De la Brigada Juvenil a los Campeones: un repaso a los grupos juveniles de Marvel

Por
5
3140

Los héroes juveniles no son una moda actual, sino que han estado presentes en las historias de la Casa de las Ideas desde sus comienzos. Baste recordar que Spiderman aún estaba en el instituto cuando descubrió que todo gran poder conlleva una gran responsabilidad o que los miembros de la Patrulla X original no habían llegado a graduarse cuando se enfundaron las mallas por primera vez para enfrentarse a Magneto. La editorial siempre ha buscado cierta complicidad con los lectores más jóvenes, introduciendo personajes con los que se sintiesen identificados y adaptándolos a los tiempos que corrían. Algunos crecieron y se hicieron adultos, dejando que su nicho fuese ocupado por otros personajes juveniles de nuevo cuño. Unos cuantos triunfaron y se incorporaron al imaginario popular de Marvel, mientras que otros se sumieron en el olvido para convertirse en viejas curiosidades. Sea como fuere, seguro que todos somos capaces de recordar alguna ocasión en la que estos héroes juveniles se agruparon para vivir aventuras en compañía de otros personajes de su misma edad.

Marvel posee una cierta tradición alrededor de los grupos juveniles y cada uno de ellos reflejó su época de alguna forma. Estos equipos siempre han sido hijos de su tiempo y han ofrecido una imagen más o menos cercana a cómo era la juventud de su época. Este año esa tradición ha continuado con el inicio de la andadura del nuevo y flamante supergupo juvenil de la Casa de las Ideas, los Campeones, motivo por el cual hemos decidido repasar la historia de la editorial centrándonos en los grupos formados por los jóvenes héroes que han pasado por sus páginas a lo largo de las décadas. Empezando por la Brigada Juvenil de los años 60 y llegando hasta los Campeones de 2017, vamos a tratar de hacer honor a esa vieja tradición. Estos son los grupos juveniles más destacados de la historia de Marvel.

La Brigada Juvenil

El primer grupo juvenil de la historia de la editorial no estaba formado por chicos con superpoderes, sino por chavales normales y corrientes reunidos por Rick Jones durante el tiempo en que acompañó a Hulk y al Capitán América en sus aventuras. Hablamos de la Marvel primigenia de 1963, año en que este grupo hizo su debut en la colección del Increíble Hulk. La Brigada Juvenil reunía a unos cuantos chavales que utilizaban la radio para contactar con los héroes en cuanto descubrían alguna amenaza potencial y jugó un papel fundamental en la formación de los Vengadores.

Como uno de sus muchos planes para destruir a su hermanastro Thor, el malvado Loki organizó un escenario para que pareciese que Hulk había enloquecido. Rick Jones y la Brigada Juvenil lanzaron entonces un aviso por radio dirigido a los Cuatro Fantásticos, pero Loki lo interceptó y desvió para que fuese recibido por el alter ego de Thor, el Doctor Donald Blake. De esta forma, el dios de la mentira pretendía provocar una pelea entre su hermanastro y el Coloso Esmeralda. No obstante, no se percató de que la señal también fue recibida por Iron Man, el Hombre Hormiga y la Avispa. Estos eventos desencadenaron la primera reunión de los Héroes Más Poderosos de la Tierra, tal y como se narró en el mítico primer número de los Vengadores.

La Brigada Juvenil se convirtió así en aliada de los miembros del equipo, a los que asistieron como informantes en diversas ocasiones. Los chicos de la Brigada incluso llegaron a participar de forma activa en alguna misión, por ejemplo cuando Kang el Conquistador secuestró a los Vengadores y Rick Jones y sus amigos tuvieron que infiltrarse en la nave del viajero temporal para rescatarlos. No obstante, sus apariciones más allá de estas aventuras publicadas durante la década de los 60 han sido escasas.

Se cree que han existido varias Brigadas Juveniles a lo largo de la historia, todas ellas con la misión de recoger información para apoyar a los héroes. La última de estas Brigadas fue presentada durante la miniserie titulada Venganza. Esta nueva Brigada Juvenil estaba dirigida por un misterioso joven llamado Nulificador Supremo y fue el grupo en el que debutó América Chávez antes de pasar a los Jóvenes Vengadores. Su primera y única aventura hasta la fecha les llevó a enfrentarse a los Jóvenes Amos, unos villanos que abordaremos más adelante.

La Patrulla X original

La imagen que todos tenemos de la Patrulla X está mucho más influenciada por el grupo de héroes internacionales y multirraciales que conformó la segunda génesis que por su formación original, pero como decíamos en la introducción de este artículo sus primeros miembros eran aún unos jovenzuelos cuando debutaron en los años 60. Durante sus primeras misiones, en las que se enfrentaron a enemigos como Magneto, el Desvanecedor, Unus el Intocable o la Mole, la Patrulla X aún no se había graduado en la Escuela del Profesor Xavier para Jóvenes Talentos. Podríamos considerar por tanto que Cíclope, la Chica Maravillosa, el Ángel, la Bestia y el Hombre de Hielo aún estaban en edad universitaria en aquel tiempo, aunque no todos lo evidenciasen. El carácter serio y responsable hasta la angustia de Cíclope no parecía propio de alguien cuya adolescencia no quedaba muy lejos, pero ahí teníamos a la Bestia y al Hombre de Hielo siempre dispuestos a correrse una juerga y conseguir un ligue.

No obstante, estos jóvenes mutantes maduraron con una rapidez inusitada, hasta el punto de que muchos lectores nos olvidamos de lo jóvenes que eran cuando comenzó su andadura. La Patrulla X original nunca tuvo demasiado éxito y su serie dejó de publicar nuevas historias para centrarse en reeditar viejas aventuras. Entonces llegó la segunda génesis y todo cambió, mostrando a una nueva Patrulla X cuyos miembros eran adultos maduros y experimentados. Así llegó la época del famoso leitmotiv “temidos y odiados por un mundo que han jurado proteger”, dejando a un lado la premisa inicial de la escuela para jóvenes mutantes que caracterizó a la colección en su primera época.

Lo que ninguno esperábamos es que mucho tiempo después la editorial decidiese recuperar a esta encarnación primigenia del equipo para devolverla a la actualidad. Fue un movimiento sorprendente por parte del guionista Brian Michael Bendis, que decidió que los cinco hombres-X originales fuesen desplazados en el tiempo hasta el presente. En su momento se pensó que sería una circunstancia que no duraría demasiado y que aquella etapa terminaría devolviéndolos a su periodo temporal, pero Bendis dejó la colección y la Patrulla X original todavía sigue desplazada en el tiempo. Algunos de sus miembros han sufrido cambios radicales que alterarían toda su historia en caso de regresar al pasado, como sucede con el Ángel y sus alas cósmicas. También la Chica Maravillosa ha experimentado una importante transformación al acceder a sus poderes telepáticos mucho antes de lo que debería y, de hecho, en ocasiones los ha usado de manera irreflexiva y ha alterado las vidas de otros. Por su parte, el Hombre de Hielo ha asumido su homosexualidad, algo que su contrapartida adulta no había hecho hasta tiempos recientes (precisamente al ser confrontado por su yo joven). ¿Cómo afectará todo esto a la continuidad mutante? ¿Volverá la Patrulla X original a su tiempo o permanecerá en nuestro presente? ¿Se habrá creado un universo paralelo diferente en el que la Patrulla X original desapareció para siempre y se cambió el curso de los acontecimientos? Sea como sea, las aventuras de los hombres-X desplazados en el tiempo continúan a día de hoy y estos jóvenes mutantes pronto constituirán el nuevo Equipo Azul de la Patrulla X durante el cercano relanzamiento de su franquicia.

