V de Vigilantes: La verdad está ahí fuera

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Mulder y Scully fueron los “padres” de las series actuales que aúnan ciencia ficción, misterio y algunas dosis de terror. Siguiendo la línea de The Twilight Zone y de Twin Peaks, en 1993, concretamente el 10 de septiembre, se estrenaba este producto de la Fox que había creado Chris Carter, un peculiar periodista norteamericano amante del surf. El éxito de la serie fue rotundo, capaz de trascender al propio medio y pasando a convertirse en un fenómeno social y de culto que se vería, desde entonces, adaptado, copiado y parodiado hasta la saciedad.


Después de nueve años de emisión los “Expedientes-X” eran cerrados del todo el 19 de mayo de 2002. Las historias de la pareja de agentes del FBI continuarían entonces en novelas (que ya habían surgido a la par que las temporadas), en películas de cine y en el cómic.

Chris Carter, que había montado una productora gracias al éxito de la serie, Ten Thriteen Productions, decidió embarcarse en 1996 en un nuevo proyecto televisivo, Millenium, una especie de spin-off de la serie clásica (ambas contenían algunos personajes en común) protagonizada por Lance Henriksen, que interpretaba al ex agente del FBI Frank Black, que aparecería posteriormente en un capítulo de X-Files para cerrar tramas. En 1998 la compañía de Carter lanzó la primera película sobre la serie, que se tituló X-Files: Fight to the Future. En 2001 se deciden por crear otro spin-off, esta vez más directo, centrándose en los tres amigos de Mulder, The Lone Gundmen, pero tampoco funcionó, y la serie fue cancelada tras la primera temporada. La productora de Chris Carter tuvo la misma vida que la serie ya que cuando decidieron que la novena temporada sería la última, la empresa decidió disolverse.


En ese momento, en mayo de 2002, cuando se emitió el episodio final, “La Verdad”, era la serie norteamericana de ciencia ficción que más tiempo llevaba en pantalla (aunque luego sería superada por Stargate SG-1). Con todo, pocos personajes han conseguido calar tan profundamente en el público mundial como el creyente Mulder y la racional Scully; además, fueron “fielmente” acompañados en sus aventuras y desventuras por otros tantos secundarios y villanos tremendamente carismáticos y característicos: desde el director adjunto Skinner, los tres “pistoleros solitarios”, el agente Krycek, el agente Doggett, Marita Cobarrubias, Eugene Víctor Toombs, o el archiconocido “Fumador”… por citar algunos.


El público quería más. Y tuvimos más, aunque el resultado no fue el más alentador. En octubre de 2007 se supo sobre el rodaje de una segunda película que pintaba estupendamente. X-Files. I want to Believe, frase que hacía alusión al mítico póster que Mulder siempre tenía en su despacho, comenzó a suscitar dudas en los aficionados españoles ya desde la traducción del título: Expediente-X. Creer es la clave, y resultó ser poco más que un capítulo de larga duración y centrado en “el monstruo de la semana”, en lugar de dar claves sobre la conspiración, contar más detalles sobre la invasión alienígena o continuar, de alguna forma, con la trama central de fondo de toda la serie, que es lo que la mayoría del público deseábamos. Ahora suena con fuerza otra fecha, 2012, quizá para entonces tengamos una tercera entrega en la que sí se tenga en cuenta toda la historia de los hombrecillos grises.


Por suerte, los fans de esta serie podemos continuar disfrutando de aventuras paranormales en formato cómic. Panini ha publicado un tomo recopilando las historias que Frank Spotnitz, acompañado de un gran elenco de guionistas y dibujantes, realizó con motivo del estreno de este segundo filme. Antes, Topps Comics había publicado, entre 1995 y 1998, una serie de 41 números coincidiendo con las temporadas 2-5 de la serie clásica. En el “V de Vigilantes” de hoy, mencionaremos aquellos cómics, que en España publicó Glénat, y hablaremos de la nueva hornada, así como de algunas novedades editoriales relacionadas con este par de agentes del FBI.

Las claves del éxito

“La culpable de todo esto, la culpable de la gestación de Expediente-X fue nada más y nada menos que la Fox TV en su cruzada personal por dotar de mayor nivel artístico a la pequeña pantalla norteamericana”, explica Jorge Riera en su estupendo artículo sobre la serie publicado en el primero de los cómics de Glénat. “Pero los mandamases de la Fox no son los únicos autores de la más reciente sensación catódica, detrás de ellos hayamos a Chris Carter, guionista y productor ejecutivo, amén de haber ideado originariamente a los personajes principales”.


