LA GRAN TRAVESÍA
«Sentí que era un buen momento para intentar representar la mitología griega con el enfoque de una película de mucho presupuesto.» Christopher Nolan.
A pesar de que las salas de cines no estén viviendo su mejor época, pocas dudas había de que La Odisea se convertiría en uno de los éxitos de la temporada. Cuando aún faltan unos meses para que los nominados a los grandes premios salgan a la luz, la cinta dirigida por Christopher Nolan lleva recaudado la friolera de 1.400 millones de dólares en la taquilla mundial. Esto sitúa a Odiseo y compañía en la segunda posición del ranking por ingresos tan solo superado por nuestro amigo y vecino Spiderman (mientras escribo estas palabras Brand New Day acumula 2.200 millones). Curiosamente, en ambas producciones participa Tom Holland. Mientras que en la entrega de Sony encarna a Peter Parker por enésima vez, Holland debuta como «chico Nolan» interpretando a Telémaco, hijo de Odiseo (Matt Damon).
Precisamente, Damon es el encargado de escribir el prólogo en El rodaje de La Odisea, imprescindible crónica en formato de lujo que Norma Editorial se ha encargado de publicar en nuestro país. A pesar de que todo el mundo relaciona al protagonista de la saga Bourne como actor, lo cierto es que Matt Damon cuenta con un Oscar al mejor guion original (junto a Ben Affleck) por el libreto de El indomable Will Hunting, por lo que se antoja como la elección idónea para romper el hielo en este libro escrito por James Mottram.
Afincado en Londres, Mottram es un crítico de cine que comenzó su carrera a mediados de los años noventa y ha escrito numerosos libros relacionados con el noveno arte. Editado también por Norma, nos encontramos el no menos estupendo Jurassic Park: La historia visual definitiva, mientras que para el mercado anglosajón ha llevado a cabo títulos como The Making of Memento, The Manking of Dunkirk o The Secrets of Tenet: Inside Christopher Nolan´s Quantum Cold War, demostrando un vínculo especial con el director de Oppenheimer. En El rodaje de La Odisea, Mottram se esfuerza en poner voz no solo al mandamás de la producción, sino a todos y cada uno de los miembros del equipo. La Odisea es una película titánica que cuenta con una producción de tiempos pretéritos, por lo que se agradece que los diferentes departamentos tengan su espacio en este libro tan interesante.
De esta forma, Mottram divide el recorrido en tres grandes apartados. Tras el citado prólogo de Matt Damon, nos encontramos con una primera parte titulada «Comienza La Odisea». En ella se nos habla de los prolegómenos de la producción, de la semilla plantada en la mente de Chris Nolan desde hace décadas y cómo fue posible llevar a cabo su proyecto más ambicioso hasta la fecha. Las referencias a Ray Harryhausen y a películas como Jasón y los argonautas (Don Chaffey, 1963) o Furia de Titanes (Desmond Davis, 1981) son constantes. Por supuesto, la propia obra de Homero tiene su espacio de análisis. Además de Nolan, Mottram recoge declaraciones de Nilo Otero, primer asistente de dirección, o Emma Thomas, quien, además de ser la mujer del propio Nolan, ha producido todas las películas desde su debut (Following, 1998).

Otro de los puntos más atractivos de esta obra se encuentra en esta sección, puesto que entra de lleno en el reparto y los personajes principales. De esta forma, conocemos de primera mano los motivos por los que se eligieron a los intérpretes en cuestión mientras nos presentan, de manera individualizada, cada uno de los papeles. Odiseo (Matt Damon), Penélope (Anne Hathaway), Telémaco (Tom Holland), Antínoo (Robert Pattinson), Agamenón (Benny Safdie), Helena/Clitemnestra (Lupita Nyong’o), Menelao (John Bernthal), Circe (Samantha Morton), Calipso (Charlize Theron), Atenea (Zendaya), Sinón (Elliot Page), Eumeo (John Legizamo), Melanto (Mia Goth), Melantio (Logan Marshall-Green), Polibio (Corey Hawkins) y El Cíclope (Bill Irwin) tienen su espacio con completas fichas acompañadas de fotografías e ilustraciones conceptuales. Por poner un pero, echamos en falta la presencia de Euríloco (Himesh Patel), mano derecha de Odiseo, y Mentor (Ryan Hurst), encargado de la educación de Telémaco en ausencia de su padre.
Dentro del capítulo dedicado a la preproducción, El rodaje de La Odisea pone el foco en el formato IMAX escogido por Nolan para llevar a buen puerto la producción así como las importantes decisiones tomadas a la hora de crear elementos tan icónicos de la obra original como fueron El Caballo de Troya o El Cíclope. No solo eso, sino que categorías como el vestuario, la peluquería, las armas usadas e, incluso, los barcos elegidos tienen su propia sección dentro del libro, ahondando en curiosidades de todo tipo.

En la segunda parte de El rodaje de La Odisea Mottram nos traslada a las diferentes localizaciones seleccionadas con la idea de que la experiencia resultara lo más creíble posible. Un viaje a través de Marruecos, Favignana (Italia), Islandia y El Mar Mediterráneo aderezado con estampas de postal e imágenes inéditas del rodaje. Como es habitual en las guías visuales cinematográficas que se comercializan, este es uno de los aspectos más atractivos del libro. En el catálogo de Norma Editorial destacan, sobremanera, Regreso al futuro. La historia visual definitiva, Los Soprano: La historia visual completa o La Sociedad de la Nieve. Así se hizo la película de J.A. Bayona. Cierto es que no son ejemplares baratos, ni mucho menos, pero son obras con un acabado soberbio cuyo valor se antoja incalculable con el paso de los años.
Para terminar, James Mottram habla de la posproducción en la tercera parte siendo esta la más corta de El rodaje de La Odisea. El crítico de cine continúa dando forma a los diferentes entresijos de, en este caso, el montaje de la película así como diseccionando las particularidades del sonido y la banda sonora compuesta por Ludwig Goransson. El cierre viene con un epílogo que, si bien lo escribe el propio autor del libro, cita constantemente al propio Nolan. No habría estado de más que el cineasta londinense hubiera sido el encargado de poner la guinda de este gran pastel. Independientemente de esto, no estropea el conjunto de modo alguno.
LO MEJOR
+ Una edición cuidadísima, marca de la casa Norma Editorial, ideal para coleccionistas y amantes del séptimo arte.
+ La ingente cantidad de información y declaraciones realizadas no solo por parte del director y elenco principal, sino por profesionales de todas las áreas que hicieron posible un proyecto tan faraónico.
+ La calidad de las imágenes seleccionadas.
LO PEOR
– Echamos de menos un epílogo firmado por Christopher Nolan.
– En el apartado de intérpretes/personajes habría estado genial un espacio para Euríloco (Himesh Patel) y Mentor (Ryan Hurst).
– No es un libro apto para todos los bolsillos.







