Píldoras Nacionales 65: Entrevista a Antoni Guiral

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RESEÑAS

Del Tebeo al Manga. Una Historia de los Cómics 7: El cuaderno popular – Viñetas de género , Antoni Guiral y otros; Panini Cómics; 208 págs., color, 19’95 €.

Si la semana pasada glosábamos las bondades de la colección Pretextos Dolmen con motivo de la publicación del último libro de Eduardo Serradilla, no es menos reivindicable manifestar que serán algunas décadas las que nos mantendrán ocupados dando gracias a Panini Comics por la “Enciclopedia Giral”. Mucho tiempo ha transcurrido desde aquella pionera iniciativa que asumió Toutain Editor cuando dió salida a su Historia de los Cómics, y lo cierto es que desde entonces la reflexión sobre la historieta, en el mundo entero y en nuestro país, no ha dejado de crecer. El medio ha producido gran variedad de contenidos apenas imaginables hace tres décadas, es cada vez más frecuente el estudio de sus claves intrínsecas desde abordajes multidisciplinares y su consideración social, aunque de forma lenta, parece progresar adecuadamente: lógico es que una nueva enciclopedia revisite de nuevo el legado que nuestro arte atesora, redescubriendo obras olvidadas, señalando hacia qué direcciones apuntan nuestras vanguardias y valorizando ese fondo cultural que, año a año, obra a obra, autor a autor, no deja de incrementarse. ¡Y de qué manera lo consigue Guiral! Doce tomos de 200 páginas cada uno donde se repasan de principio a fin los grandes hitos que los distintos formatos de publicación del cómic han producido a nivel mundial… ¡Ahí es nada!

Imagino que tiempo habrá para que plumas más solventes que la mía evalúen esta obra ingente cuando haya llegado a su fin, pero permítanme que en breve comentario a su séptimo tomo intente transmitirles parcialmente las que han sido para mí sus contribuciones más destacables.

La memoria tiene fama de traicionera. Tan pronto nos hurta un recuerdo preciado como nos lo devuelve intensificado por un estímulo concreto que nos deja sin palabras, conmovidos, rememorando un espacio vital que parecía no pertenecernos ya. Precisamente este volumen que hoy nos ocupa, centrado en la vertiente más estajanovista de nuestro arte de masas, es buena prueba de ello. Son tantas las páginas que, llenando infancias, sólo pretendían discurrir sin voluntad de perdurar, que para nada resulta extraño que hayamos olvidado muchos de aquellos cuadernillos de aventuras que rondaban nuestros pantalones cortos. Pero el penúltimo tomo de la “Enciclopedia Guiral” está aquí para reivindicar no sólo el recuerdo de aquellos tebeos, sino también su importancia, detallando las circunstancias que los alumbraron y contextualizando en su justa medida el valor de aquellas propuestas autorales y de las personas que las hacían posibles. En este sentido, este volumen de Del Tebeo al Manga constituye un acicate contra la desmemoria y un ejercicio de justicia histórica para con unas generaciones de guionistas y dibujantes que, desde la humildad y con tesón, sin pretensiones de trascendencia, ayudaron a empujar este medio hasta nuestro presente.

Si eso sirve para los cuadernillos publicados en su día en nuestro país, la enciclopedia no se detiene aquí y también nos transporta hasta las trastiendas del cómic popular de otras tantas naciones, provocando que nos percatemos de similitudes y diferencias entre unos territorios y otros. Para el que esto escribe, deviene interesante la comparativa entre los comic-books y los cuadernillos europeos porque ejemplifica hasta qué punto escasearon en Norteamérica las revistas como alternativas al cómic popular y el efecto que eso tuvo sobre la consideración del cómic por parte de las élites culturales del -hasta hace poco- motor económico del mundo. No sólo eso, sino que también resulta agridulce comprobar hasta qué punto muchos estamos empapados de Fredric Wertham y el Comics Code Authority y desconocíamos totalmente que cosas similares tuvieron su repercusión sobre la historieta de Francia e Italia.

Finalmente, para una obra cuya primera pretensión es el repaso histórico del medio en clave divulgativa, supone un loable atrevimiento teórico que dicho repaso se articule a través de los diferentes formatos de publicación, por cuanto semejante premisa metodológica supone ya de por sí el postulado de una determinada manera de entender el medio, indefectiblemente emparejado a sus soportes materiales. ¡Bravo, maestro!

[Reseña de Bernet: 50 años de viñetas (Antoni Guiral) en Zona Negativa + Reseña de 11-M: La Novela gráfica (Antoni Guiral, Pepe Gálvez y Joan Mundet) en Zona Negativa + Entrevista a los autores de 11-M: La Novela Gráfica + Reseña de Del Tebeo al Manga: Una Historia de los Cómics 2: tiras de humor crítico para adultos + Entrevista a Antoni Guiral en Zona Negativa (18/07/2007)].

El Sargento Furia, Cassarel y Juan Escandell; Ediciones Glénat; 384 págs., BN, 19,95 €.

Imagino que nadie cuestionará la ímproba labor que Ediciones Glénat viene realizando desde hace ya años en lo que a recuperación de nuestra memoria “tebeística” se refiere. Las estupendas reediciones de obras magistrales como El ladrón de pesadillas (Ángel Puigmiquel), Drácula (Fernando Fernández), Haxtur (Víctor de la Fuente), Taxista (Martí) o la más reciente de 5 por Infinito (Esteban Maroto) así lo atestiguan. También, su voluntad de reflotar ante el público ciertos productos de vocación popular a través de ediciones respetuosas como las de Gringo (Carlos Giménez), Jan Europa (Edmond) o El Teniente Negro (Francisco González Ledesma y José Grau). Sin embargo, en determinados momentos, sorprende que ese tipo de esfuerzos se volquen en obras de andares renqueantes que, posiblemente, difícilmente captarán la atención del suficiente volumen de público.

