Introducción
El presente artículo se centra en la versión futurista del Universo Marvel 2099, un futuro que pudimos disfrutar entre 1991 y 1996. Posteriormente, vimos otra versión de Spiderman 2099, e incluso versiones divergentes. El presente artículo se centra en los orígenes y posterior evolución de la línea hasta mediados de los noventa y su cierre definitivo. Sin embargo, tenemos que hacer alguna pequeña aclaración, si es que podemos dejar claro algo cuando hablamos de líneas temporales.
En algún momento después de que Spiderman 2099 se enterara de que Tyler Stone era su padre biológico, pero antes de que El Doctor Muerte se convirtiera en presidente de los Estados Unidos, la línea temporal de esta realidad es numerada como 928. Esta línea se vio interrumpida por la Guerra de Ultrón. En el momento en que dicho evento (recordemos que ya había sido avanzada unos años antes por Bendis un diagrama de flujo temporal), amenazaba la propia existencia de Tyler Stone, y por extensión a su hijo Miguel, Spiderman fue enviado de vuelta a esa era para evitar la catástrofe.
Anteriormente habíamos visto como Los Exiliados (en concreto en los números 75 y 77) perseguían a Proteo. Este aparece en el año 2099, Tierra-928, interrumpiendo el flujo temporal desde Spiderman 2099 vol.1 #13. Debido a que Los Exiliados interfieren en la corriente temporal crearon una realidad divergente que fue designada como Tierra-6375 en el siguiente número. La Tierra 928 podemos decir que desaparecía por completo.
Nos chocaría, y mucho, que años después Spiderman 2099 apareciese en las páginas de Superior Spiderman. Esta extraña y compleja divergencia temporal se debía a los efectos que os he comentado de La Era de Ultrón. Se creaba por tanto un 2099 divergente, uno que toma prestados elementos de la línea de tiempo original pero diferente y separado de esa línea de tiempo original.
El comienzo; bienvenidos al futuro.
Entrando de lleno en el futuro, debemos acudir al origen, a la idea que dio paso a una línea temporal que viajaba casi 100 años en el mañana. Habían pasado solo unos años desde que el intento fallido de Jim Shooter de crear un nuevo universo terminase abruptamente. Sin embargo, Stan Lee tuvo una idea. ¿Qué pasaba con el futuro del Universo Marvel? Habíamos visto retazos en las páginas mutantes pero el futuro oficial no estaba perfilado.
La idea se convirtió en anuncio. Se publicaría un único cómic de la mano de Stan Lee y John Byrne; Marvel World of Tomorrow. Como podéis imaginar con ambos autores en las mismas páginas las chispas iban a saltar tarde o temprano. Fuego, ira y destrucción, o no, el caso es que el proyecto nunca se materializó. En cambio, mientras Byrne aprovechó el concepto y lo desarrolló en Next Men, Marvel acabó ampliando miras y creando una versión más amplia y extensa del, en principio, futuro oficial del Universo Marvel.
Como solía ser habitual, el mismísimo Stan Lee adelantaba a los lectores el plan de crear el futuro oficial de los superhéroes de Marvel. En el último párrafo de su columna habitual en Marvel Age #90 (portada de julio de 1990, si bien debido a la forma en que funcionan las fechas de portada en los cómics USA, este número apareció en las tiendas de cómics en abril de 1990), Stan Lee anunciaba que había estado trabajando con uno de los «escritores/artistas más populares» del momento para crear «un mundo de superhéroes completamente nuevo, basado en un concepto único que le dará a Marvel una gama completa de héroes y villanos como nunca antes se ha visto».
Fue en Marvel Age #91 cuando Stan Lee, anunciaba quién era ese artista; John Byrne. El proyecto tenía título y formato, una novela gráfica titulada The Marvel World of Tomorrow. El canadiense ilustraría y también participaría escribiendo mano a mano con Stan Lee.
Para los lectores estadounidenses de la época y algún afortunado, así como aquellos que se dedicaban al medio y estaban al día, Stan’s Soapbox era la única fuente de información fiable. En la edición de noviembre de 1990 de la columna, Lee compartió dos detalles importantes más sobre este proyecto: The Marvel World of Tomorrow era sólo un título provisional y se ambientaría en un «futuro cercano». Poca información y muchísima expectación. El tema en cuestión volvería a surgir en la edición de enero de 1991 de Stan’s Soapbox. Esta vez Stan Lee compartió con los lectores el nombre del héroe y también del villano. El protagonista se llamaba Ravage, y el villano principal se llamaba Dethstryk. ¿Os suena el nombre del protagonista?
En la edición de abril de 1991 de Stan’s Soapbox, Lee prometió revelar el título real del proyecto en la columna del mes siguiente. Sin embargo, llegó el mes siguiente y no hubo tribuna. Pasaron los meses y la idea quedó en el limbo, nada se decía, y no había avances en ningún sentido. ¿Qué pasó entonces con The Marvel World of Tomorrow?
John Byrne arrojó algo de luz sobre la situación pasados unos años, en 1993. Tenemos que ir a la introducción de una de las ediciones de su creación, Next Men. Parece ser que Stan Lee lo había reclutado para trabajar como arquitecto (más o menos como Jonathan Hickman) en un proyecto de Marvel «Futureverse». Byrne comenzó a trabajar en una novela gráfica de 64 páginas, pero debió ver el percal y siendo cómo es y pensando en la necesidad de mantener su integridad artística, decidió eliminar todo aquello que fuese puramente Marvel Comics y nació 2112. Dicha creación en formato novela gráfica fue publicada posteriormente a finales de 1991 por Dark Horse Comics con el título de John Byrne’s 2112. Lo narrado en “2112” quedaría integrado dentro del Universo “Next Men” en la forma de un futuro lejano hacia el que convergían todos los argumentos desarrollados en la serie principal.
Aunque Byrne se había marchado, Marvel Comics aún quería aprovechar el potencial comercial de una línea de cómics ambientada en un universo futurista. Como escribió el historiador de cómics Sean Howe en Marvel Comics: The Untold Story: “A discarded Stan Lee/John Byrne project about Marvel characters in the year 2099 was retooled into an entire new line of comics: futuristic versions of Spider-Man, the Punisher, and Doctor Doom provided plenty of collectible product.”
Marvel no presentó lo que se llamaría su sello Marvel 2099 hasta agosto de 1992, un mes antes de que el primer título de Marvel 2099 saliera a la venta. Marvel Age #117 (fecha de portada: octubre de 1992) presentó un artículo destacado de varias páginas que presentaba los cuatro primeros títulos de Marvel 2099: Spider-Man 2099, Doom 2099, Ravage 2099 y Punisher 2099.
