El poder de nuestra imaginación en tiempos digitales.
«Las circunstancias me impedían flanquear los límites de mi piso, pero descubrí que la aventura puede comenzar a los pies de la cama. Os contaré este viaje tal y como lo he vivido, sin artificios.»
En 1794 Xavier de Maistre (1763- 1852) publico Voyage autour de ma chambre, su novela más conocida en la que nos contaba como un oficial se veía obligado a estar confinado en su habitación durante cuarenta y dos días. Para poder sobrellevarlos comienza a imaginar que viaja a un país extraño en un derroche de imaginación, reflexiones filosóficas e ironía. Un libro no muy conocido en nuestro país, pero que tenía mucho de autobiográfico, ya que la escribió mientras cumplía arresto domiciliario por haber participado en un duelo y que ha servido como base para que la francesa Aurelie Herrou (1975) y el aragonés Sagar Fornies (1974) construyan Viaje alrededor de mi habitación, su segundo cómic en colaboración tras la extraordinaria El síndrome de Stendhal. Al igual que esta primera obra la encargada de editarla en nuestro país ha sido Norma Editorial, que, como es habitual, hace un gran trabajo y nos trae un volumen con una muy buena reproducción, buen tamaño y un diseño realmente bello. En particular, unas guardas que nos remiten a la obra original.
En su versión Herrou y Sagar trasladan la historia al presente donde Franck, un publicista freelance tiene que quedarse en casa diez largo días esperando la llamada del servicio técnico tras una tormenta que le estropea el ordenador y el móvil. Tras unos primeros momentos de síndrome de abstinencia llenos de aburrimiento y frustración deja que su imaginación le embarque en un viaje interior por sus recuerdos y todos esos sueños que estaban estimulados por música, libros, cómic y arte sin salir de su pequeño piso, usando cada uno de sus rincones como una ventana a nuevos mundos. Una historia llena de elementos oníricos y con un claro tomo poético que sirven para que el protagonista deje de lado todo el constante ruido y toxicidad que trae a nuestras vidas el sobreconectado mundo digital en el que vivimos para reconectar consigo mismo.
Al igual que en el texto original nos encontramos con una obra sabe combinar con mucho acierto la parodia de las novelas de viajes con un diario íntimo en el que su protagonista repasa su vida de forma critica, además de enriquecedoras reflexiones sobre la sociedad. El cómic pone el punto de mira sobre la exagerada importancia que el móvil tiene en nuestra vida diaria y el uso excesivo de las redes que nos llevan cada vez más a vivir en un aislamiento de todo lo que no pase en una pantalla creando unas rutinas en las que no hay espacio para la imaginación propia. Esa importancia de la imaginación y de los objetos y espacios cotidianos es la reflexión más positiva que podemos sacar de esta obra que seguramente valoremos más quienes crecimos antes de este mundo digital arrasara con casi todo. Esa actualización del original resulta un enorme acierto conservando su espíritu subversivo y su interés por poner en valor el poder de la imaginación. Asimismo, se trata de una obra que consigue conectar con cualquier lector que se acerque a ella, porque, quien más o quien menos, todos necesitamos desconectar del estrés del mundo digital en el que vivimos.

A lo largo de las páginas de la obra podemos ver con se van alternado escenas del presente con otras del pasado de la vida de Franck y muchas que solo tienen lugar en su imaginación. Esta mezcolanza supone un reto para cualquier dibujante. Sin embargo, Sagar lo pasa con nota demostrando que es capaz de dibujar cualquier tipo de ambientes y personajes, desde escenas de ciudad cotidianas hasta los paisajes desérticos de cualquier western con unos horizontes desérticos que nos remite a los de autores como el gran Giraud. Esa versatilidad que hemos visto en obras como Intisar en el exilio, Miles en París o El museo se ha convertido en una de las señas de identidad de cómics del dibujante, junto con su capacidad para reflejar las expresiones de sus personajes y, sobre todo, el movimiento. Algo que consigue incorporando técnicas que popularizaron maestros del dibujo como De Luca o Feffier. Además, en cada una de sus páginas vemos una enorme atención al detalle junto con un trazo muchas veces anguloso que maridan mucho mejor de lo que parece, la igual que sucede con los personajes que dibuja Jul en varias páginas que, aunque son de un estilo muy caricaturesco, se integran perfectamente en lo que se está contando.
Con Viaje alrededor de mi habitación Aurelie Herrou y Sagar firman una adaptación que, además de ser fiel al texto original, consigue tener entidad por sí misma, gracias a varios cambios que sirven para que la haga suya. Un cómic que nos invita de desconectar nuestros aparatos digitales y volver a viajar con el poder de nuestra imaginación o acompañados por los autores que nos enseñaron a soñar a través de sus obras. Todo ellos con un Sagar en permanente estado de gracia del que esperamos vez cuanto antes Remington 1885, el western que ha realizado con guion de Josep Maria Polls de nuevo para el mercado franco-belga.
Lo mejor
• La reflexión sobre nuestra excesiva dependencia de la tecnología.
• Poner en valor la imaginación.
• Cada página de Sagar.
Lo peor
• Aunque Sagar dibuja realmente bien las escenas de cotidianas, ojalá hubiera más escenas oníricas para poderle ver totalmente desatado.














