INTRODUCCIÓN
¡¡Bienvenidos a un nuevo magazine, monolitos de obsidiana!!
La previa al Salón y en el mes de abril… comics mil… o Milcomics.com… le dedicamos el magazine a Sam Kieth, fallecido este pasado mes de marzo, cocreador de Sandman y autor de interesantes miniseries y fill-ins en DC.
Pegamos un repaso importante a las novedades de un mes que viene cargado para vaciarnos los bolsillos antes del tsunami que suele ser el mes del Comic Barcelona.
Vuelve la reedición de Kingdom Come y la de Superman/Authority en la colección de PKJ (el Antonio está como loco a todo lo que sea Morrison y PKJ). Tenemos por fin el tomo de Green Lantern Dark con Carlitos Gullón dando saltos de alegría, el Resurrection Ram de Man V o viceversa, Absolute Evil (el Jordi está como loco), Patrones Oscuros 2 y un interesante etcétera…
No os lo perdáis.
¡¡Un momento!! ¡Que casi me olvido! Es el mes del Superman Day… y tendremos una entrada muy especial pronto (o eso espero).
¡¡Venga, allá vamos!!
TITULARES
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Novedades Abril
La Recomendada de Antonio
Superman de Grant Morrison/Phillip Kennedy Johnson
Grant Morrison, nuestro autore, se jubiló del mundo de los cómics hace ya un par de años y está tranquilamente lanzando alguna que otra novela. Superman y Authority fue su último trabajo, sin contar el crossover Batman/Masa, donde fue más un fin de fiesta y un último baile antes de chapar la discoteca.
Este cómic representa muy bien lo que significa Morrison, el autor y compañero, porque aunque tenemos al Authority moderno y ver a nuestro enfant terrible escribiendo otra vez —ahora en serio— a los héroes del S. XXI es un disfrute, junto a un Superman mayor que ha visto todo y quiere ir dejando poco a poco la “sospecha” a una nueva juventud de superhéroes. Su tiempo está pasando y por ello es un poco más proactivo —no deja de ser el alter ego del propio Morrison y su ya famosa y maravillosa metanarrativa—.
Cuatro números donde al final Morrison, como buen compañero, deja todo preparado y el testigo para que Kennedy Johnson —el autor de esta Biblioteca Premiere— haga sus cosas. Nuestro loco británico da un golpe en el hombro de los nuevos escritores y deja una vez más un pequeño regalo para los autores venideros.
Una miniserie regalo y despedida que cuenta con el todoterreno de Mikel Janín, que ya comenzaba a evolucionar como hemos estado viendo en Detective Comics, con su fuerza, narrativa nada encorsetada y mucha garra, acompañado por dibujantes como Evan Cagle, entre otres.
Un final y comienzo para la que es una de las etapas más disfrutables del hombre de acero moderno. Si ya se ha contado antes, pero si se hace bien y con otras inquietudes, ¿qué más se puede pedir? Además, Superman es el gladiador prototípico de los oprimidos y su historia siempre se contará de manera cíclica. ¿Verdad, Morrison?
Como colofón tenemos una de las historias del especial Villain Special, escrita por PKJ y dibujada con Federici, autores de Last God y esta etapa de Action Comics, donde Batman y su suegro Ra’s juegan al ajedrez solo como ellos saben, quien siga Batman y Robin, -no os la perdáis— entenderá la referencia.
La Recomendada de Román de Muelas
DC Black Label. Resurrection Man: Quantum Karma

DC resucita el personaje y concepto de Resurrection Man. (LOL)
El equipo creativo es tan estimulante como exigente, se trata del exitoso guionista de todos conocido: Ram V (Nuevos Dioses, Cosa del Pantano y Detective Comics) y su compinche habitual: Anand RK. Ambos ganadores de premios Eisner y socios en la musicosa y densa Blue in Green.
La obra ha pasado por debajo del radar y parece que no está levantando las expectativas necesarias. ¿Se acaba la burbuja?
Sea como fuere, Ram no es un guionista fácil y la narrativa de Anand suele ser igualmente exigente, si a eso le sumamos a un superhéroe minoritario con unos poderes raros, tenemos cejas arqueadas en el fandom.
La obra nos retrotrae a experimentos como Dial H de Mieville o Kid Eternity de Morrison, donde autores especiales, diferentes… y residentes en las islas británicas, nos dieron versiones personalísimas de conceptos suburbiales del universo DC.
No se a vosotros, pero a mí, a medida que escribo de este tebeo, me parece cada vez más ABSOLUTE MUST.
La Recomendada de Jordi Molinari
Absolute Evil