Se decidió que la punta de lanza fuese Spiderman. De tener éxito, nuevos cómics expandirían ese futuro presentando nuevos héroes y un futuro distópico. El editor en jefe, Tom DeFalco eligió específicamente al editor y recién contratado desde la “Distinguida Competencia” Joey Cavalieri para dirigir el proyecto.
Una de las ideas, y muy acertada, que se le ocurrió a Cavalieri fue la de llevar a cabo un lanzamiento gradual. Me explico a continuación. Frente a lo que había ocurrido con el Nuevo Universo lo que se planteó, y al final se llevó a cabo, fue que se irían lanzando nuevos personajes a lo largo de meses, o años, en lugar de atosigar a los lectores con una publicación masiva de series nuevas. La idea fue bien acogida y Stan Lee participaría con un personaje de su creación. Tres nuevas cabeceras serían la primera oleada de esta nueva línea. Spiderman y El Castigador eran personajes en ese momento copaban el top ventas, y por tanto era obvio que estuviesen presentes. Quedaba un hueco libre, ese hueco no fue para La Patrulla-X, ese espacio lo ocupó un villano, El Doctor Muerte.
Lo que en principio parecía una locura, resultó un verdadero acierto puesto que El Doctor Muerte 2099 es, junto con Spiderman y El Motorista Fantasma, las tres colecciones más vistosas, potentes, divertidas y añoradas de esa distopia futurista.
Joey Cavalieri convocó una reunión en la que se darían ideas para poder cimentar con fuerza este nuevo mundo. El contexto que quedó en la mente de todos, y se trasladó a esta distopía fue que Estados Unidos estaba controlado por megacorporaciones. El español y el japonés se habían vuelto idiomas con mayor presencia y la policía ahora estaba privatizada en todo el país. Como si se tratase de una premonición, el dinero efectivo desaparecía en pro del pago electrónico, y tanto ordenadores como los teléfonos móviles se habían vuelto de tamaño micro. Para muchos lectores actuales esto os parecerá una soberana tontería, pero para los señores mayores que seguimos leyendo cómics se trataba de un alucine cuando nuestros primeros móviles eran verdaderas armas arrojadizas, pesadas y toscas como ladrillos.
El primer avance se vería en The Amazing Spider-Man vol. 1 # 365. Los lectores de la época no podían creer lo que estaban viendo; un mundo nuevo, salvaje y con toques cyber punk. Pasaría otro mes antes de que el cómic se lanzara, pero las ventas fueron fantásticas; Spider-Man 2099 fue uno de los cómics más vendidos en 1992. No podemos olvidar que el numero 1 quedó en el cuarto puesto de ventas mensuales del mes de noviembre. Ese mes, el primer puesto lo copaba Superman Vol. 2 #75. Como sabéis se trataba de un número muy importante en la “vida” de El Hombre de Acero y arrasó en ventas. Por ello, la primera entrega de esta versión arácnida futurista podemos decir que tuvo un más que digno estreno.
No podemos dejar de lado que este universo futurista permitía adentrarse en nuevas colecciones sin tener que llevar leídos más de trescientos números como ya ocurría en los noventa. El universo 2099 sería la antesala de lo que en 2000 supondría un revulsivo para La Casa de las Ideas, el Universo Ultimate. Sin embargo, en esos momentos no se puso toda la carne en el asador y, salvo el arácnido, el resto de las colecciones no tenían equipos punteros, lo cual fue poco a poco el lastre de una oportunidad perdida. A pesar de ello mucho, por aquel entonces novatos, vimos una oportunidad perfecta para subirnos a colecciones que podíamos leer sin la carga de años y años de cómics previos; ¿os suena?
Entrando de lleno en el 2099 nos detenemos en Spiderman. El arácnido del futuro era muy diferente a Peter Parker. En primer lugar, se trataba de alguien ajeno a Peter. Miguel O’Hara era un estadounidense de ascendencia latinoamericana e irlandesa que trabajaba para una de las megacorporaciones que controlaban Estados Unidos, Alchemax. Era un científico que se convertía en Spiderman debido a un tratamiento que se insuflaba para deshacerse de una adicción, inducida por su jefe, Tyler Stone, a una droga de diseño. Desesperado por purificarse, Miguel manipuló su ADN y un rival celoso dentro de la compañía decidió mezclarlo con el de una araña. Telarañas orgánicas, visión mejorada, colmillos con una toxina venenosa, garras para trepar superficies y la tradicional fuerza y reflejos mejorados, crearon un Spiderman más cercano a una araña, más violento y agresivo. Escrito por Peter David, este Spiderman era sarcástico, irónico y cargado de pesares debido a una infancia difícil con un padre o padrastro maltratador.
Esta colección es la que mejor trayectoria tuvo, la que más ha perdurado, y la que, de una manera u otra ha supuesto que el personaje haya sobrevivido, ni mas ni menos que 30 años. La lectura de esta colección era una delicia, porque era algo fresco, bien dibujado, con diálogos inteligentes, en definitiva, un buen cómic. Ahora tenéis la oportunidad de leerla en formato ómnibus, habiendo publicado en estos momentos la entrega 1 y la 2, y en septiembre la 3.
Como reveló Peter David en una entrada de blog de 2017, el nombre del alter ego de esta versión futurista fue elegido en honor a su amigo Miguel Ferrer, un veterano actor conocido por sus papeles en películas y series clásicas como RoboCop y Twin Peaks. La combinación del nombre de pila de Ferrer y un apellido irlandés puso luz a un héroe que destacaba frente al mayoritariamente héroe blanco y anglosajón de la época.
Junto al gran guionista estaban Rick Leonardi a los lápices, Al Williamson a las tintas y Steve Buccellato a los colores. Juntos consiguieron en los primeros dos años de colección cautivarnos poco a poco mientas iba creándose un nuevo mundo en el que Peter David tuvo mucho qué decir y contar. Muchos aspectos de la serie conectaron con los lectores de la época, pero para el afamado guionista el mayor reclamo fue Rick Leonardi. Recordaba el autor que “Rick es un artista con un talento excepcional, y es en gran medida responsable del éxito inicial del cómic». Tal es así que llegó a comentar que «Sin ánimo de criticar a los artistas que vinieron después, el título no fue ni de lejos tan exitoso sin él». Y esto es cierto, tras la marcha del dibujante comenzó el contador que nos llevaría a la cancelación.
Para un lector joven de esa época, ver cómo Rick Leonardi dibuja con una soltura increíble a la versión futurista de Spiderman era una delicia. Frescura, movimientos increíbles, ciudades futuristas impactantes, los bajos fondos de Nueva York. En definitiva, la elección del dibujante fue un acierto.
Peter David llegó a manifestar que, básicamente, había dado la vuelta al concepto de Spiderman. Nuestro actual Trepamuros es hablador, no se cansa de contar chistes o de restar importancia al peligro con ciertos toques de humor. En cambio, su versión 2099 fue un Spiderman silencioso, y con un alter ego nada cercano, tosco y en cierta medida arrogante. Mientras que las telarañas de Peter eran mecánicas, las de Miguel eran biológicas. Esta idea años después se vería en la versión cinematográfica de Sam Raimi. Mientras que la habilidad de Peter para trepar paredes nunca se explicó realmente, simplemente se pegaba a la pared, Miguel tenía garras. Respecto al «sentido arácnido» de Peter tampoco era un aspecto que los guionistas viesen necesario explicar, sin embargo, Miguel tenía una visión acelerada que le permitía ver las cosas desde grandes distancias y prácticamente en 360 grados a su alrededor.
Peter David entró de lleno en una estructura familiar totalmente opuesta a la de la versión actual de Spiderman. El finado guionista buscaba crear una estructura familiar distinta a la de Peter Parker, llegó a comentar en alguna entrevista. La mujer en su vida era su madre, no su tía, y estaba completamente loca. No sólo eso, sino que estaba prometido y tenía un hermano.
En los primeros dos años de vida Peter David no hizo uso de versiones futuristas de villanos clásicos con la honrosa excepción de El Buitre. Esto fue un punto a favor, sin embargo, hubo ocasiones en que se recrearon villanos antiguos para impulsar las ventas; en concreto, Veneno 2099 y El Duende Verde 2099.
A pesar de las críticas que recibe la línea hoy en día, el título de Spiderman 2099 resultó ser un éxito durante sus cuarenta y cuatro entregas.
Tal y como os he adelantado, al principio de este artículo, Stan Lee volvía a los guiones en una colección que suponía la introducción de una versión futurista sin contrapartida en el presente; Ravage. Jean-Paul Ravage era el director ejecutivo de ECO, una empresa propiedad de Alchemax que luchaba contra la contaminación corporativa y gubernamental.
En plenos noventa, en pleno auge de los movimientos ecologistas, esta serie tuvo su sentido y ese toque social tan propio de Marvel Comics. Huyendo de la empresa que lo acusaba falsamente de un asesinato, nuestro extraño héroe se equipaba con restos y material de desguace, un camión de la basura y se erigía en el defensor del medio ambiente. Stan Lee, fue el guionista de los primeros ocho números, siendo cocreador Paul Ryan.
Este antihéroe era un quiero y no puedo, y mostraba la peor cara de Stan Lee. Ravage se convertía en un ciclón de cambios de dirección e ideas; perdió un ojo, adquirió la habilidad de disparar láseres con las manos y finalmente se transformó en un monstruo que nos recordaba a la Bestia, del famoso cuento que veríamos en dibujos animados en 1991 de la mano de Disney.
A pesar de todo el hecho de que Stan Lee volviese a una colección como guionista fue un gran acontecimiento. El cocreador de gran parte del Universo Marvel no había escrito una serie continua en años. Sin embargo, Ravage 2099 podría haber causado un revuelo aún mayor en 1992 si el plan del exeditor jefe de Marvel, Tom DeFalco, de reunir a Lee con el cocreador de Spiderman, Steve Ditko, se hubiera hecho realidad.
Desafortunadamente para los fans, la idea de DeFalco de reavivar la legendaria colaboración Lee/Ditko fracasó tras una sola reunión entre ambos. Nos sabremos nunca qué pasó en esa reunión. Se nos dice que Ditko rechazó el encargo y que la reunión fue cordial. La negativa fue meramente ideológica puesto que el gran dibujante no estaba de acuerdo con algunos aspectos de la ideología subyacente de Ravage 2099. Aun así, ¿os imagináis lo que hubiese dado este tándem de haber congeniado?
La sorpresa vino con el tercer título; El Doctor Muerte 2099. ¿Un villano como protagonista?, ¿Victor Von Doom detrás de esa máscara y en el futuro? John Francis Moore fue el director de esta historia con lápices de Pat Broderick. Apareciendo desde un agujero temporal Muerte vestía su clásico atuendo canónico. La llegada al futuro no iba a ser pacífica como mandan los cánones del género. Lavteria estaba gobernada por otro dictador, Tyger Wylde, y lógicamente esta situación no iba a acabar pacíficamente.
Francis Moore abordaría esta colección desde una perspectiva diferente. En lugar de ahondar en la magia y la ciencia del siglo XX, estaba claro que el giro debía ir en sintonía con el contexto cyber punk que emanaba este futuro distópico. El cómic fusionaría las dos anteriores con el ciberespacio al modo y manera que el gran Steve Ditko hizo con Doctor Extraño.
Pat Broderick hace magia con sus lápices, de tal forma que esa predicción de Internet que se hace ya en los noventa sobre su futuro parezca sacada de las primeras historias de El Doctor Extraño. Veíamos en estas páginas como el mundo de 2099 se iba convirtiendo en una especie de futuro mágico donde la realidad virtual daba sus frutos fusionándose con el ciberespacio de una forma que solo los cómics y las películas soñaban; ¿os suena de algo esta predicción?
La premisa planteada en esta serie era oro puro. El Dr. Muerte reaparece misteriosamente en 2099, sano y salvo, pero con algunos vacíos de memoria inexplicables. Veremos cómo se inicia un lento camino en el que intentará retomar el control de Latveria, dando pasos firmes en la ejecución de un plan preconcebido para erigirse como el arquitecto del mañana. La cuestión es que entre líneas nos dejaban un pequeño debate ético. Ante un mundo desastroso como íbamos viendo, ¿una hegemonía global bajo Muerte era mejor? Muerte 2099 presentaba al megalómano como un dictador benevolente y antihéroe; una delicia.
Pasados dos años, esta colección fue el trampolín para la carrera de Warren Ellis, quien cogía la batuta de manos de John F. Moore después del número 26. Moore hizo un trabajo de calidad, mucho mejor que su incursión con La Patrulla-X del futuro, sin embargo, el trabajo del británico fue mejor valorado y hoy en día es considerado mejor ciclo que las anteriores entregas. El escritor John Francis Moore sorprendió a los lectores en Doom 2099 vol. 1 #1, sembrando la duda ya desde el principio sobre quien era la persona que había viajado al futuro. La sorpresa fue mayúscula cuando, a pesar de portar la armadura clásica y canónica, tras ser desenmascarado por Tiger Wylde, resultó ser un joven con el rostro intacto; definitivamente no era el original. Para aumentar las dudas sobre su identidad, el personaje sufría amnesia y no podía explicar su paradero antes de su repentina llegada a 2099. Muchos números después, giros inesperados, vueltas de tuerca, líos y más líos que permitían mantener esa intriga y engatusamiento, al final, Muerte 2099 se presuponía como el verdadero Doctor Muerte. Seguro de su identidad, decide conquistar Estados Unidos, lo que marca el comienzo de la aclamada etapa de Warren Ellis en la serie.
La cuarta colección fue Punisher 2099 (aquí no digo El Castigador porque en España ya se hacía uso de la denominación USA). En el futuro Jake Gallows es un oficial del Ojo Público. Esta fuerza de seguridad se trata de una policía privatizada. Los pobres son ignorados en pro de las corporaciones y los ricos y capitalistas. Con la protección policial pagada, los ricos se salen con la suya. Kron Stone hijo de Tyler Stone, rico y protegido por un sistema corrupto, asesina a la familia Jake Gallows delante de él. Cuando la ley le permite salirse con la suya se plantan las semillas de la venganza y de nuevo el castigo camina por la ciudad.
Esta colección fue guionizada por los escritores Pat Mills y Tony Skinner. Se les une Tom Morgan a los lápices, Jimmy Palmiotti con el entintando, e Ian Laughlin con el coloreado. Esta serie entra en otro campo, el sistema de justicia de 2099. Además, siendo que la familia Gallows era devota de Thor, el cómic explorará el concepto de religión.
Asentamiento de la línea temporal
La línea iba avanzando poco a poco. La serie 2099 Unlimited fue la nueva incorporación con carácter trimestral. Era una suerte de compendio de historias que contextualizaban el futuro o aportaban diferentes ángulos de visión de la sociedad del mañana. A veces eran historias de Spiderman 2099 y otras veces se centraba en nuevos personajes. Sin embargo, el buque insignia de esta nueva serie fue Hulk 2099. El escritor fue Gerard Jones y el dibujo corrió a manos de Dwayne Turner. En este futuro distópico, Hulk era un hombre llamado John Eisenhart (apellido muy conocido por los lectores). En este caso no era un científico, sino un reportero que acabaría irradiado de radiación gamma en la investigación de un grupo religioso seguidor del mítico Bruce Banner. Esta versión futurista se asemejaba a un monstruo más propio de películas de serie B que a la versión del presente.
La última serie que se sumaría al carro sería una de las mejores del panorama futurista; X-Men 2099 (ocurre lo mismo que con Punisher, se mantiene nomenclatura USA). Lamentablemente, un buen planteamiento que se asemejaba a la etapa de La Patrulla-X en Australia, con toques punk, se vería lastrada por el dibujo insulso, aunque eficaz, de Ron Lim. Siempre he pensado que esta serie de la mano de un buen dibujante hubiese sido recordada con el mismo cariño que Spiderman. El sueño de Charles Xavier había muerto con él, pero también la ideología de Magneto se había difuminado. En esta ocasión la revolución mutante era dirigida por un pacifista llamado Xián Chi Xan, que tenía el poder de destruir cualquier cosa con su mano (el primer caso de una mutación secundaria aparecería más tarde, dándole el poder de curarse con el otro). Sin embargo, nada más comenzar la serie, se produjo un giro de 360 grados y el líder cambiaría de enfoque, volviendo su lado oscuro, oculto en su mente, y abandonaría sus ideales pacifistas y por ende a sus alumnos/protegidos/seguidores/fanáticos. Esta situación abocaría a que La Patrulla-X se disolverían en casi un año de colección. Sin embargo, un personaje de poderes similares a los de Lucas Bishop se haría con nuestros corazones, Skullfire, Timothy Fitzgerald, el nuevo en el equipo. Con el devenir de los números iría asumiendo el liderato de un grupo de mutantes que actuaban como auténticos marginados.
Ya una vez asentados conceptos y personajes, en febrero de 1993, Marvel decidió celebrar el éxito de esta línea y desarrolló un evento que abarcó las cuatro series principales; La Caída del Martillo.
Arrancando en la que había sido la punta de lanza de 2099, Spiderman somos espectadores en primera fila de la llegada de una ciudad flotante con forma de martillo invertido. Alchemax muestra al mundo Valhalla. El evento fue sencillo y sin grandes aspiraciones. La mega corporación pretendía hacer uso de la religión fanática para controlar a la sociedad del futuro que veneraba un regreso de los Asgardianos. Finalmente, sin destripar mucho de la historia, y maquinaciones al margen llevadas a cabo por El Doctor Muerte, este se queda con Valhalla para su uso y disfrute.
El evento no tuvo más de un solo número de cada cómic en ese momento. La trama transcurrió sin problemas entre colecciones, pero sí que se apreció una descoordinación puesto que se veía que los personajes se caracterizaban al ritmo de cada guionista sin un hilo o línea común.
Las colecciones iban avanzando y Spiderman 2099 iría de viaje por todo el país a modo de tributo a Mad Max. Ravage seguía mutando, convirtiéndose más bestia que hombre. El ecologista ideado por Stan Lee tomaría el control de la isla Hell Rock como su gobernante, pero perdería su humanidad y lo que quedaba de sus amigos.
El Doctor Muerte reclamado a Valhalla como base de operaciones, encontraría un nuevo objetivo; la dominación mundial. El estado mental de Jake Gallows continuó deteriorándose y se volvería más extremo en sus métodos.
La Patrulla- X del futuro se desvanecería en los desiertos de Nevada. El soñador mutante Xián Chi Xan se encuentra de bruces con un anciano llamado Zhao. Éste había modificado mutantes en convirtiéndolos en réplicas oscuras, por llamarlo de alguna forma, de los X-Men originales. El inevitable enfrentamiento acabaría con la mente de Xian corrompida y aflorando su joven personalidad, y uniéndose al Teatro del Dolor, un grupo mezcla entre sado masoquismo y El Club Fuego Infernal. Timothy Fitzgerald, ahora llamado Skullfire acaba en brazos de La Lunática, una vampira psíquica que trastoca su mente.
Marvel 2099 seguía funcionando con fuerza. En 1994 este universo todavía respiraba fuerte y era el momento de regalarnos con una de las mejores colecciones, hoy en día recordada con mucho cariño; Ghost Rider 2099 (ocurre lo mismo que con Punisher y X-Men, se mantiene nomenclatura USA).
Esta colección fue creada por Len Kaminski. Un joven Chris Bachalo y un apoyo notable de Mark Buckingham idearon este Ghost Rider cyber punk. Mayo de 1994 supuso el rugido de una motocicleta que tenía mucho de Akira, Blade Runner e incluso Tron. El cómic se inspiró claramente en la obra de Gibson, Johnny Mnemonic de 1981 y la novela Neuromancer de 1984. En el primer número de la serie, una banda de hackers liderada por Kenshiro «Zero» Cochrane roba datos cifrados de la Corporación D/MONIX (bonito juego de palabras) para un misterioso cliente. El primer número, coloreado por Christie Scheele y escrito por Richard Starkings y John Gaushell, nos presenta este hacker cuyo cuerpo físico es asesinado, y su mente queda perdida en le red.
En el ciberespacio encuentra una región llamada Ghost Works donde una IA le propone volver a la vida a cambio de convertirse en su avatar y en su agente antivirus con el fin de erradicarla maldad y corrupción imperantes en la sociedad. La mente de Cochrane se descargaría en un cuerpo cyborg brutal a nivel gráfico basado en El Motorista Fantasma tradicional.
Aunque Ghost Rider 2099 examina en profundidad la idea de la robótica, las redes informáticas y la inteligencia artificial que alteran la sociedad y son utilizadas con fines que sus creadores nunca pretendieron, la sensación que uno se lleva de la lectura de los primeros doce números es otra. Kenshiro «Zero» Cochrane es un joven muy enojado a nivel personal y con el ser humano puesto que cree que sigue existiendo una desigualdad e injusticia generalizadas, a pesar de todos los avances de la época en la que vive. No sólo eso, sino que se siente frustrado al no poder cambiar el mundo a pesar de sus poderes.
La estrategia comercial era clara con esta colección; en esos momentos El Motorista Fantasma estaba en un buen momento a nivel ventas. Su versión futurista con este reclamo se mantuvo en circulación durante dos años y 25 números, siendo cancelada en 1996.
Curiosamente, se suponía que habría un número 26 de Ghost Rider 2099, pero Marvel canceló la serie antes de que se imprimiera. El título del número era «Daddy Dearest» (Papá querido). Su equipo creativo fue Scott Andrews, Salgood Sam y Max Douglas que habían terminado el guion y el dibujo, así que solo faltaba el coloreado de Bernie Mireault y estaba listo para publicarse. Se trata de una historia perdida que podéis encontrar en internet, a través del portafolio compartido de Salgood Sam.
Seguía pasando el tiempo y las ventas empezaban a flojear. En general en todo el sector, y en concreto en el futuro de Marvel 2099. Se tomo una decisión arriesgada y fue la de hacer otro evento en vez de ir cancelando series. Joey Cavalieri pensó en Muerte 2099 y en el control total de América.
Un mundo gobernado por Muerte
Para tristeza de los seguidores de Marvel 2099, esta línea fue una de las víctimas directas del estallido de la burbuja de los cómics en 1996.
Marvel Comics quedó al borde de la bancarrota, y hubo muchos cambios en las altas esferas. Como resultado el editor Joey Cavalieri fue una de las personas que fue despedida. Prácticamente todos los escritores vinculados con Marvel 2099 renunciaron en apoyo a lo que entendían un despido injustificado. Marvel contrató a escritores sustitutos para terminar cada serie, y terminó Marvel 2099 en los siguientes dos años. Antes de echar la persiana pasaron algunas cosas más para interés vuestro.
Marvel 2099 llevaba casi tres años en marcha. Se necesitaba un cambio para evitar que la línea se estancara.
El editor de la línea 2099, Joey Cavalieri, reunió a todos sus creadores en una sala y todos empezaron a intercambiar ideas. Mark Millar y Grant Morrison incluso presentaron una propuesta. Esta incluía futuras versiones de El Capitán América, Iron Man, un ataque de Galactus e incluso un futuro cómic de Los Vengadores. Lamentablemente no fructificó. Por contra, el guionista en esos momentos de Muerte 2099, Warren Ellis, tuvo una propuesta diferente y muy interesante: ¿qué pasaría si Muerte se apoderara de Estados Unidos?


Y así fue; el Doctor Muerte toma Washington D. C. y se instala como el nuevo presidente de los Estados Divididos de América. Desde ese momento los cómics incluiyeron en sus títulos «2099 a. d.» (en España Forum mantuvo este cambio manteniendo a.d y no d.m). El statu quo cambió y Muerte quiso a todos de su lado mientras hacía su limpieza.
Jake Gallows sería ascendido a jefe de la nueva fuerza de seguridad de El Doctor Muerte. Se trataba de una parodia de El Juez Dredd; un remix entre un nuevo cuerpo de policía y S.H.I.E.L.D. Por otro lado, Zero Cochrane se convertiría en el alguacil de Traverse City, convirtiéndose en un personaje policial.
Los mutantes recibirían Halo City, un lugar solo para ellos y que, por una vez, no funcionaría como una reserva para indeseables. Chatarra (Junkpile), que era una suerte de villano y antiguo X-Men, se convirtió en agente de SHIELD para combatir la anarquía en el desierto de Nevada, mientras que, el resto del equipo luchaba contra el Teatro del Dolor. La colección de Hulk cerraría en la entrega 10 no sin antes acabar en una explosión nuclear que destruiría California.
La vida de Spiderman continuó y viajó en el tiempo para regalarnos uno de los mejores team-up de la época. Miguel O’Hara viajó en el tiempo accidentalmente para cruzarse con la encarnación de Spiderman de 1993. La historia, escrita por Peter David, es una maravilla, a la que todos los fans arácnidos tenemos en un buen recuerdo.
En la colección de El Trepamuros se gestaba una nueva amenaza que había tardado en aparecer. El simbionte Veneno había regresado, uniéndose a un asesino en masa y causando estragos en la vida personal de Miguel. No os digo nada de las consecuencias para no destriparos lo que ocurrió ante el regreso del simbionte, de cara a la lectura de los ómnibus que está publicando Panini Cómics.
Para quienes deseaban más información sobre cómo iba a gobernar El Doctor Muerte el país, Marvel publicó una colección especial compuesta por documentos del presidente sobre los cambios que estaba introduciendo; resultó ser una lectura cautivadora. La idea de ver al personaje como presidente fue un acierto. Visto con el paso de los años casi podríamos decir que se trataba de una velada reflexión sobre el autoritarismo avalado por una gobernanza efectiva que invertía en la sociedad a costa de las ganancias de las corporaciones.
Desafortunadamente para Muerte y los lectores esta situación política no duró mucho. En la entrega 33 de la colección del monarca de Lavteria se reveló que El Capitán América, de alguna manera, había sobrevivido al caos del siglo anterior que puso fin a la era de los Héroes. No solo eso, sino que puso patas arriba todo lo que creíamos del buen monarca; El Doctor Muerte había orquestado todo para conquistar el mundo. Tampoco nos resultaba extraño pero bueno, al fin y al cabo, si lo dice Steve Rogers suena más solemne y creíble.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Las megacorporaciones estadounidenses hartas de que El Doctor Muerte les esquilmase, pusieron toda la carne en el asador. El buen Capitán resultó ser un clon que tiraba de patriotismo. Este giro de los acontecimientos culminó en el one-shot 2099 Apocalypse. El reinado de El Doctor Muerte se derrumbó cuando Estados Unidos se vio sometido a un régimen fascista. La historia protagonizada por el reportero Jack Whitlow exponía claramente los peligros del fascismo, a la vez que sirvió de criba de aquellas series que no conseguían remontar; Hulk, abatido a tiros, El Castigador, vaporizado, y casi todos los héroes menores que aparecieron en 2099 Unlimited también fueron asesinados con una combinación de violencia salvaje y humor negro tan característico de Ellis y que veríamos años después en su Stormwatch de Wildstorm.
Nación X
Antes de su fin y tras las ruinas de un sueño, nació otro. Marvel optó por un nuevo intento de impulsar la línea del 2099 y publicó un one-shot que mostraba lo que se planeaba para las series del futuro. 2099 AD Genesis contaba una historia, cuanto menos curiosa, claramente una llamada de atención y reclamo. Un antiguo mutante, del que se insinuaba que era uno de los antiguos integrantes de La Patrulla-X de los, por entonces, 90, viajaba a Halo City para conocer a la nueva generación de mutantes; la Nación X.
Ante el abismo, los mandamases se asomaron, vieron la oscuridad y decidieron ser valientes, o temerarios. La solución ideada fue introducir nuevas colecciones y nuevos personajes. Lo primero de todo fue encontrarnos de bruces con Los Cuatro Fantásticos originales en el 2099. Una expedición de Stark y Fujikawa viajaba a la Zona Negativa (no a nuestra página web, tranquilos) y se encontraba cuatro cápsulas criogénicas ocultas, cada una con un brillante 4 azul. Por otro lado, y desde las calles de Nueva York, una figura vestida de negro con ojos rojos brillantes y pequeños cuernos en la cabeza combatía el crimen con porras de energía y acrobacias. En un principio Daredevil 2099 iba a suponer la participación de Mark Waid, pero la historia a veces es caprichosa y al final no fue así. En pocos meses, tanto Nación X como Los Cuatro Fantásticos 2099 llegaron a los quioscos. Daredevil 2099 no, y cayó literalmente en el olvido a pesar de haber sido creada por el propio Warren Ellis.
Ninguna de estas colecciones llegaría a los 10 números debido a un pequeño problema con Marvel. ¿Cuál fue este problemilla? Tenemos que volver a la década de los noventa para recordar de nuevo la terrible situación en la que estaba Marvel Comics. La compañía se enfrentaba a la bancarrota en ese momento debido a un montón de malas decisiones y a su excesiva dependencia de los especuladores de cómics. Su solución final sería vender los derechos cinematográficos de títulos como Spiderman, La Patrulla-X, Los Cuatro Fantásticos y otros a varios estudios cinematográficos.
Como bien sabéis cualquier película de Marvel entre Blade de 1999 y Iron Man de 2008 surgió de este acuerdo, siendo Iron Man la primera película propia de Marvel. Marvel tuvo que recortar muchos gastos. Una de las primeras víctimas fue Ghost Rider 2099, seguida por el cese/despido del editor de línea Joey Cavalieri. El 2099 comenzó a desmoronarse.
Peter David abandonó Spiderman 2099 en protesta, tras la publicación del número 42. Warren Ellis dejó Muerte 2099 en el número 39. Otros creadores también abandonaron sus series, dejando a 2099 con escritores y artistas sustitutos que luchaban por mantener a flote un barco que se hundía.
A partir de este momento, todo se vino abajo. A modo de reclamo Muerte viajaba al pasado y era visto en la colección de Los Cuatro Fantásticos. En las páginas de Spiderman 2099 aparecía Namor puesto que Atlantis amenazaba Nueva York. Si Veneno 2099 ya fue una llamada de atención, en estos momentos finales se utilizó a la desesperada la versión 2099 de El Duende Verde, tarde y mal. Nada de esto ayudó, y los comics de la línea 2099 fueron cayendo en el olvido. Al final, la decisión fue cancelar Marvel 2099.
Los océanos subieron, Namor invadió Nueva York obligando a los pocos héroes que quedaban a huir, mientras Nueva York era evacuada. La Patrulla-X tuvo que huir de Halo City puesto que quedó sumergida bajo el agua.
A pesar de que se veía a todas luces que el 2099 se iba a pique, aun hubo retazos de intentar reflotarlo, pero relanzado como Marvel 3000 con nuevos equipos creativos. Sin embargo, los presupuestos cada vez más reducidos y la falta de una visión unificada llevaron a lo que quedaba de la humanidad a reunirse en la Tierra Salvaje, bajo el título 2099: El Mundo del Mañana; el último aliento de 2099.
El Mundo del Mañana termina con un golpe seco, con Muerte 2099 sacrificándose para acabar con la amenaza de Phalanx (Falange se desestima por denominación confusa) con un plan basado en viajes en el tiempo que, en realidad, no tenía sentido… pero que, aun así, se materializa. El mundo ahora está bajo el benévolo gobierno de Donal Trump, digo latveriano, liderado por uno de los adolescentes de Nación X que también fue capturado por Phalanx. Se perdería la vista a gran parte de La Patrulla-X, La Cosa se quedaría en Marte con parte de los jóvenes de Nación X…etc. Ante semejante despropósito donde los lectores se quedaron estupefactos con tantas lagunas en un cómic que iba a ser el punto y final en 1998 llegó un ultimo (esta vez sí) cómic.