Claramente, la reedición de El Sargento Furia permite al moderno lector descubrir la innegable pericia narrativa y gráfica de Juan Escandell. Es evidente que el estilo de este dibujante ibicenco sobresale por su dinamismo, por la suficiente rotundidad de su trazo y por una caracterización que funde de forma solvente la síntesis y el vigor. Pero, más allá de eso, poco puede brindarnos esta obra. Ni nos hallamos ante un personaje que fuera famoso en su día, lo bastante como para suscitar nostalgias que generen dividendos, ni su apartado argumental consigue sustraerse de las cadenas ideológicas de la Dictadura y construir un relato mínimamente auténtico y vibrante. Impelido a reivindicar la españolidad, convierte al “francés” en el enemigo, ubicando para ello la trama en la guerra de independencia española contra Napoleón. Y puestos a que esa españolidad sea la oficial, siembra las consignas del Movimiento en todas las interjecciones que profieren los personajes siempre que se tercia.

Del tópico nacional a la fórmula tópica, El Sargento Furia intenta repetir los esquemas que probaron ser exitosos en las series de Víctor Mora, con triada incluida de protagonista apuesto, gordinflón forzudo y atrevido chicuelo. Pero cuando todo es fórmula y tópico, sin alma que penetre el conjunto, sólo se ofrecen cascarones vacíos. Surge entonces la pregunta: ¿Justifican la publicación de esta obra el encomiable trabajo gráfico de Escandell y el documentalismo histórico? Cada cual tendrá su respuesta y, seguramente, la presencia entre nosotros del dibujante habrá facilitado que la editorial consiguiese los permisos necesarios para esta reedición, pero otras obras más laureadas en su momento y que gozan de mayor predicamento de la crítica todavía duermen un sueño editorial que esperemos no sea eterno.

ZN ENTREVISTA A… ANTONI GUIRAL

Toni Boix: Han pasado ya unos cuantos años, más de cuatro, desde que empezaste Del tebeo al manga.

Toni Guiral: Sí.

Toni Boix: Aunque en aquel momento ya detallabas un plan de la obra, imagino que había muchas cosas que todavía estaban por decidirse y otras que sufrieron cambios a medida que avanzaba la obra. ¿Es así?

Toni Guiral: Hombre, de hecho hoy por hoy hemos mantenido el plan original de una forma bastante lógica, tal como estaba previsto al principio. Ha habido pequeños cambios, en el sentido de que te das cuenta a veces de que necesitas más espacio para hablar de según qué y menos para otras cosas. Pero el plan en principio es inamovible y no creo que haya ningún cambio. Lo que teníamos claro desde el principio era que vamos a desarrollar una historia de los cómics a partir de los formatos de edición, y esto es un poco lo que se ha venido haciendo. Hemos introducido formatos de edición como por ejemplo los cuadernos populares, que a mí me parecía que tenían su valor a todos los niveles… y a medida que vas escribiendo te das cuenta de que hay cosas sobre las que ya se había escrito, previamente, pero otras sobre las que es muy difícil encontrar documentación porque prácticamente, a nivel de historiografía, no existe. Pero aun así el plan original sigue siendo prácticamente el mismo.

Toni Boix: Cierto. Mi pregunta se refería a los titulares que se anunciaron inicialmente…

Toni Guiral: Los titulares en realidad han variado poco. Varió el del tomo 5, DC Comics y otras propuestas editoriales, y en algunos casos se ha añadido alguna palabra, pero la esencia es la misma.

Toni Boix: Precisamente en ese tomo 5 cambio tanto la portada como de título, y pasó de focalizarse en DC a ampliar su…

Toni Guiral: No, la idea ya era hablar de DC y de otras editoriales. Lo que ocurre es que hubo negociaciones para pedir permisos para incluir personajes de DC en la portada, pero por lo visto no… bueno, al menos a mí me dijeron que no se podían incluir, y entonces hubo que cambiar la portada. Y como hubo que cambiar la portada, parecía un poco ridículo que se quedase el mismo título, con lo cual el título cambió un poco.

Toni Boix: ¿Entonces tuvo que ver exclusivamente con ese aspecto de los personajes que podían incluirse en la portada?

Toni Guiral: Sí, porque la idea inicial que era “vamos a dedicarle una parte del tomo a DC exclusivamente y otra a otras editoriales” permaneció igual. Teniendo en cuenta además, no hay que olvidar, que en el tomo tres dedicamos muchísimas páginas también a lo que antes era DC.

Toni Boix: Esa gestión sobre la portada no la hiciste tú…

Toni Guiral: No, eso ya es cosa de la editorial.

Toni Boix: Otro cambio al que mínimamente te has referido -y no sé si es anecdótico- afecta al tomo 7 que pasa de titularse “el tebeo popular” a ser “el cuaderno popular”.

Toni Guiral: Sí, porque “el tebeo popular” era demasiado genérico. El tebeo popular podían ser los tebeos apaisados, pero también ciertas revistas… era excesivamente genérico y no concretaba. Entonces… apostamos por “cuadernos” porque en realidad hablamos de los pocket books británicos, del petit format francés, del tascabili italiano de Bonelli y del tebeo apaisado español, con lo cual eran más “cuadernos”. Ya digo, lo de “tebeos” podía llevar a confusión en un momento dado… y por eso lo cambiamos. No hay otro motivo.

Toni Boix: ¿Esa concreción en esa palabra, “cuaderno”, fue algo que de alguna manera alumbrasteis vosotros?

Toni Guiral:
Sí, sí, eso es cosa mía, porque pensé que debíamos buscar un nombre que definiese un poco más este tipo de historieta… este formato de historieta, porque en realidad es un formato dentro del cómic… y lo ha sido durante muchos años, aunque ahora ya no… en España. En otros países todavía. Por tanto, preferimos usar el término “cuadernos”.

Toni Boix: ¿Y lo tomaste de alguna referencia previa?

Toni Guiral: Sí, claro. Cuando hablamos de los tebeos apaisados españoles, se habla de “cuaderno”. Al principio de ese tomo se explica, como siempre. Un cuaderno sería una publicación con un formato concreto de una serie de páginas que básicamente –no exclusivamente- publica historietas de un personaje o de una serie. Pero no es un álbum ni es una revista.