Los Nuevos Mutantes

Es posible que Marvel tenga cierta tradición de grupos juveniles, pero en ninguna franquicia es tan importante dicha tradición como en la de los mutantes. Antes mencionábamos que la segunda génesis de los hombres-X dejó atrás el concepto fundacional de la escuela para jóvenes mutantes, ya que aquel grupo de aventureros internacionales estaba compuesto por adultos con gran experiencia en el uso de sus poderes. Sin embargo, la idea de una escuela que entrenase a adolescentes mutantes era demasiado jugosa como para dejarla atrás con tanta facilidad. De esta forma se inauguró la cabecera de los Nuevos Mutantes, el primer grupo de alevines de la Patrulla X.

Con unos miembros mucho más jóvenes que los primeros estudiantes de Xavier, la primera formación de los Nuevos Mutantes reunió a Bala de Cañón, Espejismo, Mancha Solar, Loba Venenosa y Karma. Poco después sus filas crecerían con la incorporación de Magma, Magik, Warlock y Cifra. En teoría su labor no consistía en ejercer como justicieros o cruzados por la causa mutante, sino en entrenar sus poderes bajo la tutela del Profesor Xavier. Sin embargo, como adolescentes que eran, escapaban de la supervisión de su maestro siempre que podían para vivir sus propias aventuras.

Viajaron por todo el mundo, desde Nueva Roma a Asgard, y se enfrentaron a amenazas de todo tipo, desde los Centinelas cazadores de mutantes hasta los demonios del Limbo. Muy queridos por los lectores de aquellos años, los Nuevos Mutantes vivieron una transformación sin igual que aún hoy se recuerda como un hito de la historia de Marvel: la llegada del dibujante Bill Sienkiewicz, que dejó atrás el aspecto entrañable que caracterizó a estos jóvenes estudiantes de Xavier y dotó sus historias de una aura oscura y misteriosa. La llamada Saga del Oso Místico y la presentación de Legión, el desquiciado hijo del Profesor Xavier, fueron historias dibujadas por este artista que supusieron un importante paso adelante hacia la madurez de los Nuevos Mutantes. Pero Sienkiewicz no es el único dibujante que dejó una profunda huella en los alevines de la Patrulla X: también Art Adams maravilló a los lectores durante Las Guerras Asgardianas, quizá la historia más recordada del equipo. Igualmente memorable fue la trágica muerte de Cifra, que perdió la vida a causa de un disparo que iba destinado a una de sus compañeras.

La llegada de la infame década de los noventa supuso una importante transformación para los Nuevos Mutantes, que sucumbieron ante los caprichos de Rob Liefeld y se convirtieron en X-Force, una especie de grupo paramilitar dirigido por Cable, un mutante obsesionado con las armas de tamaño descomunal. Hoy nos mofamos con frecuencia de esta época hiperbólica, pero en su momento X-Force arrasó en ventas de una forma que no se había visto nunca en el mercado americano y que sólo sería superada por la posterior publicación de los X-Men de Jim Lee. En cuanto a los personajes, muchos de los que habían sido parte de los Nuevos Mutantes se integraron en X-Force y con el tiempo algunos llegaron a las filas de la Patrulla X, donde cerraron el círculo y se convirtieron en los maestros de las nuevas generaciones de mutantes.

Muchos años después de su primera aventura, la formación original de los Nuevos Mutantes volvería a reunirse, aunque su época adolescente ya había quedado muy atrás. Para entonces otros muchos grupos se habían encargado de seguir su estela y de adaptar el concepto de escuela para jóvenes mutantes a los tiempos que corrían. Decididos a probar cosas nuevas, Bala de Cañón y Mancha Solar aceptaron la invitación de los Vengadores y se unieron al grupo. Desde entonces hemos podido verles actuando junto a los Héroes Más Poderosos de la Tierra y dirigiendo una escisión del grupo llamada Ideas Mecánicas Vengadoras.

Los Infernales

No todos los grupos juveniles de Marvel han estado compuesto por héroes. En cierto momento, el Club Fuego Infernal decidió replicar la premisa de sus enemigos de la Patrulla X y abrir su propia escuela para mutantes: la Academia de Massachusetts que dirigió Emma Frost, la Reina Blanca. El objetivo de esta institución era entrenar a jóvenes mutantes en el uso de sus poderes para convertirlos en agentes del Club Fuego Infernal. Mientras la Escuela de Xavier predicaba la convivencia pacífica entre humanos y mutantes, la Academia de Massachusetts defendía que era lícito usar las habilidades mutantes para imponerse a los humanos y acumular poder y riqueza. No es de extrañar, por tanto, que los estudiantes de ambas escuelas se convirtiesen en enemigos. Los estudiantes de Emma Frost recibieron el nombre de Infernales y fueron los archienemigos de los Nuevos Mutantes de Xavier durante la década de los ochenta.

La formación original de los Infernales estaba compuesta por Sendero de Guerra, Tarot, Ojo de Gata, Tobera, Ruleta y Émpata, aunque se fue modificando con el tiempo. Era frecuente que la Academia de Massachusetss tratase de apoderarse de algún estudiante de Xavier, como sucedió con Kitty Pryde, pero también se producía el caso contrario y algunos miembros de los Infernales acabaron pasando a las filas de los Nuevos Mutantes, por ejemplo Sendero de Guerra. Tal y como se puede esperar, la rivalidad entre los Nuevos Mutantes y los Infernales siempre estaba a flor de piel y dio lugar a unas cuantas historias cargadas de acción. Por desgracia, aquello terminó cuando Emma Frost quedó en coma y los Infernales fueron asesinados por Trevor Fitzroy, un mutante procedente del futuro. Fue un triste final para un grupo con tanta solera.

Otros grupos mutantes han reclamado el título de Infernales en alguna ocasión, aunque sólo uno estuvo a la altura del legado de esta formación. En una época en la que el Instituto Xavier había acogido a decenas de nuevos estudiantes, surgió un nuevo grupo de Infernales supervisado por la Reina Blanca, aunque ya llegaremos a eso más adelante.

Power Pack

Power Pack es probablemente el supergrupo más joven de la historia de Marvel, ya que sus componentes no eran más que unos niños pequeños cuando obtuvieron sus poderes. Alex, Julie, Katie y Jack eran los cuatro hijos del Doctor James Power, un científico que había descubierto una forma de producir energía ilimitada mediante la conversión de materia en antimateria. Lo que no sabía es que su invención podía acabar con todo el planeta y que estaba siendo vigilado desde el espacio. Aelfyre Withney, miembro de los Kimellianos, una especie alienígena cuyo aspecto recuerda al de los caballos terrestres, contactó con sus congéneres al descubrir el invento del Doctor Power. Su llamada acabó siendo interceptada por los Snark, unos belicosos seres reptilianos. De esta forma, los Snark secuestraron al Doctor Power y a su esposa Margaret para apoderarse del proceso de conversión en antimateria y convertirlo en un arma con la que conquistar la galaxia. Withney intervino para rescatar a los hijos del matrimonio Power, pero fue herido de muerte. El Kimelliano utilizó sus últimas fuerzas para transferir sus habilidades a los cuatro niños, por lo que cada uno de ellos recibió un poder distinto: la capacidad de absorber y proyectar esferas de energía, la alteración de la gravedad, la manipulación de la densidad de la materia y el poder de desplazarse a la velocidad de la luz. Usando sus nuevos poderes y ayudados por Viernes, la nave inteligente de Withney, los cuatro niños rescataron a sus padres y se convirtieron en Power Pack.

