Morbius: El Vampiro Viviente

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Monstruos, vampiros y el Comics Code

El sello que aparecía en los cómics del Comics Code Authority desapareció silenciosamente en 2011. Sin embargo, durante casi 60 años, fue la biblia en lo que a lo que a las reglas de contenido de un cómic se refiere. Diseñado para parecerse a un sello contenía las palabras «Aprobado por el Comics Code Authority».

Siempre ha habido y habrá temor ante lo desconocido. El arte y la cultura como regla general ha sido en multitud de ocasiones objeto de limitaciones y control injustificadas. Los cómics no podían ser menos y los inicios de esta batalla ya se iniciaron en los años treinta del siglo pasado.

El primer grupo en oponerse a los cómics fue el de los educadores que veían en ellos una mala influencia en las habilidades de lectura y los gustos literarios de los estudiantes. Las revistas profesionales se inundaron de artículos sugiriendo que debía alejarse a los alumnos de este género.

Se fueron sumando sectores como iglesias y grupos cívicos considerando incluso que había en ellos un contenido «inmoral”. En la América de la posguerra, un nuevo enfoque sobre la delincuencia juvenil atrajo a un tercer grupo al debate sobre los efectos de los cómics: los expertos en salud mental.


Uy!!, estos señores marcan mucho con las mallas.....

Entre ellos estaba el Dr. Fredric Wertham, un destacado psiquiatra de la ciudad de Nueva York que hizo campaña para prohibir la venta de cómics a los niños. Argumentaba que los niños imitaban las acciones de los personajes de los cómics y que el contenido insensibilizaba a los niños ante la violencia.

No debemos tampoco demonizar ni criticar al Dr. Wertham, el cual únicamente hacía valer lo que en esa época era práctica y estudios válidamente consensuados y aceptados.

Finalmente, tras publicar Seduction of the innocent en la primavera de 1954 un renovado ataque de Wertham llevó al Subcomité de Delincuencia Juvenil del Senado de los Estados Unidos a comenzar su investigación sobre esta cuestión.

En dicha sesión del Senado de los E.E.U.U., el buen doctor afirmó que los cómics corrompían mentes inocentes. En el meritado libro el psicólogo germano-estadounidense argumentó que la narración secuencial tenía un impacto negativo en el cerebro de los niños y que incluso provocaba una «delincuencia juvenil grave». Tampoco nos echemos las manos a la cabeza puesto que el que suscribe allá por los noventa oía en boca de sus padres que leer tebeos no era leer y que eso me iba a llevar a tener incluso más incorrecciones ortográficas.

Tampoco era para tanto

Entre los que testificaron estaba William Gaines, editor de EC Comics. El senador Estes Kefauver lo interrogó de manera incisiva para que dijera que una portada de Johnny Craig con una cabeza cortada y un hacha ensangrentada en de Crime Suspenstories era de “buen gusto” para un cómic de terror. Imaginaros el revuelo para las mentes de aquella época descontextualizando lo que realmente quería decir el editor. Los comentarios de Gaines dieron jugosos titulares en la prensa de tal forma que el New York Times rezaba: » “No Harm in Horror”.

EC Comics trató de ganar aliados en su defensa, pero las demás editoriales solo querían no hundirse en la ruina y salvar el barco a toda costa. Por ello Gaines se quedó solo mientras el resto formaron la Comics Magazine Association of America y adoptaron un código regulatorio.

Disgustado, Gaines inicialmente se negó a unirse a la CMAA y enviar sus cómics para su revisión. Los mayoristas, sin embargo, solo manejaban cómics aprobados por el código (con la excepción de Dell Comics y Classics Illustrated), por lo que Gaines finalmente tuvo que capitular. Mucho se ha hablado del por qué el editor renunció finalmente a la CMAA el 25 de octubre de 1955, pero el caso es que cerró su negocio de cómics y comenzó a editar la revista MAD, que no estaba sujeta la Comics Code Authority.

La verdad es que el Comics Code Authority fue más allá de lo que realmente se pretendía. Las 41 disposiciones purgaron el sexo, la violencia y cualquier otro contenido que no se ajustara a los estándares que se entendía como moralmente aceptables. Se enfatizó el respeto por el gobierno y la autoridad de los padres, eliminando la jerga y los coloquialismos. Limitar la creatividad en muchos casos lo que supone es asfixiar la libertad de expresión, pero como siempre suele ocurrir ante una tendencia opresiva una pequeña llama de esperanza empezaba a chisporrotear cuando la importancia de este “sello” iba difuminándose.

El editor neoyorquino James Warren, creó una primera publicación dedicada al cine de terror: Famous Monsters of Filmland. También nos viene a la mente Boris Karloff, Bela Lugosi y Lon Chaney Jr. que recrearon a todos los monstruos clásicos, a través de las producciones cinematográficas de la Universal. Siendo que, por lo anteriormente expuesto, el género de terror podía abocar a una censura por parte del Comic Code Authority, era ciertamente arriesgado aventurarse por esos lares. Si bien sería en 1964, cuando aparecería Creepy, primera revista de comics de terror desde 1955. Una luz empezaba a mostrarse en el horizonte, tenue, pero esperanzadora.

