Maganta, de Lola Lorente

Reseña de Maganta de Lola Lorente, un trabajo sobre la dificultad de convivr con las expectativas vitales incumplidas. Edita Astiberri.

Por
0
498
Portada Maganta

Edición original: Maganta (Astiberri, 2021)
Guion: Lola Lorente
Dibujo: Lola Lorente
Realización técnica: Alba Diethelm y Lola Lorente
Formato: Cartoné. 216 páginas. 25€

Amarga vuelta al pueblo.

A pesar que estos dos últimos años tan extraños que he hemos vivido por la pandemia han transcurrido en un suspiro u nos dejan con la impresión de que no ha sucedió nada, habitualmente el tiempo pasa muy despacio, así que los diez años que han pasado desde el buen sabor de boca que nos dejó a los lectores de cómics Lola Lorente (Bigastro, Alicante,1980) con su primera obra larga Sangre de mi sangre (Astiberri) han sido muy largos. Una obra que resulto toda una sorpresa y confirmo todo lo bueno que le habíamos leído en su paso por el Fanzine Enfermo y en revistas como Dos Veces Breve, Humo, Nosotros Somos Los Muertos o Tos. Su debut en formato largo le valió el premio a la autora revelación del Salón del Cómic de Barcelona en 2012. Desde la aparición de esa obra solo habíamos podido leer la historia corta La Fe Paradise en la antología Emjanbre publicada por Norma en 2014. Pero, la espera ha merecido la pena porque Maganta, su nueva obra, tiene todas las cualidades de su primer trabajo largo, aunque con una evolución grafica que le ha servido para depurar y refinar su estilo, además de estar realizadas ambas durante las estancias de la autora en la Maison de Auteurs de Angoulême gracias a sendas becas.

La novela gráfica nos cuenta la historia de Mary Pain, una mujer treintañera esa edad en la que la frontera entre la juventud y la madurez resulta realmente difusa, que debe volver al pueblo donde se crio cuando sus apuros económicos hacen imposible que puede vivir en la ciudad, además también debe cuidar a su abuelo enfermo. En ese contexto de crisis personal, familiar y económica, que la ha dejado totalmente paralizada incapaz de avanzar, debe afrontar la vuelta al entorno cerrado de su niñez, donde habitan los fantasmas de un pasado que creía haber dejado atrás.

Maganta es un término peyorativo ya en desuso, aunque todavía se sigue empleando en algunas zonas de España como en las que se crio Lola Lorente, se usa para describir a las personas vagas, pensativas, flojas o débiles. Una definición que se le podría aplicar a la protagonista, pero que dice mucho más sobre el carácter del pequeño pueblo donde transcurre la historia. Ya que la reacción ante la vuelta de Mary sirve para ejemplificar el choque cultural entre la tradición del pueblo y la modernidad en la que ella ha vivido lo últimos años. En las calles del pequeño pueblo, Mary debe luchar contra el miedo a volver al lugar de su niñez y ver como ahora es un lugar al que ya no pertenece. También se debe enfrentar a la crisis que le provoca su edad y la dura realidad de sentir que ha fracasado al no poder que no ha podido cumplir con las expectativas, sueños e ilusiones con las que se marchó. Un sentimiento muy habitual al llegar a esa edad. Algo que tiñe de amargura tanto a ella como a la obra, aunque al final consigue, de alguna manera, aceptar su situación y sentirse a gusto para encarar el futuro con un halito de esperanza.

A pesar de contarnos una historia tan apegada a la realidad, Lola Lorente incluye en la novela gráfica pasajes oníricos, por momentos cercanos al terror, que dotan a la obra de un halo de irrealidad y fantasía oscura. Al igual que sucede con alguno de los personajes secundarios que resultan bastante siniestros, pero que enriquecen la obra.

En el apartado gráfico se puede ver una notable evolución en el estilo de Lola Lorente desde su anterior trabajo. El estilo limpio y claro que veíamos en aquel trabajo se vuelto algo más recargado, pero sin que ello halla supuesto una merma en la calidad, ni una pérdida de su identidad gráfica que sigue siendo muy marcada. Se siguen observando sus referencias salidas del underground, pero sin ese feísmo que vemos en algunos autores y con un gran dominio del blanco y negro. La protagonista nos recuerda inevitablemente a las formas redondeadas que vemos en los cuadros de Botero. Narrativamente es un gran trabajo, y las escenas oníricas son particularmente brillantes e impactantes. También hay que destacar el minucioso trabajo que la alicantina ha realizado en los fondos y elementos decorativos.

La edición de Astiberri es de la calidad habitual en ellos, pero en esta ocasión hay que destacar el estupendo y cuidado diseño que han realizado para esta obra desde la portada, hasta las guardas y todos los elementos que componen el cómic.

Maganta es una obra que nos enfrenta a la amarga realidad cuando no se han podido cumplir los sueños de la niñez. Un relato duro y amargo en el que Lola Lorente confirma lo que apunto con su primer trabajo con una evolución gráfica muy notable.

Lo mejor

• Mary Pain.
• Las secuencias oníricas.

Lo peor

• Deja una sensación desasosegante que te llena de congoja.

Edición original: Maganta (Astiberri, 2021) Guion: Lola Lorente Dibujo: Lola Lorente Realización técnica: Alba Diethelm y Lola Lorente Formato: Cartoné. 216 páginas. 25€ Amarga vuelta al pueblo. A pesar que estos dos últimos años tan extraños que he hemos vivido por la pandemia han transcurrido en un suspiro u nos…
Guión - 8
Dibujo - 8
Interés - 8

8

Amarga.

Lola Lorente regresa el cómic con fuerza renovadas y una propuesta de lo más interesante.

Vosotros puntuáis: 9.02 ( 1 votos)
Artículo anteriorZNPodcast #139 – Zona de Cañas: De bonos culturales y la promoción del cómic
Artículo siguienteOnce & Future 2: Inglés antiguo, de Kieron Gillen y Dan Mora
Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments