Tormenta. La Jinete de los Vientos cabalga sola 2ªParte

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La salida de Chris Claremont de la franquicia mutante a finales del año 1991 fue un jarro de agua fría para los seguidores de la Patrulla X. Tras muchos problemas con el editor de la Oficina-X, Bob Harras, el patriarca mutante abandona el barco dejando un nuevo panorama. Estamos en plena década de los noventa y ciertas actitudes empiezan a destacar como símbolo de esta nueva era. El “molonismo”, la pose chulesca y la actitud aguerrida serán la señas de identidad en las colecciones mutantes. Y Tormenta no será ajena a estas nuevas tendencias. Después de ser un personaje fundamental en las colecciones X, participar en los eventos generales de la editorial (Contest of Champions, Secret Wars), aparecer como invitada en otras cabeceras, la Jinete de los Vientos pasa a perder gran parte de su importancia. Sin su mejor valedor, queda en manos de autores que a lo sumo se pueden calificar como competentes (cuando no en manos de alguno inepto), pero alejados de la pasión que depositaba en ella el bueno de Chris. Así que los sucesores se dedicarán a saquear todo el legado del patriarca que hemos explicado en la primera parte. Su eterna claustrofobia, el tema del liderazgo, su relación con Forja, etc., serán temas a los que se recurrirá sin aportar ninguna novedad al personaje, más allá de darle atuendos cada vez más recargados. Ororo comienza su travesía en el desierto.

Tormenta en la era post-Claremont. Años 90

Sin querer, Claremont había marcado el camino a seguir con su última etapa en los mutantes. Cada vez más retorcido en sus argumentos, lo había llevado al paroxismo creando complicados crossovers, que implicaban a varias colecciones. Y es que la franquicia había comenzando a convertirse en un monstruo con muchas cabezas. Lejos quedaban ya los tiempos en que todo se contaba en Uncanny X Men. Así que, si la anterior etapa se podía articular en base a la colaboración entre Claremont y sus dibujantes, el resto de los años noventa se podría hacer fácilmente en base a los numerosos crossovers y eventos, que separaron cada vez más a los mutantes del resto del Universo Marvel.

Tenemos a la Patrulla X dividida en dos grupos grupos, Oro y Azul. Desde los sucesos de Inferno se sabía que los cinco originales conformaban un nuevo grupo, X-Factor. Ahora los tenemos a todos reunidos de nuevo con el resto de mutantes. Ororo dirige el llamado Equipo Oro con Jean Grey, Coloso, Hombre de Hielo y Arcángel; mientras que Cíclope se encuentra al mando del Azul con integrantes como Bestia, Júbilo, Pícara, Lobezno, Gambito y Mariposa Mental. El hecho del liderazgo compartido ya resta fuerza a la imagen de Tormenta como líder del principal grupo de mutantes. Y es que los noventa tendrán un fuerte componente testosterónico. Serán personajes como Lobezno, Gambito o Cable los que se lleven la mayor parte de la atención del fandom. Y un nuevo personaje irrumpe para seguir con la misma tónica. Es el llamado Lucas Bishop, un mutante venido del futuro con intenciones evitar que se cometan ciertos actos que darán lugar a su mundo postapocalíptico. Tormenta será la encargada de enfrentarse con él, pero también de abrirle las puertas del grupo cuando Bishop se dé cuenta que es su idolatrada Patrulla X. Tras esto, se enfrentan a la amenaza de Mikhail Rasputin, hermano de Coloso, que viene dispuesto a acabar con los mutantes conocidos como Morlocks. Y si nos gusta el aspecto rosa de los superhéroes, tenemos la pedida oficial de matrimonio por parte de Forja a nuestra Ororo. Como buen culebrón, la boda nunca llegará a producirse porque el bueno de Forja se da cuenta a última hora que en realidad no le ama de verdad.

A renglón seguido, tenemos el primer crossover donde Harras probaría el estado de la franquicia, “La canción del Verdugo”. Éste sigue la senda marcada a partir de “Inferno”, donde habían adoptado el formato episódico en varias colecciones, lo que obligaba al lector a seguir las distintas series implicadas. Tanto “Inferno” como “Proyecto Exterminio” fueron un gran éxito comercial siguiendo este formato; no había razón para cambiarlo. En este evento se implican cuatro colecciones: Uncanny X Men a cargo de Scott Lobdell, X Factor en manos de Peter David y, por último, X Force y X Men dirigidos por Fabián Nicieza. Sería el escritor argentino el principal arquitecto de la historia, que nos llevaría a un intento de asesinato del Profesor X, aparentemente por parte de Cable. Aquí Nicieza intentó dar sentido al personaje que creará Rob Liefeld en los Nuevos Mutantes .Tenemos enemigos como Apocalipsis y sus jinetes, y un extraño personaje conocido como Dyscordia, que tiene mucho que ver con Cable. A pesar de que Tormenta es la líder del equipo Oro, leyendo el cómic nos da la sensación de que es una extra de excepción, ya que el protagonismo recae en el citado Cable, Lobezno, Bishop y la familia Summers al completo. Esos episodios obtuvieron buena aceptación, por lo que marcarían la agenda de la Oficina-X durante una buena temporada.

Como si estuviéramos hablando del tradicional juego de la Oca, de crossover en crossover seguimos la trayectoria de Ororo. El siguiente evento es “Atracciones Fatales” todo un despliegue de lucha entre Magneto y la Patrulla X. A pesar de tener importantes repercusiones para algunos mutantes (la extracción del adamantium de Lobezno o el borrado mental de Magneto por parte de Xavier, con terribles consecuencias en el futuro), para Tormenta pasa sin pena ni gloria, ninguneada por los guionistas implicados. Y si aquí su papel es secundario, en “Alianza Falange” se podría decir que ni aparece. Sólo en Uncanny X Men#312 vemos a Ororo y a Yukio luchar contra la amenaza creada por Cameron Hodge, a partir del virus tecno orgánico. Acto seguido, literalmente, tenemos “La Búsqueda de Legión” donde el hijo de Xavier, David Haller, tras despertar de un coma profundo, se da cuenta que la vida de su padre hubiera sido muy distinta sin la amenaza permanente de Magneto. Con unos poderes sobredimensionados, puede viajar en el tiempo y así acabar con la vida del amo del magnetismo. Tormenta, liderando al equipo compuesto por Bishop, Hombre de Hielo, Jean Grey y Mariposa se enfrentan al poderoso mutante con niveles de poder omega. Legión arrastra a todo el grupo, excepto a Jean, al pasado, provocando cambios importantes; entre ellos que la energía del cristal M’Kraan de los Shi’ar está desatada, dispuesto a destruir todo el universo. David y la patrulla vuelven desorientados, pero Legión enseguida recobra su objetivo inicial de acabar con la vida de Magneto. Xavier se interpone y acaba pagándolo muy caro. La muerte Charles Xavier creará una realidad alternativa, en la que, durante una temporada, seremos testigos en las colecciones mutantes. La llamada “Era de Apocalipsis” nos cuenta como hubiera sido el mundo tras la muerte del profesor y el ascenso de Apocalipsis. Huelga decir que no es una perspectiva muy halagüeña. Muchos mutantes han desaparecido o han muerto en esta realidad. Sólo quedan unos pocos para enfrentarse al mutante más antiguo del mundo. Ororo es uno de ellos, pero el papel principal se lo lleva Magneto, como líder de la Patrulla X. La Jinete está presente en estas aventuras, pero son personajes como Lobezno, Pícara o Jean Grey, además del citado Magneto, los que aguantan el peso de la historia.