El mismo autor aporta cinco claves para “intuir el por qué del éxito sin precedentes de Expediente-X:

1) Las historias describen generalmente momentos de la vida de personas normales rodeadas por sucesos que escapan a sus control. Este aspecto oculto de las investigaciones del FBI, colmadas de esa información extraña que la ciencia no logra aceptar, logra seducir al espectador subyugándole dulcemente.
2) Bigfoots, asesinos en serie, vampiros contemporáneos… las recreaciones de algunos de los monstruos tradicionales del cine fantástico pecan de inteligentes y consideradas.
3) Las dosis de retorcidos sucesos suelen ser suficientemente abundantes como para amansar al espectador más cafre. Sin embargo, los límites de la televisión siempre son evidentes.
4) La relación entre Mulder y Scully rebasa los límites de la usualidad en la televisión. El carácter personal y profesional de ambos la convierte en una unión platónica que satisface al espectador por su atractiva y peculiar naturaleza. A los dos les apasiona su trabajo y confían mutuamente el uno en el otro, pero … ¿hay algo más que eso?
5) Los referentes cinéfilos o televisivos son legión, aunque todos ellos, al fin y al cabo, son exclusivamente influencias. Incluso existen algunos que se han aventurado a comparar el ambiente tenebrosos de la serie y lo esquizoide de algunos personajes con la mítica genialidad catódica de David Lynch, Twin Peaks. Razones no les faltan.


A los que tampoco les faltan razones para sentirse satisfechos son a David Duchovny y a Gillian Anderson, los actores detrás de Fox Mulder y Dana Scully. Entre ellos, tanto actores, como personajes, establecieron un fuerte y particular vínculo. Los dos tenían una química estupenda, dentro y fuera de la pantalla. Sus personajes eran complejos y complementarios.

Fox Mulder estudió Psicología en Oxford y se especializó en la creación de perfile, aunque su motivación principal era resolver el caso de desaparición de su hermana Samantha, que fue abducida por extraterrestres cuando eran niños. Desde entonces se obsesionó con los casos más raros y por eso fue apodado como “Mulder el Siniestro” entre sus compañeros del FBI. Él cree en todo lo paranormal, así como en la existencia de vida en otros planetas.


Dana Scully es su contrapunto. Ella le equilibra con la razón. Es la “escéptica”, al principio, aunque a medida que la serie avanza vaya compartiendo más ideas con Mulder. Scully es doctora en medicina forense y siempre intenta aportar la visión científica a cada situación y a cada caso, aunque a veces le sea imposible. En el inicio, sus superiores la asignan a los “Expedientes-X” para refutar todas las teorías y complicar el trabajo de Mulder, aunque, al final, lo que acabaría haciendo es ayudar a su compañero a cimentar esas teorías desde una base científico-técnica.

A medida que la serie avanza, los dos se ven envueltos en una complicada trama de espionaje y de conspiraciones que afecta a los cargos más altos. El «Fumador» es su enemigo en la búsqueda de la verdad. Esta conspiración será la base central sobre la que se solidificará la serie, y en todas las temporadas se fueron dando pinceladas al respecto y avanzando en la historia, aunque, lógicamente, se combinaron con maestría los capítulos sobre ello con otros capítulos más cerrados, autoconclusivos, o de temática diferente, aunque igualmente extraños y paranormales.

Este tipo de historias son también las que aparecen en los primeros cómics sobre la serie que en España fueron publicados por Glénat en 1996. Cada uno de los tebeos contenían un nuevo caso al que tenían que enfrentarse Mulder y Scully. El equipo creativo detrás de esta serie lo formaban inicialmente: Stefan Petrucha, Charles Adlard y Miran Kim; aunque luego fue modificándose.


El traductor Gonzalo Quesada habla sobre esta época en la introducción del tomo de Panini: “Stefan Petrucha, por aquel entonces ya tenía a sus espaldas varias series para First, Eclipse y Epic, estuvo a cargo de los guiones, y el británico Charles Adlard, ilustrador proveniente de la aparentemente inagotable cantera de la revista 2000AD y quizá más conocido ahora por ser el dibujante de la popular serie Muertos Vivientes, al dibujo. La serie se alargaría hasta los 41 números, más un par de anuales, una serie limitada de cuatro números y una novela gráfica titulada Afterlife”.