Toni Boix: Y el tener que renunciar en ese título al “tebeo” como término más genérico, término que no obstante sí que aparece en el título genérico de la enciclopedia, pero que luego no aparece como formato en ninguno de los títulos secundarios, ¿te supuso mucho problema?

Toni Guiral: No, ninguno. Es que para mí un tebeo es una publicación de cómics. O sea, para mí las novelas gráficas son tebeos. Los álbumes son tebeos, las revistas son tebeos… y por tanto, pues eso, ningún problema. Luego hay que afinar más para intentar describir mejor aquello de lo que hablas: revistas, etc, etc.

Toni Boix: A partir de lo que dices, cuando incluyes dentro de los tebeos todo lo que hace referencia al Noveno Arte, ¿qué reflexión hay detrás del título “Del tebeo al manga”?

Toni Guiral: No, lo que intenta es que aparezcan todas las palabras que definen al medio: “Del tebeo al manga: una historia de los cómics”. Que quede claro que vamos a hablar también de manga, tebeo es una palabra utilizada aquí en España de manera habitual a partir de los años 30-40… ya existía el TBO desde 1917, y cómic es el nombre que asumió el medio aquí en España a partir de los años 50, 60 y sobre todo 70. Podríamos haber puesto historietas igualmente: “Del tebeo al manga: Una historia de la historieta”. Hubiera sido lo mismo. Supongo que se escogió cómic porque también es uno de los vocablos más conocidos, con el que más se identifica al medio. Pero yo siempre reivindico la palabra historieta y en el interior hablamos de ello y explicamos porqué.

Toni Boix: Siguiendo con el plan de la obra, resulta bastante claro en ese plan que estructuraste este repaso enciclopédico a partir de los formatos de publicación, tal como nos has dicho. ¿Por qué razones escogiste precisamente este enfoque?

Toni Guiral: Pues porque a mí me parece que el formato de publicación incide muy directamente en el contenido, en la forma de plantear los contenidos. Lo tengo muy claro, cada formato aparece en un momento histórico muy concreto y cada autor se tiene que adaptar a ese formato. Ya estamos hablando de adaptarse, de plantear la historieta de una manera definida, y por tanto el resultado es distinto. Flash Gordon no hubiera sido igual si hubiera nacido en comic-book.

Toni Boix: ¿Entiendo entonces que eso no se refirere al aspecto físico del producto?

Toni Guiral: No. Se refiere a la narración, se refiere incluso al grafismo, a las posibilidades que tiene un dibujante… Alex Raymond no hubiese tenido la posibilidad de trabajar con el tamaño de las páginas dominicales en un comic-book.

Toni Boix: Pero incide incluso en la parte narrativa…

Toni Guiral: Sí, sí, claro. En la narrativa sí, por supuesto. Porque el espacio te marca también la narración, claro.

Toni Boix: Me refiero al tipo de contenido temático…

Toni Guiral: Sí, sí, en los contenidos argumentales también porque cada producto está pensado para un tipo de público. Los syndicates, cuando producían tiras, tenían muy claro que esas tiras se iban a vender en todo el mundo y había una especie de libro de estilo no escrito de cosas que no se podían hacer o no se podían decir para no molestar a según qué religiones, etc, etc… Lo mismo pasa en el comic-book o lo mismo en las revistas… Para mí los contenidos dependen mucho del formato. O sea, hay un momento en que se libera el contenido, pero se libera porque la sociedad evoluciona y en los años 60 hay una liberación de la historieta que se produce en el formato revista. Luego pasa al formato álbum, pero se produce en el formato revista.

Toni Boix: A raíz de lo que ahora mismo comentabas, y dado que en cada volumen escoges un formato y sigues su progresión histórica, imagino que encontrarás ciertas confluencias referenciales en ciertos momentos.

Toni Guiral: Sí. Esa es una cosa con la que nos hemos encontrado muy a menudo y además lo explicamos. Hay momentos en los que podrías escoger una obra que apareciera en un formato o en otro. Hay muchas conexiones en ciertos momentos. Sobre todo cuando haces eso, intentar explicar el formato de principio a final, te pueden aparecer ciertas cosas. Y hay incluso ciertas publicaciones que a ese nivel son difíciles de clasificar. Pero bueno, intentamos clasificarlas todas. Por ejemplo, los semanarios satíricos llevan historieta pero no son básicamente de historieta. ¿Cuándo aparecerán? Bueno, ya hemos hablado en el origen de la historieta, en el primer volumen, pero también hablaremos de ellos cuando hablemos de las revistas para adultos, que es donde más los desarrollaremos. Pero claro, hay ocasiones en las que… por ejemplo, eso nos ha pasado con las revistas infantiles y luego hablaremos de las revistas juveniles y para adultos. Y hay un momento en el que hay una clarísima confluencia. Y cuando hablamos en Francia de las revistas infantiles, no es que nos paremos ahí, pero el punto clave es Pilote, que es la revista que empieza a salir cuando la historieta empieza a crecer. Cuando un editor decide que los lectores de otras publicaciones ya han crecido y vamos a dirigirnos a ellos con la historieta. Y entonces aparece otro cómic que primero podríamos tildar de juvenil, incluso algo de infantil, pero que muy poco después es para adultos. O sea, habremos hablado de Pilote en el tomo de revistas de humor infantiles y hablaremos también, evidentemente, sobre todo en el tomo de revistas para adultos. Son confluencias inevitables, sí, hay puntos en los que todo es un poquito subjetivo, por mi parte.

Toni Boix: Ahora que explicabas estas transiciones de la revista infantil a la revista juvenil o adulta, y aprovechando que te tengo delante y que has hecho este trabajo de investigación sobre el tema, ¿hay momentos en los que en un mismo ejemplar de una revista empiezan a convivir esas dos sensibilidades?

