En los cuatro años que abarcaron de 2015 a 2019 Netflix desarrolló dentro de su producción propia seis series protagonizadas por personaje salidos de las viñetas de Marvel Cómics. Jessica Jones, Luke Cage, Iron Fist, The Defenders o Punisher fueron algunos de los iconos de la compañía que contaron con una, dos y hasta tres temporadas, ofreciendo mejores o peores resultados, pero dejando, varios de ellos, una huella considerablemente profunda como para ganarse el favor de gran parte del fandom. De esas series la primera y mejor fue Daredevil, segundo intento de llevar las andanzas urbanas en solitario de Matt Murdock a imagen real, después de la rocambolesca versión cinematográfica protagonizada por Ben Affleck en 2003, creada por Drew Goddard (La cabaña en el bosque) y desarrollada por Steven S. Deknight (Spartacus) con Charlie Cox (Peaky Blinders) dando vida al hombre sin miedo y a Vincent D’Onofrio (La chaqueta metálica) tomando el rol de Wilson Fisk, alias Kingpin. Con un excelente reparto en el que encontramos Deborah Ann Woll (Tru Blood) como Karen Page, Elden Henson (El diablo metió la mano) en la piel de Foggy Nelson, Ayelet Zurer (Munich) caracterizando a Vanessa Fisk o Wilson Bethel (Generation Kill) enfundándose el uniforme de Bullseye, el debut de Jon Bernthal (The Walking Dead) como Punisher en la segunda temporada, secuencias de acción espectaculares y unos guiones magníficos, Daredevil ofreció tres temporadas que se encuentran entre las mejores producciones jamás realizadas tomando como inspiración a un personaje de la casa de las ideas.
En 2019, un año después de que Daredevil acabara su andadura, Netflix estrenaba la tercera (y más deficiente) temporada de Jessica Jones y con ella daba carpetazo a su aventura con los personajes de Marvel Cómics. Ya en 2022 los derechos de todas estas series volvían a Marvel Television/Disney Plus y, desde entonces, los rumores sobre recuperar a algunos de estos personajes para incluirlos en el Universo cinematográfico Marvel no pararon de extenderse por la red. Dichos rumores dejaron de serlo cuando, en una de las maniobras de marketing más certeras relacionadas con Marvel Studios, Matt Murdock y Wilson Fisk debutaban, con una semana de diferencia, el primero en la película Spider-Man: No Way Home y el segundo en la serie Ojo de halcón. De esta manera no solo recuperábamos a los dos personajes más importantes de aquella hornada de proyectos, sino que sus aventuras desarrolladas bajo el paraguas de Netflix pasaban a formar parte del canon y la cronología del UCM.

Después de un breve pasó por She-Hulk: Abogada Hulka y Echo, Daredevil pasaría a protagonizar una nueva serie dentro de Disney Plus y le acompañarían, no solo Wilson Fisk, (que también tuvo un rol recurrente en la serie protagonizada por la Maya López de Alaqua Cox) sino también los ya referenciados Karen Page, Foggy Nelson, Vanessa Fisk, Bullseye y Punisher de Deborah Ann Woll, Elden Henson, Ayelet Zurer, Wilson Bethel y Jon Bernthal, respectivamente. Los showrunners asignados para reactivar las aventuras de Daredevil fueron Dario Scardapane (The Punisher), Matt Corman (Covert Affairs) y Chris Ord (The Brave) y la intención por parte de Kevin Feige era realizar un softreboot en el que no se recuperarían roles secundarios de la serie primigenia, llegando a rodarse varios episodios que más tarde fueron reestructurados para ser más fiel a las tres temporadas acreditadas a Netflix, ya con dichos personaje incorporados en la trama.

Daredevil: Born Again (que toma del icónico cómic de Frank Miller y David Mazzucchelli solo el título, ya que el mismo fue adaptado libremente en la tercera temporada de Netflix) triunfaba a la hora de configurarse como una ficción continuista con su predecesora, recuperando todos sus hallazgos formales, artísticos y narrativos como la química entre unos titánicos Charlie Cox y Vincent D’Onofrio, la letal presencia del Bulleseye/Benjamin Poindexter de Wilson Bethel, las secuencias de acción espectaculares con potentes coreografías rodadas en (falsos) planos secuencia y todo ello encapsulado en un primer episodio espectacular que se encontraba a la altura de los mejores de la etapa de Netflix. Desgraciadamente las distintas subtramas que se desarrollaron a lo largo de la temporada y los meandros argumentales por los que transitaban transmitían la sensación de que la serie nunca terminaba de arrancar, algo que subsanó, en gran parte, la aparición del Frank Castle de Jon Bernthal elevando la propuesta a niveles estratosféricos con su presencia.

