La Casa de los Secretos: Fachada

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Guión: Steven T. Seagle
Dibujo: Teddy Kristiansen
Edición Original: House of Secrets: Façade Nº 1 y 2 USA
Fecha Edición: junio de 2006
96 páginas, color.
8,95 €
Planeta DeAgostini

 

10 años han pasado desde que Steven T. Seagle y Teddy Kristiansen decidieran que Rain Harper era la persona idónea para ejercer de testigo en los juicios de los misteriosos Juris. Su vida ya era mala antes, y trasladarse a Seattle la complicó aún más. Se puso a vivir de okupa en un caserón abandonado con Ben y Traci, un par de jóvenes tan perdidos como ella, para descubrir que por las noches en su sótano se celebraban juicios por crímenes causados por secretos; juicios presididos por fantasmas… La convirtieron en la testigo, con el deber de apoyar la defensa (o no) del acusado.

Con el progreso de la serie asistimos a fascinantes detalles, la mayoría muy conceptuales, sobre el pasado de la casa y el de los mismos Juris, pues así se llaman los citados fantasmas. Los Juris son los espíritus remanentes de personas que murieron a causa de secretos ajenos, ahora condenados a juzgar a los vivos por sus propios secretos. Rain, antiheroína por excelencia que se hace querer a pesar de ser como es, será la encargada de evitar que el fiscal del tribunal, el gordo Pfaultz, y a grandes rasgos el villano de la serie, salga siempre victorioso de tan peculiares juicios y envíe más almas torturadas al infierno que llena el sótano de la casa…

Con el tiempo, Rain, harta de ser la marioneta del tribunal, intentará huir de sus obligaciones, pero los Juris tienen el poder de seguirla a donde vaya para reclamar a su testigo. Los Juris son el alguacil Digol, fallecido en la antigua Babilonia, la escriba Ni An del Japón feudal, el fiscal Pfaultz muerto por la peste negra, la abogada Ruby víctima de un crimen de racismo en Alabama, el juez Clius de la antigua Roma y Plyck, sea lo que sea Plyck.


Fachada, además de ser un término de arquitectura, hace alusión a la careta que llevamos, a lo que se muestra en lugar de nuestros secretos. Rain vuelve a Salem, su ciudad natal, para su cita anual con sus amigos alrededor de un secreto del pasado que nunca nos ha sido desvelado. En Fundación, el primer arco argumental de La Casa de los Secretos, Rain nos explicó todos sus secretos, pues de lo contrario estaba expuesta al poder de los Juris, pero en esta ocasión se trata de un secreto compartido. Entonces, siendo compartido, no debería ser un problema, ¿no? Pero es que los amigos de Rain guardan muchos secretos, y Rain misma posee uno que de ser condenados por el tribunal, ella misma se vería arrastrada a ser una más de los Juris, y ocupar el lugar de Pfaultz

Seagle regresa a La Casa de los Secretos dos años después de que ésta cerrase sus puertas para escribir una suerte de epílogo, aunque la historia no llegó a finalizar. Para satisfacerse a sí mismos y a los lectores que quedaron ávidos de secretos tras el abruto cierre de la serie, Seagle y Kristiansen compusieron esta sencilla historia que explica cosas complejas… que es como sabe mejor.

¿Por qué guardamos secretos? Y secretos son aquellos que no sabe nadie más que nosotros… Se pueden guardar secretos a pesar de que seamos conscientes de que el hacerlo hará daño a otros, y no hace falta ser una mala persona para que así sea. A veces por miedo, muchas veces por vergüenza… se esconden en nuestro interior y allí nos van quemando como si fuese un cáncer, y aun así, aunque nuestro es el poder para sacarlo, lo guardamos. El tribunal de los Juris imparte lo que considera justicia y venganza, castigando a aquellos que no han tenido el valor de enfrentarse a sus propias vidas, y Rain, que en el fondo es buena persona, intenta que lo hagamos antes de que los Juris vengan a por nosotros.

En esta ocasión, gracias a la astucia de Pfaultz, Rain puede ser la víctima del tribunal, si no revela su secreto. Hace años, Los Siete de Salem, como se llamaron a sí mismos Rain y sus amigos, vieron al diablo en mitad del bosque, y desde entonces se reúnen cada año para realizar un ritual. Pero el origen, los motivos, y lo que se encuentra en el bosque, en realidad se ocultan en el secreto de Rain… Porque no importan nuestras intenciones, cuando sentimos la necesidad de silenciar algo, se trata de un secreto venenoso, y tarde o temprano nos perseguirá de un modo u otro.


Para una ocasión tan especial, Seagle vuelve a contar con la presencia de Teddy Kristiansen en el apartado visual. Kristiansen fue en su día el alma de la serie artísticamente hablando, dando el tono justo para la sensibilidad de Seagle, y en Fachada se permite el lujo de colorear también, con unos colores tristes y otoñales que, nuevamente, se combinan a la perfección con el guión amargo y en ocasiones épico de Seagle. El guionista se sirve de los mismos mecanismos que tan bien le funcionaron en la serie regular, con pequeños secretos muy reales, nada enrevesados, y que nos pueden conducir a la perdición, y con la mente despierta de Rain, sin duda la mejor testigo que se puede tener.

Enamoradizo como soy, hace años que vivo anhelando volver a leer más de Rain, Ben y Traci, y de su casa de secretos, y aunque Fachada no está a la altura de la serie original, siendo más el postre que una cena, cumple sobradamente con su intención. Oh, y que nadie se confunda: la historia que se cierra en cierto modo es la de Rain. Aún hay mucho espacio para explicar más historias, siempre hay secretos que no quieren salir a la luz. Vosotros no los guardéis, no es sano…

Última actualización de este artículo: 23 de enero de 2010

5 Comments
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Xabaras
8 junio, 2006 19:37

Me muero de ganas de leerlo (y releerlo)!!!

Crow22
Crow22
9 junio, 2006 16:44

No he leido de que se rata, pero a simple vista es parecido a Luigui Mansión…..

Alberto Benavente
9 junio, 2006 18:46

Segun Seagle hoy mismo en rueda de prensa este será lo ultimo de la coleccion en un tiempo ( largo), ya que estan inmersos en otros trbajos. El y kristiansen.