La Patrulla Condenada de Grant Morrison Libro 02: Camino al Paraiso.

Segund tomo que recopila la interesante etapa de Morriosn al frente e la Patrulla Condenada. Una vez superado el miedo escenico, Morrison se desata dando lo mejor de si mismo.

Por
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Edición original:Doom Patrol núms. 30 a 41 USA .
Edición nacional/ España: ECC Ediciones.
Guión:Grant Morrison.
Dibujo:Kelley Jones, Richard Case .
Entintado:John Nyberg, Mark McKenna.
Color:Daniel Vozzo.
Formato:Cartoné, 320 págs. A color.
Precio:30,50 euros.

 

Segunda entrega de la recopilación de la excelente e incatalogable etapa de Morrison al frente de la Patrulla Condenada. En este nuevo tomo se encartan los números 30 al 41, publicados entre marzo de 1990 y abril de 1991, en los que Morrison ya le pierde el miedo a los personajes, mete una nueva marcha que sube un nivel el tono y estilo del cómic y se hace por completo con el control de la obra. Si en los primeros números Morrison aun titubea con el género superhéroico, aquí ya se suelta y se deshace por completo de los cánones establecidos para empezar a marcar unos nuevos que le permitan poder crear nuevas sendas por las que explorar ese mundo oculto y surrealista, oscuro, perdido, inquietante y perverso que acecha entre las sombras de nuestra imaginación.

Hay una lectura interesante que puede ayudar mucho a la hora de leer este segundo tomo. Se trata del libro escrito por el propio Morrison, Supergods, que no es sino una autobiografía insertada en la historia de los comics, en la que el escritor se desnuda ante el lector y nos deja ver el otro lado de su mente, su uso y abuso de drogas y como toda esa búsqueda de una experiencia creativa extrema se plasma en obras como La Patrulla Condenada. Un complemento ideal para poder disfrutar más, o por lo menos comprender mejor, los procesos creativos de este particular escritor con una imaginación que desborda los límites mentales del resto de los mortales.

Volviendo a la obra en cuestión, Morrison, arranca con uno de los mejores números de toda su etapa: el rescate de Crazy Jane, a manos de Cliff , que se embarca en un viaje barroco a través de la mente perturbada de Jane, catatónica tras el cierre del anterior tomo.

Esta puesta en escena tan particular permite a Morrison acercar al personaje a los lectores de una forma profunda e intensa, ya que recorremos con Cliff las diferentes facetas de su fracturada mente, descubriendo un pasado aterrador que no deja de acosarla en el presente. Un número que se graba en la memoria para siempre.

Tras este bocado de entrada, Morrison, deja al lector entrar ya es una espiral que no deja de plantear un desafío tras otro a la Patrulla Condenada. El escritor no cesa de introducir tramas que acompañan a la principal de forma que todo se va componiendo como si de un domino de proporciones cósmicas se tratara. Si bien es cierto que Morrison abusa de sus propios recursos ya vistos en los anteriores arcos, es capaz de maquillarlo todo añadiendo una nueva capa de irrealidad de la que salen personajes tan potentes como Danny La Calle, toda una declaración de intenciones por parte de Morrison, o una space opera donde una guerra interminable entre dos facciones enfrenta a la Patrulla en bandos diferentes por salvar a su compañera Rhea Jones.

Y es que Morrison parece empeñado en hacer tan suya a la Patrulla que no deja pasar la oportunidad para cambiar de aspecto a Robotman o hacer evolucionar a Rhea Jones a un nuevo estado mental y físico desmarcándola por completo de su faceta de heroína al uso. Todo un alarde de imaginación desmedida donde todo vale y todo cabe con el fin de poder seguir retorciendo la realidad.

Merece la pena centrar la atención en los personajes que siguen resultando aterradoramente atractivos. Todos y cada uno de ellos son fascinantes en su propia rareza, a los que hay que añadir los que Morrison crea de forma que pueda contarnos la historia que se va cociendo entre sus neuronas. Danny la Calle destila originalidad al tratarse de una calle viva, sintiente, travestida, tan interesante que cuesta imaginar que cayera en el olvido editorial. Un concepto tan nuevo que casi escuece al leerlo.

Danny La Calle, alucinante creación de Morrison.

Se puede seguir hablando, o en este caso escribiendo, sobre la infinidad de matices que hay en el trabajo de Morrison, pero no sería justo obviar el excelente trabajo de diseño que hace Richard Case, que recoge toda esa montaña de ideas que Morrison genera y las hace realidad a través de unos diseños espectaculares. Su trazo sigue mejorando sin perder un ápice el estilo de línea recta y gruesa, mientras va depurando su narrativa respecto a los números anteriores.

La sintonía entre Morrison y Case roza el nivel sinfónico, la serie ya no puede ser concebida dibujada por otro artista, algo que queda patente en el fill in que realiza Kelly Jones, un autor de enorme calidad, que resulta tosco y fuera de sitio en medio del trabajo de Case.

