V de Vigilantes: Con los Pitufos, pitufando

Por
42
3389

“¿Un Pitufo?, ¿Qué diablos es eso?”, exclama sorprendido el brujo de Gargamel en el interior de su torre. Después de leer en uno de sus libros la fórmula de la Piedra Filosofal que le permite convertir los metales en oro, descubre que uno de los ingredientes esenciales es un Pitufo.


“Veamos que dicen los libros”. Gargamel es un erudito, tiene poder y sabe que en los libros se encierra el conocimiento. Los lectores aún no le conocemos bien, es su presentación, en una historia titulada El ladrón de Pitufos. Aún no sabemos lo inútil que demostrará ser y todavía no tiene esa insana obsesión con los pequeños azulados. “Pi… Pitufo. Aquí está. ‘Pequeño genio que habita en el País de los Pitufos, pero que también se halla algunas veces en nuestras regiones. Los pitufos poseen una lengua especial: Pitufan. Según se dice, son adictos a una planta llamada Zarzaparrilla’. La imagen de la página contigua, representa a un Pitufo”. Desde el momento en que los ojos del hechicero se posan en la imagen, no podrá volver a olvidarles.


Gargamel se transformaría, poco a poco, en un carismático villano, siempre acompañado por su gato Azrael; al igual que los Pitufos conseguirían convertirse, con el tiempo, en iconos culturales, traspasando las fronteras del noveno arte, donde nacieron.

Los Pitufos son obra del dibujante belga Pierre Culliford (1928-1992), más conocido como Peyo, quien los incluyó en 1958 en el álbum La Flauta de Seis Pitufos, una aventura de otro par de personajes suyos: Johan y Pirluit (caballero y escudero), para el semanario Le Journal de Spirou, en la que los personajes azules aparecen tan sólo de forma circunstancial. El autor no sospechaba que estos seres le cambiarían la vida, protagonizando sus propias historietas, películas y dibujos de animación, videojuegos, libros, exposiciones, y hasta una adaptación para la pantalla grande, en 3D, combinando personajes digitales y de carne y hueso, que aún se encuentra en la cartelera.


Equivalentes a duendes buenos o gnomos, estas criaturas azules se denominaron originalmente Les Schtroumpfs, en francés, y su nombre español se debe a su primera publicación en castellano, en 1969 dentro de la revista de tebeos semanal Strong (editada por Argos Junivel S.A. hasta 1971), que intentaba reproducir el material y las fórmulas de las revistas franco-belgas clásicas de este estilo. Miguel Agustí, uno de sus redactores, necesitaba una idea para poder traducir el complicado vocablo francés que les daba título, y tuvo suerte, porque pronto se acordó del Patufet (una figura del folclore catalán que representa a un niño tan pequeño, tan pequeño, que debe ir cantando por las calles para que no le pisen, similar al Garbancito castellano). Fue de ahí de donde derivó el nombre de los Pitufos, que se ha mantenido en todas las versiones españolas, menos en una. A mediados de los setenta, en TBO aparecieron publicados brevemente, rebautizados como Los Tebeítos, pero afortunadamente se volvió a la anterior denominación.

En 1959 aparece su primera aventura en solitario, con el título de Los Pitufos negros, en Le Journal de Spirou. Le siguieron otras historietas tan míticas como El ladrón de Pitufos, Los Pitufos y el huevo, El falso Pitufo o La Pitufina, primero con Peyo como guionista y dibujante, y después con la inclusión de Yvan Delporte, director de la revista de Spirou, como colaborador en los guiones. Los títulos y el éxito continuaron creciendo exponencialmente.


En 1965, con guiones de Delporte y Culliford, los Pitufos cobrarían vida en una película belga en blanco y negro, Las Aventuras de los Pitufos, que en realidad eran una recopilación de cinco cortos realizados por la televisión belga. En 1976 se estrenó una adaptación de Los Pitufos y la Flauta Mágica; aunque serían unos años después cuando la fiebre azul se extendiera a lo largo y ancho del planeta, gracias a la serie de dibujos animados producida por Hanna-Barbera.