En el año 1996, tras una dilatada carrera como parte de los X Men, Marvel dio luz verde a una serie limitada para Tormenta. Con un equipo creativo que hoy sería considerado de auténtico lujo: Warren Ellis a los guiones y Terry Dodson a los lápices. Sólo que ambos estaban en sus primeros pasos y les quedaba un largo camino por recorrer para llegar al status que poseen actualmente. Aunque Ororo debía ser la protagonista absoluta de su propia serie, el marcado carácter de spin off de la cabecera hace que proliferen las apariciones de integrantes de la Patrulla X. Los autores traen de vuelta a la Gene Nation, un grupo de supervivientes Morlocks que se han pasado al lado terrorista de la vida. Médula fue líder de este grupo y tuvo un enfrentamiento cruento con Tormenta. La Jinete de los Vientos acabó con esta amenaza y, aparentemente, con Médula. Pero esta peligrosa formación volvió con otro líder, Mikhail Rasputin, el hermano de Coloso. La función de Tormenta será derrotar a esta Gene Nation, procurando la salvación de muchos de estos Morlocks supervivientes al asentarlos en África. Todo en esta limitada de cuatro números pertenece al ámbito de los X Men: los enemigos ya vistos, la propia patrulla, los secundarios…. No hay nada creado ex profeso para la primera aventura en solitario de una de los mutantes más importantes, como bien rezan sus portadas (con el “desde las páginas de X Men” bien grande y visible). Un proyecto fallido en una década nefasta para el personaje.

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Portada de la primera serie en solitario.

Siguiendo con año 96, decir que es un año clave para la editorial. En franco retroceso, los máximos responsables buscaron soluciones de urgencia y una de ellas consistió en traer de vuelta a la Casa de las Ideas a dos mega estrellas del cómic como eran Jim Lee y Rob Liefeld , que con sus respectivos estudios se harían cargo de las principales series: Vengadores, 4 Fantásticos, Iron Man y Capitán América. Los mutantes, claramente diferenciados del resto del Universo Marvel, no se verían afectados, pero si serían parte activa de la trama utilizada para llegar a Heroes Reborn. El Profesor Xavier, responsable del borrado mental de Magneto en “Atracciones Fatales”, había absorbido la parte perversa de la mente de Magnus. Esto provocó su transformación en la criatura Onslaught, mezcla del poder de Xavier y la psique malvada de Magneto. Este ser representa tal amenaza que ni Tormenta ni sus compañeros de la Patrulla X son capaces de contenerlo. Hará falta todo el poder combinado de la mayoría de los héroes disponibles para poner fin a la amenaza. Todo ello traerá terribles consecuencias, ya que, para derrotarlo, gran parte del elenco de personajes Marvel debe sacrificarse. El resultado, conocido por todos, es que los héroes sacrificados se trasladan a otra dimensión a vivir aventuras independientes y sin ningún apego a la continuidad. La vuelta se producirá apenas un año después, con el movimiento editorial conocido como Heroes Return.

Los mutantes, ajenos a los últimos movimientos, siguen a su ritmo, de crossover en crossover. El siguiente en la lista es “Operación: Tolerancia Cero”. El hecho de que Onslaught fuese un mutante vuelve a generar una histeria y preocupación con respecto a los portadores del gen X. Este será el pie que utilice Bastión, un cruce entre el molde maestro clásico y el centinela Nimrod del futuro, para planear un ataque a gran escala contra los mutantes. Con forma humana, consigue escalar puestos en el gobierno y crea los centinelas prime, auténticas armas de choque que pondrán en graves apuros a la Patrulla X. Se vieron implicadas prácticamente todas las colecciones del momento: las dos X Men, Cable, Lobezno, X Force, Generation X y X Man, lo que nos da una idea de la cantidad de personajes que aparecen en esta historia. Ororo, como era de esperar, no tiene un papel destacado, más allá de participar en las escaramuzas de rigor. El fin de este crossover marcó también la retirada de Scott Lobdell de las colecciones mutantes, por lo menos durante una temporada. El testigo fue recogido por Steven Seagle en Uncanny X Men y de Joey Casey en X Men. Estos no tuvieron mucho tiempo para desarrollar sus argumentos, pero por lo menos pusieron a Tormenta como integrante del grupo desde el principio. Su principal hilo argumental fue “La búsqueda de Xavier”, donde los mutantes partían en busca del profesor y lo encontraban dirigiendo a la Hermandad de Mutantes Diabólicos. Obviamente todo tiene su explicación y el bueno de Charles andaba poseído por elementos externos. Lo más importante para Tormenta en este tiempo es su reencuentro con Médula. Ésta había ingresado en la patrulla tras los sucesos de “Operación: Tolerancia cero”. Las tensiones entre ambas no tardarán en surgir debido al accidentado pasado que tienen en común, aspecto en que deberán trabajar para que el equipo funcione correctamente.