Stan Lee a menudo ha contado la historia de cómo Marvel Comics desafió al Comics Code Authority, y en concreto publicando el arco de la historia de Spiderman sobre el abuso de drogas. Según los archivos de la CMAA Marvel pidió permiso para publicar los números especiales, pero se lo negaron. Sin embargo, la solicitud desencadenó una revisión del código.

Las revisiones se redactaron en diciembre de 1970 y los editores acordaron que el nuevo código entraría en vigor el 1 de febrero de 1971. En esa fecha se convocó una reunión especial de la CMAA para castigar a Marvel Comics. Charles Goodman, en representación de la Casa de las Ideas, prometió que después de la publicación de los números de Spiderman (con fecha de mayo a julio de 1971) no publicaría ningún cómic sin obtener el Sello de aprobación.

Esta revisión relajó las restricciones sobre los cómics y levantó la prohibición de los cómics de terror (aunque todavía prohibía el uso de «horror» y «terror» en los títulos). El camino estaba abierto cambiando el curso de la historia en la forma de relatar y desarrollar este género. Se produjo un armisticio en toda regla que supuso que cuatro editoriales permanecieron activas en la CMAA a fines de la década de 1970 y durante la década de 1980: Archie, Marvel Comics, Harvey y DC Comics.

Sin embargo, un cambio importante en la distribución de cómics hizo posible que los editores vendieran cómics sin el Sello de Aprobación. Ese cambio fue la distribución directa en el mercado. Frente al viejo sistema, los distribuidores y minoristas entraron en el mercado directo y dispuestos a manejar cómics sin el sello de aprobación abrieron la puerta a los editores que buscaban eludir a la CMAA y sus censores. La rebelión se había hecho con la Estrella de la Muerte.

Esta situación supuso que en 1982 se llevase a cabo otra revisión. Gladstone, que publicaba historietas de Disney y Archie, estaba a favor de conservar el código de 1971. Marvel también indicó su voluntad de continuar bajo el antiguo código. Harvey quería un nuevo código, y así DC Comics se convirtió en Luke Skywalker.

La Distinguida Competencia consideraba que había que eliminar el Comics Code. Argumentaban que el código de 1971 era una vergüenza y un obstáculo para el talento creativo de artistas y escritores. Como resultado, la CMAA redactó un documento de dos partes que cumplió con las demandas de DC.

Años después Marvel Comics dio la puntilla final a la censura. En 2001 se retiró del Comics Code Authority a favor de un sistema de calificación interno. En 2011, solo dos editoriales seguían poniendo el famoso sello en sus portadas, Archie y DC. DC Comics anunció en enero de 2011 que quitaba el sello de aprobación y Archie le siguió inmediatamente.

Actualmente los editores regulan el contenido de sus propios cómics y éstos son los que marcan las pautas. Lo que sí está claro es que vivimos un momento en el cual existe libertad, dentro de los parámetros que cada editorial quiera imponer.

Según Marvel Chronicle: A Year by Year History, la creación de la serie The Tomb of Dracula se debió a Stan Lee: «Tras la revisión del Comics Code, Stan Lee estaba ansioso por hacer una serie de cómics sobre el vampiro arquetípico, el Drácula del novelista Bram Stoker».

Recordemos lo que antes he mencionado, y esa pequeña ventana que se abrió ante la censura estricta en años anteriores. El propio Roy Thomas confirmó en TwoMorrows que la Tumba de Drácula fue idea de Stan Lee.

La creación de Bram Stoker es sin lugar a dudas el vampiro más famoso de todos los tiempos y no tiene licencia. Esto suponía dos ventajas, una la más importante, Marvel Comics no tuvo que pagar ningún derecho para publicar la obra. La segunda de ellas, puro marketing, dada la fama del vampiro por excelencia.

Se puso toda la carne en el asador. The Tomb of Dracula debutó en abril de 1972. Un equipo impresionante estaba detrás de la colección: Roy Thomas, Gerry Conway y Gene Colan.

Como todos sabemos esta colección es una reinvención del mito clásico de Drácula a través de los ojos de Frank Drake, descendiente del mítico monstruo. The Tomb of Dracula fue un éxito. Y no solo nos ofreció una interesante colección, sino que además entre sus páginas nació Blade.