Toni Guiral: Sí, sí, sí. Eso pasa en Pilote y ha pasado en otras publicaciones. Aquí en España nosotros tuvimos nuestro Pilote, y se llamó Trinca, aunque antes ya había habido un intento bastante claro de aproximarse que era Gaceta Junior. El cómic infantil y juvenil conviven prácticamente siempre y el cómic juvenil y para adultos también… porque, en definitiva, muchas de las revistas de los años 80, teóricamente para adultos, tienen muchos cómics juveniles. No son exactamente para adultos. Aunque claro, todo depende de lo que tú entiendas. No es una cuestión de edad sino de estado mental. Porque cuando tú lo lees, ese producto puede estar dirigido a gente más joven o a gente con unas mayores exigencias. Y ahí también hubo un pupurri.

Toni Boix: Aparte de esas confluencias de estilo, de temáticas y de enfoque que se dan en los distintos formatos a lo largo de los años, otro ámbito entiendo que de solapamiento tiene que ver con los autores.

Toni Guiral: Sí, sí.

Toni Boix: Entonces, ¿por qué escoges ubicar a ciertos autores en un determinado tomo y no en otro? En algunos casos es muy claro. En otros imagino que fue más confuso, como en el caso de Alfonso López al que ubicaste en el cómic alternativo.

Toni Guiral: Pero para mí no es confuso, para mí es claro. Alfonso empieza haciendo cómic alternativo. Y de hecho yo creo que hoy sigue haciendo cómic alternativo.

Toni Boix: (risas)

Toni Guiral: Porque no responde al estatus mayoritario de lo que se está publicando en España. Prácticamente nunca ha respondido lo que ha hecho Alfonso. Por tanto, sigue siendo alternativo. Pero de Alfonso, evidentemente, volveremos a hablar cuando hablemos de revistas para adultos y de libros. Pero yo tenía claro que Alfonso tenía que ir ahí. Aunque es cierto que hay autores, como por ejemplo Alfons Figueras… apareció en el de las tiras, como podría haber aparecido en el de las revistas infantiles o juveniles. Pero también podría haber aparecido en el de adultos, ¿por qué no? Las decisiones las tomas porque crees que ese autor es importante en ese terreno que estás definiendo. Y cuando ya ha aparecido… pues claro, no vas a repetir. Aquí hay otro problema, además: no tenemos tantas páginas que dedicar a biografías de autores. Y ese problema para mí es grave en el tomo 9, cuando hablamos de revistas juveniles y para adultos. Porque claro, haces una lista somera de los autores indispensables y salen muchos más de las páginas que tienes para eso. Con lo cual, lo que hemos hecho muchas veces es dedicarles despieces. En vez de biografías, despieces, con lo cual el reconocimiento o intento de reconocimiento es el mismo. Pero por qué se escoge para un tomo o para otro… como tú has dicho, algunos están clarísimos y otros podrían aparecer en uno, dos o tres tomos pero que aparecen en uno porque creo que en ese formato ese autor ha sido importante.

Toni Boix: ¿Incluso porque sea donde ha producido una obra más personal, más auténtica, más propia de su idiosincrasia?

Toni Guiral: No entraría en eso. Por ejemplo Alfons Figueras está en el tomo de las tiras. Ha hecho muchas tiras a lo largo de su vida. No es conocido en el mundillo del cómic por sus tiras, seguramente, pero yo creo que hizo un trabajo muy importante a ese nivel… como lo hizo en las revistas infantiles y juveniles. Menos en las de adultos, porque colaboró menos. Por tanto, podía ir en ese tomo como en otro, pero me parecía que dentro de lo que se ha hecho en tiras en España –también pensamos siempre que tiene que haber algún autor de cada país- Alfons era una personalidad importante. Porque no es una tira, son unas cuantas las que ha hecho. Y además durante bastantes años.

Toni Boix: Y con un gran nivel, ciertamente.

Toni Guiral: Sí.

Toni Boix: Cuando ahora comentabas las dificultades de encajar en el tomo dedicado a las revistas juveniles y adultas al gran número de autores que pasaron por ellas, tú incluido…

Toni Guiral: Anecdóticamente.

Toni Boix: ¿…a lo largo de los tomos te has encontrado faltado de espacio para que todas las personas que creías que debían estar ahí pudiesen estar?

Toni Guiral: A ver, no hay espacio suficiente para desarrollar con calma según que aspectos. Lo que sí hemos intentado es que aparezcan al menos citadas todas esas personas que realmente hicieron cosas que nos parecen interesantes. Pero sí, te das cuenta de que te falta espacio. Es un riesgo que teníamos que correr. A mí me gustaría dedicar mayor extensión a ciertos temas pero no es posible porque tienes un espacio concreto y tienes que hablar de muchas cosas. Es una enciclopedia. No es un libro sobre un autor o una etapa, sino que tienes que intentar que quepa lo máximo posible.

Toni Boix:
Dado que precisamente los distintos formatos han dado lugar a cómics muy diferentes entre ellos también y, por tanto, también con públicos que son dispares, que no se mezclan, ¿sabes si los tomos han tenido el mismo nivel de ventas? ¿Todos los tomos?

Toni Guiral: La verdad es que no lo sé. Es un tema que desconozco absolutamente. Se me comentó en algún momento que uno que se había vendido más fue el de Marvel, el cuarto. Hasta cierto punto, lo entiendo. Y también sé ahora, hoy por hoy, que el primero por fin es un tomo que ya ha vendido un mínimo como para decir que la empresa no pierde dinero con él. Ninguno más.

Toni Boix: ¿El primero aparte del de Marvel?

Toni Guiral: El de Marvel no sé si ha vendido tanto como eso, no lo sé. En su momento se dijo que había vendido bastante bien, pero no lo sé.

Toni Boix: Te oí una vez comentar que los encargos que asumías como divulgador te permitían aprender cosas nuevas.

Toni Guiral: Sí.

Toni Boix: Imagino que con esta enciclopedia habrás aprendido un montón.

