Balas perdidas

Un precioso homenaje a una época y a una forma de abordar el género negro.

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Edición original: Balles perdues. (Editions Rue de Sèvres, 2015)
Edición nacional/ España: Norma Editorial
Guión: Walter Hill/Matz
Dibujo: Jef
Color: Jef
Formato: Cartoné, 128 págs.
Precio:24€

 

Adaptación al cómic de un guion del cineasta Walter Hill. Una historia de amor teñida de alcohol, balas y venganza.

Un sicario de la Mafia define a Roy Nash, el misterioso protagonista de esta historia, como el asesino más sentimental que ha conocido jamás. Y es que – aunque pueda parecer al contrario – Balas Perdidas es una intensa historia de amor que, y eso sí que es más previsible, acaba mal.

El guionista, productor y director de cine Walter Hill confesó hace unos años que tiene en su cajón unos 30 guiones escritos que nunca verán la luz en la gran pantalla. Interpelado por el guionista francés Alexis Nolent, más conocido como Matz, Hill escogió uno de estos guiones para que éste lo adaptase al comic. El guion indultado fue el de Balas Perdidas en gran medida porque a Hill le apasionaba el personaje de Roy Nash. Finalmente este guion cobró vida en forma de álbum adaptado por Matz, dibujado por Jef y publicado por la editorial francesa Editions Rue de Sèvres en 2015.

La trama evoca decenas de historias parecidas: Estados Unidos, 1932, penúltimo año de la Ley Seca, un asesino a sueldo es “empujado” por la Mafia de Chicago a perseguir hasta Los Ángeles a tres ladrones que se han olvidado de pagarles su parte del botín de un atraco. Si además de recuperar el dinero Nash consigue que los fugitivos tengan ciertos problemas de salud… nadie pondrá el grito en el cielo. Pero el asesino a sueldo en cuestión tiene otra razón de peso para perseguir a los tres gánsteres; uno de ellos está acompañado por la única mujer que ha amado y quiere recuperarla como sea.

Con estos ingredientes Matz construye una historia densa pero accesible, llena de momentos fuertes y casi exclusivamente centrada en el personaje de Roy Nash del que conoceremos sus talentos y sus motivaciones, pero no su pasado.

El dibujante ideal para esta empresa fue Jean-François Martinez, a su vez conocido como Jef, con obras como L’épée noire du Pentskel o Une balle dans la tête en su currículum.

Jef se luce componiendo páginas espectaculares donde predominan los planos amplios tanto si trata de secuencias de interiores como de exteriores. Su puesta en escena es contundente, va directa a la acción principal sin recrearse en los momentos menos intensos y sigue a sus personajes como si se tratase de una toma cinematográfica rodada con steady-cam. El coloreado es también original. Jef adjudica a cada página una tonalidad determinada, la gama va desde los marrones u ocres para los interiores y escenas nocturnas, al naranja u oro para las exteriores y diurnas. Rara vez se sale del registro, salvo para puntuar algún detalle en rojo o azul oscuro. Es un recurso que recuerda las fotografías antiguas, de color sepia y le da a cada plancha una uniformidad cromática muy peculiar.

El lector veterano tiene un aliciente añadido para disfrutar con la lectura de este álbum ya que seguramente el dibujo de Jef le recordará poderosamente a un ilustre veterano del cómic europeo de los años 80. Se trata ni más ni menos que de Tanino Liberatore. Las caras de los personajes y algunas de sus poses corporales tienen un extraordinario parecido con las del genial dibujante de Ranxerox. En absoluto estoy acusando al dibujante Jef de falta de originalidad, sino de haber asimilado las enseñanzas del dibujante italiano de manera muy natural y efectiva. Toda una sorpresa.

Roy Nash, el asesino a sueldo que se parece a Alain Delon, se reencuentra finalmente con su prometida Lena, pero nada es como él se lo había imaginado. La tragedia se consuma y sin embargo el amor consigue prevalecer frente a la codicia, la traición y la venganza porque como decíamos antes nos enfrentamos ante un asesino a sueldo muy sentimental.

Estamos en definitiva ante una obra que suple la falta de originalidad de su premisa argumental con mucho talento y con mucho oficio. Balas Perdidas es un precioso homenaje a una forma de tratar el género negro que triunfó hace medio siglo y que de vez en cuando apetece recordar.

Apunte final: Pese a compartir el mismo título, Balas Perdidas no tiene nada que ver con la extraordinaria serie creada por David Lapham el año 1995.

Firma invitada: Tristan Cardona

  Edición original: Balles perdues. (Editions Rue de Sèvres, 2015) Edición nacional/ España: Norma Editorial Guión: Walter Hill/Matz Dibujo: Jef Color: Jef Formato: Cartoné, 128 págs. Precio:24€   Adaptación al cómic de un guion del cineasta Walter Hill. Una historia de amor teñida de alcohol, balas y venganza. Un sicario…
Guión - 6.5
Dibujo - 7.5
Interés - 7

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Nostálgica

Un precioso homenaje a una época y a una forma de abordar el género negro.

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