
La mujer detrás de las mentiras.
«Tarde o temprano aparecerá alguna información que desvele esas verdades, medio verdades y mentiras. O quizá no.”
Tras muchos años centrado en el cómic infantil y otros campos del dibujo en 2013, Pep Brocal (Terrassa, 1967) volvió al cómic para adultos con Alter y Walter o la verdad invisible (Entrecomics) y desde entonces encadenado algunos de los cómics más destacados de los últimos tiempos como Cosmonauta (Astiberri), Inframundo (Astiberri), Libro de las bestias (Bang) o Taxi (Salamandra Graphic). Unos trabajos en los que se nos ha desvelado como un autor inquieto que, además de unos cómics de calidad incuestionable, siempre busca cambiar de registro y sorprender al lector. Unas características que también están presentes en la reciente Caridad del Río, es su primera incursión en el cómic de no-ficción puesto que es una biografía poco convencional de una mujer apasionada que siempre luchó por la libertad y sus ideales. Un cómic que parte de una historia breve de catorce páginas que le valió a Brocal para ganar la primera edición del premio Ara de cómic de no ficción y que, para nuestra alegría, ahora ha multiplicado por diez su extensión en la reciente edición tanto en castellano como en catalán que acaba de publicar Garbuix hace unas pocas semanas.
Aunque fue una figura muy destacada del partido comunista español durante la Segunda República y la Guerra Civil y de influencia internacional, Caridad del Río es conocida sobre todo por ser la madre de Ramón Mercader responsable del asesinato el 20 de agosto de 1940 del político y revolucionario soviético León Trotski en México. Pese a a ausencia de pruebas en su contra la prensa mexicana la acuso de ser la instigadora del crimen, una visión tremendamente reduccionista, sesgada y algo machista que han sufrido miles de mujeres a lo largo de la historia y que no hace justicia a su compleja y fascinante trayectoria vital. En este cómic Brocal busca dar matices que nos permitan conocerla en profundidad para poder responder a la pregunta: ¿quién fue en realidad Caridad del Río? Una tarea nada sencilla porque ella misma se encargó durante toda su vida de adornar y exagerar los detalles de su existencia empezando por su fecha y lugar de nacimiento. Además, algunos de los trabajos de espionaje que decía haber realizado para los soviéticos siguen siendo información clasificada, de forma que Brocal no ha podido confirmarlos, así que desde el principio del cómic juega con la idea de estar ante una historia plagada de Verdades, medias verdades y mentiras, como ya indica su subtítulo.
A lo largo de las páginas del cómic conocemos desde su nacimiento la vida de una mujer poliédrica y repleta de contradicciones que va evolucionado y cultivándose hasta ir cambiado su visión del mundo y defender una posición política acorde a sus nuevos ideales. Una evolución en la que juegan un papel muy importante sus relaciones sentimentales y personales que moldean un cambio ideológico que transita desde las posturas más conservadoras propias de una familia de posibles hasta desembocar en una militancia comunista feroz tras coquetear con el anarquismo. Esas relaciones personales que va estableciendo sirven para conocer primero la historia del movimiento obrero en España y luego hacer un repaso por la historia europea de la primera mitad del siglo pasado y descubrir algunas de sus figuras más destacadas, en particular, del comunismo y los oscuros órganos de represión y espionaje de la URSS de Stalin. Una ideología que Caridad defendió toda su vida con un fanatismo casi religioso propio de una mujer de una fuerza, pasión y carácter indomable nada habitual.

La enorme complejidad de su vida y los decisivos acontecimientos en los que tomo parta activa hacen que contar su vida en detalle sea una tarea muy ardua y requiera un número de páginas mucho mayor que las que nos encontramos en el este cómic, un obstáculo que Brocal supera dotando a la historia de un ritmo endiablado donde los sucesos se suceden a gran velocidad como si de un trepidante thriller se tratara. Además, el cómic tiene un perfecto equilibro entre las partes personales y sentimentales de la su vida con las políticas y militantes gracias a un fantástico uso de las elipsis y la narrativa. Algo muy difícil de hacer sin caer en el error de saltarse acontecimientos claves de su vida, perdiendo información clave o encontrándonos con personajes que parecen salidos del vacío y que no han sido presentados, nada de eso sucede en un cómic que te mantiene pegado a sus páginas hasta el final. Para complementar lo que vemos en el cómic en el volumen se incluyen como extras cinco páginas en las que se explican algunos elementos más anecdóticos de la vida de los personajes que ha protagonizado la historia. Pese a todo es posible que a algún lector le queda la sensación que la hay escenas o sucesos que merecían más páginas, para ellos recomendamos que si tienen ocasión se acerquen al libro El cielo prometido de Gregorio Luri, que es también el autor del estupendo prólogo del cómic.
Narrativamente estamos ante un cómic soberbio donde los textos y los dibujos forman un todo indivisible con unos diálogos realmente muy bien escritos. La estructura y composición de cada página está perfectamente medida y tenemos unos personajes muy dinámicos y perfectamente reconocibles, aunque en sus rostros se vaya reflejando le inevitable paso del tiempo. El estilo de Brocal hace años que se caracteriza por un trazo lleno de energía y una síntesis de líneas que le permite construir cada elemento de la viñeta con muy pocos trazos, pero con una información al lector precisa independientemente de si se trata de un lugar concreto o la carga emocional de un personaje o escena. Pero si hay un elemento visual realmente llamativo en el este cómic es la paleta de colores que Brocal a empleado llena de amarillos y marrones que no hacen pensar en hierro y tierra, es decir, en lucha obrera. Pero también en vida, muerte, guerra y tragedia. Un compendio de lo que vivió la protagonista del cómic. Como es habitual, estamos ante un trabajo visual y narrativo impecable.
Con Caridad del Río nos reencontramos con el mejor Pep Brocal y eso es decir mucho. Un cómic tan fascinante como la vida de la protagonista en el que nos encontramos con una mujer indomable que siempre fue fiel a sus ideales y que debería ser una figura mucho más conocida en nuestro país. Un paseo por nuestra historia que explica mucho de los problemas de nuestro presente.
Lo mejor
• La capacidad de Brocal para sintetizar una vida intensísima creando un cómic que se devora.
• El uso de color.
• El repaso por la historia de la primera mitad del s. XX.
Lo peor
• Que Caridad sea una figura tan desconocida en la actualidad.