Alex tomó el nombre de G por su poder gravitatorio, Jack se llamó Amo de la Masa por su capacidad para reducir su densidad hasta adquirir una forma gaseosa similar a una nube, Julia adoptó el título de Rayo Iris por la estela de colores que dejaba al moverse a supervelocidad y Katie se convirtió en Energizadora por su capacidad para absorber y liberar energía. Durante sus muchas aventuras sus poderes fueron intercambiados en varias ocasiones, siendo esta una de las peculiaridades del grupo. Pese a ser demasiado jóvenes como para actuar como superhéroes, el grupo combatió junto a otros personajes como Spiderman, Capa y Puñal, Bill Rayos Beta o la Patrulla X. Incluso recibió nuevos miembros como Franklin Richards, el hijo de Mr. Fantástico y la Mujer Invisible que se hizo llamar Cuentacuentos, y Kofi, un adolescente kimelliano.

Los niños de Power Pack crecieron con el paso del tiempo y algunos formaron parte de otros grupos con posterioridad, pero este entrañable equipo de héroes infantiles quedó en el pasado. La única forma de volver a verlos en acción es recurrir a la línea de cómics infantiles de Marvel, en donde se han publicado algunas historias protagonizadas por Power Pack.

Los Bebés-X

Empezó como una broma. Bebés-X era el apelativo que utilizaban los autores de la franquicia mutante para referirse a los Nuevos Mutantes hasta que decidieron llevar la broma hasta sus últimas consecuencias. En un anual de 1986, Mojo, el tirano de una dimensión en la que las audiencias televisivas lo eran todo, secuestró a la Patrulla X y los convirtió en niños pequeños para que participasen en uno de sus programas. Los Nuevos Mutantes fueron los encargados de rescatar a sus mentores en esta aventura, que demostró a Mojo lo bien que funcionaban las audiencias cuando estaban implicados los hombres-X.

Poco después, la Patrulla X pareció morir antes las cámaras durante la Caída de los Mutantes, por lo que Mojo decidió crear su propia versión del equipo: los Bebés-X. Estas creaciones artificiales eran réplicas infantiles de los hombres-X y su alineación se fue modificando con el tiempo para reflejar los cambios de sus contrapartidas adultas. Estos Bebés-X eran estrellas de la televisión en el Mojoverso, aunque sus problemas con Mojo eran frecuentes y en más de una ocasión trataron de escapar de su dimensión y viajaron a la Tierra para buscar la ayuda de los mutantes de Excalibur o de la Patrulla X.

Los Bebés-X han protagonizado sus propias miniseries en alguna ocasión, aunque lo más frecuente es verlos aparecer de vez en cuando por las páginas de alguna serie de la línea mutante, normalmente con disparatadas consecuencias.

Los Ángeles Caídos

Protagonistas de una miniserie publicada a finales de los años ochenta, los Ángeles Caídos eran originalmente unos ladronzuelos adolescentes reunidos por el Desvanecedor, el viejo enemigo de la Patrulla X. Entre ellos estaba la mutante Bum Bum, el cyborg Gomi (siempre acompañado de sus dos langostas mascota), una joven fugada llamada Azar y una muchacha llamada Ariel que en realidad era alienígena. Otros mutantes del entorno de la Patrulla X como Mancha Solar, Warlock, el Hombre Múltiple y Syrin completaron el grupo. Los Ángeles Caídos también se aliaron brevemente con el Chico Luna y el Dinosaurio Diabólico.

La principal aventura de esta inusual agrupación de personajes estuvo muy relacionada con Ariel, que había recibido el encargo de reunir a un conjunto de mutantes superhumanos para que fuesen estudiados por los científicos de su mundo. Sin embargo, cuando los Ángeles Caídos viajaron hasta el planeta natal de la joven, ésta se rebeló contra sus órdenes y los ayudó a escapar. Tras estos acontecimientos, el grupo se desbandó. Mancha Solar y Warlock volvieron a los Nuevos Mutantes, mientras que el Hombre Múltiple y Syrin volvieron a la Isla Muir hasta que se integraron en otros grupos mutantes. Por su parte, Bum Bum fue acogida por Factor X y poco después formó parte de otro grupo de corta trayectoria del que hablaremos a continuación. Exceptuando al Chico Luna y al Dinosaurio Diabólico, no se ha vuelto a saber gran cosa del resto.

Los X-Terminadores

No mucho después de la miniserie de los Ángeles Caídos, un nuevo grupo de jóvenes mutantes tuvo su oportunidad al protagonizar su propia miniserie durante el gran crossover conocido como Inferno. En aquel momento la Patrulla X original había pasado a convertirse en Factor X, un grupo que usaba la falsa tapadera de un grupo de cazadores de mutantes llamados los X-Terminadores para en secreto rescatar a jóvenes mutantes en peligro. Factor X abandonó pronto esta mascarada, pero el título de X-Terminadores fue heredado por algunos de esos jóvenes mutantes a los que habían rescatado y que se refugiaban en los cuarteles del grupo.

Durante los acontecimientos de Inferno, los demonios del Limbo que habían invadido Nueva York secuestraron a Artie y a Sangui, dos niños mutantes que estaban bajo la custodia de Factor X. El único testigo de aquel hecho fue otro niño: Takeshi Matsuya, un chaval japonés que estaba postrado en una silla de ruedas. Takeshi había perdido el uso de las piernas en el accidente de coche que le había costado la vida a sus padres y, pese ser muy inteligente, tenía problemas en el colegio por culpa de su dislexia. Artie y Sangui, quienes también necesitaban una educación especial, se habían convertido en sus amigos, por lo que Takeshi acudió a las instalaciones de Factor X para organizar el rescate. En ausencia de los héroes adultos, reclutó a los jóvenes mutantes acogidos por el grupo: Bum Bum, Rictor, Desliza y Rusty Collins. Takeshi, que también era un mutante con la capacidad de alterar su silla de ruedas y transformarla en todo tipo de vehículos, adoptó el nombre de Genio y así nacieron los X-Terminadores.

El grupo sólo actúo como tal durante Inferno. Además de rescatar a Artie y a Sangui, los X-terminadores ayudaron a los Nuevos Mutantes a detener los planes del demonio N’Astirh, que pretendía sacrificar a unos bebés para abrir un portal que uniría de forma permanente la Tierra con el Limbo. El grupo se disolvió poco después, aunque algunos lectores guardamos un grato recuerdo de aquel equipo que destacó por tener como miembro a un muchacho con una discapacidad que no le impedía actuar como un superhéroe. Desafortunadamente, pocas veces se volvió a ver a Takeshi. Por su parte, Bum Bum y Rictor se integraron en los Nuevos Mutantes y posteriormente en X-Force, mientras que Desliza y Rusty Collins pasaron brevemente por los Nuevos Mutantes y luego cayeron en el lado oscuro, uniéndose primero al Frente de Liberación Mutante y más adelante a los Acólitos de Magneto. Finalmente, Artie y Sangui fueron personajes habituales en el entorno mutante hasta que pasaron a la Fundación Futuro.

