Durante el Salón del Manga de Barcelona de 2016,
La historia no necesita mucha presentación. El doctor Victor Frankenstein es un científico obsesionado con dar el siguiente paso del progreso humano, y su intención es la de crear vida partiendo de materia muerta. De este experimento sale el monstruo que todos conocemos. La obra original trata temas como el peligro del desarrollo de la ciencia y los dilemas morales que surgen de esta; la responsabilidad sobre tu creación, la naturaleza y riesgos de los secretos o el aborto. Todo esto lo podemos encontrar en esta adaptación. Junji Ito da espacio a todos esos temas y se ayuda de su virtuoso dibujo para recrear ese interés de los románticos en los paisajes naturales y la fuerza e importancia de estos.
Junji Ito respeta en este sentido hasta la estructura narrativa que Shelley organizó partiendo de los distintos puntos de vista de la novela: el capitán Walton en su expedición al Ártico para pasar luego a la del propio Victor recapitulando su vida, desde su infancia hasta la creación del monstruo y sus consecuencias. Pero lo que aporta esta obra por encima de todo es el arte de Junji Ito, su manejo de los lápices para convertir un libro de terror romántico y que insinúa más que muestra en un catálogo de sombras, desmembramientos y malformaciones que tienen la fuerza necesaria como para que una adaptación que no cambia nada del original tenga tanto interés.