“Petrucha escribiría la serie hasta el número 16, más un anual y la mencionada novela gráfica. Sería sustituido por John Rozum, guionista salido del sello Milestone de DC y creador de la serie Vertigo Midnight, Mass., que escribiría otros veintidós números y el segundo anual. Los números 20 y 21 y la miniserie Ground Zero fueron escritos por el novelista de ciencia-ficción Kevin J. Anderson, más conocido por sus novelas de las sagas Star Wars y Dune. En el apartado gráfico, Adlard […]se mantuvo en la serie, con algunos saltos, hasta el número 29, alcanzando a ilustrar también el primer anual. Le tomó el relevo Gordon Purcell, dibujante todoterreno. […] En los dos últimos números de la serie le tomó el relevo Alex Saviuk. […] También cabe destacar la participación de la dibujante Jill Thompson, de cuyo trabajo hemos podido disfrutar en Sandman, The Invisibles o Swamp Thing”, continúa.

“El cómic que os ofrecemos, basado en los caracteres creados por Chris Carter, es una muestra de inteligente trasvase de un medio a otro”, comentaba Jorge Riera en la edición española de 1996 de Glénat, donde se publicó parcialmente el material.

Nuevas verdades en las viñetas

Panini publicaba en marzo en forma de tomo una recopilación de cómics que había publicado Wildstorm en el 2009 en EE.UU. Los tebeos fueron 7, numerados del 0 al 6, y se habían publicado mensualmente.


“Los populares agentes del FBI, Fox Mulder y Dana Cully, especializados en investigaciones paranormales, han vuelto. Y de la archiconocida serie televisiva Expediente-X han saltado al universo del cómic. Este es el tomo que recopila sus nuevas aventuras, algunas de ellas escritas por el propio Frank Spotnitz, el guionista de la serie televisiva. También guionizan Marv Wolfman y Doug Moench, profesionales de contrastada calidad. Los dibujos corren a cargo de Brian Denham”, así aparece la descripción de este producto en el propio tomo (un tomo de lujoso formato, con tapa dura, de 176 páginas a color).

La cuidada edición española acompaña una serie de historias pensadas, especialmente, para los fans de la serie. Cada uno de los casos que aquí aparecen tienen lugar en algún momento entre las temporadas, no continúan la historia donde la serie o la última película la han dejado (cosa que sí optaron por hacer con Buffy. Cazavampiros, cuya octava temporada podemos disfrutar únicamente en cómic). Esto, en principio, no es negativo, ya que el universo de X-Files es tan amplio y potencialmente hay tantas historias, tantos mitos, tantos monstruos y tantos casos posibles, que me parece un acierto. Lógicamente, el cambio de medio se nota, y al igual que pasaba con algunos capítulos de las últimas temporadas, la frescura de las ideas de Expediente-X se ha ido perdiendo, pudiendo considerar estas nuevas historias repetitivas hasta cierto punto.


En esta ocasión se ha optado por la línea de las historias sueltas y cada uno de los tres guionistas que intervienen narran una de estas aventuras utilizando dos números para ello. Frank Spotnitz se encarga del número 0, titulado «El Intruso», y de los números 1 y 2 («Paranoia»); mientras que los 3 y 4 son los guionizados por Marv Wolfman, que llevan por título “Los Tong de China”, y los dos últimos, “La musa de Dante: Los malvados” y “La musa de Dante: Submundo”, escritos por Doug Moench. Todos los números cuentan con dibujos de Brian Denham que utiliza su estilo realista para intentar conseguir que los personajes se parezcan a sus homónimos televisivos… lo cierto es que lo consigue, en parte, gracias al color, realizado por Kelsey Shannon y Carlos Badilla. Todo, como conjunto, tiene un aspecto muy cinematográfico, y consigue que los lectores (y más los fans de la serie) no olviden en ningún momento lo que están leyendo (y viendo): más “Expedientes-X”.