El final de la década se aproxima con los mutantes en buenas cifras de ventas, sin lugar a dudas la franquicia más rentable de la editorial. Aún así, Bob Harras, ascendido a director editorial, piensa en un revulsivo para las colecciones X y el elegido es Alan Davis. El genial dibujante inglés había demostrado su valía como autor completo, dejando una memorable etapa en Excalibur. Se puso al frente de las dos cabeceras más importantes como arquitecto de las historias principales, dejándose ayudar en las tramas y diálogos por habituales de la casa como Fabián Nicieza o Terry Kavanagh. Lo primero que hace Davis es traer de vuelta al amo del magnetismo, en una trama llamada “la Guerra de Magneto”. Con un claro doble punto de vista, vemos el comportamiento de los pupilos de Xavier y el de Magnus. En clara contraposición, la actitud y entrega de sus pupilos dan fuerza al Profesor X en sus momentos de dudas. Magneto tiene un plan trazado y con sus Acólitos ataca a la Patrulla X. Tormenta es atacada por Barnacla, uno de los peones del villano, intentando explotar su miedo principal, la claustrofobia. Tras un primer intento fallido por parte del amo del magnetismo, Xavier junta un grupo para detener a Magneto y Ororo forma parte del equipo. La lucha no va a ser fácil y sólo será resuelta con la aparición de Joseph, un personaje que rondaba las colecciones mutantes desde los tiempos de Lobdell y nadie sabía muy bien qué hacer con él. Davis le da un digno final al acabar de manera heroica con su vida pero impidiendo que Magneto destruya el planeta. Aunque Magnus tenía otros planes: por vía política consigue la soberanía de Genosha. Después de esto, buena parte del grupo se halla reunido en la mansión cuando aparece un extraño ser que los teletransporta a otra dimensión. Se hace llamar Ejulp y tiene problemas con el hermanastro de Xavier, Caín Marko, más conocido como Juggernaut. Esta dimensión no está exenta de peligrosas criaturas que atacan a la patrulla, siendo Tormenta una de las primeras que responde a la agresión. Pero en vez de convocar sus poderes elementales, consigue evaporizar a la uno de estos seres. La Jinete del Viento comienza a comprender el funcionamiento de esta dimensión, pero el Trion, las divinidades que gobiernan este lugar, es invocado y Ororo cae en trance. A partir de aquí, Tormenta vive un enfrentamiento contra estos dioses, que intentan acallarla primero mediante su temor a los espacios cerrados, para acabar representando su África natal, con una versión niña de sí misma. Todo un concepto onírico que utiliza Davis para reforzar la entereza de la Amazona de los Vientos y que acabará por derrotar al Trion. Tras solucionar el problema con el Juggernaut, Ejulp debe devolverles a Nueva York. Solo que se equivoca y los manda a la galaxia Skrull tiempo atrás. En un planeta donde se llevan a cabo ejercicios de entrenamiento para los alienígenas verdes, los hombres X tienen cada uno su contrapartida Skrull. No sin ciertos problemas, consiguen acabar con el problema Skrull y retornar a Nueva York. Hemos sido testigo a lo largo de estos últimos tiempos como Xavier era controlado y poseído por fuerzas malignas con demasiada asiduidad. Esto hecho comienza a hacer mella en él, provocando que dude de su propio sueño. Empieza por traspasar sus problemas personales al equipo exigiendo agotadoras sesiones de entrenamiento. Tormenta no se opone abiertamente a él, pero se mantiene firme antes sus reflexiones. Otros no tienen tanta paciencia. La actitud del profesor comienza a cansar a muchos integrantes de la patrulla. Sólo Ororo es aceptada por Xavier para comunicar sus intenciones: no quiere este equipo y está decidido a formar uno nuevo. La desbandada es general. Hasta Logan es despedido. Tormenta se quedará con el Profesor X hasta que se formalice la nueva formación. El caso es que surgen problemas y alguien se tiene que hacer cargo. Un persistente Lobezno, junto con unos recién llegados Cíclope y Jean, se unen a Tormenta en una trama que poco a poco desembocará en la más importante realizada por el dibujante inglés. Es la conocida como “Los Doce” y tiene que ver con el temible Apocalipsis. Éste desea poseer un grado de poder nunca visto, superior a Onslaught y a Fénix Oscura. Para ello necesita de doce mutantes concretos, con unos poderes particulares para que se produzca su conversión en el ser más poderoso de la Tierra. Los afortunados, entre los que se encuentra Tormenta, son: Xavier, Magneto, Fuego Solar, Monolito Viviente, Kaos, Polaris, Bishop, Hombre de Hielo, Jean Grey, Cíclope, Cable, Mikhail Rasputín, amén de la citada Ororo. Los planes del malvado mutante son frustrados por la aparición de X Man, rival directo de Apocalipsis, y por el sacrificio final de Scott Summers. La etapa de Davis está llegando a su final, con cierto regusto amargo de lo que pudo haber sido, despidiéndose con una serie de números donde el Alto Evolucionador toma cartas en el asunto mutante. Engañado por Mr. Siniestro, elimina el gen X lo que deja a toda la población mutante sin poderes. Tormenta, que no era ajena a esta situación, junto al resto del equipo, luchan por acabar con Essex y traer sus dones de vuelta.

El lento peregrinar en la más absoluta indolencia que supuso la década de los noventa para el personaje llega a su fin. Si hubiera que sintetizar los momentos con protagonismo de Tormenta en este tiempo se saldaría con el recurrente episodio de reconciliación con Forja, algún viaje al continente africano para reforzar sus raíces, con visita a su antiguo maestro moribundo, y la persistente relación entre Tormenta y los Morlocks, con sus tensiones con Médula como piedra angular. Sólo reconocemos algo de Ororo en esta última etapa de Alan Davis. El dibujante inglés, más preocupado por las tramas y el desarrollo de personajes que por las poses y los eventos de rigor, nos muestra una jinete con personalidad, ya sea en su relación con Xavier, ya sea por su determinación en la lucha contra el Trion. No es un gran bagaje, pero ya es mayor de lo que habían hecho con ella autores como Scott Lobdell o Fabián Nicieza.

La segunda venida de Claremont

Cuenta la leyenda que a mediados del año 2000 el cielo se abrió, empezaron a surgir imponentes rayos y los vientos soplaron con una fuerza antes nunca vista. La leyenda sigue contando que fue la propia Tormenta la que dio esa generosa bienvenida al patriarca mutante, que retornaba a la Casas de las Ideas después de mucho tiempo de ausencia. Y es que era lógica su alegría, ya que, como si fuera un personaje de Pirandello, Ororo llevaba años en busca de un autor, uno capaz de desarrollar todo su potencial. Y quien mejor que Chris Claremont, el guionista que la forjó, para acometer ese menester. Alegría, por cierto, compartida por todos los fans que esperaban que la vuelta del guionista trajera historias tan memorables como en su primera etapa. El resultado no fue el esperado por ninguna de las partes, pero empecemos como debe hacerse, por el principio.

