INTRODUCCIÓN
Otro mes de novedades que sabes que vas a comprar y meter en la pila de lectura de hace 3 años.
Hola, Wonder Woman Day, después de Superman y Batman nuestra amazona no iba ser menos. Se celebrará el 21 de Octubre.
Atentos a vuestras redes sociales.
Por culpa de la reedición de Sector Lejano vamos a hablar de la gran NK Jemisin que menuda obraza nos dió con su Green Lantern Jullein (Y, si ya leeís las novelas de la escritora flipareis más), le dedicamos una retospectiva al Mongol Mongul -¿Padre o hijo?-. ¿Que más da? si son lo mismo, que pesados los frikis. Y de paso pues aprovechamos para hablar de los distintos Mundoguerras en el Debes Saber, la sección favorita de los jovenes que dentro de nada se jubilan.
(Seguro que Antonio nos ha puesto una imagen por ahí de Kelley Jones, no-premio al que la encuentre)
Veis, no damos para más con la intro…
¡¡Venga, allá vamos!!
TITULARES
• Listado Novedades Panini
• Novedades DC
• Autor del mes
• Personaje del mes
• Este mes debes saber
Novedades Octubre
La Recomendada de Antonio Valdepeñas Torres
Lo Invisible
El mes pasado os traje una imagen de Kelley Jones dibujando a Clayface y hoy os traigo un cómic dibujado por él. ¿En serio no hay otras cosas?, os preguntaréis.
Pues sí, pero tener de vuelta, después de ochocientos años, un cómic de la dupla Kelley Jones y Doug Moench es motivo de celebración, aunque sea una colaboración puntual y alejada de sus grandes momentos juntos en Vampiro o Deadman. ¡Se celebra igualmente!
Sí, Moench ya no estaba en su peak como guionista, pero dejaba que Jones diera rienda suelta a lo que mejor sabe hacer: seres sobrenaturales, monstruos grotescos de la Universal y la Hammer pasado de rosca, y un Batman cuya anatomía desafía constantemente las leyes de la física, pero que resulta tan tremendamente impactante y atractivo que, dentro de toda esa locura, es pura belleza.
El maestro del terror, las sombras y lo enfermizo siempre es motivo de alegría cuando vuelve. Si os gusta su arte, echáis de menos más aventuras de esta dupla del miedo o simplemente queréis un Batman distinto, dadle una oportunidad. Seguro que caéis rendidos ante esa espina dorsal y esas orejas puntiagudas.
La Recomendada de Román de Muelas
Shade, el hombre cambiante de Peter Milligan y Chris Bachalo 3
Continuamos con una de las reediciones más añoradas y necesarias para recuperar una de las colecciones más importantes y referenciales de los primeros años de Vertigo. Se trata de la etapa del sello que más marcó y definió sus parámetros.
En este tercer tomo Milligan y Bachalo van consolidando sus estilos, se van asentando en la serie y están yendo más allá de la premisa inicial.
Ambos autores profundizan en Shade y su universo, prácticamente de nuevacreación. Milligan redunda en sus temas sobre la identidad personal, quiénes somos, en una trama que mezcla sueño y locura.
Una oportunidad para subirse al carro de una colección que a pesar de los tomos sale barata, hay que leerla despacito y merece varia reelcturas.
La Recomendada de Jordi Molinari
Superman Unlimited 12

Si hay algo que me haga más feliz que ver historias protagonizadas por Superboy Prime como un superhéroe, es donde además se pone a tontear con una pelirroja con poderes mágicos. Si, la historia de Joshua Williamson y Dan Mora ya vende por si misma la grapa conjunta. Pero no es lo único que destacamos este mes, pues Mark Waid junto a Skylar Patridge y Patricio Delpeche hacen un recorrido por la vida de los Kent antes y después de la llegada de Kal-El, así como Mary Marvel intentando ayudar a Clark a darle celos a Lana Lang. Si es que lo de pillarse por pelirrojas viene de serie con la ‘S’.
También Supergirl se reunirá con amiga-enemiga pelirroja, la pobre Lesla que se encuentra en medio del conflicto provocado por la Black Flame en la serie de Sophie Campbell. Por último, Jon Kent tendrá que lidiar con su versión infantil con su nueva identidad secreta llamada Tomorrow Man, sin ninguna pelirroja de por medio pero si un Beppo muy enfadado. Muchos aficionados pedían de vuelta al Jon de 10 años, pero puede que figuradamente este deseo sea una «pata de mono» (jejeje). Habrá que seguir leyendo lo que Dan Slott propone en Superman Unlimited para saberlo.
La Recomendada de Carlos Gullón
DC’S ZATANNIC PANIC!