Hanna-Barbera Inc. fue creada inicialmente por los directores de la Metro Goldwyn Meyer, William Hanna y Joseph Barbera en 1957 como H-B Enterprises para realizar comerciales de televisión. Cuando MGM cerró su estudio de animación ellos tomaron el relevo y se dedicaron exclusivamente a los dibujos. En 1960 la productora ya era líder del sector. Desde entonces produjeron varias de las series clásicas: Tom y Jerry, Los Supersónicos, Huckleberry Hound, El oso Yogui, Jonny Quest, Scooby-Doo, Los Picapiedra y Los Pitufos, entre otras muchas. Y todas ellas se han convertido en iconos de la cultura popular, aunque siempre se ha criticado a la productora por tener unas técnicas de animación muy limitadas.

En 1993 Turner Broadcasting compra Hanna-Barbera con la idea de utilizar los más de 300 dibujos animados del estudio en su nuevo canal de televisión por cable Cartoon Network. En 1994 toma el nombre de Hanna-Barbera Cartoons y sus fundadores retiran su continuo apoyo a la compañía (aunque estaban jubilados, hasta el momento habían seguido como cabezas visibles). Turner ordena a la compañía crear nuevos dibujos animados para Cartoon Network durante los noventa. En 1997 Time Warner, actuales dueños del imperio H-B, deciden cerrar el estudio ubicado en Hollywood y trasladar a los empleados a Warner Bros, en Burbank. El nombre Hanna-Barbera, en la actualidad, sólo es utilizado como medio promocional de series clásicas como Scooby-Doo o Los Picapiedra.


La serie de Los Pitufos, bajo el título original de The Smurfs, comenzaría a emitirse en 1981 y durando hasta 1990 (aunque luego fuera repuesta una y otra vez) siendo una de las más extensas de las realizadas por este estudio de animación; además de ser una de las series de dibujos norteamericana con mayor número de episodios, sólo superada por Scooby Doo, Los Picapiedra y Los Simpson. Durante las nueve temporadas de las que consta esta producción, los Pitufos vivieron aventuras de todo tipo en un total de 421 historias que se contaron en 256 episodios. Una gran cifra, que de momento no sube… pero si la nueva película funciona, no sería extraño ver en los próximos meses algún tipo de anuncio sobre una nueva serie de televisión… tiempo al tiempo.

Relacionada directamente con la serie de televisión, en 1983 Marvel Comics publicó una miniserie de tres números protagonizados por los Pitufos. Cada número contenía dos historias y algunas páginas de gags dibujados por Peyo. Las seis historias principales llevaban por título: «Smurf Plane», «The Smurf of Youth», «The Smurfs and the Evil Bird», «Sticky Smurf», «Monster Smurf» y «Smurf Ball». Varias de ellas adaptaban directamente capítulos de la serie de dibujos.


En España se pudieron ver los capítulos, al igual que se pudieron leer los cómics. La Editorial Bruguera los publicó en los años ochenta bajo la cabecera genérica de Colección Olé!. En los noventa Ediciones B los reedita de manera similar. También han editado algunas de sus historietas en Medialive, en un libro denominado El Gran Libro de los Pitufos, y Planeta, que comenzó en 2006 a editar las historias originales de manera cronológica, en un total de 26 álbumes (Peyo sólo firmó 16, más los cuatro de Johan y Pirluit en los que aparecen, después fueron sus hijos quienes han continuado).


“A lo largo de las cuatro décadas de existencia de los personajes, la creación de Peyo ha sido analizada desde perspectivas tan diferentes como increíbles, definiéndola como una apología del comunismo, del fascismo o de los diferentes tipos de ‘ismos’ que se quieran considerar”, expone Álvaro Pons en una reseña sobre Los Pitufos Negros a raíz de la publicación de la edición de Planeta DeAgostini. “Personalmente, creo que la intención de Peyo al crear los pitufos fue precisamente continuar la tradición del cuento moral para niños. Buen conocedor y amante de los cuentos y leyendas de hadas, elfos y demás personajes de la tradición oral, Peyo logró reinterpretarlas y actualizarlas, creando vehículos perfectos para la transmisión de enseñanzas morales, al estilo de los mejores cuentos. La cerrada sociedad de los pequeños pitufos es un perfecto reflejo de la sociedad real, y sus aventuras son didácticas para el niño, que las absorbe como una esponja mientras se ríe con ellas”, continúa en La Cárcel de Papel.