Blade que ha recuperado su protagonismo al ser una reciente incorporación a Los Vengadores por parte de Jason Aaron siempre ha sido un personaje peculiar. Su importancia subió enteros con las famosas películas interpretadas por Wesley Snipes, pero en los años 70 fue un importante cazador de vampiros. Su rasgo característico era ser mitad vampiro, mitad humano. Eric Brooks debutó en The Tomb of Dracula vol. 1 #10. En ese momento, Marvel ya había lanzado al mercado Werewolf by Night y The Monster of Frankenstein, con la esperanza de replicar el éxito de The Tomb of Dracula. Ambas no triunfaron en la misma medida.

El uso de estas criaturas estaba en alza por aquella época. Realmente los que sobrevivieron con mayor presencia en el Universo Marvel fueron Blade y Morbius. Si bien Drácula sigue apareciendo y ha tenido su importancia esporádica, encontrando últimamente su presencia en las páginas de Lobezno y en la etapa de Jason Aaron en sus Vengadores (son suyos no nuestros).

Morbius tiene el honor de ser el primer personaje en ser catalogado directamente como vampiro en el Universo Marvel 17 años después de la implementación del Comics Code (de ahí la advertencia de Morbius de ser un vampiro ‘vivo’). Pero Morbius no es el primer intento de Marvel de eludir las reglas de censura de la época. Si bien podríamos decir que el primer gran villano “vampiro” de Marvel no era técnicamente un vampiro en absoluto, sino un dinosaurio.

¿Cómo y por qué Marvel decidió que un monstruo híbrido dinosaurio-humano era la elección correcta para representar a un vampiro no vampírico? Los lectores ya saben de quién hablo, me refiero a Sauron. No estoy hablando de Annatar (su nombre está tomado de El Señor de los Anillos; el propio Sauron incluso lo dice en una página), sino de Karl Lykos. Su nombre clara alusión a la obra de Tolkien, era y es una especie de vampiro que absorbe la fuerza vital de sus pesas para poder vivir. Quitamos sangre y ponemos fuerza vital; quitamos murciélago y ponemos dinosauro. Más adelante voy a profundizar sobre el tema.

Y por qué Marvel no podía usar un vampiro en sus cómics, especialmente si lo habían hecho antes. En los años 50, nos volvimos locos y los cómics pasaron por un período de intenso control en el que los psicólogos les culpaban de un aumento de los males sociales y la inmoralidad (dentro de los ideales de la época). De manera similar a lo que ha pasado en la actualidad con los videojuegos y juegos de rol.

Con la implantación del Comics Code Authority ya he comentado que se procedió a una censura de los cómics de todos los géneros y de ahí la prohibición de representación de violencia explícita, sexualidad y uso de drogas en los cómics.

Claro, ahora nos sorprende, pero con los ideales de una sociedad de hace 70 años, esto era entendible. La sociedad se puso a pensar. Claro si los niños se ponen una sabana a modo de capa para ser Superman igual se ponen a beber sangre para ser vampiros.

Las mentes pensantes de Marvel Comics, que allá por los 60 eran un caldo rebosante de creatividad le quisieron dar un a vuelta a las limitaciones impuestas. ¿Cómo metemos un vampiro sin que sea un vampiro? Fácil, usamos un pterodáctilo.

Cuando el escritor Roy Thomas y el artista Neal Adams se hicieron cargo del título de The Uncanny X-Men a finales de los 60, refrescaron a los mutantes dándoles un impulso de gran intensidad y corto alcance, pero que puso parte de las semillas que posteriormente y con el abono de Chris Claremont fructificó en una etapa memorable y perdurable.

El gran Thomas se propuso renovar las aventuras del equipo y agregó algunos nuevos antagonistas para que la Patrulla-X se enfrentase a ellos. Entre las novedades el afamado guionista introdujo a Karl Lykos, también conocido como Sauron, un villano con el poder “vampírico” de drenar la fuerza vital de sus víctimas para mantenerse a sí mismo, de esta sutil manera el Comics Code Authority no podía decir nada puesto que en sentido estricto no bebía sangre.

Pero a pesar de los esfuerzos por separar el concepto de vampiro de los aspectos propios de la mitología vampírica que entonces violaban el Comics Code, se consideró que el diseño mutado de Adams en forma de murciélago era muy cercano al concepto de vampiro. Para evitar la censura ambos autores cogieron las características alas del personaje y retorcieron el concepto y diseño hasta darle la forma de un pterodáctilo.

Quitar el diseño prohibido y censurado permitió además que se le pudiesen añadir más poderes vampíricos como su mirada hipnótica. En definitiva, hecha la ley hecha la trampa. Thomas y Adams habían encontrado la manera de jugar con las pautas de Comics Code Authority contra los personajes de terror yendo en una dirección totalmente inesperada.

Sauron debutó en The Uncanny X-Men vol. 1 #60 allá en 1969, y se convirtió en un villano recurrente de la Patrulla-X.

Por extraño que parezca estos ardides no acabaron aquí. Con Adams dejando Marvel para trabajar en DC Comics en el histórico Detective Comics vol. 1 #400, junto con el escritor Frank Robbins y el editor Julius Schwarz presentaron a Man-Bat, el alter ego del científico Kirk Langstrom, que se convierte en un murciélago humanoide gigante cuando toma un suero especial de su propia creación. Copia o no, inspiración o guiño, lo cierto es que incluso Kirk Langstrom y Karl Lykos incluso tienen las mismas iniciales. A pesar de rayar los límites del Comics Code Man-Bat llegó a las páginas de Detective Comics.

Roy Thomas que no quería ser menos, y abierta la veda para eludir limitaciones o impulsar los cambios venideros volvió su mente a los vampiros. Estando en esos momentos en The Amazing Spider-Man tras la salida de Stan Lee, nos involucró a Peter en una locura de argumento en el que se presentaba a Morbius.

Roy Thomas, continuó con su inclinación por llevar el horror a los cómics de superhéroes al convertir incluso al hijo de J. Jonah Jameson, John Jameson, en Man-Wolf, otra versión de un monstruo de película de terror clásico con un toque diferente.

Morbius: El Vampiro Viviente

Ya he comentado que hubo un momento en que Marvel Comics y también la Distinguida Competencia no podían hacer uso de un vampiro, un hombre lobo o cualquier criatura semejante en las páginas de un cómic.

El terreno de abono y crecimiento del género de terror sería el magazine de gran formato. Las grandes editoriales, como Marvel o DC, también lanzaron revistas de similares características, aunque el fracaso fue estrepitoso con cancelaciones prematuras. No por ello dichas editoriales tiraron la toalla y en estas fechas aparecen cómics sobre héroes de características sobrenaturales o monstruosas.

El iniciador de este tipo de personajes quizá sea The Spectre, un detective asesinado que regresa de la tumba para vengarse, cuyas aventuras se remontan a 1940. En la misma línea están Deadman (Arnold Drake y Carmine Infantino) o Swamp Thing (Len Wein, Berni Wrightson).

Marvel Comics lanzó también algunas series sobre monstruos, como Werewolf of the Night, Frankenstein, The Son of Satan o Man-Thing, una más que evidente imitación de Swamp Thing, creada por Roy Thomas. De todas ellas la más brillante ya he dicho que fue The Tomb of Dracula (1971), con Gene Colan como dibujante junto con varios de los escritores más habituales y destacados: Gerry Conway, Archie Goodwin, Garner F. Fox y Marv Wolfman.

Sin embargo y a pesar de lo expuesto, los muertos vivientes y los no-muertos todavía no estaban demasiado bien vistos (los zombis como tal tardaron todavía un lustro en hacer presencia). Con la «ley» en la mano, Roy Thomas no podía usar un vampiro que no fuese tratado como Drácula (al que quería usar, pero Stan Lee no le dejó).

Llegados a los años 70 se intentó dar una vuelta a estas limitaciones para poder hacer uso de estos monstruos. Es decir, había que dar una vuelta a las limitaciones de tal forma que se respetasen, pero de una manera laxa. Lo más relevante fue la inclusión de un pequeño matiz; se iba a permitir el uso de vampiros, demonios y hombres lobo cuando se hiciese uso de ellos desde su versión clásica, como Frankenstein, Drácula y otras obras literarias de alto calibre escritas por Edgar Allen Poe, Conan Doyle y otros autores respetados.

Así que lo diseñó de tal manera que no fuera un ser sobrenatural. ¿Cómo un vampiro puede no ser un ser sobrenatural? La clave estaba en que no estaba muerto, sino que era un ser viviente. Morbius era un vampiro, pero no en sentido estricto. La imaginación al poder y de repente el personaje era un científico que tras un experimento fallido para curar una rara condición sanguínea se había transformado en un ser “pseudovampiro”.

Con esta inclusión los editores eran libres de probar los límites que los monstruos dentro del mundo del cómic. Y ahí es donde entra Morbius, el vampiro viviente. Hoy en día podemos decir que es un personaje del montón, pero os aseguro que entró en los anales de la historia de Marvel.

Roy Thomas explicó el origen del personaje en TwoMorrows. «Gil y yo lo hablamos, e íbamos a traer a Drácula al Universo Marvel en las páginas de Spiderman (esto es antes de Tomb of Dracula vol. 1 #1). Continua el genial autor aclarando que “Stan [Lee] dijo que no; quería una creación nueva y más orientado a un supervillano para que Spidey luchara. Así que a Gil y a mí se nos ocurrió Morbius, el vampiro viviente, un vampiro de ciencia ficción».

Esta afirmación es muy importante para entender el origen del personaje. Durante años el rumor fue que para frustrar el Comics Code, Kane y Thomas convirtieron a Morbius en un vampiro cuyo origen era la ciencia, pero según como podéis apreciar Thomas cumplió una exigencia de Stan Lee, no siendo por tanto un intento de evitar el código cada vez más flexible.

Morbius, que hizo su primera aparición en Amazing Spider-Man vol. 1 #101, fue una versión moderna de lo que es un vampiro. Michael Morbius era un biólogo que se convirtió en vampiro mientras buscaba una cura para su peligrosa enfermedad sanguínea. Morbius desarrolló una enfermedad sanguínea poco común y debilitante cuando era niño en Grecia, lo que lo deformó y aisló de la sociedad. Gil Kane se inspiró en el icónico actor Jack Palance por su estética de pómulos afilados.

Michael Morbius era un científico brillante, incluso ganador de un premio Nobel y en su búsqueda de cura huyó a Nueva York. Decidió combinar ADN de un murciélago para poder sanar y claro la cosa no salió cómo él esperaba. De ahí esa mención que he hecho anteriormente de “pseudo”, puesto que Morbius no es un vampiro al uso.

Claro está que sus rasgos son compatibles con la versión tradicional: una necesidad imperiosa de consumir sangre para vivir y una fuerte aversión a la luz solar. Dicho esto, las debilidades sobrenaturales tradicionales como el ajo o el agua bendita no lo afectan. A su vez, las habilidades mejoradas que desarrolló, como superfuerza y velocidad, o ecolocalización y visión nocturna, no son poderes mágicos sobrenaturales, son solo superpoderes cuyo origen es la ciencia no son sobrenaturales.

Después de Amazing Spider-Man y Marvel Team-Up, el personaje pasó a ser protagonista a jornada completa en Vampire Tales a mediados de la década de 1970. Su paso por Adventure Into Fear, una serie de cómics de antología de terror, también fue notorio en concreto Adventure Into Fear vol. 1 #20-31. Son años extraños, aventuras muy de los años en los que se circunscriben las historias que nos cuentan de un personaje que ya de por sí es complejo.

En concreto en las primeras entregas de Vampire Tales Morbius asume el protagonismo tras ese debut en la colección del lanzarredes. En formato blanco y negro se narra el enfrentamiento de Morbius con un culto demoníaco. Este grupo satánico bajo el liderazgo del Sr. Kazarian, conocido por el nombre de Apocalipsis, persiguen a una joven llamada Amanda Saint pare ser ofrecida en sacrificio.

Al igual que en Vampire Tales, en Marvel Preview vol. 1 #8 con guiones de Doug Moench y el dibujante Sonny Trinidad tenemos de nuevo a nuestro peculiar vampiro enfrentándose en formato blanco y negro a un antiguo amigo suyo, Ronson Slade.

Como buena serialización del género en el que se circunscribe Morbius, Ronson Slade, al cual acude Michael en busca de una cura, acaba siendo otro monstruo más al que enfrentarse, el Monstruo de los Páramos.

En Marvel Two-In-One #15 de Bill Mantlo y Arvell Jones, Morbius juega con Ben Grimm a ser un héroe, y tras ser ambos transportados a la Dimensión Z salvan el mundo de las maquinaciones de The Living Eraser (Borrador Viviente, si, es lo que hay). Pero, no podemos decir que Michael sea un héroe e intenta alimentarse del Borrador Viviente. Esta dicotomía será lo que irá quedando como poso en la caracterización del vampiro, es decir, el conflicto interior de Morbius entre el médico y el vampiro que vive en su interior. Entre la vida y la muerte.

Tras este boom inicial, Morbius se desvaneció en la oscuridad del olvido hasta principios de la década de 1990. Nuestro peculiar vampiro murió de éxito.

En plena vorágine de personajes Marvel oscuros, violentos y de dudosa moralidad nuestro querido vampiro viviente se convirtió en el protagonista de su propia serie de cómics en 1992, derivando del evento Midnight Sons en los títulos de terror de la editorial. Morbius que pensaba estar curado, no lo está. Una premonición lo coloca al lado de El Motorista Fantasma y Danny Ketch luchando contra Lilith. Será reclutado para formar parte de los Hijos de la Medianoche.

Ya en solitario con su propia serie, y después de perder a su amada Martine en manos de un asesino, Morbius juró beber solo la sangre de los malvados. Aquí ya se marca el claro camino del antihéroe. Se le diseña un traje nuevo, acorde con la época y consiguió un trabajo como hematólogo en St. Judes usando su nuevo alias Morgan Michaels.

Esta etapa ya fue analizada por mi buen amigo Luis Javier Capote aquí.

Tras muchos años sin pasearse por las páginas arácnidas, siendo la única intervención reseñable su apoyo incondicional contra Matanza y sus aliados en la saga Matanza Máxima, se cruzará nuevamente con Spiderman en la colección de Spider-Man vol. 1. Algunas de estas páginas fueron dibujadas por el magnífico Claudio Castellini en un despliegue gráfico potente.

Posteriormente volverá el personaje a tener cierta relevancia en medio de Civil War y será enviado por S.H.I.E.L.D. para convencer a Blade para que se registre.

Tiempo después en Legion of Monsters: Morbius, nuestro personaje entra en una espiral de destrucción deseando terminar con su vida. Acabará viajando a San Francisco donde vivirá entre jóvenes drogadictos dentro de una iglesia abandonada. Al final la historia acaba en tragedia y Morbius convierte a Roxy (una toxicómana) antes de que muera, siendo la falta de oxígeno en el proceso de transformación lo que motive que se convierta en una criatura salvaje que deberá eliminar su propio creador.

Transcurrido un tiempo Michael trabajó con A.R.M.O.R., una organización encargada de vigilar la actividad extradimensional en el planeta. A la vista de esta premisa la temática no puede ser más variopinta con situaciones en las que incluso aparecerá Simon Garth. El descubrimiento de diversas dimensiones con virus o cepas zombi diferentes supone la entrada de equipos de acción tan sorprendentes como el de Howard el Pato o El Hombre Máquina para recolectar muestras y ser estudiadas.

Al producirse un cruce de realidades en el pantano de El Hombre-Cosa con el universo infectado de zombis será enviado a investigar. En un giro insospechado seremos testigos de que Morbius había sido incapacitado y reemplazado dentro de la organización por una versión “zombificada” y extradimensional de sí mismo. Algún tiempo después, el director de A.R.M.O.R Charles Little Sky descubrió los planes de Morbius y será arrestado.

Morbius junto con Werewolf y el Hombre-Cosa reformaron la Legión de Monstruos sumando al equipo a nuevos miembros como la Momia Viviente y Hombre Anfibio. Desde una base localizada en una ciudad subterránea ubicada en Manhattan llamada Monster Metropolis se dedicarán a proteger a los monstruos que son perseguidos y cazados.

Después de que Punisher fuera asesinado por Daken, la Legión tomó el cuerpo de Frank y Morbius lo resucitó como una criatura parecida a Frankenstein para ayudarlos: «Franken-Castle» había nacido.

Más tarde, en tiempos de Dan Slott Michael se unió en secreto a Horizon Labs con la ayuda de su amigo Max Modell (quien estaba a cargo del laboratorio) tomando la identidad de “Número Seis”. Michael había estado actuando en dichos laboratorios con la finalidad de curarse y también al Doctor Connors, con resultados funestos.

Tras tener su propia serie en su volumen 2 que continúa tras lo ocurrido después de su fuga de la Balsa, cuando la mente de Peter Parker se transfirió al cuerpo moribundo del Doctor Octopus, en la cual, Morbius ofreció su ayuda pero fue rechazado; y tras su pequeña intervención en Matanza Absoluta en Absolute Carnage: Lethal Protectors, volvemos a tener nueva serie de corta duración con el simple título de Morbius.

Este solitario camino en su propia serie duró ocho números a cargo de Vita Ayala en la cual la naturaleza de Morbius se desata hasta el punto de mutar en una criatura cada vez más cercana a un murciélago.

La ultima aparición ha sido en las páginas de The Amazing Sider-Man Beyond en lo que supone una olvidable intervención en una etapa de mero tránsito.


Edición original: The Amazing Spider-Man 101, 102, Adventure Into Fear 20-31, Vampire Tales 1-5, 7, 8, 10, 11, Giant-Size Super-Heroes 1, Marvel Premiere 28, Marvel Two-In-One 15, Marvel Preview 8, Peter Parker, The Spectacular Spider-Man 6-8, 38 y The Savage She-Hulk 9-12 USA (Marvel Comics)
Edición nacional/España: Marvel Omnibus: Morbius Classic: Aventura dentro del terror (Panini Cómicsy SD Distribuciones, 2021)
Guión y dibujo: Steve Gerber, Pablo Marcos, Don McGregor, Rich Buckler, Tom Sutton, Mike Vosburg, Sonny Trinidad, Mike Friedrich, Paul Gulacy, Gil Kane, P. Craig Russell, Doug Moench, Frank Robbins, Bill Mantlo
Formato: Tapa dura. 872 páginas. 62,00€

La imaginación frente a la censura

«¿Vampiro? Si, supongo que tu pequeña mente me etiquetará así»

La película de Morbius que ya debería haberse estrenado hace por lo menos un año, ha puesto de nuevo en la luz a un señor de la noche. SD Distribuciones publicó en julio de 2021 dentro de la colección Marvel Limited Edition un interesante y voluminoso volumen que contiene las historias clásicas de este vampiro viviente.

Desde su primera aparición y posterior encuentro con Spiderman (Amazing Spider-Man vol. 1 #101-102), hasta su estrellato podemos leer historias que, ya adelanto, no son para todo el público.

Adventure Into Fear vol. 1 #20-26, por ejemplo, está escrito por Steve Gerber y, como tal, no falta a su peculiar estilo de narración, lo cual es un reclamo. Hay un puñado de cómics interesantes, incluidas las apariciones en Vampire Tales, una pelea con el lanzarredes y la Antorcha Humana en Marvel Team-up vol. 1 #3-4, y la pelea con Werewolf By Night de Giant-Size Werewolf vol.1 #4.

Podemos decir que este voluminoso volumen con un tamaño más grande que lo que estamos acostumbrados a ver en formato Omnigold establece el canon del personaje. Esta entrega nos ofrece un pequeño y peculiar paseo a través de sus caóticas primeras aventuras. Se incluyen The Amazing Spider-Man 101, 102, Adventure Into Fear 20-31, Vampire Tales 1-5, 7, 8, 10, 11, Giant-Size Super-Heroes 1, Marvel Premiere 28, Marvel Two-In-One 15, Marvel Preview 8, Peter Parker, The Spectacular Spider-Man 6-8, 38 y The Savage She-Hulk 9-12.

No tenemos delante un personaje fácil y Morbius podríamos decir que se trata de un personaje de nicho. Si bien, tener la oportunidad de leer páginas de la serie Vampire Tales de Steve Gerber, Pablo Marcos, Don McGregor, Rich Buckler, Klaus Janson y Tom Sutton, en blanco y negro, no bajo el edicto del Comics Code, supone cierto interés para los lectores que buscan algo más que historias clásicas.

El personaje es uno de los primeros antihéroes de Marvel. Marvel siempre fue experta en dar a los villanos más motivación que simplemente «soy malvado». Morbius es un ejemplo y en estas primeras aventuras tenemos un personaje trágico con una motivación que actúa como motor en su dolorosa vida. Se ve obligado a renunciar a su amor y a su salvavidas para protegerla y, debido a su condición, no puede simplemente escabullirse y aislarse. Morbius necesita alimentarse y eso lo atormenta.

Como parte del auge del género del terror Marvel dio paso a una serie de personajes entre los que se encuentra Morbius. Al lector puede que le choque mucho ver un ser como este interactuar con otros héroes de la Casa de las Ideas y luego encontrase números digamos de corte maduro. Como el personaje no es un vampiro «real» ya que está vivo y fue presentado como un villano de Spiderman, su interacción con personajes como la Cosa o Hulka se torna en natural, aunque choque muchísimo. Tenemos entre manos un volumen lleno de una mezcla de sabores entre dulzones y picantes. Lo que contemplamos es una contraposición de maneras muy diversas de tratar a un personaje que se movía entre los límites del Comics Code.

Me gustaría dejar claro que lo que tenemos delante es un clásico en toda regla, pero no por ser de los años 70. No me refiero a eso. Lo interesante del volumen, por lo menos para mí, es tener entre manos esas aventuras que eran una esquiva en toda regla a la censura de la época. Ese aspecto es el que hace de este volumen un clásico, que nos hace conocer la época en la que Marvel era innovadora, rompedora y creativa.

Por otro lado, son historias interesantes, pero algunas han envejecido mal. Seamos justos. Para mi el interés de tener este volumen lo ha sido por la parte propia de Vampire Tales y Adverture Into Fear, ambas series muy interesantes.

Por otro lado, para los coleccionistas tener todos estos números reunidos en un solo volumen es una bendición, pero también es una maldición. ¿Por qué digo que es una maldición? Dos motivos sencillos. El más simple; la edición es enorme, y hay que leerla en una mesa. En un sofá o en la cama se hace imposible.

Por otro lado, tenemos de manera lineal todas las aventuras de este personaje y de esta forma vamos a ser testigos de la inconsistencia y la poca solidez de la historia de Morbius. Al ser un secundario, y pasar a tener cierta relevancia, y luego volver a ser secundario, tenemos una carencia de una línea temporal sólida que permita hablar de la consistencia de un origen coherente.

En definitiva, es un imprescindible, pero para gustos más selectos. El que acuda a esta entrega lo debe hacer desde la perspectiva de tener delante a un personaje que le guste, o bien sea un fan incondicional de la historia viva de Marvel Comics.

Lo mejor

• La edición es impecable.
• The Amazing Spider-Man 101, 102, Adventure Into Fear 20-31 y Vampire Tales.

Lo peor

• Ha envejecido bastante mal.

Monstruos, vampiros y el Comics Code El sello que aparecía en los cómics del Comics Code Authority desapareció silenciosamente en 2011. Sin embargo, durante casi 60 años, fue la biblia en lo que a lo que a las reglas de contenido de un cómic se refiere. Diseñado para parecerse a…

Un clásico para incondicionales

Guión - 6.5
Dibujo - 6.5
Interés - 6

6.3

Ante nosotros una impecable edición con material solo para el paladar de aquellos que saborean los clásicos dentro de su contexto histórico y social.

Vosotros puntuáis: 5.84 ( 6 votos)
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Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
24 febrero, 2022 9:48

Morbius y el Chacal son dos grandes creaciones de la década de los 70 que complementan a toda esa pléyade de villanos nacidos de los lápices de Ditko y Romita en los 60.

