Reseñas DC. Deadman-Dark Mansion of Forbidden Love

Reseña de la miniserie de DC Comics Deadman.

Por
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Edición original: Deadman-Dark Mansion of Forbidden Love 1-3.
Guión:Sarah Vaughn.
Dibujo:Lan Medina, Stephanie Hans (Portadas).
Entintado: Lan Medina.
Color: Jose Villarrubia.
Formato:.
Precio:.

 

Siempre me digo que no voy a vivir en una casa con historia. Historia significa muerte. Muerte significa dolor. Dolor significa arrepentimiento. Y arrepentimiento significa apego.

Así de contundente empieza esta miniserie de tres números en la que su escritora, Sarah Vaughn, es capaz de captar la atención del lector desde el principio, ya que parece ser toda una declaración de intenciones de lo que vamos a poder encontrarnos a lo largo de esta historia. Es una lástima que luego no ocurra tal cosa.

El apego, por las cosas, por las personas, siempre acaba pasando factura, siempre se cobra un precio demasiado alto que acaba desencadenando una cascada de emociones y sentimientos que llevan a llenar nuestros corazones de oscuros nubarrones donde los recuerdos se tiñen de tinta negra y opaca. Un apego que se oculta tras una historia de amor malsana, un drama sentimental perdido en el recuerdo, en el pasado, que vaga amenazante por un enorme caserón en el que la protagonista se ve obligada a vivir mientras su novio termina de escribir su primera novela.

La Mansión Oscura de Amor Prohibido no es sino una historia de fantasmas, maquillada con la presencia de Deadman, que se ve atrapado en la trama por su tendencia a querer ayudar a gente con problemas y que descubre, no sin asombro, que nuestra protagonista, Berenice, es capaz de percibir su presencia e incluso verlo, ya que posee el don de poder conectar con ese plano paralelo al nuestro en el que se mueven los espectros de nuestras pesadillas. Con el escenario planteado, los personajes presentados y cada pieza en su sitio Sarah Vaughn se pierde en su propio planteamiento y deambula, como un fantasma, en su historia de tal forma que, salvo momentos muy puntuales de lucidez reflexiva sobre la vida, la muerte, el dolor y el sufrimiento, no es capaz de concretar claramente que es lo que nos quiere mostrar con su historia de mansión encantada.

Superado el primer número uno se da cuenta enseguida de que la trama está siendo alargada de forma un tanto artificial con el fin de llenar páginas. Hay partes de la historia interesantes, sobre todo las que conciernen a la protagonista y su relación con su don, pero enseguida se percibe cierto tufillo a argumento manido que hace que todo el castillo de naipes se derrumbe.
Vaughn opta por una historia canónica, de la vieja escuela, adusta en planteamiento y resolución, a la que no es capaz de sacarle partido. No es malo contarnos una y otra vez la misma historia, pero hay que saber hacerlo de forma que suene a algo nuevo y fresco y no a algo añejo y mal conservado.

En su defensa se puede decir que tan solo se hace muy pesada de leer al final, es decir, a partir del tercer número, que sobraría por completo si no se hubiera retorcido tanto una historia que no puede dar más de sí misma. Si Vaughn hubiera optado por seguir el camino con el que inicia el primer número, centrándose en esos aspectos concretos que plantea, es muy probable que todo hubiera jugado a su favor y hubiera conseguido un resultado mucho más orgánico, eficaz y honesto con el lector.

No es que sea una total decepción, al contrario, lo que ocurre es que empieza muy bien y se va apagando como una vela que va viendo como su cera se va terminando de forma irremediable.

En cuanto al tema artístico, Lan Medina, con su dibujo se muestra demasiado conservador y no acaba de desgarrar al lector en los momentos en los que se supone debe hacerlo. Es como si su buen hacer juagara en su contra y su trazo fuerza demasiado benévolo en los momentos en los que debería ser rompedor y aterrador. Aun así, no se puede decir que esta miniserie no esté adecuadamente ilustrada, que lo está, lo que falla es el tono del dibujo que debería haber sido más oscuro, más íntimo, más intenso y amenazador dadas las intenciones de la propia historia.

La Mansión del Amor Prohibido es precisamente eso, un cómic, una historia, que acabará olvidada en un breve espacio de tiempo, pasando sin pena ni gloria entre nuestras neuronas, para terminar, siendo una sombra de lo que podría haber sido si el planteamiento de la misma hubiera sido más atrevido. Y es que es lo que le falla al trabajo de Vaughn, que no tiene el valor de adentrarse de lleno en algo que plantea a la perfección en las dos primeras páginas y de lo que luego parece olvidarse para centrarse en temas más mundanos y mucho menos trascendentales.

Una oportunidad perdida para disfrutar de una buena historia de sufrimiento, dolor, apego, muerte y amor bajo las etéreas sábanas de los espíritus que habitan al otro lado de la razón.

  Edición original: Deadman-Dark Mansion of Forbidden Love 1-3. Guión:Sarah Vaughn. Dibujo:Lan Medina, Stephanie Hans (Portadas). Entintado: Lan Medina. Color: Jose Villarrubia. Formato:. Precio:.   Siempre me digo que no voy a vivir en una casa con historia. Historia significa muerte. Muerte significa dolor. Dolor significa arrepentimiento. Y arrepentimiento significa…
Guion - 6
Dibujo - 8
Interés - 6

6.7

Predecible e irregular.

Un trabajo que va de más a menos, con una puesta en escena muy atractiva, pero que se muere a la hora de sorprendernos o atraparnos con la historia. Muy prescindible.

Vosotros puntuáis: 7.82 ( 7 votos)
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hammanu
hammanu
Lector
10 febrero, 2017 10:16

Que lastima que les haya salido la historia flojita. Es que tres prestigios para desarrollarlos solo en una casa encantada no da mas de si. Con lo buena que fueron las historias de Baron y Jones del personaje que tenia su punto macabro.
Eso de ir cogiendo escritores que escriben historias “Young adults” fantásticas o de terror tendrían que ser mas selectivos, si tiras una piedra y seguro que le das a uno.

Reverend Dust
Lector
10 febrero, 2017 10:48

Personalmente, ya el primero me aburrió soberanamente, a pesar de lo que me atraen tanto personaje como temática, y decidí esperar a su conclusión para ver opiniones, para retomarla o no. Si dices que a ti sólo te ha aburrido hacia el final y que el guión no da más de sí a partir del segundo, apaga y vámonos.

Qué pena y qué desperdicio. A ver si el Capitán Átomo no decepciona igual…

LASTSON
LASTSON
Lector
10 febrero, 2017 16:12

Gustavo, “forbidden” es prohibido, no olvidado.

offenbach_sp
offenbach_sp
Lector
10 febrero, 2017 22:17

No estoy nada de acuerdo con el artículo. A mí la serie me ha encantado, me ha parecido sencilla de leer y muy entretenida. ¿Qué pasa, que lo sencillo es malo? Y por el contrario Omega Men, que me resultó ininteligible, la ponéis por las nubes. A mí Omega Men me resultó un dolor; Deadman en cambio es una gozada, y se lee muy bien de un tirón. El dibujo realista me ha encantado y me ha parecido de gran calidad. No he notado que la historia decaiga en ningún momento. Tiene un regusto clásico que me gusta mucho y echo de menos en la mayoría de los cómics actuales. ¿Qué pasa, que lo clásico también es malo? En fin, me parece una nota muy injusta. En USA la serie ha recibido críticas muy positivas. Desearía poder leer muchas más historias de este tipo.