2099: Manifest Destiny llegó a las tiendas en marzo de 1998. La historia fue contada por Len Kaminski y un equipo artístico compuesto por Mike McKone, Mark McKenna y Jason Wright. Juntos tejieron una historia que abarcaba desde 1999 hasta 3099 (¿os suena la fecha dadas las recientes noticias sobre el futuro de la nueva y relanzada con estrepitoso fracaso línea 2099?) e intentaba (subrayo lo de intentar) responder algunas preguntas que nos habían quedado tras ese glorioso Mundo del Mañana.
El Capitán América aparece (de nuevo), solo para ser el auténtico, portando, ni más ni menos que el martillo de Thor. El Vigilante reapareció, trayendo consigo a Los Cuatro Fantásticos del futuro. Se reveló que eran réplicas que había creado para intentar reanimar un planeta en ruinas. También supimos que seres de más allá de los confines de nuestro mundo, hartos de que la Humanidad interfiriera en sus planes, habían colocado un escudo alrededor del sistema solar que sería destruido a costa de la vida de Uatu (lo veríamos años después de una forma similar en Maximun Security). 2099: Destino Manifiesto es un breve epílogo que tampoco aportó mucho y cerró definitivamente la línea temporal 2099.
¿Y qué pasó después?
Peter David resucitaría la línea brevemente. Miguel O’Hara fue la estrella invitada en una historia de cuatro partes de El Capitán Marvel (Genis-Vell) y, también se uniría a Los Exiliados, tal y como os he señalado al comienzo de este artículo.
Miguel O’Hara también aparecería como Spiderman 2099 en varios videojuegos oficiales, bien a modo de trajes alternativos, bien como él mismo en Spider-Man: Shattered Dimensions y Spider-Man: The Edge of Time.
Durante su breve paso por Marvel, Robert Kirkman realizó una serie de especiales de 2099 muy olvidables. A diferencia de la línea temporal anterior de 2099, estos cómics presentaban mutantes proscritos y a Reed Richards como el último superviviente de Los Cuatro Fantásticos, viviendo como un cerebro en un frasco pilotando el cuerpo de Ben Grimm. Esta línea de 2099 también se mencionaría en Marvel Team-up de Kirkman.
También tenemos una breve miniserie llamada 2009-2099 Timestorm. Los viajes en el tiempo entre la Marvel moderna y 2099 unirían a los héroes de ambos mundos, sin embargo, a pesar de tener muchas similitudes todo era muy diferente. Miguel O’Hara por ejemplo era un adolescente en el instituto.
Finalmente, Dan Slott traería una tercera encarnación de Miguel O’Hara a la actualidad con su etapa de Otto-Octavius como Peter-Parker en The Superior Spider-Man. Este Miguel se mantuvo bastante tiempo, con varias etapas en un cómic en solitario del propio creador, Peter David.
La línea de figuras de ToyBiz
Entre 1995 y 1996 , puso en el mercado tres grupos de mutantes. En ese momento estaban en auge, no sólo los mutantes de la línea 2099, sino todo lo relativo a La Era de Apocalipsis. En concreto dentro de esa partida puesta a la venta encontramos Apocalypse, Magneto, Weapon X, Cyclops, Sabretooth.
Yendo a lo que nos ocupa, del universo 2099 hubo dos series, I y II. X-Men 2099 Series I: Bloodhawk, Brimstone Love, Meanstreak, Metalhead, Skullfire. X-Men 2099 Series II: Breakdown, Halloween Jack, Junkpile, La Lunatica, Shadowdancer
Toy Biz, lanza en 1996, estas figuras que son un poco más voluminosas y con la parte superior más pesada (con hombros más anchos) que anteriores personajes. En este caso estas figuras tenían una articulación más limitada que las anteriores oleadas de figuras de acción de los X-Men.
Las figuras de X-Men 2099 representan una mezcla un poco extraña de los personajes de la serie. La primera oleada presenta pilares básicos como Skullfire, Metalhead y Meanstreak, así como Bloodhawk, a pesar de sus apariciones esporádicas, y Brimstone Love, posiblemente el villano más consistente de la serie.
El segundo grupo de figuras es un cajón desastre. La Lunatica era una inclusión comprensible, puesto que sería la compañera inseparable de Skullfire. Sin embargo, en vez de sacar al mercado a personajes como Shakti Haddad (Cerebra) o Krystalin, se decidió incluir a Breakdown o Shadow Dancer, un personaje que fue incluido solo para que tener a la venta una figura grande y corpulenta, con aspecto de villano. Halloween Jack, por otro lado, y Junkpile si que fueron personajes recurridos hasta la cancelación de la colección.
Como ya he comentado la colección que era cabeza de lanza y tenía mayor número de ventas era Spiderman 2099. Uno de los grandes puntos a favor, al margen del gran trabajo que estaba haciendo Peter David, fue que el diseño de su traje era espectacular, dicho lo cual lo convirtió en un candidato perfecto para una figura de acción.
Spider-Man 2099 se lanzó en la serie 7 de la línea Spider-Man de los 90 de Toy Biz. La figura mide poco más de 12,7 cm y cuenta con 11 puntos de articulación. Estructuralmente es una figura bastante decente, con proporciones bastante equilibradas. Cuenta con un nuevo par de antebrazos/manos, esculpidos para reflejar las con garras. Sin embargo, estas piezas parecen un poco desproporcionadas. Lo peor de la figura era la capa, porque en concreto más que telarañas parece lo que parece. Había dos variaciones de color disponibles para esta figura; azul oscuro y azul claro.
Spiderman 2099 viene equipado con un hacha de fuego gigante (que venía en rojo y blanco) y una especie de pistola gigante. El personaje nunca usó ninguna de estas armas, pero eran los 90…
Posteriormente ha habido figuras del Trepamuros futurista pero ya nos adentramos en terreno alejado del objeto de este artículo. La línea de ToyBiz con los años ha sido objeto de muchísimas críticas por sus diseños algo toscos. Sin embargo tenemos que tener en cuenta que McFarlane Toys (anteriormente Todd’s Toys) acababa de nacer y se centró en Spawn cambiando para siempre el mundo de las figuras articuladas. Es por ello que visto en retrospectiva estas figuras se sienten tan obsoletas y han envejecido fatal, si bien ahora se venden como artículos bastante caros si están en sus blíster y cajas originales.