Nyarlathotep
Nyarlathotep
Lector
25 febrero, 2022 20:49

Dejando de lado la calidad del artículo (que he comenzado a leer pero por falta de tiempo no puedo acabar y prometo hacerlo cuanto antes porque me parece más que interesante. Si argumento algo de lo ya dicho en él pido perdón) me gustaría dar una opinión personal que quizá no viene al caso pero al fin y al cabo estamos aquí para dialogar (que no discutir). Creo que sí se debería condenar a Wertham por todo el daño que hizo al mundo del cómic (Gracias a su libelo y a la competencia desleal -según tengo entendido- de las que luego fueron las dos más grandes una editorial honesta (y sospechosa de progresista como EC) se hundió por completo. Y si mal no recuerdo el señor Wertham se hizo famoso tras ser el psicólogo del asesino en serie Albert Fish y contar con todo detalle en sus libros todas las aberraciones que éste cometió (si estoy equivocado corregidme). Cuando se le acabó el filón carroñero con este tema atacó al mundo del cómic para buscar un nuevo motivo de alarma para los americanos bienpensantes (que no consideraban nocivas sus descripciones de las prácticas de Fish) y su base fue una encuesta tan maniquea como estúpida: Se dedicó a preguntar a los reclusos de varias prisiones si leían cómics y supuestamente dedujo que estos eran la causa de la criminalidad (ni preguntó lo mismo a millones de universitarios que también los leían ni preguntó si los reclusos creían en Dios,les gustaba el cine o hacían deporte,cosas que supuestamente lo hubiesen llevado a las mismas conclusiones). Si algo hay que decir de este hombre es que fue un gran comunicador,conocedor de que dar mierda al público es rentable porque es lo que mucha gente quiere y que si hoy viviese sería una estrella televisiva en algún reality show. Y,como buen moralista,fue un gran hipócrita.

Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
En respuesta a  El azote del perpetuo pontificador
25 febrero, 2022 7:13

Comics de Spiderman en general. Carroña sería otro, pero está algo por detrás de estos dos. La Gata Negra apareció también a finales de esa década, pero no puede considerarse una villana como los mencionados.

Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
En respuesta a  El azote del perpetuo pontificador
25 febrero, 2022 21:29

Obviamente, por eso hablo de dos grandes incorporaciones que complementan a esa pléyade de los sesenta.
El Chacal me gusta mucho, más que Morbius, pero ha sido un enemigo de cuatro momentos puntuales. La primera saga del clon, la segunda, Spider-Island y la Conspiración del Clon (bajo otra identidad). Pero claro, una de esas historias figura entre los diez mejores tebeos de la historia de Spidermsn, de ahí su relevancia para el personaje.
Morbius ha sido más regular, un enemigo con mayor cadencia en la serie. Tras el Mefistazo le han dado cierto trasfondo, haciéndolo un poco màs complejo y ahora con la película sí podemos decir que se ha consolidado como uno de los mejores villanos de Spidey. Quizás no entre los diez mejores, pero está claramente en un top 15.

Last edited 9 meses atrás by Hijo de Jor-El
Justiciero Desmesurado
Justiciero Desmesurado
Lector
En respuesta a  Hijo de Jor-El
26 febrero, 2022 10:58

Ni de coňa en top 15

Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
En respuesta a  Justiciero Desmesurado
26 febrero, 2022 11:59

Imagino que no seguís la serie hace años. Ahora mismo está perfectamente entre los quince primeros. Tanto, que hasta va a tener película propia, del mismo modo que dicha película lo ratifica entre los principales villanos arácnidos. Feedback rotundo.

Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
En respuesta a  El azote del perpetuo pontificador
26 febrero, 2022 13:14

La película de Morbius se anuncia a finales de la década pasada, resultado del tirón que el personaje experimenta durante la etapa de Slott.

Justiciero Desmesurado
Justiciero Desmesurado
Lector
En respuesta a  Hijo de Jor-El
26 febrero, 2022 13:34

Puaggg

No en serio. No sigo las etapas recientes asi que en verdad reconozco que no puedo opinar con criterio sobre la relevanvia actual del personaje.

Bueno no. Lo de antes molaba 1000 veces mas que lo de ahora, asi que por mucho que haya aumentado la presencia de Dracula B nunca podra compararse con los villanos de antaňo.

Hala ya he pontificado.

Hijo de Jor-El
Hijo de Jor-El
Lector
En respuesta a  Justiciero Desmesurado
26 febrero, 2022 13:38

A ver, según las etapas más recientes, a Morbius lo veo ahora mismo al nivel de Rhino, Escorpión o Camaleón. No está a la altura de los principales, principales, pero sí que ha ganó muchos enteros a lo largo de los años 10.

Last edited 9 meses atrás by Hijo de Jor-El