Aunque es cierto que son completamente disfrutables por los más pequeños, las historias que Peyo escribió para los Pitufos siempre han estado plagadas de pequeños mensajes dirigidos al público adulto.

Muchos han podido descubrir precisamente esta orientación a lectores de todas las edades en la exposición comisariada por Toni Guiral que forma parte de Viñetas desde o Atlántico, festival que ha tenido lugar estos días en La Coruña.



La retrospectiva ha querido recordar los orígenes de los Pitufos en las viñetas, reivindicándolo, así como el papel crítico de la obra de Peyo. “Guiral ha reivindicado el aspecto crítico de la obra, oculto tras la infantilización que los personajes vivieron con su adaptación a la televisión en los años 80, ampliado con su reciente éxito cinematográfico, en el que los Pitufos dejan su ambiente rural para vivir sus aventuras en Nueva York”, especifican desde EFE. Guiral también ha denominado a estos personajes como “iconos mundiales”, aunque normalmente se “ignora su procedencia”, tal y como destacan en Terra Noticias. La exposición se ha centrado en mostrar a todos los públicos el origen de estos seres y cómo fue su llegada a España.

Una buena banda sonora para la exposición serían las letras del holandés Pierre Kartner, más conocido como “Padre Abraham”. Dentro de sus más de 1.600 composiciones, este hombre es recordado por varios de los temas que compuso relacionados con la serie de los Pitufos. De donde llegáis a mí / del país de Pitufín / Porque sois de tono azul / porque no hay viendo del sur / Tocáis alguna tonada / con una flauta encantada…”.


Los Pitufos están de moda y es gracias a la película producida por Jordan Kerner, dirigida por Raja Gosnell y que cuenta, además, con el asesoramiento y la implicación de Véronique Culliford, hija de Peyo. “Ha sido un largo camino. Queríamos alejarnos de la serie de dibujos y regresar al material original de Peyo. La saga en televisión tomó una serie de opciones que no nos interesaban y Véronique ha sido clave en este regreso a su esencia. Ha participado en el guión, en la selección de actores, ha estado en el rodaje…”, especifica Kerner, el productor, en el apartado sobre la película dentro del especial de Cine y Cómic del número de agosto de la revista Fotogramas.

Los Pitufos es una película fuera del entorno habitual de los pitufos. Hemos cogido su pintoresco estilo de vida y lo hemos contrastado con la vida actual en la ciudad de Nueva York”, apunta Gosnell, director de películas como Scooby-Doo.

Desde 1997 Kenner ha estado detrás de realizar esta película. Ya en los años 80, cuando se iba a realizar la serie de animación, conoció las obras originales y se enamoró de estos seres azules, al igual que Véronique es una apasionada de la obra de su padre. “Mi padre dotó a esta obra de un carácter universal. Los Pitufos son todos muy parecidos, pero cada pitufo es único. Todos nos podemos reconocer en alguno de ellos; hay un pitufo para cada personalidad. Son muy amables y sociales. Tienen todas las cualidades que la gente querría tener”.


Papá Pitufo, Pitufo Gruñón, Pitufo Torpe (también conocido como Tontín), Pitufo Filósofo, Pitufina y Pitufo Valiente (creado para la ocasión), son los seis protagonistas de esta primera película, aunque el resto de Pitufos de la aldea, especialmente los más icónicos, también aparecen. En los primeros minutos de metraje vemos al Pitufo Vanidoso, al Pitufo Bromista, a Goloso o a Fortachón. “En los cómics de Peyo queda claro que hay noventa y nueve pitufos más Papá Pitufo. Peyo dio nombre a cuarenta y uno de ellos, pero cincuenta y nuevo siguen siendo anónimos. Con ayuda de Véronique creamos algunos nuevos y añadimos elementos concretos para que la historia funcionara. Pese a eso, quien sufrió más cambios es Gargamel, afirma Kerner.


El camaleónico Hank Azaria interpreta a este villano, capaz de despertar risas entre los niños de la sala de cine con cada una de sus apariciones. Perfectamente caracterizado, Gargamel sigue queriendo capturar a los Pitufos, pero esta vez no para comérselos, ni para la fórmula de la Piedra Filosofal, si no como fuente y potenciadores de sus poderes. Junto a él, como no podía ser de otra forma, su gato Azrael. “En los cómics éste es un tipo que se pasa la vida hablando solo, soltando proclamas maléficas para una audiencia inexistente […] las sigo soltando, pero se las digo a Azrael, mi gato. De hecho, parecemos un matrimonio”, explica el actor.