Es el mes donde se celebra Halloween, y como no podía ser de otra manera, la maga más conocida de la editorial debía tener un par de publicaciones al respecto. En esta celebración spooky nos encontramos una antología de varias historias, siendo la primera y principal de Zatanna. A la fiesta no podían faltar personajes como La cosa del Pantano, Raven o Plastic Man.
Autores como Cavan Scott o Daniel Worren Johson se suman a una historia macarra y divertida, donde todas las pequeñas narrativas confluyen de buena forma, incluso cuando se trata de personajes como Ambush Bug.
Si queréis un cómic temático y pasar un buen rato sin pretensiones este experimento es bastante resultón.

Mongul fue creado por Len Wein y Jim Starlin a finales de 1980. Tras un primer enfrentamiento contra Superman y el Martian Manhunter donde salió victorioso de hacerse con la llave de Mundo Guerra, se convirtió rápidamente en una de las mayores amenazas espaciales para el kriptoniano e incluso el planeta Tierra cuando se llevó ahí un Come-Soles. Su etapa pre-Crisis fue breve en comparación a otros villanos, pero su última aparición se convertiría en una de las historias más importantes tanto para él como para Superman.
«Para el hombre que lo tiene todo» fue el título de la historia del Superman Annual #11, escrita por Alan Moore y dibujada por Dave Gibbons. Fue la primera aparición de la planta espacial conocida como Black Mercy, quien te sume en un sueño donde uno vive atrapado para siempre en una realidad idealizada y perfecta. Batman, Wonder Woman y un Jason Todd como Robin – para que luego sólo le recuerden por su muerte – fueron a rescatar a un Superman que había quedado preso de las maquinaciones de Mongul.
¿Qué tal le sentó el universo post-Crisis al tirano de piel amarilla? Pues su odio hacia Superman se incrementó hasta llegar a los sucesos posteriores a La Muerte de Superman, donde hizo una alianza con Cyborg Superman. Sin embargo, no sería Metropolis quien sufriría las consecuencias, sino la Ciudad Costera de Hal Jordan. Eso daría pie a que empezara a perder la cabeza y eventualmente se convirtiese en Parallax y desatara los eventos de Crepúsculo Esmeralda y Hora Cero.
Poco después moriría al inicio de los eventos de Underworld Unleashed, al desafiar la autoridad de Nerón que tenía en ese momento en todos los villanos. Pero Mongul no es sólo un nombre, es también un título, y poco después Peter Tomasi y Scot Eaton nos traerían a uno de sus hijos para ocupar el puesto. Irónicamente, sus primeras apariciones fueron para ayudar a entrenar a Superman para hacer frente a Imperiex.
Aprovechando el enfrentamiento entre ambos, Mongul mostró su verdadero rostro de villano, aunque acabó derrotado y siendo capturado por Lobo por el precio por su cabeza. No volvería a tener la importancia que se merecía el personaje de Mongul hasta la llegada de Geoff Johns en Green Lantern, siendo Mongul uno de las mayores amenazas dentro de las Sinestro Corps.

