Edición original: Batman #1 (DC Comics, 2025)
Guion: Matt Fraction
Dibujo: Jorge Jiménez
Color: Tomeu Morey
Formato: Grapa. 22 páginas. 4,99$

Batman ya no susurra.

«And which do we find worse, sir?»

El mes pasado debería haber terminado «H2SH» de Jeph Loeb y Jim Lee, pero ni planificándolo con meses y meses de antelación han sido capaces de entregar seis números de forma consecutiva. Entendemos que son autores con grandes compromisos fuera de las viñetas, como asistir a la Comic-Con San Diego de Málaga 2025, pero encaramos una nueva etapa sin saber exactamente como termina la anterior.

Dicho esto, más allá de la ausencia de Alfred Pennyworth, tampoco es que «H2SH» tome mucho en cuenta de lo que se ha publicado en las series de Batman en las últimas dos décadas, así que realmente Matt Fraction y Jorge Jiménez toman el relevo de la etapa de Chip Zdarsky con este Batman #1. Una de las cabeceras con menos reinicios de numeración en la editorial, pues la primera fue con los Nuevos 52 en 2011 con Scott Snyder y Greg Capullo y la segunda con Renacimiento en 2016 con Tom King y David Finch.

Para aquellos que no estén al día con la cabecera de Batman, os ponemos en situación: Alfred está muerto desde que Bane lo mató durante la larga etapa de King. Originalmente iba a ser Clayface engañando a los villanos, pero desde la editorial se decidió que iba a ser el mayordomo de verdad y hasta a día de hoy se ha mantenido como una de las muertes más duraderas en lo que va de siglo.

Más recientemente en la etapa de Zdarsky tenemos dos cambios importantes con relación al departamento de policía de Gotham City: Jim Gordon ya no es el comisario, sino que actualmente es Vandal Savage, el cual vive en la antigua mansión de los Wayne, que adquirió cuando Bruce perdió su fortuna. El motivo es que allí hay restos del meteorito que lo hizo inmortal y se tiene que mantener en la ciudad si quiere mantener dicha longevidad.

Batman #1 Matt Fraction Jorge Jiménez

Jim Gordon dejó de ser el comisario tras los efectos en su cuerpo de la toxina del Joker en el cruce titulado «La Guerra del Joker» de James Tynion IV. Luego salió de su retiro con Zdarsky para ser un detective privado, aunque finalmente ha regresado al cuerpo como un policía sin alto rango. Es lo primero que vemos en este Batman #1 de Matt Fraction y Jorge Jiménez, que sirve para abrir el debate en todo este primer número.

¿Pueden cambiar las cosas, o todo está destinado a ser lo mismo una y otra vez? Abrir tremendo melón con la serie regular de los cómics de superhéroes de referencia – cuando sacan las listas de cómics más vendidos en la industria de USA, la referencia siempre ha sido el número de Batman de dicho mes – es toda una declaración de intenciones, aunque queda al gusto de cada uno si interesante o falaz.

El caso que ocupa en este Batman #1 es un Killer Croc desatado. Esto de normal ya sería un problema, pero con un tratamiento que estaba recibiendo, su cuerpo ha estado mutando haciéndole más impredecible. No podemos dejar pasar el paralelismo con Bruce Wayne y Waylon Jones en el universo Absolute en estos mismos momentos, especialmente cuando el Batman de Matt Fraction separa la persona del criminal, para evitar que el primero lo vuelva a decepcionar.

Cabe destacar, en alas de la continuidad, que en los últimos años habíamos visto un Killer Croc mucho más consciente de él mismo, donde se podría decir que era más Waylon Jones, ayudando a Roy Harper con el tema de la superación de su adicción a las drogas. Pero empieza un nuevo ciclo, y los villanos tienen que ser villanos para que Batman pueda volver a cazarlos, y así seguir el ciclo perpetuo donde al final todo vuelve al punto de salida.

Esta es la posición de Batman, en contrapartida de la nueva doctora Zeller, quien defiende que a pesar de todo no es un villano más haciendo trastadas, sino un error cometido por alguien en su camino de redención. ¿Las personas cambian o no lo hacen? ¿Y cuál es peor? Esto lo pregunta Alfred, que para relajo de todos, no es ninguna IA ni nada por el estilo. Si algo es muy marca de Matt Fraction son los artilugios que usa, los cuales Jorge Jiménez va detallando por todo este Batman #1.

No sabemos que trauma hace que Bruce recurra al consejo y consciencia del recuerdo de uno de sus mejores amigos. ¿Quizás, de haber estado Alfred vivo, igual no habrían hecho tantas tonterías durante «H2SH»? Es una duda que quizá sabremos en un futuro no muy lejano, o simplemente nos quedará especular. Tenerlo de «vuelta» no es lo peor de este número, si hay que criticar algo, sino quizás la elección de los villanos en medio del número.

No vamos a extendernos demasiado, porque asumimos que simplemente quisieron mostrar que siguen habiendo peligros aunque no esté el Joker, pero hay ciertos estereotipos elegidos que no van a gustar a parte de la comunidad queer. No decimos que no pueden haber villanos, especialmente cuando hay varios personajes queer dentro de la Batfamilia, pero son tiempos convulsos y ciertas decisiones no ayudan a mejorar el clima.

En cualquier caso, tenemos el enfrentamiento de Batman contra Killer Croc, donde finalmente Bruce se da cuenta que tenía razón y que la gente puede cambiar. Con ello muestra una de las mayores fuerzas del personaje, que suele ser ignorada por autores y editores: la ternura y la empatía. Así logra conectar con Waylon, quien realmente no era un villano al que había que derrotar, sino alguien confundido al que escuchar.

Lo que mejor nos deja este primer número, es cuando Killer Croc le pregunta a Batman quien cuida de su cabeza/salud mental, este le responde que su cabeza está bien y hasta Waylon se da cuenta lo poco creíble que suena. El número termina no sólo mostrando que la gente si cambia, sino también el cambio que supone para Batman no tener a su lado al 100% el cuerpo de policía.

Savage ya avisa en este primer número que se ha terminado esto que Batman esté por encima del cuerpo de policía, lo que aplica a toda la batfamilia, siendo Tim Drake el primero en sufrir las consecuencias del cambio. ¿Será una señal de que Matt Fraction pretenda que también cambie y deje de ser el eterno Robin/Red Robin, o al ser números auto-conclusivos con un hilo conductor, dicha temática terminará con Batman #1?

Cambiado visualmente está, algo que agradará a muchos y provocará rechazo en tantos otros, en un intento de Jorge Jiménez de marcar su propio estilo más allá de Batman. Del autor español poco más podemos decir que no se haya dicho ya, procedente de la anterior etapa con Zdarsky, y acompañado en los colores con otro maestro nacional como es Tomeu Morey. Sin duda visualmente este Batman #1 entra por los ojos desde la primera página, y esperemos que así siga por largos años.

Lo mejor

• Volver a disfrutar con un número de Batman.

Lo peor

• No es lo suficientemente rompedor para justificar otro Batman #1.

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