Le acompañan en esta aventura cinematográfica Neil Patrick Harris, Jayma Mays, Sofía Vergara y las voces de Anton Yelchin, Alan Cumming, y la cantante Katy Perry, entre otros. Todos ellos se adentran en algo que es grande y pequeño a la vez, formando parte del país de los Pitufos.

“El país de los Pitufos se encuentra lejos, muy lejos, y son poquísimos los huamos que han conseguido llegar a él. Allí viven los Pitufos que además de ser muy bajitos y tener la piel azul, hablan una lengua muy rara… bueno, más que hablar, ‘pitufan’”.


Así comienza el primero de los álbumes de Peyo, titulado Los Pitufos Negros (del que ya hemos hablado, donde los Pitufos se enfrentan a un plaga que les transforma en criaturas oscuras, odiosas y mordedoras), y esas características básicas que se describen en estas pocas líneas de arriba se han mantenido durante más de cincuenta años, hasta ahora, junto con su estilo de humor, simplón y funcional, capaz de hacer sonreir a grandes y pequeños.

Aún hoy, hay cosas que nunca cambian: son azules, tienen sus gorritos y pantalones blancos… y son icónicos culturales. Estos seres mágicos seguirán siendo entrañables; seguirán riendo, trabajando, buscando nueces, viviendo en setas, divirtiéndose, cantando; atendiendo los consejos de Papá Pitufo… seguirán enamorados, todos ellos, de Pitufina (originalmente una trampa de Gargamel) o esperando una buena fiesta que celebrar y, sobre todo, seguirán pitufando. Pueden adaptarse a las nuevas tecnologías, pero no dejarán de ser quienes son.

“Lalalaralala, lalaralala”… o “En un bello país / que muy lejos está / existe una ciudad / pitufa de verdad…”. Sus vocecillas no dejarán de pitufar. Se escuchan en la lejanía y en la cercanía.


Nos pitufamos.

42 Comments
Antiguos
Recientes
Inline Feedbacks
View all comments
quequekiller
quequekiller
17 agosto, 2011 8:14

increible…..dejemonos de eufemismos….pitufo vanidoso es un maricon, maricotas, homosexual, gay y lo que quiereas sin salir del closet a mas no poder…..y poco importa…..lo que tanto dicen de los pitufos es verdad….todo el mundo esta representado en ellos y eso ni la indsutria de hollywood pudo hacer hasta hace muy poco

TROLL
TROLL
Lector
17 agosto, 2011 9:43

a quien me recuerda el pittufo vanidoso???a uno que usa muchas palabrejas para insultar a un pitufo ¬¬

Sinuhloa
17 agosto, 2011 10:11

quequekiller no me gusta lo que pitufas

Spirit
17 agosto, 2011 10:16

Yo creo que la gran creación de Peyo es Johan y Pirluit, y su obra maestra EL FANTASMA DE LAS 7 FUENTES. Los pitufos…no deja de ser algo simpático, mediático, etc…con algunos buenos álbunes pero que no le llega a la suela de los zapatos a ésta creación. ¿Para cuando una reedición digna de sus aventuras?

Owlman
Owlman
17 agosto, 2011 10:28

Todavía recuerdo cuando algún listillo salió a esparcir el rumor de que los pitufos eran satánicos y que siete de ellos representaban los siete pecados capitales, siendo Pitufina la lujuria. Mayor prueba de popularidad no hay otra que causar controversia. ¿Qué puedo decir ante la idea de que los pitufos son diábolicos? ¡Pitufo, Pitufo, Pitufo!