Entre sus logros mas destacados llevando el anillo amarillo, reside en escapar de un planeta lleno de sus Black Mercy para acabar conquistando el planeta Daxam y crear allí una base de Linternas Amarillas. La cosa funcionó hasta que vino Sodam Yat, quien en aquella época contenía la entidad Ion, quien logró liberar a su pueblo reiniciando el sol rojo a amarillo, pues los daxamitas son primos de los kriptonianos y se benefician de los mismos poderes.
Mongul II quería otro planeta para convertirlo eventualmente en otro Mundo Guerra, y en una osadía digna de su padre, eligió Korugar. El planeta natal de Sinestro fue la prueba final para hacerse con el control absoluto de los Sinestro Corps al acabar con su padre fundador. Siniestro, a pesar de ser derrotado por la evidente potencia física de Mongul, lo derrotó al activar un protocolo de emergencia de los anillos que él mismo había forjado, liberando a su pueblo y usando al traidor como alimento para su Batería Central Amarilla.
La llegada de los Nuevos 52 no supuso ninguna diferencia para el líder tirano de Mundo Guerra, pues precisamente el universo de los Linternas Verdes continuó sus aventuras como si no hubiera ocurrido un reinicio masivo en todo el universo DC. Resurgiría como una amenaza para Superman en las páginas del Batman/Superman de Greg Pak y Brett Booth. Sus planes fueron desbaratados y acabó en la Zona Fantasma, donde se encontró con su hijo Jochi, el único de su linaje que se negó a tomar el nombre de Mongul. Se podría considerar una osadía igual a la de su padre y abuelo, pues eso le costó la vida.
Cuando finalmente logró escapar de la Zona Fantasma, su venganza no fue hacia el kriptoniano, sino que fue directo con su Mundo Guerra a Nueva Korugar. En la serie Sinestro de Cullen Bunn y Brad Walker vimos como nuevamente estuvo a punto de derrotar a Sinestro, cuando juntó fuerzas con la secta religiosa conocida por Paling, fundada por un Guardian renegado que consideraba que había de deshacerse de toda emoción. Al menos esta aventura nos dio un enfrentamiento entre Mongul y un Black Adam usando un anillo amarillo.
Su siguiente aparición volvería a involucrar a la trinidad y la Black Mercy, concretamente en la serie Trinity de Francis Manapul y Emmanuela Lupacchino, donde también conoceríamos a su «hija» llamada White Mercy. Otro reencuentro sería junto a Cyborg Superman, quien lo rescataría de la Black Mercy para formar parte de la Superman Revenge Squad. Una breve alianza, que acabaría con Mongul siendo enviado a la órbita espacial por un enfurecido Zod.

Su última aparición sería un desafío para toda la Liga de la Justicia durante los eventos de Dark Knights: Metal. Tras aquello, sería asesinado en su Mundo Guerra por su propio hijo. Cabe destacar que Mongul II ya no era conocido como tal, sino que el número correcto era MDCCXCI (1681). Y así, en Superman: Villians #1, Mongul MDCCXCII tomaría el control de Mundo Guerra. Eso daría inicio a una de las sagas más destacadas del villano.
Aprovechando que en su Mundo Guerra tenía atrapados un montón de phaelosianos, otros primos distantes de los kriptonianos, Mongul atrajo a Superman en una trampa bajo un sol rojo. Phillip Kennedy Johnson aprovechó en Superman: Mundo Guerra para explorar mucho más el concepto de Mongul y su linaje, llegando a mostrar al primer alienígena de piel amarilla que tomó el nombre de Mongul. Su relación con Mundo Guerra se expande de una forma que convierte a Mongul en una amenaza mucho más terrorífica que unos enormes músculos y una sed de conquista aún mayor.
Mongul moriría al final de esta épica saga, dando fin en el presente sus apariciones hasta el momento. No dudamos que eventualmente resurgirá un Mongul MDCCXCIII, pues en el futuro distópico creado en la Wonder Woman de Tom King y Daniel Sampere, vemos que uno de los pocos villanos que logra empatizar con la Matriarca es precisamente un temible Mongul.
Mongul, independientemente del número, siempre será un villano bienvenido tanto para Superman, los Linternas Verdes o cualquier otro superhéroe. Aunque tras su última saga, nosotros estamos encantados que siga siendo un villano para Clark Kent, ni que sea para recordar que tanto Lois Lane como él guardan unos recuerdos subiditos de tono… para la vergüenza de su hijo Jon Kent.

