más bien tibios. Se trata de personajes femeninos que han tenido historias sueltas en formato magazine; básicamente, ese es su nexo de unión. De ahí que las temáticas salten de la intriga a la aventura, pasando por el terror y lo esotérico, llegando a lo superheroico. Personalmente, este redactor no es muy partidario de tales inventos. Pero hay que ser conscientes de que raramente este material sería publicable de otra manera, dada la escueta participación de estas mujeres Marvel en formato revista. Por tanto, si aceptas la premisa y se tiene cierto interés en lo que ofrecen estos caracteres, a sabiendas que se organizan como pequeñas píldoras inconexas, te recomiendo que sigas la lectura. Si no entras en el juego y no consigues conectar con esta forma de publicar, tu experiencia con este MLE se puede dar por concluida.

Ya hemos hablado largo y tendido de las protagonistas de la obra en el punto anterior. Es hora que nos fijemos en las tramas concretas en las que participan. Bobbi Morse se viste de la Cazadora en Marvel Super-Action#1 para dilucidar una trama de corrupción que implica a varias agencias gubernamentales. Mike Friedrich y George Evans (con las tintas de Frank Springer) montan una historia plena de intrigas y acción digna de una agente de S.H.I.E.L.D. Las Hijas del Dragón son las que más se prodigan en este volumen, con hasta tres ejemplares en su haber, realizados en su totalidad por Chris Claremont y Marshall Rogers. La primera interacción es una aventura en dos partes presentada en Deadly Hands of Kung-Fu#32-33, donde el tándem Claremont-Rogers nos lleva a la joya del Pacífico, Hong-Kong. Hasta aquí han viajado Misty y Collen en busca de Emil Vachon, un traficante de drogas de alto nivel. Como pueden imaginar, juntar a dos especialistas en la lucha cuerpo a cuerpo, en un ambiente repleto de artes marciales, más las intrigas del comercio de droga a nivel internacional, nos deja una trama que no permite que despeguemos nuestros ojos del papel. El otro argumento con Investigaciones Nightwing, editado en Bizarre Adventures#25, se centra ya en la habitual ciudad de Nueva York. Marshall y Chris (ayudados en las tintas por Bob McLeod) en este caso prefieren girar hacia lo esotérico, con vampiros y elementos demoníacos, aunque sin prescindir de un poco de acción a la vieja usanza. Las Hijas del Dragón son la rara avis de este tomo, debido a esta repetición antes comentada. El resto de nuestras protagonistas cuenta con una única historia en su bagaje, por lo que las vamos a ver de forma más resumida.

Satana es el reclamo principal de Marvel Preview#7. Pertrechada por Chris Claremont y Vicente Alcázar, es una especie de colofón que pone fin al inconexo recorrido de la hija del Demonio por diversas revistas del horror. Se dan por cerrados cabos sueltos del pasado y se la deja dispuesta para acometer un futuro que no ha sido muy vibrante, que digamos. Los magazines en blanco y negro tenían una característica definitoria y esa era que incluían artículos informativos, muy variados, dependiendo de la publicación. En general, esto brilla por su ausencia en este MLE, si exceptuamos a Satana. Es la única que ha conseguido incluir un par de textos, uno de John Warner y otro del mismo Claremont, explicando un poco el contexto del personaje y así no despistar al aficionado neófito en la materia.

Con la aventura de la Viuda Negra en Bizarre Adventues#25, Ralph Macchio y Paul Gulacy organizan un entramado de espionaje que le viene que ni pintado a Natasha Romanov, no en vano su proceder básico proviene de allí, al ser criada bajo las faldas de la KGB y desarrollar, posteriormente, una carrera estelar en S.H.I.E.L.D. El pasado siempre vuelve, es un dicho muy recurrente, y la Romanova no puede obviar que tiene relaciones muy cercanas con el entorno de la Unión Soviética. Una trama que une espionaje e intriga de una manera más que satisfactoria, dejándola como una digna representante del género.