Este número especial escrito por Al Ewing y dibujado por Giuseppe Camuncoli se ubica en un punto indeterminado al principio de las distintas series regulares del sello Absolute. Asistimos a una reunión organizada por la villana de Absolute Wonder Woman, donde asisten los principales villanos para hablar de pasado y presente. Hasta ahora, los villanos habían gobernado el planeta sin oposición.
Casi todos creen que pueden lidiar de forma individual con su amenaza particular, pero que hay algo que están generando en la gente que quizás sea mucho peor para todos ellos. Aunque esté escrito por el guionista de Absolute Green Lantern, entendible pues está demostrando una habilidad innata para explorar todos los rincones de este nuevo universo con su serie regular, sirve como previa para futuras tramas de Absolute Superman y Absolute Flash, pero sobretodo como catalizador para la futura miniserie Absolute Green Arrow.
Si ya lees ni que sea una serie del universo Absolute, no puedes perderte este especial. Y si aún no te has atrevido a empezar con ello y no te importa algún pequeño spoiler sobre a quien deben enfrentarse, también puede ser altamente recomendado para descubrir este universo traido de la mano de Darkseid.
La Recomendada de Enrique Doblas
Batman: Patrones oscuros 2
He realizado el esfuerzo sobreumano de dejar a un lado el número 2 de Patrones Oscuros para hacer esta recomendación fresca, sincera y libre de spoilers. Al menos he realizado el placer indecible de coger el número 1 y volverlo a disfrutar para recordar porque deseaba tanto recomendar el próximo tomo.
Desde la primera página las ideas de Watters, el absorbente dibujo de Sherman y en no menor medida el sombrío caleidoscopio de Farrell nos dejaron claras sus intenciones, con ese busto abierto dejando ver unos controles en su interior. Esto es un comic de Batman querían decir. No de superhombres, no de cotidianidad.
Batman detective, Batman héroe, Batman de villanos retorcidos, Batman de Gotham, Batman falible, Batman que no se rinde, Batman que detesta el crimen, Batman que protege al inocente, Batman perseguido, Batman con Gordon, Batman de la calle, Batman humano… aunque se vista de murciélago.
La primera saga fue detectivesca a más no poder, reuniendo pistas, tirando del hilo. Pero además acompañada con esos detalles del universo del caballero oscuro que demuestran el cariño al personaje. Y ya la segunda fue un alarde para mostrarnos lo que podían… lo que estaban dispuestos a hacer.
Quiero más Patrones Oscuros de Watters, Sherman y Farrell y, cuando ya no lo creía posible por saturación, quiero más Batman. Y sé que vosotros también.

Sam Kieth ha fallecido recientemente, desde el magazine DC queremos glosar su figura como autor influyente y vanguardista. Nacido el 11 de enero de 1963 en Grand Rapids, Michigan, Kieth mostró un interés temprano por el dibujo, influenciado por artistas como Frank Frazetta y Bernie Wrightson. Comenzó su carrera profesional en 1983 como entintador en la serie Mage de Matt Wagner.
Su paso por DC fue de una importancia capital al ser el cocreador de Sandman, una de las series más importantes de la editorial y clave para entender el sello Vertigo. Kieth fue el encargado de dibujar los primeros cinco números de la serie The Sandman (Preludios y Nocturnos), estableciendo la estética gótica y onírica que definiría la cabecera, aunque abandonó el proyecto poco después al sentir que su estilo no encajaba con la dirección que tomaba la obra. Sin embargo, esta colaboración le convirtió en una figura de culto en el medio. Durante esos años realizó también un Secret Origins sobre el Pingüino, con guion de Alan Grant.

