Portada En vela de Ana Penyas

Edición original: En vela (Salamandra Graphic, 2025)
Guion: Ana Penyas
Dibujo: Ana Penyas
Color: Ana Penyas
Compuesto: Sergi Puyol
Formato y precio: Cartoné. 164 páginas. 25,95€

Insomnes del capitalismo.

«Este mundo está roto.»

Es muy difícil recordar a algún historietista que haya debutado con una obra tan redonda y premiada como hizo Ana Penyas (Valencia, 1987) con Estamos todas bien (2017), una obra que nos contaba las historias de nuestras abuelas que le valió el Premio Nacional de Cómic de 2018. Un trabajo fascinante a al que siguió la espléndida Todo bajo el Sol (2021), en la que abordaba los problemas de la masificación y la especulación del turismo ha provocado en los pueblos del Levante valenciano durante décadas y que le sirvió para hacerse con el Premio ACDCómic mejor obra nacional 2021. Dos cómics de una enorme calidad que situaban el listón muy alto a En Vela, su tercer cómic que como los anteriores esta publicado por Salamandra Graphic en castellano y catalán en el que aborda un problema como es la pandemia del insomnio que sufren una enorme cantidad de personas tanto en España como en todo el mundo.

Hay que recordar que según la Real Academia Nacional de Medicina de España más de cuatro millones de personas en España tienen insomnio crónico y alrededor de un 40% de la población en nuestro país ha tenido o tiene un trastorno del sueño. En su nuevo cómic Ana Penyas trata de indagar en las causas de esos trastornos del sueño a través de una historia coral que transcurre a lo largo de seis noches y un día y en las que podemos ver como esas personas de diferentes orígenes, condición social y económica tienen que lidiar con unas noches que se hacen eternas por los diferentes miedos que los atormentan. Una radiografía del problema del insomnio que se convierte en un listado de los miedos que atenazan la sociedad donde el capitalismo despiadado en el que vivimos hace que las mentes de los protagonistas se llenen de preocupaciones cotidianas como la precariedad laboral, las desigualdades sociales, el racismo, el machismo, los problemas económicos o la incertidumbre por un futuro que cada vez se torna más complicado y desesperanzador.

Como ha confesado en varias entrevistas además de informarse consultado diferentes libros y a especialistas en la materia, para crear su historia Ana Penyas también ha recogido el testimonio de amigos y de conocidos que sufren de problemas para dormir. Lo que ha posibilitado que estamos ante un cómic que es un crisol de la sociedad actual, donde podemos ver los problemas que afronta una joven para conseguir su primer trabajo remunerado, los de una diseñadora autónomo, los de un joven que trabaja en un enorme almacén preparando pedidos con unas condiciones laborales draconianas o los de algunas personas sin hogar que deben medicarse para conseguir dormir algo. Situaciones que hacen que sus protagonistas no puedan conciliar el sueño, un problema que, como sucede con los relativos a la salud mental, no ocupan las portadas de los periódicos ni abren ningún telediario y cuando se llevan a espacios políticos provocan la hilaridad de algunos partidos políticos que siempre se alinean con los poderosos, pese a afectar a una enorme cantidad de personas. Algo que multiplica el valor de obras como En vela. Cabe señalar que cada una de las escenas que protagonizan estos personajes tiene una identidad visual y forma de narrar e incluso caligrafía de la rotulación completamente diferentes que refleja todas esas diferencias que existen entre ellos, aunque compartan un problema común.

En vela tampoco obvia otros factores que causan problemas de sueño como la hiperconexión digital en la que vivimos, el uso desproporcionado de las pantallas o esa cultura acelerada de la inmediatez que nos provoca una enorme ansiedad. También aborda un problema ligado al insomnio como el abuso de los ansiolíticos, España es uno de los países que lideran su consumo, y como mucha gente los toma sin supervisión médica con el riesgo que su mal uso conllevan para la salud mental.

Ahora que hemos desgranado que es lo que cuenta Ana Penyas, vamos a analizar como lo cuenta y es que estamos ante una obra que funciona como un reloj bien engrasado. En vela está estructurado en siete capítulos, uno por cada noche que narra, al principio de cada uno tenemos dos páginas mudas en las que vemos como se dormía en diferentes periodos históricos de forma que somos testigos de la evolución de la forma de dormir. Gracias a estas páginas en las que la autora valenciana mimetiza las representaciones visuales de cada época vislumbramos que pese a la evolución de la sociedad siempre se ha dado una diferenciación entre las clases, y es que, a lo hora de dormir el dónde, el cuándo, el cómo y el con quien también son muy importantes. Un recurso que nos deja ver que estamos ante alguien que domina los mecanismos del medio y no se acomoda, algo que además podemos ver al encontrarnos ante un cómic que a diferencia de sus obras anteriores es en formato vertical, lo que la obliga a cambiar su forma de narrar y plantear la página. Por suerte, estamos ante una obra en la que vuelve a primar la legibilidad, una evolución que también vemos en su estilo, pero que sigue siendo muy reconocible. Otro de los cambios con respecto a sus obras previas es que estamos ante un cómic que se desarrolla sobre todo de noche obligándola a usar mucho más los tomos oscuros, a diferencia de los que veíamos en su anterior obra en la que la luz del Mediterráneo lo inundaba todo. Pero no estamos ante la única novedad, ya que en esta obra también nos encontramos con escena oníricas en las que Penyas da rienda suelta a su imaginación y a diferentes técnicas para acentuar esa diferenciación entre cada personaje que comentábamos antes.

Tomando como base el problema de insomnio que sufren cientos de personas en nuestro país Ana Penyas hace un completa y compleja radiografía de la sociedad que provoca esos problemas de salud. Una sociedad en la que el capitalismo salvaje y deshumanizado que quita el sueño a muchas personas por las prisas, la tecnología y la precariedad a todos los niveles. En vela nos confirma de nuevo que estamos ante una de las historietistas llamada a escribir una página de oro en el medio gracias una enorme capacidad para sacar a la luz y analizar desde una visión muy crítica algunos de los problemas que asolan la sociedad actual.

Lo mejor

• La radiografía de los problemas de una sociedad cada vez más diversa y precaria.
• Lo bien construidos que está cada personaje.
• El buen manejo de los tomos más oscuros para que siempre sintamos la noche.

Lo peor

• Que pese a la enorme repercusión de sus trabajos previos hay quien todavía no es capaz de apreciar un estilo de dibujo que, por suerte, se aleja de lo clásico para explorar nuevos y fecundos terrenos.

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Diego García Rouco
Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...
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