Autores invitados HCCM’17 – Frank Miller

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    Los días 10, 11 y 12 de noviembre en el Pabellón 5 de IFEMA (Feria de Madrid) se celebrará la primera edición de Héroes Comic Con Madrid, con cientos de actividades e invitados nacionales e internacionales en torno al mundo del cómic, la televisión, el cine o el cosplay, en toda una oferta amplia del mundo del entretenimiento para toda la familia. La lista de invitados internacionales del cómic es la mejor que ha habido en un Salón del cómic en Europa hasta la fecha. En (HCCM’17) se darán cita los siguientes autores internacionales: Frank Miller (invitado por ECC Ediciones y autor del cartel de esta edición), Bruce Timm, Fabian Nicieza, Paul Levitz, Paul Gulacy, Paul Renaud, Chelsea Cain, Kate Niemczyk, Phil Jimenez, Mark Brooks, Mark Chiarello, Brian Azzarello, Bill Sienkiewicz, Arthur Adams, Joyce Chin, Olivier Coipel, Kevin Maguire, Greg Rucka, Declan Shalvey y Jordie Bellaire (estos tres últimos invitados por Norma Editorial), así como los actores Ingvil Deila y Stefan Kapicic. Desde Zona Negativa queremos dedicarle una cobertura especial a HCCM’17 y para ello a modo de cuenta atrás os traeremos cada día hasta el comienzo del festival un análisis de la vida y obra de los autores internacionales invitados. Hoy es el día de… Frank Miller.

    Frank Miller

    De todos los autores que pisarán Madrid durante ese magno evento que será la Heroes Comic Con, sin duda, uno de los más esperados sea Frank Miller, uno de los más famosos actualmente y que además ha significado mucho para el mundo del cómic gracias a su trabajo en el medio en el pasado. Cierto es que, Miller es el único autor al que en vez de traer la organización de HCC Madrid, trae directamente ECC Ediciones, detalle que comentamos simplemente como una pequeña nota, pues en nada eso empaña la participación de tan gran y recordado autor en la convención.

    Miller nació en el 27 de Enero de 1957 en Olney Maryland, por lo que actualmente cuenta con la nada desdeñable edad de 60 años, lo que no le impide seguir al pie del cañón, algo que en un autor de estas características siempre es de agradecer.

    El trabajo de Miller se remonta a los años 70, década en la que era posible pasearse por las oficinas de Marvel Cómics con una carpeta de dibujos bajo el brazo y pedir trabajo. Algo que, literalmente, fue lo que hizo Miller. Su estilo de dibujo, el cual hemos de tildar como de muy personal, le logró un puesto en la colección de Amazing Spiderman, dibujante una aventura del trepamuros de 1979 en la que éste protagonizaba un Team – Up nada menos que con Daredevil, el Hombre Sin Miedo. Por aquel entonces, el joven Miller no sabía que su futuro, y en gran medida el del personaje, estarían ligados a Daredevil. Y es que, no mucho después, Frank Miller entro en la colección del Hombre sin Miedo, en su número 158, la cual estaba de capa caída, pero no encargándose del guión, lo que lo caracterizaría no mucho después, sino del dibujo.

    Aún cuando todavía no entrara en tareas de guión, el dibujo que Miller llevaba a cabo en Daredevil ya dotaba al personaje de una mayor oscuridad y entorno noir, que lo diferenciaba de sus predecesores, que no habían sabido ver que el Hombre sin Miedo se movía mucho mejor entre sombras, que en otros ambientes más propios de otros empijamados.
    Cuando ya pasó a las labores de guión, fue en el recordado número en el que Miller haciendo uso de la hoy tan cacareada continuidad retroactiva, técnica por aquel entonces muy poco utilizada, el autor nos presentaría a Elektra, antiguo amor de Matt Murdock y reputada asesina al servicio de Kingpin. Y es que, fue también Miller el que tomó prestado a Kingpin de las páginas de Spiderman y decidió convertirlo en la némesis perfecta del superhéroe ciego. Sin duda, es a Miller a quien debemos las actuales características que definen hoy en día al Hombre sin Miedo, tales como su catolicismo, su sentido férreo de la justicia y su lucha inacabable contra la delincuencia más baja, encarnada por las mafias de Hell’s Kitchen.

