Entrevista a Romain Hugault

Entrevistamos al dibujante Romain Hugault aprovechando su presencia como invitado en el pasado 35 Saló del Cómic de Barcelona

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El reciente Saló del Cómic de Barcelona tuvo como temática la representación del mundo de la aviación en las viñetas y actualmente no hay ningún autor que ejemplifique mejor esa relación entre ambos mundos que el artista francés Romain Hugault. Dibujante meticuloso y detallista, Hugault es capaz de trasladar toda la gracia, majestuosidad y potencia de los aviones al papel como ningún otro autor.

Su carrera en el mundo del cómic cuenta con series como Más allá de las nubes, El Gran Duque y El piloto del Edelweiss, todas ellas publicadas en España por Norma Editorial. Actualmente Hugault se encuentra promocionando su última serie Angel Wings, finalizada recientemente en Francia y cuyo primer álbum también ha sido editado por Norma.

Aprovechando su visita a Barcelona como invitado destacado al Saló del Cómic, y con la colaboración de Ficomic, aprovechamos para hablar con él y repasar su carrera, influencias y métodos de trabajo en una charla muy agradable.

Romain Hugault en el Saló del Comic de Barcelona
Romain Hugault en el Saló del Comic de Barcelona
Entrevista a Romain Hugault

Zona Negativa: Hijo de un coronel de las fuerzas aéreas, piloto desde los 17 años, graduado de la Escuela de Artes y Diseño. Con este historial ¿Cómo acabas en el mundo del cómic? ¿Cuándo empezaste a interesarte por la BD?

Romain Hugault: Efectivamente, hice estudios de arte, estuve en la escuela de arte, en la cual no aprendí a dibujar aviones, obviamente hice dibujo clásico, pero al terminar tuve la suerte de hacer un primer álbum que tuvo mucho éxito y entonces vi que podía unir mis dos pasiones que eran la aviación y el dibujo, así que tuve la idea de hacer ambas cosas que me apasionan.

ZN: Y tus influencias como dibujante

RH: Había un cómic que leía muchísimo cuando era pequeño que era Buck Danny y de hecho fue esto lo que me abrió el apetito para hacer cómic más tarde.

ZN: Este primer álbum de éxito fue El último vuelo, ¿Cómo surgió la posibilidad de hacer este álbum?

RH: Bueno, resulta que tuve un proyecto abortado con una gran editorial francesa. Estaban buscando a un dibujante que pudiera seguir con la serie Tanguy y Laverdure, que era muy conocida en Francia. Trabajé para ellos para esta prueba y al final no me cogieron porque pensaban que no tenía la suficiente experiencia ni era lo suficientemente conocido, así que se lo dieron a otro. Pero después de esa experiencia en la que tuve que trabajar gratis, con muchas limitaciones y que fue bastante dificultoso, decidí hacer un cómic pequeño sólo para mi, con aquello que me gustaba sin ninguna limitación. Como soy mal guionista utilice la carta de un piloto japonés kamikaze que encontré por casualidad. Los pilotos antes de hacer el último vuelo siempre escribían una carta de despedida y en este caso encontré esta carta de este piloto japonés que escribía a su padre disculpándose por el hecho de no creer en la causa de la guerra. El piloto de hecho no era muy fanático pero tenía un deber que cumplir y escribió una carta realmente muy emotiva que me arrancó lágrimas y todo. Pensé que utilizaría esa carta para explicar mi historia, usando la carta como voz en off del relato, e hice unas diez páginas. También por suerte, el editor actual que tengo, encontró este miniálbum y le pareció una historia muy interesante y dijo que la podríamos publicar. Hicimos tres historia más alrededor de esta historia principal y fue un éxito muy importante no sólo dentro del cómic de aviación sino también dentro del cómic en general.

Comic y aviones, las grandes pasiones de Romain Hugault
Comic y aviones, las grandes pasiones de Romain Hugault

ZN: En este trabajo empezaste a trabajar con Regis Hautiere, ¿os conocíais de antes?