Toni Guiral: Sí, muchísimo. Lo más interesante para mí es descubrir muchas cosas que no sabía, profundizar un poquito en otras de las que tenía alguna noción… y sobre todo descubrir la riqueza constante que puede ofrecerte la historieta. Y aunque haya hecho todo eso, vives aquello que dijo el filósofo, que cuanto más sabes, más percibes lo que te falta por saber. Eso es lo que me pasa a mí. Por eso cuando alguna vez he oído algún comentario del tipo que el tomo estaba bien pero eso ya está todo sabido… opino que quien me lo dice debe de ser alguien sensacional, puesto que sabe muchísimo. Más que yo. Porque yo lo que escribo en un tomo, no lo sabía todo antes de escribirlo.

Toni Boix: ¿Destacarías alguno de esos aprendizajes en especial?

Toni Guiral: No, a mí me interesa todo, de la historieta. Destacaría cuando la pluma se la cedes, como en este último tomo, a especialistas de cómic brasileño… o chileno… o argentino… o mejicano… De muchas de esas cosas no tenía ni idea y ves que hay un mundo encerrado en cada país todavía por descubrir y que nosotros sólo sabemos cuatro cosas de los países de los que nos han llegado cosas, aparte de lo nuestro.

Toni Boix: Cuando hablas del último tomo, ¿te refieres al de Revistas infantiles y juveniles?

Toni Guiral: Al de revistas infantiles de humor, donde JuanJo Sarto escribe sobre las británicas, Waldomiro Vergueiro sobre las brasileñas, etc. Ellos te descubren muchas cosas y tú las descubres también cuando investigas: muchos autores, muchas historietas que en su momento pasaron desapercibidas… también de nuestro país… o al menos a mí me han pasado desapercibidas y por tanto, sí, lo mejor de esta colección para mí es el descubrir y redescubrir cosas y llegar a esta conclusión: que poco sabía y que poco sé.

Toni Boix: A lo largo de la entrevista has usado a menudo la primera persona del plural, dejando claro que en su elaboración has contado con la colaboración de una gran variedad de firmas tanto nacionales como internacionales. ¿Qué buscabas abriendo tanto el abanico de colaboradores y hasta qué punto eso ha supuesto para ti una ardua tarea al tener que coordinar a tanta gente?

Toni Guiral: Lo que buscaba, evidentemente, es enriquecer la obra. Es evidente que hay gente que sabe mucho más que yo de ciertos temas. Entonces, ¿para qué voy a hablar yo? Dejemos hablar a los que saben. Que desarrollen esos temas, bien porque saben más o porque pueden encontrar lecturas distintas sobre ellos… precisamente por el amor que sienten por esos temas. Por eso siempre se ha procurado no hacerlo al azar. Si se le pide algo a alguien es porque sé que ese alguien tiene una cierta afinidad con o sabe más de o ha vivido más de cerca lo que sea. Por ejemplo, Ruben Herrero de Castro casi siempre ha hecho los temas de política porque él es un analista político. Jesús Yugo es un dibujante y por eso ha analizado a alguno de los dibujantes que más le gustan porque sabe analizar el dibujo y en ese sentido puede aportar muchas cosas. Rafa Marín es un especialista en x temas, Pepe Gálvez por su parte también, Alfons Moliné sabe muchísimo de ciertos temas, Yexus… En fin, que todos aportan algo y para mí suponía enriquecer la obra y por otro lado hacerla más amena, que no hubiera una sola voz. Me parece que se enriquece más cuando hay más voces y ahí me remito otra vez a lo que es el origen de la palabra enciclopedia. Las enciclopedias solían estar hechas por un grupo de personas. Pues en este caso es algo parecido.

Y lo de buscarlos y coordinarlos sí que es complicado, sobre todo últimamente para JuanJo Sarto, que es el coordinador y es el que tiene que hacerlo. Pero siempre ha sido costoso y complicado porque es mucho tiempo, porque hay que hablar con la gente… el email viene después, para concretar las cosas, pero hay que hablarle, decirle lo que quieres, explicarle que estamos haciendo una enciclopedia dirigida a un lector que teóricamente no es especialista en cómics… En fin, es un proceso arduo pero creo sinceramente que vale la pena, que todas esas aportaciones son importantísimas para la obra.

Toni Boix: Asumo que en determinados momentos habéis contactado con gente que no conocíais…

Toni Guiral: Cierto. Nos ha escrito sobre Gran Bretaña –y espero que vuelva a hacerlo- Steve Holland, un especialista en el tema con el que contacté a través de Alejandro (M. Viturtia). Personalmente no lo conozco. Nos hemos intercambiado emails… Tampoco he hablado con él por teléfono porque con mi inglés sería terrible (risas). Y luego ha habido gente como Hernán Ostuni, un argentino, que me ha facilitado el contacto con especialistas en cómic mejicano, chileno, brasileño… y eso ha sido muy enriquecedor para mí. Porque todos son personas que saben mucho del tema, muy humildes, y están trabajando en condiciones penosas, muy difíciles, mucho más que aquí. Cuando hablas con ellos te das cuenta de que aunque nosotros estemos en un momento duro y hacemos poco –y seguramente es así- al lado suyo somos Hollywood. Eso lo notas. Y notas también el agradecimiento de esas personas por poder colaborar en esta colección, como se preocupan por hacerlo bien, por entregar a tiempo, lo cual lo vuelve también muy enriquecedor a nivel personal.

Toni Boix: ¿Contactar con estas personas del extranjero te ha permitido descubrir que el estudio del cómic en otros países se enfoca sobre todo a hacer un repaso historiográfico y de contenidos o también hay un interés por el lenguaje y reflexiones acerca de la naturaleza del medio?