Esto se consigue gracias a las seis primeras viñetas de cada episodio que rememoran la mítica cabecera de la serie. Sólo le falta traer un botoncito que al pulsarlo se escuchen los acordes de la conocida BSO (mientras escribo esto no he podido evitar buscarla y ponerla como música de fondo…). La estructura narrativa también es similar a la de cualquier capítulo, incluso aparecen varios de los personajes secundarios más conocidos.


Las nuevas historias mantienen cierto nivel de intriga que, acompañado al carisma propio de la pareja de protagonistas, consigue que los lectores disfruten cada página. Aunque como con todo, no todas están al mismo nivel, siendo mucho mejores las tramas escritas por Spotnitz que por Wolfman y Moench. A estas alturas ni Mulder ni Scully sorprenderán a nadie, pero sí emocionarán y entretendrán como lo hacían en tv. De Expediente-X, tanto sus personajes, como sus frases se han convertido en iconos de la cultura popular al explotar e inspirar una gran cantidad de teorías sobre conspiraciones y existencia de vida extraterrestre. Son ellos los que aparecen y aunque ahora están en las viñetas, seguimos reconociéndolos.


Y parece que el periplo de estos dos agentes en el cómic no ha terminado. Actualmente en los Estados Unidos se está publicando un cross-over entre Expediente-X y 30 Días de Oscuridad. Escriben Steve Niles y Adam Jones y dibuja Tom Mandrake. La mezcla de las dos importantes franquicias comienza cuando Mulder y Scully realicen una investigación en torno a una serie de asesinatos rituales en Alaska que les llevará a un giro inesperado de los acontecimientos cuando encuentren a una superviviente entre tanta masacre. Vosotros, queridos lectores, tenéis más información que ellos, ya sabéis qué clase de seres son los que atacaron ese pueblecito de Alaska…


“Soy un gran fan de Expediente-X y cuando se me presentó la idea de realizar este cross-over me abalancé rápidamente sobre él. Creo que es una oportunidad realmente buena porque los vampiros de 30 Días de Oscuridad tienen un mundo real sobre el que se sustentan, no les afectan las cruces o el ajo o cualquiera del resto de fobias con las que se les asocian en el folclore popular, y eso es algo que encaja en el universo de Expediente-X. Además me dieron la oportunidad de trabajar con Adam Jones, lo que es increíble. Es un buen amigo, aunque también soy un gran fan de la música del grupo Tool así como de sus trabajos realizando los vídeos de la banda; por no mencionar los efectos especiales que realizó para Stan Winston antes de que este se convirtiera en una gran estrella. Por todo ello él viene con un gancho que hará que toda esta historia se cohesione y salga bien”, comentaba Steve Niles al respecto.

No importa contra qué se enfrente Mulder, ya sean vampiros, demonios o extraterrestres. Él siempre hará todo lo posible, todo lo que esté en su mano, para descubrir la verdad, y Scully estará ahí para apoyarle. La RAE define “verdad” como: “1. Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente; 2. Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o piensa; 3. Propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma sin mutación alguna; 4. Juicio o propósito que no se puede negar racionalmente; 5. Cualidad de veraz; 6. Expresión clara, sin rebojo ni lisonja, con que a alguien se le corrige o reprende; 7. Realidad (existencia real de algo)”. La verdad que Mulder busca se acoge a cualquiera de estas acepciones y él siempre supo donde la encontraría, tal y como aparecía en la más conocidas de las máximas de la serie: “La verdad está ahí fuera”.


Nos leemos.

14 Comments
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Héctor
23 junio, 2010 9:31

estupendos personajes, Mulder y Scully …qué tiempos, oye
me encantaba Expediente-X, ésa serie marcó época ^^

X-TREMO
23 junio, 2010 9:47

Se me han puesto los dientes largos (menos los colmillos) con ese crossover entre Expediente X y 30 dias de Oscuridad….

Me encantaba la serie de TV y tengo algunos comics de los que se publicaron en España… y aun la echo de menos… ojala tuvieramos un producto como el en la actualidad, sobre todo con las tramas de los monstruos y fenomenos, porque la trama central de la hermana de Mulder y la conspiracion ovni del gobierno se hacia muy pesada.

Ahh y Sobrenatural, no me sirve como sustituto.

Yota
Lector
23 junio, 2010 10:22

nunca conseguí engancharme a la serie, y la deje tras ver varias temporadas, eso si, las dos pelis las vi en el cine.

