Bleeding Hearts Stipan Morian 1

Edición original: Bleeding Hearts #1 (DC Comics, 2026)
Guion: Deniz Camp
Dibujo: Stipan Morian
Color: Matt Hollingsworth
Formato: Grapa. 30 páginas. 3,99$

Corazones sangrantes.

«What else is there?»

Bleeding Hearts es otro cómic sobre zombis. Esta simple frase se puede leer tanto desde la alegría como desde el hastío. El tropo de los zombis es uno de los más desgastados a día de hoy a pesar de ni siquiera llegar al siglo de existencia. Según la edad del lector, su primer encuentro bien podría estar ligado como tropa básica de un ejército de nigromantes, ya fuera el de No Muertos en Warhammer Fantasy o el de Necrópolis en la saga Heroes of Might & Magic.

Si fuera un poco mayor o más joven, lo más seguro es que ya los hayan conocido en el cine durante un apocalipsis zombi, tal y como establecía George A. Romero en La Noche de los Muertos Vivientes en 1968 y que se convertiría en el referente en cuanto a estos seres por décadas. Posteriormente videojuegos como la saga Resident Evil o películas como 28 Días Después intentarían darle un origen vírico a esta plaga de no muertos, reflejando el miedo que había desatado pandemias como la del VIH.

Bleeding Hearts 1 Stipan Morian

Sin embargo hay que remontarse hasta la película White Zombie (La legión de los hombres sin alma) de 1932 para encontrar el origen haitiano de estos seres. Allí el origen era mucho más terrible, pues a través del vudú se traía a la vida a los muertos para que siguieran esclavizados a los designios de los humanos. Esa crítica colonial y capitalista se perdió al volverse un producto mainstream, si bien podremos encontrar nuevamente este tipo de críticas en obras recientes como Zom 100 de Haro Aso y Kotaro Takata.

La propia Vertigo no es ajena a usar los zombis como vehículo de una crítica social a nuestros tiempos. No nos referimos a la exitosa iZombie de Mike Allred y Laura Allred sino a New Deadwardians de Dan Abnett e I. N. J. Culbard, donde las clases altas eran vampiros y el resto de las clases bajas eran meros zombis. Si todo el mundo está muerto, ser/aparentar «medio vivo» se convierte en un privilegio. Aunque para privilegio el equipo creativo detrás de la nueva serie Bleeding Hearts.

Bleeding Hearts 1 Stipan Morian

Probablemente leer que los guiones corren a cargo de Deniz Camp hubiese sido una gran noticia hace un año, por trabajos fuera de DC Comics como 20th Century Men, donde ya trabajó con el dibujante Stipan Morian y por ello repiten en Bleeding Hearts. Después de ver su trabajo actual en Absolute Martian Manhunter, cualquier cosa que firme tendrá nuestro interés, incluso con un tropo tan desgastado.

Si de Deniz Camp ya tenemos trabajos previos en DC Comics, este es el debut del dibujante croata. Stipan Morian es un nombre que está cogiendo fuerza en la industria, no sólo por la mencionada 20th Century Men sino también por obras como el cuento navideño con toques steampunk llamado Our Soot Stained Heart. Para esta ocasión cuenta con los colores de un veterano de la industria como es californiano Matt Hollingsworth.

En Bleeding Hearts el apocalipsis zombi arrasó con la humanidad. Son la fuerza dominante, viven en sociedades y se comunican entre ellos. No se diferencian de cualquier otra nación que hiciera con éxito una expansión global, erradicando al resto de pueblos y naciones, con la salvedad que aquí ya están todos muertos. Y lo muerto no puede volver a vivir… ¿o si? Porque nuestro protagonista, apodado Poke para abreviar su nombre zombi, le empieza a latir el corazón de nuevo.

Bleeding Hearts 1 Stipan Morian

A pesar del humor que se puede desprender de las viñetas de Bleeding Hearts, en gran parte por un trabajo de Stipan Morian apoyado en esta ocasión en los colores de Matt Hollingsworth, el protagonista reflexiona mucho sobre los problemas que tenemos como sociedad. La soledad, pertenecer a una ‘horda’, conexiones menos intensas. Algo perfecto para un zombi que sólo busca carne humana para seguir existiendo, pero se vuelven un nido de contradicciones dentro del pobre Poke.

La crítica de Deniz Camp con los zombis continua cuando el dúo protagonista encuentran unos suburbios en este primer número de Bleeding Hearts. Allí viven las clases más bajas donde siempre hay algo que lo que sacar provecho. Carne de la que alimentarse. Enemigos para reforzar el discurso supremacista. Quizás más zombis solitarios que unir al grupo. Los pocos humanos que quedan parece hasta algunos ya renuncian de luchar fuego con fuego e intentan apelar a una humanidad que ha abandonado ese mundo.

Bleeding Hearts 1 Stipan Morian

Poke se pregunta si los zombis son los malos, a fin de cuentas han arrasado con 10 mil millones de personas en todo el planeta. Su compañero se mofa y le reconoce que ni si quiera se lo plantea, ¿porque que hay más allá de ser un zombi? La historia no la escriben los buenos sino los vencedores, aunque afortunadamente para nosotros aquí en Bleeding Hearts la historia la escribe Deniz Camp con esa crítica mordaz a la historia y al presente que tanto le caracteriza.

No es casualidad que Bleeding Hearts haya sido el primer número #1 de la nueva Vertigo, pues es toda una declaración de intenciones que no olvidan que este sello se ha hecho famoso por contener una gran crítica social junto a unos excelsos guiones y unos dibujos alejados de los cánones establecidos por la industria de los superhéroes. Esto es sólo el comienzo, y posiblemente no todas sean obras de culto o con una carga social detrás, pero sin duda el sello vuelve a latir con fuerza.

Lo mejor

• Tener una serie con zombis que no consista en ser un producto para apagar el cerebro.

• Salió hace días y hay en imprenta una segunda edición de Bleeding Hearts #1.

Lo peor

• Intentar aprenderse nombres como Mouse-Pokes-Golf-Ball-Through-Hole-In-Head.

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3 Comments
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Igor Álvarez Muñiz
Autor
18 febrero, 2026 20:24

Muy buena pinta, Jordi. Esperaré con ansias a que llegue a España.

Raku
Raku
Lector
19 febrero, 2026 1:38

No me llamó la atención cuando se anunció, pero leída la reseña parece que igual sí que hay que darle una oportunidad.

Por cierto, la población mundial arrasada en todo caso será de 10 mil millones. Diez billones es una barbaridad y dudo que se llegue alguna vez a tanto (ni que haya espacio en el planeta para tantísima gente).