Los Nuevos Guerreros

Los Nuevos Guerreros fueron uno de los grupos juveniles más populares de la década de los noventa. El grupo fue reunido por Dwayne Taylor, alias Destructor Nocturno, quien había emprendido una carrera como justiciero enmascarado tras la muerte de sus padres. Esta primera encarnación de los Nuevos Guerreros reunió a Vance Astro (que por aquel entonces no usaba el nombre código de Justicia, sino el de Marvel Boy), Estrella de Fuego, Nova (Richard Rider), Namorita y Speedball. En el futuro se les unirían otros miembros tan destacados como Rabia, Silueta, Turbo o Darkhawk.

Los Nuevos Guerreros debutaron con un enfrentamiento contra Terrax, un antiguo heraldo de Galactus, y pronto se hicieron un hueco dentro del panorama superheroico. Entre sus enemigos podríamos mencionar a Psionex, un grupo de jóvenes dotados con poderes por una empresa de investigación genética llamada Genetech, o a la segunda Esfinge, una mujer que siguió los pasos de la Esfinge original y llegó a crear una línea temporal alternativa en la que Egipto era la potencia dominante. También se enfrentaron en alguna ocasión a los Infernales, que acudieron en búsqueda de su antigua compañera de la Academia de Massachusetts, Estrella de Fuego. Sin embargo, las ajetreadas vidas de los componentes del grupo ponían en peligro su continuidad, en especial las continuas ausencias de Destructor Nocturno. El grupo dejó de tener una alineación fija y sus miembros pasaron a reunirse informalmente siempre que la ocasión lo requería. Mientras tanto, algunos de los Guerreros ascendieron a primera división y entraron a formar parte de los Vengadores, como fue el caso de Rabia, Justicia y Estrella de Fuego.

Unos años después, los Nuevos Guerreros reaparecieron como parte de un reality show televisivo que mostraba sus aventuras a lo largo y ancho de Estados Unidos. Esta etapa del grupo, que había sido concebida en sus inicios como una despreocupada comedia, acabó de forma dramática en la pequeña localidad de Stampford, donde los Nuevos Guerreros asaltaron a un grupo de villanos que trataban de ocultarse. Entre esos villanos estaba Nitro, que usó sus poderes explosivos para arrasar gran parte de Stampford y llevarse por delante las vidas de cientos de personas, incluyendo a algunos de los Guerreros y a los niños de un colegio cercano. El incidente de Stampford propició la elaboración del Acta de Regitro y en última instancia provocó la Civil War superheroica. Los Guerreros supervivientes tuvieron que vivir en adelante con el peso de aquellos hechos. Durante esta época, Speedball renunció a su identidad y adoptó el alter ego de Penitencia. Fueron tiempos oscuros para el grupo.

La siguiente encarnación de los Nuevos Guerreros fue mucho menos recordada. Reunidos por un nuevo Destructor Nocturno que había asumido el papel de su hermano como justiciero, estos Guerreros estuvieron constituidos por mutantes que habían perdido sus poderes durante el Día M. Muchos de ellos murieron al ponerse en peligro sin contar con la ayuda de sus poderes sobrehumanos. Estos Nuevos Guerreros actuaron al margen de la ley, ya que no formaron parte de la Iniciativa ni firmaron el Acta de Registro.

La última reformulación del equipo se produjo durante Marvel NOW y se aproximó de nuevo a sus orígenes. Reunidos para enfrentarse al Alto Evolucionador, los más recientes Nuevos Guerreros contaron con miembros veteranos como Speedball y Justicia, además de nuevas incorporaciones como la Araña Escarlata y Nova (Sam Alexander). No hemos vuelto a saber nada de ellos desde entonces, pero muchos de sus miembros han seguido sus carreras por separado.

Los Slingers

Este grupo de breve vida debutó durante los noventa en su propia miniserie. Su peculiaridad es que estaba formado por cuatro jóvenes que habían asumido cuatro falsas identidades que había usado Spiderman durante un momento en el que había sido acusado de asesinato y no podía ejercer de héroe con su traje habitual. Reunido por un viejo héroe retirado que respondía al nombre de Maravilla Negra, el grupo estaba compuesto por Prodigio, Ricochet, Hornet y Dusk. Su mayor hazaña consistió en enfrentarse nada menos que a Mefisto, que pretendía apoderarse del alma de Maravilla Negra para cumplir un viejo pacto entre ellos. El grupo se desbandó después de su primera aventura y, exceptuando a Ricochet, sus miembros apenas se han vuelto a ver.

Generación X

Generación X fue para los años noventa lo que los Nuevos Mutantes habían sido para la década anterior. Tenemos que buscar el origen del grupo durante una saga conocida como La Alianza Falange, en la que la especie alienígena tecno-orgánica llamada Falange y los hombres-X compitieron para decidir el destino de la nueva generación de mutantes que había localizado el Profesor Xavier. El enfrentamiento contra la Falange terminó gracias al sacrificio de una joven mutante llamada Clarice (también conocida como Destello), que usó sus poderes de teletransportación para dispersar al colectivo tecno-orgánico por el universo.

Los jóvenes mutantes que sobrevivieron al ataque de la Falange fueron recolocados en la Academia de Massachusetts, que reabrió sus puertas bajo la dirección de Emma Frost y el antiguo hombre-X Banshee. La Reina Blanca, que había despertado de un largo coma tras la muerte de sus estudiantes originales, los Infernales, se alió con el Instituto Xavier y recibió el encargo de educar a la nueva generación: Monet, Pellejo, Vaina, Sincro, Júbilo y Cámara. Estos jóvenes se entrenaban en el Grotto, un ecosistema similar a la Sala de Peligro que había sido construido usando tecnología Shi’ar y restos de Krakoa, la isla viviente. Entre los enemigos del grupo destacaron con luz propia Emplaca, una especie de vampiro que se alimentaba de la médula de sus víctimas mutantes para sobrevivir, y Adrienne Frost, la siniestra hermana de la Reina Blanca.

Generación X tuvo una gran acogida durante aquellos años, en gran parte gracias a lo novedosa que resultaba la estética que el dibujante Chris Bachalo le había imprimido al grupo. Aquel fue un conjunto muy apegado al espíritu de su época y sus aventuras se extendieron durante largo tiempo. Al final acabó disolviéndose, pero muchos de sus integrantes siguieron estando presentes en las colecciones mutantes con posterioridad. Sin ir más lejos, Monet y Júbilo siguen presentes en las colecciones actuales de los hombres-X.

La Escuadra K

Hubo un tiempo en el que era habitual que el Profesor Xavier abandonase a la Patrulla X para viajar al espacio en compañía de los Saqueadores Estelares o de los Shi’ar. No obstante, hubo una ocasión en la que lo hizo en compañía de los Skrull. Durante la saga conocida como Los Doce, Xavier se encontró con un grupo de niños Skrull que habían sido repudiados por su especie a causa de haber nacido con diversas mutaciones (habían sido clasificados como “aberraciones de clase K” por el Imperio Skrull). Estos niños alienígenas poseían la misma habilidad para cambiar de forma que cualquier Skrull, pero también estaban dotados de poderes mutantes y por eso habían sido esclavizados por Apocalipsis. Tras la derrota del villano, Xavier acogió a Fiz, Nuro, R’tee, Spunje, Z’Cann y Goroth bajo su custodia y decidió hacer lo que siempre hace con los niños mutantes: entrenarlos para convertirlos en hombres-X.

De esta forma, Xavier viajó al espacio junto a esta autoproclamada Escuadra K, a la que pudimos ver por ejemplo durante el inicio del crossover Maximum Security. Se supone que estos jóvenes héroes siguieron actuando como forajidos al margen del Imperio Skrull tras el regreso del Profesor Xavier a la Tierra, aunque tardaríamos bastante en volver a saber de ellos. Poco después de la muerte de Xavier en la saga que enfrentó a los Vengadores contra la Patrulla X, supimos que la Escuadra K se había asentado en nuestro planeta, donde estos jóvenes Skrull se hacían pasar por humanos normales y corrientes. De hecho, gestionaban un rancho en Dakota del Sur en el que residían los primeros Skrull que habían visitado la Tierra y que habían sido convertidos en vacas por Reed Richards décadas atrás.

Los Runaways

Cambiamos de década y sobrepasamos el año 2000 para mencionar a otro de los grupos juveniles más populares de la Casa de las Ideas: los Runaways. Surgido de la imaginación de Brian Vaughan, este grupo fue un importante revulsivo para su época y sorprendió a los lectores con sus giros inesperados y sus continuas referencias a la cultura popular. Se trataba de un grupo de chicos que se conocían a través de las reuniones anuales de sus padres, ignorando que mientras ellos se divertían de forma despreocupada sus progenitores realizaban sacrificios rituales en el sótano. En secreto, los padres de los chicos formaban un grupo criminal conocido como El Orgullo, que reunía a mafiosos, alienígenas, viajeros temporales, mutantes, científicos locos y magos negros. No obstante, sus hijos decidieron curiosear durante una de sus reuniones anuales y fueron testigos de uno de los sacrificios, por lo que huyeron de casa. Cuando la policía no les creyó, se pusieron a investigar por su cuenta todos aquellos secretos oscuros que sus progenitores les habían ocultado.

Estos Runaways reunían a Alex Wilder (hijo de dos jefes mafiosos), Nico Minoru (hechicera oscura y portadora de un bastón mágico con poderes únicos), Karolina Dean (alienígena con poderes lumínicos y capacidad de vuelo), Molly Hayes (niña mutante con superfuerza e invulnerabilidad), Chase Stean (hijo de un par de científicos locos) y Gertrude Yorkesm (hija de una pareja de viajeros temporales que le habían dejado como herencia un dinosaurio vinculado con su código genético). Algunos de estos chicos empezaron a usar nombres en código, por ejemplo Nico se hizo llamar Hermana Grimm, Karolina adoptó Lucy in the Sky, Molly eligió el título de Princesa Poderosa y Gertrude se autodenominó Arsénico tras bautizar a su dinosaurio como Compasión.

Las aventuras del grupo estuvieron cargadas de comedia y de drama. Al final acabaron descubriendo el secreto de los rituales del Orgullo, pero estos jóvenes continuaron juntos más allá de ese punto. Aunque los Runaways perdieron a algunos de sus miembros, no tardaron en llegar nuevos reclutas como Victor Mancha, el cyborg hijo de Ultrón, o Xavin, un príncipe Skrull. Precisamente Xavin mantuvo un sonado romance con Karolina, que ya había salido del armario como lesbiana cuando tuvo que enfrentare al hecho de que sus padres habían arreglado su matrimonio con un príncipe cambiaformas. Tras un primer contacto bastante desafortunado, Xavin proclamó que el género no era importante en su mundo y que no tenía ningún problema en asumir un género femenino si con ello podía estar junto a Karolina. Así, ambos se convirtieron en pareja.

Desde que no cuenta con colección propia el grupo está algo alejado de la actualidad, pero dos de sus miembros fueron secuestrados por Arcade y obligados a participar en un macabro juego de supervivencia durante la serie Vengadores Arena.

Los Solitarios

Presentados en las páginas de los Runaways, los Solitarios eran un grupo de antiguos héroes adolescentes que habían decidido colgar las mallas y retirarse al considerar que las aventuras como justiciero eran demasiado peligrosas. El grupo fue fundado en Los Ángeles por Turbo, ex-miembro de los Nuevos Guerreros, con la intención de proporcionar apoyo a héroes retirados. Esta agrupación usó en primer lugar el nombre de Excelsior y era, en efecto, una especie de Alcohólicos Anónimos para superhéroes. Entre sus miembros encontramos a viejos conocidos que ya hemos mencionado antes en este mismo artículo: Turbo y Darkhawk de los Nuevos Guerreros, Ricochet de los Slingers, Julie Power de Power Pack y Rick Jones, miembro de la Brigada Juvenil y antiguo compañero de Hulk, el Capitán América y el Capitán Marvel.

Este peculiar grupo contó con su propia miniserie, en la que desbarató una red que distribuía Hormona de Crecimiento Mutante, una droga que confería superpoderes de forma temporal. Con el tiempo Turbo, Ricochet y Julie Power retomaron el rol de superhéroes cuando se unieron a la Academia Vengadores, de la que hablaremos más adelante.

Nuevos X-Men: Academia X

Siempre ha sido habitual que la Patrulla X tuviese bajo su protección a algún grupo de adolescentes mutantes, pero durante la década de los 2000 la finca de Xavier se vio invadida por decenas de nuevos estudiantes que necesitaban ser entrenados en el uso de sus poderes. Para poder ser atendidos de forma adecuada, los nuevos reclutas fueron divididos en pequeños grupos que serían supervisados por mutantes cualificados. Entre estos grupos se encontraban los Corsarios, el Escuadrón Alfa o los Parangones, pero los que acapararon todo el protagonismo durante aquella época fueron dos escuadras que fueron bautizadas en memoria de dos grupos clave de la historia mutante: los Nuevos Mutantes y los Infernales.

La escuadra de Nuevos Mutantes tenía entre sus miembros a Elixir, Ícaro, Prodigio (sin relación con el Prodigio de los Slingers), Alhelí, Danza del Viento y Tensión, todos ellos bajo la supervisión de Espejismo, de los Nuevos Mutantes originales. Por su parte, los nuevos Infernales contaban con Julian Keller, que asumió el nombre código de Infernal, además de Alud, Tag, Arena, Ruina y Mercurio; todos ellos tutelados por Emma Frost. La rivalidad entre estas dos escuadras de estudiantes era exacerbada, quizá por el hecho de que algunos de sus miembros se habían pasado al otro bando. No obstante, la situación cambió de forma radical cuando la Bruja Escarlata pronunció las famosas palabras “no más mutantes” y se produjo el Día M que despojó a gran parte de la especie mutante de sus poderes. Algunos de los miembros de la escuadra de los Nuevos Mutantes perdieron sus poderes y se unieron a una de las encarnaciones de los Nuevos Guerreros de la que ya hemos hablado. El resto fueron reorganizados cuando Emma Frost disolvió a las demás escuadras y reunió a los pocos estudiantes que habían conservado sus dones tras el Día M en un único equipo.