Y claro la segunda me dejó a cuadros ¿un hijo?

LomoConPimientos
LomoConPimientos
Lector
23 junio, 2010 12:51

Excelente articulo!!

Solo un apunte, corregidme si me equivoco, Millennium no era un spin-off, en principio no tenia mucho que ver con los Expedientes, según la temporada que cogieras era más «realista» o más flipada que la otra serie de Carter.

Por lo que se este se dedico a hacer la primera temporada, luego en la segunda delegó por exceso de trabajo en otros guionistas (que cambiaron el tono de la serie) y volvio a retomarla en la tercera, pero la audiencia hizo que se cancelará, fué ahí cuando, para cerrar varias tramas que habian quedado abiertas le dedico un episodio de Expediente X, el 7×04, que se llama evindetemente «Millennium» 🙂

Aunque si que hay alguna referencia e incluso personajes que se repiten en las dos (el caso más evidente y divertido es el del escritor Jose Chung que protagoniza un episodio comico en las dos series, el 3×20 de los X y el 2×09 de Millenium) yo realmente no lo consideraria un spin off como The lone Gunmen, en general la serie va por otros derroteros. 

Y de acuerdo al 100% con que ni supernatural ni fringe ni nada parecido se acerca a lo que fue y es ExpedienteX, una pena la verdad.

Donnie_darko
Donnie_darko
23 junio, 2010 14:07

Millenium no era un spin-of en principio, pero mediante personajes hicieron cruces entre series (como es el caso que nombras de Jose Chung, grandiosos por otro lado). El personaje de Frank Black acabó apareciendo en X-files como cerrando la serie (la verdad que no llegué a verlos y no sé muy bien como fue el tema) como bien ha comentado LomoConPimientos.

_Carmen_
_Carmen_
23 junio, 2010 16:23

Me encantaba cuando habia algun capitulo comico (como el de la genio o el de los vampiros), pero se notaba que entre David y Gillian habia quimica dentro y fuera de la pantalla.

alienigena
alienigena
Lector
23 junio, 2010 17:44

Yo soy un gran seguidor de Expediente X. Me vi las nueve temporadas y las dos películas. Es cierto que las dos últimas temporadas no eran tan buenas como el resto de la serie pero no dejaban de tener algunos capítulos interesantes; el problema era que Scully y Mulder apenas salían ya. De hecho fueron sustituidos por dos nuevos agentes muy bien interpretados pero no era lo mismo…eso sí, los dos últimos episodios de la serie eran muuuuy buenos. Se resume toda la serie, se relaciona todos los cabos sueltos y se plantea una gran amenaza final que nos deja intrigados…
Y si, Scully se queda embarazada ( de padre desconocido) de un niño con superpoderes (ahí queda eso) aunque Mulder decide reconocerlo como hijo propio.

dr ch
dr ch
Lector
23 junio, 2010 18:39

ufff muy bueno
estaria bueno que hagan uno asi pero de doctor who, tiene mucho jugo para exprimir

luis r
luis r
23 junio, 2010 20:09

Igual soy fan de la serie, y hasta ahora ninguna otra ha podido llenar el vacio que dejaron Mulder y Scully, los extrañamos

nightwing
nightwing
24 junio, 2010 9:42

alguien recuerda el primer capitulo de lone gunmen?

ese donde hay un plan para que un avion comercial choque contra las torres gemelas para probocar una guerra ontra el medio oriente??  un CLASICO

Tiegel
Tiegel
24 junio, 2010 23:41

La aparición de Mulder y Scully en los Simpson debería considerarse canon. Desde ese día no pude volver a ver Mulder enseñar la identificación de la cartera sin reírme.

Komakino
Komakino
18 agosto, 2010 17:21

Estupendo artículo!
Veía la serie al terible ritmo de Telecinco, y las últimas temporadas que emitieron (sexta y séptima creo) las daban las madrugadas de los domingos al lunes … y yo que me quedaba a verlas y el lunes a madrugar … Malditos.
Luego me compré toda la serie en DVD ya que me quedan por ver las 2 últimas temporadas, pero todavía no he encontrado el momento de ponerme y es que claro, ahora las quería revisionar desde la T1, y es que con tantas series en «cartelera» no hay manera de revisionar …
 

Komakino
Komakino
18 agosto, 2010 17:22

«terrible ritmo» quería decir…