X-Factor Forever

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Edición original: mayo-septiembre 2010 – Marvel Comics
Edición España: marzo 2011 – Panini Comics
Guión: Louise Simonson
Dibujo: Dan Panosian, Aluir Almancino
Entintado: Eric Nguyen, Terry Austin
Color: Jim Charalampidis, Dan Jackson
Portada: Dan Panosian
Precio: 9,50 € (Tomo en tapa blanda de la línea Héroes Marvel)

 

La frase “la nostalgia se cotiza” es una afirmación que ha sido tomada en cuenta prácticamente desde que cierto sabio pronunciara otra frase, tautológica e incontestable, según la cual “el negocio era el negocio”. Todos los sectores del entretenimiento cuentan con una parte de la afición que no se resiste a la revisión, recuperación y / o reivindicación de los clásicos, y en el caso de los tebeos no hay más que echar una ojeada rápida a cualquier estantería comercial para encontrar una extensa y variada sucesión de reediciones contenidas en toda suerte de formatos. Sin embargo, no termina aquí la cosa pues, en su perenne búsqueda de modos y maneras de sacarle los cuartos al personal, las espabiladas mentes pensantes de turno han llegado a rizar el rizo ofreciendo un producto cuando menos curioso: la versión alternativa de una serie según los designios de un autor o autores cuyo pasado está unido al de la colección en cuestión.

El mercado de las versiones alternativas no es lo que se dice cosa de ayer. Ejemplos añejos de su existencia los tenemos en los Elseworlds de DC, los What if? de Marvel o en las maniobras editoriales del pelaje de La era de Apocalipsis o Flashpoint. Las novedades que se presentan aquí vienen dadas por la presencia de varios matices que hacen que el producto pueda tener otros atractivos para un público que ya se sabe el truco aparejado al carácter generalmente anecdótico de los ejemplos antes mencionados. Como en las realidades alternativas de turno, la premisa principal no es otra que la condición de historia separada de la continuidad oficial. Ahora bien, la variante introducida es la recuperación de un autor (generalmente, guionista) que en el pasado trabajó en la colección o con los personajes vinculados a la misma por un período largo y / o significativo de la historia de aquélla o de éstos. El retorno tenía la finalidad de contar una versión distinta de un acontecimiento del pasado (como se vio en el tomo Spider-Man: La Saga del Clon, donde Tom DeFalco y Howard Mackie narraban cómo estaba previsto que se desarrollara tan infame aventura del trepamuros) o plantear qué hubiera entrado en la sacrosanta continuidad de haber continuado al frente de la barca (como sucedió con X-Men Forever y Chris Claremont). X-Factor Forever entra dentro de este segundo grupo, siendo la veterana guionista y antigua editora Louise Simonson la autora en cuestión.

Hace casi veinte años que X-Factor (o Factor-X, como la conocimos en los días de Comics Forum) es un nombre unido al del guionista Peter David y a una alineación donde han de estar Jamie Madrox, Guido Carosella y un puñado de personajes mal aprovechados a los que el escritor saque punta. Sin embargo, la colección no fue siempre así y de hecho, su formación, concepto y motivaciones correspondían a unas razones bien distintas, siendo el hogar del quinteto fundador de la imposible Patrulla-X. Su creación, detonada por la (primera) resurrección de Jean Grey, puede verse desde la perspectiva que da un cuarto de siglo como el principio del fin del omnímodo dominio que Claremont, el patriarca mutante, había ejercido sobre la franquicia más popular de la Marvel de aquel entonces. Por primera vez, un título con la “X” en su portada escapaba a su control, atrayendo hacia sí a personajes con los que no había contado prácticamente (la Bestia, el Hombre de Hielo y el Ángel, recién salidos de la difunta Los Nuevos Defensores) pero también a otros que, bien eran de gran importancia en la serie patrullera (Cíclope) o bien habían pasado a criar malvas en una épica y memorable historia (Jean Grey, cuyo regreso abrió la veda a unas resurrecciones de las que apenas un par de difuntos se han librado). En este último caso, un relato de tal importancia como era La saga de Fénix oscura quedaba un tanto devaluado, más aún si su conclusión era desandada para poder justificar la reunión de un título cuya premisa (mutantes cazando a otros mutantes) resultaba un tanto difícil de manejar. Pese a las protestas de Claremont, el otoño de 1986 vería la luz el primer número de X-Factor, realizado por Bob Layton y Jackson “Butch” Guice.

