DC One-shot: Cheetah y Cheshire roban a la Liga de la Justicia

Edición original: Cheetah and Cheshire Rob the Justice League USA, 2025
Edición nacional/España: DC One-shot: Cheetah y Cheshire roban a la Liga de la Justicia (Panini comics, 2026)
Guion:Greg Rucka
Dibujo:Nicola Scott.
Color: Annette Kwok
Traducción: Bárbara Azagra Rueda.
Corrección: Grabielo Miciulevicius y Enrique Acebes
Rotulación: David Arellano.
Realización técnica: Núria Moreso, David Carro, Carlota Lloret, María Gonfaus, Fanhunter.
Formato: Rústica, 144 páginas. A color.
Precio: 13,00 €

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«Vamos a robar en la Atalaya»

Vuelve Greg Rucka. Vuelve la magia. El autor que tantas alegrías nos dio hace un par de años de manera ininterrumpida tanto en el mundo superheroico puro como el independiente regresa una vez más a la casa donde se hizo famoso. El autor de Wonder Woman, Batwoman o Checkmate se adjudica una miniserie de lo que mejor sabe escribir.

Atracos, villanas, compañerismo y mucha mala baba para pasárselo bien. El actual guionista de Batwoman se junta con Nicola Scott, una de las mejores dibujantes que echábamos de menos, no siendo tan prolífica como antes, pero una vez más en un último baile con uno de sus colaboradores más cercanos y con quien mejor se entiende, como vimos en su última etapa de Wonder Woman, Las mentiras.

Hablar de esa serie ya lejana en el Renacimiento es importante e interesante. Ahí Rucka daba más hincapié sobre Cheetah, su maldición y relación con Diana. El propio Rucka ha sabido que ese momento no era el mejor y no es casualidad que haya escogido a Barbara Minerva para volver al ruedo, junto a Cheshire, la famosa segunda mejor asesina del mundo, joven titán, antigua esclava, madre y mujer de armas tomar.

Ambas han sido, y en algunos aspectos siguen siendo, villanas. Sin embargo, desde hace un tiempo se mueven en una zona bastante más gris, ya que su manera de enfrentarse a ciertas injusticias nunca ha sido tan pura o idealista como la de los héroes.

En el caso de Cheshire, el tener una hija, haberla conocido de verdad y mantener incluso buenos términos con su ex, Roy Harper, Arsenal, con quien comparte una Lian ya crecidita, la ha convertido en alguien algo más laxa.

En el otro lado está Cheetah, marcada por haber sido controlada por un dios que la maneja, la humilla y la condena a servirle como una esclava, como si ese fuera su lugar. Al final, todas esas heridas hacen que ambas busquen otra forma de vivir.

las protagonistas deciden ir a lo loco, vivir al máximo, y qué hay más imprudente, divertido, desafiante y que llene de dopamina que robar en la Atalaya de la Liga de la Justicia unos artefactos, un centro de mando en el espacio y, como hemos visto desde el comienzo de All In, siempre en pleno bullicio de héroes, seguridad al máximo y los mejores en su trabajo ahí dentro.

¿Qué puede salir mal para Cheetah y Cheshire?

Aunque el leitmotiv sea el atraco más espectacular, una buddy movie de dos mujeres, y su grupo, al máximo, también tenemos una historia de sanación, reflexión y seguir adelante.
Como he comentado, nuestras dos forajidas son personajes dañados en general que buscan cierta paz y poder seguir adelante validándose con el plan más loco, maravilloso e imprudente de la historia, como Rucka queriendo volver al lugar que le dio alegrías y dolor para tener confianza en sí mismo en ciertos aspectos como escritor y persona.

Es importante resaltarlo. Habrá gente que piense que este título es menor, -toda obra es especial para cualquier persona por un motivo u otro- y por tanto que devalúa al escritor que tan buenos cómics nos ha dado, siempre interesantes con algo que decir y por encima de la media.

Y es que uno de los temas, por no decir el principal, es precisamente ese, seguir adelante y hacer lo que de verdad te apetezca.