Toni Guiral: Bueno, hay interés por el lenguaje y reflexiones más o menos filosóficas sobre el medio, pero no tantas como en países donde la historieta se ha desarrollado más, como serían Francia, Italia, Estados Unidos… o España, podríamos poner. Pero claro, notas que ellos… primero, descubres que prácticamente en cada país, por pequeño que sea, tiene un especialista. Es algo que parece insólito, pero es cierto. Siempre hay alguien ahí que ha estudiado al menos el proceso histórico de sus cómics. Eso a mí me sorprende. Si citamos a los países latinoamericanos más importantes, el primero evidentemente es Argentina… porque además Argentina es un país cuya obra ha incidido directamente en autores y editores de todo el mundo. Aquí en España les debemos mucho, también. Brasil es importante porque es n país grande que ha tenido un mercado muy grande. Méjico también. Chile también, pero menos. Pero es que tú hablas con el mayor especialista de cómic latinoamericano que tenemos por aquí, que es Hernán Ostuni, argentino, y te dice que en Paraguay hay alguien que está haciendo ese trabajo. Y en Cuba. Hace muchos años que allí hay alguien que está haciendo ese trabajo. Y en Uruguay también. Y en Costa Rica también.

Toni Boix: Como tú comentabas, hay países con mayor tradición que otros respecto al Noveno Arte y eso es algo que siempre me ha interrogado. ¿Por qué en Suecia tienen tanto interés por Phantom y en Alemania por las pequeñas valquirias?

Toni Guiral: O Mortadelo y Filemón.

Toni Boix: O Mortadelo y Filemón (risas)

Toni Guiral:
Sí, creo que en todos los países del mundo, salvo en aquellos que no salen de una situación endémica de pobreza… que son muchos, sobre todo en África, lamentablemente… pero es que incluso en esos países seguro que en algún periódico ha aparecido alguna tira. Eso es evidente. En Marruecos, por ejemplo, hay unas cuantas historietas. Claro, hay ciertos países que tampoco ven bien el medio y es más difícil que se publique… pero aparece. En todo el mundo, no sé cómo ha llegado… creo que el gran divulgador de la historieta, nos guste o no, es Estados Unidos. Porque a través de sus Syndicates, de sus agencias de distribución, se ha preocupado de ello. Y el otro gran distribuidor es Francia, porque ha llegado a muchos países de su ámbito excolonial, por decirlo de alguna manera. Como también Portugal. Lo tenemos al lado, no le hacemos mucho caso y es otro país con una tradición historietística interesante.

Toni Boix: Esto que comentas de la presencia del cómic a lo largo y ancho del mundo, ¿te sugiere algo respecto a la supervivencia futura del medio, cuando siempre estamos pronosticando su muerte?

Toni Guiral: No lo sé. Diría que no está en nuestras manos. A veces da la sensación de los que marcan las modas, crean los e-books y desarrollan ciertos… Bueno, no lo sé. Lo que creo es que la historieta es un lenguaje universal, que por eso está en todo el mundo, que ha sido un lenguaje que ha calado hondo en todas partes y que llega de forma muy directa. Por eso está en todos esos países. En unos se ha desarrollado más que en otros por tradición cultural, porque son países que han tenido más libertades democráticas y han podido también ejercer la libertad a la hora de desarrollar un arte… Yo creo que la historieta siempre estará ahí. Pero claro, también creo… y eso es una opinión seguramente de un señor mayor… que fuera del papel la historieta no es historieta. Es otra cosa. Con lo cual, va a depender de lo que pase a ese nivel.

Toni Boix: Como decíamos al principio, parece que fue ayer, pero han pasado más de cuatro años. ¿Te ha costado llegar hasta aquí?

Toni Guiral:
Sí, ha costado. Claro que ha costado. Al principio hacía dos, incluso tres tomos por año… luego ya, por acuerdo con la editorial, hicimos uno por año, que es el ritmo que llevamos ahora. Porque es muy difícil: es mucho tiempo, son muchos meses de trabajo y es muy difícil además a veces alternar ese trabajo con otros, tener que entregar –porque siempre hay unas fechas de entrega, claro, si no no saldría-. De todas maneras debo decir que, si ha sido factible, ha sido gracias a toda la gente que colabora en esta enciclopedia: todos los que escriben en ella, todos los que ayudan con su coordinación, como JuanJo Sarto, y también Alejandro Martínez Viturtia, que es quien ha estado ahí desde el principio, el que ha tenido muy claro que esto había que hacerlo y el que ha defendido siempre la colección. Y por tanto, de otra manera no hubiese sido posible. Pero claro, costoso sí porque ese trabajo… a veces costoso y a veces desalentador, porque la sensación que yo tengo –que igual está equivocada- es que estás haciendo un trabajo que no obtiene demasiada respuesta. Tú buscas, aunque sólo sea en Internet, y no hay comentarios de La historia de los cómics. Es como si no existiera. O a veces los comentarios son “la de Toutain sí que era buena”. A lo mejor lo que tiene que pasar son 25 años más (risas) para que alguien diga “¡Ostras, la de Panini sí que era buena!”. No lo sé, pero tengo la sensación de estar trabajando en el vacío. Luego esa sensación se rompe cuando te encuentras con alguien que no conoces, que a lo mejor es maestro y que te pregunta “Oye, ¿y cuándo va a salir el próximo tomo? Porque nosotros lo tenemos en la biblioteca de la escuela y a mí me va muy bien”. O cuando ves en las bibliografías de varías facultades, sobre todo de Bellas Artes, que está ahí. Bueno, sí, entonces… Hay veces que dudas, dices “¿pero lo que estoy haciendo le interesa alguien? ¿se lo está leyendo alguien realmente?” Y bueno, sí, se lo está leyendo alguien. En todo caso que, como es material de consulta, lo que no es lógico es que cada vez que aparezca un tomo la gente se lo lea entero. Eso ya sé que no es esperable. Pero lo que también me sorprende es que dentro de la profesión no se haga eco prácticamente nadie… bueno, nadie… sí, claro, tú buscas en Internet y en las librerías, ahí está. Pero nadie hace comentarios. Al principio sí… y de vez en cuando te encuentras con algún blog que le dedica un post al tomo 7… por lo que sea. Pero el tomo 8, por ejemplo, es como si no hubiera salido. Por un lado duele, pero por otro lado dices, “vale, voy a llegar hasta el final”.

Toni Boix: ¿Con qué fuerzas cuentas para llegar a ese final?

