ZN 20 años – V de Vigilantes: Recuerdos de vigilancia por Diego Matos

Diego Matos vuelve a ZN para participar en el 20 aniversario con una nueva edición de su columna V de Vigilantes

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Por Diego Matos

Para mí, todo empezó con un concurso de relatos. Ya era lector de Zona Negativa, pero justo entonces vi una oportunidad de dar un paso más. El 15 de abril del 2009, desde la web lanzaron un concurso de relatos. Los premios eran varios tomos de Criminal, cortesía de Panini Cómics. Para participar había que escribir una historia noir. No lo dudé y me puse con ello. Siempre me ha gustado escribir y el género negro es de mis preferidos. Pronto tenía mi participación lista y así surgió “Gajes del oficio”. Fui uno de los ganadores. El 30 de abril de ese mismo año publicaron mi relato y me escribió Raúl López para pedirme los datos para hacerme entrega de los cómics.

Todo se hubiera quedado ahí, pero un año antes, en el último curso de Periodismo, la carrera que hice, en una asignatura (de “Periodismo Cultural”) el profesor de entonces (que luego sería mi director de tesis, también relacionada con el cómic –y el periodismo-) nos animó a abrir nuestros propios blogs sobre lo que nos gustase y que empezáramos a dotarlos de contenido. El mío se centraba en viñetas y tenía por nombre “Vigilante de Vigilantes”. Allí, como prácticas de clase, fui añadiendo entradas. Era divertido. Aproveché la oportunidad y el contacto con Raúl para ofrecerme a colaborar en Zona Negativa. Me presenté, le conté mi pasión por el Noveno Arte, le mandé enlaces a esa bitácora y le gustó. Puede que fuera el momento adecuado. No recuerdo si estaban buscando colaboradores o simplemente le cuadró lo que hacía… ¡y pronto me vi de lleno llevando una sección fija!

Así nació “V de Vigilantes” (con un guiño implícito a mi blog y explícito a la obra de Moore y Gibbons). La cita era los miércoles y en ese espacio “jugaba” a meter textos “híbridos”, con un regusto académico, la mayoría de las veces, o nostálgico, el resto. Hablé de héroes, antihéroes, heroínas…; de sus viajes y tópicos; de los personajes como iconos culturales; de los mejores personajes de cómic; también de Tortugas Ninjas o de los Másters del Universo; recopilé y reseñé bibliografía teórica especializada en cómic (con la voluntad completista de preparar una especie de guía); busqué curiosidades y traje ideas, siempre desde la mezcla, desde la perspectiva cultural y periodística. Era muy divertido.

Recuerdo las tardes y las noches con José Torralba, que fue el que me enseñó las tripas de la web, al principio, “tutorizándome” a la hora de subir los textos para convertirlos en entradas y luego publicaciones, con los tamaños de las imágenes y las fichas. Horas de tertulia, de mejora y de aprendizaje. Recuerdo los primeros Salones de Barcelona, cuando puse corporeidad a compañeros (que ya son clásicos de ZN) como Toni Boix, David Fernández, Alberto Benavente, Sergio Robla… y, por supuesto, a Raúl López (que luego descubriría nuestro vínculo de unión con Salamanca como centro y nos veríamos mucho por aquí y por allí), en comidas, charlas y encuentros. Antes de eso, Zona Negativa era para mí un referente en cuanto a la información de cómic en España; pero después, descubrí que era eso y mucho más, era también como una especie de familia formada por compañeros con las mismas aficiones.

Recuerdo los martes por la tarde/noche, cuando me ponía a preparar el texto del miércoles, cómo disfrutaba montando las piezas, colocando las citas y las imágenes. La expectación cada miércoles por ver los comentarios y los debates que se generaban después. Eran buenos tiempos. Después seguí sumando y me encargaba también de apoyar las noticias de cine y televisión. No puedo olvidar el apoyo de Raúl, que fue esencial en mis inicios (aprovecho para darle las gracias porque ha sido un gran capitán de este buque que aún sigue en pie y cumple ahora 20 años). Pude escribir algunas introducciones en cómics, algo que hasta entonces era sólo un sueño, y empecé en paralelo a escribir en revistas sobre cómic y cine; a colaborar en programas de radio; a participar en congresos… Seguía con mi tesis doctoral y fueron pasando los años. Fueron años de vorágine, en los que escribí en todas partes; donde aceptaban mis textos, siempre intentando aportar lo que había aprendido. Aunque con más dificultad para llegar a todo igual que al principio.

Pero el tiempo pasa y la vida se complica. El 16 de mayo de 2012 publiqué mi última entrada, dentro de la cobertura al Salón de ese año. Nunca escribí una despedida, porque nunca creímos que ni la sección, ni mi colaboración terminaban, tan sólo era un paréntesis, un “hasta pronto” que ya se estaba alargando demasiado.

Seguí en el mundillo, con paso firme. Ahora, siete años después, echo la vista atrás y veo muchos libros publicados (sobre Los muertos vivientes, Invencible, Los Vengadores, El Guerrero del Antifaz, Superman, Periodismo Cómic…), artículos, congresos… también empecé con mi proyecto de fanzine retro (Back to the Culture)… y me acuerdo de que todo empezó con un concurso de relatos, con un modesto blog y con una oportunidad que me dio esta web. Gracias a todos los que lo estabais ahí y lo hicisteis posible (en un lado y en otro de vuestras respectivas pantallas). Veinte años son pocos. Espero participar en el 40 aniversario. Era lector, soy lector y seré lector. La vigilancia continúa.

DIEGO MATOS

Como el mismo ha explicado, fue su participación en un concurso en ZN lo que le abrió las puertas de par en par, su capacidad para escribir artículos de cualquier índole con una cuidada labor de investigación le convertían en el redactor perfecto para hacer frente con garantías una sección tan ambiciosa como V de Vigilantes.

Entre mayo de 2009 momento en que se incorporó al equipo y mayo de 2012 dejó la friolera de 240 artículos publicados en ZN.

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