Una vez vista esta segunda temporada de Daredevil: Born Again no solo podemos afirmar que es superior a su predecesora, sino que sus aciertos son tales que reparan varias de las carencias de aquella convirtiéndola en el prólogo de un clímax, el mismo que se desarrolla en las ocho entregas que conforman este nuevo arco argumental. Por un lado el ritmo es mucho más dinámico y cohesionado, desapareciendo la sensación de estar viendo un relato que, después de un poderoso puñetazo en la mesa, parecía no saber hacia donde dirigir a sus personajes; por otro recuperamos a la Karen Page de Deborah Ann Woll, que había quedado arrinconada en la anterior tanda de episodios y, por último, se nos devuelven el mejor perfil psicológico del Bullseye de Wilson Bethel, posiblemente el personaje más interesante de esta temporada con pasajes de verdadera intimidación psicológica y física o siendo el epicentro del mejor episodio, el cuarto, y cuyo arranque en la cafetería se encuentra entre los mejores momentos jamás rodados dentro de una serie del UCM.

Porque el mayor legado que Daredevil: Born Again herada de la etapa de Netflix son esas secuencias de acción física rodadas con una destreza apabullante. Cada una de las cinco temporadas que ya conforman esta versión del abogado de la cocina del infierno presumen de una o dos peleas rodadas en continuidad con las que el apartado técnico de la serie alcanza cotas de virtuosismo audiovisual digno de elogio y esta nueva etapa de Daredevil: Born Again no es la excepción, con los personajes de Matt Murdock, Wilson Fisk, Benjamin Poindexter y Jessica Jones repartiendo hostilidades con una violencia explícita que no deja nada a la imaginación del espectador. Porque sí, Krysten Ritter vuelve a dar vida a la versión del personaje reinventado por Brian Michael Bendis y Michael Gaydos en la cabecera Alias, ocupando, en cierta manera, el vacío dejado por el Punisher de Jon Bernthal, al que se echa notablemente de menos.

En lo concerniente al argumento no se pueden obviar las reminiscencias que existen con la actualidad estadounidense. Es ineludible que este Wilson Fisk como alcalde de New York es un trasunto sofisticado de Donald Trump y la AVTF y su abuso de autoridad, llegando al asesinato, tiene claras similitudes con ICE, el Servicio de Control de Inmigrantes que al servicio del actual presidente de Estados Unidos se ha cobrado la vida de varios ciudadanos entre 2025 y 2026. Esa posición de Kingpin sirve para que los guiones construyan un interesante juego de espejos en el que los paralelismos con su némesis, Daredevil/Matt Murdock, se afiancen como el núcleo de la ficción con unos Charlie Cox y Vincent D’Onofrio totalmente entregados y siendo tan conscientes de los buenos resultados de su tour de force interpretativo que han pasado a ocupar ambos créditos como productores ejecutivos en el show.

Con referencias a las etapas de Brian Michael Bendis y Ed Brubaker, un acabado visual que en ocasiones nos retrotrae a los trazos de ilustradores duchos en las aventuras del personaje como Bill Sienkiewicz o Alex Maalev, y todos los aciertos previamente anotados en esta reseña, Daredevil: Born Again recupera, por fin, la ficción inspirada en el superhéroe de Marvel en todo su esplendor. Parece ser que las visualizaciones de esta segunda temporada en Disney Plus no han alcanzado los números de la anterior, pero una tercera no solo está confirmada, sino que ya se han podido ver imágenes del rodaje y en ellas vuelven Mike Colter y Finn Jones como Luke Cage y Iron Fist, respectivamente, que sumados a la Jessica Jones de Krysten Ritter nos confirman el regreso de The Defenders para el próximo año. Pero antes de eso hablaremos en breve del especial The Punisher: One Last Kill en el que Jon Bernthal vuelve a portar la calavera blanca de Frank Castle.
Dirección - 9
Guión - 9
Reparto - 9
Apartado visual - 9
Banda sonora - 9
9
La segunda temporada de Daredevil: Born Again es mucho más consistente en lo narrativo y con un desarrollo de personajes más elaborado que la primera, por ello no solo supera a su predecesora, sino que sus múltiples aciertos subsanan algunos de los errores de aquella.