Pero no todo pueden ser elogios y se debe hacer notar el excesivo uso que hace Morrison del Deus ex machina para solventar los retos que le lanza a la Patrulla. No importa cuán grande sea, no importa lo irracional que pueda parecer, lo oscuro y poderoso que sea el enemigo, al final se prepara el terreno para que la solución llegue de forma clara y sencilla. Tal vez esto se deba a que Morrison no está muy interesado en los conflictos como tales, sino que los ve más como una herramienta que usa para plantear situaciones que le permiten llevar a los personajes donde él quiere llevarlos, cambiando la realidad que los rodea y rescatar conceptos perdidos en el limbo editorial de DC. Tal vez, pero sea como sea, se le puede perdonar, o tolerar, depende de con quien se comente este tema, ya que el resultado final es soberbio en todos los sentidos. El fin justifica los medios con creces.

Al alejarse de los ya nombrados cánones establecidos, este segundo tomo se hace más hermético, siendo su lectura un ejercicio exigente, no tanto por lo que se nos cuenta, ya que hasta los propios personajes reconocen no seguir muy bien lo que está pasando, sino por las capas que subyacen bajo ese espeso caldo de fantasía desmedida. La Patrulla de Morrison se convierte en un cómic que debe decir algo al lector para que este lo pueda leer y sobre todo disfrutar. Ya no se trata de un cómic que está bien, es un cómic que rompe los esquemas y plantea historias pentadimensionales a nivel universal. Todo un conjunto de sin razón que como resultado polariza a los aficionados sobre la labor desarrollada por Morrison.

Ya no estamos frente a un cómic de género, sino más frente a una obra muy personal que se sale de los formalismos establecidos y que resulta ideal para todo aquel que busque no solo algo diferente, sino algo rompedor y severo a la hora de afrontar su lectura.

  Edición original:Doom Patrol núms. 30 a 41 USA . Edición nacional/ España: ECC Ediciones. Guión:Grant Morrison. Dibujo:Kelley Jones, Richard Case . Entintado:John Nyberg, Mark McKenna. Color:Daniel Vozzo. Formato:Cartoné, 320 págs. A color. Precio:30,50 euros.   Segunda entrega de la recopilación de la excelente e incatalogable etapa de Morrison al…
Guion - 9
Dibujo - 8
Interés - 10

9

Más y mejor.

Subimos un peldaño en esta personal obra y lo que antes ya resultaba perturbador, novedoso y abstracto, ahora se vuelve delirante. Un universo donde cabe todo.

Vosotros puntuáis: 9.22 ( 7 votos)
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Juanjo Santiago
Juanjo Santiago
Lector
21 enero, 2017 9:04

La Doom Patrol de Morrison es… La Ostia!

Lo era hace 20 años y lo sigue siendo hoy… No me extraña que la andadura de la nueva de Way mame tanto de ella.

AlbierZot
AlbierZot
Lector
21 enero, 2017 11:00

El mejor Morrison. Además es un tebeo súper adictivo, como una de esas pelis que nunca puedes dejar ver.
No sé si la elección de Richard Case fue más o menos ponderada, pero fue un acierto total. Como bien dices, ese estilo anguloso y poco formado da la sensación de proyectarse directamente de la mente del escocés. En este caso, menos es más, y es algo que (entre otras muchas cosas) se pierde en la nueva cole de Way.

gusgus
gusgus
Lector
21 enero, 2017 23:51

Gran acierto el recuperar esta etapa de la Doom Patrol. Un comic inclasificable y alucinante desde todos los ángulos, recuerdo que me encanto el grupo en su inicio superheroico postcrisis (gracias Zinco), y cuando lei el primer tomo postinvasión (gracias zinco de nuevo) me rompió la cabeza, y me la sigue rompiendo al dia de hoy. Ruego poder conseguir esta reedicion por estos pagos de la Argentina profunda. Tambien espero que asi como recuperaron a Danny la calle recuperen a Rhea en la nueva etapa de Way

Katar
Katar
22 enero, 2017 1:46

No voy a comprar la edición de ECC porque ya tengo la de PdA, y es una lástima porque este comic bien merece una edición de lujo.
Es uno de esos comics inolvidables en los que acabas encariñándote de todos los personajes. Me encantó el rescate de Crazy Jane y por supuesto Danny La Calle era lo máximo en una serie donde todo el mundo era carisma puro.
Creo que Morrison jamás volverá a llegar a la cumbre de calidad que alcanzó con Animal Man, pero es que él mismo lo tiene difícil para alcanzar la Doom Patrol también, su EMHO, 2ª mejor obra.
No voy a desmerecer a Case para nada, pero siempre he pensado cómo sería la Doom Patrol si la hubiese dibujado íntegramente Frank Quitely, el tipo que más cerca está de plasmar a la perfección todo lo que pasa por la mente de Morri. Estaríamos sin duda ante un antes y un después del mundo del comic-book.
Quitely debería por sentencia judicial y a pesar de su lentitud a redibujar todos los comics que ha escrito Morrison. Desde Animal Man a Multiversity, pasando por los Invisibles, la JLA o casi todos los New X Men. 😀

Dreadstar_TFE
Dreadstar_TFE
Lector
23 enero, 2017 11:36

Si queda alguien que no ha leído esta etapa de la Patrulla Condenada sólo puedo decir que es auténtica canela en rama, imprescindible al 100%.