Superman y la bomba de la paz

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Edición original: Superman og Fredsbomben (DC, 1990).
Edición nacional/ España: Superman y la bomba de la paz (Ediciones Zinco, 1991).
Guión: Niels Sondergaard.
Dibujo y Color: Teddy Kristiansen.
Formato: Novela Gráfica rústica, 50 págs.
Precio: 800 pts.

 

De vez en cuando -muy de vez en cuando- las grandes compañías de cómics ceden un ápice del control de sus juguetes y permiten experimentos casi inverosímiles. Es el caso de Superman y la bomba de la paz, historia producida enteramente por autores daneses y exportada luego al resto del mundo por el imperio DC. Una de las raras muestras de material concebido fuera de la maquinaria USA con un personaje tan icónico como el Hombre de Acero. El resultado ofrece varios puntos de interés.

El primero de ellos, y tal vez el más revelador, es descubrir cómo se desenvuelve la creación de Siegel y Shuster en unos parámetros netamente europeos. En efecto, la trama favorece el viaje de Superman y la periodista Lois Lane por varias capitales del norte de Europa, apuntadas por algunos elementos esenciales de decoración. Es un detalle menor, sin embargo. La fuerza de la propuesta radica en sustituir los convencionalismos del comic book, ya sea único o por entregas, por las características del álbum. Las nuevas dimensiones magnifican la historia, el mayor número de páginas (48) hacen que respire con otro ritmo, más pausado, más afortunado para el humor ocasional; los propios autores (Niels Sondergaard a los textos, Teddy Kristiansen a los lápices) aportan una visión más distanciada -aunque respetuosa- del colonialismo norteamericano. El guion, desenfadado, casi de episodio de dibujos animados, es ingenioso y autosuficiente, elaborado con amor a los principios básicos del personaje, con guiños a la tradición (ese villano que recuerda a Metallo, ese robot que parece extraído de las producciones de Fleischer) y a otros rincones del universo DC (como la Liga de la Justicia, representada por Hielo). El dibujo, sintético, algo impreciso (pero bien apuntalado por el color), incide en ese aliento de tebeo para niños, no al uso de las producciones Disney sino próximo a la BD.

El segundo aspecto notable brota de la confrontación entre la heterogeneidad de la visión mencionada y la inmutabilidad de los elementos principales. Ya la misma portada brinda un ejemplo peculiar de esta tensión. ¿Cuántas veces hemos visto a Clark abrirse la camisa para dar paso a su alter ego? Y, sin embargo, los elementos están sutilmente distorsionados. La imagen es instantáneamente reconocible, respetuosa con la tradición, al mismo tiempo que extraña, tanto en composición como en el tratamiento del color. De un vistazo cualquiera sabría que se trata de Superman, al mismo tiempo que deduce que no es el Superman “de siempre”. La visión de Kristiansen, empero, tampoco invalida ni rebate la iconicidad del superhéroe. Incluso puede ser asimilada en el canon, considerado este de forma elástica, como pocos años más tarde demostraría Tim Sale en Para todas las estaciones, una de las mejores historias del kryptoniano, donde lucirá un aspecto cercano al concebido por el artista danés.


El argumento viene a ser un epílogo tardío de la guerra fría. También puede verse como una reelaboración más afortunada de los conceptos y preocupaciones de Superman IV: en busca de la paz (Sidney J. Furie, 1987). Se beneficia, no obstante, de su falta de pretensiones y del rigor de un planteamiento autónomo y consecuente tanto con las propias premisas como con la máxima de “devolver los juguetes en el mismo estado en que se recibieron”. Sondergaard está un paso por encima de la blandura y uno por debajo del encanto. Lo mismo puede decirse de Kristiansen, que hace aquí su primer (y prometedor) trabajo conocido internacionalmente. El tebeo se goza más como experimento, como visión apócrifa del ídolo gastado, que como logro verdadero y perdurable. De Sondergaard, aficionado confeso de Superman, no se ha vuelto a saber nada; su compañero, sin embargo, ha madurado en un artista personal y valioso, con trabajos notables como El cuaderno rojo, La casa de los secretos o Es un pájaro… de nuevo con la maravilla de Metrópolis (aunque en un registro completamente distinto).

Esta disfrutable curiosidad fue publicada por Ediciones Zinco en 1991 en un álbum en tapa blanda. No ha vuelto a ser editado desde entonces.