Roskat
Roskat
Lector
17 agosto, 2011 10:34

Yo no recuerdo la serie, aunque en su momento leí Los pitufos negros y recuerdo que hasta me dio un poco de miedo. (Será de ahí de donde me viene la obsesión con las historias de zombies?).
Por lo que recuerdo más a los pitufos es porque teníamos un montón de esas figuras de plástico, que aún venden. Entonces, los teníamos a todos en la chimenea del piso (que no se usaba), junto a la única casa pitufa que teníamos. Mi favorito era un pitufo mecánico y una pitufina brujita, jejeje…
Muy bueno el artículo, no sabía el origen de la palabra pitufo y me ha encantado la cita del grande Álvaro Pons. Un saludo!
 

josemi
josemi
17 agosto, 2011 10:46

A quequekiller se le ha pitufado la cabeza…

molon labe
molon labe
Lector
17 agosto, 2011 10:47

Todavía recuerdo cuando algún listillo salió a esparcir el rumor de que los pitufos eran satánicos y que siete de ellos representaban los siete pecados capitales, siendo Pitufina la lujuria.
Entonces seria… Putifina.

Go!
Go!
17 agosto, 2011 11:09

Spirit, aunque no hay que atribuírselo todo a Peyo, para mí Su Pitufísima o «Caperucita Pitufa/Pitufita Roja», me parecen obras maestras, críticas sociales, grandísimas a la altura de obras como La Vida de Brian. Johan y Pirluitt eran muy buenos cómics, pero algunas aventuras de los Pitufos me parecen sinceramente mucho más complejas y elaboradas.

Sputnik
Sputnik
Lector
17 agosto, 2011 11:32

La peli tiene pinta de truño infumable y fama de truño infumable. Partir de la premisa «vamos a coger este cómic, pasar de él y utilizarlo como franquicia situando a sus protas en la ciudad de NY» es muy, muy chungo. Y si, como dicen, el mensaje moral pasa de ser el buen rollo pitufil de toda la vida a una cosa rancia en la peor tradición yankee… pitufa y vámonos.
Donde estén Los Pitufos y el Huevo, Los Pitufos Tienen Hambre, Pitufo Verde/Verde Pitufo o Su Pitufísima que se quite cualquier cosa pasada por el filtro «popularizador» de Hanna-Barbera, como esta peli.

Blade Runner
Blade Runner
Lector
17 agosto, 2011 11:41

A mí siempre me han gustado especialmente la historia de Los Pitufos negros y la de El astropitufo. Por cierto, según creo algunos de los albumes de la edición de Planeta ya están descatalogados, ¿no?
 
La película… la verdad es que no tengo previsto ir a verla, creo que me decepcionaría bastante. Esos Pitufos digitales dan bastante miedo comparados con los de papel…

Go!
Go!
17 agosto, 2011 11:53

Por cierto, para mí siempre será el Gran Pitufo, no Papá Pitufo.

Sputnik
Sputnik
Lector
17 agosto, 2011 11:53

¿Astropitufo? Yo la tenía como «El Cosmopitufo», que era como más inexplicablemente soviético. Y buena historia, además. Mira que no desgasté sus hojas ni nada.

Spirit
17 agosto, 2011 12:13

Go!: Su pitufísima lo leía años ha, en esas horrorosas ediciones de Bruguera (nota mental; ¿para cuando un consejo de guerra, aunque sea póstumo, a los responsables de mutilar y publicar de forma tan deleznable todo tipo de cómics, incluidos los de su propio catálogo?) decía, que SU PITUFISIMA lo leía años ha y, efectivamente, es una obra de «doble lectura», fascinante y con gran carga de crítica. No he leído Pitufa Roja, pero sí bastante de las que se mencionan aquí, como LOS PITUFOS NEGROS, LOS PITUFOS Y EL HUEVO, Etc…No quito valor a éstas historias, que es verdad que son la mayoría imaginativas, algunas incluso complejas y elaboradas y todas fluidas. Pero también es verdad que LOS PITUFOS cayeron progresivamente en una…er…»infantilización».
 
Para mí, los álbunes de JOANH Y PIRLUIT tienen la misma fluidez, complejidad y elaboración y además un encanto especial. Me gustaría que fueran rescatados y re editados en condiciones…

Luis Javier Capote Pérez
Autor
17 agosto, 2011 12:23

Eru bendito ¡el Padre Abraham! Uno de los cantantes más inclasificables que han conocido las eras. Que los pitufos hayan dado para eso y para los infinitos casetes de los Pitufos Maquineros, es indicativo de fuerza como franquicia.