Colaboró con Messner-Loebs (Flash) en la novela gráfica Epicuro el Sabio, una serie que mezclaba aventuras, parodia, comedia, filosofia clásica y mitología griega. Para Dark Horse, realizó una miniserie sobre Alien.
En 1993, buscando mayor libertad creativa, se unió a la entonces naciente editorial Image Comics para lanzar su obra más personal: The Maxx. También contó con la colaboración (durante los primeros 15 números) de Messner-Loebs a los guiones (y puntualmente de Alan Moore). La serie presentaba a Maxx un héroe-mendigo con cara de conejo, que habitaba simultáneamente en el crudo mundo real y en una dimensión onírica llamada «Pangea». La obra exploraba temas psicológicos traumas y la dualidad de la identidad, alejándose de los tropos tradicionales de superhéroes. Aunque su trasfondo psicoanalítico no iba mucho más allá de psicologia «barata», era de agredecer el esfuerzo de Kieth en trascender y querer explicar otro tipo de historias. Su éxito fue tal que en 1995 fue adaptada a una serie de animación para el bloque Oddities de MTV.
Tras el éxito de The Maxx, Kieth continuó experimentando con historias más íntimas y personales, como Zero Girl para WildStorm (una miniserie surrealista sobre una adolescente con habilidades extrañas) o Four Women (un drama psicológico basado en experiencias reales de su esposa, que abordaba el trauma tras un asalto).
Nunca dejó de colaborar puntualmente con Marvel. Realizó versiones radicales de Lobezno o Hulk.
Aunque es más habitual su colaboración (más o menos constante aunque espaciada) con DC, destacando obras como Batman: Secretos y el cruce bizarro y apetitoso entre Batman y The Maxx (Arkham Dreams), o el realizado entre Batman y Lobo. Con el czarniano realizó además una miniserie con guion de Scott Ian, miembro de la banda de Trash, Anthrax.
Además de los cómics, Kieth dirigió la película de obligado «visionado» Take It to the Limit (2000) y contribuyó al diseño de personajes en producciones como Cow and Chicken.

Debido a sus problemas de salud, Kieth se retiró de la vida pública hacia 2018. Falleció el pasado 15 de marzo de 2026, a los 63 años, tras una batalla de siete años contra la demencia con cuerpos de Lewy.
Nos queda el recuerdo de su obra, una revisitación visceral de los superhéroes, su desafío a las modas estilísticas, llevando sus versiones de los personajes mucho más allá de lo que estábamos habituados.Su estilo, caracterizado por una mezcla de exageración anatómica, sombrío surrealismo y una profunda carga emocional demostró que se podía ser impactante sin dejar de ser vanguardista y estimulante. Además, recordaremos sus planteamientos temáticos profundamente psicológicos e introspectivos, mezclados con sueños, fantasías, mundos interiores, violencia real y psicologica, traumas y humor.
Descanse en paz.
(D): Werther Dell’Edera.
Después de un mes de retraso ya tenemos aquí la nueva serie de otros mundos protagonizada por una Green Lantern que no habrás oído hablar mucho, perteneciente al universo Tangent, uno de tantos creados a finales de los noventa y principios de los 2000 por Dan Jurgens, es muy largo de explicar pero ningún héroe era lo habitual, todo era distinto y fresco y aunque duró poco lo más interesante fue este personaje creado por Robinson y Williams III en su apogeo con Promethea, un dúo muy bien avenido con un diseño muy carismático.
Y aquí estamos con una secuela de todo lo dicho que no debes de saber mucho, el cómic te hace un breve resumen de lo ocurrido y enseguida va cogiendo forma y te mete en su mundo de «zombies», apocalíptico y oscuro con una Green Lantern nada habitual, distinta a lo que solemos ver con un Brombal que no para de hacer oro todo lo que toca en una nueva fase en DC Comics y el dibujo de Werther Dell’Edera que le va como anillo al dedo —tenía que hacer la broma— a la historia ideada.
Para mejorar el asunto de este señor tomazo tenemos un prólogo del siempre genial y erudito del verde como Carlos Gullón, no se me ocurre ningún maestro de ceremonias mejor para mostraros las maravillas de este cómic al abrirlo como si un buen anfitrión de la casa de los secretos se tratase.
Recordar, aunque todo esté perdido y no haya nada que hacer siempre hay una luz verde de voluntad que nos ayuda a levantarnos y nos brilla por el camino de las baldosas verdes zafando la oscuridad con un candelabro.