    Tras terminar sus andanzas en Daredevil, en el número 191 de la colección, Miller probó suerte en DC, apodada por Marvel como la Distinguida Competencia, apodo que entonces cobraba mucho más significado, y es que el trasvase de autores entre ambas compañías era legendario, como también lo eran las políticas laborales de la industria, lo que desde luego motivaba y daba alas a ese intercambio de artistas.
    En DC Comics, Frank Miller cambiaría para siempre a Batman, el Caballero Oscuro, haciendo con el Cruzado de la Capa lo mismo que había hecho años atrás con Daredevil, siendo ambos personajes de hecho muy parecidos entre sí desde que Miller dejó su marca personal en ambos.
    La primera obra de Batman que vio la luz con guión y dibujo de Miller, en el lejano 1986, no fue otra que la recordada El Regreso del Caballero Oscuro, obra muy personal en la que Miller nos presentaba a un Bruce Wayne viejo y cansado que debía recoger otra vez el manto de Batman muy a su pesar, para tratar de salvar a una Gotham decadente de sí misma. Esta obra no sólo tiene el honor de ser la primera que cambió la imagen que se tenía hasta entonces de Batman, si no que junto a Watchmen de Alan Moore cambió para siempre la imagen que el público generalizado tenía de los cómics de superhéroes, y del noveno arte en general, que a partir de ese momento, se reivindicaba como lo que era, cultura en estado puro, y medio de entretenimiento que no sólo estaba enfocado a niños y a adolescentes.

    Al Regreso del Caballero Oscuro le siguió al año siguiente en 1987, otra obra protagonizada por el Hombre Murciélago, se titulaba Batman Año Uno, y contaba junto al ilustrador David Mazzucchelli que ya había acompañado a Miller en Daredevil Born Again, de la que hablaremos más tarde, los orígenes de Batman como nunca habían sido contado antes. Y es que, Miller nos había narrado al Batman Omega, por lo que ahora tocaba meterse en la piel del Batman Alfa. Año Uno sentó las bases del microverso del hombre murciélago y nos hizo comprender mucho mejor las motivaciones de un joven Bruce Wayne, siendo tal su importancia que muchos de sus elementos están presentes en Batman Begins, quizás una de las mejores películas que jamás haya protagonizado el Hombre Murciélago.

    Un año antes, en 1986, Miller se despediría de Daredevil, y lo hacía también junto a Mazzucchelli con Born Again, una obra en la que Kingpin descubría que Matt estaba detrás de la máscara, poniendo todo su empeño en destruir la vida del abogado ciego. Aquella historia no sólo cambiaría al personaje para siempre, sino que llevó el cómic de superhéroes a nuevas cotas de madurez.

    Volviendo a DC, en 1987 Miller llevaría a cabo (guión y dibujo) Ronin, la historia futurista de un samurái que sólo puede definirse como un trabajo personal, difícil de leer y de comprender al máximo hoy en día, pero que resulta toda una delicia para casi cualquier fan del noveno arte, siendo fresca y nueva incluso hoy, treinta años después.
    Los 90 serían la década en la un Frank Miller que ya se había despedido del personaje, decidiría volver a él con dos obras: Elektra Lives Again (Elektra vive otra vez) y Daredevil Man without Fear (el Hombre sin miedo).

    En la primera, Miller se despediría de Elektra, el capital personal para la vida de Matt Murdock que él había creado, y lo haría a través de los recuerdos del Abogado Ciego, contándonos una historia que roza lo onírico y lo futurista, y en la que el autor dio lo mejor de sí mismo.
    La segunda, publicada en 1993 narraba junto a John Romita Jr. los primeros días de Daredevil, algo así como el Año Uno del superhéroe ciego, obra muy recientemente reeditada por Panini que a todas luces merece la pena leer.