RH: Fue el editor que decidió publicar la historia pequeña que te contaba del piloto japonés quien dijo “como vamos a crear tres historias más y queremos que esté todo bien ligado y atado vamos a dárselo a un guionista para que se ocupe de esta parte”. Con Regis hice un par de álbumes más y después ya pasamos a trabajar con Yann, que es un gran guionista de altos vuelos con el que estoy trabajando actualmente.

ZN: ¿El editor del que hablas es Paquet?

RH: Sí

ZN: El hecho de trabajar con Paquet ¿es porque te da más margen? Ahora ya te has convertido en un autor relevante, de éxito y no obstante te mantienes fiel a esta editorial.

RH: Efectivamente, en primer lugar sigo con él porque me da esta libertad de la que hablabas y segundo porque soy una persona fiel y leal de por sí. Es cierto que he tenido entrevistas con editoriales muy grandes y no digo que nunca vaya a trabajar con ellos, no lo niego, pero por ahora al trabajar con este editor pequeño tengo la sensación que estamos creciendo juntos y evolucionando juntos. Y también ahora mismo soy el autor que más ventas le reporta y entonces me escucha, me trata muy bien y me cuida muchísimo y me digo que quizás es mejor ser el número uno en un editor pequeño que ser uno de tantos en una editorial más grande con autores también mucho más grandes. Prefiero ser el número uno con él que pasar desapercibido entre otros autores en una editorial más grande.

ZN: El siguiente álbum es Más allá de las nubes, ¿La idea es tuya otra vez? ¿Parten de una idea tuya siempre las historias?

RH: Generalmente soy yo el que da el punto de partida al guionista. Mira, por ejemplo, le digo que quiero hacer una historia sobre dos hermanos gemelos en la Primera Guerra Mundial y a partir de este eje que le doy yo él va desarrollando la historia. Para cuando yo ya estoy a punto de dibujar, él me da el guion y casi siempre es fantástico o sea que ya empiezo. Casi siempre la idea primera es mía.

ZN: ¿Con Yann también?

RH: Con él trabajo de esta forma justamente desde hace ocho o nueve años. Encajamos a la perfección, los dos nos conocemos cada uno en su campo y nos acoplamos perfectamente.

ZN: ¿Y es verdad lo que dicen que construyes tus historia alrededor de un avión?

RH: Sí y no. Sí en el sentido que, por ejemplo en Angel Wings lo que he tenido ganas de dibujar han sido estos aviones en concreto, así que el avión es determinante pero no en el sentido que el avión sea un personaje más. Digamos que me interesa más el piloto que el avión, o lo que me interesa más es la relación entre el piloto y la máquina más que simplemente el avión.

ZN: Siguiendo con este tema, has tenido protagonistas alemanes, franceses, japoneses, norteamericanos,… ¿escoges al protagonista en base a alguna idea en concreto?

RH: Es la historia la que lo dicta en realidad. A mi me gusta tanto Japón como Estados Unidos y no tengo ninguna preferencia por uno o por otro. Depende de lo que quiera contar escojo un ángulo u otro. En realidad de los pilotos, independientemente de su nacionalidad, lo que me interesa es cómo actúan y no su país. Es la historia la que lo dicta.

Angel_wings_2
Angel Wings, de Yann y Romain Hugault

ZN: En tu última obra, la protagonista es una piloto de las WASP ¿Quién tuvo la idea? ¿Te interesa la historia de las mujeres piloto?

RH: De nuevo fue una idea mía. Realmente me apetecía muchísimo crear un personaje que tuviera todo lo que me gusta como tiene la protagonista: es mujer, es guapa, es piloto y tiene carácter. Reunía todas las cualidades que me gustan en una mujer y además me gustaba muchísimo poder representar a una mujer así en un entorno de hombres y ver como lucha contra todo esto y también como se enfrenta al machismo de este ambiente.

ZN: Y ¿surgió esta idea después de hacer los álbumes de pin-ups?

RH: De hecho las ganas de hacer los álbumes de las pin-up me surgen después de hacer álbumes de guerra básicamente. Durante tres años hago historias muy duras y difíciles y luego estos álbumes son como un respiro para mi. Me apetece dibujar cosas glamurosas, cosas que me gustan, así que para mi es como un paréntesis después de hacer cosas más duras.