Claremont retorna a la franquicia mutante y se le asignan las dos cabeceras principales. Con un brillante “Revolution” en sus portadas, los primeros números nos auguran cambios trascendentales en las cabeceras. En realidad, el cambio no es tal. El patriarca mutante parece haberse quedado con la peor parte de su recorrido en las colecciones X y vuelve a recurrir a tramas enrevesadas. Se inventa un puñado de personajes, héroes o villanos, a los que nadie parece cogerles el punto. Además de volver sobre su propio bagaje, lo que no deja de ser poco original: días del futuro pasado, el senador Kelly, Mística y la Hermandad de Mutantes Diabólicos, Isla Muir, el enésimo recorrido por la vida del Profesor X… Los seguidores de los mutantes empiezan a ponerse nerviosos; aquello no era lo que pensaban. Lo malo para Claremont es que nos encontramos en una era de cambio. Recién ascendido al puesto de director editorial tenemos a Joe Quesada, dibujante y guionista (llegó a sustituir a Lobdell en algún episodio de X Men) que venía a insuflar vientos de novedad en la anquilosada editorial. El escritor inglés, zorro viejo, vio venir que su andadura no sería tan larga y provechosa como en tiempos pretéritos. Empezó a ser relegado a un segundo plano, aunque se aseguró una pequeña vía de escape con Tormenta como protagonista. En X Men#109 tenemos un típica estampa navideña, especialidad de la casa. Los personajes hablan de sus sentimientos y somos testigos de la más absoluta cotidianidad de la Patrulla X. En esa aparente tranquilidad, tenemos a Ororo que, como buen líder, está preocupada por cierta revelación. Los diarios de Destino, una mutante precognitiva muy relacionada con Mística, son una fuente codiciada de poder al poseer información sobre el futuro. Algunos están en posesión de la patrulla; otros están desperdigados por el mundo. La Amazona de los vientos no quiere que Xavier cargue con la responsabilidad de encontrar esos diarios y para ello reúne un grupo de hombres X: Pícara, Bestia, Ave de Trueno, Mariposa Mental, Bishop, Gambito y Sabia. Este personaje, antigua secretaria de Sebastian Shaw en el Club del Fuego Infernal, fue reconvertido por Claremont en una infiltrada a las órdenes de Xavier. El número acaba con una emotiva entrega de presentes, regalándonos un encuentro entre el profesor y Tormenta. Aquí no hay posesiones, ni giros imposibles ni siquiera amenazas más grandes que la vida. Sólo dos personajes que se conocen y se respetan desde hace largo tiempo. La trama de los diarios, heredada de la época de Alan Davis, le servirá a Claremont para hacer y deshacer en una nueva cabecera, X-Treme X Men. La llegada de Grant Morrison a los mutantes ya se estaba preparando. El gurú del metalenguaje y los subtextos se haría cargo de X Men(al que se añadiría el New para recalcar la novedad), con un grupo en el que no se encuentra Tormenta. Se puede decir que Claremont la pidió primero, pero eso no era un impedimento ya que la Bestia fue traspasada en su momento a New X Men. Se puede decir que el guionista escocés no tenía mucho interés en Ororo.

Para seguir los pasos de Tormenta, a partir de ahora separada de las cabeceras principales, debemos centrarnos X-Treme X Men. Con el mcguffin de los Diarios de destino, el patriarca mutante embarca al grupo en un viaje continuo a lo largo del mundo, añadiendo nuevos personajes y luchando contra todo tipo de amenazas. La primera de todas ellas la encontramos en España, homenaje al dibujante titular de la colección, el valenciano Salvador Larroca (con aparición estelar de la Guardia Civil). Vargas será el primer villano del equipo, un enemigo que pondrá a prueba a la reciente formación ya que acabará con la vida de Mariposa Mental. Todo un duro golpe que Tormenta deberá gestionar como líder. Tras la muerte de Betsy y las salida del grupo de la Bestia debido a este motivo (ejem, ejem), Ororo busca nuevos mutantes que acabarán formando parte del grupo, como Lifeguard, una aparente chica normal que ejercía de socorrista en Australia. Hasta allí se desplazan los hombres X para descubrir que este personaje está marcado por la mafia china, cosa que hará que Tormenta y su grupo se vean involucrados. Los peligros no cesan y pocos hay tan temibles como Sebastian Shaw, antiguo líder del club infernal y viejo conocido de Tessa. Después tenemos visita a Madripoor donde la jinete se verá obligada a enfrentarse a una enemiga que le ha puesto las cosas difíciles en el pasado, Víbora. También fue capturada por un ser de otra dimensión conocido como Khan, que pretendía invadir la Tierra. Este personaje se encapricha de Ororo y quiere que sea su reina; mala elección, ya que a estas alturas nuestra protagonista está versada en enfrentamientos con cualquiera que quiera ponerle la mano encima sin su permiso. Aún así, sufrió graves lesiones en sus piernas y tuvo que hacer frente a una terapia psicológica. Tras estos incidentes, Ororo fue requerida de nuevo para formar parte de la Patrulla X. La razón es que Claremont tuvo una segunda oportunidad al frente de la franquicia y, como no podía ser de otra forma, contó ocasionalmente con Tormenta. Ella declinó la oferta y sugirió un nuevo grupo de intervención internacional llamado X-Treme Sanctions Executive (X.S.E.). Al amparo de lo O.N.U., este grupo estará formado por integrantes de X-treme X Men, más alguna incorporación como Bala de Cañón o Magma. Su recorrido no sería muy largo ya que el Día de M está cercano. Este suceso supuso el fin de muchos mutantes cortesía de la Bruja Escarlata. Ésta había creado una realidad alternativa donde los héroes vivían vidas distintas (Ororo era una majestuosa princesa de Kenia) y la dinastía de Magneto gobernaba Genosha con acierto. La situación no podía durar y, ante el ataque en bloque de los héroes, una Wanda desquiciada pronunció el “No más mutantes”, con resultado infausto para los portadores del gen X. Con el fin de Dinastía de M se echó el cierre oficial de la Patrulla X como formación.

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X-Men Forever. La vuelta de Claremont a los mutantes.

Aunque fuera de la continuidad, el patriarca mutante todavía tuvo tiempo de contar una historia con sus personajes preferidos entre 2009 y 2011. Se llamó X Men Forever y tuvo como punto de partida el fin de su primera estancia en las colecciones (también hubieron experimentos similares con Nuevos Mutantes y X Factor). En esta serie Claremont nos plantea las tramas que hubiera desarrollado en el caso que no se hubiese producido su salida. En una historia donde la reunión de los hombres X traerá sorpresivas revelaciones, Tormenta tiene un papel fundamental en toda la serie (triple importancia, añadiría). Porque entre esas revelaciones tenemos auténticos golpes de efecto como la muerte de Lobezno a las primeras de cambio o la constatación de que la villana de la película es la propia Tormenta. Es Dientes de Sable el que descubre que Ororo no es de fiar. Víctor Creed, aquí reconvertido en padre de Logan, tiene el firme propósito de acabar con la jinete, sólo que es convencido los hombres X y hará la cosas al estilo de la patrulla. Sabemos que hay enemigo en la sombra, el llamado Consorcio, al que Tormenta parece estar unida de alguna forma. La sorpresas no cesan, ya que encontramos a Ororo niña, tal y como la conocimos en la época final de Claremont-Lee. De nuevo unida a Gambito, abrirá más dudas de las que tenía la patrulla hasta el momento. Para complicar las cosas, Tormenta se convierte en reina de la rica nación de Wakanda, asesinando a T’Challa cuando éste iba a casarse con ella. Y si no había suficiente, tenemos a un extraño personaje conocido como Pantera Fantasma, que ayuda a la joven Ororo siempre que tiene ocasión. La resolución, marca Claremont, involucrará a todos los mutantes, además de otros personajes Marvel como los Vengadores, conscientes del peligro que supone Tormenta en modo malvado.