Así surgió un nuevo grupo en el que militaron tanto ex-Nuevos Mutantes como ex-Infernales, por lo que las tensiones internas estuvieron aseguradas. Este equipo de Nuevos Hombres-X estuvo compuesto por Arena, Elixir, Infernal, Mercurio, Prodigio, Anole, Alud, Gentil y Tensión, a los que pronto se unió X-23. Pese a que Prodigio había perdido su poder para absorber los conocimientos de aquellos que había a su alrededor durante el Día M, permaneció en el equipo tras recurrir a un telépata que desbloqueó todos los datos que había asimilado en el pasado y que se encontraban almacenados en su mente. Prodigio acudió a una de las misiones del grupo portando un chaleco antibalas, proclamando que él sí recordaba lo que le había pasado a Cifra, el miembro de los Nuevos Mutantes originales.

Este grupo tuvo que afrontar grandes pérdidas desde el primer momento, empezando por la masacre de estudiantes perpetrada por el Reverendo William Striker, que acabó con la vida de muchos de sus compañeros. Más adelante fueron arrastrados al Limbo por Belasco, el demoníaco gobernante de esa dimensión, donde participaron en el resurgimiento de Magik. Todas estas aventuras se narraron en la colección New X-Men: Academy X, que pronto pasó a llamarse New X-Men a secas.

El tiempo y las sucesivas reorganizaciones de la franquicia mutante acabaron por desbandar el grupo. Algunos de sus miembros formaron parte de unos fallidos Jóvenes X-Men que tuvieron una breve trayectoria antes de que se cancelase su colección, aunque la mayoría han seguido presentes como personajes secundarios dentro del entorno mutante. Además de X-23, quizá los más populares fueron Infernal, el antipático telequinético, y la pareja formada por Anole y Alud, uno de los “bromances” más queridos por el fandom de la Patrulla X en tiempos recientes.

Los Jóvenes Vengadores

Cualquiera diría que un viajero del tiempo experimentado como Kang el Conquistador se cuidaría mucho de interferir en su propia línea temporal, pero el villano decidió tener un encuentro con su yo joven para mostrarle el futuro que le esperaba. Al muchacho no le gustó lo que se le ofrecía y usó la armadura que le había ofrecido Kang para escapar hacia el pasado, donde pretendía pedir ayuda a los Vengadores, el grupo que tantas veces había conseguido derrotar a su futuro alter ego. Desafortunadamente, llegó en un momento en el que los Vengadores se habían separado tras la crisis que provocó una enloquecida Bruja Escarlata. Haciéndose llamar Iron Lad, el joven reunió entonces a un nuevo equipo que pudiesen ayudarle a derrotar al Conquistador. Así comenzó la andadura de otro de los grupos juveniles más populares de la historia de la Casa de las Ideas: los Jóvenes Vengadores.

Iron Lad, Patriota, Hulkling, Wiccan, la Visión (una encarnación juvenil del sintezoide de los Vengadores), Ojo de Halcón (Kate Bishop), Estatura y Veloz compusieron la primera formación de los Jóvenes Vengadores, un equipo que tuvo que lidiar en más de una ocasión con el legado que cargaban sus miembros. Por ejemplo, Patriota era el nieto de Isaiah Bradley, el “Capitán América negro”, el único superviviente del Programa Supersoldado que se aplicó en afroamericanos durante los años 40. Por su parte, Wiccan y Veloz eran los hijos que había perdido la Bruja Escarlata años atrás y Hulkling era un híbrido de padre Kree y madre Skrull, nada menos que el hijo nacido de la unión entre el Capitán Marvel y Analle, la hija del Emperador Skrull Dorrek. Además de tener que enfrentarse a la amenaza de Kang el Conquistador, los Jóvenes Vengadores se vieron inmersos en la segunda guerra Kree-Skrull poco después de su debut. Más adelante se lanzaron en busca de la desaparecida Bruja Escarlata para aclarar su parentesco con Wiccan y Veloz. El grupo se hizo popular con rapidez, tanto por lo divertidas que resultaban sus aventuras como por la variedad de sus miembros. Destacó con fuerza el romance entre Wiccan y Hulkling, que desde entonces han constituido una de las parejas homosexuales más celebradas del Universo Marvel.

Su segunda formación durante Marvel NOW trajo nuevos miembros, tales como America Chavez, Marvel Boy (el Kree Noh-Var), el pequeño Loki (una encarnación infantil del dios de las mentiras) y Prodigio (el mutante que hemos mencionado en apartados anteriores). Esta segunda alineación de los Jóvenes Vengadores se enfrentó a una parásito interdimensional que se estaba haciendo pasar por la madre adoptiva de Hulkling, aunque detrás de aquello estaban las maquinaciones de Loki, que se encontraba en lucha consigo mismo. Fue durante la celebrada etapa que elaboraron Kieron Gillen y Jamie McKelvie.

Los Jóvenes Vengadores no han vuelto a gozar de una cabecera propia desde entonces, aunque las apariciones de sus miembros en otras series han sido numerosas. Kate Bishop compartió colección con Clint Barton, el Ojo de Halcón original, mientras que Noh-Var formó parte de los Vengadores durante una temporada. Más recientemente, hemos podido ver a Wiccan y a Hulkling como parte de Ideas Mecánicas Vengadoras, la reformulación que los mutantes Mancha Solar y Bala de Cañón realizaron de la antigua organización terrorista IMA. En el futuro cercano tendremos una nueva cabecera centrada en América Chávez que pinta muy bien.

Los Jóvenes Amos

Si los Vengadores podían tener una contrapartida juvenil, ¿por qué no también sus archienemigos de los Amos del Mal? Compuestos por una serie de personajes relacionados con viejos villanos de los Vengadores, los Jóvenes Amos pretendieron actuar como héroes pese a que sus métodos distaban mucho de ser aceptables. Hicieron su debut durante Reinado Oscuro, con una alineación capitaneada por el Fundidor (un mutante con el poder de fundir cualquier objeto) y que incluía a personajes como el Ejecutor (hijo de la Princesa Pitón del Circo del Crimen), Cabeza de Huevo (un robot psicópata) y la Encantadora (una chica de Broxton, Oklahoma, que aseguraba ser asgardiana). Tras enfrentarse a los Jóvenes Vengadores, estos Jóvenes Amos decidieron aliarse con Norman Osborn, aunque su lealtad fue dudosa en el mejor de los casos. De hecho, Jóvenes Vengadores y Jóvenes Amos acabaron trabajando juntos para escapar de los Vengadores Oscuros de Osborn.

Posteriormente, los Jóvenes Amos reclutaron a nuevos miembros como el Chico Radioactivo, una versión femenina del Caballero Negro y el atlante Mako. Siguieron con su propósito original de convertirse en héroes, aunque a su peculiar manera. Por ejemplo, trataron de asesinar al Doctor Octopus, pero fueron detenidos por la Brigada Juvenil dirigida por el misterioso Nulificador Supremo. El Caballero Negro desertó después de aquello y acabó en la cama junto a Nulificador Supremo. Poco después, los Jóvenes Amos fracasaron al intentar reclutar al pequeño Loki, al igual que fallaron al intentar acabar con la vida de Kristoff Vernand, por aquel entonces regente de Latveria.