Toni Guiral: Bueno, tengo la idea muy clara de llegar hasta el final. Lo tengo clarísimo. Además, es un volumen al año. Si te lo planteas bien y mides bien los tiempos, cosa que a mí reconozco que me cuesta, el esfuerzo se reparte y por tanto es más fácil sobrellevarlo. Estamos en el tomo 9. O sea, hemos pasado el ecuador y estamos en el último cuarto. Por lo tanto, sí, sí, llegaremos hasta el final. Está clarísimo. Siempre que Panini quiera… y sí que quiere.

Toni Boix: Imagino que te sentirás orgulloso de lo conseguido hasta ahora aunque no hayas obtenido la repercusión que esperabas.

Toni Guiral: Sí, mucho. Por mí y por toda la gente que ha colaborado. Yo siempre, cuando hablo de esto, siempre hablo de “nuestra” Historia de los cómics. Porque es así. Si no no sería factible. Es de todos los que la hacemos. Iba a decir “las que” pero ahora que lo pienso todos somos tíos. Curioso. Aunque cuando hablemos de manga…

Toni Boix: Cambiando de tercio, hace un tiempo leí que Koldo Azpitarte comentaba que en nuestro país nadie podía vivir de la divulgación del cómic salvo Toni Guiral. ¿Cómo lo consigues?

Toni Guiral: Sufriendo. La verdad es que he pasado por todo tipo de momentos. Hay momentos en los que parece que todo va mejor y hay momentos en los que he pensado seriamente en dejarlo porque no tiene sentido estar trabajando tantas horas al día con una remuneración general baja que me lleva además a tener muchos problemas económicos. Entonces, a veces, queda la sensación de que esto pierde sentido. Luego te recuperas, por lo que sea… porque claro, yo hago divulgación, pero también soy técnico editorial. Trabajo con un equipo de packaging y eso es lo que te ayuda a sobrevivir. De hecho es gracias a eso que sobrevives, no gracias a los libros de divulgación.

Toni Boix: Comentabas antes que combinabas tu trabajo en la enciclopedia con otros encargos, imagino que como los libros que les dedicaste a Bernet y a Vázquez. ¿Qué te resulta más complejo? ¿Abordar un libro de este tipo junto a su protagonista a riesgo de que su perspectiva personal se imponga demasiado en tu enfoque y este resulte algo sesgado o no tener acceso ya al autor que estás biografiando… más cuando se trata de alguien con esa aureola mítica que el propio Vázquez se granjeó en vida?

Toni Guiral: Todo tiene su lado bueno y su lado malo. Cuando trabajas con un autor es un trabajo de primera mano y eso es impagable. Porque es esa persona la que te está refiriendo, recordando, la que te aporta la documentación, la que trabaja contigo, porque a esa persona también le interesa que el libro salga bien… y por tanto, tiene un valor muy alto. Pero también puede pasar que partes de sus recuerdos, de su forma de verlo, y en un momento dado puede que esa persona te plantee más su punto de vista y a lo mejor tú lo hubieras querido desarrollar de otra manera. Es posible, pero ese es el riesgo y, por tanto, creo que el balance es positivo. Cuando el autor no está entre nosotros es lamentable, porque no puedes acceder a lo que realmente opinaba esa persona o a sus recuerdos… y entonces está la otra parte, la de la investigación, que para mí es una parte muy bonita. La de contactar con las personas que lo han conocido, que fueron siempre muchas, que te ofrecen además puntos de vista muy dispares, como en el caso de Vázquez, un verdadero caleidoscopio de gran variedad de opiniones… Y además ahí tú estás más “libre” para valorar su obra. Haces una valoración personal sobre la que el autor no te puede hacer ningún comentario. Por tanto, también tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las dos cosas para mí están bien. Si puedo trabajar con el autor, asumiendo los riesgos que eso conlleva, perfecto. Si tengo que trabajar sin el autor porque ya está muerto, asumiendo los riesgos que ello conlleva… porque claro, ahí también te puedes dejar muchas cosas u ofrecer una visión muy parcial… pues bien. Para mí lo importante de estas cosas ha sido revalorizar la figura del autor. Que de repente volviera a estar presente y que dentro de unos años alguien pueda consultar unos libros donde pueda reconocer a Jordi Bernet, pueda reconocer a Manuel Vázquez o a Josep Escobar, en el caso del libro que hice con Joan Manel Soldevilla, o a Ibáñez… Eso es lo importante: que quede eso por escrito. Porque muchas de esas cosas, si no estuvieran por escrito, mucha gente nos diría que las palabras por desgracia se las lleva el viento y nadie se acordaría de eso. Ahí están.

Toni Boix: ¿Tienes en producción algún otro libro de este tipo?

Toni Guiral: No, y me temo que va a ser difícil que ocurra. Al menos en la situación económica actual. Porque las condiciones con las que he hecho estos últimos libros no puedo volver a asumirlas. Ya sé que la editorial hace lo que cree que tiene que hacer y lo que puede, pero yo no puedo asumir unas formas de trabajo que para la dedicación que supone un libro de tantos meses no me permiten que sea rentable económicamente. Por tanto, hoy por hoy, eso va a ser complicado.

Toni Boix: En tiempos recientes has trabajado para empresas poco duchas en el mundo del cómic como RBA o Signo. ¿Cómo se establece ese contacto?

