#ZNGAMES / Review – Final Fantasy TYPE-0 HD es de llorar.

Por
3
922

¿Qué llegó antes, el huevo o la gallina? ¿Habríamos jugado a Final Fantasy Type-0 HD de no venir como complemento de la demo de Final Fantasy XV? La primera pregunta tiene respuesta fácil: el huevo… de un ave que no era una gallina y evolucionó cual Digimon. ¿La segunda pregunta? También tiene respuesta parecida. Y es que había ganas de catarlo en cualquiera de sus formas.

FF:Type-0 HD igual es el típico juego del que pasarías de largo en la tienda, aún siendo un fan de la estética japonesa o incluso fan de los juegos de rol. Final Fantasy ya no es lo que era y ha sufrido lo que viene siendo el mal llamado ‘efecto emo’ en sus últimas entregas. Si tienes un problema con esa estética te van a sangrar los ojos hasta el infinito. ¿Recomendación? Mírate en el espejo: tampoco eres un adonis. Carry on, que esto son videojuegos.

Vive la guerre. La guerra es bien y la ha dado grandes historias. Aquí sirve de excusa para situarnos en una suerte de mundo donde eres miembro de un grupo de magos cool, los Clase 0 -Move aside, Harry Potter- con la labor de proteger tu reino de la malvada invasión por parte de unos tipos chungos que O-M-G-NO-ME-LO-PUEDO-CREER-, están usando invocaciones y cosas prohibidas en la guerra. Los muy malvados. Bellacos. Pero ojo, estoy leyendo a gente decir que la historia de este FF Type-0 es muy liante y que no te enteras de nada. Drama. Hay que prestar atención. Huid, CallOfDutiers. This is not for you. Mira, que os lo explique el trailer y ojo no os de un siroco.

Tampoco ha sido tan grave, ¿verdad?

WE HAVE TO GO BACK

El mayor asunto a valorar en este Final Fantasy es que es una adaptación de un juego de PSP -de hace 4 años- que aquí solo vimos en forma de importación y con caracteres japoneses. Que si eres/entiendes el idioma pues muy bien, pero si eres como cualquier hijo de vecino, hasta ahora solo lo has catado de oído. Este el el tema a tratar y valorar: Si la mecánica del juego, que está pensada para jugarse en ‘partidas cortas’ de 15/20 minutos en una consola portátil de hace 4/5 años se ajusta a una potente consola de sobremesa.

¿Ha sabido SQUARE-ENiX eliminar ese handicap al pasarlo de golpe y sin vaselina a la PS4?

Digo yo que sí. PERO. Pero ojo. Ojo ahí que notaremos el salto en forma de gráficos que no son de hoy en día a pesar del lavado de pixels. Ojo ahí con ese control de cámara -sin posibilidad de ajuste, por cierto- que hace que las batallas se muevan de forma extraña. Es un poco como si te movieses a base de collejas. ZAS-ZAS-ZAS. Y ojo ahí también con el ¿errático y anticuado? modo de evolucionar a los personajes que hace que la cosa se haga un poco rocosa y, sí, haga que al menos te intereses por los 14 personajes que puedes controlar. Cada uno de su padre y de su madre pero a la vez todos iguales y que debes tener más o menos al mismo nivel cuando entres en combate para que la cosa no sea una escabechina. Que lo será, ya te lo digo ahora. Raro será que en algún momento te palmen los 14 personajes uno tras otro. En realidad la cosa queda en que los importantes y de los que vas a saber todo son solo dos, pero por la cuenta que te trae vas a tener que subir a los 14 como hay Shiva.

¿En el lado positivo? Pues todo eso que parece que lo hace difícil de digerir hoy en día lo convierte en un juego ágil -combates sin tiempos de carga- y como que por fuerza vas a tener que pasarte horas mejorando habilidades y cristales, pues como que las 30 horas en una primera partida no te las quita nadie. Y atrapa. Como un mejillón. A la que te descuidas te pilla y no te suelta. ‘Necesitas’ darte el gustazo de hacer ‘otra partida corta’. Necesitas más y mejores habilidades. Necesitas ser mejor. NECESITAS GANAR LA PUÑETERA GUERRA Y VENGAR AL POBRE INFELIZ DE LA INTRO Y SU- sob, sob- CHOCOBO. Un chocobo que sangra es una imagen poderosa. Si además muere en acto de servicio de forma heroica, la imagen se te clava en la retina y no te suelta hasta el mismísimo final contra