ZN: Viendo tu trabajo se nota claramente ese gusto por el detalle en los aviones, en las mujeres también, y te referías a tus referentes como BD francesa. Otros autores que han trabajado a nivel mundial el cómic de aviones como Juan Jiménez o Joe Kubert ¿te han influido en algún momento o te han interesado cuando eras niño?

RH: De hecho es contradictorio porque aunque yo hago cómic no leo cómic, es decir, yo no vengo de este mundo. Yo no tenía una gran biblioteca llena de autores. Tenía los clásicos pero no vengo de este mundo. Lo cual pienso que me da cierta fuerza también porque no digo ‘quiero dibujar para ser como tal’ o ‘quiero parecerme a cual’. Simplemente parto de cero y yo hago mi estilo como a mi me gusta y creo que es algo me da mucha libertad. Creo que es algo positivo.

ZN: Respecto a tu estilo, mucho trabajo a lápiz pero ¿también usas el ordenador para conseguir los acabados?

RH: Dibujo con lápiz sobre papel porque necesito sentir el papel, porque el producto final será el libro la plancha original es el libro. Dibujo así y añado el color con el ordenador pero con un lápiz, digamos pintando encima. Y la ventaja con las técnicas actuales es que lo que veo en la pantalla es exactamente lo mismo que tendré en el papel, mientras que si trabajara con acuarela a veces hay perdidas respecto al producto final y en cambio así no.

ZN: Antes hablabas de conocer tus límites: no soy un buen guionista, tengo ideas, soy un buen dibujante, buen ilustrador. Ese gusto por el detalle en tu trabajo a la vez implica cierta dificultad para que haya fluidez narrativa en el dibujo, ¿es algo en lo que sientes que puedes crecer todavía más?

RH: En realidad con el guionista trabajamos a cuatro manos y en ningún momento el hecho de que yo sea tan detallista ha planteado un problema para la historia o el guion. Él prepara el guion y cada diez páginas lo vemos y podemos preparar la continuación. De diez en diez vamos adaptando pequeños detalles de detrás, y realmente nunca ha habido un problema respecto a fluidez que sea causado por la gran precisión de mi dibujo. Pienso que si la historia es buena, es buena aunque el dibujo pueda ser poco preciso. En realidad lo que cuenta es que sea buena la historia.

ZN: ¿En qué estás trabajando ahora?

RH: Estoy trabajando en la continuación de Angel Wings. En un nuevo ciclo de tres álbumes, con la misma protagonista pero en este caso ambientado en la guerra del pacífico.

ZN: Muchas gracias, un trabajo excelente.

RH: Gracias.

Dedicatoria de Romain Hugault
Dedicatoria de Romain Hugault

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Nací con la democracia en este país y casi aprendí a leer con Mortadelo, Asterix y Tintín. Mi primer contacto con los superheroes fue con un Pocket de Ases de Bruguera protagonizado por los Defensores y el Doctor Extraño lo que tuvo dos consecuencias: que me volviera un marvelita convencido y que sienta predilección por los personajes no tan relevantes de la Casa de las Ideas. Desde entonces he ampliado mi rango de lecturas y gustos aunque matengo mi condición de Marvelita y me sigue chiflando Tintín.
“Me llamo Toni Boix y soy un DC-Adicto”. A pesar de que mi niñez esté inundada de Sal Buscema y mi adolescencia de Spirit, Metropol, Cimoc y Zona 84. Porque Zinco me devuelve al redil. Zinco y Wolfman y Perez y Moore y Totleben y Gibbons y Miller y Bolland y García López. Después, el ansía. La escasez. La falta absoluta de alegrías. Mueren las revistas de cómics y Zinco vegeta. Mi ilusión se marcha a hacer las Américas. Suerte del Previews… y de los cómics que se malvenden. Le pido a Raúl López que me deje escribir una reseña en Zona Negativa promocionando Fallen Angel… y el resto es esta historia.

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