Toni Guiral: Sí, es muy curioso. Ha sido una experiencia muy buena el poder divulgar la historieta a través de editores que no están especializados en historieta y que por tanto su objetivo es llegar a otro público. A veces es un público más mayoritario, otros más selecto, pero en todo caso es un público distinto. Y eso me parece un trabajo complicado pero muy bonito. En el caso de RBA contactaron ellos conmigo. En el caso de Salvat también, aunque digamos que el director editorial de Salvat ya me conocía de cuando había estado trabajando en Estudio Fénix. Y en el caso de Signo también contactaron ellos conmigo. ¿Cómo? Supongo que alguien les hablaría de mí o mirarían ellos en Internet… no lo sé. Pero contactaron ellos y todas las experiencias han sido a ese nivel muy bien recibidas por mí porque su sistema de trabajo es otro, evidentemente, sus objetivos son otros, y entonces, claro, tú tienes que entrar en su dinámica. No es la misma dinámica… No puedes plantearte igual una colección como la de Signo, de un precio alto, que se supone que tiene que ser una colección de prestigio, sibarita, con todo muy bien impreso, y a un precio alto, insisto… no puedes planteártela igual que una colección como la de RBA o la de Salvat que son tomos a precios económicos y que por tanto tiene otra factura y sobre los que inciden factores diversos. Los factores que inciden en un tipo de trabajo y en otro son distintos. Y no hay que perder jamás de vista que “yo trabajo para…” Y que los libros también los he hecho “para…” El primer libro de Bruguera para El Jueves lo propuse yo y el segundo salió porque el primero funcionó. El libro de Bernet es un encargo de Ediciones El Jueves. Y los libros de Escobar, Ibáñez, Vázquez y los 100 años de Bruguera son encargos de Ediciones B. Y las colecciones de Salvat, RBA y Signo son encargos de ellos. Entonces eso lo tengo muy presente porque eres tú quien tienes que adaptarte… tú tienes que pedir lo que creas e intentar llegar a 10 según a ti te parece. Pero muchas veces no puedes llegar a 10 porque su forma de trabajar y sus planteamientos son distintos y tú te adaptas a ellos. En el caso de RBA y Salvat ellos querían llegar a un público más mayoritario de quiosco, y en el caso de Signo es otro tema radicalmente distintos; con lo cual te adaptas.

Toni Boix: Aunque explicas esa necesidad de adaptarse al contratante, a lo largo de tu carrera profesional has estado vinculado a editoriales tradicionalmente de cómic y eso es algo que ahora pareces evitar.

Toni Guiral: Eso es cuestión de circunstancias. Yo estoy trabajando para Panini. No sólo en La historia de los cómics sino como packager, realizando trabajos con mis compañeros Álex y Julio Torres. Pero sí que una parte de mi trabajo últimamente ha ido dirigida a Salvat, ha ido dirigida a Signo… Eso ha sido circunstancial. Pero sigo trabajando para las editoriales, porque escribo prólogos para Ediciones B, para Norma Editorial…

Toni Boix: Me refería en calidad de editor.

Toni Guiral: Bueno, eso está relacionado con el momento en que yo decido trabajar por mi cuenta. El trabajo de editor para mí termina no en Planeta DeAgostini, sino en Fénix. En Fénix en el 2005 se termina ese trabajo y entonces, más que “decidir”, “tengo que” empezar a trabajar por mi cuenta y lo hago… y prefiero trabajar así. Colaborar con todos los editores desde mi estudio, ser si se quiere un editor externo o un packager externo, lo que tú quieras, pero estoy mucho más cómodo así.

Toni Boix:
Y ya para acabar, a lo largo de la enciclopedia y por lo general siempre que pisas terrenos más bien teóricos, eres muy cauto y tiendes a no pronunciarte claramente por una corriente de pensamiento concreta…

Toni Guiral: Es que la Enciclopedia para mí no tiene que hacer eso. De todas maneras, tú estás escogiendo siempre. Cuando hablas más o menos de una cosa o escoges el formato o escoges a quien colabora contigo y escoges a los autores de los despieces, las obras de los despieces, los autores de las biografías… estás escogiendo. Se leerá o no entre líneas, pero es evidente. Pero claro yo ni puedo ni quiero optar por una teoría, sino exponer. Y más que exponer las teorías, exponer la historia industrial, la historia editorial, el valor del trabajo de los autores, sobre todo, que para mí es lo más importante porque sin eso no existiría todo lo demás… pero claro, teorizar no es la enciclopedia el lugar para hacerlo.

Toni Boix: Pero tampoco diría que teorizar sea tu principal interés…

Toni Guiral: No, la verdad es que no. A mí me interesa mucho analizar y estudiar a los autores, y eso ya en parte lo he hecho con los libros. Lo que más me interesa a mí es divulgar esa historia para que se conozca.

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secret avenger
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secret avenger

ah
no sabia que nick furia habia peleado en españa contra napoleon

estuvo en todas las guerras jajajajja

(ya se q es otro, no lo aclaren)

Carlos Martí
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A mi entender, la enciclopedia de Panini es una obra colosal y maravillosa. Ojalá se divulgue más y sea debidamente apreciada.

Ocioso
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Ocioso

Creo que el Ministerio de Cultura, o a quien le toque, debería darle un sueldo fijo de por vida a Toni Guiral para que haga lo que le de la gana. No es coña. Habiendo Reales Academias de casi todo es frustrante que realice su trabajo de una manera casi altruista. Que sí, que las futuras generaciones de comiqueros le van a elevar a los altares por la labor que está llevando a cabo, pero seguro que preferiría tener un mayor reconocimiento económico ahora mismo.
Cada vez que ataco uno de sus tomos me vienen a la cabeza frases tan chorras como “No nos lo merecemos”, “No somos dignos”… ¡Es que están muy bien hechos, leñe!
No sé en cuantos paises del primer mundo comiquero existen obras de esta envergadura.

Spirit
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Nadie, y yo menos, cuestiona la gran labor de ANTONI GUIRAL en torno a sus conocimientos y la gran labor de divulgación y estudio que hace entorno a la historieta, muchas veces poco remunerada como el mismo dice en la entrevista. Mis más sinceras felicitaciones a su labor y su obra.
 
Una simple cuestión que espero que no se vea como un empaño en su gran trayectoria; ¿Por qué en los tomos de RBA dedicados a Vázquez, por ejemplo, hay historietas apócrifas de él sin señalar que lo son o historietas remontadas que publicó Bruguera en años posteriores sin que lo sean en el formato original de su publicación? Detalles como éste empañan una gran labor…

ultron_ilimitado
Lector
ultron_ilimitado

Secret Avenger, te me has adelantado con el chiste…

Sputnik
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Sputnik

Mh… perdonad el offtopic y tal. Pero, ¿soy el único al que le da internal server error si intenta ver el artículo del trailer de los vengatas? Me pasa tanto con Safari como con Firefox.