De lo que nos queda del elenco, poco más que añadir ya que están realizadas por autores que conocían muy bien el material con el que trataban. De Lady Daemon, como creación de Claremont y Michael Golden (entintado por Terry Austin), tenemos todo lo que necesitamos en estas páginas, pues es su única aparición; la historia de Fénix, guionizada, de nuevo, por Claremont y dibujada por John Buscema (con tintas de Klaus Janson), se traslada como el recuerdo de la hermana, Sara Grey, en una peripecia desconocida con el universo atlante; y qué decir de la Elektra de Frank Miller, la ninja definitiva, alejada de cualquier influjo externo y realizando sus quehaceres de mercenaria. Son historias más que decentes, resultando una lectura placentera, para degustar en pequeñas dosis.

Si han seguido el hilo conductor hasta aquí, habrán notado que hay un nombre que se repite con asiduidad cuando hacemos referencia al aspecto literario, Chris Claremont. Suyos son los guiones de la mayoría del tomo, pues de las nueve historias totales aparece acreditado en nada menos que seis. El bueno de Chris era una estrella en ciernes, uno de esos escritores que iban a dejar su sello indeleble durante la década de los ochenta, pero que ya apuntaba maneras en los setenta. Y una de las mejores características que se le recuerda es su acertado trabajo con la confección de personajes, muy especialmente en lo que la parte femenina se refiere, puesto que en un mundo mayoritariamente masculino sabía otorgar una voz propia a sus mujeres. Muchos recordarán su gran labor en X-Men, con Jean, Tormenta o Kitty Pride, pero no era más que una culminación de lo realizado con Spider-Woman, Ms. Marvel o algunas de las protagonistas de este volumen. Por lo tanto, no hace falta decir que su cometido no desentona; aunque lejos de explotar, nos encontramos con una de las mejores versiones del señor Chris Claremont.

Las otras tres historias que restan, en cuanto a guion se refiere, están realizadas por profesionales contrastados, por lo que sensación sigue siendo igual de positiva. Mike Friedrich fue uno de los primeros escritores en asentarse como asiduo en las dos grandes, lo que era todo un logro para la época. Por citar algo concreto, en su currículo destacan etapas en The Flash, Justice League of America, Detective Comics, The Invincible Iron Man, Captain Marvel o Astonishing Tales, de donde obtiene su relación el personaje. Su historia con Bobbi Morse recoge acertadamente los rudimentos de la intriga y sabe otorgarle ese punto extra de madurez, al tratarse de una producción pensada para público adulto. Ralph Macchio tiene una considerable fama como editor, uno de los más reputados del mercado USA, pero también hizo sus pinitos como guionista, sin ser su atribución principal. Su versión de la Viuda Negra es una muy creíble aventura noir, basada en la eterna disputa entre bloques de aquellos días, con toda la maquinaria del espionaje dispuesta para ser utilizada. Por último, qué decir de Frank Miller y Elektra. Frank creó a Elektra, siempre supo cómo funcionaba su complicada cabeza y nadie como él para mostrarnos el camino de una ninja renegada. No se le puede poner ni un solo pero a su pequeña aportación al tomo.

En el aspecto gráfico, no tenemos la misma uniformidad que en el aspecto literario. Muchos y variados artistas copan los créditos de este volumen. Pero tenemos que ser conscientes que estaban trabajando en el sector del magazine, en el glorioso blanco y negro, lo que hacía que muchos de ellos pusieran un empeño superior en su faena. La conclusión es que el dibujo es notable tirando a excelente. Ya sea el elegante trazo de gigantes como John Buscema o Marshall Rogers, el detallismo de Vicente Alcázar, la clase de Michael Golden, la espectacular narrativa gráfica de Paul Gulacy y Frank Miller o el buen hacer de un todoterreno como George Evans, nos encontramos ante la mejor y más definitoria de las cualidades de este Mujeres Marvel. Un arte que entra por los ojos y nos hace añorar esos lejanos tiempos de las revistas en blanco y negro.