Nora Keita Jemisin (N.K. Jemisin) autora de Factor Lejano (se reedita estos dias) es nuestra flamante autora del mes de octubre. Nacida en Iowa City en 1972, se crió en el Deep South, concretamente en Mobile (Alabama) y también en Nueva York.
Crecer en un Sur con un largo historial de racismo y segregación, siendo negra, marcó profundamente a Jemisin, tanto en su vida como en su obra, que está repleta de imperios que oprimen, castas, gente que tiene que sobrevivir a sistemas que la quieren aplastar.
Licenciada en Psicología con un master en Educación, ejerció más de 10 años como profesional y orientadora laboral. Estudió también escritura a principios de los 2000, escribía por las noches.
Al empezar su carrera se dio de bruces con una industria más conservadora que su obra, que solía ser rechazada por ser demasiado racial políticamente, o políticamente racial.
Sus primeros relatos de ficción especulativa empiezan a publicarse en 2004. En 2009, el cuento «Non-Zero Probabilities» le valió sus primeras nominaciones a los premios Hugo y Nébula.
Debutó en novela en 2010 con Los cien mil reinos, galardonada con el Locus a la mejor primera novela y finalista del Mundial de Fantasía, Nébula y Hugo.
La obra, junto a Los reinos rotos (2010) y The Kingdom of Gods (2011), conforma la Trilogía de la Herencia. Posteriormente publicó la duología The Dreamblood —The Killing Moon (mayo de 2012) y The Shadowed Sun (junio de 2012)—, con la que obtuvo nuevas nominaciones al Nébula, al Mundial de Fantasía y al Locus de fantasía.
Sin embargo, es en 2015 que Jemisin pasa de ser una autora prometedora a ser una titana de la ciencia ficción, una escritora referencial, iniciando su saga de La Tierra Fragmentada.
El primer volumen, titulado La quinta estación ganó el premio Hugo a la mejor novela en 2016, también sería finalista en los premios Nébula, Locus de fantasía y premio Mundial de Fantasía, la siguiente novela de la trilogía, El portal de los obeliscos, repitió victoria en los premios Hugo de 2017 y fue finalista nuevamente de los Nébula, Locus y Mundial de Fantasía. El volumen final El cielo de piedra, no solo se alzó por tercera vez consecutiva con el premio Hugo a la mejor novela en 2018, sino que consiguió para la autora su primer premio Nébula, y su primer premio Locus en la categoría de mejor novela de fantasía.
La obra es un referente absoluto dentro de la CiFi e hizo que la autora se hiciera un nombre, uno de los más potentes del género. La trilogía está llena de referencias e influencias del mundo del comic, de la fantasía y de la Ciencia Ficción.
En 2019 escribió el guion de Sector Lejano, la excusa que nos permite meterla como autora del mes. Allí creó una nueva Green Lantern, una mujer negra, lesbiana, con un lenguaje callejero, divertido, irónico que muestra la maestría de Jemisin como dialoguista. La Green Lantern, es ni más ni menos, que nuestra querida Sojourner “Jo” Mullein .
Jo se dedica a investigar un crimen en un planeta donde hace 500 años que no se produce ninguno. Es casi un misterio de habitación cerrada pero en un planeta. La investigación levanta ampollas y revela la hipocresía de una sociedad “demasiado pura”. Jemisin casi sin querer mete todos los temas políticos y raciales que le obsesionan, además de crear a uno de los Green Lanterns más sólidos y carismáticos.
La obra ganó el premio Hugo 2022 al mejor cómic y se ha convertido en un clásico moderno del lado “verde” de DC.
A nivel personal, Jemisin ese expone abiertamente: es queer, habla de sus problemas de salud mental, de ser una mujer negra nerd que creció amando a Ursula K. Le Guin y Octavia Butler. y todo esto se ve reflejado en su obra.
Manifiesta que ella no escribe escapismo, escribe «¿qué pasaría si…?» sobre opresión, trauma intergeneracional y resistencia.
Su estilo literario es muy característico: Diferentes voces, uso de la segunda persona (sobre todo en La quinta estación), mundos alternativos, con cierto paralelismo al nuestro, magia que es mezcla geología, biología, ciencia real, personajes femeninos potentes, protagonistas que no perdonan, reescribe y construye sociedades desde un materialismo casi marxista.

Mundoguerra
Este mes tenemos dos publicaciones de nivel en las que tiene una especial importancia un concepto propio del Universo DC, Mundoguerra. Normalmente dirigido por Mongul (al cual también dedicamos sección), esta arma definitiva nació de la mano de Len Wein y Jim Starlin en DC Comics Presents #27 (noviembre de 1980). Como vimos, por cierto, en un precioso tomito de ECC llamado Encuentros Cósmicos.

Aquella historia, en la que el artefacto termina destruido primero por Supergirl y luego por si mismo, era de hecho la primera aparición de Mongul, pero el poderoso villano amarillo siempre ha llegado a Mundoguerra de rebote. En el UDC pre Crisis, los creadores fueron los Warzoons, pero el arma era tan costosa de controlar mentalmente, que cayeron como moscas.
En el nuevo Universo DC sería Jerry Ordway como autor completo el que traería de vuelta el concepto en mayo de 1989 (Adventures of Superman #454), como importante pieza del Exilio (que ahora disfrutamos con la Biblioteca Superman de Panini). Ahora el planeta era obra de los Inspectores, pero el que volvía a dominarlo con mano de hierro era Mongul. Superman iniciaría una revolución y obligaría al monarca a abandonar el planetoide, pero el no acabar ni con uno ni con otro traería duras consecuencias…

