Charity y Sylvia - portada

Edición original: Charity and Sylvia USA (Drawn & Quarterly, 2026)

Edición España: Charity y Sylvia (Ediciones La Cúpula, 2026)

Guion: Tillie Walden

Dibujo: Tillie Walden

Color: Tillie Walden

Traducción: Eva Reyes de Uña

Rotulación: Iris Bernárdez

Formato: Rústica · 276 páginas · 29,90 €

El milagro de encontrar el amor

«Son bienvenidas en su reino. Siempre lo han sido.»

A los artistas les encanta plasmar el amor, y suelen hacerlo desde el prisma de lo nuevo. Conocer a alguien, las mariposas en el estómago, el fuego que arde sin control cada vez que ves a la persona por la que sientes algo, los fuegos artificiales del primer beso, la amargura del beso que nunca llegó. Y es lógico, todo el que lo haya vivido sabe que no hay nada cotidiano que te retuerza tanto las entrañas. Es emocionante, es combustible para la poesía. Pero el que ha tenido la suerte de vivirlo sabe que hay otro amor mucho menos espectacular y mucho más poderoso. El que, a veces, viene después. Convivir, descubrir defectos, planear juntos. Que te conozcan tan bien como tú mismo, saber lo que piensa el otro sin intercambiar palabras. El amor de llevar toda la vida con alguien y saber que no necesitas a nadie más. Amor que no arde, sino que, como una montaña, crece cada día sin que nada pueda pararlo. Amor con mayúsculas.

Amor. Sobre eso trata uno de los cómics que pudimos leer este verano, y que supuso el regreso de una de las autoras más importantes del cómic USA. Hablamos de Charity y Sylvia, la obra basada en hechos reales con la que volvemos a disfrutar de la gran Tillie Walden. La autora de Piruetas llevaba un tiempo dedicada a un proyecto tan inesperado como satisfactorio como ha sido Clementine, su inmersión en el universo zombie de Robert Kirkman, compaginado con algunos trabajos juveniles en los que ha ejercido solo como dibujante.

Charity y Sylvia - interior

Charity y Sylvia es su siguiente trabajo como autora completa, aunque no hablamos estrictamente de una idea original. Y es que cuando Walden se mudó a Vermont (Nueva Inglaterra) fue nombrada Cartoonist Laureate del estado. Aquello le vino de perlas al director de la fundación Vermont Humanities, Christopher Kaufman Ilstrup, que ambicionaba hacer más conocida para el gran público la historia de unas antiguas ciudadanas de su estado: Charity Bryant y Sylvia Drake, una pareja homosexual que convivió y llevó un pequeño negocio durante 44 años en el pueblo de Weybridge, durante la primera mitad del siglo XIX.

«Con un cómic de 32 páginas que hubiéramos imprimido nosotros mismos me habría contentado», declaraba Kaufman, pero Walden tenía otra idea. La autora comenzó a documentarse sobre la vida de ambas mujeres, algo que es posible gracias a la extensa correspondencia y distintos escritos que se conservan de ellas en el Henry Sheldon Museum of Vermont History, además de un libro sobre la pareja realizado por la historiadora Rachel Hope Cleves. Y cayó por la madriguera del conejo. Lo que le llamó la atención para hacer una pequeña historia se le abrió ante sus ojos como algo mucho más complejo, un cómic que no es solo sobre una pareja lesbiana, sino sobre la larga vida en común de dos personas sobre el lienzo de la propia historia de unos Estados Unidos recién fundados. Y así comenzó un proceso creativo y de documentación de dos años, que ha cristalizado en una sólida novela gráfica de casi 300 páginas, y que supone además el debut de Walden en Drawn&Quarterly. Nosotros, por nuestro lado, volvemos a contar con la fiable labor de Ediciones La Cúpula, que sigue trayéndonos todos los trabajos independientes de la autora.

Supongo que después de esta introducción no hace falta explicar ninguna sinopsis. Tampoco es una obra que lo permita, en realidad. ¿Acaso podría un libro contar vuestra vida al completo y tener una sinopsis sencilla? Charity y Sylvia recorre medio siglo de vida de sus dos protagonistas, dos mujeres que desafiaron a la sociedad en un tiempo en el que era impensable. Compartieron casa, familia, negocio y sustento. Eran, a todos los efectos, un matrimonio, excepto en lo oficial. Y lo más fascinante de todo es que describir este cómic como una obra queer sería simplón. Sería incluso erróneo.

Charity y Sylvia - interior

A lo largo de más de 200 páginas divididas en cinco partes, Tillie Walden nos traslada en primer lugar a la historia de Estados Unidos. No a una historia grandiosa y con pompa, de fechas de grandes gestas y guerras. Esos datos aparecen para ofrecernos contexto, pero lo que cala las páginas es un retrato crudo de cómo era la vida de la gente normal hace doscientos años en el mundo rural. Vidas tranquilas, pero despiadadas, en las que la enfermedad era tan cotidiana como el canto de los pájaros, y dejaba familias asoladas en un abrir y cerrar de ojos. Vidas en comunidad, donde la única manera de conseguir un hogar era construirlo tú mismo o pedir la ayuda de tus convecinos. Vidas de escasez, en las que un mal invierno significaba pasar hambre, en las que las noticias sobre los grandes acontecimientos de su joven nación parecían sonar a un mundo de distancia.