    Si ya nos alejamos del mundo superheroico, y de Marvel y DC, no podemos olvidar comentar la existencia de otras obras del prolífico autor.
    La primera de ellas, cuyo número 1 data de 1991 fue Sin City, una colección en la que un Frank Miller sin pelos en la lengua y sin exigencias editoriales, nos situaba en una ciudad en la que criminales, sindicatos de prostitutas y policías corruptos campaban a sus anchas, haciendo un uso del noir y del blanco y negro que en su momento no podía calificarse con otro apelativo que no fuera pionero, y desde luego magistral.

    La segunda, publicada en 1998 fue 300, novela gráfica llevada a la pantalla grande en 2007 por Zack Snyder, que narraba la Batalla de las Termópilas llevada a cabo por un puñado de espartanos contra el Imperio Persa, obra en la que Miller volvía sobre conceptos que siempre han estado muy presentes en sus obras: El Patriotismo, el Honor y las Fuertes Convicciones.

    Durante los 90 Frank Miller también llevaría a cabo la trilogía de uno de sus personajes fetiche, Martha Washington, que encarna lo que para Miller debería ser toda mujer americana, una líder conservadora valiente que se enfrenta a todo aquello que se le ponga delante, ya sean terroristas, alienígenas o todo la vez, despidiéndose Miller de este personaje en el año 2007.

    Por otro lado, y en lo que respecta a Batman, Miller volvería al Cruzado de la Capa de vez en cuando, y lo haría en 2001 para contarnos la secuela del Regreso del Caballero Oscurro, llamada El Caballero Oscuro Contraataca, obra en la que Miller daba aún más forma al Universo creado en la primera parte, pero que a juicio de este autor, era bastante peor que su predecesora.
    También en 2008 volvería a Batman, con la machacada por la crítica All Star Batman, un cómic que nos presentaba a un Batman que en pro de su lucha contra el crimen despreciaba todo lo demás, hasta la vida de Robin, obra que sin embargo estaba dibujada por Jim Lee que nos regaló el que quizás sea el mejor plano realizado hasta ahora de la Bat – Cueva, con un desplegable que quedará para el recuerdo.

    Ya en la actualidad, Miller ha decidido convertir en trilogía su paso por Batman comenzado con El Regreso del Caballero Oscuro, conformando junto a Brian Azzarello (también invitado de la HCC Madrid) El Caballero Oscuro III, La Raza Superior, un cómic difícil de calificar pero como mínimo supone una apuesta diferente en el cómic de superhéroes actual, que revela que Miller es capaz de reinventarse a sí mismo, y que el autor siempre está dispuesto a dar más de sí, pese a que su edad y su salud no se lo pongan nada fácil.

    No podemos cerrar esta biografía sin al menos comentar que el prolífico autor también ha participado mucho en el mundo del cine, no sólo en películas que resultan ser adaptaciones de sus obras como 300 o Sin City, sino haciendo cameos en Robocop, entre otras muchas colaboraciones.

    Esta biografía tan breve no se acerca ni por asomo a narrar el extenso trabajo de Miller en el medio, lo cual requeriría toda una monografía de cientos de páginas, razón por la que este redactor ha optado por darle un repaso a lo que considera que es el trabajo más relevante del autor.
    Sin duda, contar con Frank Miller en Heroes Comic Con será todo un privilegio.

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    Raúl, me temo que hay dos datos de la biografía de Miller que no están bien: Ronin no es de 1987, sino del 83. Es la primera obra que hizo para DC después de que esta lo fichase de Marvel. De hecho, lo fichó para hacer esa obra.

    El otro dato erróneo es que su primer trabajo para Spiderman, ese Team–Up que mencionas con Daredevil, no fue en la serie de Amazing sino en la de Peter Parker. Amazing era demasiado morlaco para dejárselo torear a un novatillo como Miller, aunque luego llegase hasta donde lo ha hecho.