Mundoguerra vuelve en Action Comics #674 (febrero de 1992), gracias a Roger Stern y Bob McLeod. Era el inicio de la saga Pánico en el Cielo (que también nos trajo ECC, mira tú, lo dar guerra sí se les daba bien), en la que esta arma definitiva cae en las poco convenientes manos de Brainiac. Aquella versión verde y barbuda que no terminaba de convencer al fandom, que terminaría derrotado por una poderosa alianza superheroica.
Aunque más dura sería la vuelta de Mongul, pues al no poseer su arma de destrucción masiva definitiva, decide crearse una propia usando la tierra como molde. Ya sabemos que no lo conseguiría (fue toda la saga del regreso a la vida de Superman, para los despistados), pero en el proceso destrozó Coast City, la ciudad de Hal Jordan (que no se lo tomo bien, para que os voy a engañar). Sería en Action Comics #690 (agosto de 1993), por Roger Stern y Jackson Guice.
Y su fin, por lo menos a lo que esta iteración universal se refiere (y nuevos intentos fallidos de Brainiac a base de Plutón aparte), lo vislumbramos en Nuestros Mundos en Guerra. El pobre Mundoguerra murió entre bambalinas, tal como cuenta Mongul, o mejor dicho Jeph Loeb y Mike McKone, en Superman #152 (enero del 2000).

Pero con Los Nuevos 52 llegan nuevas oportunidades para todos, incluidos los satélites tamaño planetoide armados hasta los dientes. Esta vez Mundoguerra no lo lleva Mongul… si no ¡su hijo! Jochi lo usa para vengar a su progenitor en Batman/Superman Annual #1 (mayo de 2014), aquella serie tan elegante, como todo lo que toca Jae Lee, de Greg Pak. Tras este encuentro terminaría en la Zona Fantasma.
De allí lo sacaría nada menos que Siniestro (Sinestro #12, agosto 2015, obra de Cullen Bunn y Brad Walker). Bueno, en realidad Arkillo, que lo funde con lo que queda de los Lanterns amarillos para formar a Ranx, tal como descubriría Hal Jordan cuando las cosas comenzaron a tener otro color en este universo tan improvisado. Me refiero a Rebirth, y en concreto al primer número de la seriaza de Robert Venditti y Ethan Van Sciver, Hal Jordan and the Green Lantern Corps (septiembre de 2016).
Volvería a aparecer como Mundoguerra y de nuevo relacionado con Mongul en el Superman de Bendis (¿os acordáis del Supes de Bendis?), Superman #21 (mayo de 2020) que al menos estaba dibujado por Ivan Reis.

Y por fin llegamos al que ha heredado el concepto y le ha dado solera; PKJ. Phillip Kennedy Johnson nos traería por retrocontinuidad un nuevo origen de Mundoguerra y recrearía aquella famosa saga del Exilio en su propia epopeya, más o menos desde Action Comics #1030 (junio de 2021), con nuestro Daniel Sampere, donde comienza Warlworld Rising.
Básicamente, pese a que generación tras generación de Mongul, tras versiones y versiones de Mundoguerra, lo reclamasen como propio, el original, el prime, es obra de los Viejos Dioses. Y cuenta la leyenda que… bueno, si estás leyendo actualmente esta saga, lo dejamos aquí, ¿no? Dejo de daros la (Mundo)guerra.
(D): Yoshi Yoshitani.
Zatanna vive un momento mágico (badum tss) editorialmente hablando. La miniserie de Tamaki y Rodríguez, ganadora de varios Eisner, su serie regular con Jamal Campbell dándolo todo y más, con un protagonismo y un uso del personaje que da vergüenza que no se le diera antes, y ahora Panini, que en su línea Young Adult ha aprovechado para editar una de las mejores historias de 2020, publicada originalmente para lectores jóvenes y no adultos, sobre Zatanna.
En esta historia tenemos un origen de Zeta modernizado, con elementos nuevos y clásicos perfectamente integrados para quienes quieran conocer al personaje: su padre, Atar; el fantasma de su madre; su rebeldía y su procedencia mágica. Incluso tenemos conejitos parlantes y una unión con Klarion que está muy bien engrasada dentro de este origen del personaje para los más jóvenes.
Como no podía ser de otra manera en esta línea, el dibujo es lo más llamativo. Yoshi Yoshitani nos regala unas páginas sumamente dulces, divertidas y cargadas de información, que no dejan de maravillarnos ante el festival de trucos que vive y crea nuestra peculiar bruja de habla mágica.
Se habla poco de los cómics para los más jóvenes de la casa y del público juvenil. Paradójicamente, quienes hoy los leen serán dentro de unos años quienes escriban líneas como estas o coleccionen series.











