Batman: Face the Face, el día que todo cambió

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Extraña ha sido la aventura de James Robinson con el Hombre Murciélago, y bastante irregular también. Para situaros antes de proseguir, podéis echar un vistazo a las reseñas de la primera mitad de Face the Face que hicimos en meses anteriores:

Face the Face 1 y 2 (Detective Comics #817, Batman #651)

Face the Face 3 y 4 (Detective Comics #818, Batman #652)

En conjunto, la historia sirve para poco más que reestablecer a Batman en Gotham, así como sus secundarios y su relación con ellos. Robinson se sirve de un McGuffin bastante poco disimulado, con el misterioso vigilante de la ciudad, pero la resolución del caso, así como la ejecución de la historia evidencian que el interés del guionista no estaba en esa incógnita.

Pasado el ecuador del cross-over la trama avanza rápidamente, con poca emoción pero con intriga, y nos lleva a uno de los grandes momentos de Face the Face: el regreso de Dos Caras. La otra escena destacable de la historia no llega de forma natural en el contexto argumental de lo que está sucediendo (aunque no por ello es menos importante, al contrario), pero el episodio centrado en Harvey Dent y Dos Caras es implacable, directo, y uno de los mejores cómics de Batman que he leído últimamente. En él, Harvey y su alter-ego hablan, simplemente. A través de flashbacks vemos como Batman le otorgó la protección de Gotham, y como le le preparó para dar la talla. Dos Caras, con venenosas palabras, consigue que Harvey vuelva a dejar el buen camino, y lo que es peor, nos damos cuenta de que en ningún momento le engaña, es la dolorosa realidad lo que le ha convertido en lo que es, o el mundo tal y como lo ve él, y eso significa que nunca llegará a rehabilitarse porque él quiere ser como es…

Finalmente, es Jason Bard, el nuevo asociado de Batman, quien se ve las caras con el asesino, aunque es el propio Hombre Murciélago quien soluciona el caso y descubre al responsable de todo. Lamentablemente se trata de alguien a quien los lectores pueden no haber llegado a conocer siquiera. Claro que esto es parte de la renovación de Un Año Después, aire fresco incluso en los bajos fondos de Gotham, pero la solución al misterio puede dejar frío a más de uno… Face the Face se convierte en una historia bastante funcional y con poca chispa, cumpliendo su propósito “informativo” para los lectores, estableciendo a los secundarios en sus nuevas situaciones, nuevos personajes, y lo más importante, la relación de Batman con todos ellos, pues creo que en ese aspecto Robinson ha cumplido de sobras. Personalmente, me alegro de que la historia haya propiciado la elaboración del episodio de Dos Caras (vale, es mi bat-villano favorito, ya lo he dicho).

En cuanto al otro momento importante del cross-over es el que afecta a Robin. Ale, hora de los spoilers:

Aviso de Spoiler


Hace poco se hablaba por esta Zona de la necesidad de los cambios en el personaje de Spiderman, o si eran lógicos al menos. Desde luego, siempre son tan lógicos como el guionista de turno consiga que sean, aunque a veces esos cambios nos disgusten… ¿Qué queréis? Me ha gustado lo de Spiderman, aunque le veo poco futuro como personaje si atreven a algo tan radical; pero viendo que ahora se comenta que a la larga todo volverá a la “normalidad” me vuelve a hacer pensar en la necesaria evolución de los personajes. Y es que no es lo mismo evolucionar que cambiar, y eso a muchos creativos no les entra en la cabeza. Con un cambio se busca un golpe de efecto, más o menos efectivo, pero bastante superficial al final (como la tontería de los clones en Spidey, o la de Jean Paul Valley como Batman). Es con la evolución que se crea la auténtica historia, como la boda de Peter Parker (¡y que nadie piense ahora en dejarlo soltero!), o el paso de Robin a Nightwing por parte de Dick Grayson.

En las últimas páginas presenciamos el nuevo paso en la historia de Batman, una escena emotiva que provocará cambios radicales en algo que teníamos asumido desde hace mucho tiempo…

Bruce explica a Tim que ahora que es huérfano y no le queda nadie en la vida quiere poder ofrecerle todo lo que en su día pudo darle a Dick, pero ahora las leyes han cambiado y ya no puede hacerle su pupilo. Así que tendrá que adoptarle como hijo, a pesar de que sabe que jamás podrá sustituir a su padre…


Snif… y con esto, queda el terreno libre para que llegue Grant Morrison el mes que viene a pisotearlo, con el regreso del hijo biológico de Bruce Wayne. Saltarán chispas… Y precisamente sobre esta nueva etapa nos hablará mi compañero Víctor Aguilera dentro de un ratito.

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...nació en 1976 en Tarragona, pero quedó atrapado en el Muro de la Fuente tras la lectura de Crisis en Tierras Infinitas y quedar subyugado por las historias en general. Se las apañó para aprender algo de psicología y algo de informática, y en 2005 fue rescatado por Zona Negativa, para la que analizó hasta los más pequeños detalles del Universo DC. Fanático de los cómics minoritarios, extraños o de lectura compleja, actualmente le encontraréis por las esquinas de ZN opinando sobre cómics de DC.
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Miralles
4 julio, 2006 14:05

con el regreso del hijo biológico de Bruce Wayne

¿Quién es el hijo biológico de Bruce Wayne?

Toni Boix
4 julio, 2006 14:15

El que tuvo con Thalia Al Ghul en una novela gráfica llamada Son of the Demon guionizada por Mike W. Baar y dibujada por uno de aquellos clones de Neal Adams… Jerry Bingham. Aquí la publicó Zinco

martin
martin
4 julio, 2006 14:29

Son of the Demon , también lo ha publicado planeta en su coleccionable de Batman Rash Al Ghul.

Miralles
4 julio, 2006 15:53

Son of the Demon

¿Pero eso no estaba fuera de continuidad? ¿O es que uno de los mamporros de Spoilerboy le ha devuelto a la vida?

Shar Lee
Shar Lee
4 julio, 2006 17:20

A mi la saga me ha encantado, y no solo por el spoile final, sino por la nueva interacción Batman y Robin. Robin es un personaje genial y con Tim Drake pueden hacer maravillas y más ahora sin la “carga” de mentirle a su padre.