Después de aquello, los Jóvenes Amos acabaron decantándose de forma definitiva hacia el lado oscuro y quedaron bajo la supervisión de los Amos del Mal. Asentados en la nación de Bagalia y dirigidos por Constrictor, desde ese momento se han dedicado a realizar encargos para esta asociación de supercriminales.

Los Jóvenes Aliados

Nombrados así por un grupo que actuó durante la Segunda Guerra Mundial, los Jóvenes Aliados estuvieron compuestos por una variopinta reunión de héroes que investigaban la amenaza de unos villanos conocidos como los Bastardos del Mal. Estos Bastardos del Mal creían ser hijos de supervillanos que habían sido repudiados por sus padres, aunque en realidad sus recuerdos eran falsos: Brasas creía ser hijo del mutante Pyros, Cemento creía ser hija de la Gárgola Gris, Sacudida creía ser hija de Electro, Singularidad creía ser hijo de Gravitón y Ojiva creía ser hijo del Hombre Radiactivo. Estos villanos habían sido manipulados por un niño superpoderoso llamado Superior, que pretendía que cometiesen actos terroristas para despertar la consciencia de los ciudadanos y propiciar así el comienzo de un nuevo orden mundial.

Frente a estos Bastardos del Mal se alzaron los Jóvenes Aliados, grupo en el que encontramos a Nómada, Toro, Araña, Estrella de Fuego y Gravedad, que se reunieron después de que Ojiva se detonase a sí mismo en mitad de Nueva York y arrasase parte de la ciudad. Nómada (Rebecca “Rikki” Barnes) procedía de una dimensión alternativa, Toro era un ex-niño soldado colombiano que había sido expuesto a un suero que le otorgaba superfuerza y le hacía asumir el aspecto del animal del que tomaba el nombre, Araña (Anya Corazón, actualmente conocida como Spidergirl) era una adolescente con poderes arácnidos, Estrella de Fuego era una mutante de poderes flamígeros que había formado parte de los Infernales, de los Nuevos Guerreros y de los Vengadores, mientras que finalmente Gravedad era un estudiante universitario al que una accidente había dotado con poderes gravitatorios.

Los Jóvenes Aliados acabaron descubriendo la verdad sobre los Bastardos del Mal y haciendo que sus miembros se volvieran contra Superior, que fue derrotado y encarcelado. Después de aquella historia, narrada en la primera y hasta ahora única miniserie de los Jóvenes Aliados, el grupo se ha dejado ver en muy contadas ocasiones. Actualmente podemos ver a Spidergirl como parte de los Guerreros Araña, el grupo de hombres y mujeres araña procedentes de distintas realidades que se dedican a proteger el multiverso, por lo que parece improbable que vuelva a reunirse junto a sus compañeros de los Jóvenes Aliados a corto plazo.

Academia Vengadores

Durante Reinado Oscuro, Norman Osborn se interesó por formar a una nueva generación de superseres que estuviesen condicionados para obedecer todas sus órdenes. Utilizando los recursos de HAMMER, el villano puso en marcha un programa de reclutamiento que secuestró y torturó a varios jóvenes con superpoderes. Una vez depuesto Osborn, los Vengadores desmantelaron dicho programa y decidieron tomar bajo su cargo a estos jóvenes, que parecían estar destinados a convertirse en villanos si no eran reeducados con prontitud. De esta forma surgió la Academia Vengadores, en la que, siguiendo un esquema similar al de la Iniciativa, antiguos integrantes de los Héroes Más Poderosos de la Tierra ejercerían como mentores de aquellos adolescentes que habían sido torturados por Osborn.

El Hombre Gigante y Tigra ejercieron el papel de directores de la Academia, mientras que Justicia, Speedball y Mercurio ocuparon el puesto de profesores. El cuerpo de estudiantes estaba formado por Estilo, Reptil, Relámpago, Temple, Toxina y Velo, todos ellos afectados por el programa de Norman Osborn en mayor o menor medida. Más adelante se unirían otros estudiantes como Julie Power, Turbo, Ricochet, Tigre Blanco y Spider-Girl (Anya Corazón). Incluso la mutante X-23 formó parte del grupo durante una temporada antes de unirse a la Patrulla X original desplazada en el tiempo.

La serie de la Academia Vengadores, nunca lo bastante reivindicada, nos dejó momentos memorables, destacando la evolución por la que pasó el personaje de Tigra. Tras su cierre, algunos de sus miembros aparecieron en Vengadores Arena, donde fueron obligados por Arcade a participar en una nueva versión de Mundo Asesino en la que tuvieron que enfrentarse a sus propios compañeros. Algunos perdieron la vida en el incidente, mientras que otros han quedado olvidados a la espera de que algún guionista decida recuperarlos.

Generación Hope

Cuando hablamos de Generación Hope nos referimos a uno de los últimos conjuntos que han continuado el extenso legado de equipos formados por jóvenes mutantes. Reunidos en una época especialmente oscura para la especie mutante, que parecía destinada a extinguirse cuando la mayoría de sus miembros perdieron sus poderes y se detuvieron los nacimientos de nuevos niños mutantes, los miembros de Generación Hope fueron la primera luz de esperanza que aportó Hope Summers, la que muchos consideraban la Mesías mutante.

Hope había sido el primer bebé mutante nacido tras el Día M y fue criada por Cable en el lejano futuro. A su regreso al presente, Hope manifestó por vez primera su conexión con la Fuerza Fénix, provocando que Cerebra, la máquina detectora de mutantes de la Patrulla X, localizase cinco señales de nuevos mutantes. Hope viajó entonces por todo el mundo para localizar a estas “cinco luces”, asistiéndoles tras el despertar sus poderes mutantes y ayudándoles a controlarlos. Así reclutó a Oya en Kenia, a Transónica en Vancouver, a Velocidad en México, a Primario en Miami y a Cero en Tokio.

Con su base en la isla de Utopía, Hope y sus cinco luces actuaron como un equipo de acción rápida preparado para asistir a cualquier nuevo mutante que surgiese en cualquier lugar de la Tierra. No obstante, el equipo perdió a uno de sus miembros durante el cisma que dividió a los mutantes entre los partidarios de Cíclope y los seguidores de Lobezno: Oya abandonó Utopía junto al canadiense de las garras para convertirse en estudiante del Instituto Jean Grey. Por su parte, las luces restantes permanecieron en el bando de Cíclope hasta que se produjo el combate entre los Vengadores y la Patrulla X. En dicha ocasión, Hope cumplió finalmente su papel de Mesías y usó el poder de la Fuerza Fénix para restablecer a la especie mutante. Tras esto Hope volvió junto a su mentor, Cable, mientras que las luces restantes se incorporaron al Instituto Jean Grey.

La serie regular de Generación Hope no se prolongó demasiado y quizá llegó en un momento demasiado turbulento y lleno de cambios dentro de la franquicia mutante. No se puede decir que su impacto en la mitología de los hombres-X fuese muy grande, pero todavía hay algunos miembros de las cinco luces formando parte de la actualidad. Es el caso de Oya, que ha estado viajando en tiempos recientes junto a la Patrulla X original desplazada en el tiempo.