Es indudable que la segunda venida de Claremont no fue tan fructífera como su primera estancia en los mutantes. Pero sería injusto acabar con la sensación agridulce que dejo esta segunda venida. El que escribe estas líneas no está libre de filias y fobias, y no siente vergüenza en declararse “claremontiano” hasta la médula. Y si esta etapa deja ese regusto amargo no es porque su aportación fuera mala per se, sino porque sabíamos que Claremont lo podía hacer mejor. Dicho esto, también hay que ser consecuentes: estos no son los mejores tebeos de Tormenta. Pero sí representan un salto adelante conforme a como se venía caracterizando a la Amazona de los Vientos en la década anterior. Su implicación en el grupo, su vuelta al liderazgo en X-Treme, pilar de la colección junto a Pícara y Bishop, y la versión malvada de Tormenta nos dejan claro que, aún en horas bajas, Claremont es el guionista que mejor ha tratado a Ororo. La asociación entre escritor y personaje es tal, que ha provocado una sombra alargada de la que pocos han sabido huir. Siempre que escriba un cómic el patriarca mutante, independientemente de la calidad del mismo, Tormenta estará en buenas manos.

Tormenta camina sola por el Universo Marvel

Haciendo una pequeña recapitulación, habíamos dejado a Ororo después de los sucesos Día de M. Decide entonces acompañar a Kaos y su Patrulla X a África, donde se estaban dando extraños casos de animales mutados. Estamos en la etapa de Peter Milligan, guionista inglés que había asombrado con X Force y X-Statix. Aquí cruzará su camino con T’Challa, es decir, Pantera Negra. Junto al soberano de Wakanda, los hombres X se enfrentan a un par de científicos que estaban realizando experimentos con animales. El resultado de este viaje es que Ororo decide quedarse en África y comienza a estrechar lazos con T’Challa. Como ya contamos, estos personajes no son extraños entre sí. En ese momento, Reginald Hudlin, guionista de la colección, decidió casar a Pantera Negra y para ello necesita la mujer adecuada. Aunque en la portada de Black Panther vol.4#14 se juega con la posibilidad de varias mujeres para ser la esposa del monarca, Tormenta será finalmente la elegida. Y si había dudas acerca del atropellado proceso, se puso en marcha una mini serie (Storm, de la que hablamos largo y tendido en la primera parte) donde nos explicaban el pasado conjunto de los personajes y su amor adolescente. Ororo pasa a ser parte fundamental de la cabecera de T’Challa con la boda, siendo la Amazona de los Vientos aceptada por el Dios Pantera. Con este matrimonio, Tormenta de desvincula de la actualidad de los mutantes, pasando a ser una secundaria de lujo en la colección de Pantera Negra.

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La boda del año en África.

En estos momentos vivimos tiempos convulsos en el universo marvel. La Guerra Civil entre superhéroes ha comenzado y amenaza con tocar todos los rincones y aspectos posibles. T’Challa se mantiene neutral para proteger a su país, Wakanda. Pero eso no quita que, junto a su reina, haga una gira por diversos enclaves para conocer el estado de la cuestión. Pantera y Tormenta recalan en Latveria, hogar del Doctor Muerte, que pretende aprovecharse de la situación. Después de salir de Latveria, visita a los Inhumanos llamados por el mismo Rayo Negro. Tormenta y su marido deben hace frente al típico malentendido entre ellos y los Inhumanos. Visita a Atlantis, hogar del soberano de los mares, Namor, para seguir discutiendo sobre la guerra civil. Acaba la gira en la que ambos andan enfrascados en EEUU, lugar del conflicto. Ororo habla con sus compañeros mutantes, recluidos en la Mansión X y rodeados de centinelas de la O.N.E. Pantera, al observar la situación de primera mano, tiende a posicionarse en el bando del Capitán América, aduciendo derechos y libertades. Ororo tiene varias entrevistas con importantes personajes, como Reed Richards, para intentar parar esta locura. Civil War fue un terremoto que alteró a todos los héroes. Esto incluye al matrimonio Richards, que quedó dañado tras la finalización del conflicto. Reed y Sue decidieron tomar un tiempo para recuperar su relación y dejaron a T’Challa y a Ororo como miembros sustitutos de los 4 Fantásticos. No serán parte del equipo durante mucho tiempo (Fantastic Four#544-550) y allí se verán involucrados en asuntos clásicos de la primera familia: enfrentamiento con Galactus y sus heraldos, viajes dimensionales y lucha con los Cinco Terribles. Escaso recorrido para Tormenta en los fantásticos, aunque no exento de cierto prestigio.

Aún como integrante temporal del edificio Baxter, Tormenta hizo una visita a sus antiguos compañeros mutantes sólo para encontrar una crisis con los Morlocks. Calibán y Sanguijuela, antiguos Morlocks asentados con la Patrulla X, pasean por los túneles buscando compañeros, ya que Calibán tiene la seguridad de que están ahí debajo. Son atacados por Máscara con trágicas consecuencias: Sangui es raptado y su compañero reducido a la mínima expresión. Es James Proudstar el que encuentra a Calibán moribundo y próximo a ser atacado por un centinela. Ororo hace una entrada espectacular, repeliendo al centinela. Xavier le cuenta que han sido los Morlocks y Tormenta decide quedarse a ayudar. Su relación con ellos hace de ella la persona indicada para liderar un grupo con Sendero de Guerra, Hepzibah y Rondador Nocturno. Se internan en territorio Morlock para ser atacados por Máscara y sus secuaces, que necesitan a Sanguijuela para un ataque a gran escala contra la superficie. Ororo será encerrada en un espacio cerrado para explotar su problema claustrofóbico, sin saber que la Jinete de los Vientos hace tiempo que ha dejado atrás los viejos miedos. El motivo que hay detrás también nos es familiar, ya que Máscara es miembro de una secta que sigue los diarios de Destino. Sólo que su interpretación se torna violenta y será derrotada por Ororo y su equipo. También estuvo presente en el importante envite que supuso “Complejo de Mesías”. En este crossover se pondrán las bases de una de las líneas argumentales principales durante los próximos años. El nacimiento del primer bebé con el gen X después del Día de M supuso un enfrentamiento contra los Merodeadores y Tormenta debía de estar presente.