Pronto, muy pronto en realidad, quedó patente que aquel invento no terminaba de funcionar. La triple identidad de los cinco mutantes era un juego malabar que un guionista con las limitaciones de Bob Layton (de quien las críticas maliciosas decían que su mejor cualidad era hacerle brillos a la armadura del Hombre de Hierro) no podía controlar. El sexto número trajo consigo un cambio en el apartado literario y la consecuente llegada de Louise Simonson, antigua editora mutante, amiga de Claremont y persona de confianza de éste para llevar al redil-x el fallido experimento. Poco después, Guice sería sustituido por otro Simonson, don Walter, que acompañaría a su esposa como dibujante durante un período sensiblemente largo que finalizaría con Inferno. “Weezie”, como la conocían sus allegados, permanecería en la colección durante cinco años y lograría darle a ésta y a sus protagonistas una idiosincrasia propia que permitiría separarles definitivamente de la sombra y el estigma de ser una Patrulla-X de segunda. Ciclo y compañía seguían siendo mutantes y hombres-x, pero también habían alcanzado el estatus de héroes y celebridades que Nueva York brindaba a los Cuatro Fantásticos o a los Vengadores. Simonson conseguiría también dar al equipo una némesis comparable en importancia a Magneto, Apocalipsis. La constante presencia del viejuno y multiforme defensor de la filosofía del más apto en los distintos productos de la franquicia mutante (de los tebeos a las series de animación, pasando por los videojuegos) da un buen testimonio del acierto de su creación. Doña Louise hizo madurar y “crecer” a los personajes en el marco del tono cada vez más oscuro que teñía las series-X, aportándole al grupo a su Lobezno particular en la forma de un pervertido Ángel, el cual adquiriría un tono de piel azul, unas alas asesinas formadas por cuchillas y, más tarde, el nombre de Arcángel. El millonario Warren Worthington III perdería su humanidad y se situaría paradójicamente cerca del tan detestado por él Logan, para luego iniciar, como el canadiense, el tortuoso ascenso de regreso a un mundo que nunca podrá ser el mismo para él. La miniserie que tenemos por aquí continúa en la dirección y sentido trazados hace ya dos décadas, con todo lo que ello supone.

La historia se remonta y continúa a los días en los que X-Factor (o Factor-X, que cuesta perder ciertas costumbres) estaba compuesto por Cíclope, Jean Grey, el Hombre de Hielo, la Bestia y el Ángel. El equipo tenía su cuartel general en “Nave”, un enorme constructo creado por los Celestiales que había alcanzado conciencia de sí misma y había sido ganada / rescatada de las manos de Apocalipsis durante La caída de los mutantes. Scott quería casarse con Jean, pero ésta se veía abrumada por los recuerdos de Fénix y de Madelyne Pryor. Hank salía con Trish Tilby, Warren con la agente Charlotte Jones y Bobby con Opal Tanaka. La presencia del pequeño Chris, hijo de Scott y Maddie, así como de los jóvenes mutantes rescatados aquí y allá, daba al grupo la condición de una familia un tanto disfuncional que combinaba las preocupaciones caseras con el oficio de empijamado y el enfrentamiento periódico con Apocalipsis. Quienes disfrutaran del trabajo de doña Louise en su momento podrán acercarse a este reencuentro y rememorar viejos tiempos, pero fuera de este grupo será muy díficil interesarse por un producto que basa buena parte de su encanto en la nostalgia. Como dato anecdótico hay que destacar la historia de complemento que aparece recopilada al final del tomo y donde la escritora da su versión del origen de Apocalipsis y de Mister Siniestro. En la parte gráfica no tenemos a ninguno de los dibujantes de entonces sino a Dan Panosian, antiguo entintador y seguidor de las enseñanzas de Rob Liefeld que ahora presenta un estilo sensiblemente distinto que recuerda vagamente al de Jon Bogdanove.

Quien leyera mutantes hace un cuarto de siglo y quiera sentirse veinticinco años más joven (o más viejo, que esto es muy relativo) siempre podrá pasar un rato más entrañable que entretenido con una serie no aporta ni más ni menos que lo que había en aquel entonces.

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Olga
Olga
Lector
4 abril, 2011 8:55

Buffff
Como viaje al pasado me ha gustado, casi podría decir que mi primera asignación semanal fue para un comic de Factor-X, el #21 que creo era el de septiembre u octubre de 1989, y permanecí fiel hasta la era del apocalipsis y hasta después incluso, (me trague incluso lo de Askani cuando se llevan a Christopher al futuro)
lo único que reconozco de este Forever que no me a gustado es a mi ver no veo que siguieran la evolución lógica que a mi entender deberían haber seguido. No acabo de ver eso uniformes de cuero plastificado que incluso se parecen a algunos de la ultima etapa, en cierta medida, ni que la historia de factor-x confluya en un enfrentamiento cara a cara con celestiales…algo q realmente en ningún momento, yo al menos, hubiera esperado nunca..
En fin, una adquisición para la estantería que seguramente solo lea una vez, realmente jan ocasiones en las que cualquier tiempo pasado fue mejor y la etapa de Louise Simonson al frente de Factor X es una prueba de ello

ultron_ilimitado
ultron_ilimitado
4 abril, 2011 9:14

Una corrección. No es “idiosincracia” sino “idiosincrasia”