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Retranqueiro
Retranqueiro
Lector
21 enero, 2014 10:31

Me lo leí hace la tira de años (debí pillarlo en la biblioteca). No recuerdo mucho de la historia. Pero me gustó, sobre todo por el dibujo. Que tampoco es que me flipara, pero sí que es un tebeo con encanto. Y lo he buscado de tanto en tanto en tiendas de segunda mano sin encontrarlo. Porque, de haberlo hecho, se hubiera venido conmigo para casa.

sandman
sandman
Lector
21 enero, 2014 11:20

La verdad es que por Superman parece que no pasan los años, ya ha llovido desde la publicación en 1933 de «The Reign of the Super-Man» («El reino del Super-Hombre») y el personaje de Jerry Siegel y Joe Shuster parece que no envejece o si lo hace se redescubre en cada publicación aunque a nivel de comic parece que vive unos años de sequía creativa.

Yo me aficione a los comic por este gran super héroe y por «zipi y zape» jajajja pero la verdad es que siempre guardaré un entrañable recuerdo de aquellos primeros comic que me descubrieron un mundo maravilloso al que acompañó su puesta de largo en la Gran Pantalla y que nos llevaba a ponernos aquellos pijamas de los 70/80 y hacer guerras interestelares con nuestros hermanos a la hora de dormir.

Retranqueiro, yo lo encontré en una tienda de Londres hace unos años y por supuesto que se vino conmigo y hace poco en Copenhague lo volvía a ver, asi que si vuelvo a encontrarlo y lo quieres miro como puedo conseguírtelo.

elrulo
elrulo
Lector
21 enero, 2014 11:23

A Kristiansen lo descubrí con Grendel: Cuatro demonios, un infierno (con un inspirado guión de James Robinson) y desde entonces pillo todo que encuentro de él. Su dibujo (o quizá debería decir pintura) ha evolucionado mucho y bien desde este Superman un poco naif aunque realizado con buen gusto.

Japacore
Lector
21 enero, 2014 11:36

Retranqueiro, si buscas en internet no es difícil encontrar este cómic por 5€ (que vienen a ser prácticamente las 800ptas que costaba originalmente) 😉

frankbanner71
frankbanner71
Lector
21 enero, 2014 12:11

mu bonico.

Retranqueiro
Retranqueiro
Lector
21 enero, 2014 12:24

Sandman, gracias por el ofrecimiento. Pero, primero voy a probar a seguir el consejo de Japacore (gracias también a tí). Si está disponible (y a ese precio) es que ni me lo pienso.

Aunque, mejor pensado, casi lo miro para el mes. Que este ya voy más que servido de tebeos comprados en internet.

Omar Little
Omar Little
Lector
21 enero, 2014 13:20

Retran, busca en todocolección.net que hay varios por 5€. No sé ésto si se considera spam.

Sputnik
Sputnik
Lector
21 enero, 2014 15:34

Me acuerdo de ver el anuncio de esto en su día y pensar «mola!» e incluso «si sale bien igual vemos más cómics DC realizados por europeos». Nunca más supe de este tebeo, hasta hoy.

Retranqueiro
Retranqueiro
Lector
21 enero, 2014 15:42

Gracias, Omar, echaré un ojo. Conozco la página. De hecho, como no me controle, acabaré sin un duro gracias a ella.

Archer
Archer
Lector
21 enero, 2014 16:37

Para mi gusto el mejor Superman siempre ha estado fuera de su continuidad. Es un pajaro…, Identidad Secreta, All Star, Red Son, …
¿puede ser este uno de esos casos?:
Señores/as de ECC ¿un reedicción en formato album?
(en cualquier caso y sin haberlo leido, solo por el dibujo vale la pena).

Spirit
Spirit
Lector
21 enero, 2014 21:29

Siempre he pensado que mientras las series de Superman suelen ser basura, el personaje funciona mejor en historias autocontenidas y más cuidadas, normalmente alejadas de su continuidad pero que recogen su mitología. Ejemplos hay bastantes; ALL STAR SUPERMAN, IDENTIDAD SECRETA, HIJO ROJO, LAS 4 ESTACIONES…

A mí esta novela me parece una obra dentro de ese grupo, aunque evidentemente menor. Pero una buena lectura, que se nota hecha con cariño.

Ah! Y yo lo encontré el año pasado o por ahí por 4 o 5 euros en alguna tienda de segunda mano, así que supongo que no será difícil de pillar. Pero eso sí, los que picamos de novedades y segundas manos se nos va la ídem con el gasto…

rabasot
rabasot
Lector
21 enero, 2014 22:11

No estoy de acuerdo con vosotros , la serie de Superman que empezó Byrne , hasta la marcha de Roger Stern era una colección muy entretenida . Eso si , las historias fuera de continuidad también suelen ser buenas .

Spirit
Spirit
Lector
21 enero, 2014 22:38

rabasot; quizás esa etapa, que es verdad duró unos cuantos años, es la excepción que confirma la regla. A partir de ahí, no hay etapa de supers que no sea un desastre, sea por cross overs, falta de dirección, historias mediocres, mega acontecimientos chorras, etc…