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Tormenta y los Morlocks de nuevo

Tras su paso por la primera familia, la Amazona vuelve a África a seguir con su papel de reina consorte, haciendo frente a los problemas de Wakanda. Y uno de los más grandes a los que se ha enfrentado la nación africana rica en vibranium fue la Invasión Secreta. En un movimiento a gran escala, los Skrulls llevaban años suplantando personalidades en nuestro planeta, esperando el momento justo para atacar. Spiderwoman, en realidad la reina Veranke, es la que controla todos los aspectos de la invasión y tenía planes para Wakanda. T’Challa tiene que enfrentarse con todo a los alienígenas verdes, creando las primeras tensiones con su mujer por las decisiones tomadas en esta guerra. A pesar de sus obligaciones como monarca para con su país y su marido, Ororo saca un poco de tiempo para sus antiguos compañeros. Así la vemos en el episodio 500 de Uncanny X Men. Tenemos a la Patrulla X instalada en San Francisco, ciudad conocida por su hospitalidad, generándose en ella un interés inusitado por los mutantes. Un artista conceptual decide hacer una exposición con Centinelas, lo que nos trae el regreso de un Magneto sin poderes, pero igual de peligroso que siempre. Ororo se enfrenta al amo del magnetismo, acabando con la amenaza. A partir de ese momento, Scott Summers declara San Francisco como santuario para todos los mutantes. Este gran proyecto requiere la participación de todas las manos posibles y Tormenta regresará con ellos en momentos puntuales. En uno de ellos, hará equipo con Cíclope, Emma Frost, Lobezno, Bestia y Armadura para investigar una misteriosa muerte, en principio relacionada con los mutantes. Las pistas les acaban llevando a las montañas de Wundagore para descubrir a Forja, de nuevo con problemas con invasiones desde mundos paralelos. Necesitarán la ayuda de Abigail Brand para acabar con el problema de las Cajas Fantasma.

De vuelta en África, Ororo se verá involucrada en una crisis de gran envergadura. T’Challa, con una extraña actitud, le dice que su matrimonio ha sido un error. Tormenta no tardará en descubrir que detrás de las acciones de su marido se encuentra el Rey Sombra, que ha sido capaz de poseer las mentes de Cíclope y los X Men. La Jinete deberá actuar rápido para salvar a sus amigos. El Rey Sombra se introduce en la mente de Tormenta, sin saber que dentro de ella hay una entidad superior, el Dios pantera, que acaba derrotándolo. También será parte fundamental en la recuperación de su marido, atacado por el Doctor Muerte. El monarca de Latveria tenía a Wakanda entre ceja y ceja y no pararía hasta que la tuviera bajo su control. El caso es que el alma de Pantera Negra se ve apresada en el Limbo. La jinete tendrá que poner todo su empeño para recuperar su alma y, para ello, necesita al Doctor brujo Zawari. En unos episodios con un marcado carácter totémico, le ofrecen a Ororo ser la Nueva Pantera Negra, declinando el ofrecimiento y derivándolo hacia Shuri, la hermana de T’Challa. Muerte llegó capturar a la reina en la serie “La Guerra de Muerte”. Su marido consiguió escapar y pedir ayuda a la Patrulla X para acabar con una rebelión de los Desturi, un clan tradicionalista de Wakanda. Víctor los utilizó como parte de su plan que implicaba robar el vibranium del país. Mutantes, Máquina de Guerra, los 4F y hasta Masacre harán acto de presencia para evitar que el malvado doctor tenga éxito en sus maquinaciones. Cada vez más implicada con los asuntos mutantes (de nuevo), decidió compartir responsabilidades reales con la ayuda a la Patrulla X. La volvimos a ver en la Guerra del Mesías, con el regreso de Cable y Hope a nuestro tiempo, para ser testigo de la muerte de un apreciado amigo, Rondador Nocturno. También lucho con los X Men contra los vampiros que invadieron San Francisco, rememorando sus tiempos con el Conde Drácula.

Otro paso que parecía beneficioso para el personaje fue su incorporación a los Vengadores de Brian Michael Bendis. Auténtico buque insignia de la editorial, el guionista ya tenía experiencia en incluir personajes nunca vistos como vengadores, siendo los casos de Lobezno o Spiderman los más paradigmáticos. El Capitán América requiere los servicios de Pantera Negra para una nueva formación. T’Challa no se siente preparado y recomienda el ingreso de su mujer. El capitán lo ve con buenos ojos e invita a Ororo a compartir la nueva aventura con Iron Man, Hulk Rojo, Visión, Spiderwoman, Ojo de Halcón, el Protector, Quake y él mismo. Tendrán como villano principal a Norman Osborn, todavía rigiendo los destinos de H.A.M.M.E.R. El guionista de Cleveland supo insuflar mucha vida en un grupo que llevaba manteniendo en los más alto desde que llegó a la franquicia para “Vengadores Desunidos”. Pero también hay que decir que ha manejado una gran cantidad de personajes y pocos han conseguido una caracterización acorde con lo esperado en esta colección grupal. Tormenta bajo los guiones de Bendis no brilló lo esperado, dejando solo en su curriculum su participación en los héroes más poderosos del planeta. La Amazona de los Vientos como vengadora y como mutante se verá en una situación incómoda en el siguiente evento. Los Vengadores y los X Men tienen ante sí una gran amenaza, que cada uno a su forma, piensa afrontar. Esto provocará un conflicto entre ambas formaciones, con consecuencias imprevisibles. Como ya habréis adivinado, hablamos de “Avengers vs X Men”. La mesías mutante estaba instalada con Cíclope y su equipo en Utopía. El Capitán América y los vengadores detectan la llegada de la Fuerza Fénix a la Tierra, buscando un portador que rápidamente identifican como Hope. Tormenta es miembro de los avengers y no está de acuerdo con las decisiones acordadas. Lo que implica que se posicione del lado de la Patrulla X. El capitán se presenta en Utopía con un grupo de vengadores entre los que se encuentra Pantera Negra. Esto hará que T’Challa y Ororo comiencen un distanciamiento, que se hará total cuando Namor, siendo uno de los cinco Fénix, arrase Wakanda. Pantera Negra declara a todos los mutantes enemigos del país, incluida su mujer. El sumo sacerdote del culto pantera declaró nulo su matrimonio. Tormenta es una mujer libre. De todas formas, ante la deriva de los cinco fénix acabó en el lado vengativo, siendo parte del equipo que se enfrentó a un todopoderoso Cíclope.

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Ororo enmedio de mutantes y vengadores.
Tormenta y Marvel Now!