Go!
Go!
17 agosto, 2011 12:32

La de Caperucita era la que han mencionado «Verde Pitufo», que siempre recuerdo con el otro título.

Blade Runner
Blade Runner
Lector
17 agosto, 2011 13:20

¿Astropitufo? Yo la tenía como «El Cosmopitufo»
 
La verdad es que queda mejor Cosmo que Astro, por lo menos a mí me gusta más. Si no recuerdo mal, la edición de Bruguera se titulaba así…
 Muy buena historia, sí, en la de follones que se metían todos para hacerle creer al pitufillo aquél que había conseguido llegar hasta la luna con su cohete casero… ^__^
 

Blade Runner
Blade Runner
Lector
17 agosto, 2011 13:24

Las letras de las canciones del padre Abraham eran la leche, jaja. Me acuerdo de aquella que decía «Hay que dejar los cigarrillos y el café, porque el infarto, ya lo ves, te lleva al huerto en menos de un santiamén»…
 
Y por cierto, respecto al comentario de Go!, para mí también será siempre el Gran Pitufo.

Rodrigo
Rodrigo
Lector
17 agosto, 2011 14:05

Mi favorito siempre ha sido «Los Pitufos Negros»? Por cierto «28 dias despues» siempre me ha parecido un plagio en toda regla de ese album 😉

Delaney
Delaney
17 agosto, 2011 15:10

Estoy con Spirit, es una vergüenza que no haya una edición digna de Johan y Pirluit…

Eduardo Lopez
Eduardo Lopez
Lector
17 agosto, 2011 16:34

¡Por favor, que saquen ya Johan en Pirluit en formato integral como han hecho con Gil Pupila, siguiendo la excelente edición francesa restaurada!

Angelo Fakemon
Angelo Fakemon
17 agosto, 2011 17:05

Marvel llego a sacar comics adaptando la teleserie de Hannah-Barbera.
http://smurfs.wikia.com/wiki/Smurfs_%28Marvel_Comics%29

vacilon
vacilon
17 agosto, 2011 17:12

y aquella otra que decía «desfiiiiilan los pituuufos con aire muy marcial…»
en euskara se quedaron en «pottokiak» que también es una buena traducción.
por lo demás, una curiosidad: si alguien ve la peli, puede comentar cómo sale sofia bergara en 3D? solo por curiosidad.

Angelo Fakemon
Angelo Fakemon
17 agosto, 2011 17:24
Luis Javier Capote Pérez
Autor
17 agosto, 2011 18:07

Blade Runner: las letras del Padre Abraham eran social y sanitariamente militantes 🙂 Más tarde intentó repetir la jugada con algo llamado «los Whoopis» o así, que también cantaban como si se hubieran caído en una marmita de helio. Para quienes no conozcan (jóvenes inocentes) al individuo, aquí van dos enlaces:
http://youtu.be/6t37cnPL1j8
http://youtu.be/RDOQOGBxgL8
http://youtu.be/vqOY3XQOZwA

Ocioso
Ocioso
Lector
17 agosto, 2011 18:40

Planeta, nuestra querida Planeta, lleva varios años mareando la perdiz con los integrales de Johan y Pirluit. Se sabe que tienen los derechos pero no acaban de soltar prenda. Hace unpar de meses el bot, nuestro querido bot, dijo que no lo iban a publicar.
 
Gran Pitufo, y Pitufísimo que es como se llamaron por primera y acertadamente en el Strong. ¿Que mierda es eso de Papá Pitufo?
 
Y considero que El Pitufísimo es una de las grandes obras maestras del comic de todos los tiempos.
¿Que pasa?
¿Pasa algo?
Ah, bueno. Creía.

Luis Javier Capote Pérez
Autor
17 agosto, 2011 18:44

Papá Pitufo es el nombre que en el doblaje latinoamericano le pusieron al Gran Pitufo. Que por cierto, dos teorías sobre las implicaciones políticas de los pitufos, diametralmente opuestas:
-Los pitufos son comunistas, pues su líder es un barbudo vestido de rojo.
-Los pitufos son nazis, pues son azules y el villano principal es el estereotipo del judío.
Y no mencionemos a la Pitufina 🙂

Luis Javier Capote Pérez
Autor
17 agosto, 2011 18:47

Don Ocioso: a lo mejor los del Catálogo editan «Johan y Pirluit» 🙂 Por cierto ¿alguien sabe cómo quedan los Pitufos después del relanzamiento de DC?

molon labe
molon labe
Lector
17 agosto, 2011 18:54

La unica pelicula buena sobre los pitufos ha sido «Avatar», y no esa castaña que nos quieren vender este verano.