Hay diversión, hay momentos íntimos y también una reafirmación constante de independencia entre las protagonistas. Rucka sabe cómo tocar cada instante importante de unos personajes con los que trabaja con absoluta comodidad.

Todo ello se ve además favorecido por la reciente buena salud creativa de la editorial, que permite una mayor libertad por parte de los implicados y da pie a historias de villanas sin tener que recurrir a Batman para venderlas.

Evidentemente Rucka es un profesional y nos entrega un guion sólido, divertido y muy consciente de lo bien que se lo está pasando. Se nota que ha disfrutado escribiendo cada diálogo, cada interacción y cada paso del plan con el grupo de ladronas de ¿Zarpa Blanca? guante blanco que se ha montado..

Todos tienen un propósito específico dentro del golpe, sí, pero aquí hablamos de Cheetah y hablamos de Rucka, así que hay otro elemento importante. ¿y Diana?

¿Cómo sienta reencontrarse con Wonder Woman después de las dos fantásticas etapas que se marcó con el personaje?, con esa casi consolidación de algo más que simple amistad o rivalidad entre Diana y Barbara Minerva que Tom King recogió estupendamente en un momento de su actual etapa y que DC Comics, por ahora, no parece queerer llevar más allá

Rucka sabe el juego que hay. Su Diana es chispeante en ocasiones, fuerte, regia y un poco permisiva, que no tonta, es distinto, su lugar es defender la Atalaya, pero si puede evitar el conflicto mejor, y más en el espacio. Verla con los lápices de Nicola Scott es todo un déjà vu maravilloso. Ambos autores no han perdido frescura, perfectamente la obra puede considerarse epílogo de la etapa de ambos en la amazona por ciertas ideas y tramas que se quedaron ahí en barbecho, algo ya mítico del guionista, que se lo digan a Reneé y Kate Kane.

Si Rucka nos da aquí la biblia de los atracos —motivo, reclutamiento del equipo, relajación antes del golpe, planificación, giros de guion y festival de referencias—, además de detalles tan simpáticos como la utilización de Sideways, el héroe olvidado surgido tras Metal -no busques está inédito- capaz de abrir portales dimensionales, o la aparición de cierto culturista, Nicola Scott responde estando en uno de sus mejores momentos artísticos.

En definitiva tenemos la vuelta de un carismático y peso pesado a la editorial, distinto en algunos aspectos pero cuya fuerza no ha mermado, en una obra que puede algunos considerar poca cosa o para fans, un perfecto ejemplo de cómo no hay que juzgar a un libro por su portada, junto a una Nicola Scott insuperable.

Como colofón, la obra se ha editado en la línea autoconclusiva de Panini Comics, DC One-Shot, lo que permite tener un cómic completo a precio popular y bien editado sin problemas, todo un caballo ganador.

¿A qué esperas?

La tropa Goofy al completo

Lo mejor

Rucka y Nicola una vez más.
• El apartado gráfico, Nicola deslumbra.
• Seguir con la trama de cheetah años después.

Lo peor

• La gente no le haga caso por no ser un gran título.

Edición original: Cheetah and Cheshire Rob the Justice League USA, 2025 Edición nacional/España: DC One-shot: Cheetah y Cheshire roban a la Liga de la Justicia (Panini comics, 2026) Guion:Greg Rucka Dibujo:Nicola Scott. Color: Annette Kwok Traducción: Bárbara Azagra Rueda. Corrección: Grabielo Miciulevicius y Enrique Acebes Rotulación: David Arellano. Realización técnica:…
Guión - 8.6
Dibujo - 9.2
Interés - 8.5

8.8

Vosotros puntuáis: 7.22 ( 8 votos)

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4 Comments
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sparkyal
sparkyal
Lector
11 mayo, 2026 23:56

Una serie limitada muy muy muy entretenida, con grandes personajes secundarios tan bien llevados como los principales.
Quiero más.

Mister Baker
Mister Baker
Lector
12 mayo, 2026 16:10

Miniseriaca esta de Cheetah’s Eleven. Nicola Scott te podría enamorar dibujando la guía telefónica.