Daniel Gavilán
Autor
4 abril, 2011 9:36

Estupenda reseña Luis. No ha sido hasta que la he leído cuando he caído en las similitudes de la actual etapa de Hickman en los 4Fs con el X-Factor de los Simonson. En lo que respecta a esta nueva serie confieso que me despierta más interés que las iniciativas similares que se han hecho tanto con X-Men como con Nuevos Mutantes. Quizás sea que a Claremont ya lo tengo demasiado visto o que ya por entonces esta colección tenía un “algo” diferente. La incorporación de Panosian ha sido sin duda todo otro acierto, pues consigue reforzar esa sensación con su viva reinterpretación de toda la mitología en torno al grupo.

Por lo demás, decir que, a pesar que no escribiese ninguna historia demasiado emblemática, siempre me pareció que los X-Factor de Layton tenían una premisa fantástica. Aunque quizás sea más por los vericuetos que la llevarán posteriormente sus sucesores. Como curiosidades en sincronía con las que comentas, al principio la femina del quinteto iba a ser Dazzler, pero Layton se encontró de pronto con que Byrne había resucitado a la pelirroja y no tardó en incluirla en el grupo. La cosa cambia si nos trasladamos al gran villano del grupo, ya que si bien este terminó siendo Apocalipsis, en principio Layton pretendía que fuera ¡El Buho! 😆

 

 

Tiegel
Tiegel
4 abril, 2011 9:59

Recuerdo que de cría uno de mis primeros impactos fue la transformación de Ángel en Arcángel y,sobretodo, ver que se quedaba así

x-ternon
x-ternon
4 abril, 2011 13:29

…detonada por la (primera) resurrección de Jean Grey
Umm… que yo sepa Jean Grey solo ha resucitado una vez (de momento)
 

Darquez
Darquez
Lector
4 abril, 2011 14:24

Genial etapa la de Factor-x, no creo que tuviese nada que envidiar a su hermana mayor.
¿El dibujante es simpre el mismo? El otro día le eché una ojeada y parecía que cambiaba.

camara
camara
4 abril, 2011 15:15

a mi el dibujo me ha parecido bastante bueno, toda una sorpresa

Daniel Gavilán
Autor
4 abril, 2011 15:54

esas propuestas de Bob Layton me dan más miedo aún que lo que hizo al final.

Voto por solicitar a Marvel que le den sus propios X-Factor Forever a Layton, no me quiero quedar con la duda de lo que habría salido de estar durante un par de años más al frente 😆

 

 

Raku
Raku
Lector
4 abril, 2011 19:29

¿El dibujante es simpre el mismo? El otro día le eché una ojeada y parecía que cambiaba.

El dibujante de la historia es Panosian, pero hay una historia de complemento que la dibuja Almancino 😉

Erik Lensherr
Erik Lensherr
4 abril, 2011 20:55

Uf…Pues no lo hace del todo mal el Panosian…..teniendo en cuenta que en los 90 era uno de los múltiples clones de ROB!…pero vaya , ni el dibujho ni la historia son nada del otro jueves y no se presta a una segunda lectura….la idea de Louise es buena, pero no sé, falla algo…no sabría decir que es, pero desde luego no tiene la frescura y la gracia de la serie original, que para mi fué una de las mejores series mutantes de la historia de Marvel….
Y eso de que el Buho habia de ser el villano principal, me extrañaria mucho, porque este tipo es un villano de segunda de la serie de Daredevil…..

guolberin
guolberin
Lector
5 abril, 2011 16:18

Pues hace un pard e años más o menos hubo una miniserie de Iron Man que podría considerarse un Forever, de Layton, Micheline y Rom Lim, Legacy of Doom se llamaba

alexis
alexis
6 abril, 2011 18:49

Pues uno de mis primeros comics fué el fantástico número 1 de Factor-X, claro allá por el año 1988, bufff que recuerdos y que manera de enganchar tuvo aquel número. Bueno, a mí este Forever no me ha gustado mucho…Simonson, La caída de los Mutantes, Apocalipsis, Madeleyne Prior en la sombra, Inferno, la Patrulla-X de gira por Australia…grandes momentos imposibles de revivirlos.