Fundación Futuro

Una de las aportaciones más curiosas del guionista Jonathan Hickman al Universo Marvel se produjo durante el tiempo en que se encargó de escribir a los Cuatro Fantásticos. Tras la supuesta muerte de la Antorcha Humana mientras trataba de detener a Annihilus y a sus hordas de la Zona Negativa, el veterano equipo se reconvirtió en la Fundación Futuro. Esto supuso algo más que cambiar el color de sus uniformes, ya que además de un grupo de aventureros la Fundación Futuro también era una escuela en la que niños con capacidades especiales podrían formarse para contribuir a un mañana mejor.

En aquella época el edificio Baxter alojaba a unos cuantos niños de distintos orígenes, la mayoría de ellos con una inteligencia excepcional. Reed Richards consideró que si eran moldeados de la forma adecuada, aquellos chavales podrían solucionar todos los problemas del mundo. De esta forma, mientras los adultos llevaban a cabo sus actividades superheroicas, los niños se encargarían de plantearse distintos desafíos intelectuales. Como es lógico suponer, los niños no tardaron en buscar cualquier excusa para salir de su base y vivir sus propias aventuras. Por muy geniales que fuesen, al fin y al cabo no dejaban de ser niños.

La Fundación Futuro estaba encabezada por Franklin y Valeria Richards, los hijos de Mr. Fantástico y la Mujer Invisible. Valeria posee la única mente del Universo Marvel capaz de competir con la de su padre (si no contamos la de su padrino, el Doctor Muerte) y no sería sorprendente que acabe superándole con el tiempo, mientras que Franklin posee el poder de alterar la realidad a su antojo. Junto a ellos encontramos a Alex Power de Power Pack, a los topoides Tong, Mik, Korr y Turg (este último convertido en una cabeza situada en un frasco volante), a los atlantes Vil y Wu, los mutantes Artie y Sangui, la wakandiana Onome y un malhumorado e hilarante clon del Mago llamado Bentley 23. Todos estos niños fueron puestos bajo la supervisión de un reprogramado Hombre Dragón, que dejó atrás sus viejas tendencias destructivas y se convirtió en un educado profesor.

Poco después del regreso de la Antorcha Humana, los recién reunidos Cuatro Fantásticos se ausentaron mientras realizaban una misión, dejando a la Fundación Futuro a cargo de un improvisado cuarteto que reunió al Hombre Hormiga (Scott Lang), Hulka, Medusa y Darla Deering, un ligue de la Antorcha Humana enfundado en una armadura de la Cosa. Durante esa época un nuevo niño se unió a la Fundación: Ahura, el hijo adolescente de Medusa y Rayo Negro.

La última vez que vimos a los niños de la Fundación Futuro fue durante el final de Secret Wars, cuando Franklin ayudó a su padre a reconstruir el multiverso. Puesto que entonces Marvel había decidido darle un descanso a los Cuatro Fantásticos, no hemos vuelto a saber nada de estos personajes. Esperemos que no transcurra mucho tiempo hasta que podamos disfrutar de nuevo con sus peripecias. La Fundación Futuro sigue teniendo un gran potencial y sus miembros van a tener que enfrentarse tarde o temprano a un periodo muy interesante: la adolescencia. ¿Estará el universo preparado para sobrevivir a la entrada de Bentley y Valeria en la edad del pavo?

Los Campeones

Terminamos este repaso con la más reciente incorporación a esta lista de grupos juveniles de Marvel: los Campeones. Surgidos tras la marcha de Ms. Marvel (Kamala Khan), Spiderman (Miles Morales) y Nova (Sam Alexander) de los Vengadores cuando los tres jóvenes quedaron desilusionados por la actuación de los héroes adultos durante la segunda Civil War superheroica, los Campeones pretenden recuperar la confianza de los ciudadanos en sus figuras heroicas. Ms. Marvel, Spiderman y Nova recurrieron a otros héroes adolescentes para completar el grupo, en este caso el Alucinante Hulk (Amadeus Cho)y Viv, la “hija” sintezoide de la Visión. La formación se completa con el joven Cíclope de la Patrulla X original desplazada en el tiempo, que se sintió inspirado por Ms. Marvel y pidió unirse al grupo.

Las aventuras de estos Campeones no han hecho más que empezar, así que es pronto para aventurar si conseguirán limpiar la imagen de los superhéroes tras la segunda guerra civil o si otros justicieros juveniles decidirán unirse a sus filas. Tendremos que estar atentos a su serie regular para no perdernos ninguna de las novedades relacionadas con ellos, porque llegan pisando fuerte y pueden convertirse en todo un fenómeno.

5
Déjanos un comentario

Please Login to comment
4 Comment threads
1 Thread replies
0 Followers
 
Most reacted comment
Hottest comment thread
5 Comment authors
Daniel GavilánbillyboyLance1SithDavid Recent comment authors
Recientes Antiguos
David
Lector
David

Muy interesante tu articulo. Graciaw

Sith
Lector
Sith

Impresionante trabajo, muchas gracias!

Lance1
Lector
Lance1

Siempre vienen bien estos recuentos. Muchas Gracias!

billyboy
Lector
billyboy

Ya lo dije en su dia, Marvel parece tener un problema con no acertar con su propio grupo de jóvenes adolescentes que perdure en el tiempo, no se porque se rinden tan pronto, en DC los titanes están lejos de sus tiempos de gloria, pero siempre parece que abra una alineación de ellos (bueno,durante un tiempo no, que se formo Young Justice, aunque estos eran mas los jovenes Titanes).

Espero que estos Campeones tengan mas suerte y que perduren en el tiempo con nuevas formaciones de ellos pero manteniendo el nombre y legado.

Daniel Gavilán
Autor

Ahí es que también cuenta mucho el ratio del paso del tiempo en cada editorial. Es decir, a pesar de ser algo más joven, Marvel tiene al menos nueve generaciones de superhéroes activas, mientras que DC tiene como mucho cinco.

O dicho de otra forma, que aunque no deja de ser una característica propia de ambos universo, y en ningún caso mejor o peor- DC siempre va a tener unos Titanes, dado que -nos vayamos al año que nos vayamos desde 1980 hasta a la actualidad- solo existen cinco edades para sus personajes (gente que ya era vieja en el Año Uno de Batman y compañía, gente de la edad de Batman, post adolescentes, adolescentes y algún preadolescente), en Marvel la edad de los personajes continúa en movimiento y tenemos gente que ya era vieja cuando los Cuatro Fantásticos viajaron al espacio, gente en torno a los 40 (Tony Stark), gente en torno a los 30 (los X-Men origianales, Spider-Man), gente que ha superado mediados de los 20 (los Nuevos Mutantes y los Nuevos Guerreros originales), gente que ha superado los 20 (Generación X y Slingers), post adolescentes (los Jóvenes Vengadores), adolescentes (los Campeones), preadolescentes (Franklin Richards y la Fundación Futuro), niños (Valeria Richards).

No hay un patrón JSA-Liga de la Justicia-Titanes-Young Justice-Super Sons tan claro porque el que existe es del tipo Invasores-Vengadores-Segunda Génesis-Nuevos Guerreros-Slingers-Jóvenes Vengadores-Campeones-FF-Spider Girl. Eso ya por no hablar de que mientras en DC hay un único gran grupo que tenga sus propias juventudes, en Marvel hay diferentes facciones de juventudes partiendo de diferentes franquicias