Nos encontramos en fechas recientes, siendo testigos del cambio que supuso Marvel Now! Axel Alonso, flamante nuevo director editorial, puso en marcha un movimiento editorial que cambió el aspecto de las colecciones. Todo cambia para adaptarse al presente. Y en esta tesitura, Tormenta no se puede quejar, ya que aparece en distintos proyectos, con diferentes propósitos. Para empezar, Ororo vuelve con fuerza al ámbito mutante. Y con uno de sus looks más celebrados, su clásica cresta punk .Después de estar alejada de su entorno habitual, afronta una nueva vida con los que siempre han sido sus amigos. Tras su separación de T’Challa, tiene acomodo en la nueva escuela Jean Grey que ha montado Lobezno, primero como profesora y luego como mano derecha de Logan, debido a los múltiples compromisos del canadiense. Esta colección, largo tiempo en manos de Jason Aaron (ahora en las de su colaborador, Jason Latour), recupera el concepto de estudiantes, aprovechando el drama juvenil y las hormonas desbocadas. La relación entre Logan y Tormenta se hará más estrecha. Y se adivina una importancia superior para Ororo, ya que el director va a tener serios problemas en fechas próximas. Al pertenecer al equipo de Logan, también la hemos podido ver en All New X Men de Bendis, viejo conocido de nuestra protagonista. El guionista se trajo del pasado a los cinco miembros originales de la Patrulla X, creando un shock en todos los mutantes. Sus relaciones con el resto de compañeros serán el motivo de esta colección y de Uncanny X Men, protagonizada por Cíclope y los miembros renegados fieles a su causa. Tormenta tiene un gran papel en el nuevo volumen de X Men a secas, donde Brian Wood conforma un nuevo equipo únicamente con féminas mutantes, todas bajo el liderazgo de Ororo. Esta colección ha pasado bastante desapercibida, contando entre sus historias con un enfrentamiento con una nueva Hermandad de Mutantes (Sisterhood en inglés, ya que sus integrantes son todas mujeres). Prueba que el guionista de Northlanders no ha sabido llevar la serie es su sustitución por Marc Guggenheim.De momento época de transición, a la espera de ver qué pasa con la cabecera. Las tres series se vieron envueltas en un crossover conmemorativo de los cincuenta años del nacimiento de los mutantes, “La Batalla del Átomo”. En un continuo ir y venir de mutantes a través del tiempo marvel, Ororo tuvo su papel, aunque el evento no fuera nada del otro mundo.

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Portada de X-Men femenino. Obra de Olivier Coipiel.

Y siguiendo con cabeceras con presencia de nuestra Jinete de los Vientos llegamos a Uncanny X Force, a cargo de Sam Humphries y Ron Garney. El anterior volumen obra de Rick Remender fue un gran éxito de crítica y público, lo que impulso a los editores a crear dos cabeceras. Una con Cable como hilo conductor y otra donde Tormenta se vería implicada en acontecimiento que provienen del volumen anterior. Ororo y Mariposa Mental son llamadas por Puck, antiguo miembro de Alpha Flight, por un asunto de drogas. Él regenta un bar en Los Ángeles y se ha enterado que cierto camello va vendiendo una droga peligrosa. Descubrimos entonces que es Espiral, originaria del mundo de Mojo, la que se encuentra detrás de la misteriosa droga. Además de asistir al regreso de Bishop, desaparecido desde su búsqueda del mesías. A todo ello hay que unir la aparición de Fantomex, o varias partes de su psique que han tomado cuerpo. Dando mucho juego la parte femenina y su relación con Betsy Braddock. Desafortunadamente, este doble juego de X Force no dio el resultado esperado, por lo que se planteó un crossover entre las dos, Vendetta, para finiquitar sus respectivos volúmenes y empezar uno nuevo a cargo de Simon Spurrier.

También de reciente creación, tenemos a Tormenta en Amazing X Men, originariamente guioniozado por Jason Aaron. Con la vuelta de Rondador Nocturno a la vida ( como leit motiv inicial), más las incorporaciones de Lobezno, Hombre de Hielo, Bestia, Tormenta y Estrella de Fuego, nos queda una de las formaciones más interesantes de los mutantes. A lo que hay que añadir que Coloso está de nuevo en la escuela, tras su paso por X Force. Graig Kyle y Christopher Yost tienen una gran posibilidad ante ellos de dejar una gran etapa con algunos de los mutantes más recordados por los fans. Talento no les falta, ni buen gusto tampoco y como prueba un botón: han dedicado el primer anual de la colección a Ororo. Y es que no hay nada como tener a guionistas que están dispuestos a explotar los puntos fuertes de sus colecciones. En realidad el especial corre a cargo de Monty Nero, un nuevo guonista al que se le augura un gran futuro, y Salvador Larroca, que ha dibujado gran cantidad de veces a nuestra protagonista. Pero seguro que la dupla de escritores han apoyado que Tormenta sea la protagonista del anual.

Y si a alguien le parecía que Ororo no estaba suficientemente representada en Marvel Now!, ha conseguido su propia serie regular. Greg Pak, ahora en la Distinguida Competencia pero que trabajó mucho tiempo para la Casa de las Ideas, siempre tuvo fijación por la Amazona de los Vientos. Nunca le dieron el visto bueno para poder realizar una cabecera con ella. Ha tenido que cambiar de aires para que Alonso haya aceptado dar a Ororo una serie plenamente suya, que defina al personaje en este ya entrado siglo XXI. Para la parte artística se ha pensado en el dibujante Víctor Ibáñez, por los menos para los dos primeros números, ya que en el tercero aparece asignado Matteo Buffagni. Esperemos que sea un descanso temporal, porque los primeros lápices de muestra del español lucen genial. A la altura de la protagonista. En cuanto a los temas a tratar se divisan relaciones profundas con África, los Morlocks y la vuelta del sempiterno enamorado de Ororo, Forja. No deja de ser buena noticia que la mayoría de los integrantes de la Segunda Génesis vayan teniendo serie propia: Cíclope, Rondador, Tormenta… Y es que ya lo dice el slogan, hay que hacer que lo viejo parezca nuevo.

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11 Comentarios en "Tormenta. La Jinete de los Vientos cabalga sola 2ªParte"

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Antoine
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Estupendo artículo de nuevo, Sr. Porras.

La pena es que Ororo lleva sin ser tratada como merece desde la última estancia de Claremont.

Extreme fue, en mi opinión, una gran idea: tenía un grupo fijo de personajes bastante manejable (cosa que hoy parece que no se lleva mucho), una premisa de lo más interesante, y, debido a que no era una serie de las “principales”, el patriarca parecía tener las manos libres. Todas las cirsunstancias se daban, pero Claremont no estuvo a la altura. Lo que más me molestó es que se curró la interesante premisa de los diarios de Destino, para luego pasar olímpicamente de ella, enredando con guerras de mafias, o invasiones extraterrestre, con unos alienígenas que querían a Tormenta como reina (otra vez).

Pues bien, a pesar de todo, es lo mejor que se ha hecho con ella en los últimos 25 años.

Tormenta debería ser una lider total en la facción mutante que representa, no Lobezno. Yo, la podría de una especie de contacto entre los dos grupos, para cuando llegue el momento de limar asperezas.