El videojuego
Tras ese golpe de dirección en toda la línea 2099 con Muerte 2099 tomando el control de EEUU, estuvimos a las puertas de disfrutar incluso de un videojuego que fue cancelado antes de tiempo; Marvel 2099: One Nation Under Doom, desarrollado por el ya desaparecido estudio Saffire, con sede en Utah, a mediados de los 90.
Hasta entonces, los juegos más destacados de Saffire incluían Hardball ’95 para Sega Genesis/MegaDrive y Wayne Gretzky and the NHLPA All-Stars para Super NES. El juego estaba previsto que fuera publicado por Mindscape, con fecha de lanzamiento para el cuarto trimestre de 1996, para las plataformas Sony PlayStation y Windows PC.
Parece ser que los personajes jugables iban a ser El Castigador 2099, Spiderman 2099, La Cosa 2099, Skullfire (de X-Men 2099, arrodillado), December (Winter Frost de X-Nation 2099), Hulk 2099, Motorista Fantasma 2099 y Daredevil 2099.
Wayback Machine publicó el archivo del antiguo sitio web de Saffire y algunos de los modelos de los personajes que aparecerían en el juego que parece ser, por el nivel de resolución y dada la época en la que se desarrolló, sería parte de secuencias cinemáticas.





Reseñas de interés
Spiderman 2099 vol 1
Doctor Muerte 2099 vol 1
Punisher 2099 vol 1
Ravage 2099 vol 1
X-Men 2099 vol 1
X-Men 2099: Oasis
Spiderman 2099 y Spiderman; el encuentro
La caída del martillo 2099
Artículo especial Peter David
Guía de lectura
Las cuatro series principales se publicaron en miniseries de doce números.
Spiderman 2099 tuvo 12 entregas y finalizaba con el número 14 USA, todo ello porque dos entregas fueron números dobles. Además en Extra de Invierno de 1995 se incluía el primer anual de la colección.
Muerte 2099, así como Ravage 2099 y Punisher 2099 tuvieron series limitadas de doce entregas. X-Men 2099 saldría a la venta unos meses después en mayo de 1994. La serie limitada también fueron 12 números. La continuación de las series limitadas la podíamos disfrutar en 2099: La Caída del Martillo. Esta miniserie tuvo seis entregas e incluía los números de cada colección implicada en el evento. Los números 3, 6, 10, 13, 17 de SUPERHÉROES MARVEL VOL.1 contienen 2099 Unlimited.
A partir de este evento se producía un desdoblamiento a la hora de publicar este universo. Spiderman, Ravage, Punisher y Muerte se incluían en una colección mensual en formato tomito llamado Marvel 2099 que tuvo 14 entregas.
Por contra los mutantes seguían un camino diferente y encontramos un segundo volumen en grapa que tendría 14 entregas. Sin embargo antes de poder leer esta colección tuvimos que comprarnos un volumen que incluía los números 14 al 21 de la edición USA con el título X-Men 2099: Muerte en Las Vegas.
Tuvimos la suerte, y la desgracia, de disfrutar de Ghost Rider 2099, en doce entregas, pero ahí se quedó la colección, sin poder seguir la aventuras de «Zero».
Una vez que llegamos a la entrega 14 de Marvel 2099, Muerte, ahora Doom 2099, y Spiderman 2099 vuelven a tener colección independiente en grapa.
Como números especiales tenemos los siguientes:
COLECCIÓN PRESTIGIO vol.3 nº 13 – Forum, contiene X-Men 2099, Oasis.
X-MEN 2099 A.D. ESPECIAL
SPIDERMAN 2099 ESPECIAL
2099 A.D. que incluye material de 2099 Special: The World of Doom.
2099 A.D.: APOCALIPSIS, cuya historia tiene lugar tras Spiderman 2099 Vol.2 #10 y continúa en 2099 A.D.: Génesis.
2099 A.D.: GÉNESIS, cuya historia continúa de 2099 A.D.: Apocalipsis y tiene lugar antes de Spiderman 2099 Vol.2 #11, Doom 2099 Vol.1 #10 y X-Men 2099 Vol.2 #7.
Como podéis comprobar quedan cositas sueltas por publicar, 2099: World of Tomorrow, 2099 Manifest Destiny, el resto de Ghost Rider 2099, X-Nation.
El encuentro de Spiderman y Spiderman 2099 ha sido publicado en edición de Forum en COLECCIÓN PRESTIGIO vol.3 nº 7. También Panini Comics lo publicó en 100% Marvel. Spiderman 2099 2. Afortunadamente Panini está publicando en formato Omnibus toda el Spiderman 2099 de Peter David de esta etapa.















































Enhorabuena por el artículo! Que recuerdos desbloqueados. Yo tenía los retapados de Forum. Tenían su aquel y si, fue el germen de todo lo «Ultimate»
Muchas gracias. Ha sido un placer. Tengo muy buenos recuerdos de Marvel 2099.
¡Gran repaso del futuro/pasado!
Como a la mayoría muy fan de Spiderman Miguel y me encantaba Doom (los primeros villanos a los que se enfrentaba tenían base en Madrid XD).
Pero creo que había dos razones por las que la línea no podía durar.
1- No terminaban de revelar las incógnitas de forma concisa y clara (¿Era Muerte el autentico Muerte que conocíamos de toda la vida?, ¿Qué les paso a los héroes del pasado?)
2- El futuro 2099 era demasiado desasosegante. No queríamos acabar así. Dejaba mal cuerpo pensar que eso era «oficialmente» el futuro de nuestros queridos heroes.
Muchas gracias por tus palabras. Respecto a lo que opinas, pienso que en otros momentos de Marvel, por ejemplo al comienzo de la era Quesada, y con mejores equipos, hubiese perdurado, pese al tono desalentador de ese futuro.
Por nada, a ti por el articulo.
La dos es una impresión muy subjetiva de reflexión a posteriori. Que vi que ese 2099 en su día me causaba como cierta tristeza, a modo de los what if que acababan en tragedia, el futuro de «dias del futuro pasado», etc
Cosa que sin embargo significaba que el ambiente ciberpunk distopico estaba bien conseguido.
(perdón que se me corto la respuesta)
La corporación Píxel, con sede en Madrid. Si alguna vez llega un emprendedor jovenzuelo a presentar su proyecto de startup llamado «Píxel», nos echaremos a temblar. XD
Ah, pues yo le doy el currículum y compro acciones. Y cuando llegue Doom me cambio de chaqueta.