Los 14 / FF Type-0 HD / Square-Enix
Los 14 / FF Type-0 HD / Square-Enix
HENOS AQUÍ AKA VAS A FLIPAR

Ep, eso: La heroica. El juego suda heroica. Cualquier Final Fantasy es heroico, claro. Pero aquí hay un nosequé. Desde la historia -esa tan aparentemente complicada- como la música te llenan de epicidad desde los pelos puntiagudos hasta los dedos de los pies. La banda sonora te lleva de lado a lado y te emociona, pone frenético y hace que te quieras calzar una casaca, un bastón y te pongas a lanzar hechizos o cartas para poner a tono a los cuatro reinos. Como diría aquel: ‘está pa darla’. La heroica, digo. Y hay para dar y vender.

El asunto que convierte al juego en algo que merece la pena son varias. A tener en cuenta:

1) Modo de batalla en tiempo real con sus complejidades y variables: el uso del tiempo entre misiones que te lleva a hacer misiones secundarias para ‘hacer algo’, que en ocasiones son algo rutinarias pero en otras te permite conquistar castillos y regiones y eso es bien.

2) Que para usar eidolones/invocaciones tenga que morir uno de tus personajes en batalla y que además este personaje no pueda resucitar durante la misma, hace que las partidas tengan un factor estrategia muy curioso.

3) Esto es habitual de otros FF, pero mola que aquí también ocurra: Que para mejorar una habilidad, perjudiques a otra. ¿Subir Fuego +? Ok, pero te bajo Hielo.

4) No conozco a nadie que lo haya probado, pero hemos jugado la mitad de nuestras horas de juego en PS4 en tv normal y el resto vía remota con la PSVita. Así hemos querido rememorar el origen del juego y oigan, mola mucho jugarlo en portátil, así que si tenéis opción, probadlo. Es más, es casi más sencillo de jugar en la Vita que en su hermana mayor. El único problema vendría a ser el fijar enemigo (L2/R2 en mando de PS4) que aquí se sustituye con el control táctil trasero. De hecho es más sencillo que eso ya que al mover la cámara autofija al objetivo sin necesidad de usarlo, así que te ‘olvidas’ de usar el fijado manual y de pulsar botones y te preocupas más por las batallas.

5) La historia. Mola. Mucho. Hay giros de guión sorprendente, momentos para el recuerdo y, apelando a la rejugabilidad del mismo, hay cosas que solo descubriremos en una segunda partida, como un nuevo final y epílogo alternativo, entre otras. Y es que el final original es de llorar, joder. Algo confuso, quizá. De ahí que recomendemos una segunda partida para dar nueva luz a ciertos aspectos del juego. Really. No lo olvidéis.

Y tampoco olvidéis que no pasa nada por llorar al final de un videojuego. Let it go.

  FF: Type-0 HD está disponible para PS4 (versión analizada) y XBOXOne. Las primeras unidades incluyen la demo de Final Fantasy XV. PEGI-16
 Idiomas: Textos e interfaz en castellano y voces en inglés y Japonés. Recomendación: Huid de las voces en inglés y ‘disfrutad’ de la exageración japonesa en todo su esplendor.
 Horas de juego modo principal/Rejugabilidad: Una primera partida te puede llevar de 20 a 30 horas (según tu ritmo) y es bastante recomendable darle una segunda partida para desvelar muchos de los secretos que quedan ocultos o inexplicados en la primera.
  Pase de temporada/DLCs: NO
 NOTA FINAL: 8/10.

3
Déjanos un comentario

Please Login to comment
2 Comment threads
1 Thread replies
0 Followers
 
Most reacted comment
Hottest comment thread
2 Comment authors
Alberto Benaventesibaix Recent comment authors
Recientes Antiguos
sibaix
Lector
sibaix

Discrepo totalmente, he aguantado 12 horas , para mi no se salva nada de nada.

sibaix
Lector
sibaix

Cuando digo nada me refiero a que la historia no me ha enganchado se limita a reconquistar ciudades y territorios, gráficamente salvo la Academia pésimo y no por la calidad de los mismos si no por el diseño, esas ciudades todas iguales sin poder entrar en edificios, los personajes mal desarrollados, entre misiones te dan tiempo cuando has de subir a 14 personajes, pero es que las secundarias tampoco invitan a esa subida, los combates son entretenidos pero cuando no hay objetivos por si mismo no me valen, decepción mayúscula, curiosamente en la demo del XV también hay edificios donde no puedes entrar dentro, tanto cuesta le quita realismo a la exploración.