Odinson
Lector

Tanto por la anterior entrega, como por el presente artículo -lo estoy acabando de leer- , sólo le puedo decir a A. Porras: “Chapó”

Serán cosas mías, pero creo que, entre otros muchos, uno de los puntos fuertes de Tormenta como personaje, era ese lado “sexy” que tenía al principio, y que creo que perdió hace mucho -como te echo de menos Byrne-.

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Esa cresta…

l rodriguez
Lector

Me extraña que se diga que en los 90 Tormenta fue relegada cuando yo recuerdo que todavia era la segunda líder al mano y se le daba importancia, claro que no podia ser protagonista en todo momento pero seguía siendo un personaje importante y con mucha presencia, cuando en verdad fue relegada a un muy tercer o hasta quinto plano fue en la decada de los 00 y hasta hoy no tanto porque no la usen sino porque la usan pero aparece por ahi perdida o como dice el artículo “y luego como mano derecha de Logan”, si, Tormenta no puede ser mano derecha de Logan, Logan es el que debería ser la mano derecha de Tormenta.

l rodriguez
Lector

Y esta obsesión enfermiza por el Logan “vengador” ha llegado hasta el cine con X3 donde Tormenta sigue las ordenes de Logan cuando debería haber sido al revés.

Daniel Gavilán
Autor

No se yo, I Rodriguez. Y que conste que estamos de acuerdo en que los 2000 también han sido nefastos para el personaje. Pero durante los noventa, por mucho que fuera líder del segundo equipo -o de todo el grupo cuando Cíclo se tomaba sus vacaciones- y por mucho que siempre estuviera ahí, ¿qué se hizo mínimamente memorable con Ororo que no fuera un refrito de sus grandes momentos de los setenta y ochenta?

En los 2000, su importancia en los X-Men es completamente aniquilada desde la convierten en la mujer florero de T’Challa (y mira que la idea de vincularla más extrechamente a África podría haber dado mucho juego…), pero al menos ha tenido algún que otro momento de lucidez como los intentos de Claremont para desvincularla de los X-Men y convertirla en la fundadora de XSE, Xenogénesis o la miniserie que le dedicó Chris Yost

Darquez
Lector

Para mi de lo mejorcito que se ha escrito de Tormenta fue World Apart. Aquella miniserie rompía con toda esa imagen de Esposa florero, además que la mostraban de tu a tu ante cíclope que por aquel tiempo estaba erigido como especie de Moises en Utopía buscando un lugar donde vivir su gente. Todo parecía milimetrado por parte de Yost para poner en alza todas las habilidades, no solo mutantes, de la que dispone el personaje.

jorgenexo
Lector

Lo que es penoso es lo que están haciendo con ella (y las demás) en XMen a secas. Aunque ya empezaron de puta pena con el título de la colección, los últimos números con toda esa majadería de la hermandad femenina de mutantes chungos, Arkea y tal y cual es infumable. Yo me he descolgado.

Daniel Gavilán
Autor

Yo a Wood le tengo que dar la razón en dos cosas:

a) Se suele poner mucho en cuestión la lógica de que haya un grupo de superhéroes compuesto integramente por tías, no con un objetivo en sí, sino por el mero hecho de que todas sus componentes son mujeres. Sin embargo, ¿porque no se cuestiona de la misma forma cuando son grupos formados integramente por tíos como los Invasores? Que digo yo que por simple probabilidad tendría que llegar el día en el que hubiera un grupo integramente formado por mujeres, no con un objetivo en sí, sino porque el que la formación base estuviera compuesto por un 80% de XX ya se prestaba a ello.

b) Tampoco entiendo porque deberían dejar de considerarse a si mismas X-Men por no tener a un hombre que las valide como tales. Cuando Coloso era el único miembro masculino del grupo nadie cuestionaba que siguieran formando parte de los X-Men. Y ahora él no está y todas son mujeres, ¿deberían excluirlas de los X-Men? ¿No sería una decisión bastante sexista?

En lo demás, sin embargo, todo de acuerdo. Lo de Arkea y sus Hermanas Mutantes ha sido un disparate como trama, y a Wood se le da fatal escribir a Tormenta. Lo cual es una lástima porque ha tenido ideas chulas como su enfrentamiento a Cíclope con Coloso de por medio en la etapa dibujada por David Lopez, una ubicación dentro del entramado político internacional que recuerda a sus dias en X-Treme o los choques con el resto de componentes del grupo (con Rachel a la cabeza). Pero es que se le está dando fatal tanto caracterizarla como desarrollar la lógica interna de la historia que está contando en todo lo que llevamos visto hasta ahora

l rodriguez
Lector

y mira que la idea de vincularla más extrechamente a África podría haber dado mucho juego…

si, lo mismo pensaba y al final todo quedo en nada

como con las pelis de Singer, nunca nos pondremos de acuerdo

bueno, yo mencioné X3 que es de Ratner, y lo digo porque al no estar Xavier ni Ciclope Tormenta debería haber brillado mas como líder sustituta al dejarle Xavier la dirección de la escuela antes de su muerte

jorgenexo
Lector

“Tampoco entiendo porque deberían dejar de considerarse a si mismas X-Men por no tener a un hombre que las valide como tales. Cuando Coloso era el único miembro masculino del grupo nadie cuestionaba que siguieran formando parte de los X-Men. Y ahora él no está y todas son mujeres, ¿deberían excluirlas de los X-Men? ¿No sería una decisión bastante sexista?”

No se trata de cómo se consideren o dejen de considerar, Gavilán: ellas se consiederarán XMen porque no se han escindido de los XMen, nombre genérico del colectivo. Pero atendiendo a la lógica semántica, cuando una de ellas se refire a sí misma como miembro de los XMen se autodefine como una XWoman ¿no? Una Xwoman de los Xmen. No son las Xwoman, son un grupo de Xmen conformado, casulmente, por Xwomen.
Si tenemos en cuenta que el principal hecho diferencial con el que se lanzó la colección era que se conformaba por Xwomen, lo lógico hubiera sido que la colección se llamara Xwomen.

Ellas no van a decir. “Somos las Xwomen” porque hay Xwomen que no están en este grupo, pero en una batalla con este grupo ¿qué coño gritaría, no sé, Júbilo para llamar a sus compañeras “Help me, XMen?” No. No sé si diría XWomen, pero XMen, tampoco.

Lo sexista es no querer reconocer que el puto problema está en la base, en el momento de la creación del nombre, XMen: se creó en un momento en que este tipo de discursos ni se planteaban. Pero como así ha sido toda la puta vida, oye, pretender que el cambio de los tiempos a lo mejor implica reflexionar sobre la validez de determinado conceptos por lo visto es de feminazis o alguna hostia.

Con los putos Vengadores esto no pasaría, dado que en inglés Avengers no tiene género. Pero en castellano no diríamos que La Avispa es un vengador (perdón, no es el mejor ejemplo), que La Bruja Escarlata es un vengador, diríamos que es una vengadora.

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