Pero sobre todo, Walden nos sumerge en las vidas de Charity y Sylvia, no solo como pareja homosexual, sino como personas, simple y llanamente. Y es que, como menciona la propia autora en una entrevista, «Creía que el gancho principal era simplemente que había existido una pareja del mismo sexo en el pasado, que fueron aceptadas y que estaban en Vermont. […] Pero estas dos mujeres tuvieron vidas completas. No sé por qué tardé un momento en procesarlo, pero la enormidad de décadas y décadas de vivencias me sobrevino.[…]».

Walden nos sumerge en las vidas de estas dos mujeres, llenas de miedos, sueños y pasiones. Dos mujeres que trabajaron juntas para salir adelante, que lloraron por sus amigos y familiares fallecidos, que participaron de la vida de su pequeño Weybridge y que contaron con el respeto de sus vecinos. Dos mujeres que vivían su fe con fervor y para las que Dios era el eje central, pero que a la vez se querían tanto como para arriesgarse a ofenderlo.

Charity y Sylvia - interior

Las decisiones de estilo que toma Walden para llevar a cabo la obra son sin duda arriesgadas. La autora, que ha optado en tantas obras por un estilo visual luminoso y poco recargado, de grandes viñetas a página completa y con trazo fino, decide aquí recargar al máximo. Una cuadrícula de 3×4 viñetas casi constante, con mucho diálogo y un coloreado monocromo a partir de tonos de un marrón apagado. Es la definición de estilo para echar para atrás al lector nuevo. Pero narrativamente es perfecto. La poblada cuadrícula de cada página transmite el tiempo pasado sobre el que corre la narración, y la brevedad de sus escenas (a veces de incluso una página) evoca el ritmo epistolar de la documentación sobre la que se basa Walden. De algún modo, nos permite asomarnos a esos pequeños episodios de las vidas de las protagonistas a partir de sus diarios, sus poemas y sus cartas, asomándonos de manera fugaz a momentos puntuales de sus dilatadas vidas. Los diálogos, sin embargo, gozan de una gran escritura por parte de la autora, que logra mantenerlos orgánicos, permitiendo que, por encima del estilo visual arcaico, pese la cercanía de los personajes al hablar.

La edición que realiza La Cúpula de la obra puede presumir de tener el nivel de calidad al que nos tiene acostumbrados la editorial: magnífico. La tapa blanda hace más cómoda la lectura del tomo, de tamaño considerable, y la traducción llevada a cabo por Eva Reyes de Uña es excelente. No quiero dejar sin mencionar el formidable trabajo de rotulación que hace Iris Bernárdez, y es que en la edición original esa labor recae sobre la propia Walden, que la hace a mano. Una rotulación tan personal es difícil de trasladar a una edición en otro idioma, y sin embargo Bernárdez logra que la lectura en español se sienta tan artesanal como la original.

Charity y Sylvia - interior

Es Tillie Walden, y lo ha vuelto a hacer. La autora de Piruetas coge un proyecto como Charity y Sylvia y lo convierte en otra maravilla para su bibliografía. Una obra que comenzó como la historia de una pareja homosexual en el siglo XIX se convierte en mucho más. En un fresco de la historia de Estados Unidos. En un testimonio sobre lo dura que fue la vida hace no tanto. En un canto a la fortuna de querer y ser querido, al milagro de encontrar al amor de tu vida y quedarte con él para siempre.

↑

Lo mejor

  • La capacidad de Walden para plasmar a la perfección la inabarcable vida de sus protagonistas.
  • Las decisiones de estilo para el cómic.
  • Lo inspirador que resulta saber que es algo real.
↓

Lo peor

  • El dolor de cabeza que me ha dejado la pechada de llorar.

ESCÚCHANOS EN NUESTRO PODCAST

Reseña
Inspiradora
9.5
Artículo anteriorMuerte blanca de Toussaint y Holgado
Edu Sesé
Madrileño desde 1991, en los estudios me fui por los números mientras en casa me quedaba con las letras. Me crie pidiendo al Círculo de Lectores con mi madre y oyendo a mi padre hablar de Marvel, siempre con una peli de Disney en bucle. Fui niño con Mortadelo, adolescente con Spider-Man y adulto con Garth Ennis. Intento descubrir una cosa nueva cada día, y vivo con la ilusión de guionizar un cómic, escribir un libro y tocar un instrumento, aunque al final suela quedarme viendo vídeos de gatos. En mis otros ratos libres participo en un podcast de cine, pero esa es otra historia.
charity-y-sylvia-de-tillie-waldenTillie Walden nos estruja el corazón con una obra maravillosa que nos hace ser partícipes de la vida de dos mujeres que se quisieron por encima de todo.
0 Comments
Antiguos
Recientes