Sobra decir que el tomo disfruta de las calidades habituales de la línea Marvel Limited Edition. Material restaurado, con una aceptable reproducción y publicado a tamaño magazine. Eso es algo que hemos comentado de manera habitual por aquí, la aleatoriedad de sacar en formato comic-book revistas que deberían ir a un tamaño mayor (Vampire Tales, Tales of the Zombie o Rampaging Hulk). Hasta ahora, parece que los menos voluminosos (The Punisher, Ka-Zar o éste mismo) son los únicos autorizados para ser editados así, obviando un debe fundamental como es respetar su tamaño original. Un último detalle con respecto a la edición es que contiene varios artículos introductorios, a cargo de Eduardo de Salazar, que sirven para aclarar dudas y entender el contexto del contenido. Cuando se trata de información adicional, Panini y SD cumplen con creces con su deber. También se encuentran reproducidas a todo color las portadas de las revistas americanas (algunas, no la totalidad) de las que se han extraído las historias y como regalo al aficionado veterano, las versiones españolas, como Relatos Salvajes o Aventuras Bizarras, puesto que este material se ha ido sacando, en diversas publicaciones, desde los tiempos de Vértice y su continuadora en la labor, Forum.

En resumidas cuentas, tenemos entre manos una recopilación de temática variada, con una buena representación de la calidad que había en la Casa de las Ideas, destacando sobremanera el aspecto gráfico. Hay que recordar que su leit motiv es hallarse protagonizado por mujeres, de manera íntegra. No son todas las que son, pero las que están hacen que merezca la pena acercarse a este Marvel Limited Edition. Echar un vistazo la representación que se hacía de la figura femenina en el sector del blanco y negro, algo que se hizo en pequeñas dosis, pues es una obviedad que casi todos los relatos estaban copados por héroes masculinos. Aun así, estas Mujeres Marvel saben conectar con el aire refinado y atrevido que se le presupone a los magazines, a la mínima ocasión, dejando una sensación muy positiva respecto al potencial individual de cada una de nuestras protagonistas. Algunas de ellas han quedado apartadas e incluso olvidadas; otras han conseguido brillar a lo largo de los años. Pero es indudable que hubo un primer paso en el que Marvel supo que iba a necesitar mucho de personajes femeninos. Este MLE es una extraordinaria piedra de toque para comprender el porqué.

A finales de los años sesenta en EEUU, surge de manera airada la llamada segunda ola del feminismo. Un movimiento que reacciona contra el rol tradicional de la mujer durante los años cincuenta, los momentos posteriores a la II Guerra Mundial, que en Norteamérica supusieron la consolidación del país como…

Mujeres Marvel

Guion - 7
Dibujo - 8.5
Interés - 5.5

7

Valoración Global

Acción, aventura, terror, esoterismo, intrigas....todo eso y mucho más en un tomo cuya característica definitoria es estar protagonizado por féminas Marvel

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Dynamo
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Dynamo

Excelente repaso como acostumbra!!!! Enhorabuena de nuevo.
Pues tiene buena pinta la recopilación. Aunando grandes nombres. No me sorprende la aparición de Claremont viendo como trató a los personajes femeninos en sus X-men como bien comentas, aunque si quizás el porcentaje tan elevado.
Me pica la curiosidad la aventura de Lady Daemon, totalmente desconocida para mi, así como leer a Elektra escrita por Miller en otra aventura que no conozco.
Y por supuesto la Viuda Negra, quien pese a gozar ahora de mayor repercusión por el cine siempre ha sido en mi opinión muy importante en Marvel.
Y Pájaro Burlón, ya hemos coincidido mucho en estos artículos, otro personaje femenino entre mis favoritos. La serie de Cain puede ser uno de mis debes respecto a Bobby, como su identidad de la cazadora, he de decir. Desconocida para mi.
En resumen, interesante volumen parece este que reseñas, con el dibujo como otro gran valor. Los límites presupuestarios más que de interés hacen, no obstante, muy complicado que me anime a hacerme con el.

