jonah hex

Edición original: Jonah Hex and the Shadow of Death #1 USA (DCComics, 2026)

Guion: Michael Walsh

Dibujo: Michael Walsh

Entintado: Michael Walsh

Color: Toni-Marie Griffin

Formato: Grapa· 32 páginas · 3,99$

La cara más famosa del western comic USA

«I never was a hero, girl»

Creado por John Albano a los guiones y Tony DeZuniga al dibujo en Star Western #10 (1972) Jonah Hex fue la versión DC de Clint Eastwood (muchas veces los retratan parecidos) y su personaje del vaquero sin nombre en los films de Sergio Leone, tan de moda en los setenta.

La idea era diferenciarse de los westerns clásicos e ir hacia la tendencia del antihéroe, sucio y violento, tan característico del spaghetti western.

Tras su éxito de debut, lo incluyeron en Weird Western Tales del #12 al #38. Ahí es donde le construyen todo el origen: lo de que lo vendieron a los apaches, la marca de la cara y su paso por la Guerra Civil.

De 1977 a 1985 tuvo su primera serie propia, Jonah Hex Vol.1, 92 números de western puro. El personaje envejeció, literalmente, hasta morir. Cerraron la serie.

Luego intentaron llevarlo al futuro postapocalíptico en Hex (1985-87). No funcionó. 18 números.

Entre 1993 y 2006 se dedicó a ir de invitado y a miniseries en Vertigo, como Two-Gun Mojo (1995) de Joe R. Lansdale, donde le metieron ya terror y cosas sobrenaturales.

El éxito le vino entre 2006 a 2011: Jonah Hex Vol.2 de Gray y Palmiotti, 70 historias autoconclusivas con dibujantes distintos en cada número y la aparición de Jordi Bernet en unas 30 entregas.

Desde el New 52 en adelante ha estado en All-Star Western y haciendo cameos por el universo DC, hasta llegar al momento actual y volver a protagonizar una cabecera.

Michael Walsh es el autor completo de este regreso. El momento de la DC actual, los tiempos y el autor, hacen pensar que estamos ante un título, como mínimo, apetitoso. Nada como el western para hacernos salivar copiosamente.

jonah hex

Walsh nos mete una trama que mezcla el western más polvoriento y reseco con una misteriosa trama de terror y fantasmas.

Tenemos a Hex muy crepuscular, anclado y asolado por los remordimientos y los fantasmas del pasado, que confunde realidad y ficción, asesinatos y venganza. El escenario es a Ashecott. Se trata de un poblado del oeste con todos los tópicos imaginables, pero en el que subyace un misterio inasible que rezuma a trama de terror, representado por una araña.

Hex es recibido con temor, le precede su fama de asesino peligroso.

Parece poco pero Walsh lo plasma con maestría, con un sentido del ritmo medido, con una narrativa prístina que engancha desde el primer minuto. Para fans del género, sin duda.

Abre con un tiroteo que se encuentra agarrapatado en el pasado de Hex asolando sus noches llenas de remordimientos y culpa. Apesadumbrado por su pasado, el pistolero arrastra su conciencia letal, abrazando y aceptando su carga, su naturaleza homicida.

El número cierra con una amenaza sobrenatural que nos recuerda un pelín al Outcast de Kirkman, este terror suburbial, moderno, de maldad subyacente, que también encaja aquí, en el típico poblado aislado del oeste.

El dibujo es claro, diáfano, correcto, detallado… y muy deudor de Jordi Bernet, a veces parecen páginas suyas por el trazo, los escorzos, las secuencias y los rostros. Indicándonos que el maestro es un referente en la cabecera de Jonah Hex.

El color de Griffin le da el toque justo que hace puente entre la modernidad, el estilo Bernet y el clasicismo (mil millones de veces reflejado) del western.

Un color que transmite, más allá de las emociones de los personajes o las horas del día o la atmósfera de la escena, el momento en el que pasan las cosas y el «género» en el que nos movemos. Del color crema del oeste caluroso al rojo peligro de la amenaza terrorífica.

Destacan también, las portadas variantes, com la preciosa de Bolland que ilustra la cabecera de esta reseña.

Solo es una pequeña muestra, al ser un inicio bastante descomprimido y de presentación, pero tiene todos los resortes del género (que aunque mezclados con una trama de terror) hacen las delicias de los fans del western.

Apetece tener una buena miniserie de Jonah Hex e nla DC actual, tan estimulante y variada.

↑

Lo mejor

  • Disponer de un western en DC que tiene muy buena pinta.
  • El homenaje al legado de Bernet.
↓

Lo peor

  • La escasez de estos productos en el mainstream USA

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