Angelo Fakemon
Angelo Fakemon
17 agosto, 2011 19:17

Curioso pero el padre Abraham se sacó unos muñecos cuando perdio los derechos de los pitufos y bruguera saco los Astrosnicks. Y hannah Barbera creo que los Snorkels.
Conclusión; la naturaleza aborrece el vacio pitufo.

Er-Murazor
Er-Murazor
Lector
17 agosto, 2011 19:19

Una petición más desde aquí para que Planeta se acuerde de Johan y Pirluit y los reedite como Tutatis manda…

Angelo Fakemon
Angelo Fakemon
17 agosto, 2011 19:26

-Los pitufos son comunistas, pues su líder es un barbudo vestido de rojo. -Los pitufos son nazis, pues son azules y el villano principal es el estereotipo del judío.
Los pitufos son poligoneros; viven todos con su padre, van en grupo y les mola la makina.

Camel
Camel
17 agosto, 2011 22:25

Para mi los unicos y verdaderos pitufos son los de los comics creados por Peyo. Hay grandisimas obras con tematicas «adultas». El Pitufisimo (en donde Papa Pitufo debe irse de viaje y los pitufos eligen mediante sufragio quien debe reemplazarlo y el elegido termina siendo un perfecto tirano que crea un estado policiaco). Guerra por el Idioma, en donde los pitufos del norte pelean contra los del sur por la forma de hablar. Los Pitufos y el Cracoucas, en donde el pueblo pitufo es destruido por un ave gigantesca y los pitufos deben huir y refugiarse en una vieja torre. En fin, historias geniales, con excelente humor y aventuras que no tienen nada de infantil.

mr bones
mr bones
17 agosto, 2011 23:10

ÑAC!!!!!!!!!!!!!!!

mr bones
mr bones
17 agosto, 2011 23:12

PITUFOS DEL NORTE : GRAN PITUFO, ASTROPITUFO, ETC
PITUFOS DEL SUR : PAPA PITUFO, COSMOPITUFO, ETC

mr bones
mr bones
17 agosto, 2011 23:16

en algun lugar en el fondo del mar LOS SNORKELS se suicidan en masa por que nadie se acuerda de ellos……………………………………………..

Blade Runner
Blade Runner
Lector
18 agosto, 2011 0:00

Es que a mí los Snorkels, con ese tubo tan raro en la cabeza, no me… Ya podían ponerse también un gorro o algo.
 
Me extraña mucho que desde Planeta no hayan aprovecahdo a toda prisa el tirón de la peli para reeditar todos los álbumes descatalogados. Pero bueno, ellos sabrán lo que hacen (supongo)

han mas solo que la una
han mas solo que la una
18 agosto, 2011 14:09

Yo recuerdo con nostalgia el doblaje de la serie de dibujos, con los pitufos representandose fielmente su naturaleza (la voz de tontin… genial…), y Gargamel, siempre buscando a»esos suspiritos azules para hacer una buena sopa de pitufos, Azrael»

JAVIE
JAVIE
Lector
19 agosto, 2011 17:02

Nunca entendi como podian existir 98 pitufos (machos se entiende) y una sola pitufa,pitufina,es algo que a mi edad aun no consigo entender,dejo la pregunta en el aire antes que mis dedos empiezen a  escribir lo que mi mente le dicta.

Ocioso
Ocioso
Lector
19 agosto, 2011 17:05

Javie, léete el album llamado (casualmente) La Pitufina. Ahí se cuenta su origen.

Armin Tamzarian
Autor
19 agosto, 2011 17:21

A Pitufina (si mal no recuerdo) la creó Gargamel para dar pie a la discordia entre Los Pitufos, pero Papá Pitufo, que sabe más por viejo que por pitufo, con un hechizo la hizo cambiar y con ello unirse al bando de los buenos y poniéndole así también el caracterísitco pelo rubiazo tal y como todos la recordamos y admiramos.