Mimico
Lector

¡Tremebundo artículo, don Artur! Qué tomo tan heterogéneo. Me ha hecho recordar que mi progenitor tenía un número de una edición de ¿Vértice? de esa aventura de las Hijas del Dragón y que, sólo años más tarde, me dí cuenta que había sido el primer tebeo escrito por Claremont que me leí…

En cuanto a la historia de Fénix (así como las del Hombre de Hielo y Rondador Nocturno del mismo número de BA), Panini la recuperó en los primeros OmniGolds de La Imposible Patrulla-X, así que la tengo más fresca. Aún así ver a Jean Grey dibujada por John Buscema es un regalo para la vista…

¡Un abrazo, caballero!

elBlueNules
Lector
elBlueNules

Impresionante artículo. A mí me parece un tomo de put*sima madre, con sus más y sus menos. Lo de Elektra es una obra de arte, algo a lo que Miller nos malacostumbró demasiado.

Friki
Lector
Friki

Sin habérmelo aún leído del todo, es un enorme trabajo de investigación. Quiero felicitar personalmente a su autor. ¡Gracias por tu artículo y a por otro!
FRK

Pd: Por cierto, me he querido registrar a Zona Negativa tan sólo parar poder felicitarte. Ya iré comentando a partir de ahora.

alienigena100
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alienigena100

Una curiosidad. Byrne retomó la historia de Fénix y Attuma de Aventuras Bizarras en un anual de Factor X de la saga Atlantis Ataca. Allí, Attuma se enfrentaba a Jean Grey y esta le decía que no recordaba nada de aquella aventura porque era persona…

billyboy
Lector
billyboy

De las que mas recuerdo la de Rondador Nocturno,que era una pedazo de aventura,y la de las hijas del dragon,que yo tan pequeño me quede a cuadros cuando se sugiere una relación lesbica…..y lo dicho, era MUY pequeño y eso no me cuadraba.

Bea Bordez
Lector
Bea Bordez

Ya le he dicho que éstos artículos me fascinan? Muy interesante, sobre todo conocer la historia detrás de éstos personajes y su recorrido editorial, sin duda un tomo que me encantaría leer; además una de las historias la dibuja Michael Golden, que me cautivo al instante con su dibujo, excelente y un placer leerle, saludos.

Imparcial Enmascarado
Lector
Imparcial Enmascarado

Aunque aún no he terminado la lectura, que conste mi enhorabuena por el artículo, antes de que se quede muy ‘a destiempo’. Es tan didáctico como siempre, y se agradece mucho eso de no sólo disfrutar sino aprender siempre alguna historia o anécdota nueva.

Sobre lo del parecido-inspiración por Paul Gulacy en Victoria Principal para el rostro de la Viuda Negra (en la portada es descarado) en el Bizarre Adventures es algo que pensé ya la primera vez que la vi, en la edición de Forum del 84. Sin embargo, así como lo de Michael Caine y Bogart lo he visto comentado bastante, jamás he encontrado ninguna referencia a lo de la cara del Angel de Charlie. E hice por curiosidad una búsqueda en Internet hace poco, cuando se anunció este tomo… y nada.

¿Dónde lo has encontrado tú Arturo? Es Ud. un hombre con recursos para todo… :-0

Imparcial Enmascarado
Lector
Imparcial Enmascarado

Uuuups… y por qué me he inventado yo que Victoria Principal estaba en los Ángeles de Charlie?

Creo que le estaba adjudicando el papel de Jaclyn Smith, que se le parecía, pero tampoco tanto…